Mensajes.
Era mi primer día asistiendo a la universidad en Japón, siempre había detestado ser nueva en algo, conocer nuevas personas y hacer amigos no era precisamente mi fuerte, era bastante tímida y torpe a la hora de establecer una conversación y se me hacía difícil expresarme a causa del nerviosismo. Emilie me había mostrado la universidad desde temprano para que no tuviera ningún problema ubicándome, sin embargo era un lugar realmente grande, tanto como para recordarlo todo la primera vez. Había recogido mi horario y ahora solo esperaba en el aula por mi primera clase, ciertamente estaba emocionada pero todos los que estaban presentes me miraban de forma extraña y eso comenzaba a molestarme, suspire e intente desviar mi atención mirando por la ventana el amplio jardín de la universidad ¿no tendrían arboles de cerezo? Hace mucho que deseaba verlos y no había tenido la oportunidad de contemplarlos, aun así el jardín se veía relajante y lleno de vida, tenia deseos de estar bajo la sombra de aquellos arboles dibujando o escribiendo alguna cosa. Comenzaba a tranquilizarme y a dejar mi paranoia de ser observada en cuanto mi celular comenzó a vibrar anunciando un nuevo mensaje de texto "otra vez" susurre para mí misma, saque mi teléfono observando de quien era el mensaje que había recibido y suspire algo molesta al ver el nombre de "Yuu-kun" en el, no había parado de recibir sus mensajes desde la mañana y para ser sincera eso me molestaba, cualquier fan de the Gazette estaría feliz de recibir estos mensajes, sin embargo ¿podía estar segura de que Aoi fuera el remitente? Y si era el ¿Por qué demonios estaba haciendo eso? Mi conclusión había sido que sencillamente él se encontraba aburrido o algo por el estilo y quería distraerse molestando o jugando con una fan y yo no estaba dispuesta a ser la diversión pasajera de alguien, no dejaría que jugaran con mis emociones nuevamente. Decidí ignorar el mensaje como había estado haciendo desde el quinto recibido el día de hoy y continué intentando retomar la calma que hace unos minutos había logrado conseguir. Habían más personas en el aula de clase, me decepcione un poco al ver que no había ningún extranjero con el cual pudiera entenderme más fácilmente y así tratar de no estar sola durante la mayoría de las clases y recesos, no podía contar con que Emilie estuviera siempre a mi lado.
-discúlpame… ¿puedo sentarme a tu lado? – pregunto una voz tímidamente. Mire a la chica japonesa que se encontraba señalando el asiento a mi lado y sonriendo tiernamente, era realmente linda, tenía los ojos oscuros pero algo especial en ellos y su cabello negro y largo caía delicadamente hasta la cintura.
- adelante – dije sonriendo.
- muchas gracias – la chica se sentó sin dejar de sonreírme – soy Minako, mucho gusto en conocerte – dijo suavemente.
- soy Alice, igualmente Minako-san – sonreí, ella parecía ser agradable, me sentía realmente cómoda teniendo a alguien como ella a mi lado, daba la impresión de ser una chica tímida igual que yo así que quería buscar algún tema de conversación para llevar a cabo mi plan de "sociabilizar" – Minako-san ¿Qué ed…? – me quede callada cuando la mire, tenía sus manos en su boca como intentando contener una enorme risa.
- lo siento, lo siento – dijo por fin riendo con fuerza – lo siento es solo que… me gusta cambiar mis personalidades a la hora de presentarme a la gente y esta vez salió muy bien, enserio lo creíste – la mire algo confundida.
-¿eh? –
- Alice-chan perdona, se que estabas pensando que era una chica tímida pero no soy así en absoluto - ¿Qué demonios le pasaba a esta chica? Me moleste un poco porque sabía que me había visto como una tonta… y yo que decía que no dejaría que jugaran conmigo – oye no pongas esa expresión, en verdad lo siento-.
- está bien – respondí seriamente.
- ¡vamos! No fue nada especial, no tienes por qué ponerte así, te invitare a algo de comer para compensarte pero no quiero que mi compañera transmita esa energía tan fría –me hizo un puchero.
- no tienes que hacer nada – a pesar de todo ella parecía ser una buena persona, molesta, pero buena – está bien en serio – dije finalmente sonriendo.
- eso está mejor Alice-chan – me devolvió la sonrisa – ¿no eres de aquí cierto? ¿Por qué estas en Japón? – pregunto curiosa.
-¿Por qué? Mmm… siempre he amado Japón, desde que recuerdo mi sueño siempre ha sido formar mi vida aquí – Minako me observaba atentamente – siempre me he interesado por la cultura y sobre todo por la música –
- así que eres fans de varios grupos musicales japoneses – sonrió - ¿Qué tipo de música? -.
- Jrock – dije sonriendo – aunque también hay otros tipos que me interesan sin embargo ese sería el principal.
- eh, que interesante, aunque la verdad a mi no me interesa para nada el Jrock – hizo una especie de mueca – aunque algunos artistas son muy atractivos – Minako se rio y yo igualmente. Nadie podía discutir que muchos de estos artistas eran realmente guapos, yo moría por muchos de ellos. en ese momento mi teléfono anuncio nuevamente un nuevo mensaje de texto, no tenía que ser adivina para saber que se trataba nuevamente del ridículo juego de Aoi, tome mi celular observándolo molesta, como si a través pudiera verlo a él - ¿Qué pasa? – pregunto Minako.
- no es nada – dije molesta.
- no parece nada – sonrió ¿Qué le parecía tan divertido? – ¿discutiste con tu novio? – la palabra "novio" me golpeo en el pecho ¿Qué diablos pensaba ella? yo jamás volvería a estar con alguien, era sencillamente imposible, no quise responder nada y pude notar como su sonrisa crecía, solté el teléfono sobre el escritorio y me dispuse a ignorarla por un momento, necesitaba relajarme nuevamente, sin embargo fui interrumpida ya que alguien me llamaba desde la puerta, dirigí mi atención hacia la voz y sonreí a Emilie que estaba parada en la entrada de el aula sosteniendo un libro. Me levante diciéndole a Minako que no tardaría en volver y me encamine hacia donde estaba Emilie.
- ¿Qué pasa Nee-chan? – pregunte con curiosidad, Emilie rara vez iba a buscarme a menos que necesitara algo o fuera urgente.
- perdona Alice, había olvidado entregarte el libro que la universidad da como cortesía – dijo mientras me lo entregaba – no puedes perderlo por ningún motivo, ahí tienes toda tu información estudiantil, el código con el que puedes pedir prestados otros libros por si necesitas información o si debes usar algunos de los espacios como el estudio o la sala de cómputos – estaba impresionada por todo lo que se podía hacer con un libro, aunque parecía mas sencillo usar simplemente una tarjeta de identificación, Emilie pareció notar lo que pensaba por mi expresión – el libro tiene una sección en donde se te dará puntos por las veces en que utilices esos recursos que la universidad te brinda, de cierta forma también te dará buenos referentes en un futuro, así que cuídalo mucho, si lo pierdes te retiran la posibilidad de obtener puntos por tres meses – di un pequeño grito ante lo que me había dicho ¿no era mucho tres meses? Emilie rio con mi expresión, yo solo asentí como una buena chica, Emilie se retiro prometiendo que nos veríamos en la noche ya que tenía varios compromisos este día, y que iríamos a comer algo delicioso.
Cuando volví al aula note algo extraño en la expresión de Minako, parecía más feliz de lo usual, como si hubiera hecho algo realmente impresionante digno de reconocimiento.
- sabes, no puedes correr siempre de los problemas – dijo con una expresión algo orgullosa – debes dejar que las cosas se arreglen de algún modo – Minako sonrió triunfante.
- ¿Qué demonios estás diciendo? – pregunte confundida no lograba comprender de que me hablaba, vaya nueva compañera con la que había dado, Minako solo rio para ella misma y dirigió su atención hacia quien parecía ser nuestra maestra, tome el teléfono del escritorio y lo guarde con la esperanza de no recibir mensajes de "Aoi" mientras estaba en clase.
Las horas pasaron sin ninguna distracción, Minako y yo habíamos decidido dejar nuestras pertenencias en el aula de clase asegurándonos que fuera seguro, ya que estábamos en Japón sabia que las personas eran más respetuosas en ese sentido, sin embargo siempre había excepciones. Aunque había insistido en que no era necesario Minako en realidad me había comprado algo para comer como "compensación" me pareció realmente tierno de su parte y comenzaba a tomarle más aprecio, disfrutaba de las bromas y le encantaban los chismes, pero era una buena chica.
Regresamos al aula de clases mientras nos reíamos con algunas historias del pasado, Minako al mismo tiempo estaba fascinada con las cosas que le contaba acerca de mi país natal, no lograba entender porque ya que para mi Japón era el lugar más perfecto del mundo, sin embargo ella parecía disfrutarlo.
Nos sentamos en nuestros respectivos lugares esperando a que las demás personas llegaran, Minako saco sus libros mostrándome que como ella había indicado todo estaría en su lugar, me disponía a sacar mis cosas pero un escalofrió recorrió mi espalda al darme cuenta que todo estaba en su lugar menos el libro que específicamente no podía perder, ¿¡podía ser más tonta! Me levante de golpe de mi asiento buscando alrededor de mi escritorio pero sin éxito.
- oh no… ¿Qué te falta? – pregunto Minako preocupada. No respondí nada a causa del nerviosismo, necesitaba pensar, necesitaba saber si tal vez lo había llevado conmigo y lo abría dejado en algún lado, di un pequeño brinco al sentir mi teléfono vibrar anunciando un mensaje, lo tome rápidamente pensando que podría ser Emilie y lo leí de inmediato, pero no era de ella, estuve confundida por un momento analizando lo que decía, verifique la identificación del remitente y mi confusión creció, mire a mi alrededor intentando encontrar algo que le diera sentido a lo que decía el mensaje "pareces preocupada ¿perdiste algo nuevamente?"¿Cómo era posible que Aoi supiera lo que pasaba? Y si era eso posible de alguna forma ¿debía responderle? Odiaba tener que caer bajo su juego pero ¿tendría opción? Rápidamente comencé a escribir una respuesta.
- ¿Qué… es… lo… que… sabes? – dije en voz alta mientras escribía, Minako me miro confundida pero no dijo nada, note que se levantaba y comenzaba a buscar alrededor del aula lo que había perdido, me pareció un gesto muy tierno considerando que ni siquiera le había dicho que era lo que me faltaba. En mi mano mi teléfono dio la señal de otro mensaje, lo tome y leí la respuestas de el misterioso guitarrista "¡por fin respondiste a uno de mis mensajes Alice-chan! perdona por tener que llegar a esto pero así se han puesto las cosas, supongo que será divertido ¿estás lista?"estaba comenzando a enojarme, no comprendía a lo que se refería, ¿lista para qué? Respondí a su mensaje. Observe nuevamente a Minako que seguía buscando sin éxito alguno –Minako, está bien no te preocupes, ya lo arreglare – dije sonriéndole con la poca calma que me quedaba, ella asintió y se sentó nuevamente en su lugar, yo di un suspiro y mire por la ventana nuevamente el jardín intentando concentrar nuevamente aquella tranquilidad que había sentido en la mañana, tranquilidad que se veía interrumpida constantemente. Mi teléfono me indico la respuesta de Aoi volviendo a separarme de aquel intento por tranquilizarme "para recuperar tu libro ¿no es eso lo que quieres? Así que prepárate para hacer lo que te digo Alice-chan, estaré esperando."¿! Que! No podía creer esto ¡él en realidad lo tenía! ¿Cómo había sido posible? ¿Cómo sabia donde estaba?
-Alice-chan ¿estás bien? – pregunto Minako con preocupación.
- Minako-chan, perdona pero creo que debo irme, necesito encontrar mi libro – ella pareció entender la gravedad del asunto y el porqué de mi preocupación.
- suerte entonces y no te preocupes por las clases que faltan, yo te informare lo que necesites -.
- muchas gracias Minako-chan – dije sonriendo agradecida mientras salía a toda prisa del aula sin saber a donde debería ir. Justo en ese momento recibí otro de sus mensajes "¿Cuál es la prisa? ¿Tanto quieres encontrarme?" nuevamente mire a mi alrededor confundida ¿Cómo sabia todo eso? Sabiendo que no tendría caso enojarme intente calmarme con la idea de desquitar toda mi furia cuando lo encontrara, por ahora tendría que seguir su juego "¿Qué quieres que haga?" respondí sin moverme de mi lugar esperando que me diera la primera indicación que no tardo en llegar "estoy en un lugar que parece bastante relajante, no dejabas de mirarlo hace un rato ¿recuerdas? Sin embargo comienzo a aburrirme ¿debería irme?"oh, no, no, no, no lo haría, no le permitiría hacerlo, rápidamente guarde mi teléfono y corrí en busca de el jardín, era el único lugar que podía imaginar considerando lo poco que conocía de este lugar, sin embargo no sabía cómo llegar ahí, Emilie no me había enseñado el camino pero algo era seguro, debía estar en el primer piso en el lado derecho del edificio, baje las escaleras dando algunos saltos de vez en cuando provocando que perdiera el equilibrio más de una vez, seguía corriendo por los largos pasillos buscando alguna entrada hacia el jardín, comenzaba a desesperarme pero logre dar con una puerta de vidrio que claramente mostraba el jardín que observaba desde el aula, sin perder tiempo entre en aquel lugar, el sol comenzaba a ponerse tiñendo de rojo y naranja las hojas de los árboles y dando una sensación de calma, las personas se recostaban de bajo de estos para relajarse y leer, en todo el lugar habían varios asientos para que los alumnos pudieran disfrutar de este espacio en forma cómoda, tal y como me había parecido aquel jardín resultaba sumamente agradable, sin embargo me encontraba desconcertada al notar que el molesto guitarrista no se encontraba en ese lugar, como si leyera mi mente un nuevo mensaje anuncio una respuesta "tardaste mucho así que decidí buscar otro lugar, cerca de tu universidad saliendo a la derecha encontraras un pequeño parque rodeado por cerezos y una fuente en el centro… ven a mi Alice-chan" solté un grito de frustración, se notaba que estaba disfrutando de esto, sinceramente comenzaba a perder el respeto que tenia por él.
Sin perder más tiempo hice lo que me había indicado, estaba molesta, quería encontrarlo y golpearlo con todas mis fuerzas, estaba comenzando a decepcionarme del tipo de persona que estaba mostrando ser, si era realmente Aoi quien estaba haciendo esto entonces mi opinión sobre el estuvo equivocada por muchos años y era algo que dolía en cierta forma, recordaba que durante esa época de oscuridad en mi pasado Gazette fue una forma de mantenerme firme, fue la caja que logro encerrar mi corazón haciéndome "olvidar" momentáneamente aquellos sentimientos, me divertía cuando veía las escenas del backstage, Aoi siempre había logrado sacarme una sonrisa, todos ellos habían logrado hacerme reír con sus entrevistas y programas de radio, no quería que ese precioso recuerdo comenzara a ser borrado por el juego de Aoi, cuando lo encontrara tendría que escucharme. Justo como había dicho en el mensaje aquel parque no estaba lejos de mi universidad, lentamente camine a través de aquel lugar buscándolo cuidadosamente, el parque estaba totalmente solo, no había nadie ahí ¿lo haría nuevamente? Esto comenzaba a frustrarme, si el planeaba seguir así me daría por vencida, después de todo ya había oscurecido. Seguí caminando y observe en frente de mi la fuente que había mencionado Aoi, era realmente grande y hermosa, tenía un diseño al estilo griego y era iluminada por luces artificiales de colores que le daba un toque mágico al parque mezclándose con el movimiento del agua, no había notado lo hermoso que era aquel lugar, pero principalmente no había notado que me encontraba viendo las flores de cerezo por primera vez a la luz de la luna, sonreí mientras me acercaba mas a aquella fuente dejándome empapar por las pequeñas gotas de agua que caían y se mezclaban con el viento.
- es un lindo lugar ¿no crees? – dijo una voz conocida detrás de mí, me gire para encontrarme con el rostro sonriente de Aoi, se acerco mas hasta estar totalmente en frente de mi – que bueno verte Alice-chan – sabía que había dicho que lo golpearía fuertemente cuando lo encontrara, sin embargo toda esa furia había desaparecido y el simple hecho de volverlo a ver, de tener a el guitarrista de the Gazette enfrente de mi me congelaba.
- no era una sueño, eras tú enserio – dije en un susurro para que no pudiera oírme, aunque a juzgar por su sonrisa parecía que lo había hecho. Sacudí mi cabeza intentando concentrarme nuevamente en la razón por lo que todo esto había comenzado –dámelo – dije intentando sonar severa. Aoi se rio, su sonrisa era como la de un niño triunfante que deja su juego después de saber que ha ganado.
- aquí esta – dijo mientras extendía su brazo con el libro para entregármelo, lo tome y verifique que todo estuviera en su lugar – realmente lo siento… pero de otra forma no me habrías escuchado – su sonrisa desapareció y se transformo en un gesto de inconformidad.
No tenía idea de que debía hacer o decir, quería irme de ahí y olvidar que esto estaba pasando y seguir viendo a esta persona a través de una pantalla o a lo lejos en las gradas, pero al mismo tiempo quería quedarme y averiguar el porqué de todo esto y como sabia todo lo que pasaba, como me había encontrado y como había tomado mi libro.
- debo irme – dije inclinando mi cabeza para evitar mirar sus ojos oscuros y suplicantes. Estaba dispuesta a irme, comencé a alejarme de aquel lugar pero no logre alejarme mucho ya que Aoi sostenía mi mano evitando que diera otro paso, lo mire confundida.
- no te vayas por favor…- su cabello negro caía suavemente sobre su rostro cubriendo levemente sus ojos que reflejaban algo misterioso para mi, algo que quería descifrar – quédate conmigo -.
- Aoi-san yo… - mi mirada se torno seria - ¿Qué es lo que quieres? Por favor deja este juego, ya fue suficiente – intente soltarme pero fue inútil, lo mire nuevamente suplicante para que me dejara ir pero su rostro ahora reflejaba dolor y seriedad.
- quédate y te diré que es lo que quiero – su rostro se acerco mas al mío – por favor… quédate – Aoi siguió acercando su rostro y yo me congele ante su mirada, estaba cerca, tanto que podía sentir su tibia respiración sobre mi rostro – quédate a mi lado…-.
