John odiaba todas esas preguntas corriendo por su mente. Especialmente odiaba tener esas preguntas mientras su mejor amigo recostado en la cama plegable usando nada además de una toalla, estudiando un libro que había encontrado.
"¿Qué haces?" Dijo John, llegando a un casi desnudo Sherlock.
"Este libro que tienes en anatomía. Es fascinante." Sherlock murmuró. "Lo siento pero creo que reemplazaré a Frodo con la cantidad de peso que se necesita para romper un ligamento."
"No—" John sacudió la cabeza. "¿Por qué estás desnudo? ¿Por qué no te pones algo de ropa?"
"Estoy más cómodo desnudo. Y no tengo ningún extra. Tu madre está lavando las ropas que estaba usando hoy."
La madre de John llegó a la casa con comida China y un par de palabras de bienvenida para Sherlock antes de que tener que irse a hacer el turno de noche en el hospital.
"¡Eso no significa que te relajes desnudo por los alrededores!" Dijo John, evitando sus ojos. Sintió como el calor subía por su cuello y se anidaba en su nariz. Hubo una pausa embarazosa.
"Dijiste que no te incomodaba." Sherlock frunció el ceño. "Pero lo hace."
"Sí, Sherlock. Supongo que sí." Replicó.
"Me gusta hacerte sentir así." Murmuró Sherlock, mirando fijamente a John. Él seguía sin poder mirarlo. "¿Sabías que muchas formas de primates evolucionados hacen elaboradas exhibiciones peneanas a sus compañeros deseados?" Sherlock finalmente miró hacia otro lado. "En cierto modo... me siento un poco así en este momento."
"Pensé que odiabas las trivialidades."
"No me puedo sacar ese estúpido hecho de la cabeza, especialmente ahora. Parece tan… apropiado. A pesar de que no sospecho ninguna razón sexual… más o menos para medir tu reacción."
"Estás tratando de decirme que quieres mostrarme tu—" John no pudo decir la palabra, sus mejillas estaban por reventar por aguantarse la risa.
"Por favor, no te rías." Dijo Sherlock, con su cara enrojecida como el primer día que John lo vio. Él estaba claramente autoconsciente de sus acciones.
"Oh… no, lo siento Sherlock" John se acercó, cerrando la puerta detrás de él. "Hay un estudiante de primaria dentro de mí. Pene. Está bien."
"¿Aún te ríes de la palabra pene?" Sherlock frunció el ceño.
"¿Y tú nunca?"
"No." Dijo Sherlock con la mayor naturalidad. "Son partes del cuerpo, como un brazo o una pierna. Son solo trozos de alta sensibilidad."
"Así que tú…" John cerró los ojos. "No importa."
"¿Qué?" Sherlock dijo bruscamente.
"No es nada."
"No, no lo es. ¿Qué ibas a decir?"
"Ponte ropa interior, y luego podemos conversar." Dijo John, sentado en su cama. John tuvo que encontrar otra sábana para su cama porque Sherlock se rehusó a usar cualquier otra sábana que la original en la que había dormido. Sherlock tomó un par de boxers que eran a cuadros y relativamente nuevos. Soltó su toalla sin ningún tipo de advertencia, los ojos de John se abrieron y rápidamente desvió la mirada. Demasiado tarde, sin embargo. El firme y apretado trasero de Sherlock estaba impreso en sus párpados. Y ahora ese firme y apretado trasero de Sherlock estaría deslizándose en sus boxers. John tuvo que presionar sobre su regazo más bien fuertemente para disuadir a su pene de responder. ¿Qué estaba pasando? El nunca se había sentido así por ningún otro hombre. Él ha visto un montón de hombres desnudos sin ninguna reacción sexual en absoluto, pero Sherlock—
"Ahora, ¿qué ibas a preguntarme?" Dijo Sherlock arrastrando las palabras. O tal vez no lo hizo. Pero Sherlock hacía que sonaran tentadoras para John en estos momentos. No quería hablar de penes en este momento. No podía.
"¿Por qué Mycroft te echó?" Dijo John. Estaba honestamente curioso y eso haría desaparecer el sonrojo de sus mejillas. Respiró temblando y volvió a mirar Sherlock. Los boxers colgaban bajo en sus caderas, su cuerpo delgado y pálido curvado hacia John con interés. Tenía las piernas cruzadas debajo de él. Se mordió el labio.
"Ya te lo dije, John." Dijo suavemente Sherlock.
"No me des eso. Sé que vienes de dinero. No me importa. Dime qué ocurre." Dijo John, seriamente. Los pensamientos sobre sexo se habían ido de la mente de John. Algo serio le había ocurrido a Sherlock y él quería ayudarlo.
"No es nada."
"Mentiroso."
"No es nada melancólico, ¿ya?" Rompió Sherlock. "Te lo diré, pero tienes que jurar que no me tendrás lástima."
"No te podría tener lástima si quisiera, Sherlock Holmes." Dijo John. Sherlock bajó la mirada. Puso la sábana alrededor de sus hombros para más comodidad y comenzó a jugar con sus uñas.
"Yo nunca… he sido bueno con las palabras. No hablé hasta los dos. Luego de eso, era todo oraciones de una palabra hasta los 10, cuando fue necesario que recitara poemas. Tomó... mucha práctica para entender lo que estaba aceptado socialmente. Como caminar desnudo. Me obsesionaba con el más pequeño de los temas. Estaba increíblemente obsesionado con los asesinos seriales desde los 5 a los 15. Mis padres pensaron que estaba enfermo. Enfermo del tipo de 'incapaz de ser ayudado' o 'este niño es un demonio'. Mi padre intentó mucho sacarlo de mí. Evidentemente en vano. Yo pensaba que mi nombre era re-retardado. Tanto como Sherlock." Sherlock respiró temblando. "En algún momento del año pasado… él se frustró… cuando revelé que había estado acostándose con una de las criadas. Me golpeó hasta que devolví el golpe. En el instante en que hice eso, los guardias me llevaron. Me quitaron mi tutor personal y fui enviado a un internado. Solo hace unos meses atrás hice intencionalmente que me echaran y tomé un tren a Londres para vivir con Mycroft. Él me envió a su apartamento aquí, diciendo que se estaba quedando en este lugar y me inscribió en la escuela pública y… aquí estamos." Sherlock se encontró con los ojos de John otra vez y se alivió al encontrarlos firmes y seguros, en vez de llorosos y lastimeros. "Mycroft piensa que estoy actuando infantilmente, al no querer ir con mis padres. Él dice que todo buen niño recibe una paliza y que debería volver a vivir con ellos. Normalmente, lo habría escuchado, pero ahora no puedo. He encontrado la felicidad. No había estado feliz desde que tenía siete. Estoy feliz aquí contigo." Sherlock suspiró. "Es estúpido hacer juicios basados únicamente en emociones humanas—"
"No, no lo es." Dijo John. "Si estás feliz, entonces eso es lo correcto que debes seguir. Tu cerebro es increíble. Tendrás éxito a cualquier lugar que vayas. Pero se necesita un tipo especial de lugar para hacer un cerebro como ese... realmente feliz."
Sherlock levantó la mirada hacia John, con fríos ojos anchos e inocentes— buscando en la cara de John la verdad. Sus labios se abrieron lentamente en estado de shock. "Yo... yo no..."
"No tienes que."Arrancó John. "Todos tienen sus demonios, Sherlock. Es como los atacamos lo que nos define."
Sherlock rió suavemente y miró sus pies.
"Que poético de tu parte, John." Murmuró Sherlock, sonriendo. "Pero muchas gracias."
"Sí… bueno… creo que es mejor que nos vayamos a la cama." Dijo John. "Es tarde."
"Es solo medianoche."
"Sí, y yo voy a ir a la escuela mañana." John bostezó. Se recostó en su cama y se enrolló bajo las sábanas extra de su hermana. "Buenas noches, Sherlock."
Sherlock se levantó y apagó la luz. "Buenas noches, John." Murmuró.
Gothicmetal: El capítulo 6 es uno de mis favoritos, porque siento que la interacción entre los personajes es tan acertada. Me encanta ese equilibrio que siento entre el AU y lo canon.
Además, me gusta porque se me hace muy fácil hacer una imagen mental de casi todas las escenas. Mi preferida es cuando Harry llega y ve a Sherlock en la puerta de la cocina. No sé si conoces a Reapersun en Tumblr, pero esa precisa escena y, en realidad, la mayoría de las escenas de cualquier fic de Sherlock que he leído, las imagino con su estilo de dibujo, que por cierto es hermoso.
También puedo agregar que me gusta porque se me hace divertido intentar imaginar cómo es la casa de John a través de la descripción que la autora hace. Admiro mucho la arquitectura de los edificios.
Ya ves, son como un montón de factores juntos que convierten a ese capítulo en uno de mis favoritos.
