Hola a todos! se que me demore mucho con esto, pero pasaron muchas cosas, pero bueno aquí vuelvo con el siguiente capitulo así que espero les guste ^^

- ¿estás llorando? –.

- ¿Eh?… No, no estoy llorando –.

-¡Ruki-san, estas llorando! –.

- Ah… Supongo que no se puede evitar, pero tú también estas llorando –

- No es mi culpa – dije mientras limpiaba mis lagrimas – siempre lloro con ésta película -.

- Es realmente conmovedor, no había querido verla, a pesar de que conocía la historia – Ruki apretó a Koron-chan abrazándolo con ternura.

- Amas a los animales ¿cierto? -.

- Así es, por eso es inevitable no llorar al ver esa historia – asentí mientras acariciaba al pequeño animal que el vocalista aun sostenía en sus brazos.

Habíamos decidido ver la película de Hachiko Monogatari. Al igual que Ruki era una amante de los animales, y aquella historia era para mí de las más tiernas que había visto, el amor y la lealtad que mostraba Hachiko hacia su dueño era algo digno de admirar y demostraba lo incondicional que podía llegar a ser el cariño de una mascota, incluso llegaba a confirmar que el perro es sin duda el mejor amigo del hombre.

-Koron-chan, yo nunca te dejaré solo – susurro el vocalista sosteniendo a su mascota a la altura de sus ojos y este como si pudiera entenderle lamio su nariz en forma de agradecimiento, a lo que Ruki y yo sonreímos enternecidos.

- Ruki-san ¿no estás cansado? – Pregunte con curiosidad ¿sería posible que un vampiro se cansara?

- A decir verdad estoy algo cansado, no he tenido tiempo de beber sangre ya que he estado ocupado con el trabajo – Ruki suspiro. Estire mi mano hacia él a lo que me miro con sorpresa.

- ¿Quieres beber? – pregunte con algo de temor, odiaba sentir dolor y la mordida de un vampiro no era precisamente suave, o eso me había parecido con Aoi, aunque Kai había mencionado que él había sido bastante brusco al morderme.

- Gracias por tu oferta, pero Aoi-kun me mataría – Ruki se levanto – Además creo que tengo algo de sangre en el congelador-.

- ¿No prefieres beber sangre caliente? -.

- Siendo sincero, si, es mucho mejor, pero tenemos prohibido beber sangre de la gente, por eso la compañía nos da nuestras reservas personales -.

- Pero no es justo, ¿Por qué deberías negarte ciertos placeres de vez en cuando? No te haría daño beber un poco de sangre humana, nadie lo sabría – sabía que estaba siendo insistente pero también lo hacía para aclarar todas mis dudas con respecto a este nuevo mundo. Ruki rió.

- Aoi-kun lo sabría – respondió – Enserio es amable que te preocupes de esa forma pero si quiero sangre caliente también puedo calentarla, cuento con la tecnología para hacerlo Alice-san - Ruki desapareció en la cocina, imagine que estaría preparando su comida nocturna.

- Está bien – dije al fin – Pero ¿Por qué Aoi-san lo sabría?

- Porque ya te ha mordido, eso hace que tengas una conexión con él, tienes su marca en ti, cualquier vampiro que se te acerque sabrá que ya eres propiedad de alguien más – hice una mueca al escuchar eso, no me gustaba ser considerada como la propiedad de alguien – Lo siento, no hay una forma más apropiada de decirlo – Ruki apareció nuevamente con un termo color negro - Por eso si alguien más te muerde Aoi-kun podrá sentirlo de inmediato, y su reacción no sería precisamente pacifica.

- Entonces… ¿Por qué Kazuki-san también estaría interesado en mi sangre? – pregunte con algo de temor recordando el mensaje que había recibido.

- Kazuki-kun te conoció antes de haber sido mordida por Aoi-kun, por lo tanto tu sangre continúa resultándole irresistible, el jamás te vera como algo que le pertenece a Aoi-kun, solo te observara como algo que quiere tener para él, en sus ojos tu eres suya – Suspire angustiada.

- ¿Sabes donde esta Kazuki-san? – pregunte.

- Como te dije, está en una gira en este momento, sería ideal si vuelve antes de que su sed lo vuelva loco, Aoi-kun no soporto mucho la tentación de tu sangre, pero la causa de esto fue que el ya llevaba varios días sin ésta a causa del trabajo, el se esfuerza mucho en eso así que pensaba dejarlo para el final del live de ese día como recompensa por su buen trabajo, sin embargo te vio y en ese momento sus instintos te seleccionaron como su compañera, entonces su cuerpo se negaba a querer beber de otra sangre que no fuera la tuya, por eso le resulto más duro soportar, en total estuvo aproximadamente un mes sin beber sangre hasta que te mordió-.

- ¿es posible aguantar tanto? – pregunte sorprendida y algo aliviada esperando que Kazuki no se apareciera de repente como Aoi lo había hecho.

- Si, incluso un poco más, pero no es precisamente agradable- Ruki continuaba bebiendo del termo, podía notar que se sentía mucho mejor ya no parecía estar tan cansado – De cualquier forma, no te preocupes, por ahora todo está bien -.

- Se que lo estará… si estoy acá -.

- No mientas, puedo sentir tu miedo, estas preocupada – Ruki río con ternura, se sentó nuevamente a mi lado y me dio dos palmadas en el hombro – Sé que Aoi-kun pudo asustarte, pero no te preocupes, no se acercara -.

Sonreí agradecida con el vocalista, sin embargo la verdadera razón de mi temor había sido el mensaje de Kazuki. No había mencionado nada ya que no quería causar más problemas y preocuparlos, agradecía tanto que Reita no estuviese cerca para leer mis pensamientos y descubrir la verdadera razón de mis preocupaciones.

- Debes ir a estudiar mañana, así que ve a descansar – Ruki se levanto mientras le daba los últimos sorbos a su termo – duerme en mi cama, yo debo adelantar varios trabajos que tengo pendientes así que no te preocupes por mí, recuerda que no tengo la necesidad de dormir – sonreí mientras asentía, odiaba ser una carga para los demás pero necesitaba estar alejada aunque fuera por hoy de los problemas.

- Muchas gracias-.

-No es problema, pero Koron se queda conmigo, también necesito compañía – me reí mientras me levantaba del sofá color blanco para ir a la habitación con Ruki. El vocalista se acerco a su armario y tomo una camisa y un pantalón y me los entrego – Como tenemos la misma altura se que te quedara bien – dijo riendo, tome las prendas con timidez e hice una reverencia agradecida. Ruki salió de la habitación cerrando la puerta deseándome una feliz noche y yo me desplome en su cama. Normalmente habría dudado un poco más en aceptar la oferta de dormir en la cama de el vocalista, sin embargo estaba demasiado cansada y deseaba poder dormir tranquilamente, sin ninguna preocupación y sin ningún mal recuerdo, sabía que estando en aquel lugar nada malo podría pasarme, después de todo Ruki era una buena persona y sentía que podía confiar en él.

La alarma de mi teléfono me hizo despertarme de golpe, a pesar de estar en la casa de Ruki todavía estaba algo asustada, por alguna extraña razón tenía el presentimiento de que Kazuki no estaba tan lejos como todos pensaban, el me inspiraba algo de miedo, parecía ser más salvaje, sin embargo no quería caer en su juego, no quería darle el placer de gozar con mi temor, así que había decido que lo mejor sería buscarlo y encontrarlo antes que él a mí. Me levante de la cama del vocalista y arregle lo que pude mi cabello, después de eso organice la cama tratando de que quedara lo más perfecta posible, sabía que Ruki era un fanático del orden y la limpieza así que no quería ocasionarle ningún problema, suficiente habría tenido con dejarme pasar la noche en su casa. Salí de la habitación y me dirigí al comedor donde podía escuchar a Ruki. El vocalista se encontraba bebiendo nuevamente de su termo negro mientras tarareaba algunas canciones, no pude evitarlo pero pensé que esta era una excelente forma de comenzar el día, escuchando a mi vocalista favorito frente a frente. Sonreí para mí misma mientras me acercaba a la mesa.

-Buenos días Ruki-san ¿Cómo estas hoy? – el vocalista se levantó de su asiento y me sonrió.

- Estoy bien, gracias por preguntar – con un gesto me indico que me sentara en uno de los asientos - ¿quieres pancakes o se te ofrece algo más?

- ¡oh! No te preocupes por eso… me conformo con beber un poco de leche – Ruki asintió mientras tomaba rumbo a la cocina, sin embargo lo detuve rápidamente– Por favor… puedo hacerlo yo sola, ya te eh molestado mucho.

- ¿Qué clase de anfitrión seria si te dejara hacer eso? – pregunto divertido.

- Uno muy amable – Ruki rio y yo me adelante a la cocina, busque en los estantes cuidadosamente un vaso, tenía miedo de cometer algún error y no quería que Ruki terminara odiándome por arruinar su hermosa y ordenada casa, después de eso me serví medio vaso de leche mientras temblaba con nerviosismo, temía que si lo llenaba del todo podría derramarla, y estuve a punto de hacerlo cuando escuche la risa burlona de él vocalista a mis espaldas.

- Dormiste calmadamente toda la noche en la casa de un sanguinario vampiro ¿y estás nerviosa por derramar leche? – me encogí de hombros riendo también.

- Prefiero ser asesinada a ser odiada por mi ídolo – Ruki se acercó a mí, tomo la leche y termino de llenar mi vaso, después de eso acaricio mi cabeza y se alejó riendo nuevamente. Sonriendo tome un pequeño sorbo mientras que arreglaba un poco mi cabello.

– Te dejare algo de ropa en el baño para que te prepares, tienes clase en media hora ¿cierto? – grito Ruki desde la sala. Yo abrí mis ojos sorprendida, no recordaba haberle mencionado mi horario de clases.

- Si… ¿Cómo lo sabes Ruki-san? – termine de beber el vaso y lo lave de inmediato, después de eso lo seque para luego dejarlo organizadamente en su sitio. Salí de la cocina en busca de Ruki pero no lo encontré en la sala.

- Ya que es necesario mantenerte a salvo de Aoi-kun y Kazuki-kun nuestro adorable líder se tomó la libertad de averiguar tu horario de clases – el vocalista salió del cuarto de baño – Todo está preparado para que te des una ducha, apúrate si quieres llegar a tiempo, mi casa está lejos de tu universidad – Sonreí agradecida con él, sentía una gran felicidad a causa de los cuidados que los miembros de mi banda favorita me brindaban, jamás habría creído que me encontraría en esta situación.

-Lamento que las cosas sean tan complicadas por mi culpa, y muchas gracias Ruki-san – el vocalista sonrió amablemente y después de eso se dirigió a su cuarto. Suspire con alegría, y entré en el baño sonriendo tontamente y al mismo tiempo sintiéndome apenada por todo lo que estos chicos hacían por mi… tenía que devolverles el favor del alguna forma y solo podría hacerlo entregando mi sangre voluntariamente a Aoi.

Ruki me había dejado en la entrada de mi universidad, no había querido moverme de ahí ya que tenía un poco de miedo, o mejor dicho… no quería enfrentarme a Emilie, estaría furiosa conmigo, aunque igualmente yo no estaba precisamente feliz con ella, no me había gustado para nada la forma en que estaba manipulándome a mí y a Elliot para así quitárselo de encima. Había decidido esperar a Minako, si entraba con una amiga estaba segura de que tendría muchísimas más fuerzas para enfrentarme a ella, aunque también el hecho de haber estado junto a Ruki en la mañana había ayudado a hacer de este un gran día, sin mencionar que me había prestado ropa de su marca "Black Moral" no podía pedirle nada más a la vida y eso me daba algo de fuerza. Me había dicho que vendría a recogerme en la tarde ya que tendría una reunión con los miembros donde podría resolver todas mis preguntas e inquietudes. Estaba muy nerviosa por ello pero también me encontraba preocupada por otro asunto, había olvidado mi libro especial de la universidad así que temía que pudiera ser reprendida por algún maestro, esperaba que no tuviera la necesidad de usarlo hoy.

Los estudiantes iban llegando y saliendo, sin embargo aún no veía a Emilie o a Minako y ya comenzaba a hacerse tarde para mi siguiente clase, odiaba llegar tarde, así que no me quedó más opción que ir. A pesar de todo no tuve prisa en ir a mi siguiente clase, solo avance lentamente y con cuidado de no toparme con nadie que no fuese Minako, realmente no recordaba si ella tendría clase conmigo o por el contrario estaría totalmente sola. Me desanime pensando que eso podría pasar, realmente necesitaba de alguien en este momento, necesitaba que alguien me hablara de sus problemas y sus experiencias para así no pensar en mi situación. Por otro lado también quería algo de tiempo para pensar que debía hacer con Aoi, aún estaba algo molesta por la actitud que había tenido conmigo sin embargo también debía entender que todo eso había sido solo un efecto secundario por haber tomado mi sangre sin mi permiso, o esa era la conclusión que yo había sacado, y por otro lado también estaba el siguiente asunto, necesitaba encontrarme con Kazuki, estaba más que segura que este chico no se encontraba lejos, incluso me parecía que estaba disfrutando demasiado de esta situación.

Había llegado al aula de clase y justo como había pensado Minako no se encontraba aquí, aunque me decepcione un poco mantenía la esperanza de verla más tarde en la siguiente clase, sin embargo algo me decía que mi amiga ni si quiere se presentaría a la universidad el día de hoy. No preste atención durante la clase y afortunadamente no había necesitado usar mi libro por ahora, todo el tiempo no había dejado de pensar en una forma de encontrar fácilmente a Kazuki, sin embargo no parecía nada sencillo de hacer y la única oportunidad real de encontrarlo era llamándolo directamente. Me levante para ir a la siguiente clase sin embargo en vez de dirigirme al aula me desvié de mi camino para buscar un lugar donde pudiera tener un poco de privacidad y así llamar al guitarrista. Extrañamente la universidad no estaba tan llena como de costumbre, así que fue sencillo encontrar un lugar totalmente vacío y solo para mi cerca del edificio especializado en diseño de modas, me preocupaba que Emilie pudiese verme pero era el único lugar que tenía disponible para un momento como éste. Tome mi teléfono y busque nuevamente el mensaje que había recibido la noche anterior, sentí un leve escalofrió en mi espalda que logro estremecerme completamente, tomé aire con fuerza y comencé a llamar al guitarrista. Me recosté sobre la pared y cerré mis ojos intentando tomar valor, podía escuchar los latidos de mi corazón sincronizándose con el timbre del celular, una parte de mi rogaba para que Kazuki no atendiera el teléfono, sin embargo quería terminar con todo esto pronto.

-¿Alice-chan? – Respondió el guitarrista al otro lado del teléfono, abrí mis ojos de golpe, el miedo se apodero haciendo que las palabras no salieran de mi boca – Así que eres tu… veo que no le dijiste nada a tus amigos sobre mí, bueno eso lo hace aún más divertido – la rabia se apodero de mi dejando de lado al miedo y dándome la fuerza para responderle ¿cree que esto es un juego?

- ¿Qué demonios quieres Kazuki-san?- El vampiro soltó una carcajada que me hizo enrojecer de furia.

- Tu sabes lo que quiero ¿no crees que es una pregunta obvia Alice-chan?-.

-Pero ¿es necesario jugar éste juego? ¿No crees que estas llevando las cosas demasiado lejos?-.

- ¿Puedo preguntar a qué llamaste mi pequeña Alice-chan?- pregunto con un tono de ternura que me sacó de quicio.

- Quiero verte – dije con un tono de voz severo.

- Eso es muy tierno de tu parte, me alegra saber que estás pensando en mí -.

- ¡No juegues conmigo! –.

- Solo quiero que esto sea entretenido para ambos- Se quejó como un niño pequeño.

- Escucha… sé que quieres mi sangre y estoy dispuesta a dártela voluntariamente, así que dime, donde y cuando – hubo un silencio que me pareció duró más de lo que en realidad duró.

- Te veré esta noche, si no me equivoco cerca de tu universidad hay un parque… nos veremos allí – genial, ahora el también sabia donde estudiaba, estaba segura de que también sabría donde vivía – Mas te vale ir completamente sola -.

- No te preocupes, te veré después entonces – colgué el teléfono antes de que pudiera decirme otra cosa más para provocarme, estaba demasiado enojada en el momento, pero al mismo tiempo me sentía frustrada por seguir su estúpido juego… tenía un mal presentimiento.

Me deje caer en el suelo aun recostada contra el muro y suspire, no me sentía muy bien, la herida de mi mano comenzó a arderme, era casi como si me estuviese quemando y al mismo tiempo un fuerte dolor de cabeza se apodero de mí. Como un golpe repentino el aire comenzó a escaparse de mí haciendo que fuese aún más complicado el respirar. Perdiendo todas mis fuerzas en un segundo cerré mis ojos olvidando el temor que acaba de sentir, ignorando el fuerte dolor de cabeza, solo quedó el ardor en mi mano y todo se volvió negro.

Estaba caminando en un bosque de cerezos durante la noche, estaba sola y buscaba algo, no sabía muy bien que era pero a pesar de eso no me apresuraba en ir por ello, solo caminaba con pasos inseguros admirando el paisaje, me detuve cuando escuche el crujir de unas ramas a mis espaldas, el corazón se me detuvo por un mini segundo, estaba asustada y nerviosa, me gire lentamente para buscar a la persona que estaba detrás de mí pero no encontré a nadie, mire en todas las direcciones pero nada, cuando estaba dispuesta a seguir mi camino estuve a punto de perder el equilibrio por culpa de Kazuki que se encontraba frente a mí, me paralice. El guitarrista sonrió amablemente y tomo mi mano vendada llevándola a sus labios, mi cuerpo temblaba y la sonrisa de Kazuki crecía, sus ojos se tornaron rojos, sin embargo esta vez no tenía miedo, esta vez me sentía tranquila, mis músculos se relajaron y los latidos de mi corazón volvieron a su ritmo normal, Kazuki acaricio con ternura mi cabello y después de eso me abrazo… se sentía bien, me sentía segura. El tierno abrazo no duro mucho, se transformó en un agarre brusco y posesivo, intente con todas mis fuerzas apartarme de él sin embargo cuando mire su rostro no me encontré con Kazuki sino con Aoi, quien tenía una expresión sombría en su rostro incluso mucha más aterradora que la de aquella noche, con una sonrisa macabra mostro sus afilados colmillos los cuales en un movimiento fugaz clavo con dureza en mi cuello.

Me desperté de golpe levantándome de la camilla en la que me encontraba, respiraba con dificultad y estaba sudando, instintivamente lleve mi mano hasta mi cuello, no había nada, sin embargo todo ello se había sentido tan real, como sus afilados colmillos perforaban mi piel, el dolor… todo parecía ser muy real.

-Una compañera te encontró y te trajo a la enfermería ¿Estas bien? – Pregunto Emilie quien estaba sentada a mi lado, no la había notado hasta el momento en que había hablado, el corazón se me encogió.

- Si… solo… un mal sueño – respondí aun con la respiración entre cortada.

- Ya veo – respondió obviamente algo molesta - ¿y tu mano? ¿Por qué estabas inconsciente?-.

-Me corte intentando cocinar… estaba distraída -.

-Ya me hago una idea de la razón -.

- Y… - ¿Por qué exactamente había caído inconsciente? Tal vez se debía a uno de los efecto secundarios por haber sido mordida por Aoi –Solo estoy cansada -.

- ¿Qué estuviste haciendo anoche? ¿Fuiste algún tipo de fiesta con tus amigos famosos?- sabía que estaba molesta pero ¿tenía que sacar todo eso justo en este momento?

- Me quede en casa de Ruki-san… lo siento… no te había dicho nada sobre ellos – La cara de Emilie enrojeció.

-¿Lo sientes? ¿Solo eso? ¡Se supone que somos como hermanas! No tenemos ningún tipo de secreto… nos contamos todo ¿o no? ¡Si hubiese sido yo hace mucho tiempo te lo habría dicho! Sabes lo mucho que me gusta Ruki ¿no? No te creo que lo sientas -.

- ¿Acaso me diste alguna oportunidad para contarte esto apropiadamente? Si, los conocí pero no imagine que terminaría pasando tanto tiempo junto a ellos, además desde que llegue has intentado controlar mi vida a tu antojo ¿crees que eso es divertido? Deja de hacer lo que quieras conmigo, soy como tu hermana pero no soy tu mascota – estaba demasiado agotada como para seguir discutiendo con ella así que esperaba que dejara todo esto. Pude notar como apretaba sus dientes y como cerraba sus ojos con fuerza para calmarse.

-Está bien… admito que no me eh portado muy bien contigo… Solo estaba preocupada – dijo en un tono muy bajo de voz.

- Emilie, entiende que no soy tan débil como tú crees…- me pareció notar que se formaba una sonrisa en su rostro por un leve segundo, sin embargo me miro con seriedad

- Lo siento ¿sí? – sin ningún tipo de expresión especial asentí y ella me imito, dejo de mirarme y se quedó en silencio, sabía que estaba buscando una forma de preguntarme por todo lo relacionado a los chicos y la verdad no tenía muchas ganas de hablar de eso pero supongo que no tenía más opción que aceptar, sin embargo cuando Emilie abrió su boca para hablar fue interrumpida por un golpe en la puerta –Adelante – dijo con un tono de voz molesto.

La puerta se abrió y los ojos de Emilie se agrandaron al ver a la persona que entraba por la puerta, había olvidado que Ruki vendría por mí en la tarde y el tiempo se había pasado bastante rápido mientras estaba inconsciente. El vocalista observo a Emilie y le hizo una reverencia en forma de saludo, mi prima inmediatamente se levantó y lo imito sin embargo esta no perdió tiempo alguno e hizo su presentación.

-Mucho gusto en conocerte Ruki-san, soy Emilie, la prima de Alice y una gran admiradora tuya – Los ojos de Emilie se iluminaron y sonrió con todas sus fuerzas para demostrar su alegría al vocalista, quien entro en la habitación y se situó a mi lado.

- Es un placer Emilie-san – respondió con una sonrisa leve – Gracias por cuidar de Alice-san este tiempo pero tengo un pequeño asunto pendiente con ella así que si no te molesta creo que debemos irnos – Emilie me fulmino con la mirada, sabía que quería que hiciera algo para que se quedara, sin embargo por más que quisiera no había nada que pudiera hacer - ¿Puedes levantarte? ¿Estás bien? – El vocalista me tomo del brazo y me ayudo a incorporarme, yo le sonreí y asentí.

- Nee-chan, lo lamento… pero debo irme, volveré más tarde ¿sí? Después de eso hablaremos – Sabia que Emilie hacia un intento muy grande por mantenerse calmada enfrente del vocalista, sin embargo también sabía que por dentro quería asesinarme.

-No te preocupes Alice… cuídate mucho – dijo en un tono amable y algo nostálgico, le sonreí con toda la sinceridad del mundo y Ruki realizo de nuevo una reverencia para despedirse, después de eso ambos salimos de la enfermería en silencio.

Caminamos lentamente por los pasillos, Ruki aún me sostenía pero esta vez de la cintura para no perder el equilibrio, mi corazón latía con fuerza ya que estaba avergonzada y para empeorar las cosas llamábamos mucho la atención de las estudiantes con las que nos topábamos en el pasillo. Sabía que Ruki solo quería ayudarme pero sinceramente comenzaba a sentirme la persona más molesta del mundo por ocasionarle tantos problemas, el debería de estar cansado de tener que cuidarme como una niña pequeña. Seguimos así hasta que llegamos a su auto donde me dejo con mucho cuidado en el asiento del copiloto. No dijimos ni una sola palabra, tal vez el enserio estaba molesto por tener que hacer todo esto, solo se limitaba a conducir, como si no notara mi presencia. El cielo ya se había teñido de un rojo claro a causa del atardecer, el clima era agradable y eso me hacía sentir bien. Sin decir nada me concentre en memorizar el camino para así volver más tarde y encontrarme con Kazuki. Lo curioso era que no me sentía asustada pensando en él después de haber tenido ese sueño, por el contrario me sentía inquieta pensando en que debía ver a Aoi. De repente caí en cuenta de algo realmente importante, había algo que necesitaba saber con urgencia.

-Ruki-san…- El vocalista me miro por un segundo indicándome que me había escuchado – Lamento ser una carga para ti, te has tomado muchas molestias, incluso has tenido que ir a la enfermería por mi… entiendo que estés molesto – No era eso lo que necesitaba saber pero debía llegar a eso de alguna forma, aunque la verdad si quería disculparme con él.

- Sinceramente… estoy molesto – el corazón me dio un brinco, ahora si me sentía culpable – pero cálmate, estoy molesto con Aoi-kun y Reita-kun, si no hubiésemos escuchado a Reita-kun no tendrías que estar pasando por esto y así Aoi-kun no habría tenido que morderte ocasionándote tantos malestares – Los ojos se me humedecieron de inmediato estaba demasiado conmovida con el vocalista, agradecía demasiado su preocupación por mí.

- Gracias – dije casi en un susurro, pero sabía que Ruki me había escuchado por la sonrisa que se dibujó en su rostro –Ruki-san ¿estarán todos hoy?- tenía que saber si Reita estaría ahí, sería peligroso si lograba darse cuenta de que me encontraría con Kazuki y eso tal vez podría hacer que se molestara más conmigo.

- Reita-kun y yo tenemos una sesión especial por lo que nos tardaremos un poco en llegar – me sentí aliviada pero al mismo tiempo desconcertada ya que no estaría con Ruki para sentirme segura, por ahora me llevaba mucho mejor con él – Pero no te preocupes Kai-kun está muy determinado en cuidar de ti, piensa que eres tierna – Ruki se rio y yo sonreí al verlo reír por fin – Ya tiene un apodo para ti, eres su pequeña, la hermana que siempre quiso – no pude evitarlo pero me reí de eso junto con él, Kai era demasiado adorable.

Habíamos llegado a un enorme edificio, para mi suerte había memorizado perfectamente el camino y no sería complicado para mi encontrarme después con Kazuki, el problema sería tener una excusa para escabullirme sin que ninguno se diese cuenta y también necesitaba dejar de pensar en ello o de lo contrario el bajista notaría lo que estaba pensando.

Ingresamos mientras le contaba un poco sobre mi vida y como me habían inspirado a lo largo de todo este tiempo, Ruki me escuchaba con mucha atención y de vez en cuando me preguntaba con mucho interés sobre otros asuntos, sabía que no podía disimular la emoción que sentía al estar hablando tan normalmente con él, me hacía sentir importante.

Alice-san, debo ir a encontrarme con Reita-kun en otro lugar, perdona no poder acompañarte, debes tomar el elevador hasta el piso catorce después de eso ve a la derecha, sigue hasta llegar a la quinta puerta a la izquierda ¿entendido? – Sonreí mientras asentía indicándole a Ruki que había comprendido todo – muy bien, te veo después – el vocalista siguió su camino y yo me quede ahí para despidiéndome hasta que lo perdí de vista.

Me dirigí hacia el ascensor tímidamente, todas las personas del aquel lugar vestían muy elegante o tenían un estilo genial, imaginaba que muchos de ellos serían artistas, me sentía intimidada en aquel lugar. Para mi suerte yo era la única esperando el elevador, sabía que me pondría nerviosa estando con todas estas personas importantes en un lugar tan incómodo como lo era un ascensor. En cuanto éste llego solo dos chicas de aspecto refinado y elegante salieron de el, yo entre rápidamente y presione el piso catorce justo como Ruki me había dicho que hiciera, afortunadamente nadie más ingreso así que me alivie de no tener que pasar ningún momento incomodo… podía sonar raro pero enserio me ponía nerviosa estando con gente desconocida en un espacio tan pequeño. El elevador comenzó a subir mientras sonaba una animada canción que no reconocí pero aun así sonaba muy familiar, aprovechando mi pequeño espacio de soledad me observe en el espejo y arregle algunos detalles de mi aspecto, como mi cabello y mi ropa. Cuando llegue finalmente al piso catorce camine nuevamente con inseguridad… Ruki había dicho a la derecha así que tome ese camino, avance con cuidado contando una por una las puertas que tenían una considerable distancia una de otra, supongo que para mayor privacidad. Estaba a punto de tocar la puerta para anunciar mi llegada pero me detuve al escuchar un grito histérico de Aoi.

¡Es que no la soporto! –

Aoi-kun, será mejor que te calmes la pequeña puede estar a punto de llegar- respondió el baterista con severidad.

No te atrevas a controlar mis emociones Kai-san… tengo mucho que quiero decir -.

¡Ya basta! No dejare que le digas nada malo a Hime-chan – dijo Uruha claramente enojado.

"Hime-chan" "la pequeña" – respondió Aoi en tono de burla - ¿Son idiotas o qué? ¿Desde cuándo se volvieron tan unidos? La chica es una molestia… no entiendo porque alguien como ella tuvo que ser mi elegida... –.

Detente en este momento Yuu-kun, no quiero tener que reprenderte – La voz del líder se llenó de rabia, no era normal escucharlo así.

¿Por qué les importa tanto? ¡Solo es una chiquilla que no vale la pena! -.

Mi visión se había tornado borrosa en un segundo, cuando me di cuenta las lágrimas caían con rapidez por mis mejillas, siempre había sabido que Aoi era algo temperamental pero me sentía muy lastimada en ese momento, el guitarrista era de mis miembros favoritos, lo había admirado por muchísimo tiempo en el pasado, y ahora, escuchándolo hablar de esa forma sobre mí me había herido totalmente. Tal vez Aoi no había dicho la gran cosa, sin embargo dolía tanto que tu ídolo te despreciara de esa manera, y peor aún… no lo culpaba a él de eso, me culpaba a mí misma por haber sido tan ruda e indiferente con el todo este tiempo, él estuvo pasando por un momento horrible y yo lo hice a un lado… si ahora me odiaba era solamente mi culpa.

Di un pequeño paso hacia atrás, no podía permitir que me vieran en este estado, mis rodillas comenzaron a temblar amenazando con hacerme perder el equilibrio en cualquier momento, sin embargo logre mantenerme estable gracias a que me había aferrado a la pared, camine hasta llegar al elevador que para mi suerte aún continuaba en el piso número catorce, en lo único que podía pensar era en que entre más rápido me fuese sería lo mejor.

Las lágrimas no dejaban de caer y por más que tratara no sería capaz de detenerme, aunque no me importaba mucho realmente, no me importaba si alguien entraba y me encontraba en ese estado, no me importaba si el elevador paraba en cada uno de los pisos, solo quería evitar que los miembros de mi banda favorita me vieran en este estado, sin embargo llegue sin ningún problema a la planta principal, sin perder más tiempo corrí fuera del ascensor para salir lo más pronto posible de aquel lugar, sin embargo aún no lograba ver con claridad a cause del mar de lágrimas por lo que choque contra alguien.

-Lo….lo siento…- dije sollozando y recuperando el equilibrio que había perdido, me preparaba para hacer una reverencia pero en vez de eso di un pequeño brinco hacia atrás, había chocado contra Reita.

-Pero… ¿Qué te pasó? – Su pregunta me hizo recordar lo que había acabado de suceder, la culpa que sentía y el dolor de haber sido despreciada por Aoi, rápidamente lleve mi mano a mi boca como un intento para contener el llanto – Alice…- dijo con una dulce voz que termino de romper mi corazón… había hecho que él sintiera lastima de mí, había provocado que mi bajista favorito en todo el mundo, el hombre que tanto me había hecho amar el sonido del bajo sintiera lastima por mi… Odiaba eso, odiaba ser tan sensible y débil, solo quería irme de ahí así que corrí lejos de todo… lejos de ellos.

Corrí con todas mis fuerzas, las lágrimas aun me impedían ver con claridad, pero me las arregle para avanzar sin ningún problema a través de las personas, aunque no falto mucho para que perdiera el aliento. Me detuve frente a una tienda de comics para descansar, vi mi reflejo en la vitrina de la tienda y me di cuenta de que mi rostro era un completo desastre, mis ojos estaban rojos e hinchados y mi cara húmeda por el llanto, hice un esfuerzo por mejorarlo y al parecer había dado resultado, ya no lloraba, ya no tenía fuerzas para hacerlo. Me incorpore mientras observaba a mí alrededor, por suerte Reita no me había seguido, eso me daba la oportunidad perfecta para ir en busca de Kazuki en el lugar acordado, y estaba segura de que el bajista no tenía idea de mis planes ya que en el momento en que nos cruzamos no estuve pensando en ello.

Ya era de noche por lo que probablemente el guitarrista me estaría esperando, no acordamos ninguna hora en particular, solo dijo … en la noche, camine recordando el camino que había grabado en mi memoria, sin embargo también me las arregle para preguntarle a las personas si sabían de una forma más sencilla de llegar y esto fue de gran ayuda. Tal vez se debía al sueño que había tenido pero quería ver a Kazuki, sentía que podría sentirme segura con él, quien sabe, tal vez terminaría dándole mi sangre solamente a él. Mis sueños siempre habían influenciado mis emociones, el concepto que tenía sobre alguien podía cambiar dependiendo de mis sueños, de igual forma, dependiendo de mis sueños podía despertarme sintiéndome triste o feliz, así que estaba segura de que eso era lo que ocasionaba que quisiera verlo. Por un momento llegue a pensar que podría tratarse de la habilidad de Kazuki para controlarme, pero él no estaba conmigo, no estaba cerca.

Llegue a un bosque lleno de cerezos, inmediatamente reconocí que estaba cerca del parque, camine mientras observaba las hojas caer con delicadeza, incluso perseguí algunas en el aire hasta que logre atrapar una o dos. Continúe mi camino para llegar al lugar acordado. Todo era muy solitario, no había ninguna sola persona por los alrededores y pocos autos pasaban cerca del lugar, sin embargo no le di mucha importancia a eso, no tenía miedo de encontrarme completamente a solas con el guitarrista. El parque se encontraba tranquilo, no se escuchaba ningún sonido a excepción del agua de la fuente cayendo. El recuerdo de Aoi se clavó en mi corazón como un puñal, nuestro segundo encuentro había sido en este lugar, aquel chico se había divertido observándome todo el día y había jugado conmigo mientras me enviaba mensajes de texto para provocarme. Ese día me había dado cuenta de que él era real, que estaba frente a mí y que enserio lo había conocido, ese día a pesar de estar molesta con él, a pesar de todo eso estaba muy contenta. La luz de la luna iluminaba sus ojos de una forma especial aquella noche, su mirada me había congelado y su voz me había provocado escalofríos, su cercanía me había hecho sentir segura e indefensa al mismo tiempo, me pregunto si algo habría cambiado si ese día me hubiera enterado de todo. Sentía que Aoi iba a decírmelo aquella vez, sin embargo Reita había intervenido para que el guitarrista no dijera una sola palabra, y tampoco lo culpaba de ello, la barrare de mi corazón no permitiría que Aoi se acercara a mí, esa era la razón por la cual lo trataba tan fríamente.

Me pare en frente de la fuente, podía ver el reflejo de la luna en el agua, una luna casi llena que brillaba con intensidad, aunque no igual a aquel día.

Me había dado cuenta que al recordar todo eso nuevamente me encontraba llorando, las lágrimas caían con suavidad mientras en mi rostro se había dibujado una sonrisa, todo había sido hermoso y mágico mientras había durado, pero al parecer ya no podría volver a eso jamás.

-Alice-chan – dijo una voz áspera a mis espaldas. Me gire de golpe para encontrarme con Kazuki, me había olvidado por completo de él – Te ves muy bien hoy – Kazuki dio un paso al frente. Llevaba una chaqueta negra y una camisa blanca, tenía un jean negro con varias cadenas en él y unas botas militares.

-Kazuki-san…- el guitarrista me miro al ojos y una onda de calor me inundo el pecho, lo estaba haciendo de nuevo - ¡no hagas eso! – grite mientras cubría mi rostro con mis manos, Kazuki solo rio.

-¿No hacer qué? – pregunto con un tono de voz inocente.

- No finjas… estás controlando mi cuerpo para que reaccione como tú quieres - aún continuaba cubriéndome el rostro, pensaba que si no lo miraba a los ojos no podría hacer nada conmigo.

- Mi pequeña Alice-chan – me estremecí al darme cuenta de que el guitarrista se había acercado más a mí – Yo no estoy haciendo nada – dijo con ternura mientras me rodeaba con sus brazos - ¿Cómo podría controlarte? No me atrevo a hacerte algún daño -.

- ¡Mientes! – le dije mientras intentaba apartarme de él, pero fue inútil, Kazuki me atrajo más hacia el obligándome a mirarlo, su sonrisa era juguetona y sus ojos reflejaban el hambre y el deseo por beber mi sangre, era la misma forma en la que Aoi me había observado aquel día. Sin embargo no tenía miedo, una parte de mi quería que lo hiciera, quería ser mordida por él, pero sabía que esa parte era solamente un sentimiento impuesto, era lo que Kazuki quería que sintiese - ¡suéltame! Deja de hacer las cosas de esta forma Kazuki-san -.

-¿O qué? No creo que estés en posición de decir esas cosas Alice-chan – El guitarrista aparto unos mechones de cabello de mi cuello y después de eso lo besó, mi cuerpo se estremeció ante el contacto de sus labios, tenía que hacer algo, sabía que Kazuki no tenía ninguna buena intención – No quiero compartirte, sería más sencillo dejarte sin una sola gota de sangre, así Aoi no tendría nada para él – Sus palabras habían terminado de sobresaltarme, tenía que hacer algo y rápido, comencé a aplicar toda mi fuerza para apartarme de él, intente clavar mis uñas en su piel para soltarme pero nada de eso funcionaba, por el contrario Kazuki estaba disfrutando de ello - ¡Eso es! Sigue así, lo haces aún más divertido – El guitarrista soltó una carcajada que me hizo enfurecer.

-¡¿Cuál es tu maldito problema?! – dije intentando separarme de él, era inútil.

Kazuki me apretó contra su pecho con tal fuerza que llegue a perder el aire, el continuaba riendo, lo mire aterrada y me di cuenta de que sus ojos se habían tornado rojos, sabía lo que eso significaba, estaba a punto de beber mi sangre. Mi corazón comenzó a latir a con fuerza por el temor. Kazuki jalo de mi cabello para dejar mi cuello al descubierto, intente hacer lo que pude por soltarme pero no podía hacer nada, realmente era una tonta, yo sola había caído en su trampa, me había servido al lobo en bandeja de plata.

-Itadakimasu – dijo en un susurro siniestro que me puso la piel de gallina. Kazuki clavo sus colmillos en mi cuello con brusquedad, un grito agudo se escapó de mis labios, el guitarrista comenzó a succionar con fuerza lastimándome aún más, una lagrima cayo por mi rostro, estaba segura de que Kazuki no tendría la intención de dejarme con vida, bebía con tal desespero y placer que sabía no se resistiría a dejar una sola gota de sangre, entonces ¿iba a morir? Pensé en Emilie por unos instantes, si este iba a ser mi final me sentiría mal de irme sin haber hecho las paces con ella, aunque si moría hoy no me arrepentiría de nada mas, había llegado al país que tanto había amado durante toda mi vida, había conseguido amigos irremplazables, y lo más importante había conocido a las personas que me habían ayudado a seguir adelante en los momentos más tristes de toda mi existencia, si era asesinada hoy al menos podría estar feliz por ese hecho tan maravilloso.

Comencé a sentirme cada vez más y más débil, con dificultad podía mantener mis ojos abiertos, de vez en cuando me quejaba por el dolor sin embargo mi voz iba perdiendo su fuerza conforme Kazuki bebía. Mi cuerpo se congelo y un fuerte mareo se apodero de mí, tenía sueño, quería cerrar mis ojos y descansar, no quería hacer ningún tipo de esfuerzo, solo quería descansar. El guitarrista separo sus colmillos de mi cuello y me observo, apenas y podía verlo bien.

-Gracias Alice-chan – dijo divertido – Pero no quiero acabar con este juego todavía – Me sentí aliviada por sus palabras pero al mismo tiempo irritada sin embargo no tenía la fuerza necesaria para responderle. Como si no fuera nada Kazuki me soltó dejándome caer en la fuente, haciendo que el frio se volviera más intenso, el agua entro por mis pulmones haciendo doloroso el respirar, el guitarrista me tomo del brazo y me arrastro hasta el borde de la fuente.

-Sostente fuerte Alice-chan, no queremos que te ahogues ¿o sí? – con las pocas fuerzas que tenía me aferre al borde rocoso mientras tosía bruscamente e intentaba recuperar el aire, estaba temblando de frio.

Observe como Kazuki limpiaba su boca manchada de sangre y me hacía un gesto de despedida con su mano mientras reía, en un abrir y cerrar de ojos se había ido. Mi respiración era agitada, mi cuerpo se congelaba, no lograba distinguir nada con claridad, estaba segura de que si Kazuki no me había matado al menos moriría en aquel lugar. Cerré mis ojos, estaba cansada, ya no quería hacer ningún esfuerzo, apoye mi cabeza sobre mi mano y espere a que mi muerte llegara.

No tengo idea de cuánto tiempo pasó, pero una nueva sensación se apodero de mí, comencé a sentir que estaba flotando, me sentía segura, el contacto de alguien contra mi piel fría y húmeda me quemo haciéndome estremecer.

-Es mi culpa – dijo una voz muy lejana -¿estás bien? Respóndeme algo por favor – le voz reflejaba preocupación – Por favor… - la voz se acercaba más - Solo dime algo – sentía que una sonrisa se dibujaba en mi rostro, me sentía tranquila y en paz, no me importaría mucho si llegaba a morir de esta forma, estaba feliz - ¡Maldición, di algo! – su tono de voz ahora mostraba desesperación, me rompía el corazón que fuese así, no quería que se sintiera mal, siempre me había gustado verlo feliz, no quería verlo así.

- A…Aoi...San... – dije con las ultimas fuerzas que me quedaban, sentí como el guitarrista me aferraba con más fuerza a él.

-Oh por Dios… Estas bien… todo está bien – dijo casi como queriéndose convencer de ello – todo estará bien – el frio se había ido, ahora solo podía sentir el reconfortante calor de su cuerpo, me sentía tranquila, sabía que podía confiar en él… como había dicho, todo estaría bien. Así como la felicidad me había inundado en un segundo también mi energía se desvaneció de la misma manera – ¡No vayas a rendirte! – Gritó nuevamente con desespero - ¡No te atrevas a hacerlo! – me habría gustado hacerle caso, pero ya no tenía fuerzas para seguir, sin embargo me esforcé por mirarlo, me esforcé por abrir mis ojos y verlo a él, sus ojos reflejaban el horror pero el alivio al mismo tiempo, sonreí para que no se preocupara.

- Estaré… bien…- dije y sin decir nada mas cerré mis ojos, esperando con todo mi corazón despertar después, esperando volver a encontrarlo, con ese deseo en mi corazón caí inconsciente, solo quedo en mis oídos el recuerdo de su voz llamándome.

Bueno este fue el capitulo de hoy... ojala les haya gustado, dejen comentarios por fis :3