Para todo aquellos que crean que morí, NO, NO MORÍ pero debería porque soy una horrible persona por tardar tanto y sé que pedir millones y millones de disculpas no serán suficientes, pero con la universidad y varios trabajitos que me han salido por ahí andaba muy ocupada y mi cerebro estaba más seco que una gárgola, pero en fin, ya son VACACIONES wiii y esta temporada se que habrá más tiempo para capítulos nuevos jujuju, y les sigo agradeciendo a aquellas personas que dejan sus comentarios, de verdad me dan muchísimos ánimos.

Aquí les dejo el siguiente capítulo

NOTA: Los personajes no son míos, son de J.K Rowling.

Los preparativos para la visita a la casa de los Lovegood iban viento en popa

Junto con Hermione preparamos un plan para las precauciones, que nos ayudarían a mantenernos lo más seguros posibles, todo esto bajo la atenta mirada de Ron que recolectaba las provisiones.

A la mañana siguiente los preparativos ya estaban listos, la tienda ya estaba empacada y llevábamos las provisiones necesarias.

-Bueno, ya es todo- Dijo Hermione en tono calmado.

Dicho esto me acerque a ella con Ron siguiéndome los pasos; me situé a lado de mi amiga, mi pelirrojo amigo se colocó a mi lado poniendo su mano en mi hombro, listo para aparecerse.

Sin pensarlo entrelacé mi mano con la de Hermione, ella al sentir el contacto volteo su rostro para regalarme una mirada brillante.

-¿Están listos?- Preguntó si dejar de mirarme.

-Si- Respondió Ron en voz queda, yo simplemente a modo de respuesta moví la cabeza, sin desconectar mi mirada con la de Hermione.

Segundos antes de la aparición, un apretón en el hombro me hizo girar el rostro y ultimo que vi fue a Ron que me dirigía una mirada, una mirada cargada de nerviosismo y al parecer otro sentimiento el cual creí percibir era… resentimiento; de momento el enorme tirón en el estomago me quitó esos pensamientos de la cabeza para sustituirlos por el desagradable sentimiento de la aparición.

El fuerte impulso que sentí al tocar el suelo me hizo abrir los ojos, para encontrarme con gotas de lluvia que caían inclementes sobre nosotros mojando nuestra ropa.

Con un hábil movimiento de nuestras varitas la lluvia dejó de caer encima de nosotros gracias a un hechizo impermeabilizante, para después poner manos a la obra en la preparación del campamento.

Ron y yo preparamos la tienda en un sepulcral silencio mientras Hermione ponía los hechizos de protección.

Posteriormente y ya con la tienda lista, nos dirigimos dentro para desayunar algo y prepararnos para las labores del día que incluía poner en marcha las jornadas de vigilancia.

En el transcurso de la mañana, yo ya no podía estar tranquilo, pues tenía los nervios de punta ya que Ron no se despegaba de mi lado ni un segundo y al parecer había dejado atrás el habito de hacer los trabajos de Hermione el mismo, pues la mayor parte del tiempo me pedía que lo acompañara, a sus turnos para vigilar la casa de los Lovegood.

Lo que restaba del día vigilamos casi obsesivamente la propiedad para detectar algún movimiento extraño, sin embargo lo único que vimos fue al padre de Luna saliendo dos veces para tomar aire y regar unas extrañas frutas levitantes, aunque esta tarea no tardaba mas de 5 min.

En nuestras guardias Ron platicaba de cosas triviales siempre manteniendo su mirada insistente sobre mí, y yo por otra parte ya me había resignado a no poder tener un tiempo a solas con Hermione, para poder ahora si hablar de una vez por todas sobre "nosotros".

Ya había acabado de cortar pedazos de queso para llevar a la larga noche de vigilancia y Hermione aun no regresaba de verificar los hechizos protectores, y eso me estaba preocupando, a cada 2 minutos volteaba mi cabeza hacia la salida de la tienda para ver si regresaba pero nada; mi corazón palpitaba angustiado por no saber porque tardaba tanto ¿Le habría pasado algo?

-Y entonces escuché a dos hombres hablar en el pub donde me quedé a dormir y decían sobre la humillante eliminación de los Chudley Cannons… 450 a 30 a ¡30!- balbuceó Ron exasperado mientras cortaba una hogaza de pan para llevar a la guardia.

-¿A si?- Le respondí automáticamente sin dejar de ver la entrada.

-¡Sí!, aun no puedo creerlo, estábamos tan cerca de pasar a la primera ronda del torneo de invierno – Exclamó Ron derrotado- ¡Hey! ¿Me estás haciendo caso?

Me voltee para encararlo, pero antes de poder pronunciar palabra el cierre de la tienda se abrió dejando pasar a Hermione que cargaba unos nabos. Rápidamente me paré de mi asiento para recibirla y ayudarla con su cargamento.

-¿Dónde andabas? –Pregunté mientras le quitaba los nabos de las manos -Pensé… que te había pasado algo-Dije sin poder ocultar mi preocupación. Hermione me miró dulcemente y me respondió.

-Vi unos nabos de camino aquí y los recogí, pensé que podríamos usarlos para el desayuno.

-Magnífica idea- Exclamé sin dejar de verla, hasta que la voz de ronca de mi compañero nos sacó del trance.

-Será mejor que los pongas en la cocina- Dijo Ron en un apático tono de voz.

Parpadee por un segundo y dedicándole una última mirada a Hermione respondí

-Si tienes razón-y diciendo esto me voltee en dirección a la "cocina", topándome por un momento con Ron que rápidamente esquivó mi mirada para después pararse y dirigirse a la litera en donde dormíamos.

Entré a la cocina seguido por Hermione que empezó a empaquetar el pan y el queso que yo y Ron habíamos cortado para que comiéramos en nuestra larga vigilancia.

Después de que yo acomodara los nabos en una cajita, Hermione me dio los paquetes de pan con queso que había puesto en bolsas para los dos, para después salir de la cocina,

Al terminar de meter un termo lleno de agua en la bolsa junto con los paquetes me dirigí en dirección a las literas en donde Ron se encontraba sentado con la vista perdida en sus zapatos.

-Bueno ya es hora- Dije mientras me acercaba para tomar mi chaqueta- ¿Estás listo?- Le pregunté a Ron.

-¿Podrías ir tu esta vez?- Susurró Ron esquivando mi mirada- Me siento un poco mal, ¿Podrías hacerlo solo?

Mirándolo extrañado solo pude atinar a soltar un gruñido como afirmación para después caminar a paso lento a la salida de la tienda, no sin antes dedicarle una última mirada a Ron.

Me detuve ante el cierre de la tienda para voltear a ver a Hermione que me veía entre extrañada y nerviosa; le dediqué una rápida sonrisa, para después abrir el cierre y salir hacia le fresca noche sintiendo una horrible sensación de opresión en el pecho.

Bueno eso es todo por ahora, ahora si digo que pronto estaré actualizando juju, dejen sus comentarios que como ya saben me encanta ver lo que opinan y me animan mucho a seguir escribiendo.

Les mando un enorme abrazo a todos y de verdad deseo que se diviertan mucho en esta navidad en compañía de sus seres queridos.

Cuídense y…

Nos leemos luego.