La invitacion

Sentí como algo cálido se deslizaba lentamente por mi mejilla, mi mano temblaba violentamente por culpa del impacto, Aoi estaba congelado aun con su rostro mirando hacia la derecha, su cabello se había desordenado un poco, me aleje un paso de él, no sabía qué hacer, había golpeado Aoi como un instinto de defenderme y había utilizado toda mi fuerza, las lagrimas comenzaron a caer con más rapidez, no podía creer que después de todo continuara siendo una persona débil, estaba tan decepcionada de mi misma. Aoi volvió a mirarme, esta vez con más seriedad, parecía estar enojado, se acerco a mí y yo comencé a temblar, estaba congelada, lentamente levanto su mano y lo acerco a mi rostro, cerré mis ojos con fuerza imaginando que querría vengarse por el golpe, pero al contrario sentí una caricia.

- Lo siento – dijo suavemente, abrí mis ojos y lo mire confundida – lo siento, no quise asustarte – Aoi tomo mi barbilla con su mano para observarme mejor y con su otra mano comenzó a secar las lagrimas que caían. Aoi se alejo dos pasos de mí y llevo sus manos a los bolsillos sin apartar su mirada de la mía. Nos quedamos en silencio por un largo rato, supongo que estaba esperando a que me calmara un poco y era algo que agradecía, no quería admitirlo pero él era un hombre atractivo y alguien a quien yo admiraba bastante y el hecho de que estuviera tan cerca de mi había hecho que aquellas sensaciones que me esforzaba por mantener encerradas reaccionaran, tenía que detener eso.

- solo… - dije rompiendo aquel silencio – deja este juego por favor – aparte mi mirada de él.

- Alice-chan ¿podrías escucharme? – lo mire sorprendida ¿podía ser tan egoísta? ¿Por qué insistía en seguir con esto? – Ven conmigo, necesito compensarte por haberte… asustado – Aoi aparto la mirada, pero me pareció haber notado que sonreía.

- oye… si voy contigo ¿dejaras esto? – volvió a mirarme, esta vez sonriendo triunfante lo que hizo que me enojara un poco, Aoi asintió y comenzó a caminar hacia el lado derecho del parque.

-sígueme entonces, iremos por algo de comer – hice lo que me dijo y corrí detrás de el hasta alcanzarlo, caminaba demasiado rápido así que me costaba seguirle un poco el paso, pareció notarlo porque comenzó a disminuir su velocidad. Durante el camino no dijo ni una sola palabra y si lo hubiera hecho no habría escuchado igualmente, me encontraba realmente maravillada con las flores de cerezo, el viento aunque suave y refrescante hacia que bailaran en el aire y cayeran lentamente en el suelo, era como estar entrando en una dimensión totalmente diferente, caminábamos en silencio pero no me sentía incomoda, suponía que el ambiente se había calmado un poco entre él y yo y podía deberse a el espacio tan relajante y hermoso en el que estábamos. Después de unos minutos llegamos a una carretera y a juzgar por la sensación de apuro y movimiento del lugar diría que estábamos en el centro de la ciudad, sin embargo era bastante elegante, Aoi me miro sonriendo, tomo mi mano entre la suya y comenzó a caminar, iba a soltarme hasta que entendí por que lo había hecho, había demasiada gente en las calles y al parecer me sería fácil perderme considerando que no era muy alta, pasamos al otro extremo de la calle junto con la multitud, yo podía jurar que ver este lugar desde arriba seria como observar miles de hormigas moviéndose coordinadamente aunque en diferentes direcciones, seguimos caminando por unos minutos más hasta que la cantidad de personas alrededor disminuyo, me solté rápidamente de la mano de Aoi y continué caminando a su lado.

- ¿A dónde vamos? – pregunte ansiosa.

- no te preocupes ya estamos cerca – Aoi sonrió nuevamente, sabía que estaba disfrutando cómo se estaban dando las cosas, a decir verdad yo no podía hacer mucho contra él en esta situación, Aoi abrió la puerta de una pequeña pero elegante pastelería – adelante Alice-chan – sostenía la puerta para mí con una enorme sonrisa, no pude evitar avergonzarme cuando entre a el lugar y note como algunas personas nos observaban ¿Qué haría si habían fans de the Gazette en ese lugar? No quería comenzar ningún rumor y causarle problemas a la banda.

Observe una mesa bastante alejada de las demás personas que se encontraban en el lugar y me dirigí hacia ella, Aoi me siguió y se adelanto moviendo la silla como todo un caballero para que pudiera sentarme, recordando que hace poco lo había golpeado y que aun así intentaba portarse bien le sonreí agradecida sin decir nada y tome asiento, el parecía estar más feliz – este es un buen lugar – dijo mientras se sentaba en frente de mi.

Estaba a punto de hablar cuando una camarera se acerco a nosotros entregándonos el menú, lo tome agradeciéndole y Aoi hizo lo mismo, aunque estaba cansada de esta situación tenía hambre y aunque los precios me sorprendieron un poco pensaba que valía la pena probar aquellos postres.

- Un cheesecake de fresas y agua por favor – mire a la camarera que no dejaba de observar a Aoi como si intentara reconocerlo, de alguna forma eso me dio algo de gracia.

- para mí también si es posible – respondió mirándome con una enorme sonrisa – quiero saber qué cosas le gustan a Alice-chan – incline mi cabeza hacia un lado ¿Qué demonios le pasaba? La camarera asintió y se alejo de nosotros, suspire algo aliviada ya que estaba ansiosa por acabar con todo esto pronto.

- ahora… ¿me dirás que es lo que quieres? ¿Qué debo hacer para que dejes este juego? – la sonrisa de Aoi desapareció y su mirada se volvió seria.

- ¿Por qué dices que es un juego? – pregunto fríamente.

-¿Por qué? Aoi-san… - lo mire como si fuera un bicho raro ¿no era obvio? – Dime ¿a qué viene todo este interés por mi? si es que puedo llamarlo así – su mirada seguía siendo seria.

- eres interesante, solamente eso – respondió.

- ¿Cómo puedes saberlo? – era ilógico, el y yo apenas y habíamos cruzado palabra.

- Alice-chan yo solo…- Aoi se quedo callado por un momento – solo lo sé…- suspiro. Deje de hablarle ya que la camarera había regresado con nuestro pedido, aunque estaba algo irritada le sonreí agradeciéndole. Tome la cuchara y tomando un pequeño pedazo de mi cheesecake lo lleve a mi boca, estaba hambrienta y sabia que eso podría llevarme a enojarme más con Aoi.

- tú eres uno de los mejores guitarristas del mundo – dije dando una pequeña pausa, la sonrisa de Aoi había vuelto llena de orgullo – y yo soy una simple estudiante que apenas está en camino de cumplir sus sueños – aparte mi vista de Aoi y mire mi postre mientras jugaba con una de las fresas – Aoi-san ¿Cómo quieres que no crea que esto es un juego de tu parte? – Cerré mis ojos con fuerza y suspire – no es bueno jugar con los sentimientos de los demás-.

- entonces ¿ese es el problema? – pregunto calmadamente, como si no tuviera importancia.

- respóndeme entonces ¿por qué otro motivo te parecería alguien interesante? -.

- ¿Por qué no confías en los demás? – pregunto repentinamente, parpadee un par de veces algo confundida.

-¿disculpa? – dije mirándolo extrañada.

- ¿Por qué llorabas de esa forma? ¿Qué te lastimo tanto para que doliera así? – su expresión era seria.

- lo lamento pero no estoy entendiendo – ¿en qué momento esta conversación había cambiado?

- Nakigahara… ¿recuerdas? – abrí mis ojos de golpe recordando que durante su concierto me había parecido que Aoi me observaba, sin embargo había concluido que estaba imaginándolo nada mas, pero al parecer no había sido así, el lo sabía.

- no entiendo por qué debería decirte eso, y no veo razón para seguir hablando contigo si continuaras evitando mis preguntas – nuevamente estaba molesta, odiaba que lograran ver a través de mí, me hacía sentir débil y tonta.

- perdona, por favor continua con tus preguntas – dijo suavemente mientras daba el primer bocado a su cheesecake.

- para comenzar entonces quiero saber cómo me encontraste – Aoi giro su cabeza a un lado y comenzó a reír, después de haber reído lo suficiente volvió a mirarme con una sonrisa divertida.

- como no contestaste a ninguno de mis mensajes decidí llamarte – me quede mirándolo sorprendida – sin embargo alguien más respondió, una amiga tuya… ¿Minako-chan creo? – suspire con algo de furia por eso, ahora todo tenía sentido, debía haber sido cuando Emilie me había llamado para entregarme el libro y esa sería la razón por la que ella se encontraba tan sonriente – le dije que era tu novio y que habíamos tenido una pelea – Aoi volvió a reír y yo lo mire como si estuviera a punto de asesinarlo – me dijo en dónde estabas y le pedí el favor de que no dijera nada ya que iba a sorprenderte con un regalo de reconciliación – la sonrisa de Aoi era como la de un niño pequeño travieso.

- ¿y tu forma de "reconciliarte" fue tomando mi libro de notas? – su sonrisa no desapareció y yo comencé a irritarme más.

- sabia que debía llamar tu atención de alguna otra forma, si solamente aparecía probablemente me habrías ignorado – tenía razón, probablemente lo habría hecho.

- y después… ¿desde qué lugar me observabas? – Aoi pareció no entender ya que me miro algo confundido – es decir, sabias que hacía o no en cada momento– su mirada se volvió seria nuevamente, agacho su cabeza como pensando bien las cosas y suspiro.

- digamos que soy alguien especial – sonrió nuevamente pero no tan alegremente como hace un rato, no comprendí muy bien lo que había dicho pero creía que por ser uno de los guitarristas más famosos de Japón tendría ciertos privilegios, estaba a punto de preguntarle algo mas pero me corto de repente – Alice-chan yo… - se mordió el labio inferior como si estuviera a punto de decir algo importante… pero como si no supiera cómo ¿con que otra tontería podría salir este chico? – es que yo…-

- creo que has dicho suficiente Aoi-kun – dijo una voz de repente, me gire para saber de quién se trataba y quede en shock al encontrarme con un chico rubio de ojos oscuros con una banda cubriendo su nariz.

- Re…Re… Reita-san – dije tontamente, Reita siempre había sido uno de mis miembros favoritos y quien había inspirado mi amor por el bajo, sus ojos estaban fijos en Aoi el cual lo miraba horrorizado.

- Rei-chan ¿Qué haces aquí? – pregunto con la misma confusión que yo.

- ¿No es obvio idiota? – por alguna razón parecía estar bastante enojado, Aoi seguía mirándolo confundido y la situación comenzaba a ponerse incomoda, Reita me miro con sus ojos oscuros y me congele, me hacía sentir bastante nerviosa con su mirada, Aoi se levanto de su asiento y tomo el brazo de Reita.

- basta, es suficiente… entiendo a que viniste – dijo mirándolo desafiante. La atmosfera era pesada, no me sentía bien estando con ellos dos de esa manera y continuaba siendo un shock para mi estar en frente de dos personas que admiraba.

- disculpen, será mejor que me vaya para que puedan charlar tranquilamente – dije levantándome de mi asiento, los dos continuaban mirándose de la misma manera, hice una pequeña reverencia y me dirigí hacia la cajera para pagar por lo que había comido sin embargo alguien me tomo por el brazo deteniéndome, Aoi me sonrió levemente y se adelanto pagando por las dos cosas, así que decidí darle mi parte a él.

- No lo hagas – dijo mientras negaba con su cabeza – no aceptare, recuerda que estoy compensándote por lo de antes – Odiaba que pagaran mis cosas y más si lo hacía alguien desconocido para mí y por el momento molesto, sin embargo considerando lo terco que me había parecido sabía que no tendría caso discutir con él, le agradecí y le dé una débil sonrisa y me gire hacia la puerta para irme finalmente de aquel lugar y tener algo de paz pero me detuve al ver que Reita bloqueaba el camino parándose frente a mí.

- te acompañaremos a casa – dijo con el mismo tono frio.

- No es necesario Reita-san, creo que está claro que tienen asuntos más importantes que tratar – respondí sin mirarlo a los ojos, ese chico me ponía nerviosa, siempre me había costado trabajo hablar con personas que parecían estar enojadas o eran demasiado serias. Siempre me había parecido que Reita era un chico divertido, pero ahora me daba una impresión equivocada… y que a decir verdad asustaba.

- no es ningún problema Alice-chan, te llevaremos– dijo Aoi mientras se situaba a mi lado - Rei-chan ¿trajiste el auto cierto? – el rubio asintió levemente sin dejar de mirarme con sus ojos oscuros y penetrantes, podía jurar que tenia deseos de asesinarme.

- vamos – dijo casi como una orden, Aoi tomo nuevamente mi mano yendo en la misma dirección que Reita, me solté bruscamente y me detuve ¿Cuándo había dicho que aceptaría ir con ellos? ¿Podía confiar en los dos? Ciertamente los admiraba, sin embargo por todo lo que había pasado comenzaba a tener ciertas dudas, los dos se giraron para observarme, estaba a punto de rechazar su oferta nuevamente pero recordé que no tendría idea de cómo regresar nuevamente a los dormitorios, aun desconocía la zona.

- solamente aceptare ya que no tengo idea de cómo regresar – dije mordiéndome el labio inferior, me costaba mucho decir eso. Aoi sonrió mientras que Reita retomo el camino a la salida, me cruce de brazos y me acerque a Aoi manteniendo mi distancia, caminamos en silencio siendo guiados por Reita, siempre pensé que si llegaba a conocerlos no habría parado de hablar o de agradecer por todo lo que su música había hecho por mí, pero las cosas se habían dado de una manera tan… poco común, tenía tantas dudas en mi mente y de cierta manera tampoco podía creer estar junto con dos de mis artistas favoritos, seguía siendo irreal.

Reita se acerco a un auto realmente lujoso de color azul oscuro y entro en el asiento del conductor, nuevamente Aoi saco a relucir su faceta de caballero abriendo la puerta trasera para mi, incline mi cabeza agradeciéndole pero no sonreí, no podía fingir que disfrutara de todo esto, quería estar los más pronto posible en los dormitorios junto con Emilie, le había prometido que la esperaría en la habitación y que iríamos por algo delicioso para cenar, me preguntaba si ya habría llegado. Aoi le indico a Reita que camino debía tomar para llegar, al parecer había investigado bastante bien donde estudiaba y vivía por el momento, el guitarrista encendió la radio introduciendo uno de los CDs de Reita, la música de the Gazette comenzó a sonar provocando esa sensación de paz y de tranquilidad que siempre me daba, suspire como si lograra liberarme de todo aquello que me atormentaba y sonreía mientras escuchaba "The Invisible Wall" Aoi había colocado el álbum de DIM, era uno de mis favoritos, pero también tenía una canción que me hacia vulnerable y Aoi lo sabía. El auto avanzaba lentamente a través de la ciudad, sonreía mientras observaba por la ventana el país que tanto amaba y a las personas que caminaban tan tranquilamente por las calles, alcancé a ver también algunos chicos de mi edad riendo junto con sus amigos… y parejas. Me parecía extraño que Aoi y Reita estuvieran tan callados, el guitarrista me había parecido siempre un chico hablador y siempre pensé que el bajista seria un chico que disfrutaba de las bromas, pero el ambiente en el auto resultaba sencillamente incomodo, podía sentir la tensión entre ambos. Por un momento intente ver a Aoi por el espejo retrovisor para saber si estaba enojado o algo, pude notar que movía sus labios como si estuviera hablando sin embargo no salía sonido alguno de su boca, o almeno yo no lo escuchaba, podía deberse también a la música pero a decir verdad parecía muy extraño. Aoi dejo de mover sus labios y yo mire con curiosidad, note que se formaba una sonrisa en su rostro y me confundió un poco, aparte mi atención de sus labios y me sorprendí al notar que el también me observaba, gire mi rostro rápidamente intentando ocultar mi vergüenza, en primer lugar ¿Por qué me había quedado viéndolo por tanto tiempo? Sentía como la sangre me subía a las mejillas, por más dura que intentara parecer era una chica muy tímida y no podía negar el encanto de Aoi por más que intentara ser indiferente a ello, suspire intentando alejar aquellos pensamientos recordando todo lo que me ayudara a formar esa barrera, mi temor por el dolor, la decepción y el enorme vacío en mi pecho, aquella imagen… aquella persona… su recuerdo, era lo único que lograba mantener aquel escudo, mordí mi labio tratando de mantenerme tranquila. Seguí mirando hacia la ventana y comencé a identificar más el lugar, estábamos cerca de los dormitorios, suspire aliviada de saber que pronto todo esto acabaría, Reita aumento la velocidad, algo me decía que al igual que yo quería estar fuera de esta situación, sonreí al divisar a lo lejos la entrada del dormitorio, Reita estaciono muy amablemente en frente de esta.

- Esto… Muchas gracias por traerme – dije tímidamente.

- No fue nada, por favor disculpa todas las molestias que este chico pudo haberte ocasionado – respondió Reita sin mirarme.

- Oye… no es como si estuviera acosándola – se quejo Aoi, Reita rio levemente y yo no pude evitar sonreír… era obvio que él y yo sabíamos que era exactamente lo que Aoi estaba haciendo.

- con su permiso, me retiro… y perdón por las molestias Reita-san – sabía que no respondería así que me baje del auto haciendo una pequeña reverencia, pero no pude evitar hacer una mueca al ver que Aoi también salía del auto.

- Alice-chan… ¿me permites un momento? – pregunto.

- … claro, adelante – a decir verdad quería irme lo más pronto posible, sin embargo Aoi a pesar de haber sido algo molesto también había sido muy amable, camine un poco más cerca de la entrada y él me siguió, me detuve para mirarlo de frente, su cabello caía sobre sus rostro y sus ojos negros eran iluminados por la luz de la luna, su mirada era seria pero tranquila.

- escucha… enserio lamento la forma en la que actué… pero por favor no quiero que creas que esto… es un juego – sus ojos reflejaron la tristeza al mencionar aquella palabra, me hizo sentir un poco mal por ello, pero no sabía si debía confiar en él.

- está bien Aoi-san, ya no tiene importancia – respondí cortante.

- quiero que sepas… que no quiero que sea esta la última vez que te vea – dijo con algo más de timidez, abrí mis ojos con sorpresa – toma esto por favor- de su bolsillo saco un sobre y me lo entrego, lo mire extrañada y lo acepte, con curiosidad abrí el sobre y me encontré con un pase VIP para un próximo evento de la PS company.

- pero… ¿Por qué? – fue lo único que se me ocurrió decir.

- espero verte ahí… no quiero forzarte a ello… pero por favor, quisiera verte ahí – Aoi sonrió tiernamente, suspire sin saber qué hacer.

- lo pensare – le devolví la sonrisa y note un pequeño brillo en sus ojos, Aoi hizo una reverencia y yo lo imite.

- adiós Alice-chan – le sonreí y sin decir nada mas corrí hacia los dormitorios, las luces estaban encendidas, aunque estaba oscuro aun era temprano así que no habría problema y aun tendría tiempo de ir a comer algo con Emilie, escuche como el auto de Reita se alejaba del lugar y sentía como si me liberara en enorme peso. Entre en los dormitorios y note que el lugar estaba más animado de lo normal, me sentía extraña y fuera de lugar, mire alrededor intentando saber que sucedía, las chicas corrían a través de los corredores riendo y jugando, otras iban y venían con paquetes de dulces, sonreía para mí misma apreciando como aquel lugar podía convertirse en el hogar de muchas personas y esperaba que pronto fuera así conmigo. Una chica rubia y de hermosos ojos azules se acerco a mí, Mary-san me dio unas palmaditas en el hombro y me sonrió amablemente.

- es día de películas y juegos – al parecer había notado mi curiosidad por lo que sucedía en el momento.

-¿¡películas!- pregunte emocionada, era una fanática del cine.

-sí, así es. Esta noche son películas de miedo, se están proyectando en la sala de estudios – Mary-san me señalo el lugar y yo le agradecí, corrí emocionada para encontrarme en una habitación oscura con varias chicas abrazadas observando con intriga y suspenso la proyección, amaba las películas de miedo nada podía hacerme emocionar tanto como los asunto paranormales, sonreí al ver la escena de la película "the grudge: the old lady in White" había pasado mucho desde la última vez que había visto aquella película que era de mis favoritas, las chicas que estaban mirando con emoción gritaban al ver el fantasma de la anciana que aparecía de repente en los baños de mujeres, yo como siempre no pude evitar reírme, podía ser cruel pero disfrutaba ver que las personas se asustaban tan sencillamente con esas cosas. Me senté en uno de los extremos del lugar y observe con la misma atención que todas las demás, pude notar que también habían varios chicos los cuales eran abrazados fuertemente por sus parejas, una sonrisa llena de nostalgia se formo en mi rostro recordando cómo una vez fingí tener miedo para abrazar a el chico que en ese tiempo me gustaba… y que cambio mi vida y forma de ver el mundo por completo. Decidí dejar aquellos pensamientos atrás y me concentre nuevamente en lo que sucedía en la película, al igual que la música de the Gazette las películas me ayudaban a liberarme de todos aquellos pensamientos que me atormentaban, me olvidaba de mí, me olvidaba de quien era, solo era la historia que se mostraba ante mis ojos y la expectativa que surgía en cada escena, en cada secuencia. Mi teléfono me devolvió a la realidad anunciando un nuevo mensaje, lo tome algo molesta imaginando que nuevamente Aoi comenzaría a insistir con sus mensajes, pero me tranquilice al ver que era Emilie quien escribía, lo leí y deje escapar un suspiro, estaba cancelando nuestro plan de ir a cenar, comenzaba a hacerse tarde y ella aun debía terminar algunos trabajos, según tenía entendido pronto habría algún desfile de moda en la universidad, sabía que tendría una valoración especial sin embargo no era un concurso, pero ella se esforzaba al máximo con todo lo que amaba y este era su sueño. Aunque me alegraba por Emilie también me sentía un poco sola en aquel lugar, no conocía a nadie y me resultaba complicado encajar, podría salir yo sola y buscar algo de comer sin embargo mi conocimiento de Kanjis era aun muy bajo y me resultaría fácil perderme si no sabía leer las direcciones. Me levante y salí con algo de tristeza de la sala de estudios, pase a través de los pasillos encontrando a las chicas y algunos otros chicos riendo mientras juagaban juegos de mesa, incluso Mary-san se había unido a la diversión, tímidamente seguí caminando llamando la atención de algunas personas, las cuales susurraban o reían… me ponían nerviosa, tal vez no hablaran de mi pero solía sentir que lo hacían y me sentía torpe caminado así. Subí las escaleras rápidamente y me dirigí a mi habitación, cocinaría algo sencillo para mí y luego iría a dormir, mi vida comenzaba a ser nuevamente común y corriente, lo que era gracioso considerando lo que había sucedido durante la tarde. Entré en la habitación y me quede congelada en la entrada… ¿Por qué sentía repentinamente ese vacío? De la nada la tristeza comenzó a apoderarse de mí, la soledad… atravesaba mi pecho cortantemente ¿Por qué? Estaba en el lugar que siempre había soñado, había estado junto con dos de mis artistas favoritos y aun así… ¿Qué demonios pasaba? Una lagrima se deslizo por mi mejilla ¿Qué era lo que quería en realidad? Porque seguía sintiéndome así. Sin hacer nada más me dirigí hacia mi cama, me acosté en ella intentando relajarme un poco, intentando recordar las cosas que me animaban de vez en cuando… cerré mis ojos y me abrace a mi misma como si pudiera formar una barrera protectora, los acontecimientos del día pasaron nuevamente por mi cabeza, mi encuentro con Aoi y Reita ahora parecía ser como la primera vez que vi Aoi… un sueño… todo era tan irreal, que todo esto estuviera pasando no podría ser normal, no podría ser tan sencillo, sin embargo en mi memoria estaba claramente la imagen de el guitarrista de cabello negro, su sonrisa, su voz y sus ojos. Lentamente en el silencio de la habitación, en la soledad y la tranquilidad fui quedándome profundamente dormida.

/

Al levantarme no encontré a Emilie en la habitación pero si una nota sobre su cama, me había pedido que me encontrara con ella en la hora de almuerzo, sonreí alegre de que ella estuviera tan pendiente de mi, había pasado mucho tiempo y todavía había mucho que contar, aunque nuestra relación era buena muchas veces sentía que yo no era tan importante para ella, así que me alegraba que intentara sacar algo de su tiempo para estar conmigo. Me organice para ir directamente a la universidad, quería llegar temprano para buscar el aula de clase y no tener ningún problema como perderme o algo por el estilo. Salí de los dormitorios un poco molesta ya que era un día muy cálido, odiaba el calor, odiaba el sol, así que me ponía de mal humor cuando hacia este tipo de clima, era sencillamente estresante y considerando que la mayoría de mi ropa era negra el calor que sentía era aun peor. Camine lentamente mientras escuchaba música desde mi teléfono, había decidido variar de artistas ya que quería evitar pensar por el momento en los chicos de the Gazette, habían muchos otros artistas que admiraba como eran los clásicos grupos X Japan y Luna Sea, o el que recordaba había sido mi primer concierto de jrock Versailles. Sonreía para mí misma como una tonta de vez en cuando mientras avanzaba por las calles de Japón, me sentía como el personaje de un anime, todo era exactamente como lo veía en ellos y en algunos doramas. El viaje desde los dormitorios a la universidad era algo largo, debía tomar un tren hasta la estación de shinjuku y caminar un poco para llegar, sin embargo era un viaje que disfrutaba. Muchos estudiantes ingresaba por la puerta giratoria de forma ordenada, yo tímidamente apenas y lograba escoger el momento preciso para entrar sin molestar a nadie y me impresionaba al ver algunos estudiantes que eran obviamente diseñadores como Emilie ya que su vestimenta los delataba fácilmente, también habían chicas muy altas y hermosas que de vez en cuando salían a los corredores con trajes aun más llamativos, según Emilie me había contado la universidad llamaba algunas modelos profesionales para lucir los trajes de sus estudiantes, después de todo la universidad estaba enfocada principalmente para los estudiantes de diseño de moda. Entre en el edificio observando en mi libro de notas el horario que había escrito en la primera pagina identificando el aula donde sería mi próxima clase, piso numero tres decía, me detuve un momento analizando hacia donde debía ir y encontré en la esquina del pasillo unas escaleras, subí hasta llegar a el tercer nivel del edifico y continué caminando hasta que llegue a lo que parecía ser mi aula de clase, vi que dentro de esta habían algunas chicas que había identificado en la clase del día anterior, me sorprendí de que no fuera la primera persona en llegar puesto que aun faltaba media hora para comenzar la clase, entré en el aula tomando un lugar cerca de la ventana, cerré mis ojos intentando relajarme mientras la clase comenzaba, a decir verdad estaba demasiado nerviosa, siempre lo estaba en los lugares desconocidos y donde además no tenía a nadie de confianza junto a mí.

- Alice-chan – escuche la conocida voz de una chica desde la puerta, me gire y encontré a Minako sonriendo y saludándome con su mano, le devolví la sonrisa sin muchas ganas y continué observando hacia la ventana – oye ¿estás bien? ¿Lograste encontrar el libro? – pregunto con impaciencia. La mire algo incomoda, me había molestado el que por su causa Aoi tomara mi libro para llamar mi atención.

- lo encontré – dije cortante.

- ¿Qué pasa? ¿Por qué esa actitud? – el tono de voz de Minako perdió su tinte de alegría. La mire intrigada, sus ojos reflejaban preocupación, algo que me hizo sentir un poco mal considerando que ella también se había portado bien conmigo, claro… era una chica extraña y algo entrometida, pero también había sido muy considerada conmigo, de igual forma ella no sabía nada de lo que pasaba, nada de mí, no tenía derecho de enojarme por algo que para empezar había comenzado por Aoi.

-lo lamento… eso solo que…- suspire con algo de amargura – han pasado muchas cosas – Minako abrió los ojos como pidiendo más detalles de la situación, no pude evitar reírme de su expresión, se veía tierna – ¿recuerdas que ayer contestaste una llamada sin permiso? – dije con un tono de voz fuerte para hacer notar que me había molestado a lo que ella sonrió con algo de timidez.

- ¿arreglaste tu problema… con tu novio? – pregunto sin dejar su sonrisa.

- no tengo novio Minako-san – respondí con una sonrisa amarga, Minako me miro sorprendida.

-pero ¿el chico de ayer? – dijo confundida.

- no era nadie… o bueno… es alguien, pero no tiene nada que ver conmigo – sabía que Minako necesitaba saber todo lo que pasaba, y la verdad me vendría bien decirle a alguien más lo que estaba sucediendo, tal vez Minako podría aconsejarme… o tal vez no, pero sencillamente necesitaba sacarlo y era algo que sabia no debería mencionar a Emilie, me prepare para contarle desde el principio como todo este asunto había empezado , después de todo teníamos media hora antes de comenzar la clase. Comencé por decirle que era fan de una banda Visual Kei llamada the Gazette, le conté lo mucho que amaba su música y estilo, ella parecía no entender porque hablada de ello, sin embargo al contarle del concierto, el teléfono, los mensajes, el encuentro en el parque y la entrega del pase VIP la noche anterior, sus ojos se volvieron grandes por la sorpresa y una enorme sonrisa se formo en su rostro.

- ¡tienes que ir! – Minako grito con emoción, muchos de los compañeros que ya estaban en el lugar la miraron asustados.

- ¡¿estás loca? – pregunte controlando mas mi tono de voz.

- oye oye, no todos los días conoces a un músico famoso ¿Por qué no aprovechas esa oportunidad? Además, se nota que el chico está interesado en ti y tu deberías estarlo también… ¡es uno de tus ídolos! – Minako no podía entender el porqué no podía aceptar todo aquello.

-Minako-san, escúchame… - dije seriamente - el interés no nace de un momento a otro y si lo hace nada bueno puede salir de ello – su sonrisa fue desapareciendo – él es uno de mis ídolos pero eso es todo, solo alguien a quien admiro y nada más – la mire con algo de tristeza – y yo no puedo permitirme sentir algo así por el o alguien más – la mirada de Minako se lleno de confusión, sabía que querría preguntar a que me refería con ello sin embargo la clase estaba a punto de comenzar y ella tuvo que reservar sus preguntas para después, aunque yo no estaría dispuesta a hablar de ello, la única persona que conocía de esa promesa conmigo misma era Emilie, quien no lo aprobaba, sin embargo se había cansado de insistir tanto en ello y nunca más volvió a decirme nada del tema.

La clase había comenzado, nuestro maestro era joven y al parecer apuesto ya que muchas chicas lo miraban atrevidamente, para mí no era nadie especial, solo un maestro, su cabello era negro pero tenía algunas iluminaciones plateadas que le daban un estilo bastante genial si se me permitía decirlo, Minako y yo parecíamos ser las únicas dos chicas que no le prestábamos atención, después de todo esta universidad solo admitía mujeres así que a la primera señal de un hombre atractivo se volvían como locas. El maestro comenzó a hablar sobre lo que se realizaría durante el semestre, las reglas generales de la clase y lo más importante, nos indico que trabajaríamos en pareja y que se nos asignaría una diseñadora de un nivel más avanzado con quien deberíamos trabajar tomando fotografías y haciendo su publicidad, inmediatamente pensé en Emilie, no sabía si ella estaría disponible y como seria el proceso de selección ¿podía ser yo quien eligiera o debía ser ella quien nos seleccionara?, todas mis compañeras parecían tener la misma duda que yo y el maestro pareció notarlo así que continuo explicando.

- junto con su pareja deberán de elaborar una composición fotográfica, deberán mostrar que tan hábiles son sus habilidades con la fotografía y que tipo de mirada tienen – todas comenzamos a mirarnos un poco preocupadas – la mirada es importante en el momento de tomar una fotografía, no es solo una imagen, son emociones, momentos, recuerdos y expresiones de su ser, por eso hagan lo mejor por expresar todo lo que quieran en esa imagen con la cual de acuerdo a su trabajo las estudiantes de diseño de moda las elijaran como sus compañeras – sonreí pensando que sería una actividad realmente interesante – si varias alumnas de diseño elijen a la misma pareja para trabajar la decisión final recae en ustedes así que por favor pongan mucho esfuerzo en ello para evitar ese tipo de situaciones – el maestro comenzó a caminar por el aula – el día de hoy dedíquense a conocer mejor a sus compañeras de clase para decidir con quién trabajaran a partir de ahora, la convivencia es importante en el momento de trabajar en equipo así que tomen esa decisión con precaución – el maestro se acerco a la puerta de salida – pueden abandonar el aula de clase para relacionarse en un ambiente mas ameno, así que disfruten de este día y espero todos encuentren una buena pareja, pueden retirarse y les deseo mucha suerte – concluyo deslizando la puerta señalando que podríamos irnos ya.

Minako y yo salimos sin ninguna prisa del aula, tanto ella como yo sabíamos que terminaríamos trabajando juntas, así que nos saltamos ese pasó y nos dirigimos hacia el jardín de la universidad. Quería encontrar un lugar en el que pudiera relajarme y de alguna forma encontrar inspiración para el trabajo que debíamos realizar, quería ponerme a trabajar en ello lo más pronto posible y esa actitud me sorprendía ya que siendo sincera era un chica demasiado perezosa.

Al igual que yo Minako también estaba emocionada por el trabajo y quería concentrarse en una buena idea, así que estuvo de acuerdo en recostarse debajo de los arboles conmigo mientras cada una reproducía su música favorita, me sorprendía que Minako fuera una chica tan comprometida, a decir verdad no daba la impresión de serlo pero me alegraba mucho que lo fuera, eso me motivaría mas a trabajar. Las horas fueron pasando poco a poco y yo aun no lograba concentrarme en lo que debía hacer, por mas inevitable que fuera mis pensamientos volvían hacia lo que había sucedido el día anterior y las miles de preguntas que aun tenia, algo no andaba bien y yo moría de ganas por saber que era lo que pasaba.

Después de que el pasáramos la mayor parte de la mañana en el jardín Minako y yo nos separamos, yo iba a encontrarme con Emilie en los comedores de la universidad y Minako quería conversar con el maestro sobre algunas dudas que tenia y algunas ideas que afortunadamente habían surgido en ella durante este tiempo, habíamos quedado de vernos después ya que ella deseaba mostrarme un centro comercial donde habían cosas que decía podían interesarme, estaba decidida a ser mi guía turística, me despedí de ella y continué con mi camino hacia el lugar donde debía encontrarme con Emilie.

Llegue al comedor que se encontraba totalmente lleno, era un lugar bastante grande, me puse nerviosa con el simple hecho de cruzar la puerta, avance torpemente buscando señales de Emilie pero resultaba bastante complicado considerando la cantidad de personas que habían, sin embargo después de observar un poco mas logre verla sentada sola en una de las mesas más alejadas del lugar, sonreí aliviada de haberla encontrado y me apresure a sentarme con ella, pero estaba demasiado concentrada diseñando un nuevo vestido.

- ¡Nee-chan! – dije alegremente llamando su atención, Emilie me miro y sonrió.

- Hola Alice ¿Qué tal te ha ido? – pregunto casi sin emoción, me decepciono un poco que estuviera tan seria, pensaba que estaría tan emocionada de hablar conmigo así como yo lo estaba.

- por ahora bien, sin ningún problema, disfrutando de mi nueva vida – Emilie asintió con la misma expresión.

- oh, perdona...- dijo de repente sacando de su bolso una pequeña caja colocándola en la mesa – anoche había quedado de comer algo delicioso contigo pero no pude hacerlo por motivos de tiempo – levante mis hombros y sonreí intentándole decir que no importaba mucho – como sea, para compensarte por ello te compre un bento – Emilie sonrió y yo abrí mis ojos emocionada, siempre había querido comer bento. Recibí la caja emocionada y sin dudarlo ni un segundo la abri, mis ojos brillaron de la emoción al encontrar onigiri, salchichas en forma de pulpo, porciones de manzana como si fueran orejas de conejo, camarones, pequeños tomates y algas.

- ¡muchas gracias Emilie! – dije emocionada.

- no es nada – respondió ella retomando su diseño, me quede callada para que pudiera concentrarse mientras yo probaba por primera vez aquella deliciosa comida.

- por cierto – dijo de repente - ¿a qué hora terminas hoy?-.

- la verdad ya termine, hoy tenia la clase de fotografía todo el día, sin embargo hoy terminamos temprano – Emilie me miro extrañada, como si fuera algo poco común – el resto de la clase se basaba en interactuar con las compañeras de clase para escoger nuestras parejas para los futuros proyectos – dije llevando uno de los tomates a mi boca.

- Oh… ya veo, es decir que comerás esto y te irás – me parecía extraña la actitud de Emilie.

- ¿quieres que te espere? – pregunte pensando que ella tal vez deseaba que regresáramos juntas.

- no, no es eso, solo curiosidad – me decepcione un poco con su respuesta, la verdad esperaba un poco mas ella.

Después de eso Emilie había dejado de hablar, podía notar lo estresada que se encontraba con solo mirarla así que sencillamente me levante de la mesa después de haber terminado la comida despidiéndome y agradeciéndole por su gentil regalo, ella necesitaba espacio, necesitaba estar sola y comenzaba a sentir que le estorbaba. Con una sonrisa algo nostálgica camine hacia la salida del comedor. Baje las escaleras hasta la entrada principal de la universidad donde habría de encontrarme con Minako, para mi sorpresa ella ya estaba ahí sentada en uno de los muebles de la recepción leyendo un libro, me acerque a ella lentamente y sin decir nada ella noto mi presencia sonriendo dulcemente, era extraño pero de alguna forma su sonrisa logro animarme.

-¿vamos? – dijo suavemente levantándose del mueble. Yo solamente asentí mientras la seguía en silencio, Minako era una chica que realmente resaltaba, no solo por su altura si no porque tenía un encanto extraño, podía pasar fácilmente por una modelo. No tuve que caminar mucho para darme cuenta que mas adelante había alguien que me resultaba sumamente conocido, me detuve para observarlo mejor y asegurarme de que fuera la persona correcta, no quería equivocarme. El chico que se encontraba parado mirando hacia las hojas de los arboles que caían elegantemente en el suelo y yo me acerque junto con Minako confirmando que era la persona que pensaba.

- Elliot – dije llamando la atención del chico de cabello castaño que giro su cabeza para observarme - ¿Qué haces aquí? ¿Buscas a Emilie? – pregunte curiosa.

- Alice-chan… - sonrió negando con un movimiento de cabeza – hoy vine aquí por ti.

-¿eh? – dije mirándolo extrañada, también mire a Minako que se encontraba totalmente congelada ¿Qué le pasaba? Ella solía ser más animada. Elliot también la observo y la saludo amablemente, ella lenta y pausadamente le devolvió el gesto a lo que Elliot la miro con extrañeza.

- perdona si te molesto pero quería darte algo – Elliot llevo su mano a su bolsillo y saco un tiquete color verde muy familiar – el fin de semana habrá un evento de la PS company así que…me preguntaba si… ¿te gustaría ir conmigo? – abrí mis ojos sorprendida ¿Por qué todo lo relacionado con Aoi parecía perseguirme? aun no había decidido si quería ir o no y la idea no me atraía mucho, así que no me quedaba más que negarme.

- a decir verdad… -

- ¡qué curioso! Yo también iré a ese evento – me interrumpió Minako quien repentinamente se agarro de mi brazo.

- oye ¿Qué demon…?- dije con sorpresa y siendo interrumpida nuevamente.

- ¿Qué les parece si vamos todos juntos entonces? – Minako me miro intentando decirme algo con su mirada pero realmente no lograba entender que quería. Los ojos de Elliot reflejaron algo de decepción.

-oh… ya veo, supongo que no hay problema… ¿Alice-chan? – dijo este mirándome con sus ojos verdes. Nuevamente Minako apretó mi brazo con fuerza y entonces comencé a captar lo que quería.

- ¡oh! Sí, claro, será divertido – me esforcé por fingir una sonrisa con todas mis fuerzas ¡maldita sea! Estaba aceptando asistir a ese evento en donde Aoi podría verme.

- está bien entonces… pasare por ti a las cuatro a los dormitorios ¿te parece bien? – dijo Elliot terminando de entregarme la entrada del evento, yo solamente asentí mientras mantenía aquella sonrisa. Elliot se despidió de nosotras de la típica forma como se hacía en occidente, con un pequeño beso en la mejilla, note como las mejillas de Minako ardían e intente aguantar mi risa hasta que Elliot estuvo lo suficientemente lejos. Minako estallo en gritos y su boca formo una enorme sonrisa.

- ¡ese chico es muy guapo! – Grito emocionada – por favor tienes que darme esa entrada Alice-chan, después de todo tu ya tienes la que el chico molesto te dio – me reí de cómo Minako había llamado a Aoi, no podía evitarlo pero estaba feliz por ella, sonriéndole tome su mano y le entregue la entrada, Minako me abrazo con fuerza agradeciéndome - ¡muchas gracias! Esto será genial y tú me ayudaras ¿cierto? También vendrás con nosotros – no tenia mas opción, ya había aceptado así que no había nada más que hacer, suspire asintiendo con resignación.

Minako y yo continuamos con nuestro camino, sin embargo ella parecía estar en su mundo de fantasía, caminaba en silencio a su lado preguntándome si aun notaria mi presencia. En mi bolsillo sentí el teléfono vibrar, nuevo mensaje pensé, saque el celular observando el nombre del remitente, me detuve abruptamente y suspire con amargura, Aoi comenzaba nuevamente a enviar mensajes. Con poco interés decidí descubrir que quería ahora.

"tengo el presentimiento de que este será un fin de semana interesante, te veré después Alice-chan"

Abrí mis ojos sorprendida ¿Qué demonios? Aoi estaba contando con su suerte o sabia que acaba de aceptar ir, mire alrededor intento buscar señales de el por algún lugar ¿podría estar observando nuevamente? No había nadie cerca solo Minako que había continuado su camino sin mí, estaba frustrada por no entender que era lo que sucedía… ¿podía ser una coincidencia?... o ¿había algo más? Definitivamente quería saber que era lo que pasaba, esta vez estaba decidida a asistir al evento de la PS company y hacerle unas cuantas preguntas a Aoi.