El anime Candy Candy y sus personajes son creaciones de © Mizuki e Igarashi. Este trabajo o fanfic fue creado con fines de entretenimiento y no de lucro; solo la historia es de mi total inspiración.
CAPITULO XI
FRIO EN EL CORAZON
Escocia
Señora Katherine – ya está listo el desayuno señora Candy.
Candy – muy bien, iré a despertar a Terry.
Terry – no es necesario ya estoy aquí –dijo depositando un beso en la frente- que es todo esto.
Candy – hoy es noche buena, y quise preparar algo delicioso –dijo sonriendo.
Eleanor – buenos días.
Candy – Terry – buen día.
Eleanor – mmm se ve delicioso.
Richard – buenos días –dijo sentándose en la silla.
Eleanor – que tenían preparado para el día de hoy –dijo tomando su lugar en la mesa.
Terry – nada.
Eleanor – como?
Candy – como estaríamos solos pensamos hacer solo una pequeña cena y sentarnos junto al árbol.
Richard – ya veo, no nos esperaban.
Terry – en realidad no, solo queríamos estar juntos y solos.
Candy – Terry!
Eleanor – yo había planeado hacer una pequeña fiesta –dijo sonriendo- por eso traje muchas cosas para prepararla.
Candy – aun podemos hacerla –dijo sonriendo.
Richard – me parece buena idea, aun estamos a tiempo.
Eleanor – bien empecemos los preparativos Candy.
Terry – mujeres –dijo levantando la ceja- mejor iré a cabalgar me retiro con su permiso.
Richard – puedo acompañarte, hace mucho que no lo hago.
Terry – esta bien, nos vemos luego –dijo agitando su mano.
Eleanor - primero deben desayunar y eso va para los dos.
Richard – esta bien.
Chicago
Archie - así que la invitaste, nunca me lo imagine –dijo sonriendo- pensé que eras tímido.
George – el no es tímido con las mujeres –dijo sonriendo.
Albert – George por favor –dijo sonrojándose.
George – es solo un poco…mmm no se como decirlo; el solo había entregado su corazón a una mujer.
Archie – dinos George quien era esa mujer de la que estaba enamorado.
George – Emily.
Albert – Candy –dijo al mismo tiempo.
Archie – como?
Robert – quien de las dos –dijo sonriendo.
Albert – wooow hace mucho que no recordaba a Emily –dijo sonriendo- ella fue mi novia cuando estaba en el colegio.
Archie – y que paso.
Albert – luego se los contare; y cuando perdí la memoria empecé a enamorarme de Candy y aunque la recupere mis sentimientos hacia ella no cambiaron, pero comprendí que ella nunca me vería como algo más que su amigo.
Robert – vaya, vaya…quien pudiera decir que una niña robo tu corazón.
George – robo el de todos –dijo sonriendo- cierto Archie.
Archie – si, no tengo porque negarlo.
Albert – por su calidez, su sencillez y su alegría hacen que cualquiera pueda quererla.
Robert – si lo se, ella es como un ángel –dijo suspirando- con una sola sonrisa ilumina el camino mas obscuro.
Albert – es muy hermosa.
Robert – claro que lo es, sus ojos, su cabello…todo su ser –dijo sonriendo.
Archie – todos nos hemos enamorado de esa niña traviesa, pero solo uno pudo conquistar su ser –dijo cabizbajo- Anthony la protegía de todos, mientras que Stear y yo peleábamos por conquistarla; yo con mis piropos y Stear con sus inventos.
Albert – pero Anthony logro conquistarla con sus dulce candy –dijo recordando- desde que la vi por primera vez, supe que ella era la indicada.
George – cuando la conocí en casa de los Leegan la primera vez, pensé estar viendo a la señora Rosemary.
Robert – la madre de Anthony?
Albert – si, esos ojos verdes tan intensos con un brillo espectacular.
Robert – entiendo, por eso la adoptaste por el recuerdo de tu hermana.
Albert – en parte si, pero unas cartas de los chicos me hicieron tomar la decisión; la primera que recibí fue la de Anthony.
Robert – me imagino que fue muy duro para ella haberlo perdido y sentirse culpable.
George – por eso Albert decidió enviarla a estudiar a Londres, y fue ahí donde conoció al señor Terry, y el resto de la historia ya la conoces.
Robert – si claro, lo se –dijo pensativo.
Archie – la historia con Candy la sabemos, pero cuéntanos que pasó con Emily.
Albert – está bien, de alguna forma se tenían que enterar quien fue Emily Watson en mi vida; todo comenzó cuando nos conocimos en el colegio –decía mientras seguía narrando la historia de su primer amor.
Escocia
Los preparativos para la cena ya estaban casi listos, Candy ayudaba a Eleanor a preparar los deliciosos platillos que se servirían esa noche, la señora Katherine y Mark también se encontraban ahí, y así todos colaboraron en preparar algo.
Señora Katherine – donde aprendió a hacer pan señora Candy.
Candy – en casa de los Leegan cuando trabaja de mucama.
Mark – tu Candy, una mucama no puedo creerlo.
Candy – aprendí muchas cosas, en el Hogar de Pony siempre ayudaba a mis madres a cuidar a los niños –dijo haciendo la mueca que la caracterizaba.
Señora Katherine – que es el Hogar de Pony?
Candy – es el lugar a donde van los niños que no tienen padres como yo.
Eleanor – fueron muy buenas tus madres verdad?
Candy – si mucho, también Annie se crío ahí.
Mark – ohhh, por eso decía Terry que eras una chica muy interesante; recuerdas aquel día en el festival del pueblo –dijo guiñando el ojo.
Candy – si lo recuerdo muy bien –dijo sonriendo.
Señora Katherine – bueno ya todo esta listo –dijo sonriendo.
Eleanor – a Richy le encantara –dijo sonriendo- supongo que hace mucho que no come su platillo favorito.
Candy – me alegra saber que se lleven bien –dijo sonriendo.
Eleanor – si –dijo sonrojándose.
Señora Katherine – buenos es hora de retirarnos –dijo sonriendo.
Mark – toma Candy esto es para ti –dijo extendiéndole un paquete.
Candy – para mi…muchas gracias –dijo al recibirlo- que es?
Mark – ábrelo y lo sabrás –dijo guiñando el ojo.
Señora Katherine – disculpe sino le dimos obsequio de bodas, por favor reciba esto con mucho cariño.
Candy – no se hubieran molestado, es hermoso –dijo sacando un kilt- es como el que usaba Anthony –dijo mientras lo tocaba suavemente y un suspiro se escucho.
Mark – feliz navidad Candy –dijo sonriendo.
Candy – feliz navidad a los dos; gracias por todo, por aquellos días que me acogieron en su casa sin saber quien era –dijo al mismo tiempo que los abrazaba.
Señora Katherine – le tomamos mucho aprecio, estamos muy feliz tenerla de vuelta; se nos hace tarde nos retiramos, que la pasen muy bien –dijo mientras salían de la casa.
Candy – gracias.
Eleanor – Anthony…quien es? Creo haber escuchado ese nombre antes.
Candy – era un primo de la familia, murió hace unos años cayendo de un caballo –dijo observando detenidamente el kilt.
Eleanor – oh…lo siento, recuerdo que Terry menciono algo de tu miedo a los caballos.
Terry – ya estamos de regreso –dijo interrumpiéndola mientras sacudía la cabeza.
Candy – como estuvo el paseo?
Richard – bien, aunque creo que no es la época indicada para hacerlo –dijo sonriendo.
Eleanor – ve a cambiarte de ropa o te resfriaras –dijo sonriendo.
Richard – lo hare pero si tu me acompañas –dijo galantemente acercándose a ella.
Eleanor – esta bien –dijo sonrojándose.
Richard – estaremos de vuelta a la hora de la cena –dijo guiñando el ojo.
Candy – muy bien –dijo sonriendo- pasa algo? –dijo al ver la reacción de Terry.
Terry – no nada, parecen un par de adolescentes…bien y tú no me ayudaras a cambiarme.
Candy – Terry que cosas dices –dijo sonrojándose.
Terry – bien como tú quieras, voy a tomar un baño.
Candy – espera voy contigo –dijo tomándolo de la mano.
Chicago
Dorothy – adelante por favor –dijo llevándola a la biblioteca- en un momento bajara el Señor William; con su permiso –dijo haciendo una reverencia.
Karen – gracias –dijo observando el lugar- veamos que le gusta a William…mmm veamos interesante algunos libros de arte, me agrada pero tiene muchos libros de animales –dijo levantando la ceja.
Albert – gracias por aceptar mi invitación –dijo adentrándose en la biblioteca.
Karen – la verdad me sorprendió mucho, pero no la pasaría bien sola en mi pequeño apartamento y no pude resistirme a la idea de pasarla contigo –dijo guiñándole el ojo.
Albert – me alegra que estés aquí –dijo besando su mano- quieres conocer la casa?
Karen – querrás decir mansión –dijo sonriendo- seria buena idea porque no me quiero perder.
Albert – bien, pediré que lleven tu equipaje a la habitación de huéspedes.
George – disculpen la interrupción –dijo haciendo una reverencia- la Señora Elroy quiere verlo Señor William.
Albert – ahora no puedo, debo atender a mi invitada.
Karen – no te preocupes –dijo guiñándole el ojo- iré a mi recamara a descansar un poco, luego que termines con tu tía podremos charlar.
Albert – esta bien lo que tu quieras –dijo fijando sus ojos en los de ella mientras sonreía.
George – Dorothy puede acompañar a la señorita Klaise a su habitación.
Karen – bueno te veo luego Willy –dijo tirando un beso en el aire.
Dorothy – sí señor.
George – lo que tu quieras no –dijo sonriendo- hay Albert creo que te estás enamorando.
Albert – no puedo negarte que me gusta –dijo suspirando- aunque su carácter es difícil pero ese es su atractivo además que a ella no le importa lo que piense la gente, es un alma libre como yo.
George – o sea que te gusta en serio, me alegro mucho por ti –dijo tocando su hombro- necesitas tener a alguien a tu lado.
Albert – bueno vamos a ver que quiere ahora la Tía Elroy.
Escocia
Horas más tarde en la sala de la villa se reunieron todos después de tan exquisita cena; los regalos ya estaban colocados, e iluminados únicamente con la chimenea y las luces de colores que emanaba el árbol. Ambas parejas compartían un momento nostálgico y de alegría; cada uno fue contando sus anécdotas pasadas y lo transcurrido en el año, se volvió una plática amena entre ellos, entre risas y llanto; al mismo tiempo que degustaban una copa de vino. Las campanas de la catedral del pueblo anunciaban la media noche, el frío se hacia presente cada vez mas.
Terry – bueno creo que es hora de ir a la cama –dijo levantándose del sillón.
Richard – tienes razón, esta haciendo demasiado frío afuera, me retiro feliz noche –dijo saliendo de la sala.
Candy – buenas noches –dijo levantándose dirigiéndose a la ventana, lentamente subió la cortina para observar hacia fuera- un día como hoy me encontró la Hermana María –dijo recordando lo dicho por sus madres.
Eleanor – como?
Candy – si no hubiera sido por Tom no me hubieran encontrado a mi y a Annie –dijo pensativa- hubiéramos muerto.
Terry – no digas eso, ahora estas aquí con nosotros –dijo abrazándola por detrás.
Candy - si tienes razón –dijo sonriendo- cada noche buena celebraban nuestro cumpleaños –dijo recordando.
Terry – como…pero si tu cumpleaños es en mayo –dijo levantando la ceja.
Candy – no, nunca supimos la fecha exacta de nuestro nacimiento, Annie sigue celebrándolo en estas fechas, en cambio yo fui registrada con los Andrey en Mayo cuando Anthony me regalo mi nuevo cumpleaños con un nuevo estirpe de una bella flor a la que llamo dulce candy.
Terry – otra vez Anthony –dijo deshaciendo el abrazo- que no puedes olvidarte de el.
Eleanor – cálmate cariño.
Candy – el es parte de mi pasado, ahora tú eres mi presente y futuro.
Terry – no soporto que lo menciones, y porque nunca me dijiste que el te regalo tu cumpleaños.
Candy – nunca me lo preguntaste, pero no tiene importancia –dijo acercándose a el.
Terry – me voy –dijo saliendo de la sala a toda prisa.
Candy – espera –dijo cabizbaja.
Eleanor – déjalo, ya se le pasara, discúlpalo…bueno yo también me retiro hace mucho frío, tu harás lo mismo verdad?
Candy – si, enseguida voy –dijo acercándose nuevamente a la ventana, todo era silencio en aquel lugar, veía hacia fuera recordando mientras resbalaba una lagrima sobre su mejilla, cuando de pronto vio a una persona correr velozmente desapareciendo en la obscuridad; seguidamente escucho a lo lejos el llanto de un bebe.
Terry – discúlpame yo –dijo acercándose a ella.
Candy – sshhh…escuchas eso –dijo interrumpiéndolo sin dejar de mirar a través de la ventana.
Terry – vengo a pedirte disculpas y tu me callas –dijo levantando la ceja.
Candy – si lo se…gracias, espera aquí –dijo dirigiéndose a la puerta.
Terry - a dónde vas? –dijo notando que Candy salía de la casa rápidamente.
Chicago
Karen – la velada estuvo lindísima, a excepción de tu tía –dijo sonriendo.
Albert – jajaja ella es muy buena a pesar de su semblante, esa es su forma ser y no cambiara nunca.
Karen – creo que no le agrade.
Albert – y eso te importa?
Karen – y a ti te importa? –dijo contestándole con otra pregunta.
Albert – vaya nunca dejaras de sorprenderme –dijo sonriendo.
Karen – que jardín tan hermoso –dijo observando con detalle- que lastima que no podré verlo cuando empiecen a brotar las rosas.
Albert – puedes venir todas las veces que tú quieras.
Karen – gracias.
Albert – fue hecho por mi hermana y cuidado por mi sobrino con sus propias manos, es nuestro lugar favorito de la casa –dijo sonriendo.
Karen – de tu quien mas? –dijo levantando la ceja.
Albert – de Candy y mío –dijo sonriendo de lado- porque…celos.
Karen – jajaja no te daré ese gusto Willy –dijo guiñándole el ojo- sabes…luces muy atractivo.
Albert – ohh muchas gracias –dijo sonrojándose- creo que es hora de ir a la cama.
Karen – es una invitación o una sugerencia –dijo guiñándole el ojo.
Albert – este yo…yo.
Karen – jajaja que cara la tuya, solo es una broma, está bien iré a mi recamara no sin antes del beso de buenas noches –dijo acercándose a el, ambos quedaron de frente fijando sus miradas el uno del otro, ella observaba detalladamente esos hermosos ojos azules resplandeciendo con la luz de la luna perdiéndose en ellos, mientras el observaba los labios de ella color carmín que brillan intensamente, ninguno de los dos hizo el intento de acercarse mas, acto que entendió ella- buenas noches –dijo dándole un beso en la mejilla- que estabas pensando Karen –dijo así misma, mientras caminaba de regreso.
Albert – buenas noches –respondió nerviosamente- espera –dijo alcanzándola al mismo tiempo que la tomaba del brazo, acercándola a él, sus rostros quedaron a milímetros, lentamente el toco su nariz con la de ella, para luego acercar sus labios; iniciando así un beso dulce que ella acepto gustosamente, el cual siguió para terminar apasionado.
Escocia
Candy – espera –dijo mientras salía corriendo de la casa dejando a Terry desconcertado.
Terry - donde estas –dijo asomándose a la puerta.
Candy – dime donde estas –dijo caminando debajo de la intensa nieve, hasta que de pronto volvió a escuchar el llanto de un bebe- voy por ti espera un poco mas –dijo buscando por los árboles, el viento soplaba fuertemente y el frío se intensificaba cada vez mas- te encontré –dijo aliviada al observar a un hermoso bebe en su cesta- como pudieron dejarte aquí, te llevare a casa –dijo tomándolo en sus brazos.
Terry – Candyyy…Candyyy –gritaba al pie de la puerta tratando de encontrarla- donde estas.
Candy – Terry aquí estoy –dijo acercándose a la puerta.
Terry – que crees que haces afuera a estas horas y con este frío –dijo mirándola cuando observo que llevaba un bulto en sus brazos- que es eso? –dijo señalando.
Candy – primero déjame pasar y te lo diré –dijo adentrándose a la casa- alguien dejo abandonado a este pequeño.
Terry – como?
Candy – lo encontré debajo de un árbol, al igual como me encontraron a mi, no se como pudieron haberlo dejado –dijo seriamente.
Terry – que piensas hacer ahora.
Candy – no lo se.
Terry – tendremos que esperar hasta el lunes para poder llevarlo a la policía e identifiquen quienes son sus padres.
Candy – esta bien –dijo cabizbaja- mientras lo llevare a la cama es hora de dormir –dijo sonriéndole, mientras el bebe le respondía de la misma forma subiendo a su recamara lo reviso para saber que estuviera bien, luego tomo unos cobertores y lo cobijo para tomarlo de nuevo entre sus brazos y hacerlo dormir.
Terry – creo que este pequeño no me dejara dormir –dijo mientras ponía la almohada sobre su rostro.
Candy – ya pequeño calla por favor –decía meciéndolo en sus brazos- iré a la otra habitación mientras se duerme –dijo saliendo, reviso todas las habitaciones hasta que encontró en una de ellas una silla mecedora, se sentó ahí arropándose juntamente con el bebe, quien poco a poco se fue quedando dormido.
Chicago
Albert – buenos días –dijo sonriendo.
Archie – vaya no te había visto tan contento.
Albert – el desayuno por favor –dijo sentándose en la mesa.
Archie – como te fue anoche.
Albert – mejor que nunca.
Archie – ya lo veo.
Albert – donde esta Karen.
Archie – se levanto muy temprano y fue a dar un paseo.
Albert – pero aun hace mucho frío, voy a buscarla –dijo levantándose de la mesa.
Archie – no te preocupes no le pasara nada.
Albert – te veo luego.
Archie – al parecer Albert está muy entusiasmado con esa chica.
George – parece que sí –dijo sonriendo.
Escocia
A la mañana siguiente el radiante sol se colocaba por una hendidura de la ventana, acariciando el rostro de Terry quien abrió los ojos lentamente buscando a su amada, pero sintió el frío lugar y la ausencia de ella.
Terry – donde estas…ya recuerdo -dijo poniéndose la bata, luego salio a buscarla en una de las habitaciones que se encontraba vacía, abrió la puerta lentamente cuando observo que en la silla se encontraba Candy durmiendo con el bebe en brazos- te ves hermosa como mama –dijo para si mismo, se acerco a ella lentamente para despertarla dándole un beso en la frente, pero sintió un enorme calor en su cuerpo- Candy….Candy despierta –dijo silenciosamente.
Candy – mmm que pasa.
Terry – sshhh –dijo poniéndole el dedo en su boca- no hagas ruido parece que el bebe aun duerme.
Candy – lo había olvidado.
Terry – como pasaste la noche en este lugar tan frío?
Candy - solo recuerdo que no te dejaba dormir y salí encontrando esta habitación –dijo levantándose lentamente- puedes detenerlo un momento.
Terry – pero yo no se como –dijo recibiéndolo.
Candy – es muy fácil –dijo estirándose- me siento muy cansada y…-dijo cuando derrepente cayó al suelo desmayándose por la fiebre tan alta que tenia.
Terry – Candyyy –dijo mientras trataba de sostenerla- mamaaaa –grito con fuerza- ayúdame por favor.
Eleanor – Ohh por Dios –dijo corriendo hacia el.
Richard – que pasa?
Terry – cárgalo por favor –dijo entregándole el bebe.
Eleanor – pero que es esto?
Terry – luego te explico –dijo mientras cargaba a Candy llevándola a su recamara.
Chicago
Karen – hola –dijo entrando.
Albert – hola –dijo topándose con ella- como ameneciste.
Karen – muy bien y tu a dónde vas.
Albert – iba a dar un paseo.
Karen – si ya lo creo.
Albert – quieres desayunar.
Karen – si gracias –dijo sonriendo.
Albert – te acompaño.
Karen – aun no has tomado el desayuno.
Albert – no, porque.
Karen – pensé que tú eras esa clase de persona que le llevan el desayuno a la cama.
Albert – no, prefiero hacerlo como una persona normal –dijo sonriendo.
Karen – si claro, no está de más que de vez en cuando te consientan.
Annie – es hora de empezar –dijo acercándose a ellos.
Archie – vamos a la sala.
Albert – está bien.
Karen – empezar qué?
Annie – ya lo veras, ven siéntate aquí.
Archie – estamos listos.
Albert – antes de empezar quiero decirles que me siento muy contento el tenerlos aquí –dijo sonriendo mientras todos aplaudían.
Robert – de mi parte quiero decirles que agradezco mucho por haberme recibido como parte de la familia.
Albert – te lo has ganado por ser una buena persona.
Archie – por este nuevo año que nos traerá muchos retos, y más por la unión con la mujer a quien amo –dijo besando a Annie.
Albert – bueno es momento de repartir los regalos –dijo acercándose al árbol- veamos de quien será este mmm…para Archie de la Tía Elroy –dijo entregándoselo- para Annie de Archie, para George de Bobby, para Bobby, Annie, Archie, George y Tía Elroy de parte de Candy.
Robert – como?
Annie – cuando los envío.
Albert – no lo se –dijo repartiendo los demás- mmm veamos…aquí esta; no por ser el ultimo es el menos especial…para Karen de mi parte –dijo sonriendo.
Karen – muchas gracias Willy –dijo guiñándole el ojo, mientras todos se quedaron sorprendidos al ver este acto- no debiste molestarte son muy hermosos –dijo mientras se los colocaba, se trataba de un par de pendientes.
Archie – oohh no…-dijo abriendo el obsequio- otra vez no.
Annie – que pasa?
Albert – es regalo de la tía no lo puedes despreciar –dijo sonriendo de medio lado.
Annie – déjame ver –dijo tomándolo en sus manos mientras reía al mismo tiempo, se trataba de un suéter tejido- es muy lindo.
George – deberás usarlo Archie –dijo sonriendo.
Archie – que dices si lo hacemos cambio –dijo levantando la ceja.
George- claro que no.
Robert – deberás usarlo en el trabajo –dijo sonriendo.
Archie – claro que no, cuando entenderá que ya no somos unos niños.
Annie – gracias Archie –dijo dándole un beso en la mejilla, mientras abría su obsequio que se trataba de un pañuelo de seda muy fino.
Robert – una bufanda –dijo colocándosela.
Karen – yo también tengo un obsequio para ti –dijo acercándose a Albert.
Albert – así, no te hubieras molestado.
Karen – toma –dijo extendiéndole una cajita- espero te guste –dijo depositando un beso en sus labios.
Archie – mmm –dijo tosiendo para llamar la atención.
Robert – vaya obsequio –dijo sonriendo.
Albert – muchas gracias –dijo nerviosamente- es muy bonita y muy fina –dijo abriendo la cajita, se trataba de una pluma muy fina color negro y grabado su nombre en letras plateadas.
Karen – te gusta –dijo coquetamente.
Albert – claro que si, muchas gracias.
George – ahora no abra pretexto para no firmar los papeles.
Robert – ya se porque lo dices.
Annie – porque?
Archie – siempre olvida la pluma cuando tiene que firmar algo importante.
Albert – ya basta chicos es hora de desayunar –dijo levantándose- tengo mucha hambre.
Escocia
Doctor Richardson – solo se trata de un resfrío, paso mucho tiempo afuera de la casa sin abrigo y no cambio su ropa, por favor compren estos jarabes –dijo extendiéndole la receta- me dicen que ella es enfermera no.
Eleanor – así es, pasa algo.
Doctor Richardson – no se preocupen, ella sabrá cuidarse, me retiro –dijo saliendo de la habitación.
Terry – gracias doctor.
Richard – lo acompaño a la puerta.
Doctor Richardson – con permiso.
Eleanor – dime como fue que encontró a este bebe –dijo cerrando la puerta.
Terry – no lo se, solo salio de pronto de la casa y al regresar volvió con el en brazos; le dije que deberíamos esperar hasta el lunes para ir a la policía –dijo sentándose en la cama.
Eleanor –como pudieron abandonarlo –dijo moviendo su cabeza a los lados.
Candy – NOOO! –dijo sentándose abruptamente en la cama.
Terry – Candy –dijo acercándose a ella- te sientes bien –dijo tocando su rostro.
Candy – si, que paso –dijo llevando su mano a su cabeza.
Eleanor – te desmayaste por la fiebre tan alta.
Candy – ya recuerdo y el bebe –dijo mirando alrededor de la habitación.
Eleanor – no te preocupes, está durmiendo en la otra habitación.
Terry – debes descansar –dijo recostándola nuevamente.
Candy – no quiero quedarme en la cama.
Terry – debes hacerlo son ordenes del doctor.
Eleanor – como fue que lo encontraste –dijo cambiando el tema.
Candy – escuche su llanto, lo encontré en una cesta debajo de un árbol.
Richard – como te sientes –dijo adentrándose a la habitación.
Candy – bien gracias.
Eleanor – dejémosla descansar, voy a preparar la comida –dijo saliendo de la habitación.
Richard – nos vemos luego –dijo cerrando la puerta tras de el.
Terry – descansa –dijo depositando un beso en su frente.
Candy – Terry.
Terry – dime.
Candy – te amo –dijo sonriéndole.
Terry – yo también –dijo besándola- es hora que descanses –dijo mientras la arropaba y se levantaba.
Candy – Terry –dijo ofreciéndole su mano.
Terry – si.
Candy – quédate conmigo, no te vayas –dijo abriendo los cobertores ofreciéndole un lugar a el.
Terry – esta bien –dijo sonriendo- lo que pida señora Grandchester –dijo introduciéndose a la cama con ella.
Candy – abrázame, te extrañe.
Terry – yo también, lo siento –dijo besando su cabeza.
Candy – olvídalo, vamos a dormir –dijo acomodándose en su pecho, mientras el la abrazaba ambos quedaron profundamente.
Chicago
Los días continuaban su paso en la ciudad, la celebración del fin de año se llevo a cabo en la mansión de Lakewood, días después todos regresaban a sus labores diarias, Archie y Albert regresaron a la oficina juntamente con George y Robert, mientras que Annie afinaba los últimos detalles de la boda, Karen regreso a New York pero volvería para estar presente en la boda por invitación de Albert que no pudo rechazar.
Robert – ya entregue tu equipaje.
Karen – gracias.
Robert – con permiso, te espero en el vehículo.
Albert – en seguida voy.
Karen – bien creo que ya es hora –dijo sonriendo.
Albert – vendrás a la boda.
Karen – si ahí estaré.
Albert – estaré esperándote –dijo besando su mano.
Karen – yo también –dijo abrazándolo- hasta pronto.
Albert – hasta pronto –dijo deshaciendo el abrazo observándola subir al tren, quedándose parado en la plataforma.
Karen – William –dijo bajando rápidamente- no podría irme sin esto –dijo besándolo.
Albert – te veo luego –dijo sonriendo.
Karen – hasta pronto –dijo subiendo de nuevo al tren- que te pasa Karen porque lo hiciste –dijo así misma- pero me gusta y mucho –dijo sonriendo.
Albert – wooww creo que no dejara de sorprenderme –dijo sonriendo mientras miraba a la distancia el tren partir.
Escocia
Varios días habían pasado, el nuevo año comenzó con sorpresas para todos, Eleanor y Richard se llevaban mejor cada vez, Terry se comportaba muy atento con Candy, mientras ella no perdía ningún instante en consentirle todos sus gustos. Todo ya estaba preparado para su regreso, los días que pasaron en la Villa Grandchester-Andrey como la llamaron finalmente fueron inolvidables, las cabalgatas impredecibles de Terry, los paseos al lago, las tardes sentados a la par de la chimenea que no eran excusa para estar abrazados en todo momento.
Richard – tuvieron suerte? –dijo acercándose a ellos.
Terry – no mucha –dijo cerrando la puerta detrás de si- nadie sabe nada, y la policía no se quiere hacer cargo del caso.
Richard – y que harán?
Candy – vamos a llevarlo a casa –dijo mientras subía por las gradas.
Richard – como…no pensaras.
Terry – lo siento no pude decirle que no –dijo sonriendo de medio lado.
Richard – si que te has enamorado en serio, porque aceptar a un bebe que no se sabe quien es el padre –dijo subiendo las gradas.
Terry – no lo veas de esa forma; le buscaremos un hogar en America, esa fue mi condición para que se quedara con nosotros –dijo caminando hacia su habitación.
Eleanor – hola Candy, tuvieron buenas noticias?
Candy – no y si –dijo sonriendo.
Eleanor – como?
Candy – lo llevaremos a America, y me encargare de que encontrar un hogar para este pequeñín –dijo mientras lo dejaba en la cama.
Eleanor – te has encariñado con el niño.
Candy – si, mucho pero entiendo que no puedo quedármelo –dijo cabizbaja- Terry no lo permitiría.
Eleanor – entiende que el quiere sus propios hijos.
Richard – siento interrumpir, he venido a despedirme debo regresar a Londres hoy mismo.
Candy – tan pronto –dijo acercándose a el depositando un beso en su mejilla- gracias por haber venido.
Richard – espero no haber interrumpido su estancia aquí.
Terry – bueno casi.
Candy – Terry! –dijo retándolo- claro que no siempre será bienvenido.
Terry – te llevo a la estación?
Richard – no te preocupes por mi, ya están esperándome, quédate a cuidar de Candy que aun no esta bien de salud –dijo guiñándole el ojo- necesita todas tus atenciones.
Eleanor – bueno te acompañare a la puerta, llevare al bebe conmigo.
Terry – hasta luego papa –dijo dándole un abrazo, para luego verle bajar por la escaleras.
Candy – me alegra que tus padres se estén llevando bien –dijo abrazándolo.
Terry – a mi también –dijo sonriendo de medio lado- ven vamos a la cama –dijo galantemente.
Candy – pero no quiero dormir.
Terry – quien te dijo que dormiríamos –dijo besándola.
Candy – Terry…-dijo sonrojándose- que cosas dices, ya se donde sacaste lo galante –dijo sonriendo- no puedo negarte que me gusta –dijo guiñándole el ojo.
Terry – me alegra saber que te gusta –dijo cerrando la puerta poniéndole pasador.
Candy – que haces?
Terry – ven –dijo abrazándola nuevamente, iniciando así el momento en que fundían sus almas y cuerpo en uno, unidos por el amor.
Unos días habían pasado, Candy, Terry y Eleonor regresarían a America, todo ya esta listo y empacado, en unas horas saldría el tren que los llevaría a Londres. El silbato ya indicaba la salida, las maletas ya habían sido cargadas, en la plataforma se encontraban esperando el momento para subir, mientras se despedían del lugar.
Señora Katherine – hasta pronto Señora Candy.
Mark – cuídate Candy.
Candy – lo hare, y gracias por todo –dijo despidiéndose de ellos con un abrazo.
Terry – ya es hora –dijo acercándose a ellos- hasta luego Mark –dijo dándole la mano.
Mark – adiós Terry –dijo guiñándole el ojo.
Señora Katherine – hasta pronto señor Terry, señora Eleanor –dijo haciendo una reverencia.
Eleanor – hasta pronto Katherine, espera mis noticias –dijo silenciosamente.
Candy – adiós –dijo agitando su mano mientras subía al tren con el bebe en brazos.
Chicago
Dorothy – toc, toc.
Albert – adelante.
Dorothy - traigo este telegrama para usted señor.
Albert – Dorothy esta todo listo?
Dorothy – si señor.
Albert – gracias puedes retirarte.
Dorothy – con su permiso –dijo haciendo una reverencia.
Albert – es de Candy, veamos que dice. Albert: pronto estaremos de regreso en Chicago. Te escribiré cuando este en New ñ .
Robert – estupendo, quiero ver la cara de sorpresa de Candy al ver como quedo el Hogar de Pony.
Archie – pero no se quedara mucho tiempo aquí.
Albert – se quedara lo suficiente –dijo levantando la ceja- entiende que ahora es una mujer casada y debe estar con su esposo, y si no es aquí será donde tenga que ser; y no digas nada mas o Annie se molestara.
Archie – esta bien lo hare.
Albert – debes estar preparado para tu boda, no debes distraerte.
Robert – animo Archie pronto vas a casarte –dijo sonriendo.
Océano Atlántico
Terry – que haces aquí a esta hora, estuve buscándote por todos lados –dijo abrazándola por detrás.
Candy – solo recordaba –dijo dirigiendo su mirada al horizonte.
Terry – que cosa?
Candy – cuando te vi por primera vez y lo que Annie y yo prometimos de niñas, que pase lo que pase estaríamos unidas siempre –dijo mirando las estrellas- después de todo lo que paso logramos cumplirla.
Terry – eres feliz? –dijo besando su mejilla.
Candy – si mucho –dijo con una sonrisa- porque te tengo conmigo, porque he cumplido mi sueño al estar con el hombre que amo –dijo volteándose para quedar frente a el.
Terry – te amo pecosa –dijo frotando su nariz con la suya- vayamos adentro, mi madre esta preocupada esperándonos.
Candy – esta bien.
Terry – pero antes dame un beso –dijo acercando su rostro al de ella.
Candy – no tenias que pedirlo –dijo posando sus labios en los de el, dándole un beso dulce y apasionado a la vez; haciéndolos volar hasta la luna.
Días después llegaron finalmente a New York, donde Candy y Terry tomarían el tren hacia Chicago ese mismo día, llevando al pequeño bebe con ellos. Horas más tarde llegaron a la estación donde ya los esperaban.
Annie – Candy –dijo corriendo a abrazarla, pero de pronto se quedo como si le hubieran echado un balde de agua fría, todos estaban atónitos en ver a Candy bajar tan delicadamente del tren con un bebe en brazos, la reacción no se hizo esperar por todos quienes quedaron igual de sorprendidos que Annie.
Candy – hola chicos –dijo con esa sonrisa calida que la caracterizaba.
Albert – bienvenidos –dijo acercándose a ella dándole un beso en la frente- hola Terry –dijo dándole la mano.
Candy – que pasa porque me ven así?
Annie – porque no nos lo dijiste.
Candy – que tendría que decirles?
Terry – el bebe querida –dijo sonriendo de medio lado.
Candy – como? ahh ya entiendo no es nuestro, ya les explicare –dijo guiñendo el ojo.
Archie – hay gatita que susto nos has dado.
Terry – nos vamos, el viaje ha sido muy largo y estamos muy cansados –dijo tomando por el brazo a Candy.
Albert – si claro, vamos –dijo señalando la salida.
Mientras llegaban a Lakewood Candy narraba a sus amigos lo sucedido cuando encontró a ese bebe, y la decisión de llevarlo a America para buscarle un hogar; así como su estadía en Escocia y Londres, como también su visita al Colegio. Momentos mas tarde llegaban a la mansión bajando su equipaje y dirigiéndolos a la cabaña del bosque donde se hospedarían.
Candy – aahh que bien es estar de nuevo en casa –dijo dejándose caer en la cama- que bien huele.
Terry – estoy muy cansado para cenar.
Candy – recuerda que debemos ir, nos esperan.
Terry – iré pero con una condición –dijo sonriendo de lado.
Candy – mmm lo temía –dijo enseñándole la lengua- bien dime que quieres.
Terry – que durmamos juntos sin interrupciones –dijo levantando la ceja- y además tomemos un baño juntos antes de salir.
Candy – esta bien como tú digas, ya me hace falta –dijo haciendo la mueca que la caracterizaba.
Dorothy – toc, toc.
Candy – adelante –dijo sentándose en la cama.
Dorothy – buenas tardes señora, señor –dijo haciendo una reverencia- me ha enviado el señor William a servirle durante su estancia y ayudarle con el bebe.
Candy – gracias Dorothy, pero deja los formalismos, para ti siempre seré Candy de acuerdo.
Dorothy – lo que tu digas –dijo sonriéndole- me llevare al bebe a la otra habitación.
Terry – gracias, es lo mejor que puede hacer no me ha dejado dormir por mucho tiempo.
Dorothy – no se preocupe yo me hare cargo, con permiso –dijo saliendo llevando al bebe en brazos.
Terry – ven vamos a dormir –dijo abrazándola- estoy muy cansado. Y así ambos se adentraron en un sueño muy profundo.
Continuara…
Hola de nuevo espero hayan disfrutado de este capitulo, mil gracias por todos sus comentarios…pero recuerden seguir dejando sus reviews son importantes para mi, nos vemos en el siguiente. Se les quiere. Angie!
