-¡¿Cuál es tu respuesta?! ¡Me tienes en ascuas!

-Ay Benny, déjame decírtela.

-Vale, vale, ¡pero dila ya!

-Sí, te convertiré en vampiro, pero para eso, necesito que tu abuela esté de acuerdo contigo.

-Vale… me he perdido.

-Que tenemos que volver a Whitechapel y hablar con ella.

De vuelta a Whitechapel…

-¡Abuela!-exclamó Benny.

-¿Qué hacéis aquí?-preguntó extrañada.

-Pues verá… abuela Weir… ay ¿cómo decirlo?...-empecé diciendo-. Esto…

-Lo que Mary intenta decir es… que me quiero convertir en un vampiro y necesitamos su consentimiento para que así pueda estar con ella para siempre.

-Benny, cariño, ¿estás totalmente seguro de que quieres tomar esa decisión?

-Sí abuela, sabes que la quiero, y quiero estar con ella para siempre.

-Muy bien-dijo la abuela suspirando-entonces…

-¿Entonces?

-Tienes mi consentimiento, no objeto nada.

-¡Gracias! Sabía que lo entenderías.

Esa noche, en Whitechapel…

-¿Qué hacemos en casa de tu hermana?-preguntó Benny.

-Mi hermana está de viaje, y podremos tener la casa para nosotros solos.

-¿Para qué?

-Aquí tengo lo que necesito para convertirte en vampiro.

-Me estás dando miedo…

-¿Quieres echarte atrás?

-No, ¡nunca!

-Muy bien, como quieras.

-Bien, empecemos.

-Antes de empezar, te advierto que si no quieres, no te voy a obligar, y si luego te arrepientes cuando ya estés convertido, quiero que sepas de que no hay vuelta atrás.

-Mary, ¡conviérteme de una vez!

-Vale, vale, pero si te arrepientes no digas luego de que no te avisé.

-Que sí…, pero una cosa, me convierto con una condición.

-¿Cuál?

-Que cuando terminemos las carreras, encontremos trabajo y busquemos y compremos un piso… te cases conmigo.-me dijo Benny.