- Soy… Alice – mis ojos estaban hinchados por el llanto y mi voz era débil, mi corazón latía con fuerza ante la tierna pero seductora sonrisa de Kazuki – una persona común y corriente – mordí mi labio sabiendo que había dicho algo tonto pero por suerte a él pareció causarle gracia ya que comenzó a reír con fuerza apartándose de mí y desviando su mirada. No tardo mucho en calmarse y mirarme nuevamente.
- Una persona común… no estaría acá – me sonrió, por alguna razón su sonrisa me hacía sentir mejor, como si pudiera llenarme de un calor especial – este lugar es solo para los artistas, el staff y los invitados VIP – sonreí amargamente recordando el motivo por el cual había logrado entrar a tan importante lugar.
- Solo me perdí – Kazuki se cruzo de brazos sin dejar de sonreír.
- Que tierna – susurro con una voz divertida, abrí mis ojos al tiempo que sentía la sangre subir a mis mejillas ¿Cuántas veces debía escuchar eso hoy?
- ¿Perderse es tierno? – pregunte agachando mi cabeza de modo que mi cabello cubría mi rostro y lograba disimular un poco mis mejillas coloradas.
- Es tierno que pienses que creeré que solo te perdiste – lo mire sorprendida por lo que había dicho, suspire algo molesta al notar que aun seguía siendo una persona fácil de leer, tan fácil de controlar, no pude evitar más que tomar una expresión de seriedad ante ello. Kazuki se acerco nuevamente tomando mi mano – este sitio es incomodo ¿no crees? – asentí sin decir nada mas, a decir verdad no estaba pensando muy bien las cosas que estaba haciendo – ven conmigo, te hará bien hablar – sin oponer resistencia alguna me deje llevar por el guitarrista que había acabado de conocer, sinceramente las cosas que sucedían últimamente comenzaban a carecer de sentido, todo era demasiado extraño, demasiado espontaneo y poco creíble, sabía que este suceso terminaría pareciendo un sueño al final del día. Tampoco entendía por qué mi actitud con este chico era tan calmada, no me negaba a nada de lo que me pedía y tampoco me escandalizaba ante el más mínimo toque de su parte al contrario de Aoi, cuando él estaba cerca me sentía incomoda, cuando intentaba hacerme un cumplido o intentaba tomar mi mano me enojaba y terminaba gritándole, ahora que lo pensaba parecía ser que la actitud de Aoi y Kazuki era muy parecida, a pesar de lo poco que había podido conocerlos sentía que los dos actuaban de la misma manera, sin embargo mi forma de reaccionar con cada uno era diferente. Caminamos por los pasillos que para mi parecían ser los mismo, era como un laberinto, el lugar seguía estando totalmente vacío y tranquilo, era como estar en una dimensión diferente. Llegamos a una puerta la cual Kazuki abrió lentamente para después guiarme por ella aun sin soltar mi mano, para mi sorpresa yo también sostenía la suya con fuerza. Habíamos llegado a lo que parecía una terraza al aire libre, el cielo ya comenzaba a teñirse de rojo por el atardecer, hacía calor pero el viento también soplaba fuertemente acariciando mi piel y revolcando un poco mi cabello, Kazuki me guio hasta una de las sillas que estaban ubicadas cerca del borde del muro de vidrio por el cual se reflejaba la ciudad, era una vista sin duda hermosa, aunque la vista era apacible el ambiente acusa del ruido provocado por el concierto era pesado. Lograba escuchar a las fans gritando emocionadas pero lo que más lograba identificar era la voz de Ruki, el fuerte sonido de la batería de Kai junto con la armonía del bajo de Reita, y las dos guitarras de Uruha y Aoi que lograban complementarse.
-Linda – dije el nombre de la canción sonriendo inconscientemente, Kazuki me miro con un gesto de confusión y luego sonrió.
-así que viniste por ellos – su mano liberó la mía para apartar el cabello que caía por mis hombros dejando ver mi cuello el cual acaricio suavemente, no pude evitar más que apartarme de él dando un brinco, inmediatamente el recuerdo de Aoi se apodero de mi mente, la sensación que me había provocado su tibio aliento en mi cuello y el roce de sus labios me produjo un escalofrió. Kazuki se rio tímidamente – lo siento, no pensé que fueras tan sensible – lo mire confundida, me parecía extraño que Kazuki supiera llegar siempre a las respuestas, aunque no creía que él estuviera consiente de todo lo que había pasado.
- no… no hay problema – dije mientras me sentaba nuevamente a su lado pero conservando un poco más la distancia.
- entonces ¿no te molesta si sigo preguntándote más cosas? – me miro a los ojos.
-no, adelante – la respuesta salió de mis labios fugazmente, casi como si no lo hubiera pensado, y a decir verdad no lo había hecho.
- ¿conoces a los miembros? – pregunto sin apartar sus ojos de los míos, sonreí tontamente ante su pregunta.
- No, no los conozco – Kazuki frunció el seño.
- mentirosa, fue uno de ellos la razón por la que estabas en ese estado tan deprimente – aunque lo que decía era verdad no sabía porque Kazuki parecía tan molesto y tan determinado en descubrir todo lo que me sucedía y lo peor de todo es que cuando adivinaba no se equivocaba.
- No puedo decir que los conozco, pero si fui invitada aquí por uno de ellos – sonrió triunfante, se notaba que le encantaba estar en lo correcto.
- y ¿a cuál de los miembros debo golpear por hacer que esta linda fan derramara lagrimas? – acaricio mi mejilla como si estuviera apartando aquellas lagrimas invisibles de mi rostro, le sonreí agradecida por su aparente preocupación, pero al igual que Aoi su actitud comenzaba a parecerme extraña, era como si quisiera obtener algo. Comenzaba a sentirme incomoda, sin darme cuenta el rostro de Kazuki estaba bastante cerca del mío, sus ojos me miraban intensamente y su mano ahora recorría mi espalda – Alice-chan – susurro, abrí mis ojos y mi corazón comenzó a latir con fuerza, no porque estuviera nerviosa, estaba asustada, mi cuerpo no respondía ¿¡Porque demonios no podía moverme! – ¿puedes hacerme un favor? – pregunto con una sonrisa seductora, nuestras narices se rozaron y Kazuki me rodeo con sus brazos – solamente di que si - quería apartarlo de mi, quería golpearlo, el chico que hace un momento había parecido tan comprensivo y amable había desaparecido y se había transformado en una especie de acosador, quería gritar pero sentía que mi voz no saldría por más que tratara, quería alejarlo de un empujón de mi pero mis músculos estaban dormidos. Sus ojos seguían observándome divertidamente, yo apreté los míos con fuerza e intente ordenarle a mis brazos y piernas moverse lo más rápido posible pero nada funcionaba, lo único que podía hacer era sentir cada vez más cerca el rostro de Kazuki, sus brazos rodeándome y aferrándome más a él, solo quedaba el silencio, había dejado de escuchar a mi banda favorita, probablemente ya habrían terminado de tocar, no era por nada especial pero solo podía pensar en Aoi en esos momentos.
- sería mejor si te detienes en este momento Kazuki-kun – dijo una voz que me parecía familiar, abrí mis ojos y me encontré con el rostro pálido y al mismo tiempo decepcionado de el guitarrista mirando hacia la puerta por la que me había guiado hace unos momentos. Como si despertara de un sueño mi cuerpo reacciono al instante apartándolo de mí con fuerza, aunque fui yo quien termino en el suelo pero estaba aliviada de por fin haberme liberado de esa situación, de una situación muy similar que había vivido no hace mucho. Mire hacia donde Kazuki tenía clavada la mirada y me sorprendí al encontrar a un chico de cabello castaño con unas marcas negras dibujadas en su cuello, Ruki, el vocalista de mi banda favorita estaba ahora frente de mi sosteniendo con fuerza por el brazo a Aoi quien miraba con una expresión asesina a Kazuki – será mejor que te vayas… no creo que pueda contener a Aoi por más tiempo – la voz de Ruki era calmada, a pesar de que podía notar que estaba usando toda su fuerza para sostener el guitarrista.
- ¿Por qué no solo me dejas golpearlo y ya? – dijo casi en un susurro, su voz era demasiado áspera, podía ver la rabia reflejada en sus ojos, Ruki solo sonrió y se aparto de la puerta jalando también a Aoi para que Kazuki pudiera salir sin problema. Mire a los dos guitarristas, los cuales no dejaban de observarse con rabia. Yo aun continuaba en suelo observando la situación y procesando la información de lo que estaba sucediendo. Por primera vez Kazuki aparto la mirada de Aoi y me observo sonriendo con esa expresión de inocencia que no sabía si debía creer.
- lo siento Alice-chan, te veré después - aunque fue leve alcance a escuchar un gruñido por parte de Aoi, no le respondí nada, solo observe como desaparecía por la puerta mientras que Ruki continuaba sosteniendo a Aoi. Suspire aliviada de que ya hubiera terminado, observe mis manos temblorosas y fui consciente de lo rápido que mi corazón estaba latiendo, me sentía como si hubiera estado corriendo incansablemente hasta el punto de agotar mi cuerpo totalmente. Me levante con torpeza a punto de perder el equilibrio, al igual que mis manos mis rodillas también temblaban, sentía que estaba a punto de caer pero afortunadamente Ruki se había acercado a mí para ayudarme, su expresión era seria y me observaba con curiosidad. Para mí era algo especial estar en frente de la persona que tenía una de las voces más cautivadoras del mundo, una de las personas que yo mas admiraba. Hice un gesto agradeciéndole su ayuda y me enderece segura de que lograría mantenerme en pie, lenta y cuidadosamente el vocalista me soltó al darse cuenta de que ya no sería necesaria su ayuda, le sonreí tontamente sin saber que decir, quería mencionarle lo mucho que amaba sus letras, lo mucho que me identificaba con ellas y como su voz siempre lograba tocar mi corazón, sin embargo ahora me concentraba en el chico de cabello oscuro cuya mirada estaba fija en el suelo y quien apretaba sus puños con tal fuerza que sus venas se marcaban como dibujos en su piel.
- Aoi-san – dijo Ruki acercándose a él nuevamente – cálmate, ya se fue - Aoi parecía no importarle nada en ese momento, parecía no escuchar a su amigo y eso era un problema. Siempre había sabido que Aoi era del tipo de persona que se dejaba llevar fácilmente por las emociones, cuando se enojaba era difícil mantenerlo bajo control. En muchas ocasiones se había enojado durante los conciertos, arrojando su guitarra, tocando fríamente y mostrando esa expresión dura y a mi parecer aterradora. No sabía porque pero odiaba verlo así, había conocido a mi guitarrista favorito como una persona alegre, molesta e impredecible y mirarlo ahora en ese estado… me asustaba. Comencé a dar algunos pasos con lentitud hasta donde Ruki y Aoi estaban, apretaba mis manos contra mi pecho conforme más cerca de ellos me encontraba, sentía que quería hacer algo para ayudarlo, siempre había sentido eso cuando veía a alguien importante en ese tipo de estado. Me situé al frente del chico cuyos oscuros cabellos caían sobre su rostro cubriendo la mirada que sabia debía estar llena de rabia, Ruki me observo curioso y yo le sonreí tímidamente para de nuevo concentrar mi atención en Aoi, con algo de temor y duda tome entre mis manos que aun temblaban el puño de el guitarrista, este dio un pequeño brinco aun sin levantar su mirada y Ruki estiro su mano hacia a mi pero se detuvo… como si temiera que Aoi pudiera reaccionar mal contra mí y quisiera apartarme de él, suspire y me arme de valor para ponerme más cerca del guitarrista, más de lo que yo le hubiera permitido a él acercárseme.
- A...Aoi-san – dije en un tono de voz bajo, me sentía algo tonta diciendo su nombre – por… ayudarme – tome una enorme cantidad de aire, como si eso pudiera darme más fuerza – Muchas gracias – sonreí agradecida, Aoi levanto su rostro, su expresión reflejaba asombro y confusión como si no creyera lo que acaba de decir, no pude evitarlo pero me reí de ello – Gracias – repetí con más fuerza sin dejar de sonreírle, mire a Ruki que parecía estar más calmado – Ruki-san… a ti también, Muchas gracias – formalmente el vocalista hiso una reverencia, estaba a punto de soltar la mano de Aoi pero me di cuenta que ahora era él quien sostenía la mía con fuerza, lo mire algo sorprendida.
- Alice-chan – dijo con una expresión de tristeza – lo siento – le sonreí nuevamente, era tierno que se sintiera culpable aunque yo no le echaba la culpa de nada, si eso había pasado había sido por mi torpe ingenuidad.
-Está bien, fue mi culpa – su expresión seguía siendo la misma – solamente hazme un favor Aoi-san – Aoi abrió los ojos.
- Lo que sea, dímelo – apretó con un poco mas de fuerza mis manos, como si su vida dependiera de ello.
- Suéltame ¿sí? – Escuche que Ruki estuvo a punto de reírse pero se contuvo mientras cubría su boca con su brazo y daba media vuelta, ahora la mirada de Aoi era de confusión, sabía que esperaba algo mas, así que me reí de ello, con lentitud Aoi soltó mis manos y llevo las suyas a sus bolsillos. Hice una pequeña reverencia y mire a Aoi que ahora sonreía tranquilamente – lamento todos los problemas, y muchas gracias por todo, pero debo irme así que si me disculpan – Aoi hiso una mueca sabía que quería detenerme pero al parecer también le había quedado claro que quería evitarlo todo lo que más me fuera posible, estaba a punto de encaminarme hacia la puerta cuando la voz de Ruki me detuvo.
- Alice-san, disculpa – me gire para encontrarme con el vocalista acercándose a mi – lo que paso fue nuestra culpa, como invitada de the GazettE debimos de estar más pendientes de tu cuidado – no pude evitarlo pero el hecho de llamarme "invitada de the GazettE" provoco que mi corazón se acelerara de emoción – así que por favor permítenos compensarte por ello – la forma de hablar de Ruki era realmente formal, me sorprendía mucho el verlo de esa manera y recordar que en el escenario podía descontrolarse totalmente.
- No es necesario, enserio… estoy bien – respondí algo avergonzada.
- Este chico tonto también te ha causado muchos problemas, así que insisto – Ruki le sonrió a Aoi quien le hizo un puchero reprochándole el haberlo llamado chico tonto, fue algo tierno – acompáñanos esta noche, iremos por algo de comer – nuevamente mi corazón se acelero, aunque enserio estaba haciendo lo posible por evitar a Aoi el hecho de que mi vocalista favorito, la persona por la cual amaba cantar y quien tenía la mente más sensible para crear hermosas canciones y letras me estaba invitando a salir con mi banda favorita, no podía negarme, sería imposible negarse.
- Ruki-san – sonreí emocionada – si no es molestia entonces estaría feliz de acompañarlos – el vocalista me sonrió y note como los ojos del guitarrista tomaban un brillo de felicidad. No le puse mucho cuidado al guitarrista mis pensamientos solo giraban en torno a lo que me estaba pasando, si se pudiera morir de felicidad probablemente ya lo estaría. Di un pequeño brinco saliendo de mi trance al sentir mi teléfono vibrar en mi bolsillo, lo tome rápidamente y di un grito ahogado al ver la llamada entrante de Minako, me había olvidado totalmente de ellos dos, estaba segura de que Elliot comenzaría a sospechar algo – etto… discúlpenme un momento – Ruki asintió al tiempo en que se alejo hasta donde Aoi estaba para que yo pudiera responder la llamada, suspire en un intento por darle tiempo a mi cerebro para pensar en alguna excusa, y atendí.
- ¡Alice-chan! ¿¡Dime donde rayos estas! – sus voz me sobresalto, Minako estaba muy agitada.
- Mi…Minako-san – no podía decirle la verdad, aunque era mi amiga me asustaba que Elliot estuviera escuchando - ¿Qué pasa? ¿Por qué te escuchas tan mal? – evadí la pregunta.
- ¡Tu lindo amigo Elliot me dejo abandonada! – Abrí mis ojos sorprendida.
- Espera ¿Qué? – ¿era enserio capaz de hacer eso? - ¿Dónde estás? -.
- En mi casa – dijo de una forma mi mimada.
- ¿Cómo llegaste allá? – no entendía nada, si Minako se había ido entonces ¿dónde estaba Elliot?
- Elliot me trajo, estaba enojado porque no aparecías y llamo a tu prima – estaba segura de que me había puesto pálida en ese momento, si Emilie sabia seria un problema, podría enojarse más conmigo y eso significarían más problemas entre las dos – Al parecer dijo que para darte una lección debía de dejarte de buscar y que tu sola encontraras la forma de regresar – Esta bien, Emilie podía llegar a ser mala pero ahora se estaba pasando y era yo quien también comenzaba a enojarse – así que me trajo a mí y se negó a salir conmigo ¿¡puedes creerlo! – Eso era lo que menos me importaba ahora, los escándalos de Minako no tenían la mayor importancia en mi mente – ya verá, la próxima vez las cosas serán diferentes – note que su voz se quebraba, probablemente tendría ganas de llorar, podía no parecerlo pero sabía que era una chica sensible.
-Oye, no le des importancia, el chico es un tonto – claro ejemplo de ello ¿para qué demonios necesitaba llamar a Emilie? – tú eres una chica muy linda, créeme habrá alguien mejor para ti –
- tú lo dices por qué no tienes a nadie que te guste – me reí, era un poco tierno escucharla así – o eso dices, en mi opinión el guitarrista te gusta, y déjame decirte que no está mal, le pregunte a Elliot cuál de ellos era cuando salieron a tocar – me sobresalte por sus palabras y como un reflejo mire a los dos chicos que esperaban pacientemente observando la ciudad desde el borde de la terraza.
- No me gusta – dije en tono de voz seco.
- lo que digas, debes de estar con él en este momento así que dejaré de molestarte – suspire ante la terquedad de Minako – disfruta estando con el chico que amas, yo me quedare sola y deprimida en mi hogar – el dramatismo de Minako comenzaba a molestarme así no dije nada mas, después tendría tiempo de hablar con ella.
- nos vemos entonces – me despedí y colgué antes de que tuviera la oportunidad de decir más cosas, puse el teléfono en mi bolsillo y me gire para avisarle al vocalista que ya había terminado, pero no fue necesario, los dos ya estaban cerca de mí, Ruki con una expresión calmada y Aoi por alguna razón con una mirada de seriedad.
- ¿Vamos? – dijo el vocalista, asentí tímidamente y espere a que dieran los primeros pasos para guiarme a través de el lugar ya que para mí todo se veía igual. Aoi se adelanto guiándonos a Ruki y a mí, pasamos por los largos pasillos que ahora estaban llenos de personas del staff que se encargaban de recoger y llevar los equipos, el lugar ahora parecía un completo desastre, no como cuando Kazuki me guio a través de ellos, en ese momento parecía como si solo pudiese verlo a él y a nadie más. Me sentía incomoda ya que no sabía si debía iniciar una conversación con alguno de ellos, más bien con Ruki, o si debía seguirlos calladamente hasta que alguien decidiera hablar de algo. Por supuesto estaba feliz, me encontraba muy contenta sabiendo que había conocido a todos los miembros de mi banda favorita y que había podido intercambiar palabras con ellos, pero también seguía algo molesta con Emilie, ella amaba tratarme como si yo fuera una niña pequeña aun sabiendo que yo era la mayor. Emilie siempre intentaba mostrarse como una mujer fuerte, como quien tenía el control y la solución a todos los problemas, odiaba estar equivocada en algo, era una chica orgullosa y esas eran siempre las causas de nuestras peleas, todo ello le hacía querer parecer como si yo fuera su mascota, siempre haciendo lo que ella quisiera, y aunque sea triste la verdad así parecía. Yo era más calmada en todos los aspectos, era también alguien sensible y un poco más débil que Emilie, evitaba las situaciones complicadas y me costaba mucho tener confianza en mí misma, así que no me negaba a las cosas que Emilie me decía o pedía, prefería evitar un mal momento con ella y seguir adelante, pero cuando sencillamente no podía dejarle hacer lo que ella quisiera era entonces cuando chocábamos, justo como ahora, y lo peor era que comenzaba a confirmar que el motivo por el cual ella quería que yo y Elliot estuviéramos juntos solo era para quitárselo de encima.
Aoi se detuvo en frente de una de las puertas, la reconocí de inmediato nuevamente gracias al letrero con el nombre de la banda, el guitarrista entro en la habitación seguido por vocalista, con algo de nerviosismo y timidez me acerque a Ruki entrando detrás de él. Reita estaba sentado en uno de los asientos junto con Kai, mientras que Uruha estaba en una esquina de la habitación fumando, el olor me incomodo un poco pero no dije nada, Reita miro a Uruha y modulo algo con sus labios, el guitarrista asintiendo dejo el cigarrillo a un lado y abrió una de las ventanas, era la segunda vez en el día en que Reita me había ayudado en cierta forma, así que sonreí inconscientemente pensando en lo buena persona y considerado que era a pesar de que sabía que no le agradaba. Aoi fue hacia donde estaba su compañero guitarrista y comenzaron a susurrar entre ellos. Kai se levanto de su asiento y se dirigió a la entrada donde Ruki y yo aun continuábamos de pie.
-Alice-san ¿estás bien? – pregunto el líder de la banda con una expresión de preocupación. Sonreí y asentí respondiendo a su pregunta, note que todos los miembros ahora concentraban su atención en mí y eso me puso nerviosa.
- Kazuki la asusto – dijo Aoi en un tono seco, Kai abrió los ojos y me miro con lo que a mí me pareció horror, como si me hubiera topado con un asesino o algo así.
- Y tú la asustaste primero – respondió Reita con los brazos cruzados mirando Aoi el cual agacho la cabeza como un cachorro al que acababan de reprender, note que Uruha le daba un golpe en la cabeza lo que me pareció divertido y tierno. No quería decirlo pero así había sido, había caído en la trampa de Kazuki porque Aoi me había asustado también, pero eso no quitaba que yo había sido la tonta ingenua que se había dejado conmover por la adorable y falsa sonrisa de Kazuki.
-deberás lo siento Alice-san, has tenido momentos incómodos por nuestra culpa, por favor discúlpanos – Kai hizo una reverencia.
- No, no, por favor Kai-san, no hagas eso, ya está bien – no me sentía bien haciéndolos pasar por un momento tan incomodo – lamento que por mi culpa ustedes hayan pasado por todos esos problemas – yo no merecía el cuidado de ellos, después de todo la razón por la que había ido era para resolver mis asuntos con Aoi y si me era posible disfrutar de su música como siempre, pero a cambio había ocasionado varios inconvenientes.
-La he invitado a comer algo con nosotros – interrumpió Ruki, el cual había tomado el lugar de Kai al lado de Reita en el sofá, pude notar que en Kai se forma una sonrisa y por ende su tierno hoyuelo salía a relucir.
- será un placer si nos acompañas – dijo el baterista.
- Ya era hora de tener una nueva compañera de bebida – menciono Uruha todavía en la esquina junto Aoi el cual se vengaba por el golpe dándole un codazo y susurrándole algo en su divertido acento de kansai el cual me resultaba siempre complicado de entender. Sonreí ante aquella escena y asentí indicándole a Kai que los acompañaría esa noche. El baterista me devolvió la sonrisa.
- A diferencia de ustedes yo si vine en mi auto así que yo iré con Alice-san – dijo el líder en forma burlona - ¿Quién mas quiere venir conmigo? – sabía que Aoi se ofrecería sin dudarlo, pero por suerte Kai se lo prohibió – Todos menos Aoi-san por asustar a nuestra invitada – no lo pude evitar pero me reí al ver la expresión de asombro de Aoi.
- ¡qué demonios! Kai-san ¿Por qué me haces eso? – el guitarrista se cruzo de brazos y Uruha se burlo de él mientras se acercaba a la entrada.
- Yo tomare tu lugar Aoi, iré con Hime-chan – abrí mis ojos sorprendida.
- ¿Hi… Hime-chan? – pregunte confundida.
- Uruha-san ¿de dónde sacaste esa confianza? – pregunto Reita algo divertido.
- Es que es muy tierna, me hace querer protegerla – sabia que me había puesto roja ya que todos me observaban divertidos – ah, kawaii – dijo acariciando mi cabeza como si fuera su mascota.
- Uruha-san… te estoy viendo – Kai y Uruha soltaron una carcajada ante el comentario de Aoi, por el contrario yo pensaba que ponerme más roja sería imposible.
- Entonces iremos Alice-san, Uruha-san Y Ruki-san – no pude evitarlo pero sonreí al saber quiénes serian mis compañeros de viaje, no es que no me agradara Reita, era todo lo contrario siempre me había parecido demasiado divertido y amaba el tono de su voz, además de que había sido quien inicio mi amor por el bajo y el primer miembro que reconocía en la banda, sin embargo yo sabía que él no estaría cómodo conmigo, en cuanto a Aoi, me agradaba pero seguía siendo molesto.
- Esta bien por mí, entonces ¿el lugar de siempre? – pregunto Reita levantándose de su asiento junto con Ruki. El baterista asintió – Bien, los veremos allá, andando Aoi-kun – sin dejar su expresión de decepción Aoi comenzó a avanzar hasta estar junto a Reita para luego salir los dos.
- Oigan ¿Reita-kun y Aoi-kun se fueron con sus trajes y maquillaje? – pregunto Uruha con algo de gracia, Ruki quien todavía estaba cerca de el sofá termino nuevamente sentado en este mientras se reía con fuerza por comentario de Uruha el cual también nos había hecho reír a mí y a Kai.
- estábamos tan distraídos pensando en Alice-san que nos olvidamos de eso, también debemos cambiarnos – Kai me observo – ¿te importaría esperarnos afuera por un momento? -.
- no será problema – dije encaminándome a la puerta la cual era abierta con brusquedad por Reita.
- Olvidamos… - Ruki volvió a reír con fuerza y yo luche para no hacer lo mismo, mordí mi labio inferior para evitar hacerlo pero sabía lo evidente que era, fue leve pero note que Reita estaba algo sonrojado, por otro lado Aoi entro igual de alegre y divertido que siempre. Sin decir nada mas Salí de la habitación y los deje para que pudieran cambiarse en paz. Apoye mi espalda contra la pared y sonreí alegremente, estar con ellos era algo inesperado y sobre todas las cosas divertido, todo era como un sueño, todos eran muy amables y considerados. Suspire mientras tomaba mi celular, era una costumbre mía mirar imágenes mientras esperaba o estaba aburrida, así que comencé a ver algunas fotografías de mi familia, de mis amigos, de mi mascota, y claro algunas imágenes que tenia de varias bandas Visual Kei. Vi algunas de Versailles, luego otras de L'Arc en Ciel y después otras de X japan para luego continuar con imágenes de the GazettE, sonreía tontamente al observar aquellas imágenes mientras pensaba que aquellas personas que alguna vez estuvieron tan lejos de mi ahora eran separados por un simple muro y una puerta, y para mejorar las cosas, iba a salir con ellos esa noche, saldría con los miembros de mi banda favorita ¿podría existir algo mejor? Las imágenes fueron pasando hasta mostrar a cada uno de los miembros individualmente, Kai quien siempre posaba de una manera tan seria en las fotografías, Uruha quien siempre mostraba elegancia, Reita con su típica pose llevando su mano a su rostro, Ruki con su mirada llena de magnetismo y al mismo tiempo de nostalgia y Aoi… quien siempre posaba sabiendo lo atractivo que era y no temía demostrarlo.
- No tenía idea de lo bien que lucía en ese momento – la voz de Aoi interrumpió mis pensamientos – tienes buen gusto Alice-chan – sonrió, me aleje de un brinco de él mientras apretaba contra mi pecho el teléfono, sentía que la sangre me iba a subir a las mejillas. Reita salió después de la habitación ahora los dos con su estilo casual, Aoi se rio de mi reacción y luego siguió al rubio que ya se había adelantado – te veré en un momento – se despidió mientras corría a alcanzar a Reita.
Me sentía como una tonta al haberme dejado descubrir exactamente con la imagen de Aoi, sentía como mis mejillas ardían y mi corazón latía con fuerza ¿Por qué siempre terminaba sintiéndome así con él? El pensar que este guitarrista estuviera logrando hacerme sentir algo me asustaba, no quería caer en su juego, por ningún motivo podía creer que Aoi tuviera algún interés en mi y si existía la mas mínima posibilidad de que lo tuviera quería evitarlo, quería evitar cualquier sufrimiento seguro e innecesario, además de ello me había prometido a mi misma no volver a sentir ese tipo de cosas y no sería la primera vez suprimiendo cualquier tipo de emoción o sentimiento.
- Hime-chan ¿estás lista? – Uruha salió de la habitación al igual que los demás usando su ropa casual y unas gafas oscuras de sol, parpadee un par de veces aun sin acostumbrarme al tierno apodo que el guitarrista me había dado, asentí respondiendo a su pregunta con una enorme sonrisa. Kai salió también de la habitación junto con Ruki, quien me parecía se veía adorable con sus enormes gafas de sol y su gorrito negro, me parecía algo extraño ver a Kai con su cabello totalmente liso, pero sea como sea el también era un chico lindo.
- Andando – Kai tomo la delantera y nosotros lo seguimos, Ruki nuevamente caminaba junto a mí al igual que Uruha, sin embargo eso me hacía sentir un poco incomoda ya que no sabía de que debía hablarles o más bien no tenía idea de cómo iniciar una conversación ya que en realidad tenía un millón de preguntas, miles de temas que quería tratar con ellos y egoístamente muchas cosas que quería contarles sobre mí.
- Aoi-kun nos dijo que no puedes tardar mucho ya que cierran las puertas de los dormitorios ¿cierto? – abrí mis ojos sorprendida por la pregunta de Uruha ¿Qué más les habría contado?
- así es – respondí con una sonrisa amarga recordando que al llegar Emilie estaría esperándome con miles de preguntas y no sería algo bonito.
- ¿pasa algo? - Pregunto Ruki al notar la expresión en mi rostro.
- solo… algunos problemas con alguien importante – Kai se detuvo y me miro con curiosidad.
- ¿un novio tal vez? – pregunto repentinamente, frene en seco y abrí mis ojos.
- ¡No! – grite, por alguna razón me escandalizaba cuando se trataba el tema, era como un golpe en el corazón, Uruha volvió a reírse de mi mientras que Kai y Ruki me observaban curiosos – no… es eso – dije en un tono de voz más bajo y con un toque de nostalgia – es con mi prima – Uruha volvió a acariciar mi cabeza.
- Hime-chan, no te preocupes, estoy seguro que todo se resolverá – observe a el amable guitarrista que me sonreía tiernamente – son familia después de todo, pelear es normal pero siempre podrán reconciliarse, eso es lo más hermoso de esas relaciones – sonreí agradecida, a decir verdad tenía razón, supongo que eso era lo especial en la familia, siempre había oportunidad de perdonar.
Continuamos con nuestra marcha hasta llegar a un estacionamiento, habían enormes camiones en donde los miembros del staff llevaban y guardaban enormes equipos para el sonido, las luces y los efectos, Kai nos guio hasta donde estaba su auto el cual tenía un hermoso color rojo, muy llamativo pero con clase. Ruki se adelanto y abrió la puerta del copiloto y me hizo una seña para que entrara.
- adelante – dijo con una leve sonrisa la cual le devolví pero en mi caso con más emoción, no todos los días mi vocalista favorito me abriría la puerta de un auto tan cortésmente. Como me había indicado entre con timidez abrochando el cinturón de seguridad y entrelazando mis deseos en una señal de nerviosismo. Uruha y Ruki se sentaron atrás y comenzaron a conversar sobre el concierto que habían acabado de dar y el cual me había perdido, al parecer Ruki había olvidado hacer el típico fanservice con Uruha durante la canción "hyena". Kai se sentó en el asiento del piloto y encendió el auto.
- ¿Quieres escuchar algo en especial? – me pregunto encendiendo la radio.
- Cualquier cosa esta bien – sonreí y Kai me devolvió la sonrisa.
- Como gustes – Kai coloco una canción de rock americano, no conocía la banda pero sonaba interesante, aunque poco después deje de ponerle atención a la música, como era costumbre mía me distraje observando los lugares por donde pasábamos a través de la ventana. Intentaba memorizar todo el recorrido en mi memoria temiendo no volver a tener una oportunidad así jamás en la vida, y mi pesimismo me decía que así seria, de vez en cuando escuchaba a Ruki y a Uruha riendo en la parte de atrás del auto mientras que Kai tarareaba algunas de las canciones que sonaban, en las pocas ocasiones en que me concentraba en la música me emocionaba al identificar algunas bandas. Las calles de Japón no eran muy cogestionadas así que avanzábamos con facilidad a través de ellas. En un momento Kai bajo los vidrios de la parte trasera y Ruki comenzó a quejarse de forma divertida diciendo que el viento frio podría estropear su hermosa voz.
- ¡Oye si la banda se acaba espero que quede en tu conciencia! – alego el vocalista riendo mientras Uruha grababa la pequeña escena de Ruki en su teléfono. Me reía mucho con las cosas que decían, su forma de bromear y la manera en que se trataban, parecían hermanos.
Llegamos a un restaurante bar que no parecía estar muy poblado aunque el ambiente en el era agradable, era elegante y calmado. Los chicos se bajaron rápidamente del auto, Ruki abrió nuevamente la puerta para que saliera y esta vez Uruha me ofreció su mano para bajar mientras decía "Hime-chan" con una tierna sonrisa, aun no me acostumbraba a su apodo pero no podía negar que me gustaba, me hacía sentir especial. Kai nos esperaba en la entrada del lugar, con una sonrisa dibujada en mi rostro avanzamos por el lugar hasta que logre identificar en una enorme mesa al bajista con el molesto guitarrista.
- ¡Alice-chan! – Grito agitando las manos con emoción, Reita también levanto su brazo levemente aunque sabía que se estaba dirigiendo a los demás miembros - ¿Qué tal el viaje? ¿Estás bien? – pregunto Aoi con preocupación cuando nos acercamos a la mesa.
- oh, no tienes idea de cuánto nos divertimos – dijo Uruha con una sonrisa malévola, Aoi abrió los ojos.
- ¿Qué significa eso? – pregunto preocupado, yo no lo pude evitar pero me reí de la situación, jamás pensé que Uruha fuera capaz de jugar ese tipo de bromas. Ruki se acerco a mí y tomo mi mano.
- que pudimos conocernos mucho mejor – Reita soltó una carcajada al ver la escena mientras que Kai y Uruha susurraban entre ellos con la misma emoción que el bajista. Ruki soltó mi mano y luego se sentó – se nota que estamos emocionados esta noche – sonrió y me hizo una señal para que me sentara con ellos. Hice caso y me situé junto a él a lo que Aoi hizo un puchero.
- Alice-san, perdónalos, se emocionan cuando saben que van a beber, en especial este tipo – señalo al guitarrista rubio que ya se había adelantado a la mesera para ir a pedir sus bebidas, sonreí.
Los demás miembros terminaron de tomar asiento, aun continuaba nerviosa por la situación pero me sentía mas cómoda, había logrado hablar un poco con cada uno de ellos, incluso logre intercambiar algunas palabras con Reita el cual se estaba portándose muy bien y eso me hacia feliz, era especial verlos a todos divertirse.
- Hime-chan ¿quieres un poco de saque? No has bebido nada – pregunto Uruha quien para mi sorpresa aun seguía en sus cinco sentidos a pesar de haber tomado tanto.
- no, gracias… no bebo – siempre que decía eso me sentía como una niña pequeña así que me ruborice un poco.
- que buena decisión Hime-chan, no cambies nunca… esto es malo para ti – respondió el guitarrista haciendo una x con los brazos.
- Dices eso y eres el más alcohólico de todos- dijo Ruki. Asentí mientras me reía de ello. Había pedido solamente agua y un poco de comida italiana ya que era mi favorita y hacia mucho que no encontraba un lugar donde pudiera comerla aunque era un poco caro sin embargo el día de hoy era especial y valía la pena.
Las horas pasaban y pasaban, Uruha comenzaba a sentir el alcohol en su cuerpo y nosotros lo notábamos también, sus ánimos habían subido y no dejaba de reír como loco, Ruki y Reita hacían chistes sobre él, mientras que Kai y yo conversábamos un poco sobre lo duro que había sido para el ser el líder de la banda pero al mismo tiempo lo mucho que le había ayudado. El mas callado era Aoi quien sin disimulo alguno me observaba intensamente y sonreía de vez en cuando, al principio me sentía incomoda con el de esa forma pero logre olvidarme de eso hablando con los demás miembros.
Estaba pasando un momento muy agradable, el tiempo se había ido en un abrir y cerrar de ojos y era triste saber que debía terminar, me habría gustado quedarme con todos ellos por siempre en ese lugar, sin preocupaciones ni nada por el estilo, solo un momento agradable y emocionante junto con mi banda favorita. Uruha se había quedado dormido y Ruki estaba preparándose para irse, se sentía mal ya que había dejado a su mascota Koron-chan mucho tiempo solo en casa, Reita bromeo diciendo que iría a recoger a sus aves Oscar y Keiji a la guardería de Koron-chan así que se iría también.
- Alice-chan te llevare a los dormitorio y después dejare a este chico en su casa – dijo Kai refiriéndose a Uruha. Asentí agradecida.
- Kai-kun ¿puedo ir también? – Aoi puso ojos de cachorrito. Kai suspiro.
- Solo porque no quiero arruinar mi espalda cargando el cadáver de Uruha-san – Aoi sonrió triunfante y agarro el cuerpo del guitarrista, me sorprendió la fuerza que tenia. Me levante de la mesa mientras tomaba las dos chaquetas que los guitarristas habían dejado tiradas, Kai me sonrió agradecido y yo le sonreí instintivamente al ver su tierno hoyuelo. Nos dirigimos hacia su auto y yo me adelante para abrir la puerta de la parte trasera para que Aoi pudiera dejar a su amigo cómodamente en el asiento, envolví a Uruha en su chaqueta y le susurre un pequeño gracias mientras sonreía alegre de haberme divertido tanto con él, salí del auto y me dirigí hacia donde Reita y Ruki estaban conversando, los dos me observaron formalmente y yo les sonreí con la misma alegría.
- Muchas gracias por todo hoy – hice una reverencia.
- Fue divertido, podemos repetirlo otro día – dijo el vocalista, yo asentí tontamente – dile a Aoi que te pase nuestros números, yo también le pediré el tuyo a él – el corazón me dio un salto y mi sonrisa creció.
- Lo hare – conteste llena de emoción – hasta luego entonces Ruki-san – dirigí mi mirada al bajista – Adiós… Reita-san – el rubio no dejo su expresión de seriedad.
- Cuídate – aunque fue una sola palabra me emocione, sabiendo que no le agradaba para nada era demasiado tierno y conmovedor que el dijera eso, note que en sus labios se dibujaba una sonrisa que no tardo en desaparecer, hice una reverencia y me dirigí al auto de Kai donde Aoi me esperaba con la puerta del copiloto abierta.
- ¿No soy todo un caballero? – pregunto con una sonrisa arrogante.
- ¡muy tarde, yo ya te gane en ese paso! – grito Ruki mientras reía. La sonrisa de Aoi desapareció y yo sonreí con algo de ternura por ello. Me di cuenta de que aun tenía su chaqueta en mis manos así que se la ofrecí para que la tomara, sin embargo este en vez de colocársela me rodeo con ella.
- Hace frio, puedes devolvérmela luego – no era necesario ya que la chaqueta que yo usaba era lo suficientemente cálida para mantenerme bien, sin embargo sabía que su orgullo estaba herido ya que Ruki se le había adelantado un paso así que la acepte agradecida. Entramos en el auto y nuevamente Aoi dio las indicaciones a Kai de los dormitorios, el baterista pareció entenderlo rápidamente y avanzo a una gran velocidad, me sorprendía que alguien como Kai pudiera andar tan rápidamente como en una película de rápido y furioso, sin embargo era divertido ya que las calles estaban vacías y el líder jugaba a las carreras haciendo sonidos de motores y llantas deslizándose, era un chico adorable. Aoi se mantuvo callado todo el viaje y Uruha hacia algunos sonidos extraños de vez en cuando, al principio me asustaron y Kai no paro de reír cuando vio la expresión de mi rostro.
Llegamos a los dormitorios en cuestión de minutos, nada sorprendente con las magnificas habilidades de Kai para conducir, y me relaje al ver que las luces aun estaban encendidas.
- Espero que hayas pasado un rato agradable – dijo el baterista, yo le sonreí intentando mostrarle lo mucho que me había divertido.
- ¡Kai-san, fue genial! Muchas gracias por todo – hice una reverencia – y perdona por todos los problemas – agache mas mi cabeza en el momento de disculparme, sentía como su mano acariciaba mi cabello.
- No tienes porque disculparte pequeña, me alegra que haya ido bien – retiro su mano y yo lo mire conmovida y emocionada.
- enserio, gracias por todo, hasta luego Kai-san – abrí la puerta y escuche como Aoi también salía de el auto.
- Nos vemos después – dijo el líder por última vez y yo sonreía ante la posibilidad de un próximo encuentro.
Me acerque a Aoi para devolverle su chaqueta pero antes de que pudiera quitármela me había tomado por los hombros deteniéndome. Abrí mis ojos sorprendida mientras miraba su rostro el cual reflejaba una emoción difícil de descifrar.
-quédatela – dijo suavemente – quiero hacer algo bueno por ti para compensarte – me soltó lentamente y yo apreté mis manos intentando saber que debía responderle. No quería ser grosera pero sabía que me causaría problemas con Emilie si me la quedaba, pero por otro lado seria un lindo recuerdo y una prueba de que lo que sucedió esta noche no había sido un sueño, además de el hecho de que me sentiría mejor si dejaba de rechazar en todo a el guitarrista y esta era una forma extraña pero amable de disculparse, mucho mejor a las veces anteriores. Asentí lenta y tímidamente. El sonrió y luego hiso una reverencia – gracias por venir hoy y lamento que todo terminara así – Aoi era después de todo alguien amable, así que no estaba enojada, las cosas malas que habían sucedido habían quedado sepultadas por el rato tan agradable que había pasado con ellos. El guitarrista se incorporo nuevamente y llevo su mano a mi mejilla, sorprendiéndome y sacándome de mis recuerdos, lo mire algo nerviosa, asustada de que las cosas volvieran a ir por mal camino… pero me había quedado totalmente perdida en su ojos negros, había algo especial en ellos, algo fuera de lo común – cuídate Alice-chan – susurro con una dulce voz, con ese acento tan especial que tanto lo identificaba. Aoi se alejo de mí lentamente y entro en el auto de Kai, el sonido del motor me despertó haciéndome caer en cuenta que debía entrar en los dormitorios, sin embargo había algo que me preocupaba, no sabía si era el cansancio, las emociones del día pero mis pensamientos no dejaban de dar vuelta en torno a ello. El auto de Kai desapareció en la esquina y yo me quede ahí plantada analizando lo que había acabado de suceder ¿era yo o los ojos de Aoi se tornaron rojos por un segundo?
