Fandom: Hetalia, Latinhetalia
Pairing: ArgUru, ArgentinaxUruguay.
Characters: Argentina, Uruguay, Brasil.
Warning: yaoi, incesto, uso de nombres humanos.
Disclaimer: Hetalia y sus personajes no me pertenecen son de Himaruya.
Notes: -Brasil: Luciano -Argentina:Martín -Uruguay: Sebastián
Muérdago
No quería ir a la casa Luciano por qué lo tenían que obligar, el argentino se quejaba internamente mientras se acomodaba en su silla en el aeropuerto de Uruguay. Martín tomó su celular y rápido buscó en su agenda de números frecuentes.
─¿Dónde estás?─ Preguntó un poco histérico.
─Hola ¿no? En mi casa donde más─ Contestó despreocupado ─¿Vos dónde estás, que estás tan histérico?
─Donde voy a estar, en el aeropuerto. Me dijiste que nos íbamos a encontrar acá─ Mientras hablaba con Sebastián daba vueltas por el free shop y miraba las cosas que vendían.
─Faltan cuatro horas para que salga el vuelo, que haces en el aeropuerto─ Sebastián intentó sonar calmado pero sentía como la rabia le comenzaba a subir. Martín nunca le hacía caso.
─Es que no tenía nada que hacer en mi casa y pensé: Sebas seguro ya está esperándome. Por eso vine…─ Dijo un poco triste el argentino ─ Entonces como tú no estás aquí, yo podría ir para tu casa─ Le sugirió seductoramente al uruguayo.
─No, no está bien yo voy para el aeropuerto─ Suspiró con resignación, Argentina necesitaba a alguien con quien descargar su enojo y con quien divertirse, y Uruguay sabía que ese era su papel.
Uruguay se tomó su tiempo, porque sabía que su hermano no pararía de quejarse sobre la causa del viaje. Cuando llegó al aeropuerto tampoco se preocupó mucho en buscarlo, pero su hermano lo encontró con facilidad.
─Te extrañé. Dando vueltas por el free shop, aburrido, sin nada que hacer─ Se quejó mientras lo abrazaba ─Pero, mira lo que compré─ Argentina le empezó a mostrar todo lo que había comprado mientras lo esperaba.
─¿Qué vamos hacer tenemos que esperar como tres horas acá…?─ Se quejó Sebastián.
─Bueno si quieres podemos ir a un baño y ya sabes─ Sonrió de lado el argentino.
─Ni se te ocurra, además hay cámaras de seguridad por todos lados─ Advirtió el uruguayo.
─¿Qué, en el baño también? Esperá no te negaste…─Alzó una ceja mirándolo sensualmente.
─No, no, ni se te ocurra─ Uruguay fue arrastrado por Martín.
Los dos entraron al baño y Argentina llevó a Uruguay al último cubículo y Martín lo tuvo encerrado por un rato tratando de hacer el menor ruido posible.
─Sos de lo peor─ Se quejó Sebastián mientras se acomodaba la ropa.
─Nunca escuché que te quejaras y no creo haber entendido mal lo que me dijiste al oído─ Miraba su reloj mientras por el rabillo del ojo observaba como su hermano se iba poniendo cada vez más colorado ─Bueno todavía falta mucho que hacemos.
─Creo que es obvio, hay que ir a esperar para poder subir al avión─ Uruguay comenzó a caminar y Martín lo seguía atrás quejándose.
─Que aburrido─ Se quejaba como muchos de los niños que había en aquella sala.
─No hubieras llegado como cuatro horas antes.
El viaje de los rioplatenses no duró más de una hora y a pesar de las fechas pudieron conseguir rápidamente un taxi. El viaje hasta la casa de Luciano había sido un poco largo, mucho tráfico. En la última conversación telefónica que Uruguay tuvo con Luciano, el brasileño se había ofrecido a pasarlos a buscar pero Sebastián se negó.
─¡Por qué tuvimos que venir hasta acá!─ Martín se seguía quejando antes de que llamaran a la puerta.
─Porque está muy ocupado con la organización del mundial, para que no tuviera que dejar nada─ Sebastián llamó a la puerta.
─Pero ese es su problema, no entiendo que tiene que ver con nosotros─ Se cruzó de brazos un poco enfadado y el uruguayo le no le prestó atención.
─Por favor hoy no hagas nada demasiado estúpido, una noche te pido, puede ser─ Uruguay se alineó la ropa.
─Ni que fueras a ver al papa.
─¿Celoso Martincito?
─De él por favor, ni a los talones me llega─ Pasó una mano por debajo de su pelo, lo revolvió un poco y por último le guiñó un ojo ─Tengo carisma, él no tiene nada─ Señalando a la puerta
─Hola Brasil─ Uruguay le bajó el brazo a Argentina.
Los dos hermanos entraron en la casa de Brasil que estaba mucho más fresca que el exterior. La casa tenía una vista increíble de la playa y una hermosa terraza que tenía la misma vista, allí fue donde cenaron, tranquilamente era pedir mucho porque Argentina estaba muy a la defensiva con Brasil. Cuando el viento de la playa comenzó a soplar un poco más fuerte los tres latinoamericanos ingresaron a la sala de Brasil.
─Che, Brasil tenés una rama colgando de la puerta.
─Es un muérdago, Argentina─ Aclaró Sebastián mientras Brasil se reía.
─¡Aaah si! Vi al yanqui tonto con un sweater con esas ramitas, claro como ahora Luciano tiene plata se junta con Estados Unidos y de a poco le van pegando sus estúpidas costumbres─ Dijo un poco celoso por la economía del brasileño.
─No es solo una costumbre de Estados Unidos, además las leyendas dicen que si una persona sorprende a otra bajo un muérdago se tienen que besar y si es una pareja la que se besa bajo el muérdago la pareja es bendecida con el don de la fertilidad─ Luciano comentó sabiendo cómo reaccionaría el argentino, y no se equivocó el otro se sorprendió ante aquello y fue corriendo hacia el marco de la puerta y tomó el muérdago para empezar a perseguir a Uruguay.
─Gracias Brasil─ Trató de sonar lo más sarcástico posible mientras intentaba huir.
A pesar de que sus relación con Martín no fuera la mejor siempre se divertía con sus primos.
Gracias por leer como que me re contra pasé lo hice muy largo voy a intentar en el próximo capi escribir 100 o 150 palabras
Bueno si hay algo que no se entiende o que suena mal es que así hablamos en el Rio de la Plata xD
Felices fiestas por adelantado.
Ja ne!
