Hola a todos, Bueno lo prometido es deuda, aquí tienen el siguiente capitulo.

Antes como siempre quiero agradecer a aquellas personitas que agregan la historia a sus favoritos y alertas, y en especial a aquellas que se toman la molestia de escribir un comentario, gracias ASUKA02 y a vdha-potter, gracias chicos por sus palabras, que como saben me dan ánimos para continuar esta historia.

Bueno sin mas distracciones les dejo el capitulo

Nota: Los personajes no son míos, son de J.K Rowling.

Salí del castillo con la varita en alto. El aire frio me hizo temblar mientras me acercaba a la orilla del lago negro, en donde pude ver la cabaña de la barcas.

Caminé lentamente al escuchar voces en el interior; con cuidado entré a la cabaña Deteniéndome cerca de unos ventanales brumosos, que solo me permitían ver a las formas borrosas de Voldemort y a Snape que hablaban con una tención que se podía sentir en el aire.

-¿Estas seguro? –Pude oír a Voldemort decir con voz fría y oscura.

- La varita le responde a usted- Dijo Snape – Y solo a usted mi señor.

-Veras Severus- Habló Voldemort mientras se paseaba por el lugar- La varita no podrá serme fiel completamente.

Se detuvo por un momento y pude escuchar a Nagini arrastrándose en el suelo de la cabaña.

-No mientras tu vivas-Dijo tajante.

-Mi señor-Dijo Snape y pude detectar una pisca de temor en su voz rasposa.

-Tu mataste a Dumbledore, la varita te responde a ti – Susurró con su voz helada.

El silencio reinó y pude jurar escuchar los fuertes latidos del nervioso corazón de Snape.

Con cuidado me asomé por una pequeña amplia rendija en la pared y pude ver plenamente a los dos individuos.

-Hoo Severus- Exclamó Voldemort con una cínica y falsa tristeza mientras se acercaba al profesor- Has sido un muy fiel seguidor.

En ese momento y con un rápido movimiento la varita de Voldemort se alzó hacia Snape cortándole la garganta, este calló de rodillas con las manos en su cuello.

-Naggini -Susurró Voldemort en parcel-Ataca.

La serpiente se arrastró rápidamente y se abalanzó hacia su victima.

Voltee mi rostro aun lado para no ver la escena, sin embargo podía escuchar los golpes mortales que Naggini lanzaba.

-Vamos- Dijo Voldemort sin una pisca de remordimiento- Tengo que tenerte cerca Naggini- Finalizó mientras el y su "Mascota" caminaban para con un ¡Plop! Desaparecerse.

Escuché los sonidos agónicos de mi antiguo profesor.

Sin chistar, me levanté de mi escondite y entré a la estancia en la cabaña, en donde Snape se encontraba recargado en una de las paredes.

Me arrodillé a su lado, su mirada era triste y suplicante; pude ver la sangre resbalar por su cuello; levanté mi mano para intentar parar la hemorragia, pero el me detuvo.

-To…Tómalas- Exclamó mientras apuntaba lentamente hacia las lagrimas que salían de sus ojos asustados- Tómalas... Por…favor- Dijo con trabajo, ya que le costaba respirar por la herida en su cuello.

Tras escucharlo, alcé mi varita y conjure un frasco pequeño de cristal, con el cual recolecté las lagrimas, que se transformaron en delgados hilos plateados.

-Mira…Mírame- Me dijo en un susurro. Yo lo miré, su mirada me examinó con tristeza.

-Tienes los ojos… de tu madre- Finalizó para después cerrar los parpados y exhalar su ultimo aliento.

A pesar de todo lo que había pasado estos años, y los sentimientos que sentía por Severus Snape no pude evitar las lagrimas que brotaron de mis ojos.

Me quedé por un rato ahí, arrodillado junto a su cuerpo inerte. Para después emprender el camino hacia el castillo.

Necesitaba ver aquellos recuerdos que me habían sido dados tan insistentemente.

Entré al castillo, el caos estaba en su máximo nivel, los mortifagos estaban ganando terreno en los jardines del colegio, las barreras se estaban debilitando, tendría que apurarme.

Corrí por los corredores, hasta llegar a la gárgola en forma de águila que daba a la oficina del director.

Subí las escalaras hasta la estancia y me dirigí al armario en donde sabia que se encontraba el pensadero del difunto profesor Dumbledore.

Vertí las lagrimas en el liquido que se encontraba dentro del artefacto, y sin miramientos sumergí el rostro en el agua, para ser arrastrado dentro de los recuerdos de mi antiguo profesor.

Mis pensamientos estaban confusos, los recuerdos que había vivido hace un rato, me abrumaban, mis destino estaba decidido, y si quería asegurar la vida de los demás, necesitaría sacrificar la mía.

Caminé lentamente por los pasillos , hasta que llegué a la escalera del comedor, este estaba abarrotado de gente de la orden y algunos alumnos, todos muy ocupados en sus puestos.

Bajé las escaleras y entre la gente pude ver a Ginny que me miro con sorpresa.

Mantuve mi expresión tranquila. Hasta que los gritos de Neville llamaron mi atención .

-Alguien ha visto a Luna- Gritó por las escaleras.

-Neville ¿Que pasa?- preguntó un alumno.

-Necesito encontrar a Luna.

-Creo que está en el tercer piso con Hermione y los prefectos- Respondió otro alumno- ¿Para que la buscas?

Tengo que decirle - Volvió a gritar, ignorando que toda la estancia lo escuchaba - Este puede ser nuestro ultimo día de vida - Dijo desesperado- Tengo que decirle que la ¡AMO! –Gritó de nuevo para después emprender la carrera hacia las escaleras por donde yo había llegado.

Miré al frente y Ginny me miraba con una sonrisa esperanzada tras haber escuchado las palabras de Neville.

"Esto era lo correcto" Me dije a mi mismo mentalmente, mientras caminaba hacia Ginny. Hasta que las palabras de Neville resonaron en mi cabeza como grandes campanas mientras seguía avanzando.

"Este puede ser nuestro ultimo día de vida" Y en efecto para mi ese ERA el ultimo día. Yo me sacrificaría por el bienestar de los demás… Otra vez.

En lo que llevaba de existencia había renunciado todo, todo por los demás, mis padres, mi infancia, mi adolescencia, mis sueños y ahora hasta mi vida.

"Tengo que decirle que la ¡AMO!" Las ultimas palabras de Neville me hicieron detener mi andar en seco. Y entonces todo parecía tan claro.

Miré a Ginny que al parecer notó el cambio resuelto en mi mirada decidida.

-¿Harry?- Me llamó interrogante. Para después avanzar unos pasos mas hacia mi. A los cuales yo retrocedí.

-¡Harry! – Gritó molesta mientras yo caminaba en reversa para después correr en dirección a las escaleras. Alejándome de ella.

Las subí con rapidez, mientras escuchaba a Ginny gritar mi nombre a lo lejos con desesperación y enojo, pero ya no había marcha atrás, ya estaba decidido, no mas sacrificios. sabia lo que tenia que hacer. Tenia que ir al tercer piso.

Bueno eso es todo por ahora, espero que les haya gustado :D

Dejen sus criticas y comentarios.

Les mando un abrazo, cuídense y…

Nos leemos pronto.