Hola les dejo un nuevo capitulo, gracias por sus comentarios en verdad los aprecio muchísimo y que me permiten cada dia aventurarme mas en el sueño de la escritura…hare todo lo posible por actualizar cada semana, sigan disfrutando de esta historia y recuerden dejarme sus reviews sus opiniones y comentarios son importantes para mi. Se les quiere. Angie!

El anime Candy Candy y sus personajes son creaciones de © Mizuki e Igarashi. Este trabajo o fanfic fue creado con fines de entretenimiento y no de lucro; la historia es de mi total inspiración.

CAPITULO V

FIESTA DE COMPROMISO

Un automóvil entraba a una elegante mansión, llevando consigo a una dama a la que su familia había decidido su futuro; Candy con la mirada hacia abajo no se atrevía a mirar los alrededores, se sentía triste aturdida, porque se casaría con alguien a quien no había visto nunca, a su mente vinieron los recuerdos de Anthony, Terry, sus amigos del colegio, el Hogar de Pony, sus madres y de cuando viajo por primera vez a aquella ciudad desconocida. Pronto el automóvil se detuvo frente a la entrada de tan majestuoso castillo como los cuentos de hadas, bajando primero la Señora Elroy seguida de Albert, George, Archie, Candy y Robert.

Albert – estas lista Candy –dijo ofreciéndole su mano.

Candy – si –dijo saliendo del automóvil, mientras observaba aquel inmenso lugar como si fuera una cárcel de la que nunca podría salir.

Mayordomo – adelante, bienvenidos por favor síganme –dijo llevándolos a la biblioteca- esperen un momento por favor –dijo cerrando la enorme puerta.

Todos miraban a su alrededor a excepción de Candy quien solamente se sentó en uno de los sillones mas apartados del lugar, sin poder pronunciar palabra alguna, sus ojos no tenían el mismo brillo que la caracterizaba, aunque vistiera un elegante y fino vestido confeccionado especialmente para ella a solicitud de la Tía Abuela, en sus pensamientos solo se encontraba Terry mientras observaba el anillo que el mismo coloco en su dedo para lo que solo pudo dejar salir un suspiro.

Albert – te sientes bien?

Candy – si, solo estoy un poco nerviosa –dijo titubeando.

Albert – no te preocupes, pronto acabaremos con esto.

Candy – no quiero que por mi culpa tu.

Albert – nada me pasara –dijo interrumpiéndola- todo saldrá bien te lo prometo.

Candy – si –dijo nerviosamente.

La puerta de la biblioteca se abrió repentinamente, la atención de todos los ahí presentes se dirigió hacia la entrada observando a un caballero muy elegante de cabellos blancos ingresando, Candy al escuchar cerrar la puerta bajo su mirada y por un instante cerro los ojos con temor, no pudiendo ver de quien se trataba solo escucho una voz que decía.

Caballero - Bienvenida Señora Elroy –dijo haciendo una reverencia.

Señora Elroy – gracias por recibirnos.

Albert – mucho gusto mi nombre es William Andrey, le presento a mi sobrino Archibald Cornwell, mi asesor George Williams y el abogado de mi hija Robert Brower.

Archie – Robert – mucho gusto –dijeron al unisonido.

George – que gusto verlo de nuevo –dijo haciendo una reverencia.

Caballero - mucho gusto…vaya que sorpresa nunca imagine que alguien tan joven fuera la cabeza de la familia.

Albert – entiendo que no esperaba verme.

Caballero – la verdad no, solo esperaba a la Señora Elroy; pero me alegra que estén todos aquí para arreglar esto.

Albert – como dice?

Señora Elroy – ella es Candice White Andrey –dijo interrumpiéndolo, mientras señalando el lugar donde se encontraba.

Caballero - mucho gusto Señorita Andrey –dijo caminando hacia donde se encontraba.

Candy – esa voz –dijo así misma- donde la he escuchado –dijo mientras abría los ojos para ponerse de pie- mucho gusto -dijo acercándose a el caballero, sus ojos se abrieron como platos cuando pudo ver el rostro del padre de su prometido- no puede ser –dijo con sorpresa.

Richard - pero si tu eres -dijo con una sonrisa- vaya, vaya que sorpresa, no pensé verte de nuevo y en estas condiciones.

Albert –como? Ustedes se conocen -dijo sorprendido.

Richard – si, desde hace tiempo.

Candy – usted es el padre de Terry –dijo con asombro.

Albert – como?

Archie – queeee?

Robert – vaya sorpresa.

Albert - eso quiere decir que el compromiso matrimonial de Candy es con Terrence -dijo asombrado.

Richard – me temo que si -dijo sonriendo de lado.

Archie – no puedo creerlo.

Richard – no sabía que Candy era su hija Señor William.

Albert – es mi hija adoptiva.

Richard – oh ya entiendo.

Señora Elroy – como se conocen?

Albert – Terrence y Candy estudiaron en el San Pablo.

Señora Elroy – el es el chico por quien Candy dejo el colegio –dijo levantando la ceja- William me debes una explicación.

Albert – ella no dejo el colegio por el, hablaremos después sobre este tema Tía.

Eleanor - toc, toc.

Richard – adelante estábamos esperándolos –dijo sonriendo de lado.

Terry - Eleanor – buenas tardes –dijeron al unisonido.

Eleanor – bienvenidos.

Terry – que hacen ustedes aquí –dijo sorprendido.

Albert – no te alegras de verme –dijo sonriendo.

Terry – pero yo –dijo sorprendido- no me esperaba encontrarte aquí.

Archie – y nosotros tampoco.

Terry – donde esta –dijo quedándose en silencio fue en ese momento que se encontró con esos hermosos ojos color esmeralda que tanto ama- Candy! -dijo acercándose a ella- que haces aquí.

Candy – yo –dijo sollozando.

Richard – Terrence –dijo interrumpiéndola- quiero presentarte a tu prometida la Señorita Candice White Andrey.

Eleanor –como? –dijo sorprendida- porque no nos dijiste que era Candy de quien se trataba el compromiso.

Terry – es enserio lo que dices?

Richard – si muy en serio; yo no sabía que ella era una de los Andrey, además solo la vi un par de veces en el colegio.

Albert – tía puedes explicarnos que significa esto y porque no nos dijiste quien era el prometido de Candy nos hubieras ahorrado tantas preocupaciones.

Señora Elroy – fue hace tanto tiempo que arregle este compromiso con el Duque de Grandchester; no sabia que ellos se conocían, aun eran niños cuando firmamos aquellos documentos; pero a caso tu no los leíste bien, ahí figura el nombre del Duque.

Albert – la verdad no, estaba tan molesto que no percate en ese detalle, tu lo sabias George.

George – no.

Señora Elroy – dejemos esto tal y como esta.

Albert – tienes razón hablaremos luego.

Richard – por favor su atención, hay algo que quiere decir Terrence –dijo dirigiéndose a el.

Archie – como?

Robert – que?

Eleanor – cariño…estas bien –dijo acercándose a el.

Terry – si mama estoy bien…un poco…no se como explicarlo, nunca pensé que.

Albert – que es lo que quieres decirnos –dijo interrumpiéndolo.

Terry – estoy demasiado sorprendido para hablar.

Archie – parece que si…están destinados a estar juntos –dijo susurrando.

Robert – ya lo creo.

Candy – Terry –dijo fijando su mirada en la de el.

Terry – yo venia a.

Candy – Terry! -dijo abrazándolo- no puedo creerlo, que eres tu…tenia tanto miedo y.

Terry – no llores ahora ya no habrá quien nos separe te lo prometí lo recuerdas –dijo correspondiendo su abrazo.

Señora Elroy – mmm pero no tiene que decir antes algo joven Grandchester.

Terry – como dice?

Señora Elroy – debes hablar con William si quieres casarte con Candice.

Terry – bueno yo –dijo deshaciendo el abrazo- lo hare como debe de ser.

Albert – será mejor que los dejemos solos un momento para que puedan conversar y se pongan de acuerdo en los preparativos de la boda –dijo guiñando el ojo.

Richard – estoy de acuerdo –dijo sonriendo.

Eleanor – me acompañan por favor –dijo aun sorprendida, mientras todos salieron de la biblioteca.

Candy – no lo puedo creer.

Terry – porque no me dijiste que vendrías a Londres.

Candy – no lo sabia, mucho menos que eras tu.

Terry – lo mismo pensé, y yo que venia decidido a romper ese absurdo compromiso.

Candy – yo también venia a lo mismo.

Terry – aun no lo creo –dijo sonriendo.

Candy – porque te ríes.

Terry – por los juegos que hace el destino, es curioso no lo crees.

Momentos mas tarde conversaban de lo sucedido momentos antes, se contaron todo lo relacionado al compromiso de ambos, ella diciendo que había aceptado por apoyar a Albert, y el le confeso que venia a romper el compromiso porque con quien el deseaba estar era con ella. Después de todo ambos sonreían felices sin saber que un pacto de familia los uniría de nuevo.

Terry – yo aun no puedo creer lo que me dices, por todo lo que hemos pasado y que estemos juntos aquí en Londres nuevamente –dijo acercándose a ella rodeándola con sus brazos.

Candy – Terry –dijo con infinita ternura abrazándolo acomodándose en su pecho cerrando sus ojos sintiéndose inmensamente feliz, el sentir a Terry junto a ella; su calor, su aroma, el latir de su corazón la hacía volar y sentirse libre.

Terry – mi tarzán con pecas –dijo recibiéndola felizmente, mientras que aspiraba el aroma de su cabello, sintiendo la calidez de cu cuerpo con el de el; con su mano levanto su barbilla y mirándola a los ojos le dijo- te amo, te prometí que estaríamos juntos siempre –dijo sonriendo, en ese momento aprisiono su boca con la de Candy para entregarle un beso apasionado y ella correspondiendo con la misma intensidad lo abrazo con mucha mas fuerza, colocando sus brazos alrededor de su cuello, y el estrechándola por la cintura jalándola hacia el; ambos eran dueños de aquel momento donde se decían todo con un solo beso, fue tan irreal ese momento que no deseaban separarse mas, luego el sonrío acariciando su rostro y perdiéndose en sus hermosos ojos, para lo cual ella solo pudo observarlo con admiración y amor respondiendo a su sonrisa y diciendo Te Amo.

Richard – toc, toc.

Terry – adelante –dijo separándose de Candy tomándola de la mano.

Richard – espero no interrumpir –dijo adentrándose en la biblioteca.

Terry – no para nada, ya íbamos a reunirnos con ustedes.

Richard – Candy me dejas hablar un momento a solas con Terrence.

Candy – si Duque de Grandchester.

Richard – por favor llámame por mi nombre, mas que ahora en adelante seremos familia –dijo con una sonrisa mientras se acercaba a ella para abrazarla.

Candy – gracias –dijo recibiendo el abrazo del duque, mientras observaba a Terry a través de el- me retiro –dijo cerrando la puerta tras de ella.

Richard – no te había visto tan feliz desde que dejaste el colegio –dijo acercándose al escritorio.

Terry – la verdad es que aun no salgo de la impresión y yo que venia dispuesto a romper el compromiso que tú hiciste para mí.

Richard – ya lo se, fue mi culpa y ya te he pedido disculpas –dijo abriendo uno de los cajones- esto es para ti –dijo sacando una elegante cajita de terciopelo azul- bueno mejor dicho es para ella.

Terry – como? -dijo extiendo su mano para recibirla- pero no puedo aceptarlo podré comprarlo con mi dinero.

Richard – por favor tómalo este anillo debió de ser de tu madre –dijo acercándose a el- ha pasado de generación en generación de esta familia, y el turno era de tu madre pero -dijo cabizbajo- bueno tu sabes el resto de la historia.

Terry – te entiendo –dijo interrumpiéndolo.

Richard – acéptalo, ella se lo merece es muy buena y ahora que va a ser tu esposa le pertenece así será de ahora en adelante, bueno y dime ya se lo preguntaste –dijo saliendo con el de la biblioteca.

Terry – aun no, olvide ese detalle –dijo sonriendo- quiero hacer algo especial para ella.

Richard – esta bien, pero no te tardes –dijo dirigiéndose a donde todos estaban reunidos.

Candy – permiso –dijo ingresando al lugar.

Eleanor – ohh Candy felicidades –dijo abrazándola- siempre supe que tu deberías de ser la esposa de mi Terry.

Candy – gracias señora.

Eleanor – dime por mi nombre por favor.

Albert – felicitaciones pequeña –dijo abrazándola- como te sientes.

Candy – aun no lo puedo creer, pero me siento muy feliz –dijo deshaciendo el abrazo- todo te lo debo a ti.

Albert – creo que el crédito debemos dárselo a la tía –dijo guiñando el ojo.

Candy – ya lo creo –dijo sonriendo.

Archie – solo espero que ese aristócrata malcriado te cuide bien –dijo dándole un beso- bueno gatita te deseo todo lo mejor.

Candy – gracias Archie y recuerda que.

Archie – ya se, te prometo no llamarlo así de nuevo.

Robert – felicidades Candy –dijo abrazándola.

Candy – gracias Bobby –dijo sonriendo.

Terry – y bien a mi no me felicitan –dijo levantando la ceja.

Albert – claro –dijo acercándose a el.

Terry – puedes decirle a tu abogaducho que suelte a mi prometida –dijo levantando la ceja.

Candy – Terry! –dijo deshaciendo el abrazo.

Robert – lo siento –dijo mirándola.

Candy – no te preocupes –dijo sonriendo.

Eleanor – felicidades cariño –dijo abrazándolo- deja ya de ser tan celoso –dijo susurrándole al oído.

Terry – ven amor –dijo tomando a Candy de la mano.

Richard – bien creo que es hora de celebrar.

Llegada la noche todos se reunieron en el comedor para cenar, donde no se hicieron esperar de nuevo los buenos deseos para la nueva pareja ofreciendo un brindis en su honor; horas mas tarde todos se retiraron no sin antes agradecer al Duque de Grandchester la atención prestada hacia ellos, quedándose en reunirse al siguiente día para ver las posibles fechas de la boda antes de regresar a America.

Londres

Ya habían pasados dos días después de aquella reunión, al final de todo se cumplió con el pacto de familia que se había preparado desde hace años, todos estaban felices por el pronto acontecimiento.

Terry había invitado a Candy a dar un paseo por Londres; fue por ella al hotel donde se hospedaba ese día llego temprano, ya que le tenia una gran sorpresa. Ambos se reunieron en la recepción del hotel, luego la llevo hasta su automóvil recorriendo las calles de la ciudad y recordando aquellos momentos en el colegio.

Terry – llegamos –dijo estacionando el automóvil.

Candy – tan pronto.

Terry – ya veras te tengo una sorpresa -dijo tomando la cesta de picnic en sus manos- será muy romántico –dijo guiñándole el ojo.

Candy – este lugar te parece romántico –dijo levantando la ceja, mientras observaba una enorme y fea pared.

Terry – ya veras.

Candy – donde estará la entrada –dijo moviendo su cabeza buscándola.

Terry – quien te dijo que necesitamos una puerta para entrar –dijo señalando el árbol.

Candy – treparemos para entrar.

Terry –no me digas que tienes miedo –dijo caminando hacia el árbol para subir.

Candy – pero alguien nos puede ver.

Terry – no te preocupes este lugar esta vacío, no hay nadie aquí, así nadie nos interrumpirá –dijo sonriendo- vamos toma mi mano –dijo ofreciéndosela.

Candy – esta bien subiré –dijo tomando la mano de Terry; ambos treparon el árbol como era ya costumbre para ellos y lograron cruzar la enorme pared.

Terry – ahora debo vendarte los ojos –dijo mientras sacaba un pañuelo.

Candy – que pretendes Terry –dijo frunciendo la nariz.

Terry – confía en mi –dijo acercándose a ella dándole un beso en los labios, mientras aprovechaba para vendarle los ojos.

Candy – esta bien.

Tomados de la mano caminaron por varios minutos, Candy podía sentir la suave brisa de verano sobre su rostro y el viento susurrándole en su oído.

Terry – bien llegamos, pero aun no puedes quitarte la venda.

Candy – donde estamos?

Terry – ya veras –dijo mientras sacaba su armónica del bolsillo y empezó a tocar su melodía favorita, a lo que Candy al escucharla suspiro.

Terry – ahora puedes quitarte la venda –dijo ayudándola.

Candy – no puede ser, la segunda colina de pony –dijo sonriendo- todo sigue igual que antes, pero como es que entramos aquí sin permiso.

Terry – no te preocupes es verano y todos están en Escocia recuerdas –dijo colocándose frente a ella.

Candy – si lo recuerdo como si fuera ayer que estábamos aquí en esta colina bailando tú y yo; festival de mayo del colegio –dijo tomándolo de las manos, acto que lo estremeció.

Terry – y yo recuerdo a una mona colgando de una soga blanca desde el cuarto de las chicas al cuarto de los chicos –dijo sonriendo.

Candy – lindos recuerdos no -dijo suspirando.

Terry – recuerdas que me pediste que fuéramos de picnic.

Candy – si lo recuerdo.

Terry - por eso decidí venir a nuestra colina favorita –dijo sonriendo.

Candy – gracias Terry.

Terry – pero aun hay algo mas que debo hacer –dijo arrodillándose lentamente frente a ella, la cara de asombro de Candy no se hizo esperar, sentía su corazón latir a mil por hora, sus piernas empezaban a temblar y sus manos se pusieron frías, pero sus ojos se iluminaron con mayor intensidad llegando el momento preciso para escuchar de labios de Terry lo que mas anhelaba- Candy aceptas ser mi esposa –dijo viéndola a los ojos sin titubear, al mismo tiempo sacando de su bolsillo una pequeña y elegante caja de terciopelo azul abriéndola lentamente dejando ver un hermoso y fino anillo en oro blanco entrelazado con unos pequeños pétalos alrededor envolviendo un hermoso diamante en el centro y dentro la frase grabada "el amor conquista todo" para lo que Candy solo abrió los ojos para observar tan hermosa joya, mientras que Terry la tomaba con sus manos para colocarlo en el dedo anular de ella, Candy dejo escapar unas lagrimas al mismo tiempo bajando para quedar frente a Terry.

Candy – si…si…acepto –dijo acercando su boca a la de el.

Terry – mi amor –dijo besándola entrelazando sus manos con las de ella- me haces tan feliz –dijo rodeándola con sus brazos.

Candy – tu también –dijo sonriendo- tengo todo lo que he deseado.

Todo en el ambiente se respiraba felicidad y amor, ambos arreglaron el lugar para disfrutar del picnic y haciendo un brindis por su futuro, pasaron varias horas en el colegio San Pablo recordando los momentos que pasaron ahí, el lugar les daba la bienvenida como a sus hijos predilectos, no pudieron evitar recordar aquel doloroso momento que había cambiado sus destinos para siempre. Al atardecer regresaban a la mansión del Duque ambos con una sonrisa en el rostro, allá se encontraban todos reunidos y contaron todo lo acontecido, Eleanor lloraban de alegría, Archie y Albert estrechaban la mano de Terry, Robert solo se dignaba a ver la escena, mientras que la Señora Elroy conversaba con el Duque. Días después todos regresaron a America para hacer los preparativos de la boda. Candy y Terry decidieron que se realizaría en Chicago, en el mes de Diciembre; la tía abuela y Eleonor se encargarían de organizar todo lo que fuera necesario para el enlace.

Océano Atlántico

Todos se reunían en el gran salón para cenar cada noche, ya habían pasado unos días después de haber tomado el barco de regreso a America, el cual llevaba consigo un par de corazones ilusionados y enamorados embarcándolos hacia una nueva vida juntos. La última noche del viaje se llevo a cabo un baile, en el cual se presento la familia Andrey como invitado de honor. El brindis no se hizo esperar así como las felicitaciones para la nueva pareja, momentos después Candy y Terry se dirigieron a cubierta a disfrutar del paisaje.

Candy – que hermosa noche –dijo sonriendo.

Terry – no tan hermosa como tu –dijo abrazándola por detrás- recuerdas que en una noche así te vi por primera vez.

Candy – siempre la recordare –dijo cerrando sus ojos- pero se te olvida que aun recuerdo que te burlaste de mis pecas –dijo frunciendo la nariz.

Terry – jajajaja no te enojes mi amor, es que no quise aceptar en ese momento que me gustaste, y mi único escape fue decírtelo – dijo sonriendo.

Candy – pues no me parece gracioso –dijo seriamente- pero te perdonaría todo por ser tú.

Terry – te amo tanto, no podría estar lejos de ti nuevamente –dijo inclinando de lado su cabeza para besar esos labios color carmín que tanto le gustaban.

Esa noche fue el único testigo del encuentro del verdadero amor, así como fue aquel recuerdo de amor años atrás, la luz de la luna consolaba los rostros de Terry y Candy quienes seguían inundando sus sueños en un eterno beso.

Continuara….