Hola a todos, de nuevo he regresado con otro capítulo y esta vez intenté no tardarme tanto ¡Yay! Quiero agradecer a , ASUKA02, Maryel Tonks, vdhahp14que me dejaron su comentario y a aquellas personas que pusieron el fic en sus favoritos, en verdad me anima mucho ver que a pesar de haberme tardado, aun siguen ahí leyendo :D, sin más que decir, les dejo en capítulo.

NOTA: Los personajes no son míos, son de J.K Rowling.

Caminábamos por el oscuro y estrecho pasadizo del cuadro de la más pequeña de los Dumbledore, en donde se había aparecido Neville, con aspecto maltrecho y rostro cansino, el cual cambió a felicidad al vernos a los tres con vida.

Mientras caminábamos por el recién hecho túnel, yo solo podía pensar en las palabras dichas por Neville hacia solo unos instantes.

-Que bueno verlos a salvo- Dijo Neville emocionado- Vamos, todos nos esperan.

Y acto seguido dejó que Ron y Hermione entraran en el agujero del retrato, dejándome a mí y a él rezagados.

-Ginny también está ahí, se emocionará mucho al verte- Finalizó palmeando mi hombro y emprendiendo la marcha por el camino del retrato. Yo solo pude seguirlo sin más que decir.

La sola idea de volver a ver a Ginny me ponía inmensamente nervioso, y no por las razones que debería tener un novio, sino todo lo contrario, estaba nervioso porque me descubriera, que tal si veía en mi mirada la cruda realidad, que ya no la quería como antes, que su nombre se había borrado de mi corazón y que ahora mi pulso se aceleraba y mi alma se derretía ya no con su mirar, si no con la de mi castaña amiga.

No podía auto delatarme, tenía que ser fuerte por mis amigos, tendría que fingir algo que no sentía para el bienestar de los que más quería.

Sin darme cuenta y antes de lo que me hubiera gustado, llegamos al final del túnel en donde nos recibieron todos mis compañeros Gryffindors y algunos alumnos de otras casas, entre ellos varios miembros fieles del E.D.

Las exclamaciones de sorpresa no se hicieron esperar, seguidas por un sonoro aplauso que me hizo sonrojar ligeramente, voltee mi mirada hacia Hermione que estaba parada a mi lado, su sonrojo también delataba su sentir, y no pude evitar pensar que se veía arrebatadoramente tierna y hermosa; En ese momento ella dirigió discretamente su vista hacia mí, nuestras miradas se conectaron y pude detectar la resignación reflejados en su mirada.

A pesar del bullicio yo no podía despegar mi vista, hasta que ella rompió la conexión para fijar su mirada en alguien al fondo de la sala. Yo seguía viendo a Hermione, hasta que ella bajo levemente su rostro como avergonzada.

Preguntándome que le había causado tal reacción, giré a ver el punto exacto en donde ella había estado mirando y lo supe.

Ginny se acercó con una sonrisa de oreja a oreja, totalmente ajena al enorme pesar que yo albergaba en mi corazón.

-Harry-Dijo lo suficientemente alto para que toda la sala la escuchara, para después lanzarse a mí en un abrazo, al que yo solo pude responder más por compromiso que por otra cosa. Los presentes se dispersaron y regresaron a sus asuntos para darnos privacidad.

Nos separamos al oír a Ron exclamar con tono herido.

-¿Cómo que Harry? A mi tu hermano no me has visto por meses y me ignoras olímpicamente como si fuera cualquier cosa.

-Cálmate Ron- Escuché decir a Seamus en tono divertido- Hermanos tiene muchos, pero su media naranja solo tiene una.

-En eso tienes razón- Respondió Ron acercándose más a Hermione y lanzándole una mirada insinuante.

Mi estomago di un brusco vuelco, me sentía desfallecer, totalmente incomodo avance seguido por Ginny hacia el grupo en donde se encontraba Luna y Cho.

-Necesito saber sobre Rowena Ravenclaw- Dije sin miramientos- ¿Hay algún objeto de valor que haya pertenecido a ella?, ¿Alguna reliquia o artefacto personal en forma de corona o algo para el pelo? –Finalicé dudoso ya que no sabía mucho de objetos para el cabello y la visión que había tenido del objeto no me aclaraba muchas dudas.

Cho miro interrogante a sus compañeras Ravenclaws, hasta que la voz de Luna nos distrajo.

-Será, la diadema de Rowena Ravenclaw- Respondió en tono obvio.

-Pero Luna, nadie la ha visto en 500 años- Dijo Cho con pesar.

-Tienes alguna idea de…-No pude acabar la frase, ya que un joven Hufelpuff entró agitado a la sala anunciando que el Director Snape solicitó la presencia de los alumnos en el gran comedor de inmediato.

Todos nos miramos y empezamos a movilizarnos hacia la salida, yo recogí una túnica del suelo y me la puse, abrochándola para evitar que mi ropa se viera.

-Avísenle a la orden que traigan refuerzos y esperen afuera del gran comedor hasta que les indique- Le dije a Ron y a Hermione que se habían acercado a la salida.

Sin preguntar asintieron y regresaron al agujero del retrato, mientras yo emprendía la marcha hacia la salida, evitando voltear pera no ver a Hermione alejándose con Ron hacia la casa de Aberforth

Me mezclé entre los alumnos, con la cabeza baja, para que no me detectaran los Mortifagos que fungían como "Maestros", sentí como Ginny se colocaba a mi lado haciendo que el peso de la culpa regresara a mis hombros.

Entramos al gran comedor en un silencio sepulcral, Snape se encontraba parado, en el mismo lugar donde el Profesor Dumbledore solía darnos sus discursos de bienvenida.

La sangre me hervía, el simple hecho de verlo ahí parado, hacia que mi enojo creciera a niveles peligrosos.

-Se preguntarán por qué los he llamado a estas horas de la noche- Exclamó Snape con su típico tono cansino y malhumorado- Se dice que …- Dijo emprendiendo el camino hacia el centro del comedor- Harry Potter fue visto en Hogsmeade hace unas horas.

Snape se paseo entre los alumnos con mirada desafiante ante el asombro de algunos tras escuchar la noticia.

-Su propósito es…desconocido- Dijo deteniéndose en medio del gran comedor- Si algún estudiante o profesor mantiene algún contacto con Harry Potter, será castigado… Severamente.

Todos en la sala contenían el aliento tras la amenaza directa que el "Director" había expresado.

-Invito a aquellas personas, que tengan conocimiento sobre los planes de Harry Potter, a que pase al frente.

La mirada desafiante de Snape se paseo por toda la sala.

-Ahora-Finalizó y yo no pude retenerme más y ante las exclamaciones de sorpresa de los presentes, salí a encarar a Snape.

-Parece que a pesar de sus exhaustivas estrategias de defensa, el castillo tiene algunos problemas de seguridad señor "Director"- Finalicé con desprecio.

Las puertas del gran comedor se abrieron de par en par, dándoles paso a los miembros de la Orden del Fenix.

-Y parece ser que son bastante grandes- Dije con determinación.

-Como se atreve a pararse donde él lo hizo- Solté con furia- Dígales que paso esa noche, dígales a todos como traicionó al Profesor Dumbledore .

La mirada del actual director denotaba sorpresa y resentimiento.

-¡Dígales como asesinó al hombre que confiaba en usted!- Exclamé desafiante.

Snape levantó su varita apuntándome directamente, pero antes de poder hacer nada la profesora Mcgonagall me hizo a un lado con poca delicadeza, para apuntar su varita firmemente hacia el director.

Los hechizos no se hicieron esperar, Mcgonagall atacaba inclementemente y Snape solo atinaba a defenderse, hasta que en un acto de cobardía se transformo en una espectral sombra negra, escapando por los ventanales, los cuales los hizo añicos a su paso.

¡Cobarde!- Gritó la profesora con rabia.

Los aplausos retumbaron en el gran salón, la orden desarmó a los Mortifagos apostados cerca de los ventanales que intentaron atacar a los presentes.

Mcgonagall se situó en al frente de los estudiantes; Con un movimiento de varita prendió las antorchas que antes estaban apagadas.

Me dirigí hacia al frente para hablar con la profesora, sin embargo tuve que detenerme al escuchar los gritos de una pequeña niña de primer años, que se encontraba agachada en una esquina del gran comedor mientras cubría sus oídos con sus manos.

Sin previo aviso, la profunda y helada voy de Voldemort retumbó en mi cabeza, y a juzgar por la expresión de los demás también en la de todos los presentes.

-Se…que… todos… piensan… que… es… una…buena…idea… enfrentarse…a…mí, pero… solo… conseguirán… la muerte-Dijo en con voz profunda y parsimoniosa.

- Miré a mi alrededor notando a todos los presentes se habían quedado estáticos, con la mirada aterrada mientras escuchaban.

-Entreguen…me… a…Harry…Potter…y…Hogwarts…permanecerá…intacta.

Sentí una gota de sudor frio recorrer mi espalda, mientras seguía inmóvil.

-Desafíenme…y…todos…pagaran…el…precio -Finalizó amenazante.

Los presentes se miraron aturdidos y temerosos, hasta que se rompió el silencio con la voz de Pansy Parkinson

-Que esperamos, agárrenlo – Exclamó secundada por los demás Slytherins que apoyaron su moción-Es obvio que Potter es una amenaza para todos.

Por suerte y antes que las cosas pasaran a mayores la profesora Mcgonagall se interpuso en el camino de Pansy.

-Señor Filch, escolte a la señorita Parkinson y a todos los Slytherins a las mazmorras inmediatamente, y vigílelos-Dijo la con voz autoritaria.

Todos los presentes aplaudieron y vitorearon tras escuchar a Mcgonagall.

-Potter, me alegra verte – Dijo la profesora con una mirada enternecida- ¿Que necesitas?

-Tiempo- Dije sin titubeos- Es lo que necesitamos en este momento.

Con un asentimiento Mcgonagall se dirigió a los maestros y miembros de la orden.

-Profesores, Aurores , acompáñenme a afuera, necesitamos encantamientos defensivos para el castillo-Dijo para después dirigirse a los alumnos- Prefectos, lleven a los alumnos de primero y segundo grado a los salones del ala sur.

-Señor Finnigan, usted y sus compañeros encargue se del puente, se que tiene una afición particular por los explosivos; Los demás quédense dentro del castillo y vigilen las entradas.

Y tras esa orden todos se movilizaron para cumplir sus tareas.

Miré a Ron y Hermione que estaban parados cerca de la entrada y me dirigí hacia ellos, emprendiendo el camino hacia afuera del gran comedor.

La guerra había comenzado.

Eso es todo por hoy, haré lo posible para actualizar pronto. Dejen sus comentarios que siempre me animan y me ayudan a reunir la inspiración para continuar :D

Espero verlos en el próximo capítulo. Gracias a todos, les mando un abrazo y…

Nos leemos luego