HISTORIA CORTA | ANIME BORUTO
Este fic no está ligado a un tiempo específico dentro del anime o manga.
Ningún personaje me pertenece, sin embargo la historia aquí plasmada es de mi propiedad.
[...]
— ¿Qué pretende que hagamos con esto Sensei? — Boruto miro con apatía aquel pedazo de papel que reposaba en su pupitre y enmarco una ceja — Ya no estamos en edad como para pedirle obsequios a Santa-san — sonrió orgulloso luego de escuchar la misma queja de sus compañeros de clase.
— Ábrela y lee en voz alta — pidió Shino, mientras reacomodaba algunos papeles de su escritorio.
— ¡Un deseo para Navidad! — Boruto enrojeció de inmediato, leer en público siempre le pareció un sacrificio pese a contar con una excelente pronunciación.
— Un deseo para navidad ¿A qué se refiere Sensei? — Sarada Uchiha intervino y por primera vez Boruto agradeció que fuese tan entrometida.
— Verán — su Sensei rebusco en su escritorio y luego de unos segundos donde toda la clase estaba atenta a sus movimientos saco un pequeño Buzón — Como ya no están en edad de pedir obsequios, se nos ha ocurrido esta idea —
Por alguna razón y sin decir siquiera su nombre todo el grupo giro su vista a la delegada quien de inmediato se achico en su asiento, Boruto solo pudo pensar en la absurda que era su personalidad, tan tímida y al mismo tiempo tan decidida cuando se lo proponía.
— Entonces, solo debemos escribir cualquier cosa que deseemos y ...— Shikadai aparto la vista del ventanal y le robo un bolígrafo a Inojin quien parecía bastante interesado en el diseño floral del pequeño Buzón que aun sostenía su Sensei — ¿Podremos irnos a casa? —
Ante tal proposición a Shino le fue imposible apaciguar la emoción de sus estudiantes y retractarse.
— De acuerdo, de acuerdo — manoteo un poco desesperado — Solo bajen un poco la voz, están logrando alterar a mis insectos —
— ¿Y tú que pedirás? — Inojin tomo el papel — Sí que eres lento — el rubio chico le restregó su deseo en la cara y continúo con su camino.
— Espera — Boruto alcanzo a detenerlo, Inojin apenas volvió la vista — Estoy un poco oxidado, realmente no sé qué escribir — estiro los brazos y fingió un alargado bostezo — ¿Puedes ayudarme con eso? — pero Inojin sonrió de medio lado y negó con la cabeza.
— Lo siento, pero incluso alguien como tú puede lograrlo si se lo propone — y finalmente se fue dejándolo choqueo por su insinuación.
— ¿Alguien como yo? — se señaló con insistencia — Que quiso decir ese idiota —
— Su mirada era despectiva, así que... — Mitsuki levanto su lápiz pensativo y luego sin ningún tapujo — A todas voces te considera un... —
Y antes de que lo dijera y lastimara aún más su ego, Boruto paro su mano en el aire.
— Descuida, lo entendí a la primera —
— Termine — Mitsuki coloco su lápiz en su escritorio, curioso Boruto le echo un ojo al deseo de su amigo ¨ Comprender los maullidos de gatito¨ y si bien no le sorprendió, le pareció que su deseo no encajaba del todo en la petición de Shino Sensei, pero por supuesto no se lo diría, se volvería loco intentándole explicar.
— Vaya, también tu — Boruto suspiro fastidiado — A este paso, solo quedaremos el amargado de Kawaki y yo —
— Solo tu — Mitsuki aseguro — el acaba de irse hace más de 5 minutos.
Completamente desesperado Boruto tomo su lápiz.
— Un perro — no obstante su madre aún seguía en negativa y la mayoría permanecían bajo el control de los Inuzuka, además por ningún lado encajaba con la petición de su Sensei.
Con desespero se rasco la nuca, al notar que incluso Sarada Uchiha había logrado concretar aquella sencilla tarea.
— No se me ocurre nada — le susurro a Mitsuki quien se mantenía ocupado leyendo un artículo sobre cuidados felinos.
— Solo finge que lo has hecho — Mitsuki bajo un poco su panfleto y miro directo en el escritorio de su Sensei donde reposaba el buzón — Shino Sensei no parece leerlas —
— Eres un genio — estuvo tentado en abrazarlo, pero se detuvo a tiempo puesto que desde que Mitsuki lo había llamado ¨Su sol¨ los comentarios alrededor de ellos, no eran para nada agradables.
Pero siguió su consejo, doblo su ¨Deseo¨ y tomando sus pertenencias se acercó hasta su Sensei.
— Felices fiestas Sensei — y salió de ahí tan rápido como pudo.
[...]
— Lo tienes — Naruto quien parecía visiblemente ansioso pego un brinquito sobre su asiento, al ver a Shikamaru entrar a su oficina.
— Paciencia — sonrió divertido al notar el desespero de su amigo.
— Vamos Shimakaru, date prisa solo quedan unas horas para Navidad —
— No creo que todo esto sea legal — Shikamaru coloco los pequeños buzones en el escritorio del rubio — Pero lo admito fue un poco divertido —
— Recolectar información siempre fue tu especialidad —
— Un poco, si — acaricio el borde de una silla y lo miro fijo — Y a todo esto ¿Por qué recolectar los deseos de los chicos? ¿No fue demasiado trabajo? Teniendo en cuenta que uno de ellos es tu hijo y pudiste preguntárselo directamente —
— Si, bueno. Digamos que solo busco acercarme un poco a ellos — Naruto introdujo ambas manos en el pequeño Buzón que pertenecía a la clase de Shino Aburame.
— Pudiste decirlo, estoy seguro que Shikadai hubiese recolectado la información requerida —
— Y entonces Boruto lo hubiese sospechado, es demasiado perspicaz —
— Dudo que lo heredara de ti — el Nara se rio.
— Muy gracioso — Naruto siguió escarbando entre el montón de papeles — Pero te olvidas de Kawaki — a Naruto un aura de melancolía lo invadió — Cuando Hinata menciono los planes de la cena navideña, Kawaki parecía retraído, creo que esta sería su primera experiencia Navideña —
— Ese pobre chico — Shikamaru tomo asiento y procedió ayudar a su líder — Debió pasar tiempos difíciles—
— Y es por eso que, este año intentare esforzarme por ellos — a ambos hombres una sonrisita se les dibujo en el rostro —
— Por el bien de los chicos, promete que este año Santa-san permanecerá alejado de tu hogar —
— ... — Naruto lo observo por alrededor de dos minutos sin decir ni una sola palabra.
— La última vez la pequeña Hima de tan solo 5 años termino llorando toda la velada y que decir del pequeño defensor de hermanitas que intento atacarte con un Kunai por toda la sala, fue una completa locura y Hinata parecía realmente angustiada intentando controlar a sus tres hijos —
— ¿Tres...Hijos? — el rubio pareció pensárselo, pero luego entre cerro los ojos —
— ¡Bingo! — anuncio Shikamaru sosteniendo en el aire dos trozos de papel.
[...]
Con todo preparado, Hinata solo pudo suspirar aliviada mientras secaba sus manos en aquel adorable mandil navideño.
— Eso luce delicioso — un tanto animado, Boruto intento meterle un pellizquito a aquel delicioso pastel de chocolate.
— Solo un poco, solo debes esperar un poco — tan paciente como siempre su madre atrapo su mano en el aire.
— Siempre dices lo mismo y al final dejas a papá darle un pequeño mordisco — soltó acusatorio, pero Hinata sonrió divertida dándole un beso en su frente como respuesta — No, no uses ese método conmigo — sonrojado apunto a su madre quien ya le llevaba bastante ventaja guardando el delicioso pastel en el refrigerador — Eso no me detendrá y lo sabes — hizo un puchero mientras abandonaba la cocina.
— Actúas como un niño — pudo escucharlo claramente aunque Kawaki parecía estar tomando una siesta en el sofá, supuestamente ajeno a todo a su alrededor.
— Hazte un lado — se abalanzo al sofá, logrando que Kawaki se reacomodara de mala gana.
— Uno bastante irritante — agrego y Boruto realmente odiaba que tomara esa actitud de adulto, siendo que era solo 2 años mayor.
— Lo que digas — y no discutió, aunque tenía muchas ganas de hacerlo.
— Navidad, navidad, es noche de navidad — cantando Hima bajo a toda prisa de las escaleras luciendo realmente mona con ese vestido rojo y ese extravagante gorro navideño que le habían comprado luego de meses insistiendo — Navidad, hoy es navidad — se lanzó en medio de ambos totalmente indiferente del estado amargo de Kawaki y la irritación de Boruto.
— Hima te he dicho que esa no es la tomada correcta — pero la pequeña Uzumaki parecía realmente animada sosteniendo una curiosa bota navideña entre sus manos.
— Es para ti — bastante sorprendido Boruto observo un delicado sonrojo en las mejillas de su hermana, mientras le extendía la bota a Kawaki.
— Hima, no creo que — no obstante y ante la perplejidad del rubio el arrogante y no tan amistoso pelinegro, la tomo de sus manos con delicadeza.
— Te lo agradezco — y aquella interacción entre ambos, lo hizo sentirse un tanto excluido por lo cual se removió violentamente haciendo que Hima se acercara aún más a Kamaki.
— Hey — la tomo del antebrazo con fuerza acercándola hacia el — No tan cerca — y aunque su madre ya le había mencionado que los celos no eran buenos, no podía evitarlo con la llegada de Kawaki a su hogar sintió que había perdido más de lo que nunca había tenido y permitirle recibir el amor de su hermanita no estaba dentro de sus negociaciones, sin embargo Hima no parecía estar ni cerca de enterarse que aquellos gestos de amabilidad hacia un extraño como lo era Kawaki lograban irritarlo.
— También tengo algo para ti — Hima saco una pequeña caja de cartón de quien sabe dónde y se lo extendió con una hermosa sonrisa.
— Que linda — le acaricio el cabello y miro de reojo la reacción del pelinegro, pero este no parecía ni un poco interesado así que volvió su vista — Es un... — su sonrisa se desvaneció al descubrir a cierto intruso en el dibujo familiar.
— Inojin ayudo bastante ¿Podemos colocarlo en el centro del árbol? — con total inocencia, Himawari tomo la esfera de las manos de su hermano y corrió donde su madre arrastrando a Kawaki en el proceso.
— Sintiéndose nuevamente excluido, Boruto opto por volver a su habitación.
[...]
Cuando ni el llamado de su amada hermanita lo hizo bajar Naruto y Hinata supieron enseguida que algo estaba ocurriendo.
— Yo iré por el — Naruto se levantó despacio entregándole un dulce sonrisa a su esposa.
— Bien, aún hay tiempo parece que los invitados vienen un poco atrasados —
Si bien Naruto respetaba la privacidad de cada uno de sus hijos se vio obligado a romperla cuando estuvo completamente seguro que Boruto no tenía la intención de atenderlo.
— Lo siento, pero es una de las ventajas de ser Hokage — sonrió divertido.
— Lo que estás diciendo es que — se bajó los cascos de los audífonos — puedes usar los privilegios de ser el líder, cuando y donde se te venga en gana — arqueo una ceja.
— Algo por el estilo — se rasco una mejilla y se acostó a un lado de su hijo pese a las quejas de este.
— Vamos a caernos, la cama es muy pequeña — pero Naruto supo que no lo decía enserio, su tono era cálido y un tanto divertido.
— ¿Realmente te es tan insoportable? — le cuestiono tan de pronto que la débil sonrisita dibujada en sus labios se desvaneció — Hima me contó lo sucedido es pequeña pero bastante astuta, se sintió bastante culpable así que junto a mamá te prepararon una bota navideña.
— No era necesario — soltó un profundo suspiro no era su intención causar tal sentimiento a su hermanita — y no me es insoportable, solo que —
— Te has sentido excluido ¿No es así? — Boruto asintió aunque mantuvo la mirada al frente admitirlo le avergonzaba — ¿desde ya hace bastante tiempo? — esta vez lo miro sorprendido, nunca creyó que su padre pudiera entenderlo tan bien.
— Hubo un tiempo en el que igual que tú, yo me sentí así por cierta persona — no hacía falta que lo mencionara, Boruto sabia a quien se refería, cuando tuvo la oportunidad de viajar al pasado y conocerlo siendo un niño lo supo todo.
— ¿Y cómo lidiaste con ello? —
— No tengo ni idea — lo admitió, riendo escandalosamente. Boruto no puedo evitar rodar los ojos ante tal boba declaración típica de su padre — Pero Boruto, siempre creí que era yo quien más había sufrido en ese tiempo, pero no fue así —
— ¿No? — lo dudo bastante. Pero no intervino, pues por primera vez su padre se estaba abriendo con él.
— Tuve muchas personas a mi alrededor, les importaba y ellas a mí. Pero él, si bien parecía tenerlo todo solo era la superficie, estaba solo, incluso más que yo y no tuve manera de darme cuenta de eso y ayudarlo a tiempo —
— Él necesitaba arreglar sus asuntos solo. No creo que eso tuviera que ver algo contigo —
— Puede que tengas razón hijo, pero a veces un simple gesto de amabilidad puede hacer la diferencia — se recordó siendo un niño junto a Sasuke y se preguntó, si acaso solo alguna vez entendió todo el dolor que su amigo escondía detrás de esa mascara de arrogancia.
— Y Kawaki en cierta manera te recuerda a él — Boruto miro fijo a su padre — Por eso lo trajiste aquí, para darle todo aquello que ambos carecieron —
— Algo así —
— Lo paso realmente mal siendo un niño, no es verdad —
— Tal parece — Naruto tomo una enorme bocanada de aire.
— Bien, bien, intentare ignorar su presencia — y antes de que Naruto pudiera objetar cualquiera de sus palabras, se aclaró — e intentaré ser un buen hermano — ambos sonrieron, Naruto le revolvió el cabello.
— Anda ve a cambiarte que Hima y su estilo extravagante al vestir nos hace desentonar en toda esta celebración —
[...]
Boruto sonrió ampliamente cuando su hermanita corrió hacia él.
— ¿Sigues molesto? — la pequeña lo tomo de la cintura incapaz de mirarlo a los ojos — tengo esto para ti — se lo extendió aun estando pegada su cuerpo.
— ¿En verdad? — fingió ingenuidad al recibir la bota, aunque su padre ya se lo había informado.
— Si — la escucho sollozar — lamento haber olvidado tu obsequio, es solo que Kawaki-kun — ante tal honorifico Boruto no puedo evitar sentirse molesto, pero lo disimulo bastante bien, abrazando con fuerza a su hermanita y observando con evidente rivalidad al pelinegro que por mala suerte observaba tal momento intimo entre ambos hermanos.
— Patético — puedo leerlo sobre sus labios.
— Y pensé que, si no tenía una Santa-san no le traería ningún obsequio y ... —
La pequeña Uzumaki rompió en llanto. Y por primera vez en todo ese tiempo, Boruto reconoció un gesto distinto a la arrogancia en su rostro.
— Ya veo — Kawaki se puso de pie — tal parece que a partir de hoy Santa- san se verá obligado a dejarme un obsequio, gracias por pensar en mi — le removió el cabello con dulzura logrando que la pequeña Uzumaki dejara de llorar y posara su mirada sobre él.
— Jo Jo Jo Jo — en automático Boruto sintió escalofríos, Himawari y Kawaki parecían un tanto confusos por el extraño ruido — Soy santa-san — se anunció como si el vestuario rojo y la barba no fueran lo suficientemente obvias.
— ¿Santa-san? — Kawaki repitió extrañado.
— Lo hace cada año aunque cada vez es más vergonzoso, a él no parece afectarle, como dato extra evita el contacto visual al menos de ese modo estarás a salvo de ser arrastrado al piano y cantar canciones navideñas toda la noche — Boruto declaró cubriéndose el rostro, al sentirse invadido por algo parecido a la vergüenza.
— He traído regalos para todos Jo, jo, jo — apenas y pudo entrar este año su bolso parecía ser más grande.
— Siiii — Hima corrió entusiasmada dejando a un Kawaki perplejo por su estado de ánimo tan cambiante.
— Primero para mi pequeña princesa, digo — se corrigió de inmediato — la pequeña de la casa — Hima corrió hacia su bolso y brinco con impaciencia — Un lindo oso de felpa — y para Boruto no había peor obsequio que ese aunque pensándolo bien aquella humillante tarea de cargarlo cuando Hima se cansara pasaría a ser de Kawaki, porque había aprendido a leerlo al menos cuando estaba con su hermana y sabía que no había nada que Kawaki no hiciera por ella y ante tal pensamiento sonrió, no obstante algo dentro de él le decía que aquella ventaja podría ser muy peligrosa, bastante en el futuro.
— Wow, te amo Santa-san — grito Hima con total entusiasmo, tomando el oso entre sus brazos, yendo directo a donde su madre para mostrarle más de cerca su obsequio y también buscarle un nombre.
— Y este es para — unos ladridos lograron delatar la sorpresa.
— ¿Un perro? — soltaron extrañados.
— Boruto — el tono de Hinata era suave aunque de igual modo el mencionado supo que estaba en problemas.
— Yo, no — removió las manos nervioso, llevaba meses pidiéndolo pero ante la negativa de su madre, últimamente solo lo mencionaba para fastidiar.
— Bueno, yo — Kawaki intervino, lo cual Boruto agradeció — Fue mi deseo — gran parte de la familia giraron a verlo — Supe que lo deseabas así que — lucia nervioso, Boruto lo noto de inmediato — Este fue mi deseo, el deseo navideño del que tanto hablo Shino-Sensei — se colocó las manos en el cuello, intentando lucir indiferente — Yo me encargare de sus gastos y su limpieza de ser necesario, Hinata- san por favor permita que el cachorro se quede en casa —
— La casa es amplia, así que no creo tengamos problemas en acomodarlo — Hinata soltó un gemidito de ternura al ver al pequeño cachorro salir detrás del enorme bolso, Hima corrió para cargarlo.
— Tu deseo — Boruto aprovecho que sus padres y Hima permanecían atentos al cachorrito para hablar con el — ¿Fue.. pedir algo para mí? —
— La mayoría de las personas, solo dicen gracias — Kawaki sonrió cuando Hima pego un gritito de diversión cuando el cachorro tomo su peluche de felpa y corrió.
— Y lo hago, es solo que —
— Es mi manera de pedirte disculpas — susurro parecía que Kawaki le costaba abrirse.
— ¿Por qué? No he hecho nada más que mostrarte mi disgusto — a Boruto la garganta comenzó a apretársele.
— Y es entendible, este es tu hogar, es tu familia, la que ahora has tenido que aprender a compartir —
Que lo hubiera leído tan fácilmente hablaba muy mal del tipo de ninja que se estaba convirtiendo.
— Realmente soy muy malo, no es así —
— Más que malo, eres pésimo — ambos sonrieron — y a todo esto — Boruto removió la cabeza indicándole que le prestaba atención — Que fue lo que pediste —
— Yo — se señaló un tanto arrogante — No estoy para ese juego de niños —
— Bastardo engreído — Kawaki se cubrió enseguida los labios y disimulo muy bien, porque de ser descubierto no se salvaría de una reprenda.
— Porque no hay nada más que pueda desear — soltó captando toda la atención del pelinegro a su lado — tengo el amor de mi familia y... — si bien le costaba admitirlo debía decirlo, su padre le había dicho que un acto de amabilidad podía hacer mucho por una persona — Y teniéndote aquí, mis sueños de tener un hermano mayor se han cumplido y la familia a mi parecer luce más completa que nunca, Kawaki gracias por estar aquí hoy — sin más salió corriendo detrás del pequeño cachorro, dejándolo totalmente sorprendido.
— Patético — pero esta vez una sonrisa genuina lo acompañaba y Kawaki al igual que los Uzumaki salió detrás del cachorrito.
[...]
Nota del autor.
Vuelvo después de mucho tiempo, lo lamento pero no había encontrado tiempo.
Bien dicen que la creatividad llega cuando menos te lo esperas, me topé con una imagen de Naruto navideño y en automático las ideas surgieron, no fue tal difícil, pero si complicado al escribir desde la perspectiva de los chicos Uzumaki, sobre todo de Boruto quien no conozco demasiado puesto que no me he visto su anime por completo.
Espero que puedan conectar con esta historia donde trato de darle forma a dos chicos que un día para otro se convirtieron en familia.
Viernes 7 de abril del 2023.
Hace tanto calor que me estoy cociendo en mi propio jugo, auxilio.
Estoy segura que los team frio, me entenderán.
