El anime Candy Candy y sus personajes son creaciones de © Mizuki e Igarashi. Este trabajo o fanfic fue creado con fines de entretenimiento y no de lucro; la historia es de mi total inspiración.
CAPITULO XVI
FELICES PARA SIEMPRE
"Duda que sean fuego las estrellas, duda que el sol se mueva, duda que la verdad sea mentira, pero no dudes jamás de que te amo" W.S.
Chicago
Archie – buenos días –dijo sentándose en la mesa.
Annie – buenos días amor –dijo dándole un beso.
Archie – que haces levantada tan temprano?
Annie – quería prepararte el desayuno, para celebrar el primer día juntos en nuestra nueva casa –dijo sentándose junto a él- sabes quisiera hacer algo para ayudar.
Archie – no entiendo, a que viene eso.
Annie – como tu iras a la oficina todos los días, yo me quedare sola la mayor parte del día; quisiera hacer algo para entretenerme y ayudar –dijo dando un sorbo a su taza de café.
Archie –talvez podrías ayudar en el Hogar de Pony y en la clínica ahora que Candy no está en la ciudad, puede hacerle útil si tú le ayudas.
Annie – sería buena idea, la llamare mas tarde para hablarle de esto.
Archie – recuerda que está trabajando.
Annie – cierto, lo olvidaba pero creo que podré hablar con Bobby.
Archie – pero crees que tu madre este de acuerdo, no que creo que le guste verte en el hogar de Pony.
Annie – lo siento si no le gusta, ella ya no puede interferir en mis decisiones; soy una mujer casada y además si tú me apoyas no me importa lo demás.
Archie – está bien como digas, bueno sigamos con el desayuno, esta delicioso gracias mi amor –dijo guiñándole el ojo.
New York
Una hermosa doncella envuelta en seda abría sus ojos con el primer rayo de luz que se colaba en su ventana, saliendo de un profundo y hermoso sueño.
Karen – que hermoso día–dijo sentándose en la cama.
Albert – me alegra que te sientas bien –dijo entrando a la habitación.
Karen - que estabas haciendo.
Albert – preparaba el desayuno –dijo dándole un beso en la frente- eres muy dormilona, te sientes bien?
Karen – si, solo creo estar resfriada.
Albert – come te caerá bien –dijo dándole una charola, luego sentándose a su lado.
Karen – y tú no comerás?
Albert – no, tengo que ir al hotel a cambiarme, no puedo presentarme con la misma ropa en la reunión –dijo sonriendo- pero volveré pronto –dijo abrazándola.
Karen – puedes hacer lo que quieras –dijo deshaciendo el abrazo- no tienes porque darme explicaciones, si quieres irte hazlo ya –dijo poniendo la charola en la mesita- no era necesario que hagas esto por mi y déjame dormir –dijo cubriéndose con las sabanas.
Albert – no te comportes como una niña –dijo sonriendo- te prometo que volveré pronto.
Karen – vete…y déjame dormir.
Albert – está bien como tu digas…recuerda que te quiero –dijo tirándole un beso.
Karen – adiós –dijo furiosamente arropándose, mientras por un momento hubo un silencio total- tu no me entiendes –dijo sollozando mientras apartaba las sabanas de su cara.
Albert – porque dices eso –dijo parado en el marco de la puerta.
Karen – pensé que te habías ido –dijo observándolo mientras se acercaba a ella.
Albert – no pude irme sin darte un beso –dijo introduciéndose en la cama con ella.
Karen – que haces…apártate estas muy frío.
Albert – ven déjame abrazarte –dijo tomándola de la cintura- así está mejor –dijo poniendo su cabeza en el pecho de ella.
Karen – pero te contagiaras.
Albert – no me importa –dijo besándola- tu eres mi mejor medicina –dijo iniciando con las caricias y los besos hundiéndose el uno con el otro en ese amor que seguía creciendo en ambos corazones.
Chicago
Emily – buenos días –dijo abriendo la puerta- ohh discúlpame pensé que George estaría aquí.
Robert – no se preocupe señorita Watson adelante –dijo sonriendo.
Emily – siento haberte interrumpido.
Robert – gusta que le de algún mensaje.
Emily – ohh no…y por favor dime Emily.
Robert – está bien como tú digas.
Emily – tienes mucho tiempo de trabajar con William?
Robert – no mucho.
Emily – o sea que George ya no es su asesor.
Robert – si lo es, yo soy el asesor de Candy y Archie.
Emily – ohh entiendo, es una chica muy adorable la conocí cuando fui a New York, estaba con su esposo y William me presento a su novia –dijo sonriendo de lado.
Robert – ya conociste a Candy…ella es una buena persona.
Emily – si lo pude notar en su mirada, solo que su esposo es no sé cómo decirlo es muy buen actor pero –dijo sentándose en la silla.
Robert – ya lo creo –dijo sonriendo de lado.
Emily – pensé que William ya había regresado de New York.
Robert – no, estará aquí el día de mañana tenía unos asuntos que arreglar.
Emily – ya lo creo –dijo levantando la ceja- bueno me retiro, solo dile a George que pase a saludarlo.
Robert – muy bien se lo diré.
Emily – hasta luego –dijo dándole un beso en la mejilla.
Robert – hasta luego –dijo sentándose- que chica tan rara, pero interesante –dijo así mismo.
New York
Candy – listo –dijo cerrando la canasta- espero que sea suficiente.
Señora Katherine – creo que es demasiada comida –dijo sonriendo- necesita algo mas señora?
Candy – no gracias.
Mark – hola Candy.
Candy – donde has estado, no te he visto mucho.
Mark – recuerdas que asisto a la escuela todos los días, estoy estudiando mucho para ayudar a mama y que se siente orgulloso de mí.
Candy – que bien –dijo sonriendo- me alegra mucho saberlo.
Mark – adónde vas?
Terry – ya estas lista…hola Mark –dijo dándole la mano.
Mark – hola Terry.
Candy – lista.
Terry – bien…nos vemos luego.
Candy – a dónde iremos?
Terry – a Central Park, pediré a Charles que nos lleve –dijo abriendo la puerta- recuerda llevar tu abrigo aun hace frío.
Candy – si, está bien.
Terry – buen día Charles puede llevarnos a Central Park por favor?
Charles – buenos días señor, señora –dijo haciendo una reverencia- con mucho gusto –dijo mientras corría a abrir la puerta del automóvil.
Terry – puedes venir a las 3 de la tarde por nosotros.
Charles – a la orden señor –dijo mientras conducía.
Candy – porque tan pronto?
Terry – había olvidado decirte que invite a Albert y Karen a cenar a casa, tienes algún problema.
Candy – claro que no, me alegra saber que se lleven bien.
Terry – Klaise es simpática –dijo sonriendo de lado- además Albert es mi amigo, por ahora no hablemos de ellos vamos a disfrutar de nuestro paseo. Momentos más tardes ambos llegaron a su destino, tomados de la mano llevando consigo la canasta del picnic preparada por Candy.
Mientras en otro lado de la ciudad, se encontraba la hermosa Julieta pero trabajando como cenicienta.
Karen – no puedo creer que esté haciendo esto –dijo mientras limpiaba el lugar- no entiendo porque lo hago, pero debo quedar bien con el –dijo sonriendo- listo…está terminado, bueno veamos que hay por acá –dijo introduciéndose a la cocina- perfecto creo que con esto estará bien, veamos uno de los libros de cocina que Terry me regalo…mmm veamos que podre preparar –dijo poniendo el dedo en su boca- aja…perfecto espero pueda hacerla bien, bueno Klaise es hora de preparar la comida –dijo colocándose la gabacha.
Unas horas más tarde todo estaba listo, había preparado la mesa colocando unas hermosas rosas rojas en un jarrón y unas velas; el aroma a comida se sentía por todo el apartamento.
Karen – listo…ya es casi la hora iré a tomar un baño antes que venga –dijo entrando a la habitación, dirigiéndose al baño.
Albert – princesa -dijo adentrándose al lugar dejando las llaves en la mesa- donde estas –dijo buscando por el lugar- pero que es esto –dijo quedando sorprendido al ver la mesa puesta- que sorpresa tan agradable…pero algo se quema –dijo introduciéndose a la cocina.
Karen – ohh no que huele a quemado –dijo poniéndose la bata mientras salía corriendo a la cocina- que haces aquí –dijo sorprendida- aun no te esperaba.
Albert – no te preocupes todo está bien –dijo saliendo de ahí, topándose con ella.
Karen – demonios –dijo dando una patada a la puerta- se arruino la comida.
Albert – gracias –dijo abrazándola- por ese detalle, no lo esperaba…no creas que se me olvidaba que hoy cumplimos tres meses de estar juntos.
Karen – pensé que lo habías olvidado –dijo sonriendo- quise hacer algo lindo para ti pero lo eche a perder.
Albert – no te preocupes es hora de celebrar –dijo deshaciendo el abrazo- traje esta botella de vino para la ocasión.
Karen – está bien solo déjame ir a cambiarme.
Albert – no lo hagas, así te vez hermosa –dijo tocando su rostro.
Karen – pero no puedo quedarme así, solo dame un momento.
Albert – claro que no…te quedarías vestida así por mí.
Karen – pero…pero no quiero que me veas desarreglada.
Albert – porque te da pena si ya te he visto sin ropa.
Karen – William –dijo sorprendida.
Albert – ven es hora de hacer un brindis –dijo destapando la botella y sirviendo el vino en la copa- por ti y por mí, porque nuestro futuro empieza desde ahora.
Karen – te amo –dijo sonriéndole.
Albert – yo también te amo –dijo besándola.
Chicago
Robert – hola Archie, que tal tu nueva casa.
Archie – bastante bien –dijo adentrándose a la oficina- gracias por tu ayuda.
Robert – de nada, sabes que puedes contar conmigo.
Archie – y bien, has hablado con George o el Tío.
Robert – solo con George, dijo que mañana estarían de vuelta en Chicago –dijo sonriendo.
Archie – porque ríes?
Robert – pobre George –dijo moviendo la cabeza a los lados- ahora será su turno de andar por toda la ciudad tratando de buscar donde se mete Albert.
Archie – jajaja tienes razón, me parece que esa relación va en serio.
Robert – así parece –dijo tomando su taza.
Archie – dime algo, hay alguien que te interese.
Robert – no, había alguien pero creo que llegue demasiado tarde a su vida –dijo sonriendo de lado.
Archie – Candy cierto.
Robert – como? A caso es tan obvio.
Archie – todos se han dado cuenta, creo que hasta Terry.
Robert – pero en ningún momento le insinué nada de mis sentimientos, desde el principio entendí que su corazón pertenecía a alguien más y jamás me entrometería entre ella y Terry.
Archie – lo sé, pero ella se impresiono mucho al verte, bueno creo que todos por tu parecido con Anthony.
Robert – sí, me lo imagino.
Archie – fue muy duro para ella, le costó mucho superarlo, creo que aun la hace sentirse triste cada vez que camina por el jardín observando las dulce candy que son su único consuelo.
Robert – me hubiera gustado haberla conocido antes, talvez ella y yo.
Archie – siempre he pensado que Terry no es lo mejor para ella, pero esa fue su decisión y ella lo escogió a él.
Robert – ya no hablemos mas de eso, lo importante es que ella es feliz con él, aunque me hubiera gustado tenerla conmigo.
Archie – está bien…pero que me dices de Eliza.
Robert – me parece buena persona.
Archie – buena persona…tanto a cambiado –dijo sorprendido.
Robert – sí, mucho la he tratado durante un tiempo…oye quien te lo conto.
Archie – no puedo decírtelo, pero me dijeron que has hecho buena amistad con ella.
Robert – si…necesita cariño y atención.
Archie – y tu se los das –dijo sonriendo.
Robert – si puedo hacerlo porque no, sabes no me es indiferente es muy linda.
Archie – mmm si me parece bonita pero nunca fue mi tipo –dijo sonriendo- creo que fue mejor que se haya alejado de Neil; ojala y no se meta con Annie.
Robert – porque lo dices.
Archie – porque quiere ayudar en el hogar y la clínica; bueno si Candy está de acuerdo.
Robert – claro que lo estará, se lo hare saber inmediatamente.
Archie – gracias, eso la hará feliz.
Robert – y en cuanto a Eliza no te preocupes no se meterá con ella, yo me encargare de eso.
New York
Candy – que lindo lugar, se puede respirar el aire tan fresco –dijo abriendo sus brazos- ahh que hermosa es la vida no crees.
Terry – si, mas estando a tu lado –dijo abrazándola- es hora de comer, ya hemos caminado mucho y tengo hambre.
Candy – está bien –dijo sentándose donde habían colocado el mantel.
Terry – pero que es esto –dijo abriendo la canasta.
Candy – pasa algo?
Terry – porque traes tanta comida, pretendes alimentar a un ejército con esto?
Candy – Terry!
Terry – está bien solo era una broma…comeré lo que pueda pero no lo terminare todo.
Candy – bien –dijo sonriendo- dime cuando empezaras con los ensayos?
Terry - el lunes a primera hora, Robert espera que todo pueda estar listo pronto.
Candy – ohh ya veo.
Terry – al principio será muy agotador pero debo hacerlo, pasa algo? –dijo al ver la cara que puso Candy- a caso no estás de acuerdo con algo de lo que dije.
Candy – no, no es eso creo que esta manzana está podrida tiene mal sabor.
Terry – déjame probar –dijo mordiéndola- mmm no le siento mal sabor.
Candy – no la quiero comer.
Terry – no has comido muy bien estos días deberías de ir al médico.
Candy – no, estoy bien además soy enfermera creo que sabría si algo anduviera mal conmigo –dijo parándose y dando vueltas con los brazos extendidos- ahora solo quiero disfrutar de este hermoso lugar –dijo sonriendo pero no termino de decir esto cuando se desvaneció cayendo en los brazos de Terry.
Terry – Candy! –dijo sosteniéndola- estas bien –dijo tocando su rostro sin encontrar respuesta alguna, solo unos momentos pasaron antes de que reaccionara.
Candy – mm que pasa dónde estoy?
Terry – estas bien amor –dijo acariciando su rostro- me asustaste que te paso.
Candy – creo que me hizo mal la comida.
Terry – ahora mismo iremos al hospital.
Candy – no es necesario ya me siento bien.
Terry – pero.
Candy – solo vamos a casa recuerda que Albert y Karen nos esperan –dijo guiñándole el ojo.
Terry – está bien –dijo besándola- vamos a casa Charles.
Un mes había pasado rápidamente, la primavera llego a la ciudad, el sol empezaba a calentar y las flores parecían inundar el lugar con su aroma; Candy tan deslumbrante como siempre seguía su rutina en el hospital, mientras Terry acudía a los ensayos todos los días los cuales cada vez se hacían más exigentes; mientras tanto en Chicago los días iban pasando con rapidez George, Robert y Archie trabajaban arduamente en la oficina manteniendo al tanto a Albert quien viajaba frecuentemente a New York y su relación con Karen iba cada vez mejor; Annie por su parte seguía con sus obras caridad por supuesto sin descuidar su atención al Hogar de Pony y la Clínica Feliz.
New York
Un caballero ingles muy elegante esperaba desesperadamente en la recepción del hospital a su amada, su impaciencia ya se veía en su rostro.
Terry – porque tardara –dijo caminando de un lado hacia otro.
Pamela – quien es él? –dijo caminando a la recepción- me parece conocido donde lo he visto pero…pero si es Terry Grandchester el actor de Broadway, que buen mozo se ve en persona y que elegante luce –dijo abriendo sus ojos con sorpresa- que estará haciendo por aquí iré a preguntarle –dijo acercándose- señor puedo ayudarlo?
Terry – no se moleste, solo estoy esperando a alguien –dijo levantando la ceja.
Candy – siento llegar tarde –dijo agitada haciendo la mueca que la caracterizaba.
Pamela – ya veo, adiós Candy hasta mañana –dijo sonriendo la enfermera.
Candy – ohh disculpa que maleducada soy, te presento a mi esposo Terry –dijo sonriendo- ella es mi amiga Pamela.
Pamela – mucho gusto.
Terry – mucho gusto, bueno es hora de irnos –dijo tomándola de la mano.
Candy – hasta mañana –dijo despidiéndose.
Pamela – hasta luego.
Candy - Terry eres un grosero porque no saludaste a mi amiga.
Terry – no vine por ti para que me regañaras –dijo abriendo la puerta- espera aun no puedes subir –dijo sacando un ramo de rosas rojas- esto es para ti, no creas que se me olvidaba que hoy es nuestro aniversario.
Candy – están muy bonitas…que bien huelen –dijo aspirando el aroma- a donde vamos.
Terry – a celebrar –dijo galantemente- sube se nos hace tarde.
Candy – a donde me llevas.
Terry – ya verás, es una sorpresa.
Candy – pero tengo que cambiarme.
Terry – por eso no te preocupes, todo está listo –dijo sonriendo- olvidaba decirte que ya recibimos la invitación para la fiesta.
Candy – de que fiesta hablas?
Terry – del cumpleaños de Albert, no me digas que lo olvidaste.
Candy – claro que no, cuando será?
Terry - este fin de semana, ya le he pedido permiso a Robert y accedió a dármelo, pero con la condición que trabaje doble, bueno trabajemos doble porque eso incluye a Karen también.
Candy – mañana mismo hablare con el Doctor Evans para pedirle permiso.
Terry –mejor cuéntame cómo estuvo tu día.
Chicago
George – todo listo para tu fiesta.
Albert – ya lo sé, la tía Elroy se encargo de que todo estuviera perfecto, aunque le pedí que no lo hiciera tu sabes que no me gustan esas fiestas.
Robert – pero veras que la pasaremos bien.
Archie – podemos hacer planes y escaparnos un rato…que dices tío.
George – no me parece que sea correcto.
Archie – vamos George te invitaremos –dijo sonriendo.
Albert – me parece buena idea –dijo guiñando el ojo- pero ya tengo planes para esa noche.
Archie –Robert cómo?
Archie – ahhh ya veo…te escaparas con Karen cierto.
Robert – era de esperarse –dijo sonriendo.
Albert – algo hay de eso y ustedes me van a ayudar.
George – esta vez no seré tu cómplice –dijo sonriendo.
Albert – lo siento pero es una orden y va para los tres así que quiero ideas.
Robert – como tu digas jefe –dijo guiñándole el ojo.
Archie – está bien, pero dinos de que se trata.
Albert – pues creo que es tiempo de –dijo sonriendo mientras narraba su idea.
New York
Terry – llegamos –dijo deteniendo el automóvil- veamos donde está la llave –dijo buscándola por el marco de la puerta- la encontré.
Candy – donde estamos –dijo mirando a todos lados.
Terry – ya verás –dijo tomándola de la mano mientras se adentraban al lugar, tomaron un estrecho pasillo que los conducía hacia el escenario del teatro, con la escenografía de la obra de Romeo y Julieta.
Candy – ohh por Dios –dijo poniendo sus manos en la cara- pero que es esto –dijo mientras un reflector iluminaba el escenario, una mesa se encontraba en el centro decorada con rosas rojas, un mantel blanco y una botella de vino que los invitaba a celebrar y en las sillas se encontraban los disfraces que se usaron en la obra.
Terry – bienvenida a mi mágico mundo, donde puedes ser quien quieras ser –dijo sonriendo- ponte esto –dijo dándole el vestido, quien gustosamente lo acepto y se lo puso, mientras él se ponía el de Romeo- princesa Julieta puede hacerme el honor de bailar conmigo –dijo haciendo una reverencia.
Candy – pero no hay música –dijo sorprendida y al terminar de decirlo empezó a sonar un hermoso vals que recordó inmediatamente- pero es…el mismo que tocaban aquella noche que te vi en el barco…príncipe Romeo acepto bailar con usted –dijo haciendo una reverencia mientras sonreía.
Terry – sabes que te amo –dijo acariciando su rostro.
Candy – lo sé…y yo te amo a ti –dijo acercándose a él para darle un beso- me haces tan feliz.
Terry – es hora de brindar –dijo dándole la copa- por nosotros, por nuestro futuro y porque este amor que ahora siento por ti no se acabe nunca.
Candy – salud!
Terry – pasa algo? –dijo al ver el rostro de Candy.
Candy – no nada, es solo que el vino no sabe bien.
Terry – como dices…si es uno de los mejores, creo que es hora de cenar –dijo ofreciéndole el lugar, ambos disfrutaron el momento entre platicas, risas y baile, los dos estaban felices ya que últimamente él se encontraba muy ocupado con los ensayos y no había podido pasar mucho tiempo con ella.
Candy – gracias –dijo abrazándolo- por enseñarme tu mundo, tu pasión, tu vida…me alegra que hayas encontrado tu lugar.
Terry – ese lo encontré al casarme contigo, te amo –dijo besándola apasionadamente.
Chicago
Robert – está bien, cuenta conmigo.
Albert – gracias.
Archie – George – y con nosotros
Albert – bien es hora de ir a casa, es todo por hoy nos vemos mañana –dijo saliendo de la oficina, dio unos pasos topándose con alguien.
Emily – ohh disculpa…no te vi venir.
Albert – discúlpame tú a mí.
Emily – estas muy distraído últimamente –dijo sonriendo- eso no es normal en ti, deberías ir con un doctor.
Albert – no es necesario estoy bien, pero dime qué haces a esta hora por aquí.
Emily – vine a invitarte a cenar, hace mucho que no conversamos.
Albert – es que yo.
Emily – vamos –dijo interrumpiéndolo al mismo tiempo que lo tomaba de la mano- no puedes rechazar mi invitación…anda vamos –dijo sonriendo tiernamente.
Albert – solo déjame avisarle a George.
George – no te preocupes ya escuche, que la pasen bien –dijo despidiéndose de ellos.
Emily –hasta luego George.
Albert – está bien vamos –dijo sonriendo- a donde quieres ir.
Emily – ya tengo la reservación hecha, por eso no te preocupes te va a encantar.
Albert – está bien…y dime como has estado? –dijo mientras salían del lugar.
Emily – mmm aburrida ya he recorrido la ciudad tantas veces que la conozco como la palma de mi mano, pero pronto volveremos a Escocia.
Albert – iras a la fiesta verdad? –dijo cambiando el tema.
Emily – si, ya he recibido la invitación, mi padre y yo estaremos ahí sin falta, hemos llegado –dijo adentrándose al parque- por aquí –dijo llevando a un lugar apartado debajo de un árbol se encontraba una canasta de picnic, un mantel extendido, alumbrando con velas el lugar.
Albert – que linda sorpresa –dijo sonriendo.
Emily – quise que celebráramos tu cumpleaños como lo hacíamos en Escocia recuerdas.
Albert – claro que lo recuerdo.
Emily – se que ese tipo de fiestas que organiza la Señora Elroy no son de tu agrado, así que pensé en traerte aquí para que los celebremos tu y yo.
Albert – me parece bien, gracias por el detalle nos sentamos –dijo señalando el lugar.
Emily – si.
New York
Candy se paseaba por la habitación luciendo un hermoso camisón rosa de satín, con sus rizos cayendo sobre su espalda, mientras Terry la miraba desde la cama admirando su belleza inigualable.
Terry – ven es hora de dormir.
Candy – estoy tan cansada –dijo introduciéndose en la cama.
Terry – estás segura que te sientes cansada.
Candy – Terry!
Terry – que…solo preguntaba –dijo acercándose a ella poniendo su cabeza en el pecho que lo atraía como un imán- quiero amarte –dijo galantemente iniciando con las caricias y los besos- últimamente la he tenido muy descuidada señora Grandchester –dijo besando su cuello.
Candy – Terry…por favor.
Terry – a caso quieres que me detenga –dijo colocándose encima de ella- a caso no te gustan mis caricias –dijo pasando su mano por sus senos- mis besos –dijo besando su cuello- pídeme que me detenga –decía con voz ronca- anda pídemelo si no te gusta.
Candy – no…no puedo hacerlo –dijo cerrando los ojos- tu sabes que me gusta mucho lo que me haces sentir –dijo besando cada lugar en su rostro- hazme el amor, quiero sentirte dentro de mí –dijo tímidamente; poco a poco los cuerpos de ambos empezaban a calentarse, acoplándose uno al otro con cada movimiento de sus cuerpos llevándolos al máximo placer, la noche paso lenta casi eterna para estos corazones enamorados que vivían el amor a toda plenitud.
Chicago
Albert – gracias…la comida estuvo deliciosa.
Emily – me alegro te haya gustado –dijo colocando los platos en la canasta- bueno ahora es tiempo de hacer un brindis –dijo sacando una botella de vino y dos copas.
Albert – porque brindaremos?
Emily – por ti por supuesto –dijo dándole la copa- por tu cumpleaños, por la dicha que tengo de conocerte…salud!
Albert – salud! Gracias por los buenos deseos.
Emily – sabes…te he extrañado tanto, sin ti no soy nada; cuando te volví a ver me di cuenta que mi amor por ti aun estaba en mi corazón.
Albert – discúlpame…yo no puedo decir lo mismo, tu sabes qué.
Emily – no me importa, lo único que quiero ahora es un beso tuyo –dijo acercándose a él besándolo mientras el correspondía el beso; ambos recorrieron el país de los sueños, llevándolos a sus recuerdos pero algo importante para él lo hizo salir de ese sueño.
Albert – lo siento Em, pero no puedo –dijo levantándose- gracias por la invitación; te veré en la fiesta, feliz noche.
Emily – espera –dijo sollozando- no me dejes sola de nuevo –dijo mientras sus ojos se inundaban de lagrimas- yo…yo te quiero.
Momentos más tarde Albert caminaba de regreso a casa, su corazón le había hecho una mala jugada traicionando el amor que sentía por Karen; no podía explicar el porqué había accedido al beso de Emily, cuando la sintió cerca de él se estremeció y al sentir esos suaves labios, imagino como si no hubiera pasado nada, sus pensamientos ahora no tenían dueña, se sentía entre la espada y la pared sin saber realmente que sentía por Emily ahora que volvió a sentirla cerca de él, pero también pensaba en Karen como una nueva sensación que llego a su vida, quien ya se había entregado en cuerpo y alma a él en más de una ocasión su pasión desbordaba a cada momento y a la vez la libertad de su alma, y dulzura de sus caricias en las noches que hacían el amor; en cambio con Emily fue diferente aun eran muy jóvenes para ambos fue la primera vez que supieron lo que era amar sin condiciones, con ella fue con quien experimento por primera vez lo que era amar a una mujer de verdad la naturalidad y sencillez de sus movimientos lo hizo encantarse de ella y era algo que nunca olvidaría jamás.
Albert – ya se cual es mi decisión…y no dudare de ello –dijo sonriendo, mientras seguía su camino a casa- a pesar de todo la amo como nunca crei enamorarme jamas.
New York
Pamela – hola Candy –dijo sentándose donde ella se encontraba.
Candy – hola –dijo mientras jugaba con la comida.
Pamela – pasa algo?
Candy – me he sentido muy cansada últimamente y no tengo mucha hambre.
Pamela – deberías consultar al Doctor Evans.
Candy – tú crees –dijo levantando la ceja- lo hare regresando del viaje.
Pamela – me lo prometes?
Candy – claro que si –dijo sonriendo- bien es hora de regresar al trabajo, Terry vendrá temprano hoy por mi –dijo levantándose de la mesa, luego sintió un leve mareo y se sostuvo de la silla- estoy bien no me mires así –dijo soltándose de la silla al mismo tiempo se desmayo.
Pamela – Candy! Por favor llamen al doctor –gritaba en la cafetería mientras trataba de levantarla- Candy…Candy…me escuchas.
Edward – que paso –dijo cargándola en sus brazos.
Pamela – no lo sé, estábamos conversando y derrepente se empezó a sentir mal.
Edward – acompáñeme…y por favor prepara una habitación para ella…debemos hacerla despertar inmediatamente.
Pamela – si…
Chicago
George – está en su casa señorita Klaise –dijo ayudándola a bajar del automóvil.
Karen – gracias por haber ido por mí, quiero darle una sorpresa espero no haber sido inoportuna.
George – no se preocupe el está ansioso por verla.
Karen – en serio –dijo sonriendo- lo esperare en el jardín puedes ir por el por favor.
George – como usted diga.
Karen – gracias…solo una cosa más.
George – usted dirá?
Karen – por favor llámame Karen dejemos los formalismos si –dijo guiñando el ojo- eso no va conmigo.
George – está bien Karen, nos vemos luego –dijo adentrándose a la casa- vaya y si no tienen algo en común –dijo así mismo, mientras entraba a la mansión- Dorothy has visto al señor William.
Dorothy – está en su habitación.
George – bien…gracias –dijo mientras subía las gradas.
Dorothy – quien será –dijo abriendo la puerta.
Emily – buenas tardes busco a Albert.
Dorothy – adelante por favor –dijo dirigiéndola a la sala- espere aquí por favor voy a anunciarla.
Emily – gracias –dijo acercándose a la ventana.
George – toc, toc.
Albert – adelante.
George – siento molestarte pero hay una hermosa mariposa de una especie que no había visto nunca volando por el jardín, pensé que te gustaría verla; Pupe anda jugando con ella.
Albert – como dices?
George – Pupe puede lastimarla, pero solo a ti te hará caso.
Albert – está bien…voy en seguida –dijo saliendo de la habitación; momentos más tarde llego hasta el jardín buscando por todos lados y al no encontrar nada se sentó en la banca que se encontraba en el centro- que se habrá hecho –dijo pasando su mano por su cabello- el día es tan hermoso como no pude notarlo antes –dijo mirando hacia arriba.
Karen – buscabas algo William? –dijo acercándose a él.
Albert – princesa…-dijo parándose de la banca.
Karen – talvez era esto –dijo enseñándole la pintura de una mariposa, mientras sonreía.
Albert – princesa que sorpresa me has dado –dijo abrazándola mientras aspiraba el aroma de su cabello- te he extrañado –dijo tomando su rostro en sus manos besándola apasionadamente, mientras un par de ojos café intenso veía la escena atrávez de la ventana.
New York
Terry – buenas tardes señorita busco a Candy –dijo en la ventanilla de la recepción.
Pamela – señor Grandchester –dijo corriendo hacia donde él se encontraba- que bueno que está aquí, hemos tratado de localizarlo pero nos fue imposible.
Terry – que pasa?
Pamela – Candy se puso mal.
Terry – como…lléveme inmediatamente con ella.
Pamela – por aquí –dijo llevándolo a una de las habitaciones del segundo nivel.
Edward – te sientes bien Candy.
Candy – que paso? Dónde estoy?
Edward – te desmayaste cuando estabas en la cafetería, te trajimos aquí, te hice realizar unos estudios, no tardaran los resultados pero dime como te has sentido últimamente.
Candy- bien.
Edward – dime la verdad, ahora eres mi paciente y debes obedecerme.
Candy – está bien, me sentido un poco cansada y no he comido bien últimamente –dijo bajando la cabeza.
Edward – mmm ya veo –dijo sonriendo- si mis sospechas son ciertas estas embarazada.
Candy – que?
Edward – por los síntomas que presentas puede ser que sea así, pero quiero asegurarme cuando tenga los resultados de tus exámenes.
Pamela – toc, toc.
Edward – adelante.
Terry – mi amor –dijo abrazándola- dígame doctor que le pasa a mi esposa, se va a poner bien.
Edward – si, no se preocupe no es nada serio; tienes los resultados Pamela –dijo levantando la ceja.
Pamela – si doctor aquí están –dijo dándole un sobre.
Edward – mmm…bien veamos –dijo sonriendo- es positivo Candy; bueno me retiro para que hablen.
Terry – que quiere decir con positivo…a caso no va a decirme que tiene mi esposa –dijo levantando la ceja.
Edward – será mejor que ella se lo explique, y por cierto me gustaría llevar tu caso al final Candy si me lo permites, hasta luego…acompáñame Pamela –dijo cerrando la puerta tras de sí.
Pamela – con permiso.
Terry – te sientes bien?
Candy – si –dijo mientras una lagrima caía en su mejilla- mejor que nunca.
Terry – porque lloras –dijo acariciando su rostro.
Candy – porque me has hecho la mujer más feliz.
Terry – eso ya lo sé –dijo sonriendo de lado.
Candy – Terry…cuando dejaras de hacer bromas.
Terry – lo siento es que no quería verte llorar.
Candy - estoy embarazada –dijo sonriendo.
Terry – lo dices en serio…no puedo creerlo –dijo sorprendido- que maravillosa noticia me has dado, me haces muy feliz te amo –dijo abrazándola.
Candy – y yo más –dijo sonriendo.
Chicago
Dorothy - George has visto al señor William, tiene una visita fui a buscarlo a su habitación pero no estaba ahí.
George – quien lo busca?
Dorothy – la señorita Watson.
George – no te preocupes yo la atiendo.
Dorothy – está bien, como digas.
George – hola Emily, como has estado? –dijo adentrándose a la biblioteca.
Emily – hola George –dijo sin quitar su mirada del jardín- creo que no debí haber venido –dijo mientras se limpiaba las lagrimas.
George – porque dices eso Albert te aprecia mucho.
Emily – que tonta fui…pensé que el aun sentía algo por mi –dijo viéndolo de frente- debo irme –dijo tomando su bolso.
George – espera Emily.
Emily – hasta luego George, te veré en la fiesta.
George – está bien –dijo moviendo la cabeza a los lados, mientras que salía de la biblioteca.
Albert – pasa algo? –dijo topándose en la puerta de la biblioteca acompañado de Karen.
George – nada, veo que a ti te va muy bien –dijo sonriendo.
Albert – así es, mira quien está aquí –dijo tomándola de la mano.
Karen – creo que no te dije el señor Johnson fue por mí, el me ayudo a darte la sorpresa.
Albert –gracias George… y a ti –dijo abrazándola- me encanto tu sorpresa, pensé que vendrías con Candy y Terry.
Karen – no puede esperar más tiempo, estaba ansiosa de verte.
George – bueno creo que los dejare para que platiquen, con permiso –dijo saliendo de la biblioteca.
Albert – y bien dime como estuvo tu viaje.
Karen – muy bien, estoy muy contenta de estar contigo –dijo abrazándolo- me hacías tanta falta, no sé si podre soportar por mucho tiempo que estemos así.
Albert – no será mucho, te lo prometo –dijo sonriendo con ese inigualable brillo en sus ojos- no será mucho…-dijo repitiéndose a sí mismo.
New York
Terry – ten cuidado –decía mientras bajaban entraban a la casa.
Candy – estoy bien.
Terry – recuerda que ahora debemos cuidar al bebe también –dijo tomándola de la mano- así que deberá seguir las instrucciones de su médico al pie de la letra señora Grandchester, ya quiero contarle a mi madre; seguro se pondrá muy feliz –dijo cerrando la puerta tras de sí.
Señora Katherine – buenas noches, la cena esta lista señora.
Candy – gracias, voy un momento a mi habitación y enseguida bajo.
Terry – recuerda que debes comer, voy a llamar a mi madre para contarle –dijo dándole un beso.
Candy – estas bien -dijo sonriendo- soy tan feliz –dijo acariciando su vientre- ya sueño con tenerte en mis brazos.
Señora Katherine – se siente bien señora –dijo notando el semblante de la rubia.
Candy – mejor que nunca.
Señora Katherine – que le dijo el doctor señora.
Candy – que estoy embarazada –dijo tomándola de las manos.
Señora Katherine – muchas felicidades señora, en hora buena.
Terry – listo ya hable con mi madre y te manda cariños; ahora si podemos ir a comer, sírvanos por favor –dijo sentándose en la mesa- veras que todo saldrá bien –dijo guiñándole el ojo, momentos después disfrutaban la cena conversando de lo feliz que se sentían de la llegada de este nuevo ser a la familia, luego se escucho abrirse la puerta abruptamente, ambos levantándose de sus lugares para observar de quien se trataba.
Eleanor – que alegría –dijo agitada- me han hecho muy feliz –dijo abrazando a Candy.
Terry – mama que haces aquí a esta hora –dijo sorprendido.
Eleanor – quise venir a felicitarlos en persona –dijo dándole un beso a Terry- como se que mañana se irán de viaje quise venir ahora mismo, además recuerda que vivimos cerca.
Candy – muchas gracias Eleanor por haber venido –dijo sonriendo.
Eleanor – estoy tan contenta, pero cuéntame que te dijo el doctor –dijo sentándose, mientras Candy contaba todo lo acontecido del día.
Continuara…
Hola…les dejo un capitulo mas, espero lo hayan disfrutado…verán que se pondrá más interesante la historia, decisiones y hechos cambiaran la vida de los personajes, estén atentas por favor recuerden dejar sus reviews que sus comentarios son importantes para mi, nos leemos en el siguiente, se les quiere Angie:)
