El consejo vampírico de Whitechapel contrató a un vampiro para que fuera matando sin piedad. Si no lo hacía el que moría era el vampiro.

Cierto día, Sarah vino corriendo y dijo:

-Hay un nuevo vampiro que está causando estragos por toda la ciudad.

-Habrá que detenerlo.-dijo Rory.

-Bien, esta noche nos reuniremos todos en casa de Ethan. Tú también puedes venir Mary- dijo Benny- Pero si vienes ten mucho cuidado.

-Sí, papá-dije en tono sarcástico.- Gracias por decir que puedo acompañaros, pero… no puedo ir con vosotros.

-¿Por qué?-preguntó Erica.

-Porque tengo que ocuparme de unos asuntos personales.

-Pues ya te contaremos- me dijo Ethan.

Cuando llegó la noche, bajé las escaleras y me encontré a Piper, que me preguntó:

-¿Vas a algún sitio?

-Sí, he quedado con los chicos para dar una vuelta por ahí-mentí.

-Vale, pero no vuelvas muy tarde.

Fui donde tenía que ir y allí estaba dispuesta a… cuando…

-¡Mary! ¡¿Qué haces tú aquí?! ¿No dijiste que tenías asuntos personales?-preguntó Benny.

-¡Nos ha mentido!-exclamó Erica enseñando sus colmillos.

Erica se quiso abalanzar sobre mí, y eso dio hecho a que sacara mis colmillos.

Todos se quedaron sorprendidos, pero Benny se quedó dolido porque les había mentido. Él me contó nada más saber que Piper era mi hermana, que Ethan era un vidente, que Sarah, Erica y Rory eran vampiros y que él era un hechicero, y todos aceptaron que estuviera al tanto de sus secretos, sabían que podían confiar en mí, pero yo… les había mentido durante estos dos meses.

Me fui llorando mientras corría de regreso a mi casa, porque mi secreto estaba descubierto, porque había mentido a mis amigos, porque el chico del que me había enamorado era el chico que me contó todos los secretos, porque Benny y yo nunca podríamos estar juntos, porque yo era… EL NUEVO VAMPIRO DE WHITECHAPEL.