Volviiiiiiiiiiiiiiiiiiii (silencio total) X.x seeeeee... lo sospechaba desde hace mucho... acaso alguien continuará leyendo esto?? es como uno d los misterios dl tercer milenio seeeee... puras cosas raras...

bueno ya... este... la verdad no tengo excusa para todos aquelllos q tienen las agallas de leer esto... pero es que he estado tan ocupada y estresada q estuve a nada d aventarme a la oruga para q m arrollara x__x y ni siquiera tenia ganas de escribir... ademas quería hacer algo q valiera la pena... x q ha decir verdad el capitulo anterior no me gusto para nadaaaa y senti q debia compensarlos con este... q salio mejor... creo yo jeje...

bueno yaaaaaam divago demasiado lalala gracias sheena-yukiko-25 y Yan Zi Lang por sus comentarios... me alegra q les haya gustado y ojalá t haya ido bien en tu exposicion Yan Zi Lang!!!

ok ya -__- comencemos!!!


No había pasado mucho desde que llegó a ese puente para meditar, pero ese pequeño lapso lo había sentido una eternidad ¿a quién intentaba engañar? esa sensación hueca en su estómago, ese hiperactivo movimiento de su pie que no podía detener, ese deseo de perderse en el reflejo del rio que corría por debajo de él, toda la culpa la tenía ese sentimiento intenso que se movía alrededor de Rei. Volteó hacia el árbol que estaba casi a su lado como lo había hecho cada cinco minutos desde que llegó. Esa era su última esperanza, encontrarlo a la sombra del cerezo era el último recurso que sabía que tenía. Si no estaba allí no tenía la menor idea de donde se encontraría y sólo lo dejaba con la triste teoría de que Rei estaba huyendo de él, de que no quería enfrentarlo. Cerró los ojos impotente, una parte de él se negaba a creer algo como eso, no le parecía que Rei fuera de esa clase de persona que se aleja al enterarse de esas cosas, él sabía que no era una cosa cualquiera, estaba hablando de un sentimiento muy fuerte y que no se podía tomar a la ligera, pero si Rei sabía lo que se sentía ser preso de esas penas ¿acaso no era más fácil entender a Yuriy?

¿Cuál era el siguiente paso? él se había cansado de buscarlo, y aunque ahora no fuera su prioridad, inevitablemente iba a verlo ¡dormían en el mismo cuarto! ¿Acaso Rei pretendía no llegar siquiera a dormir? ¿Tomaría sus cosas y se iría al dojo a compartir el frio con los grillos sólo para no estar con él? y de nuevo esa parte dentro de sí le decía que se dejara de estupideces y se pusiera a pensar que Rei no sería capaz de aborrecerlo por permitirle entrar a su vida.

Por eso justamente había pensado no decir nada, habría preferido mil veces quedarse callado y llevarse el estúpido secreto a la tumba que estar como idiota debajo de un árbol, en medio de un puente viendo pasar a los peces del rio mientras sentía como su corazón se hacía cada vez más pequeño. Por eso habría deseado no decir nada, porque lo que más miedo tenía era permitir que entraran a él para que se burlaran y lo dejaran lastimado y abandonado a su suerte de nuevo.

La tarde caía tan lento que mirar el reflejo rojo que el sol dejaba en el agua era lo único que parecía tranquilizarlo, pero él lo sabía: era hora de volver a la casa. Resopló cansado, sólo deseaba que ese día terminara, parecía ya no importarle el cómo, de todas formas ya se había hecho una idea de ese cómo y no le agradaba en absoluto. Cerró los ojos de nuevo y suspiró pesadamente.

-...Yuriy- escuchar su nombre no lo sobresaltó, fue el timbre de voz lo que hizo que su corazón se detuviera y la sangre se le bajara hasta el suelo. Tragó saliva torpemente y como pudo volteó a donde le llamaron. Allí estaba la persona que había deseado ver y a la vez no en todo el día, parado a una distancia prudente de él con una tímida sonrisa y el rostro lleno de inocencia -hola, Yuriy- le saludó acercándosele lentamente

-¿dónde te metiste en todo el día?- Rei lo miró con admiración y decepción y Yuriy se maldijo mentalmente -no fue lo que quise decir... mi tono golpeado y...- el ruso meneo la cabeza sin saber qué decir, sentía que dijera lo que dijera echaba a perder la situación

-acompañé a Garland por los víveres de la semana y cuando llegué a casa Mao me pidió que la ayudara con unos problemas de la cañería de la casa- Yuriy enarcó una ceja y Rei rió bastante suelto -sólo imagínanos a Takao, Miguel, Raúl, Mystel y a mi intentando sacar porquerías del caño- la pequeña sonrisa que el ruso había mantenido desapareció tan pronto escuchó el nombre del moreno

-...Mystel- susurró molesto apretando sus puños y Rei aparentó no haber escuchado ni visto nada

-cuando terminamos pregunté por ti y Max me dijo que te vio salir de la casa, supuse que estarías aquí

-necesitaba aire fresco- un pesado silencio los envolvió y Rei pensaba en algo lo más pronto posible o esa frustración lo ahogaría lentamente -...sobre lo de ayer- para su sorpresa fue Yuriy quien habló primero -tengo que confesar que no me acuerdo de mucho pero...

-no es nada- le interrumpió el chino que le desvió la mirada hacia el rio

-creo que... deseo dejar en claro que...

-Yuriy, basta. No tienes nada qué decir- el pelirrojo se incorporó y se le plantó en frente un poco aturdido por la reacción del otro

-claro que sí, creo que tengo que arreglar lo que pas...

-no- sentenció Rei decidido mirándolo a los ojos y Yuriy se perdió en ellos, nunca le había visto esa mirada al chino -sé que no quieres hacerlo pero tienes la necesidad, significa que lo haces por deber y no porque te nazca- durante densos segundos el murmullo del agua y el arrullo del viento se escucharon claramente

-claro que quiero hacerlo. Claro que es difícil hacerlo... pero- lo tomó de los hombros con gran inseguridad, la misma que no se permitía mostrarle a su acompañante -sí me nace hacerlo, porque no quiero que te quedes con la duda ni yo deseo quedarme con este peso- Rei le miró a los ojos deseoso por que el ruso continuara, si realmente deseaba aclarar las cosas significaba que le importaba y no había sido una mala broma como él lo había jurado toda la tarde –no recuerdo mucho, pero sí recuerdo el momento en el que te dije…- de repente un nudo enorme se le hizo en la garganta y no le permitía hablar -…cómo sea… el punto aquí es que no quiero que te quedes con la idea de que yo estaba jugando. Lo que te dije ayer…

-Bien- le interrumpió Rei –¿quieres aclarármelo? entonces ¿por qué lo hiciste? ¿Por qué me dijiste lo que sentías estando ebrio?- Yuriy permaneció callado, la reacción de Rei le había desconcertado demasiado, esa sensación de que lo estaba retando con esas preguntas era inevitable, notar que en sus ojos irradiaba cierto recelo hacia él le hizo sentir una ligera opresión, se perdió en sus ojos por unos segundos intentando leer las sensaciones que el chino le permitía ver.

-¿has escuchado eso de que el alcohol te da valor?

-¿osea que sobrio no eres tan valiente?

-osea que sobrio soy un cobarde- Rei lo miró frunciendo el entrecejo –sabes que me gustan las cosas directas y eso fue lo que quisiste decir- el chino se volteó hacia el rio mordiéndose el labio inferior lleno de impotencia y furia contenida –sé lo que debes estar pensando. Pero Rei, yo no juego con esas cosas. Tal vez sí soy un cobarde, y sé que lo eché a perder todo ayer en la noche, pero quiero que sepas que lo que dije es todo cierto- las nubes parecían volver a retomar el cielo y la luna desaparecía entre su densidad y el rojizo color que a la vez se diluía lentamente. Los dos permanecieron callados por un rato que a Rei le pareció eterno, miraba al otro por el rabillo del ojo y le era inevitable suspirar sutilmente. Se preguntaba desde hace mucho qué era lo que el ruso pensaba cuando estaba cerca de él y ya sabía la respuesta, pero esa no era la forma en cómo había deseado saberla, aquella noche había sentido que todo se había echado a perder –yo ya aclaré las cosas- escuchó decirle al otro –pero aún tengo una duda… ¿piensas seguir compartiendo habitación conmigo?- Rei volteó a verlo confuso y se encogió de hombros

-¿por qué no?

-…después de lo que sabes, además… Rei, quiero serte sincero, no creo poder seguir compartiendo habitación contigo después de que ya sabes lo que siento… No sería lo mismo- lo último lo soltó al aire sin importarle si el chino lo escuchaba, pero sí lo hizo e inevitablemente volteó a verlo con una terrible sensación de duda que lo invadía. Sabía lo que debía decir, lo que no sabía era si ese momento era el indicado. Prudencia ante todo, siempre le habían enseñado eso desde pequeño y con esa lección creció. La pregunta era si ese momento era por fin prudente para confesar un secreto tan duro otra vez –Tal vez querrías compartirla con alguien como Mystel- Rei abrió los ojos enormemente cuando lo escuchó y Yuriy volteó a verlo con la mejor sonrisa que ese terrible momento de desesperación sofocada le permitía –con gusto le diría a Garland que me cambie la habitación si tú lo deseas- el chino permaneció estático mirándolo insistente, ese deje de sorpresa le sacó una tenue sonrisa a Yuriy, realmente lo había sorprendido

-¿quién te dijo…?

-Kai- el silencio volvió

-¿cuándo te enteraste?

-hoy en la mañana- Rei se volteó hacia el rio viendo pasar a los peces por debajo de ellos, en ese momento hasta el susurro del rio lo estresaba demasiado

-pensaba decírtelo… pero aún no sabía ni en qué momento ni como

-no tenías por qué decírmelo… hagas lo que hagas no me compete si tú no lo deseas

-lo sé- contestó el chino –pero yo deseaba decírtelo. Tú me das demasiada confianza y sabia que en algún momento te enterarías porque todos lo saben, así que qué mejor que te enteraras de mi parte…- como rememorando lo que le había pasado cerró los ojos un momento, intentando borrar esos malos recuerdos, pero al abrirlos el ruso notó un vacío en ellos- pero debes entender que para mí no fue fácil… porque yo le abrí mi corazón y él no lo aceptó. Me lastimó mucho- a Yuriy lo embargó una pena terrible, escucharlo hablar de esa forma tan dolorosa era lo que menos deseaba. Algo dentro de sí le decía que debía hacer algo por él y abrazarlo fue lo primero que se le ocurrió. No lo hizo, el miedo le gano a tal punto que pensar que el otro rechazaría su agarre por saber lo que él sentía… mejor no arriesgarse, aunque por dentro se estuviera muriendo del dolor al ver a la persona que más amaba sufrir frente a él

-…así que… ¿ese fue uno de tus días más felices?- Rei sonrió de lado, siempre mirando hacia el horizonte le asintió con ese ligero deje de nostalgia que desde hacía un momento le había visto

-aún lo recuerdas. Eso me alegra

-¿cómo olvidarlo?- contestó Yuriy –si ese día me abriste tu corazón…– Rei cerró los ojos un momento, recordar a los dos sentados en la cama contándose sus vidas era bastante grato, y saber que días como esos habían tenido muchos… no quería que aquello terminara -…y yo comencé a entregarte el mío- un escalofrío lo recorrió por todo su cuerpo, esa frase lo había hecho sentir bien, deseado, querido. Volteó a ver la penetrante mirada del ruso y quedó estático, sus ojos reflejaban una ligera esperanza, esa pequeña esperanza que queda por más que se desea poner los pies en la tierra y estar listo para cualquier situación, esa pequeña esperanza que continuaba ahí lo quisiera o no y que por mas que lo deseara nunca se iba a marchar

"–te entiendo… demasiado bien. Entiendo que lo quieras demasiado, que lo ames por encima de todos, que aunque haya más personas a tu alrededor no puedas verlas- Rei lo miró con cierto aire de nostalgia y curiosidad, en cambio, la voz de Yuriy sonaba quebrada y desolada, hablar de esa forma le lastimaba profundamente, pero ahora tenía la oportunidad y se había prometido que le dejaría las cosas en claro al chino. Rei le miraba insistente, buscando su mirada a la que Yuriy rehuía constantemente mirando al horizonte y con los sentidos atentos a todo movimiento que su acompañante hiciera

"–por que no te importan las demás personas, sólo te importa él. Por que teniendo más posibilidades… por que pudiendo escoger a quien a ti se te antojase… tú lo quieres a él. Yo te comprendo…- el silencio los inundó de nuevo, esta vez cargado de un desgarrador grito que resonó en silencio en el pecho de Rei –por que yo siento lo mismo por ti- el pelirrojo se enderezó y volteó a verlo de frente. Sus ojos chocaron y se ahogaron en los del otro, Yuriy se le acercó lentamente y Rei no se movió, estaba demasiado ahogado en su mirada, imaginándose en una u otra situación con el pelirrojo y tratando de recordar algún momento en que hubiese podido ver los ojos azules del otro tal y como ahora se le presentaba la oportunidad. Yuriy oprimió sus labios y tragó saliva lentamente, notó la mirada perdida del chino y se preguntó mentalmente qué era lo que en ese momento estaría pensando. Una ligera sonrisa se formó en sus labios y resignado tomó aire nuevamente, desde la mañana se había decidido a aclarar el asunto.

Ahora era su oportunidad.

"–Rei- el mencionado despertó de su estupor y calló, de repente todo a su alrededor era silencio, ni los pájaros ni el aire se escucharon, ni el rio, ni su desesperación contenida que juraba desgarrarlo por dentro si no lo soltaba en ese momento

"–Te amo…- soltó al aire. Y el mundo se detuvo. Rei abrió los ojos sorprendido, él lo sabía, Yuriy se lo había dicho la noche anterior, pero dentro de él algo le decía que eso había sido solo un sueño o en el peor de los casos una broma pesada, una broma causada por el alcohol y por el aburrimiento del ruso. Ahora comprobaba que realmente era cierto y todos esos miedos por sentirse la burla de una persona tan importante para él se habían esfumado de repente. Yuriy se lo había dicho, sobrio (muy importante que así fuera), serio, mirándolo a los ojos, con el cuerpo tenso como si de algo de vida o muerte se tratase, como cuando realmente sientes algo fuerte por alguien… y se vio, se vio el día en que él también tomó todo el valor posible y se le acercó a Mystel y le gritó a él y a todo el mundo lo que su corazón sentía, para después verse herido al darse cuenta de que no era correspondido.

Eso lo había lastimado, demasiado, lo había hecho sentir vacío y desolado, por que confiarle algo tan grande a otra persona implicaba dejarlo entrar a su vida. Pero Rei no tenía miedo a eso, tenía miedo a que Mystel no quisiera entrar cuando él lo había invitado. Y así fue. Ahora que se le presentaba esta situación, con Yuriy tomando el papel que él había interpretado tiempo atrás ¿qué era lo que tenía que temer? ¿volver a salir lastimado? ¿¡cómo!? Si más bien parecía que era el ruso el que no estaba saliendo ileso por esa plática.

Yuriy sintió el rechazo tácito del otro, al ver que no se movía por nada, como si fuera un miedo intenso a que él hiciera algo indebido si se atrevía tan sólo a moverse. Resignado bajó los hombros y cerró los ojos. El mudo rechazo de Rei era lo único que necesitaba para decidirse de una vez por todas a olvidarlo y dejar todo aquello por la paz. Ya lo había pensado demasiado y le dolía saber que de dos soluciones, el rechazo y su absoluta resignación eran las que inevitablemente habían sucedido y él no podía hacer nada para cambiarlo. Retrocedió unos cuantos pasos, alejándose de Rei, y se recargó de nuevo en la barandilla del puente mirando hacia el río. Luego de unos segundos Rei le copió su posición y permanecieron en silencio, intentando entender todo lo que había sucedido en tan poco tiempo. Simplemente ya nada sería igual, ya no compartirían noches de charlas, ni puestas de sol, planes extraños contra Kai o sencillos regalos que en ocasiones se otorgaban. Ya nada de eso iba a suceder… Rei cerró los ojos y se mordió el labio ¿…y ahora qué?

-lo siento

-¿…qué cosa?- tardó un largo rato para responder

-nunca fue mi intención incomodarte- ¿por qué no podía hablar? ¿por qué no podía darle una sonrisa, tocarle el hombro y decirle "no seas ridículo, tú también me gustas"?

-…no te preocupes- Yuriy suspiró, metió sus manos en los bolsillos y caminó con toda la intención de irse. Sentir aquella indiferencia pesaba más y más con el paso del tiempo

-¿… ya te vas?- el ruso no respondió -¿adonde?

"lejos de ti, donde no te pueda pensar" -no lo sé… a la casa, supongo

-¿…por qué?

"porque ya no quiero sentir dolor" –estoy cansado… tengo sueño- luego continuó con su camino y Rei se asustó, verlo irse le peso demasiado. Lo vería en la casa ¡compartían el cuarto! Pero más bien sentía que realmente se iría, no sólo por ahora, sino siempre, tal vez no físicamente, pero ¿y su actitud? ¿y su forma de ser con él? Eso seguro que sí se iría y definitivamente, en ese pequeño instante en el que lo sintió lejos, había descubierto que eso no era lo que quería

-¡espera!- Yuriy abrió los ojos y volteó hacia el otro al escuchar su llamada enérgica –no tienes porqué irte- el ruso arqueó una ceja y se sintió un poco incómodo, Rei se le había acercado demasiado y movía los dedos con bastantes ansias

-¿…estas bien?

-no-

-¿…no?

-bueno… no sé cómo decir esto que voy a decir… en realidad quiero decirlo pero hay una parte de mí mismo que grita que no lo diga, así que no sé qué hacer- hubo un largo silencio

-Rei ¿de qué hablas? ¿por qué no quieres decir lo que se supone que vas a decir?- el chino bajó los ojos y suspiró ligeramente

-por que no sé que vaya a pasar… y eso me da miedo- los dos permanecieron callados, buscando la forma de quitar esa sensación de incomodidad que los ahogaba

-sólo dilo… no creo que pueda ser tan malo

-cuando hablé con Mystel- Yuriy enchuecó la boca, se esperaba todo menos eso –todo me decía que iba a salir bien, que realmente tenía la oportunidad de ser feliz con él… él no tiene la culpa de no haber podido corresponderme, pero aún así no pude evitar sentirme como un idiota… lo único que esperas es ser feliz con la persona que amas, que él te dé la maldita oportunidad de hacerlo feliz… quería tenerlo conmigo para toda la vida, que supiera que yo nunca le iba a fallar, que iba poder tenerme a su lado cada vez que algo pasara, bueno o malo- el pelirrojo contuvo el aliento ¿cómo podía ser Rei tan ingrato? Ese era el peor de los descaros, haberlo detenido sólo para decirle que había sido capaz de sentir hacia alguien lo que no podía sentir hacia su persona… ¿qué otra cosa podría salirle mal ese día? -…tal vez ha sido el peor de los dolores, parece que tarda más en curarse que cualquier dolor físico… duele mucho

-…si- Rei levantó la mirada y vio esos ojos atravesando los suyos con un terrible deje de tristeza

-creo que sabes como se siente- Yuriy no dijo nada, eso ya le parecía demasiado –por eso es difícil intentar hacer exactamente lo mismo otra vez- el pelirrojo enarcó una ceja… ¿y ahora de qué hablaba? Abrió la boca para hacer la pregunta cuando se dio cuenta de lo que pasaba… y permaneció estático, ajeno a todo al ver como los ojos dorados se le acercaban más y más, luego se cerraron y él hizo lo mismo al sentir el golpe del aliento ajeno chocar contra sus labios, permaneció así durante un instante que le pareció maravilloso, sintió el suspiro de Rei y entonces lo notó ¡eso era real! No se trataba de un sueño, ni de una fantasía ¡realmente Rei lo estaba besando! Sintió los brazos de Rei rodearle el cuello y sin dudarlo le tomó la cintura de forma casi posesiva. Rei sonrió, ni siquiera podía recordar las veces en las que había soñado con algo así. Cuando el beso terminó Yuriy realmente se negaba a soltarlo y el chino rio apenado

-¿por qué haces esto?- Rei frunció el seño

-¿cómo que por qué?- Yuriy lo miró igual de interesado y sin querer evitarlo formó una sonrisa desafiante de lado, entonces el chino entendió –claro que sabes por qué… ¿me quieres hacer decirlo?

-pensé que el inexpresivo era yo

-¿cómo me llamaste?

-te amo- al instante Rei cambió el ceño fruncido por una enorme sonrisa, eso le estaba empezando a gustar, oír a Yuriy hablándole así era algo de lo que podía estar orgulloso

-yo también te amo- y en medio de la oscuridad que se hacía presente y del incesante viento que los rodeaba, ambos se demostraron, sin más palabras, el sentimiento que los unía.

Debían volver a casa, pero en ese momento no importaba más que la alegría de estar juntos los dos, sin presiones, ni gente por ahí, sin frases sarcásticas, comentarios incoherentes o miradas imprudentes. Nada importaba entonces más que el amor que se profesaban. Porque si no era eso ¿cómo podían entonces explicar la felicidad que mantenían los dos, felicidad que les parecía que nunca iba a cesar?

Si ese era realmente amor, debía durar para siempre.

¿…no?


Muajaja q creian??? q todo iba a estar suoer feliz..???

PUES NOOOOO... de una vez les digo q van a pasar por algunas cosillas y Yuriy se va a arrancar el cabello d histeria... próximo capítulo será la carga d "los cuñaditos" muajaja

bueno ya... divago d nuevo... cuidenseeeee... mucho mucho