Aquella noche...tenia una que otra misión que cobrar antes de dormir, pero

había un problema: el cliente vivía en una iglesia. No me derretiría ni nada pero no me agradaba mucho la idea de pasar por allí, así que simplemente no cobre el trabajo.

Probablemente un desperdicio...pero me evitaría problemas con ciertas criaturas no muy amigables para mi ''especie'' que residían allí. Sin embargo, cerca del lugar donde se suponía que estaba la iglesia, había unas ruinas bastante extrañas desde donde se escuchaba un llanto. No era el clásico héroe que salva a las personas en peligro pero decidí investigar a ver que encontraba. Ese fue el mayor error que he cometido en toda mi vida...pues lo que encontré aquella vez me traería mas dolores de cabeza que mi hermano Vergil...y eso en si era mucho que decir.

Cuando entre, me sorprendió ver a una muchacha allí. Estaba llorando, como si algo la estuviera golpeando. Al mirar con mas detalle vi a unos ángeles observandola. Era imposible...ella no podia ser un demonio! Cuidadosamente levanté su frágil cuerpo.

"Estas bien?" le susurre levemente, pero no respondió.

La lleve hasta la ya abandonada Devil May Cry. Estaba inconsciente y bastante pálida. Nunca antes me habia preocupado así por alguien, pero supuse que era solo la curiosidad. Despues de varias horas empezó a moverse y finalmente a despertar. Sus ojos eran de un color verde pero bastante claros. Me miraba fijamente, sin decir nada.

"Eres un ángel?" No sabía que responderle. No sabía si decirle o no. Pero ella respondió primero: "Esas cosas no existen" Ella me miró con confusión, como si todo lo que pasó fue realmente una pesadilla.

"Estas segura?" No pude evitar dejar de mirarla. No quería decirle la verdad, pero algo me decía que era lo correcto.

"Solo no se lo digas a nadie, entendido?" Paré un momento. No sabía como explicarselo, nunca daba explicaciones, no eran necesarias."Escucha, yo..soy mitad humano y mitad demon-"

"No me interesa, necesito que me ayudes a volver a casa. Ya he escuchado demasiadas idioteses hoy" No podía creerlo! Quién se creía esa niñata como para no escuharme?

Acaso no estaba asustada o algo? Esa no era la frágil joven que había encontrado!

"Con quién crees que estas hablando! Hablas con el magnifico cazador de demonios Dante! Mas respeto!" Esa niña ya me estaba empezando a desquiciar. Que los ángeles no existen! Pues vendras de locolandia niña!

"No te creo, esas cosas NO existen"

"En serio? Y por qué no miras en aquella pared?" Le dije señalando mi pequeña exhibicion de cabezas de demonios. La chica miró...su cara lo decía todo...Ja! Gané (^0^)

Pero no era tan bueno como pensaba. Empezó a temblar y sus ojos claros se pusieron de un color rojo sangre, como si estuviera recordando algo.

"E- es... imposible...esas cosas s-son"

"Demonios, no ves?" Sus ojos retornaron a su color original. Se me ocurrió preguntar..."Eres un demonio?"No fue la mejor opción ni el mejor momento, y eso se notaba en su mirada, confundida.

"N-no pero tu..." Tenía la mitad de la razón, como siempre. Pero era algo raro que no estuviera en camino al otro lado del mundo en ese momento.

"Sí, pero no voy a matarte si me dices tu nombre''

''L-lumiere'' Y tenía razón, ya que traducido del francés, Lumiere significa luz. Ella sería la luz de mi vida, porque sinceramente, solo verla me ponía inquieto. Pero el futuro aún no a llegado. Aún...