El anime Candy Candy y sus personajes son creaciones de © Mizuki e Igarashi. Este trabajo o fanfic fue creado con fines de entretenimiento y no de lucro; la historia es de mi total inspiración.
CAPITULO X
RECORDANDO
New York
Richard – buenas tardes.
Señora Marlow – que se le ofrece.
Susana – pero si usted es.
Richard – si, el padre de Terry.
Señora Marlow – pase por favor.
Richard – te sorprende conocerme cierto.
Susana – nunca pensé que vendría a verme.
Richard – lo se.
Señora Marlow – gusta tomar algo.
Richard – no muchas gracias seré breve –dijo acercándose a Susana- dime cuanto quieres para dejar en paz a Terry.
Susana – como dice?
Señora Marlow – no queremos su dinero y ni el de Terrence.
Susana – mama por favor.
Richard – se que fuiste a Chicago a tratar de impedir la boda, dime en realidad que quieres.
Señora Marlow – como? Fuiste a Chicago tu sola.
Susana – si mama, no quería que Terry se casara con ella; el tendría que estar conmigo por su culpa estoy así.
Richard – el no te pidió que lo hicieras, bueno dime cuanto quieres.
Señora Marlow – no queremos nada –dijo parándose a la par de Susana.
Richard – esta bien, solo te pido que no hagas nada imprudente en contra de mi hijo o sabran de mi –dijo saliendo del lugar.
Señora Marlow – no puedo creer que lo hicieras.
Susana – mama yo solo.
Señora Marlow – entiende el no te quiere, se caso con ella; ya es hora que dejes todo atrás.
Susana - no puedo.
Señora Marlow – lo harás y es una orden…me encargare que sea así.
Londres
Candy – ahhh hemos llegado…Londres –dijo suspirando- tantos recuerdos.
Terry – si muchos –dijo abrazándola por detrás- serán nuevos y fabulosos recuerdos desde ahora; lista debemos bajar –dijo ofreciéndole su brazo.
Candy – está bien.
Un automóvil ya los esperaba, subieron y se dirigieron al lujoso Hotel Savoy donde se hospedarían durante unos días antes de partir a Escocia. Ambos desempacaron y salieron a dar un paseo por la ciudad, cenaron en un hermoso restaurante y luego se dirigieron al hotel. Al día siguiente irían de visita a un lugar especial.
Candy – vamos date prisa se nos hará tarde –dijo poniéndose su abrigo.
Terry – porque la prisa no se va a mover de ahí –dijo sonriendo.
Candy – Terry! -dijo reprendiéndolo.
Terry – esta bien…esta bien señora Grandchester ya entendí –dijo sonriendo.
Chicago
Albert – los esperaba adelante por favor –dijo sonriendo.
Señor Legan – gracias como has estado –dijo dándole la mano.
Albert – muy bien.
Señora Legan – buen día William.
Albert – hola Sarah.
Eliza – Neal – buenos días tío –dijeron al unisonido.
George – pueden tomar asiento por favor.
Señora Legan – y bien dinos para que nos citaste.
Señor Legan - querida por favor –dijo levantando la ceja.
Albert – he pedido que vinieran porque deseo hacer algo para el bien de Eliza y Neal.
Señora Legan – adelante te escuchamos –dijo sonriendo con un tono de interés en sus palabras.
Albert – me imagino que no saben la ultima broma que sus hijos le hicieron a Candy verdad –dijo levantando la ceja.
Señor Legan – no se nada al respecto –dijo mirando a Eliza y Neal quienes agacharon la cara.
Señora Legan – que es lo que tratas de decir, ellos no han hecho nada malo.
Albert – nada malo ehh –dijo levantándose de su silla caminando a donde se encontraba Neal- que prefieres que se los diga yo o se los dices tu.
Neal – yo…yo no hice nada.
Albert – eres un cobarde.
Señora Legan - no te permito que le hables así –dijo furiosa.
Señor Legan – un momento –dijo mirando a Neal- en este momento te ordeno que hables.
Eliza – pero padre el no.
Señor Legan – Neal te estoy dando una orden.
Señora Legan – pero querido.
Señor Legan – Neal estamos esperando –dijo furiosamente acercándose a el.
Neal – esta bien –dijo furiosamente- solo pretendíamos hacerle una broma es todo.
Albert – una broma…mmm ya lo creo, como las tantas que le han hecho desde que llego a esta familia, la bienvenida con el balde de agua, lo del gato, lo que pretendías aquella vez con el caballo, lo del baile y el haberla acusado de ladrona…que buenas bromas planearon.
Eliza – como sabes todo eso.
Albert – ella me lo contó todo y saben algo nunca me pidió que hiciera algo en contra de ustedes, pero lo que hicieron esta vez fue lo que colmo mi paciencia.
Señor Legan – Neal dinos que fue lo que hiciste te lo ordeno.
Neal – la encerré en la torre el día de la boda.
Eliza – solo pretendíamos que llegara tarde eso es todo.
Albert – no es todo verdad Neal.
Señor Legan – habla Neal dilo todo y desde el principio.
Neal – esa noche me hice pasar por enfermo y convencí a mama en no ir a la boda, mientras ellos se fueron me escape llegue a la mansión, fui a la habitación de Candy tome su maleta y vacíe toda su ropa en ella, luego la encontré en el jardín y la lleve a la fuerza a la torre luego la hice dormir y la deje encerrada; pretendí que Grandchester creyera que se había escapado.
Señor Legan – como pudiste hacer algo así –dijo furiosamente.
Señora Legan – no puede ser, eso es mentira, tu lo estas obligando a decir algo que no hizo.
Albert – no lo obligo a decir algo que no fuera cierto o me equivoco Neal.
Neal – no, yo lo hice porque la odio.
Eliza – la odiamos por tu culpa papa, tu le diste mas importancia a ella que a mi, se adueño de lo que me pertenecía.
Señor Legan – que acaso no entienden, si lleve a Candy a casa fue para que pudieran verla las cosas de otra manera con su espontaneidad y alegría para que fueran mejores personas; siempre he querido lo mejor para los dos, que error el mío –dijo dejándose caer en el sillón- el no haber estado todo este tiempo con ustedes y dejar que tu madre los criara siendo consentidos.
Señora Legan – querido yo.
Señor Legan – Sarah sabes que es cierto siempre los has malcreado, pero de ahora en adelante ya no será así ya están demasiado grandecitos para se valgan por si mismos.
Eliza – que quieres decir.
Señor Legan – dime William que es lo que tenias planeado hacer.
Albert – en el caso de Eliza enviarla una temporada al Hogar de Pony.
Eliza – queee?
Señora Legan – no puedes permitir que haga eso.
Señor Legan – me parece muy buena tu sugerencia, y claro que lo hará.
Eliza – pero papa.
Señor Legan – no se diga mas, iras al Hogar de Pony solo ahí aprenderás como debes de comportarte.
Eliza – pero esa gente no tiene clase, es pobre.
Albert – pero tienen mas conocimiento de la vida que tu, veras que te hará bien.
Eliza – no me hará bien –dijo sollozando- no quiero…por favor mama.
Señor Legan – avisa que Elisa estará ahí a partir de Enero.
Albert – bien, hablare con la señorita Pony lo antes posible.
Neal – que vas a hacer conmigo tío –dijo levantándose del lugar.
Albert – necesitas aprender a ser un hombre de verdad, así que te enviare a México.
Señora Legan – que dices?
Albert – iras al lugar que debió ir Candy recuerdas –dijo levantando la ceja.
Neal - si.
Albert – ahí aprenderás como manejar una granja.
Señor Legan – me parece bien.
Albert – bueno eso era todo.
Señora Legan – porque lo haces William, hablare con la tia abuela de esto y ella no lo permitirá.
Albert – la tia Elroy ya esta enterada de lo conversado y estuvo de acuerdo en la decisión que se tomaría, además ella misma se dio cuenta que fue lo que paso con Candy el día de la boda.
Señor Legan – gracias William y disculpa por todo lo que le han hecho pasar mis hijos a Candy, pero de ahora en adelante estaré al pendiente que cumplan con lo estipulado y no te volverán a molestar mas.
Albert – no te preocupes, seguimos en contacto –dijo dándole la mano.
Señor Legan – con permiso nos retiramos.
Mientras tanto en Hogar de Pony.
Annie – ya todo está listo –dijo sonriendo- espero que vengan muchas personas.
Señorita Pony – así será.
Hermana María – que alegría será para los niños.
Robert – Annie se ha esforzado mucho para que todo este bien.
Señorita Pony – gracias hija –dijo tomándola por las manos.
Annie – no tienen porque hacerlo, quiero recompensar todo lo que no hice por muchos años.
Hermana María – como vas con los preparativos de tu boda.
Annie – muy bien hermana, en tres semanas me entregaran el vestido; aunque aun me faltan varios detalles pero ya casi todo esta listo.
Señorita Pony – me alegra saberlo –dijo sonriendo.
Hermana María – siempre pensé que tú serias la primera en casarte.
Annie – también pensé lo mismo.
Señorita Pony – pero esta vez Candy se te adelanto –dijo sonriendo.
Annie – me alegra que se haya reconciliado con Terry.
Hermana María – espero que el la haga feliz, después de lo que paso.
Señorita Pony – así será hermana, ya lo vera.
Robert – disculpen la interrupción –dijo ingresando al lugar.
Hermana María – adelante hijo.
Robert – gracias, ya revise todo el lugar y al paso que vamos todo estará listo antes que regrese Candy.
Señorita Pony – tan pronto.
Robert – si.
Hermana María – gracias por tu ayuda.
Robert – no tiene porque hermana.
Jason – vamos a jugar Bobby –dijo jalándolo del pantalón.
Robert – está bien.
Angie – ven vamos a jugar en la nieve.
Hermana María – niños compórtense por favor no molesten a Robert.
Jasón – pero.
Robert – déjelos hermana –dijo sonriendo- vamos niños.
Señorita Pony – es un buen muchacho.
Hermana María – además muy buen mozo.
Annie – si mucho, pero que lastima que solo tenga ojos para Candy –dijo observándolo a través de la ventana.
Londres
Cochero – hemos llegado señor.
Terry – gracias –dijo bajando.
Candy – ohh todo sigue igual, la puerta no se ve tan grande desde aquí –dijo tomando la mano de el.
Cochero – gracias.
Terry – puede quedarse con el cambio.
Hermana Margareth – bienvenidos –dijo sonriéndo- los esperábamos adelante por favor.
Candy – Hermana Margareth que alegría volver a verla –dijo abrazándola.
Hermana Margareth – mira que linda te has puesto, y tú también Terry ya eres todo un caballero.
Terry – gracias hermana.
Hermana Margareth – me sorprendió mucho que quisieran visitarnos, después de todo lo que sucedió no fue agradable -dijo mientras cerraba la puerta- síganme -dijo llevándolos al lugar.
Candy – le debemos tanto que quisimos venir a verla, todo sigue igual como si hubiera sido ayer que estuvimos aquí –dijo sonriendo.
Terry – este camino lo se de memoria –dijo sonriendo de medio lado.
Hermana Margareth – como están todos los chicos.
Candy – muy bien gracias, le envían cariños –dijo sonriendo.
Hermana Margareth – gracias –dijo sonriendo mientras tocaba la puerta.
Hermana Grey – adelante.
Hermana Margareth – ya están aquí.
Hermana Grey – hágalos pasar y puede retirarse hermana –dijo sentándose en su escritorio.
Hermana Margareth – si…con su permiso –dijo retirándose del lugar- los veo luego.
Hermana Grey – por favor tomen asiento –dijo señalando las sillas- por información del Duque de Grandchester se que se casaron hace poco, y me alegra saberlo –dijo seriamente- espero sean muy felices.
Candy – si hermana, gracias; quisimos venir a visitarles, porque nos trae buenos recuerdos el colegio y por todo lo que hizo por nosotros.
Terry – Hermana Grey permítame agradecerle por todo lo que hizo por mí durante el tiempo que estuve aquí y por comprender la razón de mi partida del colegio aquella vez.
Hermana Grey – me alegra saberlo, tu sabes que siempre te he tenido aprecio Terry a pesar de tu rebeldía tu eres un buen muchacho digno de ser todo un Grandchester.
Terry – gracias hermana –dijo haciendo una reverencia.
Hermana Grey – Candy te felicito porque se que has logrado muchas cosas y sobre todo que estés al lado de Terry, siempre lo supe…-dijo recordando- que el gustaba de ti y que tu eras la única que lo comprendía, y me alegro ver que ha cambiado mucho y para bien.
Candy – gracias hermana.
Terry – bueno nos retiramos, mañana debemos partir a Escocia.
Hermana Grey – bien…entiendo espero verlos de nuevo…y por cierto espero ver a tus hijos estudiar aquí Terry.
Terry – si hermana así será.
Candy – buenas tardes y gracias por todo –dijo haciendo una reverencia- nos retiramos.
Hermana Grey – les reitero mis felicitaciones y que tengan un buen viaje.
Terry – gracias hermana, hasta pronto –dijo agitando su mano, mientras cerraba la puerta tras de el.
Hermana Margareth – Candy…Terry! esperen por favor.
Candy – pasa algo?
Herma Margareth – no…solo quiero felicitarlos por su boda, les deseo todo lo mejor –dijo sonriendo.
Candy – ohh muchas gracias hermana usted siempre me ayudo y estuvo conmigo cuando mas lo necesitaba…quería pedirle un favor –dijo sonriendo.
Hermana Margareth – si lo que tu quieras.
Candy – podemos ir a la colina un momento, se que no somos parte del colegio pero.
Hermana Margareth – pues ir, siempre serás bienvenida.
Candy – gracias hermana –dijo abrazándola.
Hermana Margareth – cuídense mucho.
Terry – gracias hermana hasta luego.
Candy – vamos Terry –dijo tomándolo de la mano.
Chicago
George – esto ha llegado para usted.
Albert – gracias.
George – con permiso.
Archie – que es tío?
Albert – telegrama de Candy –dijo abriendo el papel- ya están en Londres y mañana partirán a Escocia.
Archie – tan pronto.
Albert –creo que Terry no quiere perder tiempo –dijo sonriendo.
Robert – hola Albert, Archie.
Albert – adelante Bobby.
Archie – buenas noticias.
Robert – si, a principio de año empezaremos con la remodelación de la clínica del doctor Martín.
Archie – tan pronto.
Robert – sí, quiero que Candy la vea antes de ir New York.
Albert – me parece buena idea.
Archie – si tienes razón, porque dudo que Grandchester la deje venir sola a Chicago.
Robert – creo que no será necesario, bueno hasta que se termine la construcción.
Albert – gracias por tu ayuda Bobby, no sé qué haría sin ti.
Robert – gracias Albert, por darme la oportunidad de trabajar para ti.
Archie – en poco tiempo te has convertido en un gran amigo.
Robert- gracias Archie sabes que cuentas conmigo para todo.
Albert – no le digas eso porque te convertirá en su cómplice -dijo sonriendo.
Archie – que quieres decir con eso –dijo levantando la ceja.
Robert – mejor nos vamos.
Londres
Candy - que hermoso, todo está igual.
Terry – con la diferencia que ahora si podemos estar juntos sin que nadie nos diga que no.
Candy – tienes razón –dijo tomándolo de la mano.
Terry – este lugar que fue testigo de nuestras tantas peleas y discusiones –dijo sonriendo- eso es algo que no podré olvidar –dijo sonriendo.
Candy – Terry porque no eres nada romántico –dijo frunciendo la nariz.
Terry – solo me pongo romántico pero cuando estoy a solas contigo –dijo besando su cuello.
Candy – creo que debemos irnos.
Terry – me gusta saber que aun te pongo nerviosa.
Candy – eres un mocos engreído –dijo haciendo la mueca que la caracterizaba.
Momentos más tarde se dirigieron a la salida, regresando al hotel ya que al día siguiente tendrían que tomar el que los llevaría a Edimburgo. Al siguiente día por la mañana se dirigieron a la estación del tren donde abordaron con destino al poblado donde se encuentra la villa de Grandchester donde se hospedarían antes de regresar a New York. Al siguiente día el tren hacia su parada, un vehículo ya los esperaba el cual había sido enviado por instrucciones del Duque; el cual los llevaría a la villa, momentos después fueron recibidos por el personal a cargo del cuidado del lugar.
Señora Katherine – bienvenidos –dijo sonriendo.
Mark – hola Terry….hola Candy.
Candy – hola Mark que grande estas, me da mucho gusto en verla señora Katherine.
Señora Katherine – a mi también señora –dijo sonriendo.
Mark – ya soy más alto que tú…-dijo enseñándole la lengua.
Señora Katherine – Mark ten mas respeto a la señora Grandchester –dijo retándolo.
Terry – hola Mark, díganme todo está en orden –dijo cambiando el tema.
Señora Katherine – sí señor.
Terry – perfecto…muchas gracias.
Mark – les preparamos la comida como felicitación de su boda –dijo sonriendo- ohhh –dijo sorprendido- que hermoso anillo.
Candy – ahh….gracias Mark.
Mark – mmm….se te ve bien –dijo sonriendo- ahora tu serás duquesa Candy?
Candy – como? –dijo con asombro.
Terry – todo a su tiempo Mark no la asustes –dijo sonriendo de medio lado- bien…nos vemos luego.
Candy – a donde vas?
Terry – ya veras –dijo sonriendo mientras le enviaba un beso.
Candy – por favor pueden subir las maletas a la habitación.
Mark – muy bien –dijo sonriendo.
Candy – Señora Katherine ustedes son los únicos en la casa?
Señora Katherine – si señora…siempre hemos sido nosotros dos, bueno desde aquel verano en que el Duque decidió que me quedara aquí, el mismo ordeno que la atendiera a usted y al señor Terry lo cual nos hace sentir muy contentos el tenerlos aquí y poderles servir –dijo haciendo una reverencia.
Mark – además tenemos algo preparado para ustedes.
Señora Katherine – Mark…no son buenos modales interrumpir a los mayores.
Candy – esta bien…y de antemano muchas gracias por todo –dijo sonriendo.
Terry – ven Candy vamos a dar un paseo –dijo ofreciéndole la mano- Teodora esta ansiosa.
Candy – ohhh hola Teodora –dijo acariciando al animal.
Terry – vienes –dijo levantando la ceja.
Candy – si –dijo tomando la mano de él para subir; ambos galoparon dirigiéndose al lago, donde recordaron los momentos vividos en aquel verano pasado y el lugar del primer beso.
Terry - recuerdo aquel día –dijo fijando su mirada en la de ella- cuando me atreví a demostrarte mi amor con aquel beso robado.
Candy – yo…yo no quise golpearte…solo me sentía aturdida con tu reacción; no me la esperaba pero luego desee que se repitiera algún día –dijo sonrojándose.
Terry – como? pensé que me odiabas por eso –dijo sorprendido- y creí que ese día en el establo ibas a pedirme disculpas –dijo sonriendo.
Candy – cuando dejaras de ser tan engreído –dijo frunciendo la nariz.
Terry – creo que nunca jajajaja…bueno ahora que te tengo conmigo puedo besarte mucho y las veces que quieras –dijo galante.
Candy – Terry! –dijo sonrojándose- me gusta estar contigo –dijo abranzadolo- siempre soñé en volver aquí y ver este maravilloso lugar que me trae lindos recuerdos…te amo tanto no se que haría sin ti.
Terry – te amo mi pecosa -dijo besándola apasionadamente- creo que es hora de regresar a casa, veras que nos la pasaremos bien.
Candy – si ya lo sé –dijo sonriéndole.
Chicago
Annie – que les parece la idea.
Robert – fabulosa.
Archie – yo no estoy de acuerdo –dijo levantando la ceja- no quiero disfrazarme de papa Noel.
Annie – hazlo por los niños –dijo abrazándolo.
Albert – si Archie hazlo por los niños –dijo sonriendo.
Robert – será para una buena causa.
Archie – porque tengo que hacerlo yo, puede hacerlo Robert o Albert.
Annie – tu eres el indicado, además se que te veras muy bien –dijo besando su mejilla- anda no me digas que no por favor –dijo besando su nariz.
Archie – está bien me convenciste –dijo sonriendo- pero y ellos que harán.
Annie – ya veras, tengo algo preparado para ese par –dijo sonriendo.
Albert – según tu, que haremos.
Annie – por buena fuente se que Bobby toca la guitarra y canta muy bien.
Robert – de donde sacaste eso.
Annie – me lo dijo un pajarito –dijo sonriendo- así que Bobby será el encargado de cantarle a los niños.
Robert – que dices, pero yo no.
Archie – hazlo por los niños –dijo sonriendo.
Albert – recuerda que es para una buena causa.
Annie – se que a Candy le encantara saber qué hiciste algo por los niños.
Robert – está bien lo hare.
Albert - y que se supone que hare yo –dijo levantando la ceja.
Annie – se por muy buena fuente que eres buen cocinero, así que ayudaras a preparar la cena.
Albert – estoy de acuerdo.
Annie – fantástico.
Archie – no es justo, le diste la tarea más fácil.
Robert – no se vale que le des privilegios.
Annie – basta –dijo seriamente- no se diga mas lo harán o lo harán –dijo levantando la ceja.
Archie – Robert – está bien –dijeron al unisonido.
Annie – perfecto, gracias chicos.
Albert – nunca podríamos negarnos, verdad –dijo sonriendo.
Escocia
Señora Katherine – bienvenidos de nuevo, la cena se encuentra lista –dijo señalando el comedor.
Candy – ohhh que hermoso –dijo sonriendo, observando el lugar el cual se encontraba decorado con uno de los kilt que tejía el padre de Mark, flores en la mesa, queso y vino para celebrar la ocasión y una deliciosa comida preparada por ellos- muchas gracias por su atención Señora Katherine.
Terry – gracias por el detalle.
Señora Katherine – estoy a sus órdenes señora Grandchester.
Candy – por favor solo llámeme Candy.
Mark – ya ves mama que no le gusta que le llamen señora.
Señora Katherine – Mark…tienes que respetar a tus mayores y debes llamarla Señora Candy…está claro.
Mark – si mama –dijo guiñando el ojo.
Candy – subiré a cambiarme de ropa antes de cenar, vienes –dijo tomando la mano de Terry.
Terry – está bien –dijo aceptándola, ambos subieron por las gradas al segundo nivel dirigiéndose a la antigua habitación que usaba Terry, el giro la perilla ambos adentrándose quedaron sorprendidos al observar el lugar- cuando sucedió esto –dijo asombrado, la habitación había sido remodelada especialmente para ellos; una cama mas amplia con sabanas de seda, cortinas de terciopelo azul, ya no era la misma sombría y fría habitación que lo albergaba en sus noches de soledad.
Candy – que lindo gesto no crees –dijo sonriéndole.
Terry – como?
Candy – parece que nos han dejado una nota –dijo tomándola en sus manos para leer el contenido- "Para los nuevos esposos Grandchester, espero disfruten su estadía en Edimburgo. Atentamente Richard" pasa algo amor –dijo al terminar de leer la nota.
Terry – no nada, el nos regalo la villa como obsequio de bodas, le dije que no la quería pero el insistió mucho.
Candy – te entiendo, no lo tomes a mal el quiere que estemos bien y no creo que quiera llevarte la contraria.
Terry – no lo sé, no quiero sentirme obligado a tomar el ducado.
Candy – no te preocupes todo estará bien no creo que el pretenda que lo hagas ahora, vamos a disfrutar nuestra estadía si -dijo sonriéndole- ven descansa un poco –dijo tomándolo de la mano llevándolo a la cama.
Terry – por eso te amo -dijo dándole un beso- por ser como eres nunca piensas mal de los demás.
Candy – descansa un momento –dijo besando su frente- luego bajaremos a cenar.
Momentos más tarde ambos bajaron al comedor, la cena fue servida por señora Katherine con la ayuda de Mark, quienes luego se retiraron dejándolos solos en la villa. Candy y Terry comían felices y brindaron por su nueva vida juntos, pasada la noche se dirigieron a su habitación, notando que aquel lugar se encontraba decorado con rosas y velas, sus ropas se encontraban colocadas en el armario, detalle que había sido preparado por Señora Katherine.
Terry – vaya, vaya esto si que es una sorpresa.
Candy – todo se ve muy bonito…bueno me voy a dar un baño antes de dormir –dijo tomando su bata dirigiéndose al baño, el cual ya estaba listo- mmm que bien huele y la temperatura del agua esta perfecta –dijo sonriendo, mientras recogía sus rizos en una coleta y se adentro a la tina cerrando sus ojos para descansar tranquilamente, derepente sintió unas manos tocando su rostro, era Terry quien se encontraba sentado fuera de la tina observándola- que pasa estas bien.
Terry – si…me invitas a entrar contigo –dijo con galantería.
Candy – ehh…yo…yo.
Terry – dame un espacio –dijo adentrándose con ella a la tina- es suficientemente grande para los dos pero quiero tenerte cerca de mi, ven –dijo abrazándola- así esta mejor.
Candy – que haces? –dijo ruborizada.
Terry – tan solo quiero amarte –dijo besándola levemente.
Candy – recuerda que no estamos solos, además estoy cansada del viaje…tu no?
Terry – para amarte nunca estaré cansado, ya te lo he dicho; además en la casa solo estamos nosotros no hay nadie mas no te preocupes no te escucharan –dijo coquetamente.
Candy – Terry que cosas dices -dijo sonrojándose.
Terry – te amo pecosa -dijo besándola apasionadamente, la tomo de la cintura jalándola hacia el; quedando ella encima, ella al sentir el contacto de su cuerpo se estremeció, mientras que el siguió besándola- este lugar no es muy cómodo –dijo interrumpiendo el momento- ven conmigo –dijo saliendo de la tina tomando en brazos a Candy llevándola hacia la cama.
Candy – que haces estas mojando todo?
Terry – no importa lo limpiaremos –dijo sonriendo de medio lado.
Candy – hace frío aquí –dijo sobando sus brazos.
Terry – no te preocupes yo me encargare de eso –dijo colocándola en la cama y empezando a besarla- yo seré tu abrigo esta noche y todas las noches de mi vida –dijo con voz rasposa, sus respiraciones se volvían jadeantes al compás del latido de sus corazones que entonaban gemidos de placer, las manos de el se deslizaban delicadamente por los muslos de ella subiendo por su cintura llegando a su pecho, Candy se estremeció al sentir las manos de Terry recorrerla por su cuerpo, ella lo abrazaba fuertemente llenándose de el, lo besaba intensamente mientras cerraba los ojos para sentir el calor de su cuerpo, al mismo tiempo que enredaba sus dedos en el cabello de Terry, esa noche ambos se entregaron al amor libremente y apasionadamente sin pudor.
Chicago
Albert –bien eso es todo caballeros, gracias por haber venido.
George – tomaste la mejor decisión.
Albert – ya lo creo –dijo sonriendo.
Archie –los preparativos de la boda me tienen muy estresado, espero puedas darme unas buenas vacaciones –dijo sonriendo.
Albert – si ya lo veras, por eso no te preocupes Bobby se encargara.
Robert – sí, claro.
George – ya decidieron donde vivirán?
Archie – nos quedaremos en Chicago, así podremos estar todos juntos.
George – bueno casi todos.
Albert – extrañare a Candy cuando se mude a New York.
Archie – porque no la convenciste que se quedara aquí.
Albert – no puedo hacerlo, es deber de Candy estar con su esposo.
Robert – pero tengo entendido que vendrá seguido, según me comento; tenemos muchos planes que ejecutar.
Archie – no creo que Terry deje que venga.
George – el automóvil está listo para irnos.
Albert – está bien, vámonos.
Escocia
Varios días habían pasado desde su llegada a la villa en Edimburgo, Candy y Terry cabalgaban todos los días, visitaban el pueblo donde se hicieron notar rápidamente, cada vez que los veían no se hacían esperar los murmullos de las personas que se encontraban allí cuando pasaban decían: pero si es el hijo del Duque de Grandchester…su esposa es muy joven pero muy bonita…hacen una linda pareja…dicen que ella es de America...mmm igual que la madre del joven Terry; para envidia de muchas Terry siempre iba tomado de la mano de Candy ambos sonreían felices, todos los hombres que se encontraban siempre admiraban la belleza de esa rubia de hermosos ojos verdes, Terry se sentía orgulloso de Candy quien se comportaba como toda una dama, a pesar de su corta edad ya era toda una señora , siempre estaba al pendiente de todos los detalles en la casa, atendía a Terry gustosamente y se encargaba de consentirlo siempre.
Mark – hola Candy.
Candy – que tal.
Mark – tengo esto para ti, la trajo el mensajero hace un momento y quise traerla de inmediato.
Candy – gracias…ehhh pero si es de –dijo sorprendida al leer el remitente.
Mark – pasa algo.
Candy – no…no nada es de mi padre –dijo abriéndola y leyendo el contenido de la misma- Querida Candy: Lamento darte noticias tan terribles en tu luna de miel, el hogar de pony fue saqueado y quemado hace unos días, pero no te preocupes todos están bien, la señorita Pony y la Hermana María no quisieron que te avisara cuando te encontrabas en New York para no interrumpir tu viaje por lo cual decidí escribirte hasta ahora, pronto tendrás noticias mías saluda a Terry por mi. Te quiere Albert.
Mark – malas noticias –dijo al ver la expresión de Candy en su rostro.
Candy – si…digo no.
Señora Katherine – traen el árbol señora.
Candy – en momento voy.
Chicago
Albert – que lastima lo sucedido en el hogar.
Annie – pero eso no será impedimento para hacer la fiesta para los niños, eso ayudara a que se sientan mejor.
Robert – estoy de acuerdo contigo.
Archie – significa que deberé disfrazarme de papa Noel.
Annie – claro que si amor, olvidaba decirte que conseguí el disfraz de duende así que no estarás solo –dijo guiñando el ojo.
Robert – jajaja al fin Annie se saldrá con la suya.
Albert – ya lo creo.
Robert – y por lo del hogar no te preocupes, las perdidas no fueron muchas lo único es que ahora tardaran un mes más para poder terminar.
Albert – bien hecho Bobby.
Archie – y bien a donde nos vamos.
Escocia
Las festividades dicembrinas las pasarían en casa, un enorme árbol ya se había colocado en la sala con esferas de cristal y cintas rojas de terciopelo, el cual estaba siendo decorado por Candy.
Candy – mmm mira lo que encontré –dijo sacando de una caja un hermoso ángel de cristal.
Terry – hace mucho que no lo veía –dijo caminando a donde ella se encontraba.
Candy – es hermoso no crees –dijo mirándolo fijamente.
Terry – si mucho…Eleanor debe de haberlo olvidado desde aquella navidad –dijo cabizbajo- fue la única que pudimos compartir juntos.
Candy – ven no te pongas triste anímate –dijo depositando un beso en sus labios- creo que es tu turno de colocarlo en el árbol tu sabes el lugar donde debe ir.
Terry – si –dijo sonriente- tomo la escalera subió lentamente hasta llegar a la punta del árbol donde lo coloco firmemente, mientras que Candy le aplaudía viendo esa escena.
Señora Katherine – el te está listo –dijo dejándolo en la mesita.
Mark – hola chicos…necesitan que les ayude a decorar el árbol.
Terry – creo que ya no es necesario esta listo, tiene lo que debía de tener –dijo abrazando a Candy.
Señora Katherine – muy bien me retiro…y tu Mark vienes conmigo.
Mark – pero mama…-dijo sonriendo- está bien…permiso.
Terry – te pasa algo –dijo preocupado.
Candy – no nada -dijo acercándose a la ventana- solo recordaba la carta de Albert.
Terry – no te preocupes todo saldrá bien –dijo abrazándola por detrás.
Candy – no termine de arreglar los detalles con Bobby de la remodelación del hogar; tendré que escribirle para que lo hagan rápidamente.
Terry – talvez Albert ya tomo la decisión.
Candy – talvez, pero igual debo escribirle a Bobby.
Terry – Bobby, Bobby –dijo deshaciendo el abrazo- cuantas veces mas repetirás su nombre.
Candy – porque dices eso?
Terry – a caso no te has dado cuenta como te mira –dijo levantando la ceja.
Candy – que quieres decir –dijo frunciendo la nariz.
Terry – no me gusta que lo menciones.
Candy – es solo un amigo.
Terry – dime de donde salio.
Candy – ya te dije que Albert.
Terry – eso lo se –dijo interrumpiéndola- quiero decir quien es el, de donde viene.
Candy – su nombre es Robert Brower es…era primo de Anthony –dijo viendo hacia fuera de la ventana.
Terry – como es posible Anthony otra vez –dijo golpeando la pared con su puño.
Candy – cálmate por favor –dijo acercándose a el.
Terry – no me importa, porque no lo dijiste antes –dijo tomándola por el brazo.
Candy – no tiene importancia, suéltame me lastimas –dijo sollozando.
Terry – me voy –dijo soltándola.
Candy – Terry! –dijo corriendo tras él, saliendo de la sala.
Richard – buenas tardes espero no ser inoportuno.
Candy – no para nada.
Richard – pasa algo Candy te noto preocupada.
Candy – no es nada –dijo cabizbaja.
Richard – donde esta Terry.
Terry – aquí estoy –dijo bajando las gradas- cuando llegaste?
Richard – hace un momento, quise compartir con ustedes estas festividades, bueno si les parece bien.
Candy – claro que sí.
Terry – siempre serás bienvenido –dijo dándole la mano- esta es tu casa.
Richard - vaya, vaya que lindo árbol –dijo dirigiendo su mirada al lugar donde se encontraba- pero si eso es.
Terry – si…te molesta que lo hayamos puesto –dijo sarcásticamente.
Richard – no para nada…solo que no lo había vuelta a ver después de habérselo dado a tu madre –dijo sonriendo- fue hace mucho tiempo.
Candy – es muy hermoso –dijo sonriendo de lado.
Richard – si mucho…me trae lindos recuerdos –dijo sonriendo- bueno y díganme como se la han pasado.
Candy – muy bien gracias.
Terry – y la duquesa sabe que estas aquí –dijo levantando la ceja.
Richard – no quiero hablar de eso ahora –dijo sentándose en el sillón, luego escucho una voz conocida.
Señora Katherine – que sorpresa bienvenida hace mucho que no la veía.
Eleanor – si hace mucho –dijo sonriendo- vengo a darle una sorpresa a mi hijo esta en casa –dijo adentrándose.
Señora Katherine – si señora adelante, pero espere también esta –dijo detrás de ella.
Eleanor – cariño -dijo quedándose muda al ver quien se encontraba ahí.
Richard – hola Elly –dijo levantándose.
Eleanor – hola Richy…no esperaba verte por aquí –dijo caminando hacia el.
Richard – lo se –dijo besando el torso de su mano- he venido a pasar las fiestas con la nueva familia Grandchester y tu a que veniste.
Eleanor – vine a darles una sorpresa y pasar unos días con ellos.
Candy – bienvenida Eleanor –dijo sirviendo el té.
Terry – como es que veniste hasta acá sola, porque no me avisaste.
Eleanor – se supone que era una sorpresa –dijo sonriendo- les he traído algunos obsequios.
Señora Katherine – la cena esta lista señora Candy.
Candy – gracias, nos acompañan.
Eleanor – vaya que has llevado bien los asuntos de la casa –dijo sonriendo.
Candy – trato de hacer lo que pueda –dijo haciendo la mueca que la caracterizaba.
Terry – bien, pasamos al comedor –dijo seriamente.
Richard – pasa algo te noto muy serio –dijo frunciendo el ceño.
Terry – no nada –dijo dándole la espalda.
Candy – pasen por favor –dijo con una sonrisa.
Chicago
Annie – ya todo esta listo para el baile de fin de año, creí que nunca terminaría –dijo sentándose en el sillón.
Albert – gracias Annie por ayudarnos, se que has estado ocupada con los detalles de la boda.
Annie – no te preocupes, también ya esta listo, ahora solo para esperar el momento –dijo sonriendo.
Archie – has sabido algo de Candy.
Albert – no, creo que se la ha de estar pasando muy bien.
Robert – es mejor así, sin preocupaciones además los trabajos en el hogar de pony van muy bien.
Albert – le escribiste a Candy contándole nuestra decisión.
Robert – si ya hace unos días, espero que ahora la este recibiendo.
Albert – bien –dijo sonriendo- me retiro.
Robert – yo también, quiero ir a casa a descansar.
Annie – recuerda que.
Robert – no te preocupes, te lo prometí no –dijo guiñando el ojo.
Archie – hasta luego Bobby.
Annie – gracias Bobby –dijo sonrojándose.
Archie – porque te pones así –dijo levantando la ceja.
Annie – como? No me digas que estas celoso de Bobby.
Archie – no para nada, es un buen amigo pero no competencia para mí.
Annie – que tonto eres si a quien quiero es a ti –dijo dándole un beso.
Escocia
Eleanor – la cena estuvo deliciosa, quien escogió el menú –dijo colocando la servilleta en la mesa.
Señora Katherine – fue la Señora Candy –dijo sonriendo mientras levantaba los platos de la mesa.
Richard – buena elección, veo que estas llevando muy bien las riendas de esta casa.
Candy – hago lo que puedo –dijo sonriendo.
Eleanor – lo que hace es complacer a su esposo, este platillo es el favorito de Terry.
Terry – bueno me retiro, estoy muy cansado buenas noches –dijo levantándose de la silla.
Eleanor – te sientes bien cariño.
Terry – si mama, adiós.
Richard – desde que vine esta muy serio, pasa algo Candy.
Candy – ehh…no nada –dijo bajando la cabeza.
Eleanor – bueno yo también voy a descansar, el viaje fue muy largo.
Richard – yo iré un momento a la biblioteca con tu permiso Candy.
Candy – con gusto –dijo levantándose de la mesa.
Señora Katherine – necesita algo más señora.
Candy – no, déjame ayudarte.
Señora Katherine – no señora por eso estoy aquí.
Candy – esta bien, me voy a descansar.
Señora Katherine – buenas noches.
Candy – buenas noches –dijo dirigiéndose a su habitación.
En la obscuridad del bosque un caballo blanco corría velozmente, montado por un jinete de cabellos castaños largos, dirigiéndose a un estrecho sendero siendo como única guía la luz de la luna que mostraba su camino, mientras galopaba su rostro era acariciado por el frío viento por un instante cerró los ojos dejando que se llevara sus pensamientos, de pronto abruptamente con un grito detuvo al caballo, a lo lejos diviso una tenue luz y la silueta de un ángel en la ventana, cuando la vio una sola palabra inundo aquel lugar "Candy" dijo suspirando, por un instante cerró los ojos recordando un par de esmeraldas brillando con intensidad, velozmente tomo su camino de regreso con su amada.
Candy – donde estará? Hace mucho frío y es muy tarde –dijo caminando de un lado a otro- espero no le haya pasado nada –dijo sollozando- seguiré aquí hasta que regrese; eres malo, muy malo –dijo mientras caía una lagrima en su mejilla.
Terry – te refieres a mí? Y si es así dímelo en mi cara –dijo acercándose a ella mientras la tomaba del brazo.
Candy – eres un tonto –dijo con ojos llenos de furia- me tenias muy preocupada es muy tarde y hace mucho frío –dijo al mismo tiempo que se soltaba de el.
Terry – no tenias porque preocuparte, fui a dar un paseo por el bosque; necesitaba despejar mi mente –dijo quitándose el saco.
Candy – que bueno que estés bien –dijo frunciendo la nariz- me voy a la cama, buenas noches.
Terry – espera –dijo tomándola por el brazo- discúlpame –dijo fijando su mirada en la de ella- siento haberte lastimado y por portarme como un tonto contigo.
Candy – eres un tonto –dijo acariciando su rostro con la mano- ven vamos a dormir y cámbiate de ropa o te resfriaras –dijo dándole un beso.
Terry – para eso tengo mi enfermera particular que me cuide –dijo sonriendo- pero yo no quiero dormir –dijo acercándose a ella.
Candy – Terry! recuerda que tus padres están aquí –dijo sonrojada.
Terry – lo se, tienes suerte…no pudieron ser mas inoportunos –dijo levantando la ceja.
Candy – no digas eso, vamos es hora de dormir.
Terry – esta bien señora Grandchester lo que usted diga.
Chicago
Albert – buenos días a todos –dijo sonriendo.
Archie – buenos días tío, estas de muy buen humor buenas noticias?
Robert – buenos días –dijo haciendo una reverencia.
Albert – bueno si, podría decirlo –dijo guiñando el ojo.
Archie – que bueno es estar en casa y descansar.
Robert – como te sientes con lo de la boda, a caso no estas nervioso.
Archie – no, aun no.
Albert – cuando llegue el momento lo estarás –dijo sonriendo de medio lado.
Robert – a que hora vendra Annie?
Archie – mmm no lo se, primero pasaría por los disfraces.
Dorothy – con permiso señores, tengo un telegrama para usted señor Brower.
Robert- para mí?
Dorothy – si, es de Candy –dijo entregándole el sobre- con su permiso.
Robert – veamos que dice nuestra niña traviesa –dijo sonriendo abriendo el sobre- Querido Robert: Ayer recibí tu carta, me alegro mucho saber que todo se haya arreglado en el Hogar de Pony y que hayas tomado una buena decisión; gracias por todo. Dale mis cariños a Albert y los .
Albert – parece estar muy contenta.
Robert – si ya lo veo –dijo seriamente.
Archie – espero que ese aristócrata malcriado la este tratando bien, sino se las vera conmigo.
Albert – no dudo en que la trate bien, el la quiere mucho y ha cambiado por ella; ya no es el mismo muchachito que conocí en Londres.
Annie – buenos días –dijo adentrándose a la sala.
Archie – te esperábamos –dijo levantándose del sillón.
Robert – bien nos vamos –dijo levantándose- estas seguro que no iras Albert?
Albert – no, siento no acompañarlos; pero cumplí con mi tarea –dijo sonriendo.
Annie – la Señorita Pony y la Hermana María se podrán muy tristes.
Archie – los niños extrañaran tus caracoles que se arrastran –dijo sonriendo.
Albert – muy gracioso, por favor Annie discúlpame con ellas.
Annie – esta bien, como tu digas.
Escocia
Un ángel se acercaba y se posaba en unas manos entrelazadas; observando a un par de almas brillando con intensidad, con un calor tan inmenso como el sol, con un amor tan inmenso como el mismo universo; con sus dulces manos acaricio el rostro de ellos, para luego depositar un beso en la frente de cada uno; dejándose escuchar un suspiro de paz y armonía.
Candy – NOOOO! –grito agitada mientras caía una gota de sudor por su frente.
Terry – que pasa? –dijo sentándose en la cama.
Candy – nada…solo fue una pesadilla –dijo agitada.
Terry – ven –dijo recostándola de nuevo en la cama- vamos a dormir, todo estará bien –dijo abrazándola.
Candy – si –dijo mientras cerraba sus ojos- tengo miedo, no se que haría sin ti –dijo así misma quedándose dormida.
New York
Susana – que haces mama.
Señora Marlow – nos vamos –dijo tomando la maleta en sus manos.
Susana – a donde?
Señora Marlow – hace mucho que no visito a mi hermana Georgina, veras que te gustara el lugar.
Susana – no entiendo.
Señora Marlow – pasaras una temporada con ella.
Susana – pero no quiero ir.
Señora Marlow – harás lo que te diga –dijo seriamente.
Susana – pero toda mi vida he estado en esta ciudad.
Señora Marlow – por eso necesitas un cambio, veras que te hará bien y así te olvidaras de Terry para siempre.
Susana – pero no quiero ir, no quiero olvidarme de el.
Señora Marlow – entiende hija –dijo tomándola de las manos- el no te quiere, el ya se caso hazlo por tu salud no es bueno que sufras mas por el, veras que conocerás a alguien mas muy pronto.
Susana – pero nadie me querrá así.
Señora Marlow – claro que si, ya lo veras siempre seguirás siendo mi niña mimada –dijo abrazándola- deseo lo mejor para ti.
Susana – esta bien mama –dijo mientras una lágrima caía por su mejilla- pero puedes dejarme sola un momento.
Señora Marlow – pero me prometes que no harás nada.
Susana – si te lo prometo –dijo sonriendo.
Señora Marlow – esta bien –dijo cerrando la puerta tras de si.
Susana – has ganado Candy –dijo acercándose a la cómoda, sacando un cuaderno de la gaveta- sabes Terry siempre fuiste mi mayor inspiración, recuerdo el día que llegaste a la compañía por primera vez me enamore de ti instantáneamente, vi en ti un brillo especial que me hizo comprender la razón por la que quería ser actriz, es algo que siempre te voy a agradecer; con el tiempo empecé a tomarte admiración por lo que habías logrado, pero aun así tus ojos reflejaban tristeza y soledad aunque tratabas de disimular que no era si, aprendí a notarlo rápidamente solo fue hasta cuando te pregunte y accediste a contarme de ella que al fin pude ver el verdadero color de tus ojos creo que desde ahí comprendí que nunca serias para mi aunque trate de impedir que estuvieran juntos no lo logre, ahora solo queda despedirme de ti, de tu recuerdo –dijo cerrando los ojos- conocerte fue la mejor experiencia de mi vida, con estas palabras tan solo quiero desearte que seas muy feliz yo tratare de hacerlo, hasta pronto mi querido Terry contigo termino una pagina mas del libro de mi vida para poder comenzar con un nuevo futuro –dijo sonriendo mientras cerraba su diario.
Continuara…
Que tal amigas….espero hayan disfrutado de este capitulo, al final los Legan tuvieron su merecido creo que va a ser suficiente y divertido eso lo sabremos al seguir con la historia; yo se que muchas deseaban que le pasara algo a Susana pero no quise darle un final trágico sino simplemente una triste despedida que mejor castigo que al final de todo se quede sola espero no me odien por eso….jajaja. Mil gracias a todas por sus comentarios en verdad ha sido toda una aventura esto de la escritura para mi y espero lo sea al leer para ustedes también, les recuerdo dejar sus reviews sus opiniones son importantes para mi, éxitos y saludos. Se les quiere. Angie!
