La Historia de Bardock.
Capítulo 2. La conspiración del rey Ank.
-Ahggg.. – expiraba uno de los soldados que la pasada noche habían emboscado a Bardock y sus compañeros.
- Era por la mañana, nos situamos en el campamento destruido donde la pasada noche fueron atacados Bardock y los demás, en el aire aún estaba el olor de la batalla. Muchos cuerpos yacían en el suelo, sin vida, excepto uno de ellos, que aún estaba con vida, pero no por mucho más tiempo-
-¡Padre, mira, aún queda uno de esos malditos condenados!
- Vaya, así es Raditz. Interroguemos a ese canalla.
Los dos saiyajins se acercaron al soldado de Ank.
-Maldito, ahora quiero que nos cuentes quién os envía a atacarnos y porqué lo hace.
- No pienso decir nada.. – Alegó como podía el soldado moribundo.
- Si no lo dices por las buenas, tendremos que hacerlo por las malas..
*Dicho y hecho. Bardock le dio una buena tunda a su enemigo.*
- ¿Y qué, piensas hablar ahora, o tengo que apalearte más aún?
El soldado se encontraba en muy mal estado, y sabía que unos pocos golpes más acabarían por su vida, asique, sin más remedio, decidió contarle todo a Bardock.
No hace falta más violencia, te lo contaré todo.
Así me gusta, prosigue.
Hace dos noches, nos encontrábamos toda la brigada de combate en los cuarteles, celebrando una de las muchas victorias que habíamos conseguido en esta guerra. Acto seguido, nos llamó el comandante del rey Ank a mí y a su capitán para una charla privada. No teníamos ni idea de lo que iba, pero nos contó de que el rey Ank se sentía muy amenazado de vosotros, los saiyajins, ya que, según sus estudios, os estábais haciendo muy poderosos, y tenía miedo de que el legendario super-saiyajin del que se habla apareciera, como cada 1000 años. Para hacer que esto no sucediera, investigó y descubrió que vosotros íbais a estar esta noche en una escaramuza de combate y era la ocasión perfecta para atacaros desprevenidos.
¡Ah, canallas! – Alegó Bardock, indignado.
Después de la charla con el comandante, el rey Ank nos ordenó prepararnos para estar listos la siguiente noche, (ayer), y fuimos en unas naves extremadamente silenciosas y con un dispositivo anti-radar para que no nos pudierais detectar. Bajamos de las naves y comenzó el ataque, y eso es todo.
No me fío de que eso sea todo, noto que hay algo más y si no me lo dices inmediatamente te torturaré de la peor forma posible. – le amenazó Bardock con mucha seriedad.
Está bien, hay algo más. Pero si te lo cuento prométeme por tu orgullo que no me vas a matar.
Lo prometo por mi orgullo de saiyajin, que, como podrás comprobar, es bastante elevado.
Lo que me queda por contarte es que el rey Ank planea acabar con todos vosotros, y tras muchos días de investigación acaba de descubrir que el gobernador Freezer os está utilizando para lo que quiere, y va a conseguir su alianza para acabar con vosotros por un elevadísimo precio.
La cara de Bardock había cambiado totalmente. No se le habría ocurrido nunca que el malvado de Freezer sería capaz de hacer eso, pero tampoco lo dudaba. Mostró muchísima preocupación al oír esto. *
¿Con que sí, no? ¿Con que tu maldito rey quiere acabar con todos nosotros sea como sea verdad? Pues lo vais a pagar todos, y tú el primero. Y lo he jurado por mi orgullo ya que mi orgullo de saiyajin es malvado, y no voy a dudar en acabar con tu miserable y apestosa vida. Ahora, muere.
Bardock aplastó la cara de su ya debilitado enemigo con todas sus fuerzas y ésta reventó en pedazos, dejando rastros de sangre en su cara y por toda su armadura.
¡Raditz! ¿Lo has escuchado todo?
Así es, padre.. ¿Y ahora, qué demonios podemos hacer?
No lo sé, necesito retirarme un rato a despejar mi mente y buscar una solución. Tú puedes aprovechar y entrenar, ya que, más adelante, nos esperan peleas más duras que éstas.
Como tú desees, padre.
Padre e hijo se retiraron, los dos muy preocupados. Raditz, entrenó, aunque no lo pudo hacer al máximo porque todo este asunto con el rey Ank y Freezer lo tenía demasiado metido en sus pensamientos.
Dos días antes, muy lejos de allí, en la nave del malvado Ank, se reúnen sus mejores comandantes, capitanes, almirantes, etc. Para averiguar la manera de pagar a Freezer.
¿ Y bien, señores, han presentado sus ideas?
Sí, milord. – Contestó inmediatamente su mejor comandante, cuyo nombre era Vork. Éste le tenía mucho afecto a Ank, ya que había sido su maestro desde que era chico, debido al alto nivel de pelea que destacaba ante los demás soldados.
He rebuscado y rebuscado, consultando a las gentes que viajan por todos los planetas, a los comerciantes, y he averiguado algo, que, definitivamente, es la solución a todos nuestros problemas. Hay una leyenda local, que consiste en que cada 1000 años aparece un extraordinario guerrero, denominado " Super-Saiyajin". Este guerrero tiene un poder impresionante, tal es, que podría acabar con todo el universo si le viniese en gana. Lo interesante, es que el rey Freezer, se cree esta leyenda y teme con que este sujeto aparezca, supere sus poderes, y acabe con su dominio. Podemos aprovechar esto, para aliarnos con él y, así, destruir el planeta Vegeta y a esas sabandijas.
Las caras de todos los allí presentes se habían iluminado de alegría. Era una excelente idea. Sonaron aplausos y el rey le felicitó por su perfecto plan.
Poco después, contactaría con Freezer y le propondría la tregua para llevar a cabo el plan. Él sabía que ese plan no podía fallar. Por fin, borraría del mapa a sus peores enemigos desde tiempos inmemoriables.
