¡Hola!
No, no estoy muerta(?)
¡Así que dejen de celebrar mi funeral D!(?)
Bueno, no me peguen, pero "Expectativas" no pudo ser escrito D: Aún tengo la idea, el tema y todo, pero desde el sábado no he entrado tranquilamente más de media hora a la laptop e-e ¿Razón? Compraron mis útiles de escuela y querían que me ponga a forrar los cuadernos y eso~ Lo normal sería el forro de plástico y ya, pero odio que mis cosas se vean como las de los demás, así que me mato haciendo dibujos para poner en la portada :'D Aún no acabo, pero pude escaparme un rato para editar este capítulo (que ya estaba escrito hace un tiempo) y subirlo -w-
¡Espero les guste!
Disclaimer: Matt y Trey me prestaron un tantito a sus personajes…nah, me los llevé sin permiso (?)
Capítulo 8 – Precaución
—…y entonces Michael Jackson dejó mi cuerpo—finalizó Ike.
—¡Vaya! ¡Estuviste poseído!—se asombró Karen antes de darle un sorbo a su bebida.
—Cuando Kyle y sus amigos eran niños pasaban por cosas muy raras—explicó tomando el vaso con gelatina—en fin, ¿quieren hacer algo el jueves? Oí que se estrenará una película genial.
—¿La de terror?—preguntó Georgie.
—Me apunto—dijo Ruby cuando oyó sobre el género.
—Sí, esa—afirmó el canadiense—entonces, ¿está decidido? ¿A qué hora nos encontramos?—Georgie iba a responderle, pero Karen habló primero.
—Lo siento chicos, pero tengo algo que hacer ese día—se disculpó sonriendo—pero no se preocupen, vayan sin mí—agregó.
—¿Tu hermano?—preguntó Ruby.
—Oh, no—respondió tranquilamente—tendré una cita.
Cita.
Las tres cabezas voltearon a la vez hacia ella, hasta se pudo escuchar un cuello sonar.
—¿Cita?—preguntaron a la vez.
—Sí, pensé que les había dicho—comentó medio sorprendida—Jimmy me invitó por San Valentín.
—¿Jimmy?—preguntó Ruby frunciendo el ceño al no reconocer el nombre.
—Sí, de doceavo grado, James Bell.
—¡¿Doceavo?!—se escandalizó Ike—¡Pero si estamos en noveno!
—Hablando del Rey de Roma—anunció Kafton antes de que la menor pudiera responder. Volteó casi de inmediato y sonrió al verle.
—¡Jimmy!—saludó.
—Hola Karen, ¿podemos hablar un momento?—los otros tres observaron al muchacho a detalle. El nombre no les había sonado mucho, pero al verle le reconocieron. Era uno de los que andaban siempre con los populares de los últimos grados y era codiciado por muchas chicas que buscaban un lugar entre el pequeño grupo selecto.
—¡Claro!—aceptó, trayendo a la realidad a los jóvenes—nos vemos en clase, chicos—se despidió y se fue con el mayor.
—¿Ese no es el que repitió el año pasado?—preguntó Ike apenas Karen dejó la cafetería. Ruby se puso seria.
—Ese no es el único problema—dijo la chica y Georgie asintió.
—Ike, ¿sabes que también le conocen como Tinker Bell?
—¿Por el apellido?—preguntó dudoso, sin saber a qué iba aquello.
—No, porque reparte Polvo de Hadas—dijo en un tono extraño. El canadiense no entendió.
—Vende droga—aclaró Ruby y Broflovski emitió un leve gemido de sorpresa. Los otros dos menearon la cabeza, era demasiado inocente.
—¡No podemos permitirlo! Esa clase de compañía no es buena para Karen—dijo como si no fuera obvio—debemos hacer algo, ella es demasiado inocente—sus amigos pensaron que él era el menos indicado para llamar inocente a alguien, pero asintieron.
—No la convenceremos—sentenció Ruby—es demasiado terca, en especial cuando consigue algo que quiere.
—Si no podemos evitar que vaya, evitaremos que le haga daño—dijo Ike.
—¿La seguiremos?—preguntó el gótico y sus amigos asintieron—en ese caso necesitamos información. Hora, lugar e itinerario—miró a Ruby—estás a cargo de ello.
—¿Por qué yo?
—Porque eres una chica—respondió—aunque a veces lo dudo—agregó burlón, recibiendo un golpe en el hombro de parte de ella.
—Está bien, mañana les diré lo que averigüé.
—Necesitamos disfraces—comentó Ike, dejando a los otros dos con las cejas alzadas—Karen nos reconocerá de inmediato, ya hemos espiado con ella antes, sabe que seremos capaces y sospechará desde el primer desliz—explicó. Le miraron sorprendidos.
—Tienes razón. Debemos vestirnos como nunca lo haríamos—propuso Georgie y asintieron.
—¿Dónde están?—preguntó Ike desde su celular mientras miraba a todos lados.
—¿Dónde estás tú?—le respondió Georgie—estamos en la fuente, donde quedamos—agregó.
—Llevo un rato dando vueltas por la fuente y ahora estoy frente a ella, pero sólo veo a una pareja sentada, aunque están alejados y…Oh ¡ah!...Oh por Dios—exclamó al notarlo.
—Sólo ven—masculló Kafton antes de colgar. Ike se acercó a la dichosa pareja y entonces notó que eran sus amigos.
—No puedo creerlo—dijo viéndolos. Ruby llevaba una blusa rosa y una falda jean que le llegaba más arriba de las rodillas. Su siempre atado cabello ahora estaba suelto, dándole un toque bastante femenino y en vez de las Converse de siempre, usaba unas botas largas y blancas.
Y Georgie, el siempre oscuro y sombrío Georgie, llevaba tanto las zapatillas como la polera y el gorro de un blanco inmaculado. Lo único que le daba color eran los pantalones jeans. Además, sin el maquillaje habitual, su rostro se veía más iluminado a pesar de las gafas de sol que llevaba.
—Es la ropa que mi madrina me compra y nunca uso—explicó Ruby, quien, a pesar del estilo que traía encima, no eliminaba la mueca feroz que llevaba cuando estaba enojada.
—Lo mismo, pero de mis padres—agregó Georgie. Bajó sus gafas y miró al canadiense—¿de dónde sacaste eso?
—De Kyle—dijo un poco avergonzado—aproveché que su ropa me quedaba suelta—dijo. Él llevaba una sudadera roja bastante holgada al igual que los jeans, aunque estos tenían que estar sujetos por un cinturón o caerían. Tenía una gorra hacia un lado y en el cuello varias cadenas brillantes, largas y pesadas—aunque fue inesperado ver que tenía esto—señaló la joyería.
—Lo más inesperado es que ahora seas castaño—señaló la chica—o los pircings.
—Es una peluca…y estos son a presión—explicó—tuve que vestirme en los baños de aquí o hubiera matado a mi mamá de la impresión—agregó sentándose en medio de ambos, ya que estaban en los extremos de la banca—¿noticias de Karen?
—Dijo que sería en la pileta a las tres y media, aún faltan cinco minutos.
—¿Y por qué está viniendo?—preguntó Ike sin quitar la vista de enfrente. Los otros dos voltearon y al percatarse de que venía en esa dirección decidieron actuar.
—Se dará cuenta—dijo Georgie—yo llevo lentes pero a ustedes se les ve la cara.
—Ya sé—dijo Ruby antes de pararse y ponerse frente al canadiense. Cerró los ojos y suspiró—por Karen—murmuró.
—Ruby, ¿qué haces?
—¿Llevas mucho esperando?—preguntó James cuando se acercó a ella.
—No, acabo de llegar—mintió. Llevaba media hora parada ahí.
—Qué bueno, ¿a dónde quieres ir?—preguntó mientras empezaba a caminar, sin notar si le seguía o no.
—No lo sé, ¿al cine?—propuso.
—Está bien—y ambos empezaron a caminar hacia el lugar—vaya pareja—comentó cuando pasaron junto a la pileta. Karen volteó y vio la escena. Había una chica en falda sentada sobre las piernas de lo que parecía un…¿rapero? No podía ver sus caras por la posición. Al otro lado estaba un sujeto de lentes mirando hacia otro lugar.
—Me pregunto si el de blanco no estará incómodo—comentó.
—Tal vez le gusta observar—respondió antes de que se alejaran.
—A seguirle—dijo Ruby antes de levantarse de un salto. Los chicos la siguieron y caminaron tras ellos a una distancia prudente. Llegaron al cine, se acercaron para oír lo que verían y esperaron un poco antes de comprar lo suyo.
—Tres boletos para Acción y Violencia 3, por favor—el hombre de los tickets le miró extrañado por la cortesía recibida de un chico con esas pintas.
—¿No es demasiada acción y violencia para tres niños?
—Pero hace un momento entró alguien de nuestra edad.
—Estaba acompañada de un adulto—respondió y los jóvenes tuvieron que moverse para dejar que continúe la fila.
—Auch—el hombre al que Ike pisó se quejó.
—Perdone—dijo antes de mirar a la persona—¿Kenny?
—¿Ike?
—¿Qué haces aquí?
—¿Qué haces tú aquí? ¡Y con esas pintas!
—Él preguntó primero—intervino Ruby.
—Y tú no estás más normal que digamos—agregó Georgie. El rubio llevaba de esos anteojos unidos a una nariz y un bigote falso. Además estaba vestido completamente de negro y llevaba puesta la capucha de su sudadera.
—Sigo a Karen.
—Nosotros también—confesó Ike.
—¿En serio?
—Sí, nos preocupaba su cita.
—¡Vaya!—les sonrió—a mí también—corroboró—no puedo permitir que mi pequeña salga con cualquiera—dramatizó mirando hacia arriba.
—Como sea, eres un adulto, cómpranos las entradas—ordenó Ruby.
—¿Por favor?—pidió Broflovski al notar el tono autoritario de la castaña.
—Está bien—afirmó—sólo porque les importa Karen tanto como a mí—admitió antes de acercarse a la boletería. Cuando tuvieron lo suyo, entraron a la sala respectiva. No habían alcanzado sus asientos cuando las luces se apagaron y la película inició—aquí está bien—indicó Kenneth cuando estuvieron dos filas detrás de sus objetivos. Los menores obedecieron y tomaron asiento.
La película transcurrió con normalidad la primera media hora, donde todo el público gritaba "¡Oh!" y "¡Ah!" a la vez en las explosiones ensordecedoras.
—Maldito—masculló Kenny y los tres voltearon.
—¿Qué sucede?—preguntó Ike en un susurro.
—Está usando la técnica.
—¿Qué técnica?
—Esa técnica, la que todos usan en el cine—replicó como si fuera obvio, pero notó que ninguno le entendía—la técnica en la que supuestamente bostezas—empezó estirándose como si lo hiciera—y entonces bajas la mano en sus hombros—y, efectivamente, bajó su brazo derecho en los hombros del canadiense, cohibiéndolo al instante.
—Hay que hacer algo—dijo Ruby, quien estaba a la izquierda de Kenny. Georgie volteó a su izquierda y observó al niño que comía sus palomitas. De un solo movimiento se las quitó, ocasionando que este volteara y casi llorara.
—Ni se te ocurra—masculló el ahora no tan gótico, callándolo de una mirada y luego volteó para darle el balde a Kenneth.
—Eres un genio—apremió el rubio antes de tomar una de las palomitas y apuntar hacia el frente, donde James ya había usado la técnica. Tiró el pequeño maíz y este cayó exactamente en la cabeza del mayor. Quitó el brazo de Karen para tocarse la zona y volteó buscando al culpable. Ike se hizo el dormido, Georgie se colocó las gafas y Kenny tomó el rostro de Karen, colocando el suyo delante bastante cerca.
—Ya—murmuró la muchacha, sin inmutarse, y entonces los cuatro regresaron a sus posiciones.
Para su suerte, James no intentó otro movimiento en lo que restaba de la cinta, así que siguieron con el espionaje. Ahora se dirigían a la zona de restaurantes, así que se sentaron en una mesa alejada, siendo Ike y Georgie los que tenían vista de la pareja. Si miraban mucho a los otros dos podrían reconocerlos.
El grupo cubrió sus rostros con los Menús mientras susurraban.
—¿Qué están haciendo?
—Están ordenando—respondió Ike—la mesera se aleja y…—Kafton interrumpió.
—Quiere besarla—Karen y Kenny voltearon a ver y, efectivamente, James se aproximaba lentamente a la menor, quien al parecer estaba hablando sobre algo. Cuando estaba bastante cerca, Karen volteó la cabeza señalando algo, dejando sorprendido a Bell.
—Ese maldito, queriendo poner sus sucios labios sobre mi Karen—masculló Kenneth haciendo el ademán de levantarse.
—¡No!—casi gritaron los tres y Ruby, quien estaba más cerca, lo golpeó y logró arrimarlo contra la pared. Ahora ella estaba a la vista, así que tomó a Georgie del cuello y lo acercó, para tapar ambos rostros con el Menú.
—Esperen, esperen—susurraba Ike, quien ahora traía los anteojos de su amigo y hacía el ademán de leer—listo, dejaron de mirarnos—los muchachos se alejaron y todos dieron un suspiró grupal.
—No vuelvas a hacer eso—amenazó Tucker cuando el rubio dejó de estar aturdido.
—Está bien—aceptó aún algo adolorido, golpeaba más fuerte que Kyle…bueno, todos golpeaban más fuerte que Kyle.
Cuando Karen sintió a James poniendo su brazo no dijo nada, incluso se acurrucó un poco, pero se sorprendió de que lo retirase tan rápido.
—¿Qué pasa?—preguntó.
—Algo me cayó en la cabeza—le respondió mientras volteaba. Ella también volteó y sólo vio una escena en particular.
—¿Esa no es la chica de la pileta?—preguntó—pensé que estaba con el rapero—comentó.
—Tal vez tiene dos novios—dijo sin importancia volviendo su vista a la película. Ella hizo lo mismo y disfrutó de lo que quedaba de la función. Salieron con el resto de personas y entonces decidió preguntar.
—¿A dónde vamos ahora?
—No sé—le respondió sin muchas ganas.
—¿Comida?—preguntó y el afirmó, dejándose guiar por la menor. Cuando llegaron al restaurante pidieron lo suyo y esperaron a que se retirase la mesera antes de hablar.
—Me gustó bastante la película—admitió ella—en especial la parte de las explosiones y, ¡claro! Cuando el protagonista salvó a la chica de los malos, fue tan romántico—siguió, sin inmutarse por la repentina cercanía de Bell—me pregunto si sucederá en la vida real—argumentó poniendo una cara soñadora y mirando hacia el frente. Oyó un resoplido a su lado.
—Sí, sí, claro—la vaga respuesta se escuchó a medias, pues un repentino grito atrajo la atención de ambos. Voltearon y se toparon con otra escena rara.
—¿Ahora con el de blanco? ¿Son tres novios en total?—preguntó extrañada.
—Tal vez no la satisface solo uno—comentó sin darle mayor importancia—hay todo tipo de parejas hoy en día—Karen frunció el ceño pero no dijo nada, regresó la vista a su mesa cuando le trajeron la comida y prosiguió la conversación.
—Ya van a ser las siete—comentó Kenny mientras caminaban tras Karen y compañía.
—¿Y?—preguntó Ruby.
—Karen dijo que volvería a las siete—explicó—y ella nunca llega tarde, de seguro la cita ya casi termina.
—Debe ser por eso que sólo caminan—dijo Ike, llevaban unos veinte minutos caminando por todo el Centro Comercial—se detuvieron—anunció.
—Escondámonos—ordenó Kenneth y todos eligieron el otro lado de la pileta. Tenían una buena vista de la escena.
Lo primero fue ver que ambos estaban tomados de las manos, mirándose frente a frente, Karen decía algo con su sonrisa de siempre. Él respondió algo con un gesto de molestia, pero luego le sonrió y cerró los ojos para acercarse en lo que parecía un beso.
Tuvieron que golpear al rubio de nuevo.
Pero la pelimarrón fue un poco más directa y puso su mano frente a sus labios, diciendo algo que hizo que el muchacho se detuviera. Él frunció el ceño y murmuró algo que sorprendió a Karen, pero antes de que ella dijera algo, él la atrajo en un abrazo. Hubiera sido normal de no ser que sus manos decidieron aventurarse y bajar de la espalda hacia el trasero de la menor.
Esta vez nadie detuvo al inmortal, es más, los cuatro se levantaron a la vez.
Se acercaron dispuestos a golpearlo hasta que olvidase su nombre, bueno, excepto Ike, él pretendía sólo gritarle y hablarle sobre el respeto, pero eso no quería decir que detendría a los demás en la golpiza aunque estuviera en contra de la violencia.
Pero para la sorpresa de los cuatro, o debería ser de los cinco, Karen, la indefensa, inocente y recientemente abusada Karen, sonrió y levantó la rodilla, dando un golpe certero en las partes bajas del más alto.
Todos hicieron una mueca de dolor y soltaron un "Ouch", aunque sólo a uno verdaderamente le dolió.
El grupo "Protectores de Karen" se detuvo y nuevamente se ocultó queriendo escuchar lo que ella decía, pero les era imposible por el agua de la fuente. Sólo notaron, con bastante asombro, el rostro de desprecio y odio que tenía la pequeña McCormick, sin inmutarse por el dolor de James, quien seguía en el suelo.
Después de unas palabras dio media vuelta y salió del lugar.
—¿Qué acaba de suceder?—preguntó Kenny, ninguno se había vuelto a levantar. Los tres negaron con la cabeza.
—Ya me debo ir—comunicó Karen con su voz suave—prometí llegar a las siete.
—Olvidé que aún eras una niña—respondió con molestia. La pelimarrón iba a decir algo pero fue interrumpida por la sonrisa de James—pero me divertí—dijo antes de acercarse. Ella sabía que no había modo de esquivar esa, así que colocó sus manos para proteger sus aún virginales labios.
—Lo siento, pero me parece demasiado pronto—se disculpó.
—Demonios, ¿después de soportar toda esta cita?—replicó, atrayéndola y sorprendiéndola—debo obtener algo—susurró bajando sus manos hacia el trasero de la chica.
Era el límite.
La menor le alejó de un empujón.
—Vaya—dijo sonriendo antes de golpear con todas sus fuerzas la entrepierna de Bell. El muchacho aulló y cayó, retorciéndose. El rostro de McCormick se volvió frío y rencoroso—por los rumores supe que eras un cretino, pero decidí darte una oportunidad—inició—y lo confirmé cuando llegaste tarde y ni te interesaste en la cita. Soporté tus intentos de ligue y besos porque decidí terminar esto e irme tranquilamente, sabiendo que nunca más aceptaría salir contigo nuevamente, pero no, tuviste que intentar más—soltó—eso te lo mereces, no vuelvas a buscarme—y con un tono más amenazador agregó—y ni una palabra de esto a nadie—dicho todo, decidió que era suficiente. Volvió el rostro de niña dulce y se alejó del lugar, ignorando al público que aún observaba a James lloriquear.
Suspiró algo cansada, soportar a un tipo así había sido demasiado molesto, se fiaría más en los chismes de ahora en adelante para aceptar o no una cita. En fin, mañana, si le preguntaban, diría simplemente que fue aburrido.
Pensó en lo molesto que había sido tener que responder así, pero no había tenido opción, por más que supiera que su hermano y sus amigos estaban observándola (se había dado cuenta desde lo del cine, había sido difícil reconocer a sus amigos, pero su hermano era demasiado obvio y sospechoso con lo que llevaba en la cara), nunca dejaría que cualquiera le ponga las manos encima.
Nadie jodía a Karen McCormick.
La frase final fue demasiado Wendy(?)
¡Bien, ese fue el hasta ahora capítulo más largo del fanfic! Espero que les haya gustado~
Karen necesitaba un capítulo para ella, lo sabía, aunque este no fue totalmente suyo, demuestra gran parte de su verdadera personalidad.
Dudo mucho que James Bell se vaya por ahí quejando de lo que ocurrió, así que su secreto estará a salvo…aunque ahora las personas más cercanas a ella lo saben.
¡Respuesta de alguien sin cuenta!
Guest: Qué bueno que te gustase y sí, nadie se atrevía a decir la palabra(?) Tal vez en el interior no querían aceptar que Kyle estuviera haciendo eso, pero Karen, con su rostro de compasión suavizó un poco el significado…creo(?)
En fin, nos leemos pronto,
aún no sé de qué irá el siguiente capítulo, pero tendrá una noticia importante, ¡definitivamente sale el lunes! Oh, y Expectativas lo publicaré antes de ese día Dx
Lis.
PD: Cuando dejas un Review un niño sonríe(?)
