Antes de pasar al capítulo, quiero agradecer a los fantásticos comentarios que me animan mucho.
NOTA: Los personajes no son míos, son de J.K Rowling.
El día había llegado, muy temprano nos levantamos para hacer los preparativos del viaje pues como Hermione había dicho, teníamos que tomar medidas de seguridad antes de ir al Valle de Godric.
-¿Estás listo?- Me preguntó Hermione al terminar de empacar todo en su práctica bolsa.
-Si- Le respondí algo dudoso, pues a pesar de que yo había sido quien había insistido en ir al Valle, no podía evitar sentir una extraña opresión en el pecho, no estaba seguro que significaba, pero no podía ni quería retractarme de ir al lugar donde nací.
-Andando- Dijo Hermione mientras me agarraba la mano y juntos desaparecíamos, para luego encontrarnos en un callejón vacio y oscuro.
Después de asegurarnos de que ninguna persona estaba a la vista, salimos del callejón en una calle que daba hacia una espaciosa avenida llena de gente animada, pues aparentemente era víspera de navidad, miré a Hermione que veía a todos con nostalgia.
-Vamos- Le dije mientras la abrazaba y emprendía la marcha por la avenida.
A la vista de todos, parecíamos una pareja de jóvenes normales que seguro se dirigían a la casa de sus familiares, a comer una deliciosa cena y a disfrutar de las festividades con sus seres queridos, me dolía pensar que nuestra situación era totalmente diferente.
Unas calles abajo, vimos una pequeña iglesia con un cementerio a su lado; en ese momento mi corazón se detuvo, pero conserve la calma.
Entramos al cementerio y soltándonos las manos cada quien fue por su lado para buscar la tumba de mis padres. Caminaba a paso lento viendo las inscripciones, hasta que la vi, una lapida de tamaño grande con los nombres de mis padres tallados en la fría piedra, me acerqué lentamente y me le quedé mirando como hipnotizado, mis sentidos se apagaron, la visión de la tumba de mis padres me abrumó y el sentimiento de soledad se hizo aun mas grande al ver mi realidad y sin aviso no pude contener las lagrimas.
-Harry- Escuché a Hermione hablarme a lo lejos, pero no le contesté. Solo la sentí acercarse hasta situarse a mi lado para posar su mano en mi hombro.
-Desearía haberles traído algo- Dije pensando en voz alta.
Vi a Hermione moverse hasta quedar agachada a la altura de la tumba y con un movimiento de varita, hizo aparecer una hermosa corona de flores, para después pararse y tomarme la mano en señal de apoyo.
Nos quedamos un rato contemplando el lugar en donde mis padres "descansaban", hasta que Hermione se volteó y habló.
-Ojala pudiera encontrar palabras para confortarte- Me dijo mirando al suelo.
-Hermione, tu sola presencia me conforta- Le dije levantando su rostro y acariciando su mejilla- Gracias por estar aquí conmigo… Feliz Navidad Hermione- Dije dedicándole una sonrisa.
Me acerque para besarla hasta que vi que su mirada se fijaba hacia atrás de mí.
-¿Qué pasa?- Pregunté volteándome a ver.
-Alguien nos observa- Dijo con temor.
-Sera mejor que salgamos de aquí- Le dije mientras tomaba su mano y la guiaba a la salida del cementerio, no sin antes dar una última mirada a la lapida de mis padres.
Nos dirigimos al lado contrario por el cual habíamos entrado a la calle del cementerio, tomando una atajo por un camino bien iluminado, caminábamos algo apresurados pues la sensación de ser observados y seguidos era cada vez más fuerte y no nos podíamos aparecer en medio de la calle llena de personas; al doblar la esquina, encontramos una calle, que se unía a la avenida junto al callejón por donde habíamos llegado.
-Ya casi llegamos al callejón- Le dije a Hermione mientras apuraba el paso, hasta que sentí que mi compañera ya no caminaba, haciendo que me detuviera.- ¿Qué sucede?
-Harry, mira- Me respondió mirando hacia una casa en ruinas.
Contemplé aquella propiedad, solo me tomó unos segundos saber que era la casa en donde mis padres habían sido… asesinados.
-Aquí sucedió- Dije viendo cada aspecto de las ruinas de mi antiguo hogar- Aquí murieron mis padres.
-Harry - Hay una mujer parada al otro lado de la calle- Me susurró Hermione .
Como si discreción no existiera en mi vocabulario, me voltee para ver a una anciana mujer que nos hacía señas de que la siguiéramos.
-Quiere que vaya con ella- Dije sin apartar la vista de la mujer- Ve al café de la avenida, te veré ahí en un rato- le dije a Hermione con tono autoritario.
-No, yo voy contigo- Me respondió con determinación.
-De ninguna manera, puede ser peligroso-Le reclamé, mirándola a los ojos – Te lo pido como amigo, quédate en el café- Le supliqué.
-No, ya no puedo dejarte – Dijo con un tono extraño.
-¿Por qué?- le pregunte intrigado.
La vi bajar la cabeza y respirar hondo, para después acercarse a mí y mirarme a los ojos
-Por que hace una tiempo que yo ya no te veo como un simple amigo- Me dijo para después besarme como nunca lo había hecho.
Espero que les haya gustado, dejen sus comentarios.
NOS LEEMOS PRONTO.
