Solo me queda recordarles el anime Candy Candy y sus personajes son creaciones de © Mizuki e Igarashi, este trabajo o fanfic fue creado con fines de entretenimiento y no de lucro; pero la historia es de mi total inspiración.
CAPITULO II
LA PRESENTACION
Momentos después en el gran salón de la mansión ya se encontraban los invitados y familiares, Archie, Annie y Patty se encontraban en una de las mesas reservadas para la familia; conversaban alegremente, cuando de pronto aparecieron Elisa y Neal.
Elisa – mira Neal a cualquier gentuza invitan a un evento tan importante como este –dijo observando a Patty.
Archie – cállate y no molestes, vete de aquí a echar tu veneno por otro lado.
Neal – si hermanita tienes razón y hay algunos que disfrutan andar paseando con huérfanas por todos lados.
Archie – no te permito que hables así de mi prometida - dijo furioso levantándose de su lugar para tomar el cuello de la camisa a Neal.
Annie – no pelees por favor Archie.
Neal – suéltame –dijo empujándolo.
Elisa – vámonos Neal no vale la pena tratar con esta gentuza.
Paty – nunca cambiaran -dijo moviendo la cabeza hacia los lados.
Vincent - buenas noches –dijo dirigiéndose a los chicos.
Archie – buenas noches como has estado -dijo dándole la mano.
Vicent – muy bien gracias –dijo sonriendo.
Archie – quiero presentarte a mi prometida Annie Britter y nuestra amiga Patricia O'brien.
Vincent – mucho gusto señoritas –dijo haciendo una reverencia.
Paty – encantada.
Annie – usted es.
Vincent – si -dijo interrumpiéndola- soy el padre de Anthony, quiero aprovechar el momento y presentarles a mi sobrino Robert Brower.
Robert – mucho gusto –dijo haciendo una reverencia, era un joven alto de ojos azules, tez blanca y cabello rubio, unos años mayor que Archie.
Archie – mucho gusto mi nombre es Archibald pero puedes decirme Archie; ella es Annie mi prometida y Patty amiga de la familia.
Annie – Patty - mucho gusto.
Robert – el placer es mío –dijo besando la mano de ambas chicas, acto que no paso desapercibido para Archie.
Paty – te gustaría acompañarnos –dijo ofreciéndole un lugar en la mesa.
Robert – gracias sino es ninguna molestia, tío te importaría?
Vincent – no te preocupes por mi, estaré allá con los ancianos –dijo sonriendo- tu debes de estar con los jóvenes me retiro gusto en saludarles nos vemos luego.
Robert – como tu digas tío –dijo sonriendo.
Archie – y bien cuéntanos porque estas en Chicago.
Robert – hace poco que me gradúe de Leyes en la Universidad y he venido a trabajar como abogado para la familia Andrey, en especial para la hija del Señor William, me han dicho que es una chiquilla muy inquieta.
Annie – Patty – Archie – jajaja –rieron al unisonado.
Robert – dije algo que no debía –dijo levantando la ceja-.
Archie – no nada de que preocuparse ya lo veras –dijo sonriendo.
Robert – ustedes la conocen.
Archie – claro que la conocemos –dijo sonriendo.
George – su atención por favor.
Señora Elroy – buenas noches gracias a todos los presentes por estar aquí este día tan importante para nuestra familia, quiero presentarles a William Andrey mi sobrino ahora Patriarca de la Familia quien a partir de este momento toma el lugar que le corresponde, por favor denle la bienvenida -dijo a su vez señalando las gradas por donde aparecería el rostro de tan misteriosos hombre.
Todos las miradas se centro en la pareja que bajaba por las gradas, todos los presentes se sorprendieron el ver el rostro del Señor William quien era tan joven, luciendo atractivo, tan elegante y distinguido; tomado del brazo de Candy tan hermosa y sencilla, los flashes de las cámaras se hicieron presentes, caminaron juntos hasta el final sonriendo mutuamente.
Elisa – no puedo creerlo es ese vagabundo-dijo abriendo los ojos como platos.
Neal – creo que nos equivocamos Elisa -dijo el también sorprendido- no puede ser ahora que haremos.
Paty – que sorpresa verlo como el patriarca de la familia.
Archie – no solo para ti es sorpresa, mira –dijo señalando el lugar donde se encontraban Elisa y Neal.
Annie – creo que ya no nos molestaran durante todo el baile –dijo sonriendo.
Albert – buenas noches, gracias por estar aquí compartiendo este momento tan importante para nuestra familia…Mi nombre es William Albert Andrey y esta noche estoy orgulloso de presentarme ante ustedes como cabeza del clan Andrey, estoy a sus ordenes agradezco a todos por su atención y que disfruten la velada –dijo nerviosamente- los aplausos no se hicieron esperar, así como los comentarios sobre su acompañante.
Candy – estuviste muy bien Albert.
Albert – gracias pequeña –dijo guiñándole el ojo.
Vincent – buenas noches William felicidades –dijo acercándose a la pareja.
Albert – que tal estas –dijo dándole la mano.
Vincent – muy bien gracias.
Albert – recuerdas a Candy –dijo sonriendo.
Vincent – claro que si, como estas? –dijo besando su mano.
Candy – muy bien gracias pero si usted es -dijo sorprendida.
Albert – el padre de Anthony –dijo interrumpiéndola- pasa algo?
Candy – no nada…hace mucho que no lo veía, mas bien desde.
Vincent – si hace mucho tiempo –dijo cabizbajo- como están las cosas William.
Albert – muy bien, nos acompañas? –dijo señalando la mesa.
Vincent – William aprovecho la oportunidad para presentarte a mi sobrino Robert Brower Cullen.
Robert – mucho gusto Señor Andrey –dijo dándole la mano.
Albert – mucho gusto y bienvenido a Chicago, ella es mi hija Candice.
Robert – como? –dijo con sorpresa- mucho gusto señorita Andrey –dijo besando su mano notando la belleza de ella- estoy a sus ordenes.
Candy – encantada –dijo haciendo una reverencia- por favor llámame Candy –dijo sonriendo.
Robert – muy bien Candy –dijo nerviosamente, mientras notaba que Archie y las chicas reian al ver lo sucedido.
Vincent – bueno ya todos se conocieron así que puedo regresar a mi mesa que la pasen bien –dijo sonriendo.
Robert – espera un momento tío, me disculpan –dijo corriendo hacia el.
Vincent – que pasa?
Robert – ella es.
Vincent – si, el primer amor de Anthony la quiso tanto que hasta le dio su nombre a una hermosa rosa.
Robert – en verdad es muy hermosa –dijo sonriendo.
Vincent – regresa con ellos a la mesa, luego platicaremos.
Robert – esta bien.
Vicent – luego hablamos –dijo guiñándole el ojo- y si es muy hermosa recuerda que es la hija de William.
Robert – lo tendré presente –dijo sonriendo- siento haberme ausentado –dijo incorporándose a su lugar.
Albert – con que sorprendidos no -dijo con una sonrisa.
Archie – vaya manera la tuya de cuidar a la familia -dijo con una sonrisa.
Paty - aprovecho para disculparme por todo lo que hicimos para tratar de recuperar tu memoria aquella vez.
Albert – jajaja…no te preocupes lo entiendo y yo estoy muy agradecido de que estuvieran conmigo siempre a pesar que no sabían quien era en realidad.
Archie – y ahora como deberemos llamarte tío abuelo, Tío William, Albert.
Albert – nada de eso simplemente siempre seguiré siendo Albert para ustedes – dijo guiñándoles el ojo.
Candy – ya dejemos la sorpresa a un lado –dijo sonriendo.
Momentos después todos platicaron de lo sucedido los últimos días entre recuerdos reían; y como no comentar la reacción de Elisa y Neal, al enterarse quien era el tío abuelo William; quienes no estuvieron presentes en la fiesta para fortuna de todos. La música empezó a sonar inmediatamente al sonido de un hermoso vals Candy fue la primera en bailar con Albert, luego los siguieron Annie con Archie, y Paty con Robert
Albert – pasa algo Candy?
Candy – no nada…es que.
Albert – es por Robert verdad.
Candy – es que se le parece tanto que.
Albert – sabes –dijo interrumpiéndola- es una buena persona por eso lo hice venir a trabajar en la familia.
Candy – así...porque?
Albert – mañana te lo explicare por ahora disfrutemos del baile –dijo sonriendo.
Paty – yo lo conocía como Albert pero nunca me imagine que el fuera el tío abuelo William.
Robert – si fue una sorpresa saber que alguien tan joven tomara un papel tan importante en la familia, pero nunca me imagine que Candy era su hija adoptiva y la creí una niña, ya entiendo por eso rieron todos cuando me referí a una niña inquieta.
Paty – Candy no es una niña pero si es inquieta –dijo sonriendo.
Momentos después todos regresaron a la mesa a disfrutar de la cena mientras seguían charlando.
Señora Elroy – William debes atender a los invitados, no pensaras quedarte sentado riendo toda la noche verdad -dijo seriamente.
Albert – no tía, no te preocupes en seguida voy, bueno chicos el deber me llama que se diviertan – dijo guiñando el ojo– por cierto Candy no se te vaya a olvidar el favor que te pedí.
Candy – claro que no iré a rescatarte cuando me lo pidas – dijo sonriéndole.
Albert – muy graciosa –dijo retirándose del lugar.
Archie – de que se trata.
Candy – porque eres tan curioso ya lo veras –dijo guiñándole el ojo.
Albert – donde estará –dijo viendo alrededor.
George – le pasa algo señor.
Albert – no nada, creo que no vino, te aseguraste que la recibiera
George – si señor, talvez tenia otro compromiso.
Albert – talvez.
Momentos mas tarde en un rincón del salón Albert con una mirada le pedía a gritos su ayuda a Candy cuando era apresado por los socios en esas conversaciones que según el eran tan aburridas, y ella asintiendo la cabeza y con una sonrisa se acerco al lugar.
Candy – caballeros buenas noches puedo hablar con mi padre un momento por favor.
Charles – si señorita Andrey con gusto –dijo haciendo una reverencia.
Alexander – bueno Señor William estaremos en comunicación –dijo despidiéndose dándole la mano.
Charles – con su permiso Señorita Andrey –dijo haciendo una reverencia.
Albert – gracias Candy –dijo tomándola de la mano dirigiéndose a uno de los balcones– ven vamos quiero tomar un poco de aire fresco.
Candy – muy bien -dijo sonriendo- a mi también me hace falta.
George – Señor William lo esperamos por acá tiene una visita importante que atender.
Albert – tu refieres a.
George – si, así es –dijo interrumpiéndolo.
Albert – casi lo olvido, espérame aquí regreso en un momento -dijo depositando un beso en la frente- no tardo.
Candy – esta bien aquí estaré, unos pasos mas y llego al mismo lugar que años atrás compartió con sus primos donde le contaron aquella historia de terror, recordó que ese día también era luna llena subió su mirada y se encontró con la deslumbrante luz que iluminaba las rosas como si fueran diamantes- tu la veras como yo -dijo suspirando- aun pensaras en mi? Pronto sintió que alguien cubría sus ojos con las manos y cerca de su oído escucho algo que la dejo sorprendida.
Terry - no sabia que a tarzán pecoso le gustara tanto la luna - dijo acercándose a ella dándole un beso en la mejia.
En el salón de la mansión.
Eleanor – buenas noches Señor Andrey.
Albert – mucho gusto, me alegra que hayan venido.
Eleanor – siento la demora pero Terry estaba muy nervioso.
Albert – ya lo creo, llegue a pensar que no vendría.
Eleanor – creo que su deseo de verla era demasiado.
Albert – ya lo creo, y donde esta.
Eleanor – no lo se hace un momento estaba a mi lado.
Albert – creo saber el motivo de su desaparición –dijo sonriendo- la llevo a su mesa –dijo ofreciéndole su brazo.
Eleanor – gracias –dijo aceptándolo.
Mientras tanto.
Ambos se quedaron un momento en silencio sin nada que decir o hacer, mientras Candy no salía de su asombro y pensaba que era un sueño, poco a poco el quito sus manos de los ojos de ella quien aun seguía con los ojos cerrados temía que al abrirlos el desaparecería.
Terry – abre los ojos pecosa –dijo susurrándole al oído colocando su mano en el hombro.
Candy – no…no…puedo –dijo nerviosamente.
Terry - a que le temes –dijo rodeándola con sus brazos.
Candy – a que todo sea un sueño, que cuando habrá mis ojos no estarás ahí -dijo mientras sentía su corazón latir aceleradamente al sentir el abrazo de Terry.
Terry – no lo es -dijo apoyando su cabeza en el hombro- soy real mírame por favor notando que una silenciosa lagrima resbalaba por su mejilla, el la recogió con su dedo- espero que no sea por mi.
Candy – eres un engreído –dijo mientras sentía el roce de la mano en su piel, tan calida y suave a la vez, decidió terminar con esto y derrepente abrió los ojos encontrándose con una mirada azul zafiro y un brillo tan intenso como la luna- eres tu…Terry! - dijo sin dejar de mirarlo.
Terry – ves que no soy una sombra o un sueño, soy tan real como tu –dijo tomando la mano de Candy para colocarla en su pecho sin dejar de mirarla- sientes eso?
Candy – Si, lo siento y escucho tu corazón –dijo poniendo su cabeza sobre su pecho –ohhh Terry ha pasado mucho tiempo desde -dijo sollozando.
Terry – ahora puedes creerme y decirme hola -dijo interrumpiéndola con su mirada fija en esos ojos verde esmeralda.
Candy – yo…como has estado –dijo sin dejar de mirarlo a los ojos, sin mas los labios de Terry se posaron sobre los de ella besándola con todo el amor que tenia guardado aun en su corazón, para lo que ella solo se dejo llevar de ese beso calido y rebelde.
Terry – te amo no he dejado de hacerlo –dijo interrumpiendo el beso.
Candy – te he extrañado tanto –dijo abrazándolo mientras sus lagrimas recorrían sus mejillas.
Terry – ahora podremos estar juntos de nuevo –dijo sonriendo- nadie mas nos va a separar te lo prometo.
Candy – como llegaste hasta aquí y porque viniste –dijo separándose de el.
Terry – siento decirle señorita pecas –dijo besando su mano– que he venido por invitación de un muy amigo mío.
Candy – Albert.
Terry – si y he venido con mi madre -dijo sonriendo- tienes algo mas interesante que preguntarme –dijo levantando la ceja.
Candy –si tengo algo que decirte que sigues siendo el mismo engreído que conocí en el colegio -dijo haciéndole una mueca.
Terry – vaya, vaya y tu sigues siendo la misma tarzán pecoso –dijo sonriéndole- pero aun así me amas?
Albert – me alegra verlos conversando de nuevo como viejos amigos –dijo interrumpiendo- como lo hacían en Londres -dijo con una sonrisa- me alegra verte y que hayas decidido venir se dirigió a Terry.
Terry – que sorpresa Albert -dijo dándole un abrazo- nunca imagine que eras el misterioso señor Andrey -dijo con una sonrisa, mientras tanto Candy solo observaba como se saludaban y sonreían ambos viniendo a su mente el recuerdo de sus charlas en el zoológico de Londres.
Albert – Candy te pasa algo? te sientes bien.
Candy – eh...eh…si estoy bien gracias me retiro, veo que tienen mucho de que hablar voy con los chicos al salón luego hablamos Albert.
Albert – como tu digas.
Terry – hasta luego pecosa.
Candy – como me llamaste –dijo levantando la ceja- mejor me voy.
Terry – vaya sorpresa que me diste Albert la verdad no me lo esperaba y debo decirte que me sorprendió mucho tu invitación.
Albert – siempre te he considerado mi amigo y por eso quise invitarte.
Terry – solo por eso?...no lo creo –dijo levantando la ceja- se que tu intención no era esa o me equivoco.
Albert – parece que me conoces bien –dijo sonriendo- siempre consigo lo que quiero.
George – Señor Andrey lo esperan en el salón.
Albert – esta bien en un momento voy, bueno Terry tengo que dejarte estas en tu casa.
Terry – gracias, también debo regresar al salón tengo un baile pendiente –dijo sonriendo.
Ambos ingresaron al salón, por su lado Albert se reunió con algunos socios, mientras Terry buscaba desesperadamente a Candy.
Annie – donde estabas?
Archie – estábamos preocupados por ti.
Candy – es que yo…fui a dar un paseo al jardín con Albert –dijo incorporándose a la mesa.
Paty – pero si hace rato que el regreso.
Robert – Candy me concedes este baile –dijo interrumpiéndolos.
Candy – esta bien regreso en un momento –dijo sonriendo.
Paty – que raro Candy no es así esta como misteriosa no les parece.
Archie – ya lo creo, debo averiguar que le pasa.
Robert – espero no haya sido inoportuno.
Candy – no para nada –dijo sonriendo- al contrario gracias.
Robert – estoy a tus ordenes –dijo sonriendo mientras ambos bailaban y conversaban sobre sus vidas, las miradas de los presentes no se hicieron esperar en la pareja que llamaba mucho la atención algo que tampoco paso desapercibido para un par de ojos azul zafiro que los observaba detenidamente.
Terry – buenas noches –dijo dirigiéndose a la mesa donde se encontraban Annie, Patty y Archie quienes se sorprendieron al verlo- vamos no me vean así no soy un fantasma -dijo en tono sarcástico sentándose en la misma mesa.
Annie, Paty – hola Terry.
Terry – señoritas es un placer verlas.
Paty – creo saber la razón del paseo nocturno de Candy –dijo susurrando a Annie.
Annie – ya lo veo –dijo respondiéndole de la misma forma.
Archie – como llegaste hasta aquí –dijo seriamente, luego recordó que tiempo atrás hicieron las pases en el colegio cuando se marcho.
Terry – un simple sobre me trajo hasta aquí –dijo sonriendo- a mi también me alegra verte Archie
-dijo levantando la ceja.
Archie – me alegra verte también – dijo sonriendo de medio lado.
Eleanor – hasta que te encuentro.
Terry – siento haberte dejado sola -dijo levantándose ofreciéndole una silla- quiero presentarte a unos amigos del colegio, el elegante, la tímida y la gordita pensó a si mismo y sonrío- Patricia O`brien, Annie Britter y Archibald Cornwall.
Eleanor – mucho gusto –dijo sonriendo – yo soy.
Archie – no es necesario que se presente, conozco su trabajo y en cualquier lugar donde se encuentre la reconocería de inmediato –dijo levantándose de su silla dándole un beso en la mano.
Eleanor – muchas gracias Señor Cornwall.
Albert – gracias por aceptar mi invitación –dijo acercándose a Eleanor.
Eleanor – gracias a usted por todo lo que ha ayudado a mi hijo, se todo lo sucedido en Londres y en Chicago.
Candy – señora Baker es un placer volver a verla –dijo acercándose a ella.
Eleanor – hola Candy como has estado? Bueno hermosa como siempre –dijo guiñando el ojo.
Candy – muy bien, gracias –dijo sonrojándose.
Robert – buenas noches.
Albert – quiero presentarles a Robert Brower.
Eleanor – mucho gusto.
Robert – el gusto es mío –dijo besando su mano.
Terry – mucho gusto –dijo estrechando su mano al mismo tiempo que lo vio con una mirada profunda.
Annie – cuando vinieron –dijo cambiando el tema.
Eleanor – hoy por la mañana.
Terry – puedo hablar contigo Candy –dijo secamente.
Candy – esta bien regreso en un momento -ambos dirigiéndose al jardín- de que quieres hablarme.
Terry – dime una cosa Candy aun sientes algo por mi? Dime por favor necesito saberlo.
Candy – Terry yo -dijo sollozando- yo te sigo queriendo como la primera vez –dijo mientras una lagrima resbalada por su rostro, y al fin dejo salir lo que ahogaba su corazón- ha pasado mucho tiempo y muchas cosas han cambiado.
Terry – pero mis sentimientos por ti no –dijo interrumpiéndola- en realidad vine porque deseaba verte.
Candy – yo -dijo acercando su rostro al de el- también deseaba verte.
Terry – pecosa mía, mi amor –dijo abrazándola- te quiero tanto, espere mucho tiempo este momento estar cerca de ti de nuevo, sabes deseo hablar con Albert para pedir tu mano en matrimonio.
Candy – Terry!
Terry – te amo tanto que ya no puedo pasar un minuto sin ti –dijo uniendo sus labios con los de ella entregándole un beso apasionado y desenfrenado pero calido a la vez.
Candy – creo que debemos regresar al baile –dijo separándose de el.
Terry – esta bien como usted diga señorita Andrey –dijo haciendo una reverencia- ahh pero no me iré hasta que me concedas una pieza.
Candy – esta bien –dijo sonriendo mientras ambos se adentraban a la mansión.
Albert – vaya, vaya los dos rebeldes de nuevo juntos –dijo sonriendo- todo bien.
Terry – de maravilla –dijo mientras se dirigían a la pista.
Eleanor – me alegra verlo feliz –dijo sonriendo- sino hubiera sido por usted.
Albert – solo hice algo que deseaba hacer.
Eleanor – creo que es hora de retirarme, estoy muy cansada el viaje fue tan largo –dijo haciendo una señal a Terry.
Albert – comprendo permítame acompañarlos.
Candy – creo que tu madre quiere irse.
Terry – ya lo veo –dijo levantando la ceja.
Albert –es un gusto que hayan venido –dijo acercándose a ellos.
Eleanor – gracias por la invitación.
Terry – pecosa espero verte pronto –dijo besando su mano.
Candy – hasta pronto –dijo sin poder pronunciar mas palabras por lo nerviosa que el la hacia sentir.
Terry – lista Eleanor –dijo ofreciéndole el brazo.
Eleanor – si.
Tiempo después el baile llego a su fin, todos los invitados y periodistas se retiraron del lugar no sin antes despedirse de Albert, mientras que cada uno de los chicos se dirigió a sus habitaciones a excepción de una persona.
Candy – Albert puedo hablar contigo un momento.
Albert – esta bien -dijo dirigiéndose a la biblioteca.
Candy – dime porque invitaste a Terry.
Albert – porque es mi amigo –dijo sirviéndose un whisky- pasa algo con el.
Candy – pero tu sabes que el y yo.
Albert – Candy -dijo tomándola por los hombros– yo se que el te ama y tu a el, además ya no hay nada que se interponga entre los dos, quiero que seas feliz ya es hora hacer algo por ti tu has hecho mucho por nosotros piénsalo –dijo dando un beso en la frente- es hora de dormir.
Continuara…
