La graduación fue larga y aburrida. La gente alrededor de ellos estaba llorando, pero Sherlock y John mayoritariamente jugaban con sus uñas y esperaba a que terminara. Cuando todo finalizó, Sherlock encontró a John inmediatamente y lo apartó para irse.
"¡Holmes, Watson!" Alguien los llamó. Sherlock y John se dieron vuelta, completamente sorprendidos. El chico se acercó. John lo reconoció como Greg Lestrade. Él jugaba rugby con Lestrade hace dos años. Los dos no habían hablado mucho. "Hey. ¿Cómo están?"
"¿Qué quieres? Sherlock frunció el ceño. "Seguramente no estás aquí para lanzar un último acoso antes de que todos vayamos en caminos diferentes."
"¿Qué?" Lestrade parpadeó. "No—Solo me preguntaba si querían venir a esta pequeña fiesta de graduación que estoy teniendo en mi casa."
"No."
"Es-espera." Dijo John. "¿Por qué nos estás invitando?"
"Bueno… es como un grupo de nosotros quienes… bueno, todos pensamos que ustedes eran buenos pero nunca tuvimos las bolas para acercarnos a ustedes. Ustedes dos viven en su especie de mundo propio."
"Tuvimos que o habríamos sido susceptibles a burlas despiadadas." Sherlock gruñó. John puso ligeramente una mano en la de Sherlock.
"¿Quién estará allí?"
"Oh... no mucha gente." Lestrade se rascó el cuello. "Yo, Molly Hooper, Sally Donovan, Anderson…"
"No." Dijo Sherlock. "No—no, absolutamente no—"
"¿Dijiste Sally Donovan?"
"Sí."
"Bueno, pensé que ella iría a otras fiestas de graduación."
"Va." Lestrade asintió. "Pero hice que se pasara por mi casa primero. Yo… yo solo quería invitarlos."
"No voy. No me importa si quieres ir, John, yo no voy."
"¿Por qué?" Dijo John.
"No responderé a su ultima provocación." Sherlock frunció el ceño, sorprendido. "No me digas que estás considerando seriamente ir—"
"Sherlock, podemos ir por un pequeño ra—"
"No,"
"Pero Sherlock si tú—"
"No."
John suspiró profundamente. Miró de nuevo a Lestrade. "Lo siento, está actuando infantilmente. Así que yo iré."
"¿Tú—tú vas a ir?" Preguntó Sherlock.
"Ciertamente."
"¿Solo?"
"Sorprendentemente, puedo estar sobre mis dos pies sin caer." Dijo John. Se dio vuelta hacia Lestrade. "¿Está bien si voy solo?"
"Sí, ciertamente." Respondió Lestrade.
"No voy a seguirte." Murmuró Sherlock.
"No te lo pedí."
"Bien, esos es bueno porque no lo voy a hacer."
"Bien."
"Bien." Sherlock apretó su mandíbula. John le sonrió, y Sherlock lo encontró muy molesto.
"Iré a dejar a Sherlock a casa y luego estaré en tu casa en una hora o por ahí."
"Excelente." Dijo Lestrade, sonriendo. "Te veré allí entonces." Se dio media vuelta y se fue.
Los ojos de Sherlock estaban muy abiertos con shock.
"¿Estás realmente enserio?
"Te dije que lo estaba."
Sherlock hizo una mueca y se cruzó de brazos. Se dirigió hacia el automóvil de John y se sentó en el asiento del pasajero, resto y con los brazos aún cruzados. John se echó a reír.
"Solo déjame donde Mycroft. Cuando termines de hablar con esos idiotas me puedes encontrar ahí."
"No sabes si son tan malos."
"No sabes si no lo son." Contrarrestó Sherlock. John se encogió de hombros y supo el auto en marcha
"Quería darte tu regalo de graduación." Murmuró Sherlock. "Y no, no es un orgasmo."
"¡No pregunté!" John se ruborizó.
"Estabas pensándolo."
"Tengo dieciocho, Sherlock, es naturalmente uno de los primeros lugares a los que mi mente va."
"Es una sorpresa." Dijo Sherlock. "Pero tenía ganas de dártelo de todos modos."
"Bueno, la espera lo hará todo mejor, ¿no?"
"No." Sherlock se encorvó. Miró hacia John y puso una pequeña sonrisa en su rostro. "Buscaré casos para resolver mientras tú estás fiesteando."
"Salva el mundo, Sherlock Holmes."
"Solo si es difícil de hacer."
