Cuddy no había estado tan confundida en toda su vida. Durante toda la semana había huido de House como del demonio pero no había conseguido hacer que las palabras del hombre dejasen de resonar en su cabeza.
El fin de semana se había ido a una cabaña cerca de un lago para intentar aclarar sus ideas y porque sabía que House la seguiría y podría hablar con él en un lugar neutro y alejado.
Lo odiaba por haber traído de vuelta todas esas emociones ya enterradas. Y porque sabía que en el fondo tenía razón. Era una infeliz y siempre lo iba a ser. Lucas no era más que un entretenimiento y ella lo sabía. La extraña fascinación que el chico sentía por ella era halagadora pero nunca llegaría a compensar el gran vacío que sentía en su corazón.
Siempre había deseado tener un hijo. Primero había soñado con terminar la carrera, encontrar un buen trabajo y casarse con alguien que la hiciese feliz y le diese los hijos que deseaba. Ese alguien nunca había llegado y cuando empezó a sentir la presión del tiempo sobre sus hombros, tomó la decisión de tener un hijo sola. Pero eso tampoco había salido bien. O quizá no lo había intentado lo suficiente.
Lo cierto es que se había dado por vencido y se había hecho a la idea de que no necesitaba ser madre para que su vida estuviese llena. Se había equivocado. House se había encargado de dejarle claro que se había equivocado.
Cuando se fue a dormir, el viernes por la noche, el médico no había dado señales de vida. Quizá ni si quiera supiese que estaba allí. Puede que ni se hubiese molestado en espiarla.
En mitad de la noche, su teléfono empezó a sonar y supo inmediatamente que se trataba de él.
-¿Diga?
-Lisa... -dijo la voz familiar de Lucas.
-¿Lucas? ¿Por qué me llamas a estas horas?-preguntó ella sin poder ocultar demasiado la decepción.-¿Está todo bien?
-Si. Es que...te echaba de menos. Eso es todo.
Pese a que todo aquello le resultaba tierno y divertido, ahora mismo su cabeza no podía concentrarse en las tonterías de Lucas. Ya tenía bastante con centrarse en las tonterías de House.
Tras darle las buenas noches a su amigo, colgó el teléfono.
A la mañana siguiente, después de desayunar, se fue a dar un paseo por la orilla del lago. De vuelta a la cabaña, se encontró con House.
-Pensé que no ibas a venir-dijo ella.
-Mi vida no gira alrededor tuya, ¿sabes?
-¿Te vas a quedar a comer?
-¿Vas a pagar tú?
-Qué remedio.
-Qué menos, teniendo en cuenta que voy a darte una parte valiosísima de mí.
-House...con respecto a eso, tenemos que hablar. Y te pido que por una vez en tu vida seas capaz de hacerlo como un adulto.
-Has decidido aceptar.
-Vamos a comer, anda.
Cuddy lo invitó a almorzar en el restaurante del complejo turístico. Tras pedirse los platos más caros y el mejor vino, House decidió que había llegado el momento de escuchar lo que tuviese que decirle.
-¿Cuándo empezamos con el mete saca?
-No va a haber mete saca.
-¿Pero quieres tener un hijo o no?
-Sí. He decidido que lo voy a intentar de nuevo. Y si esta vez no sale bien, me daré por vencido.
-Entonces nos tenemos que poner manos a la obra. Como te expliqué, un embarazo es la consecuencia de la unión sexual entre un hombre y una mujer...
-También puede ser consecuencia de una inseminación artificial.
-¡No me jodas!
-Quiero que seas mi donante.
-¿Y para eso he venido hasta aquí?
-¿Esperabas otra cosa?
-Esperaba sexo gratis.
-Tengo más posibilidades de quedarme embarazada de manera artificial y lo sabes.
-También tienes muchas más posibilidades de tener quintillizos. No acepto.
-¿Cómo que no aceptas? ¿Y a ti que te importa si yo tengo quintillizos?
House se levantó de la mesa y salió del restaurante. Cuddy no se lo podía creer. Tras pagar la factura, salió corriendo a la calle y le dio alcance cerca de un embarcadero.
-¡Sabía que te estabas riendo de mí!-gritó la mujer al llegar a su lado.
-¿Sigues con Lucas?
-¿Y eso que más da?
-¿Te planteas tener un hijo con otro y sigues con el monigote? Eres lo peor.
-Y tú eres un hijo de puta. ¿Por qué me haces pasar otra vez por todo esto? ¿Para divertirte? Si no tenías intención de dar este paso...
-Estoy dispuesto a dar el paso pero sólo si lo hacemos de manera tradicional.
-¡No voy a acostarme contigo!
-Pues que seas feliz con Lucas. Si le pones pañales y te lo enganchas a la teta, puedes hacerte a la idea de que es un bebé. Al fin y al cabo no hay tanta diferencia de edad.
-¿Por qué no aceptas ser mi donante y punto?
-Porque entonces no saco nada.
-Así que se trata de eso.
-Sexo gratis, ya te lo he dicho. Tú consigues tu bebé y yo me ahorro unos cuantos dólares en putas.
-El problema es que a mí nadie me garantiza que vaya a conseguir mi bebé.
-Mala suerte. Esto es como una tómbola. Juegas y juegas pero no sabes si te va a tocar. En este caso yo soy el dueño del negocio. Pase lo que pase con tu papeleta, yo siempre voy a cobrármela.
-La inseminación artificial no representaría ninguna molestia para ti. Ni si quiera un esfuerzo extra. Sólo necesitas llenar un frasquito de plástico de vez en cuando. Estoy segura de que te masturbas todos los días.
-Pensando en ti. Mira, si lo hacemos a mi manera, nos ahorramos pasos. Es rápido y es efectivo.
-No puedo creer que me estés diciendo esto.
-Como si no me conocieses. Acepta mi propuesta y vuelve al tratamiento de fertilidad. Extraño verte el culo todas las semanas.
-Ojalá que tengas una muerte lenta y dolorosa.
-O aceptas o me vuelvo a la ciudad ahora mismo.
-Acepto. Pero no pienso besarte, House.
-Viviré con ello.
-Ni acariciarte.
-Hombre, de alguna manera tendrás que estimularme para poder empezar con el tema.
-Te buscas la vida.
-¿Sexo oral?
-Ni lo sueñes.
-¿Me dejas meterte mano?
-No.
-O sea que quieres mete saca puro y duro.
-Quiero que sea tan impersonal y mecánico como lo sería una inseminación artificial.
-Vale, por mí no hay problema. Me lo voy a pasar bien de todas maneras. ¿Cuándo empezamos?
-Esta misma noche.
-¿Y Lucas?
-Voy a llamarlo para decirle que se ha terminado.
-¿Lo dejas por teléfono?
-No es una relación seria, puedo dejarlo como me dé la gana.
-Bueno. Me voy a tu cabaña a echar la siesta. Espero que esta noche aparezcas con algo sexy para que al menos trabaje la vista.
-Nos vemos esta noche.
