Disclaimer: Cazadores de Sombras y sus personajes pertenecen a la maldita Cassandra Clare. Si fueran mios, todo se centraria en el Malec, Jace y Clary si resultarian hermanos, Maia e Isabelle saldrían juntas despues de saber sobre Simon y Valentine montaria una academia de ballet junto con Sebastian.


-¿Recuerdas nuestro primer beso? - Tu pregunta me sorprende por un instante, y bajo la mirada para encontrarme con tus ojos, observándome fijamente.

Estamos en mi departamento, yo sentado en el sofá, viendo el televisor, mientras que tus estas con la cabeza en mi regazo, leyendo un libro antes de tu pregunta.

-Claro que lo recuerdo, ¿Cómo olvidarlo? -sonrío ante el simple recuerdo, pero veo como frunces un poco los labios, en una mueca de molestia. Enarco una ceja. -¿Tu no?

-Bueno, sí, lo recuerdo, pero… -tu voz se apaga conforme hablas, mientras mantienes esa mueca.

-¿Pero…? -te pregunto expectante.

-Pero nada. -murmuras y te levantas en un movimiento rápido. -Ya es tarde, seguramente Isabelle ya está preocupada…

-Isabelle está bien, seguramente en Pandemonium con Simon. -Te interrumpo, un poco dolido por tu cambio de conversación- Dime que palabras iban después de ese curioso "pero".

Bajas la mirada, se que empiezas a molestarte, pero mantengo la postura, quiero, preciso, saber que ocurre por tu mente.

-No iba nada, Magnus, solo déjalo. -te encaminas a la puerta, y si bien, trato de contener mis ganas de seguirte, no lo logro, y cuando me doy cuenta, ya estoy a tu lado apoyándome de la puerta para impedirte el paso.

-Si dices que lo deje, es porque en verdad iba algo. -presionas los labios con más fuerza, al igual que los puños, mientras que, sorprendentemente, un sonrojo invade tus mejillas.

-Déjame salir. -tu voz sale de una manera autoritaria.

-No hasta que me digas que ocurrió.

Entrecierras los ojos, mientras el sonrojo se hace más pronunciado, pero tú no pareces advertirlo.

-Déjame salir -vocalizas molesto y niego con la cabeza.- ¡Ahora!

-No, quiero saber.

Ruedas los ojos y retrocedes hasta quedar recostado en el sofá, totalmente enfurruñado.

Me acerco y arrodillo a tu lado, fingiendo una sonrisa.

-¿Me dirás? -insisto.

Me lanzas una mirada, fría, y a la vez, avergonzada.

-No.

Ruedo los ojos, pero no insisto, me siento en el suelo y continúo viendo el televisor, contigo a mi espalda.

-¿He mejorado? -susurras, tomándome por sorpresa, otra vez.

-¿En qué? -me volteo para verte, un poco confundido.

-Ya sabes en que. -te cruzas de brazos, mirando al techo fijamente.

Mi mente avanza a velocidad, y en el momento en el que comprendo a que te refieres, entiendo el porqué de tu enojo inicial.

No puedo evitar lanzar una carcajada.

-No hacía falta que te rieras -me reprochas totalmente rojo por la vergüenza y la molestia- Con que me dijeras que no, era suficiente.

Ruedo los ojos y me inclino sobre ti para darte un ligero beso en los labios.

-No seas bobo, no me reí por eso -me miras interrogante, posiblemente, aún sin creerme- Me reí porque te molesta el creer que no has mejorado.

Bufas y te volteas en dirección contraria a mí.

No puedo hacer más que sonreír ante eso.

Me levanto y me voy a la alcoba, con una felicidad indescriptible.

No hicieron falta palabras, se que te ganara la curiosidad y vendrás a exigirme la respuesta.

Y cuando lo hagas, te diré lo perfecto que eres para mí, lo mucho que te necesito, lo mucho que te amo.

Sin la necesidad de que "hayas mejorado".

Y vaya que lo hiciste.


¡Fine! ¿Qué les pareció? Dejen su comentario, nada les cuesta el dar su opinión, ya sea aquí, o en Facebook, ustedes señoritas que se que saben a quienes me refiero ;)

El cap, como siempre, va dedicado a Val Rueda, que, de manera inconciente-conciente me da las ideas para con el comportamiento de Alec, para Eli, mi parabatai que sigue sin saber que ocurre con su sangre sucia, pero al que mataremos si sigue de imbécil.