Me había quedado en la entrada de los dormitorios alrededor de diez minutos mientras le daba vueltas al mismo pensamiento, aquella imagen que parecía haber durado un segundo se reproducía en mi mente una y otra vez haciendo que me cuestionara con más intensidad si había sido solo mi imaginación producto de lo que había sido un largo, emocionante y sorpresivo día o en realidad había sucedido, y si era así ¿Cómo era posible? Lo más lógico habría sido atribuir aquello a mi imaginación, o a algún efecto provocado por la luz, alguna explicación que tuviera sentido.

Camine de vuelta al edificio mientras me abrazaba a mi misma sosteniendo con fuerza la chaqueta de Aoi, la brisa era suave sin embargo hacia mucho frio en las noches, mas del que podía soportar, y a pesar de llevar otra chaqueta encima mi cuerpo estaba temblando. Me detuve un segundo antes de ingresar a los dormitorios dirigiendo mi mirada a la entrada nuevamente, quería despedirme de el lugar donde había tenido mi último encuentro con las personas que más había admirado por mucho tiempo y que el destino me había dado la oportunidad de conocer. Sonreí para mí misma mientras abría la puerta, el lugar estaba calmado y algunas luces iluminaban los pasillos y la recepción, la cual estaba ocupada por Mary-san quien me dedico una sonrisa de bienvenida, fue un lindo gesto de su parte así que le devolví la sonrisa pero con más emoción, ella rio pareciendo entender que había tenido un buen día y comprendí que la felicidad que sentía en aquel momento era bien reflejada en mi rostro. Mary-san esperaba pacientemente a que el resto de las chicas que vivían en los dormitorios llegaran. Por lo que sabía, solía hacer algunas excepciones si alguien se tardaba más de lo debido para que ninguna tuviera problemas y pasara la noche afuera, Mary-san era sin duda alguien amable. Suspire aun con una sonriendo y subí por las escaleras de madera, las cuales rechinaban y crujían bajo mis pies con cada paso que daba. Como siempre el pasillo estaba tranquilo, suponía que muchas de las chicas estarían descansando o tal vez muchas aun continuaban afuera. Me detuve un momento observando la luna a través de la enorme ventana que estaba justo enfrente de las escaleras, no lo había notado pero el marco inferior de la ventana era lo suficientemente amplio como para que alguien pudiera sentarse ahí, se me ocurrió que podría leer en este tranquilamente mientras mis compañeras de dormitorio dormían, justo como ahora, el silencio era tranquilizante y por alguna razón parecía ser el escenario perfecto de una historia de fantasía, aunque podría ser culpa de la felicidad que sentía en el momento lo que me hacía ver todo de una forma más mágica. Deje de observar la luna y las estrellas y me dirigí a mi habitación, sin embargo me detuve en la puerta recordando que mi querida prima Emilie no estaría de buen humor conmigo y mucho menos yo con ella y sabia que no la encontraría dormida, Emilie solía desvelarse seguido, era algo muy propio de ella, aunque había pasado una noche maravillosa no había dejado de sentir rabia por la actitud aparentemente maternal que Emilie tenia conmigo, reprendiéndome por no haber querido salir con un chico por el cual no sentía nada, no pude evitarlo pero solté una pequeña risita pensando en aquella estupidez, si Emilie quería amargar nuestra relación solo porque yo no hacia las cosas de acuerdo a ella sería su problema, nada ni nadie podría arruinar mi estado de ánimo ahora. Abrí la puerta con la llave que Mary-san me había entregado el primer día de mi llegada ya que suponía que Emilie había puesto la cerradura en un intento por mostrarme lo molesta que estaría y para mi sorpresa había acertado, la puerta crujió en el momento en que la llave abrió el cerrojo y después dio un chillido que se hiso molesto en el silencio del pasillo mientras deslizaba lentamente la puerta de madera. Me encontré con Emilie frente al ordenador con los audífonos puesto mientras veía algunos videos de desfiles de moda y tomaba nota en su cuadernillo. Entre en la habitación con una sonrisa y me tumbe con fuerza sobre mi cama, la chaqueta de Aoi cayó a un lado y yo la tome entre mis brazos abrazándome a ella, tenía un olor dulce y amargo al mismo tiempo, era un olor agradable.

- ¿de quién es? – pregunto Emilie desde el ordenador fulminándome con la mirada.

- De alguien – respondí decidida a no decirle a quien pertenecía, sabía que si le contaba todo ella intentaría reconciliarse conmigo hipócritamente con el motivo de conocer a Ruki, ella lo amaba.

- ¡Alice! – Gritó parándose bruscamente y dirigiéndose a mí, me asuste por un momento - ¡¿con quién demonios estabas? – Emilie intento tomar la chaqueta de mis manos pero ni si quiera deje que la tocara, en otro intento por tomarla se abalanzo sobre mí y yo di un ágil brinco hacia el suelo cayendo de rodillas.

- ¿Por qué habría de importarte? Después de todo le dijiste a Elliot que me dejara a mi suerte en una ciudad desconocida – los ojos de Emilie estaban llenos de furia al igual que los míos.

- Tu comenzaste con todo esto – dijo con voz amarga - ¿¡rechazas a Elliot dejándolo con una molestas chica desconocida para seducir a quien sabe que hombres a cambio de que te traigan a los dormitorios! – no pude evitarlo pero me reí de su tonto argumento, su preocupación maternal ahora la llevaba al punto de imaginar historias descabelladas.

- para empezar – respondí aun entre risas – tú fuiste quien comenzó arreglando todo para que yo saliera con un chico desconocido – Emilie se cruzo de brazos – y ¿cuándo aprendí a seducir hombres? Sabes que nunca he tenido éxito con los chicos y si no mal recuerdo eres tu quien siempre usa sus encantos para conseguir lo que quiere – Emilie abrió los ojos, si las miradas pudieran herir estaba segura de que podría tener más de mil puñaladas en el cuerpo – ¿no eres tú la maestra de la manipulación? ¿No eres tú de quien todos los hombres están detrás? – Me paré para encararla - ¿no eres tu quien le gusta a Elliot? – Emilie se había quedado boquiabierta, pocas veces terminábamos en estas situaciones y se sorprendía cuando se quedaba sin argumentos, sabía que tenía razón – Ahora quítate de mi cama, quiero descansar – aun con su rostro lleno de rabia y los brazos cruzados Emilie se movió y se sentó en el ordenador nuevamente, di una sonrisa triunfante y volví a tumbarme sobre mi cama quedando encima de la chaqueta de Aoi.

- solo espero que no estés tomando una mala decisión… - mire a Emilie que estaba anotando cosas en su cuaderno, no entendía a que se refería – Elliot no es un mal chico, se que puede hacerte feliz… puede ayudarte a olvidar – se me revolvió el estomago y un dolor fuerte me oprimió el pecho.

-No es eso Emilie, solo es un… amigo – la palabra salió de mi boca amargamente, no sabía si podía llamar a Aoi de esa manera – ya te he dicho mil veces que hice una promesa que pienso cumplir hasta el final – sentencie.

- Alice… tarde o temprano alguien te hará ceder, sea Elliot – gruñí apretando mi cabeza contra la almohada – o tú nuevo amigo misterioso – sonreí incrédula, Aoi solo hacía que me molestara con él, no había provocado ningún tipo de sentimiento en mi… o eso pensaba. No dije nada mas, Emilie también había callado y yo me metí en las cobijas después de haberme cambiado de ropa, me había acostado aun con la chaqueta de Aoi solamente para evitar que Emilie no la tomara y comenzara investigar, aunque no es como si pudiera adivinar de quien era, sencillamente era algo prevenida. Mientras escuchaba como los dedos de Emilie tecleaban rápidamente fui quedándome dormida apretando contra mi pecho la chaqueta del molesto guitarrista y envolviéndome en su aroma.

Los rayos de luz eran tenues pero lo suficientemente molestos como para molestarme haciendo que despertara de mi sueño, me senté encontrando a Emilie profundamente dormida en su cama. Me estire y revolví mi cabello mientras bostezaba aun un poco cansada. Me levante dirigiéndome a la cocina para prepararme un café, Emilie tenía el sueño pesado así que sabía que no se despertaría tan fácilmente. Me senté nuevamente en mi cama mirando la chaqueta mientras sonreía amargamente, no había caído en cuenta que el tenerla significaba que debería ver a Aoi nuevamente para devolvérsela. Mi teléfono comenzó a vibrar haciéndome saltar, lo tome esperando que fuera el guitarrista en cuestión o Minako tal vez, incluso llegue a pensar en Elliot, sin embargo era un número desconocido. Abrí el nuevo mensaje y comencé a leer.

"Alice-san ¿estás libre para almorzar? Me gustaría discutir contigo algunas cosas si es posible, hoy tengo el día libre así que espero tengas algo de tiempo para mi, respóndeme cuando puedas. Ruki"

Abrí mis ojos sorprendida mientras releía el mensaje para asegurarme de no estar equivocada y al parecer no lo estaba, era real. A decir verdad no pensaba que enserio pediría mi numero a Aoi y que solo lo decía para ser formal y gracias a Dios me equivocaba y tenía la oportunidad de volver a verlo. Sonreí emocionada y agarre la almohada apretándola contra mi rostro para soltar un grito de felicidad, Emilie se movió y yo la observe asegurándome no haberla despertado y para mi suerte parecía tener un sueño muy profundo. Con las manos temblorosas comencé a escribir una respuesta al vocalista, afirmando que me encantaría reunirme con él y que me indicara donde debía encontrarlo. Envié el mensaje y me levante de un brinco de mi cama dirigiéndome a mi armario, si iba a ver a Ruki nuevamente debía verme relativamente bien. Ruki se distinguía por ser realmente exigente con los atuendos, la limpieza y la presentación personal, sabía que Ruki tenía un estilo muy encantador para vestir y se veía muy atractivo con su look casual. Se me hizo difícil buscar algo que usar teniendo en cuenta que había traído muy poca ropa ya que quería viajar ligeramente y ya tendría tiempo de ir de compras en mi nuevo hogar. Tome una camisa ancha a rayas horizontales negra y gris y una falda que daba la apariencia de estar rasgada en los bordes, ya que tampoco tenía muchos zapatos que usar escogí otras de las botas negras de Emilie que tenían varias correas en sus extremos. Sonreí cuando escuche mi teléfono vibrar sobre mi cama, corrí de puntitas para no despertar a mi prima y tome mi teléfono emocionada por leer la respuesta del vocalista.

"Es una cita entonces, no te preocupes por el lugar, tengo entendido que aun no conoces muy bien Japón así que iré por ti a los dormitorios a las once en punto, hasta entonces. Ruki"

Mis ojos se abrieron hasta más no poder ¿una cita? ¿Había dicho que era una cita? Mi corazón latió con fuerza emocionada y al mismo tiempo con algo de dolor, me derrumbe de rodillas en el suelo y apoye mi cabeza al borde de mi cama cerrando mis ojos aun con el teléfono en mis manos, suspire algo confundida por lo que estaba sucediendo. Sabía que Ruki no tendría ninguna intención romántica conmigo y agradecía eso, solo no quería pensar que estaba realizando el mismo juego que Aoi, y sencillamente la palabra cita era algo extraña para mi, a pesar de haber tenido una relación en el pasado nunca había tenido una cita de verdad y recordaba cuanto soñaba con haber tenido una antes de decidir encerrar todo ese tipo de sentimientos. Como sea el saber que vería a Ruki me hacia feliz y llamarlo "cita" me traía algo de nostalgia también, sin embargo se me ocurrió que de ahora en adelante asociaría aquella palabra como un encuentro amistoso entre dos personas. Me levante lentamente y me dirigí a darme un baño tomando mi teléfono y la ropa que había elegido usar. Me tarde un poco ya que solía relajarme mucho cuando de tomar un baño se trataba, me daba tiempo de pensar y de recordar cosas agradables para así estar de buen humor durante el día. Escuche que Emilie se levantaba y caminaba por la habitación, salí de la ducha y me vestí, después de eso intente arreglar un poco mi cabello, había amanecido un poco mas desordenado de lo habitual así que lo agarre en una media cola de caballo. Me apresure a salir para encontrar a Emilie organizando su cama sin dirigirme una mirada, estaba por hacer lo mismo que ella pero me detuve al ver que la chaqueta de Aoi ya no estaba en donde la había dejado. Nerviosa observe por toda la habitación y la encontré sobre el comedor, di un suspiro de alivio y luego mire a la única posible culpable de aquel crimen, quien esta vez se había dignado a observarme levantando una ceja.

- Es una buena marca – dijo llevando sus manos a su cintura – muy cara además – deje de mirarla y tome la chaqueta entre mis brazos y la deje sobre el pequeño escritorio que dividía la cama de Emilie y mía, podía sentir los ojos de Emilie fijos en mi espalda - ¿y bien? – la mire algo molesta.

- ¿Qué? –respondí dándole nuevamente la espalda para seguir con la labor de organizar mi cama.

- ¿Quién es el chico con el que estas saliendo? – volví a mirarla esta vez enojada.

- Emilie, por favor, para con esto – me cruce de brazos - ¿Por qué tienes que saber todo lo que hago? – note que Emilie apretaba sus puños y podía notar como sus ojos verdes volvían a llenarse de rabia – Por favor, solo detente hasta que sea el momento indicado para contarte todo – Emilie guardo silencio, apretó sus ojos con fuerza y tomo una gran cantidad de aire, estaba intentando calmarse.

- No prometo nada – dijo al fin dirigiéndose al baño. Yo respire sabiendo que al menos por el momento Emilie estaría calmada, sin embargo sabía que no duraría mucho pero me daba consuelo que justo hoy se detendría con todo ello.

Me había levantado algo tarde así que decidí no desayunar ya que Ruki no tardaría en llegar, me emocione involuntariamente imaginando al vocalista llegando por mí. Sonreía mientras verificaba que mi cabello siguiera en orden, tome mi teléfono y lo metí en uno de los bolsillos de la falda al igual que mi billetera, y salí de la habitación lentamente. No quería estar para cuando Emilie saliera ya que sabría que no resistiría en preguntarme a donde iría. Las chicas paseaban algunas aun en pijama y otras ya organizadas por los pasillos, muchas reían contando los sucesos y las emociones que habían vivido la noche anterior, de cierta forma habría deseado poder compartir lo que había vivido con alguien más, sin embargo no conocía a alguien con mis mismos gustos y tampoco quería exponer a la banda con alguien a quien no le tuviera la suficiente confianza. Baje las escaleras tranquilamente sonriendo, todavía tenían treinta minutos antes de que Ruki llegara así que no me apresure en mi recorrido. Se me ocurrió que podría darle un pequeño detalle al vocalista por su amable invitación, sin embargo no tenía idea de que podría darle. Antes de salir me dirigí rápidamente a la pequeña biblioteca de los dormitorios, pedí prestada una pluma y una hoja a la mujer encargada de prestar los libros, era una japonesa no tan joven como Mary-san sin embargo tenía un porte de elegancia muy parecido al de ella, llevaba el cabello recogido en una coleta la cual caía por su hombro derecho, tenía unas gafas delgadas y usaba un chaleco rojo intenso al igual que el color de sus labios, la mujer me dedico una sonrisa vacía y yo le agradecí con una inclinación de cabeza, después de eso me senté en una de las mesas que estaban totalmente solas a excepción de una que estaba ocupada por una chica de aspecto tierno, llevaba el cabello corto y recto hasta la altura de los labios y tenía los ojos verdes, daba la impresión de ser amarillos a causa del sol, tenia puesto un buso color verde y ancho que le daba un aspecto infantil, la chica estaba concentrada en la lectura de un enorme libro con cubierta negra, tenía interés por saber que leía sin embargo no pude saberlo. Me senté llevando la pluma a mi boca mientras pensaba en que debía dibujar, se me ocurrió que podía hacer un dibujo de Ruki versión chibi ya que no tendría tiempo de hacer algo más detallado, comencé a trazar con cuidado las líneas que poco a poco comenzaban a tomar forma. Me había gustado dibujar toda mi vida y había logrado mejorar a través del tiempo, y si tenía la posibilidad de hacer un detalle a alguien usando mi habilidad la aprovechaba aunque no fuera la gran cosa lo hacía de todo corazón. Había dibujado al vocalista con el estilo que tenía en el PV de "Suicide Circus", sonreí ante el resultado, había quedado bastante bien considerando que no había usado un boceto previo o líneas guías para no cometer ningún error. Tome el pequeño pedazo de papel y devolví la pluma a la mujer cuyo apellido era "Tanaka-san", o eso decía la placa dorada en su pecho. Salí de los dormitorios y me encontré nuevamente con Mary-san regando las plantas de la entrada, llevaba un hermoso vestido blanco hasta los tobillos y unas sandalias negras, estaba algo concentrada en su tarea así que continúe mi camino para no molestarla. Me pare en la entrada a los dormitorios, justo en el lugar en que Kai me había dejado anoche. Me pregunte si Ruki sabría llegar fácilmente por su cuenta o si probablemente vendría con algún otro miembro que pudiera guiarlo hasta el lugar, si era así pedía que fuera cualquiera menos Aoi. Me recosté sobre los muros que rodeaban los dormitorios y cruce mis brazos mientras observaba el cielo, el sol comenzaba a sentirse molesto y habían pocos árboles que pudieran cubrirme de sus rayos, pero al parecer el viento también comenzaba a soplar dándome alivio de vez en cuando dejándome descansar del sofocante calor. Observe por un minuto los dormitorios y logre ver a lo lejos que Mary-san continuaba con su labor dedicada a regar todo el jardín que se encontraba en el extremo derecho del edificio, también observe las ventanas asegurándome de que Emilie no estuviera espiándome por ningún motivo desde la sala común o la biblioteca las cuales además de algunos dormitorios tenían la vista hacia la entrada del edificio, para mi suerte y gusto personal nuestras habitaciones tenían vista hacia el pequeño bosque que había detrás del edificio, me había prometido darle un pequeño recorrido sin embargo no había tenido tiempo para ello. Muy pocos autos pasaban por este lugar, si mucho algunas personas en bicicleta o a pie por lo que el sonido de los autos se hacía sentir con más fuerza, desde lo lejos observe un auto de color blanco, se detuvo en frente de la entrada de los dormitorios y me incorpore creyendo que se trataba de Ruki ya que no podía ver nada a través de los vidrios polarizados y espere a que la persona que conducía bajara. La puerta se abrió y el vocalista me dirigió una sonrisa la cual devolví con la mayor alegría del mundo, llevaba como siempre sus características y enormes gafas de sol color azul oscuro, tenía el cabello liso pero desordenado, y llevaba una camisa blanca la cual reconocí era de sus propios diseños, la había visto antes en tiendas online, tenía un jean oscuro del cual colgaban varias cadenas y unos tenis enormes blancos que le daban un toque tierno considerando que Ruki era bajito, bueno teníamos las misma estatura.

-Perdona si te hice esperar Alice-san – dijo inclinando su cabeza a modo de saludo o tal vez de disculpa – pude haberte llamado en cuanto llegara para que no tuvieras que esperar – le sonreí agradecida por su amabilidad.

-Está bien Ruki-san, no ha sido ningún problema para mí – Ruki sonrió también y se dirigió a la puerta del copiloto la cual abrió indicándome con un gesto que entrara tal como la noche anterior, no pude evitar reírme tiernamente de él – Muchas gracias – dije con algo de timidez.

-Es un placer – respondió cerrando la puerta, Ruki entro en el auto poniéndose el cinturón para luego encenderlo, recordé el tonto y pequeño detalle que tenia para él y los nervios me invadieron por completo, del bolsillo de mi falda saque la pequeña hoja de papel y la apreté contra mi pecho, Ruki no había reparado en mi así que en un tono de voz bajo intente llamar su atención.

-Ruki-san… esto – comencé a notar como la sangre me subía a las mejillas en cuanto el vocalista poso sus ojos sobre mí. Extendí la hoja tímidamente hacia el – Gracias por… invitarme a salir hoy, estoy muy feliz por ello… es una tontería pero por favor acepta este insignificante regalo – Ruki tomo la hoja y sonrió al ver su contenido.

-¿Dibujas? – pregunto observándome aun con una sonrisa, yo asentí y el volvió su mirada a la hoja – Me gusta, eres buena – si antes me había comenzado a sonrojar ahora estaba segura de estar totalmente roja – Muchas gracias Alice-san, lo aprecio mucho - Ruki soltó una risita – ahora tengo algo con que molestar a Aoi también – incline mi cabeza a un lado imaginándome a Ruki presumiendo un dibujo a el guitarrista y ciertamente me pareció una escena graciosa así que sonreí, Ruki guardo la pequeña hoja en su billetera negra y dorada y puso en marcha el auto. Ignoraba por completo hacia donde nos dirigíamos y no era como si pudiera adivinarlo, no conocía mucho de Japón y apenas y distinguía algunas calles, siempre intentaba estar atenta a los recorridos que realizábamos para así poder guiarme más fácil en caso de no estar con Emilie y así dejar de depender tanto de ella, sin embargo no era fácil, Japón tenía muchos caminos diferentes pero también las calles parecían ser las mismas y me confundía por ello. Ruki coloco un CD de L'arc en Ciel y me emocione al escuchar "Wind of Gold" una de las canciones que mas me gustaba de la banda, considerando el clima caluroso la canción iba perfectamente con el ambiente, siempre me parecía que la canción era perfecta para este tipo de días soleados en los que el viento refrescaba y traía esa sensación de calma. Ruki cantaba en un susurro la canción y yo me acerque un poco más a él intentando escuchar su voz, el vocalista pareció notarlo y aumento el volumen de su voz permitiéndome escuchar el "dúo" de dos cantantes que respetaba y amaba, cuando me di cuenta yo también estaba cantando en voz baja junto a él. No sabía de qué debía hablar con Ruki así que me tranquilizaba el hecho de escucharlo cantar nada mas, no quería que se detuviera pero tristemente la canción llego a su fin aunque la voz de Ruki seguía haciendo eco en mi cabeza.

Llegamos a lo que era un enorme edificio el cual en su mayoría tenia muros de vidrio blindado y el cual estaba bastante iluminado aun para ser de día, me pregunte si no estarían gastando luz innecesariamente e hice una mueca pensando en ello, Ruki ingreso en los oscuros pero amplios estacionamientos de lo que pensé era un centro comercial, logramos encontrar un lugar fácilmente y yo me asombre con las habilidades del vocalista para manejar en reversa, para mí siempre había sido duro. Nos bajamos del auto, esta vez no espere a que Ruki se aproximara a la puerta para abrirla, sentía que estaba abusando de su amabilidad. El vocalista comenzó a caminar y yo lo seguí conservando un poco la distancia, no porque estuviera nerviosa, aunque si lo estaba, sino que quería analizar el lugar por si alguna vez venia con Emilie o Minako y así recordarlo para no ser una molestia para ellas. Entramos en un ascensor el cual estaba vacío y Ruki marco el piso número cuatro, ese pequeño viaje en el elevador se me hizo más largo que el del auto, siempre me habían parecido incómodos los silencios en lugares tan pequeños como lo eran los ascensores así que me mis nervios volvieron a aumentar considerablemente, me pregunte si algún día lograría estar con alguno de ellos sin sentirme así de tonta e insignificante, si es que las oportunidades como estas se seguían dando claro. El lugar estaba algo lleno, pensaba que se debía a la hora ya que familias y parejas aprovecharían para almorzar juntos. Habían muchas tiendas que llamaban mi atención como por ejemplo una de ellas que parecía estar dedicada a la venta de objetos y herramientas para dibujar manga, pensaba que me sería útil en un futuro, vi otro tienda de música, si no mal recordaba era el mismo local al que Minako me había llevado pero este parecía ser más amplio, también vi algunas tiendas de ropa estilo Visual Kei y otras Lolita, y otras sobre anime y figuras de acción, todo me parecía muy emocionante ya que desde pequeña imaginaba tener la posibilidad de encontrar tiendas de este tipo sin embargo de donde venia no había nada que se le acercara. Note que Ruki me observaba divertido por mi reacción la cual parecía de niña pequeña en un parque de diversiones y volví a ruborizarme un poco. El vocalista continúo guiándome sin decir una palabra mientras que yo inevitablemente continuaba distrayéndome con las maravillas que mi nuevo hogar me ofrecía. Subimos por las escaleras eléctricas hasta llegar a un restaurante que daba la impresión de ser bastante elegante, había una placa de metal sobre la pared con el nombre de este escrito en romaji, "Le gris" susurre mientras observaba a Ruki acercándose a quien pensaba era una especia de recepcionista y comenzaba a hablar con él, Ruki se giro para buscarme con la mirada y luego me hizo señas para que me acercara, con un poco de timidez camine hasta situarme a su lado y luego él tomándome de la mano me guio hasta dentro del restaurante, mi corazón latía con fuerza ya que mi vocalista favorito sostenía mi mano y sabía que estaba sonriendo como tonta, suspire en un intento por convencerme de dejar de actuar como una fanática alocada e intente actuar normalmente. Llegamos a una mesa con un mantel rojo y con sillas que tenían un estilo victoriano, la madera color dorado tenia dibujos y figuras bien detalladas y los cojines igualmente rojos parecían ser bastante cómodos, la mesa era la más alejada del lugar pero contaba con una vista estupenda, lograba ver un camino abundante de arboles de cerezo y algunas casas y edificios de color blanco, también logre ver el enorme edificio que era mi universidad a lo lejos. Ruki se sentó y yo hice lo mismo que el.

- Pude notar anoche que disfrutas de la comida italiana, así que pensé en traerte al que creo es el mejor lugar – sonrió mientras se quitaba las enormes gafas, Ruki tenía unos hermosos ojos oscuros.

-Muchas gracias Ruki-san por tomarte todas estas molestias – le agradecí inclinando mi cabeza. El camarero trajo el menú y el vocalista y yo lo recibimos agradecidos, lo abrí tímidamente pero di un brinco y al tiempo en que abría mis ojos, los precios eran demasiado caros, me resultaría imposible pagar todo eso. Escuche como Ruki se reía en voz baja y lo mire para encontrarme con sus ojos observándome divertidos.

- No te preocupes por el precio, yo te estoy invitando ¿recuerdas? – hice una mueca, no quería que Ruki pagara por todo eso solo por mí.

- ¿Puedo pagarte de alguna otra forma? – pregunte con vergüenza.

- Ya lo has hecho – lo mire confundida – Tu dibujo fue un lindo detalle, gracias Alice-san – sonreí alegre al saber que le había gustado – supongo que además de nuestra estatura, talento artístico y bonita voz también tenemos los mismos gustos en comida – abrí los ojos analizando cada una de las características que había dicho intentando asimilarlas. Era cierto que Ruki también dibujaba muy bien y por eso era quien diseñaba la mercancía durante los tours, también era cierto que teníamos la misma estatura y sabia que disfrutaba igualmente de la comida italiana pero ¿y la bonita voz?, Ruki rio leyendo la confusión en mi rostro – Te escuche cantar hace un momento cuando estábamos en el auto – La sangre me subió a las mejillas – Soy músico, se supone que debo tener buen oído – dijo en una carcajada yo agarre el menú y lo coloque en frente de mi rostro evitando que el vocalista pudiera verme, me moría de vergüenza. Había tomado clases de técnica vocal en el pasado pero se me dificultaba cantar frente a las demás personas, era demasiado tímida en ese aspecto. Mi vergüenza crecía conforme pasaba el tiempo, tuve que pedir la ayuda de Ruki para entender algunos de los platos que se mostraban en el menú el cual estaba escrito en Kanjis en su gran mayoría.

- Perdona, enserio te has tomado muchas molestias por mi culpa – agache mi cabeza a modo de disculpa, Ruki sonrió pero no dijo nada mas sus ojos estaban fijos en la ventana observando el exterior. El mesero había llegado con nuestras bebidas, Ruki había pedido un jugo de naranja, recordé que el vocalista solía enfermarse más fácilmente que los demás miembros así que necesitaba de muchas vitaminas para estar saludable, yo por otro lado como era costumbre mía solo había pedido agua.

Miraba a Ruki atentamente al tiempo en que buscaba desesperadamente un tema de conversación y a decir verdad tenía mucho que contarle, sin embargo no quería parecer una acosadora y terminar manchando la imagen que tenía de las fans del exterior a las cuales solían considerar como salvajes. Sonreí ante aquellos recuerdos y ante la persona que ahora estaba en frente de mí, aquel chico que por muchos años había estado tan lejos de mi alcance, a quien solo podía ver a través de una pantalla y a quien solo podía escuchar a través de videos y grabaciones nada más era real. Ruki clavo sus ojos en mí y yo me enderece nerviosa esperando no haberlo incomodado de alguna forma, su expresión era seria pero también reflejaba curiosidad.

- ¿te molesta que te haga ciertas preguntas? – pregunto con un tono de voz amargo. Asentí levemente intrigada por saber qué tipo de interés podría tener Ruki en mí – Primero, gracias por aceptar venir conmigo hoy. – negué con la cabeza.

- Gracias por invitarme – Ruki sonrió y yo guarde silencio para que el pudiera continuar.

- Lamento si ha sido repentino sin embargo… - el vocalista se aclaro la garganta – Hay algo que tengo que averiguar, así que espero que puedas ser sincera conmigo sin importar que – nuevamente asentí mientras entrelazaba los dedos de mis manos nerviosa, sentía que Ruki estaba a punto de decirme algo malo – No creo que ignores el interés que Aoi parece tener en ti en este momento, se que debes estar muy consciente de ello y sé que crees que es molesto, sin embargo puedo asegurarte que es un buen chico, solo que puede dejarse llevar muy fácilmente por sus emociones o necesidades – miraba atentamente al vocalista mientras intentaba descubrir a donde quería llegar – Alice-san anoche paso algo que me llamo un poco la atención y espero que mi pregunta no te parezca inapropiada aunque sé que Kai-kun fue más directo con ello anoche, así que perdona si parezco rudo al preguntártelo-.

-Adelante Ruki-san, puedes preguntarme lo que quieras – respondí aun sin tener idea a que se refería.

- Alice-san, anoche pude notar que reaccionabas de una manera interesante cuando Kai-kun preguntó si tenias problemas con tu novio – Me mordí el labio inferior al escuchar aquella palabra, ya sabía que exageraba mis reacciones ante ello pero era algo que no podía evitar, esa sencilla palabra desencadenaba miles de recuerdos y emociones, Ruki levanto una ceja y me miro con curiosidad - ¿Qué pasa con esa reacción otra vez? Perdona si soy grosero Alice-san pero dime… ¿tienes problemas con tu pareja? – el mesero había llegado con nuestros platos, a los cuales no les puse mayor atención, apretaba mis puños y encogía mis hombros ante la situación en la que me encontraba ¿Por qué él tenía que preguntarme sobre ello? Ruki se había quedando mirándome, sabía que esperaba una respuesta de mi parte sin embargo se había formado un nudo en mi garganta y comenzaba a sentir como mi visión se tornaba borrosa. Cerré mis ojos con fuerza intentando contener las lágrimas, no me podía permitir mostrarme así en frente de Ruki por nada del mundo, comencé a tomar aire lentamente hasta que sentí que podía hablar con normalidad.

- Ruki-san yo… - sonreí con nostalgia – A decir verdad, la ultima relación que tuve fue hace 5 años ya – me reí al notar lo tonto que eso sonaba – y desde eso no he tenido nada parecido hasta hoy en día – Ruki me observaba con los ojos abiertos y una mirada llena de sorpresa.

- ¿Por qué reaccionas así entonces? – volví a reírme esta vez con algo más de tristeza.

- Digamos que… hay heridas tan profundas, tan dolorosas e infectadas – baje mi mirada – que tardan mucho en sanar – suspire – o más bien debería decir que no he permitido que sanen totalmente porque…-.

- Por que el recuerdo y la herida son tan dolorosos que temes volver a pasar por lo mismo – susurro, mire al vocalista un poco impresionada, era exactamente lo que iba a decir. Ruki tenía la mirada perdida y casi había parecido haberlo dicho como para sí mismo. El vocalista se quedo pensativo por un minuto y después de eso me observo nuevamente indicándome que podía seguir hablando, tome una gran cantidad de aire y seguí.

- tuve una relación hace mucho, fue la primera y la ultima – sonreí recordando aquellos días en los que mi corazón latía con fuerza por aquellas sensaciones – siempre idealice el amor como algo mágico y hermoso, sin embargo la realidad me golpeo mostrándome lo doloroso que podía llegar ser, aun así siempre habían momentos felices. Siempre trate de dar todo de mi por su bien, siempre intentaba hacer lo posible por verlo con una sonrisa, siempre hacia lo posible por ser un apoyo y su compañía… sin embargo – sin darme cuenta una lagrima se deslizo por mi rostro – fui reemplazada por alguien más… - sonreí con nostalgia – intente seguir adelante, intente superarlo y dejar todo atrás pero no fue sencillo Ruki-san, como ves no lo logré, su fantasma me perseguía y su recuerdo me atormentaba, incluso llegue a olvidar la mayor parte de mis días junto a él, me cuesta trabajo recordar aquellos dos años a su lado a causa del dolor. Con el paso del tiempo nada cambio y decidí no seguir con eso, decidí no volver a abrir mi corazón a nadie más ya que siempre sentía miedo e inseguridad – Ruki me observaba atentamente y yo no dejaba de derramar lagrimas – algunas personas dicen "es mejor haber amado y perdido a no haber amado nunca" pero sencillamente algunas personas deberían dejar de hablar – me reí amargamente – sé que esto es tonto, y pensaras que es inmadura esta decisión que he tomado, incluso al hablarte de ello no puedo creer lo patética que soy… así que perdóname por mostrarte este lado tan lamentable – mire a Ruki quien ahora extendía un pañuelo para que pudiera secar mis lagrimas, le sonreí agradecida por su amabilidad.

- Alice-san ¿sabes algo? – Mire a Ruki quien sonreía con ternura - me dejo inspirar por las pequeñas cosas que pasan en la vida. No me importa si aquellas cosas pequeñas no parecen importarles a los otros. Escribo acerca de lo que pienso de ello y eso no tiene que ser necesariamente de el interés de todo el mundo – me sorprendí y me alegre al mismo tiempo por sus palabras, era la primera vez que no era juzgada por mi torpe situación y me reconfortaba saber que mi actitud no había hecho que Ruki se decepcionara de mi – se que debiste sufrir mucho para llegar a algo así… y te entiendo – hubiera querido abalanzarme sobre el vocalista y abrazarme a él, era la primera vez que alguien me comprendía de esa forma y aun mejor, era alguien a quien yo admiraba y respetaba de todo corazón, mis ojos se humedecieron nuevamente pero esta vez a causa de la alegría que sentía.

- Gracias – dije sonriendo desde el fondo de mi corazón – si no te molesta entonces quisiera pedirte que guardes esta confesión como un secreto – Ruki sonrió y asintió con su cabeza – sin embargo ahora es mi turno de preguntarte algo… ¿Por qué quieres saber esto? – dije tomando por fin el primer bocado de mi plato el cual estaba delicioso.

- Por Aoi-kun – lo mire extrañada pero no dije nada mas, tenía mucha hambre y no dejaba de saborear la pasta a la carbonara – como te dije antes se que no ignoras su interés en ti, y estaba preocupado de que quisieras utilizarlo nada mas – no pude evitar reírme.

- ¿Por qué habría de utilizarlo si solo procuro huir de él? – Ruki también rio – además es él quien tiene una actitud extraña, no ignoro su interés pero tampoco ignoro que quiere algo de mí y no a mi específicamente – la sonrisa de Ruki creció.

- eres lista – sonreí por su cumplido – sin embargo creo que será mejor dejar esta conversación aquí, las cosas que necesites saber las descubrirás con el paso del tiempo ahora que se que eres alguien de confianza – La verdad no quería quedarme así pero ahora que Ruki me había dicho que era alguien en quien podría confiar bastaba para tenerme satisfecha así que no opuse ninguna objeción al respecto. La comida siguió bien, el vocalista y yo conversamos de varios temas generales, al final me di cuenta que teníamos muchas cosas en común por lo que termine desenvolviéndome más fácilmente al estar con él y a decir verdad era fácil. Habíamos acabado de comer y Ruki no paraba de hablar, aunque no es como si eso me molestara. Caminamos por un momento por el centro comercial mientras el vocalista me contaba varias de sus anécdotas las cuales eran siempre divertidas e interesantes. Había podido hablar también de lo mucho que significaron sus canciones para mi durante aquel periodo de tristeza y el logro adivinar muy fácilmente que canciones específicamente fueron las que me ayudaron a pasar por todo eso, Ruki podía leerme fácilmente en ese aspecto y yo solo me preguntaba si además de las películas, los fantasmas, los animales, la música y el arte tendríamos algo más en común, aun así no quería forzarle a hablar de ello, prefería que fuera el mismo quien decidiera contarme lo que sucedió en caso de que algo hubiera ocurrido realmente.

Constantemente Ruki atendía su teléfono ya que su trabajo implicaba el tener que estar pendiente de muchas cosas, me causo gracia la llamada de Uruha el cual a pesar de los intentos de el vocalista por ocultar que estaba conmigo termino adivinándolo y quejándose con este ya que el también quería ir a comer con nosotros y según Ruki el guitarrista rubio quería verme nuevamente lo cual me hizo feliz así que el vocalista termino dándome el numero de los de mas miembros, incluso el de Reita al cual sabia jamás me llamaría y mucho menos el recibiría una llamada por parte mía. Ruki no quería decir nada a Uruha ya que el día de hoy estaría grabando en el estudio junto con Aoi y sabia que podría ganarse un problema con el molesto guitarrista si se enteraba, Aoi podía llegar a ser muy insoportable con este tipo de cosas sin embargo ya no importaba mucho ya que el trabajo siempre era lo primero para Aoi, era de los miembros más dedicados y quien procuraba llevar todo a la perfección, además de ser el productor de sonido de la banda así que sabía que el guitarrista no podría hacer nada contra Ruki hasta que se vieran nuevamente y según sabia el vocalista estaría manejando el diseño artístico de los nuevos productos que sacarían próximamente así que estaría bastante ocupado.

Habíamos llegado nuevamente al estacionamiento y pensaba que Ruki me llevaría a casa, sin embargo el amable vocalista me ofreció ir a ver una película a su apartamento ya que hoy era su día libre y no quería pasarlo solo, acepto gustosa y nos encaminamos a su hogar.

El viaje no se me hizo tan largo como en un comienzo, tal vez porque Ruki no paro de contarme como había sido uno de sus primeros conciertos, me dijo que habían decorado la sala como una casa embrujada y el estaba realmente contento con ello, también me conto que durante el MC no había parado de hablar hasta que Aoi le hizo caer en cuenta de ello y se disculpo con las fans por ser tan hablador. Me pareció tierno imaginarlo en una pequeña sala siendo tímido ante la poca cantidad de fans de aquella época, y era extraño ya que ahora lograba llenar estadios y no mostraba ninguna señal de timidez, esta era una de las razones por la cual Ruki era alguien admirable para mi, deseaba ser capaz de dejar mi timidez a un lado para así lograr desenvolverme más fácilmente en ciertos aspectos.

Llegamos a un enorme edificio de aspecto moderno y entramos en los estacionamientos, Ruki me guio a través del lugar llegando nuevamente al elevador. Así como lo demás esta vez no fue para nada incomodo estar con él ahí, le conté que tenia cierto miedo a los ascensores por algunas cosas que me habían sucedido en el pasado y el no paro de reír por los desafortunados acontecimientos. Llegamos al último piso y seguí al vocalista hasta la última puerta de color negro que estaba en el pasillo izquierdo, Ruki me tomo por la cintura antes de abrir la puerta y me acerco a él provocando que mi corazón latiera y mi cara se pusiera roja, entonces abrió la puerta y entro junto a mí a una velocidad poco humana, lo mire confundida al tiempo que escuchaba los pequeños ladridos de Koron-chan, la mascota de Ruki.

- Debo ser rápido al abrir y cerrar la puerta – aclaro Ruki al ver mi expresión – Koron-chan suele escaparse cuando ve la oportunidad – me reí mientras observaba al pequeño vocalista el cual se agachaba para acariciar al pequeño perrito que lo recibía con alegría, me agache junto a él y acaricie a su mascota, era adorable – Le agradas – dijo Ruki sonriendo.

- ¿hay alguien que no le guste? – pregunte incrédula, no creía que fuese posible que un animalito tan tierno pudiera sentir desagrado por alguien.

- Al comienzo odiaba a Aoi-kun y a Kai-kun – no pude evitar reírme.

- espera comprendo que odiara a Aoi-san – Ruki se rio – pero ¿Por qué a Kai-san? – pregunte con interés, Kai era alguien demasiado amable y transmitía una energía positiva a causa de su característica alegría.

- Aoi-kun era indiferente con el así que Koron-chan odiaba eso mientras que con Kai-kun era lo contrario – incline mi cabeza a un lado intentando comprender mientras sentía la pequeña lengua de el animal lamiendo mis dedos – Kai-kun acosaba a Koron-chan ya que le parecía tierno así que lo asustaba – me reí imaginando al baterista corriendo detrás del chihuahua.

El vocalista me dio un recorrido por su casa, pidiendo disculpas constantemente a causa del "desorden" sin embargo la casa estaba impecable, como era de esperarse de Ruki era un maniático de la limpieza. Los muros eran blancos y muchos de los muebles de color negro, había un pequeño estudio en donde me imagine Ruki creaba sus canciones y también diseñaba artículos para "Black Moral", en su habitación había un gabarit, esos maniquís que utilizan los diseñadores de modas, sabía que se llamaban así gracias a Emilie. Después de el recorrido por su hogar nos sentamos en la sala donde Koron-chan uso mi regazo como almohada y se quedo dormido, fue adorable y Ruki no resistió el querer tomar una fotografía de él. El vocalista busco entre su colección de películas mientras me preguntaba si ya había visto las que mencionaba y sorprendentemente conocía la mayoría, al final nos decidimos por una de las películas de Tim Burton, no me importaba repetir ninguna de estas ya que era fanática de este director. Habíamos elegido ver "Edward manos de tijera" y me sorprendió que el vocalista conociera la película, no sé porque, solo no se me hacía que el fuera de ese tipo de gustos. La película comenzó normalmente y yo no pude evitar perderme desde un comienzo en las imágenes que pasaban, olvidando que estaba en la misma habitación que mi vocalista favorito y era algo que no podía evitar, amaba las películas y muy pocas cosas lograban distraer mi atención aun teniendo en cuenta que conocía la película desde hace ya mucho tiempo y fue gracias a eso que me sobresalte al escuchar los fuerte golpes en la puerta aferrándome a la camisa de Ruki el cual salto de susto también ante mi reacción. El vocalista me miro extrañado y Koron-chan comenzó a ladrar por el insistente y fuerte golpe en la puerta, abrace al pequeño perrito a mí mientras Ruki se levantaba para averiguar quién era el visitante que llamaba con tal intensidad. Abrió la puerta rápidamente y en un segundo el bajista entro claramente alterado en el departamento del vocalista.

- Tenemos problemas – Dijo Reita con la respiración agitada – Perdió el control no sé donde esta – el vocalista abrió los ojos y el temor se apodero de su rostro.

- ¿Cuántos días han pasado? – preguntó, en ese momento Reita cayó en cuenta de mi presencia y me observo con sus ojos oscuros, sentí que por un momento su mirada fue de alivio pero también de rabia.

- Desde el concierto en Yoyogi – respondió el bajista sin apartar su mirada de la mía – Seis días exactamente – no comprendía lo que estaba pasando sin embargo sentía que era algo grave. Me había congelado ante la mirada de Reita y mi corazón comenzó a latir con fuerza a causa del nerviosismo.

- Reita es suficiente – Ruki se paro en frente de el bajista impidiendo que continuara mirándome con aquella expresión – ve a buscarlo, llevare a Alice-san a los dormitorios y me asegurare de que todo esté bien, después los ayudare, puede que aun le quede algo de sentido – el vocalista se acerco a mí y yo aparte a Koron-chan a un lado – vamos Alice-san – asentí mientras me aferraba a la camisa de Ruki, el estado de Reita me asustaba y por alguna razón sentía como si yo fuera una de las causas de su problema.

- Espero disculpes a Reita-kun – dijo el vocalista mientras bajábamos por el elevador – Es un buen chico es solo que han pasado muchas cosas últimamente – suspire mientras agachaba la cabeza, sabía que no podía agradarle a todo el mundo y eso estaba bien, sin embargo dolía ya que Reita era alguien importante en mi vida, alguien que admiraba bastante.

- ¿Hice algo malo? – pregunte con un hilo de voz, Ruki rio tiernamente.

- No has hecho nada Alice-san, solo espera un tiempo y estoy seguro de que ese tonto te apreciara al igual que yo – lo mire con los ojos abiertos mientras sentía como la sangre me subía a las mejillas, el vocalista me dedicaba una sonrisa que solo había visto en los momentos más significativos de sus Lives y era una sonrisa que amaba ver, significaba mucho para mí las palabras del vocalista así que solo pude responderle con la más sincera de mis sonrisas.

El sol comenzaba a ponerse cuando llegamos a los dormitorios, Ruki se bajo nuevamente para abrir mi puerta sin embargo había algo extraño en su actitud, parecía estar buscando algo y también me pareció notar que sus hombros estaban tensos sin embargo pensé que se debía al aparente problema que tenían así que considere prudente no hacer ninguna pregunta, no quería involucrarme en su vida. Ruki insistió en acompañarme hasta la puerta del edificio sin embargo me negué, no quería que Emilie lo viera, o que alguna otra posible fan lo reconociera y comenzara a acosarme a mí también.

-Gracias por todo hoy Ruki-san, me divertí mucho – sonreí mientras inclinaba mi cabeza para agradecerle al vocalista el cual me imito.

-No fue nada, gracias a ti por tu tiempo – sonreí antes de darme la vuelta para ir a edificio pero el vocalista me detuvo tomando mi brazo, lo mire con algo de sorpresa – Si llegas a ver a Aoi-kun… llámame por favor - no entendía porque me decía eso, pero imagine que tenía relación con el problema que tenían ¿sería Aoi la causa? No hice más que asentir, el vocalista me sonrió y me agradeció mientras volvía a su auto yo por el contrario me encamine a los dormitorios pensando en el guitarrista ¿estaría bien? ¿Se habría metido en problemas? Y si era así ¿tendría algo que ver conmigo? Tal vez por ello Reita me había mirado de ese modo, sin embargo no podría saberlo y la verdad no creía que fuera a ver al guitarrista pronto. Entre en el edificio aun con aquellos pensamientos dándole vuelta a mi cabeza, ignorando a las demás chicas que vivían ahí hasta que llegue a mi habitación, Emilie no estaba en ningún lugar así que imagine que había salido, me acerque a la pequeña mesa en donde comíamos y allí encontré una nota, había decidido dormir esta noche donde una compañera para así no entrometerse en mi vida personal, me causo algo de gracia la manera en la que se expresaba, como intentando hacerme sentir mal por ello sin embargo pensé que su decisión había sido una excelente idea ya que hoy tendría muchas cosas que pensar. Observe que la chaqueta de Aoi aun continuaba en el pequeño escritorio junto a mi cama, justo como lo había dejado, me sentí tonta por no haber aprovechado a entregársela al vocalista y así evitar el tener que devolvérsela personalmente.

Las horas pasaron mientras yo aproveche a terminar mis deberes, note que se había hecho tarde y mis ojos comenzaban a pesarme así que me cambie apague las luces y me recosté en mi cama esta vez sin abrazarme tontamente a la chaqueta del guitarrista a cual había guardado en mi armario. No tarde mucho en quedarme dormida, no era como si estuviera cansado sin embargo el sueño me domino por completo.

No sé cuánto tiempo paso hasta que escuche un sonido extraño en la habitación, me levante de golpe mirando confundida a todos los lados mientras esperaba a que mis ojos se acostumbraran a la oscuridad, solté un grito de sorpresa al ver una sombra negra en una de las esquinas de la habitación, mi corazón comenzó a latir con fuerza y sentía como mil pulso se aceleraba, la sombra se había movido y se dirigía hacia mí, retrocedí torpemente sabiendo que estaba acorralada, sentí la helada pared en mi espalda y espere a que la sombra se abalanzara con violencia sobre mí, sin embargo esta se movía lentamente. Aquella silueta estaba en frente de mi pero la luz de la luna que entraba a través de la ventana me dejo distinguir quién era, mi corazón se relajo al tiempo en que mi confusión crecía, sus ojos negros y penetrantes me observaban con intensidad mientras que su expresión seria me provocaba un escalofrió ¿Qué estaba hacendó Aoi en mi habitación?

Espero les haya gustado este cap. Comenten por favor :)