¡Jueves~!

Actualización w

Agradecimientos a Coyote Smith y AizumiMizore-YAOI por favoritear este fanfic w

¡A leer!

PD: ¡De ser mío South Park, Damien volvería a aparecer! Pero es de Trey y Matt ;A;


Aclaraciones: Quería incluirlo de algún modo en el texto, pero no pude. Los chicos tienen trece y Ike doce.

Capítulo 7 – Infiel

Nota: Capítulo inspirado gracias a la idea de Zurics.

Ike se acercó a la mesa donde estaban sus amigos. Repasaba las palabras en su cabeza y no dejaba de jugar con las manos, demostrando lo nervioso que estaba.

—Ruby…—los tres se fijaron en él, pero el canadiense sólo observaba a la mencionada. Tragó en seco y volvió a hablar—yo…yo…creo…—no estaba seguro de cómo decirlo, el discurso en el que había pensado toda la noche se había esfumado en menos de un segundo—croqeKystánñandoCraig—soltó rápido y en un murmullo.

— ¿Qué?—Tucker alzó la ceja al no entender qué había tratado de decirle.

—Que Kyle está engañando a Craig—repitió más lento, pero fue demasiado suave.

— ¿Qué?—volvió a preguntar. Ike cerró los ojos, no quería repetirlo.

—Que cree que Kyle engaña a tu hermano—dijo Georgie sin levantar la vista de su comida. El tenedor de Ruby cayó al plato y Karen emitió un leve gemido de sorpresa.

— ¿Qué?—preguntó por tercera vez, aunque en esta ocasión ya había entendido lo que trataba de decirle su amigo.

—Vamos, Tucker ya lo oís-

—Calla, Kafton—le interrumpió en un tono bastante frío y cortante, para luego fijarse en su amigo, quien seguía de pie— ¿por qué lo dices?—Ike suspiró antes de sentarse al lado de Georgie.

—Te diré lo que sé.

Sí, esto es una separación… OMG (?)

—Repítanme de nuevo por qué estoy yo aquí—exclamó Georgie escondido tras unos arbustos, mirando la casa de Ike.

—Porque parece ser que el hermano de Ike sale todas las tardes a encontrarse con su amante y debemos seguirlo para comprobarlo—explicó Karen sin quitar la vista del mismo lugar.

—No, me refiero a qué hago yo aquí—reiteró haciendo énfasis en la palabra.

—Si no querías no venías, gótico—replicó la castaña antes de que su amiga le repitiera todo al moreno. Él chasqueó la lengua, sabía por qué estaba ahí, si Ruby se descontrolaba y quería patearle el trasero al Broflovski mayor, ni Karen ni Ike podrían con ella. La seguridad de ambos estaba en peligro.

— ¡Ike nos está dando la señal!—avisó Karen llamando su atención. Miraron al segundo piso y, efectivamente, el canadiense les estaba haciendo señas desde su ventana. Agacharon más las cabezas por instinto y esperaron a que por la puerta apareciera el pelirrojo que planeaban seguir. Georgie oyó que Ruby gruñía.

—Está girando la esquina, vamos—indicó la mayor y los otros obedecieron. Antes de que voltearan, Ike se les unió.

—Uff, mamá casi no me deja salir—comentó mientras caminaba con ellos. El resto del camino fue silencioso, no querían que Kyle se percatara de su presencia. Cuando llevaban algo de diez minutos caminando, el mayor por fin se detuvo frente a una casa.

— ¿Quién vive aquí?—preguntó Karen, pero nadie supo responderle. Alguien salió y todos se quedaron en silencio para oír la conversación.

—Ho-hola Kyle, ¡ngh!

—Hola, Tweak, ¿practicaste lo del otro día?

— ¡GAH!—el rubio se jaló el cabello y se puso más nervioso delo normal—lo-¡lo siento, Kyle, ngh! ¡Lo olvidé!

—No te preocupes, tenemos dos horas para hacerlo hasta que nos salga, aunque te advierto que quedarás exhausto—advirtió divertido.

— ¡Lo-lo sé, Kyle! En especial si es contigo, ngh—le respondió la sonrisa e ingresaron a la casa. Los menores se quedaron callados por unos segundos.

—Tu hermano es un pervertido, Ike—dijo Karen, el canadiense aún no dejaba de estar sonrojado.

—Así que era cierto…—comentó Ruby para sí, mientras se paraba para ir hacia la casa.

—Espera, Ruby—intervino su amiga—tal vez…tal vez no es lo que pensamos—dijo— ¡tal vez sólo estén haciendo una coreografía! O algo por el estilo…—quiso justificar.

—Exacto, que dos chicos de dieciocho años estén a solas en una casa, parezcan tan cercanos y terminen cansados después de unas horas no significa que estén teniendo sexo—soltó Georgie algo sarcástico. Ike le dio un codazo.

—Tal vez Karen tenga razón—quiso decir el canadiense, la idea de que su hermano sea un bastardo no entraba en su mente— ¿qué tal…qué tal si mañana también le seguimos? Así nos aseguramos—pidió. Tucker les miró seriamente, debatiéndose entre ir y aporrear la puerta o hacer caso a sus amigos.

—Está bien— se rindió al final, tampoco es como si estuviera ansiosa de darle una noticia de ese tipo a su hermano.

Pero, para la sorpresa de los niños, al día siguiente el pelirrojo tomó la dirección contraria.

—Es la casa de los Black—comentó Ike, aunque para todos era demasiado obvio a quién pertenecía tal mansión. Kyle tocó el timbre y el intercomunicador se activó al instante.

¿Sí?

—Buenas tardes, soy Kyle Broflovski, vengo a ver a Token.

Oh, joven Broflovski, claro, pase, había olvidado que era martes—la comunicación se cortó y las rejas de la entrada se abrieron, dejando pasar al mayor. Esta vez el grupo no podía llegar más lejos.

— ¿Escucharon?—inició el canadiense mientras regresaban—dijo 'olvidé que era martes', significa que Kyle viene todos los martes—dedujo.

— ¿Entonces es amante de Token?—preguntó Karen extrañada— ¿y qué hacía ayer en casa de Tweak?

—No lo sé, pero es extraño, mamá cree que va a la biblioteca—caminaron hasta el punto en el que solían dividirse y miraron a Ruby en espera de una respuesta.

—Mañana también le seguiremos—propuso y todos asintieron antes de partir.

El miércoles pensaron que irían nuevamente con Tweak, pero el camino fue mucho más corto.

—Kyle, viniste temprano—la sonriente cara de Stanley se asomó por la puerta.

—Dijiste que tu mamá llegaría antes, así que debíamos empezar antes—informó.

—Vaya…en serio no quieres que nadie se entere—se sorprendió.

—Tu mamá conversa con la mía siempre, se lo diría—respondió mientras se adentraban al lugar.

—El tercero—dijo Georgie—tu hermano sí que se divierte—Ike bajó la mirada no sabiendo qué responder.

—Aún no puedo creerlo—dijo a los segundos—podemos… ¿podemos seguirle un día más? Debe haber una explicación lógica—pidió el canadiense y todos aceptaron sin hacerse de rogar.

Pero el jueves sucedió algo que los dejó sin habla. Notaron algo raro al ver el rostro fastidiado de Kyle, muy diferente al sereno que llevaba casi a diario. Su cuerpo incluso parecía en tensión, ¿qué le habría sucedido?

—Oh, pero miren a quién tenemos aquí—la voz de Eric Cartman fue bastante alta—al judío marica de Kyle.

—Vete a la mierda culón—masculló—y déjame entrar, quiero terminar esto rápido.

—Oh, vamos, no te apresures, Kyle—dijo en un tono divertido y burlón—después de todo te estoy pagando por esto.

—Sí, y te recuerdo que cobro por hora—dijo molesto—terminarás pagando más de lo que quieres.

—De acuerdo—aceptó haciéndose a un lado para dejarlo pasar, pero antes de cerrar la puerta soltó—estás hecha toda una putita.

Silencio.

A penas y se oían las respiraciones de los cuatro.

—Tu hermano…—inició Ruby.

— ¿Hace esto por dinero?—terminó Karen. Ike no supo responder, ¿cómo era posible que Kyle hubiese llegado a tal punto? ¿Cuánto dinero necesitaba? ¿Para qué lo necesitaba?

—Hay gente que lo hace como fetiche—comentó Georgie—no importa cuánto paguen—esto no hizo más que agrandar el nudo en su garganta.

—Yo…—pero no pudo agregar nada más. Ruby suspiró.

—Mañana acordaremos lo que haremos, por ahora debo ir a casa.

—Ruby—llamó Ike.

—No te preocupes, no le diré nada a Craig hasta tener las cosas claras—y así cada quien se despidió.

Al día siguiente, el menor aún seguía pensando en lo recién descubierto, no había podido mirar a su hermano en la cena y no sabía si podría volverlo a hacer.

—Debemos seguirle hoy—informó Tucker en el almuerzo, logrando una pregunta muda en todos sus amigos—oí a Craig diciendo que se encontrarían a las cuatro, debemos ir y hablar con él antes de la cita—explicó. Ike se sintió algo aliviado, pero a la vez más nervioso.

—Claro, Kyle siempre llega un poco más temprano—aportó.

—Genial, ¡así podremos saberlo todo!—intervino Karen. Georgie sólo asintió. Al final, acordaron encontrarse a las tres y media en el parque.

Otra…maravillosa…separación…

Cuando vieron a Kyle llegar diez minutos antes de las cuatro, salieron casi de un salto a la vez. El pelirrojo retrocedió un paso de la sorpresa.

—Chicos, ¿qué hacen aquí?—preguntó bastante sorprendido.

—Debemos hablar, no hay mucho tiempo—informó Ike, sorprendiendo a sus amigos por tomar la iniciativa; había estado nervioso todo el rato.

— ¿Por qué? ¿Qué sucede?—cuestionó algo preocupado.

—Silencio—ordenó Ruby y Kyle no pudo evitar sentir un leve escalofrío al reconocer esa mirada como la de Craig.

—Hemos estado siguiéndote desde el lunes durante tus salidas en las tardes—empezó el menor de los Broflovski.

— ¿Qué-? ¡Ike! ¡¿Por qué hicieron eso?!—preguntó bastante molesto, pero volvió a quedarse callado cuando Ruby le mando nuevamente su mirada marca Tucker.

—Y descubrimos que haces ciertas…cosas por dinero—el pelirrojo palideció.

— ¿Cómo-? Ike, mamá no puede saber de esto—pidió casi de inmediato.

—Sólo lo sabemos nosotros cuatro…por ahora—comunicó ya sin poder ver a su hermano a los ojos—pero queremos saber por qué lo haces—Kyle suspiró y miró hacia abajo.

—Necesitaba el dinero…

—Pero, ¿para qué? ¿No te basta con la mesada? ¡Además hay muchos trabajos de medio tiempo!

—Mamá no quiere que trabaje—confesó mirando a su hermano—cuando se lo mencioné me dijo que no debía trabajar hasta terminar la secundaria, no quiere que me distraiga y pierda el puesto de estudiante de honor.

—Aun así… ¿para qué era el dinero?—Kyle miró a Ruby nerviosamente.

—Para un regalo…

— ¿Para Craig?—preguntó la niña. El mayor se sorprendió.

— ¿Qué saben de-?

—Lo sabemos desde hace mucho—intervino, milagrosamente, Georgie, dejando al de ojos verdes con la boca abierta, repartiendo miradas entre Ike y Ruby.

—Bueno—aceptó a los segundos—sí, era para Craig, se acerca su cumpleaños y-

—Pero no es la solución—Genial, ¿es que no le iban a dejar terminar ninguna maldita oración? Miró a Karen—no creo…no creo que a Craig le guste que hagas eso sólo por un regalo—se acercó a él y posó su mano en su mejilla, para mirarlo en un tono conciliador—prostituirse no es la solución.

— ¿Qu-?

— ¿Qué?—como ya se había hecho costumbre durante esa tarde, Kyle no pudo terminar su exclamación, pero, para sorpresa de todos, la voz no provino de ninguno de los niños.

—Craig—susurró Ruby al notar a su hermano tras Ike y Georgie. El del chullo sólo miraba a su novio, quien seguía de piedra por la última frase.

— ¡No es su culpa!—dijo Karen poniéndose frente al intimidante pelinegro— ¡Creyó que era la mejor opción!—pero Craig ignoró por completo a la menor.

— ¡¿QUÉ DEMONIOS DIJERON?!—el grito del ahora consciente y sonrojado pelirrojo alertó no sólo al grupo, sino también a uno que otro transeúnte— ¡IKE!—exclamó hacia su pequeño hermanito.

—Pe-pero dijiste que dejarías exhausto a Tweak y…—empezó a explicar.

— ¡Por los jodidos ejercicios de matemáticas! ¡Doy clases particulares!—explicó en un grito, dejando en frío a los pequeños.

— ¿Y por qué no querías que nadie se entere?—preguntó Ruby.

— ¡Ya lo dije, mi madre no me lo permitió!—exclamó—Además, se suponía que sólo nuestra clase sabía de lo mío con Craig, si me preguntaba para qué era el dinero…

— ¿Y Cartman?—preguntó Karen—dijo que eras su putita—Craig levantó una ceja, aunque nadie lo notó.

— ¡Ese jodido culo gordo siempre dice estupideces!—dijo como si fuera lo más obvio del mundo.

—Así que no engañabas a Craig—inició Ike.

—Ni te prostituías—dijo Karen.

—Ni eras un adicto al sexo.

— ¡Georgie!—exclamó Ike. Kyle seguía mirándolos con bastante molestia y el tono carmesí era algo visible en sus mejillas.

—Haha—la leve risa sorprendió a los cinco—Hahaha—siguió por unos segundos. Todos, excepto Georgie (porque él se guardaba eso), miraron embelesados al alto pelinegro, quien soltaba una limpia carcajada—fue demasiado gracioso—explicó al notar que todos le miraban.

—Lo siento, Kyle—se disculpó Ike, quien había dejado de observar a su cuñado primero—prometo jamás volver a seguirte ni desconfiar de ti.

—Yo también lo siento—dijo Karen. Georgie y Ruby movieron la cabeza tratando de expresar lo mismo.

—Deberían irse a casa—ordenó Craig, quien le daba una calada al cigarro que había prendido en algún momento de las disculpas—ya le quitaron suficiente tiempo a nuestra cita—indicó. Los cuatro asintieron y se fueron. Kyle se paró a su lado.

—Aún no puedo creer que creyeran que me prostituía—comentó pasándose la mano por la cara—son demasiado malpensados…

—Bueno, con ese culo no es como si no fueras a tener clientes—dijo palmeándoselo.

— ¡Craig!


Listo…listo…listo (?)

Para mi sorpresa, fue más largo de lo que creí, pero no importa (?)

No sé ustedes, pero me divertí bastante escribiéndolo xD, ¡espero que la pasaran igual leyéndolo!

En fin, dato importante, decidí que este universo no será el mismo que mis otros fics. Uno me parece demasiado dramático en cuanto a lo de Georgie y Ike y en el otro los cuatro no parecen ser tan amigos como planeo plasmarlos aquí. Eso es todo.

Próximo Capítulo: Expectativas

Nos leemos,

Lis.

PD: Un Review es bueno para la vista (?)