Cuando me dijo que su Rose era diferente en todos los aspectos algo dentro de mí se quebró. La prefería a ella. Sin dudas. El momento que compartimos solo fue especial para mí. No sé si será orgullo, celos o simple rabia pero yo no me iba a arrodillar de amor en frente del Sr. Edward Cullen. Primero… tenía que hacerlo él

*Los personajes pertenecen a Stephanie Meyer y la Historia a Adna Montiel.

La esposa (+18)

Capitulo III: Soy suya!

-No- le dije derrotada. Estaba en toda la razón y por lo menos aquí me trataban bien. Hasta los momentos. Lentamente fui quitándome el vestido. Quedé en ropa interior e iba a empezar a vestirme pero él sostuvo mis manos.

-Dame un momento- me dijo retirando las manos de mi cuerpo, el cual intentaba ocultar. Me miró detallada mente de abajo hacia arriba y luego posó su mirada en la mía. Por mucho tiempo. –Eres muy hermosa- me dijo al oído exhalando su aliento en mi cuello y haciéndome temblar

-Gracias- dije nerviosa

-Tienes que agradecer al creador por darte el cuerpo que te dió-

-Eso lo creo si se lo dices a Rosalie- le dije

-¿Rosalie?- rió. –ya la conociste- volvió a reir –Rose es especial, a su manera- dijo

-¿Rose?- le pregunté arqueando una ceja

-No me digas que eres celosa- jugó

-No tengo por qué serlo- le dije pero la verdad si estaba celosa, muy celosa. Ese hombre era realmente bello.

-Rose tiene conmigo cinco años. Fue una de las primeras. Es con la que mas tengo trato-

-querrás decir sexo- murmure pero él me escuchó.

-eso también. Es la que mejor lo hace ¿Qué hay de malo?-

-Nada, ella es tu esposa ¿no?- rió

-me pertenece – dijo- igual que tu.

-claro. ¿Y me vas a tener desnuda toda la tarde?-

-si es posible. ¿tu no quieres?- me preguntó

-dile a Rose- imite su voz en una estúpida escena de celos.

-Ya, mi Bellita- me dijo y abrazó mi cuerpo desnudo. Sus perfectos brazos se amoldaron a mi pequeña figura y sentí algo muy extraño dentro de mí. Subía y bajaba las manos por mi espalda, me separó un poco, me miró a los ojos y se fue acercando a mí. Sus labios estaban a un centímetro de los míos, su dulce aliento entraba por mi boca provocándome hambre por su piel. No entendía que me pasaba, no solía ser así, me abalancé sobre él y devoré su boca, después que se me pasó la urgencia pude sentir sus dulces labios, se movían suavemente sobre los míos. Apretó más su abrazo y quedé muy pegada a él. Pasó sus labios a mi cuello y un calor interno se apoderó de mí. Lentamente desabrochó mi brasier y cuando cayó al suelo observó mis senos. Me miró e hizo algo que no esperé

-¿Puedo?- preguntó a centímetro de él. Yo solo asentí, no podía hablar, no me encontraba la voz. Era la primera vez que llegaba tan lejos. Pero ahora todo era diferente ERA DE ÉL. Sin embargo se comportaba de manera amable y respetuosa. Metió mi pezón en su boca y sentí llegar al cielo. Cerré los ojos y me dejé llevar por las múltiples sensaciones. Un gemido involuntario se me escapó y el sonrió contra mi piel. Atrapó el otro y lo devoró por completo.

-Eres exquisita- me dijo. Y aunque fuera mentira fue algo que me subió el ego. Seguro eso le decía a todas las demás. Pero en verdad no me importó, coloqué mis manos en su cuello atrayéndolo más a mí, con mis dedos jugaba con su cabello, dándole masajes en su cuero cabelludo. No sé si estaba bien pero actuaría por mis impulsos. Bajé mis manos por su perfecto torso y le quité la chaqueta que tenía, desabotoné cada uno de los botones de su camisa lentamente y él no me lo impidió así que aproveché y se la quité. Mis dedos temblorosos pasaban por su cuerpo pétreo disfrutando de cada centímetro. Pasé mis labios a su cuello y lo chupé. Su sabor era único, dulce y embriagador, pasé mi lengua y chupé hasta que me sacié por completo. Luego le di pequeños besos y mientras me alejaba pude notar tres puntos rojos, sin dudas dentro de unas horas se convertirían en unos muy notables chupones. A ver como se pone su Rose con eso ja! Me fui a su correa y la desabroché. El me veía como maravillado y con una gran sonrisa. Su erección era muy notoria, algo que me hizo sudar, aunque provocativa. Desabroché su pantalón y él me recostó en su escritorio, me quitó la única prenda que me quedaba y se lamió los labios, poco a poco se fue acercando a mi intimidad hasta rozar su lengua, la fue introduciendo y haciendo maravillas con ella, tenía su cabeza pegada a ese lugar tan privado, con mucha fuerza lo atraía hacia mí. No sé qué cosas hizo pero después de algunos minutos sentí mi cuerpo tensarse y segundos después morí y volví a revivir. Que delicia. Mi primer orgasmo. Se paró y besó mis labios, los suyos sabían más ricos con nuestros sabores unidos. Me bajé, y me deshice de su pantalón junto con su bóxer, agarré su miembro en mis manos y empecé a tocarlo, el cerraba los ojos y pedía más y yo como buena mujer lo complacía. Me recargó encima de él y metió la punta de su pene en mi cavidad, me tensé instantáneamente.

-Relájate- me dijo y le hice caso. Empezó a sacar y meter su deliciosa punta y cuando lo introdujo más, grité de dolor. Se separó de mí y me miró a los ojos –Eres la virgen- dijo. –Discúlpame, de verdad no quería que esto pasara así- decía mientras me bajaba y si iba vistiendo

-Cullen que bueno que llegaste- dijo un hombre entrando de repente al despacho. El Sr. Edward de una vez me cubrió y se colocó delante de mí. Para que no me vieran.

-¿Por qué entras a mi despacho sin tocar?-

-Discúlpame hermano. Tú no haces este tipo de cosas aquí, no pensé que estarías ocupado- dijo con una risita.

-¿Acabas de ver a mi mujer y te ríes?- le gritó

-Todo el mundo ve a tus mujeres, son las más hermosas- me echó una ojeada –puedo comprobarlo- concluyó. El Sr. Edward se le acercó, lo agarró por el cuello y le habló entre dientes

-Que sea la última vez que la miras así. A ella la respetas. Es MI mujer. Te olvidas que existe ¿entendiste?- le volvió a gritar

-Si-

-Si ¿qué?-

-Si, Cullen-

-Si, Cullen ¿qué?- volvió a preguntar El Sr. Cullen

-Sí, señor Cullen. No se preocupe. No vi nada, ni se dé que me habla- dijo el hombre

-Así me gusta James. Ya lo sabes, y para la próxima tocas la puerta-

-Sí, Sr. Con permiso- y se retiró

-discúlpame otra vez bella, no debí confiarme- me dijo con mi cara entre sus manos. Me miró y me dio un beso en los labios.

-discúlpeme usted a mi, Sr. Cullen. Yo no debería estar aquí- le dije avergonzada por lo que acababa de suceder.

-no te preocupes que no pasó nada. Si alguien te dice algo me lo comunicas al instante. No tienen permitido decir comentarios acerca de nadie. Y si James te molesta inmediatamente me lo dices ¿sí?- solo asentí. Me vistió lentamente y salimos de su despacho agarrados de mano. Sentía como todos me miraban. Ya deberían estar enterados de lo que pasó que vergüenza. Ésta mesa era grande, tenía doce puestos, cinco en cada lado a lo largo y dos a lo ancho. Debíamos sentarnos en la misma posición que nuestras camas así que Edward estaba en el puesto principal, al lado derecho estaba yo y a su izquierdo Rosalie, la que obviamente quedaba frente a mí. Su mirada asesina me penetraba, justo en la mano que Edward tenía agarrada, así que poco a poco la fui retirando pero se dio cuenta y volteó a verme. Estoy segura de que las tres marcas de su cuello se vieron a la perfección ya que muchas soltaron un gemido.

-¿Qué te pasó?- le preguntó Rosalie agarrándole la otra mano. Él primero dudó pero después sonrió y le contestó

-Nada amor, algo sin importancia. ¿Qué tal tu mañana?- le dedicó su bella sonrisa. Asi que algo sin importancia ¿no? Yo era eso, solo algo sin importancia. La impotencia y los celos me invadieron, quité sin un punto de delicadeza mi mano de la suya y me levanté de la mesa.

-Isabella ¿para donde crees que vas?- me dijo

-no tengo hambre- le comuniqué

-Sientate-

-no quiero-

-No te pregunté si querías, te dije que te sentaras.-

-No me voy a sentar- le grité. Se acercó a mi oreja y volvió a exhalar el aire. Acunó mi cabeza con su mano izquierda y la otra la puso en mi cintura. Agarró el lóbulo de mi oreja con sus dientes y lo chupó. Todos mis intentos de irme se me esfumaron. Este hombre me tenía como quería.

-me gustaría que te quedaras a comer- me dijo muy bajito. –no sería lo mismo sin ti- y ahí entendí. Estaba jugando conmigo. Me senté y comí en total silencio, sin levantar mi cara.

-Así que no eres monja, mosquita muerta- me dijo Rosalie cuando estábamos en el cuarto.

-Déjala Rosalie. Sabes que no está permitido hacer eso- le dijo una chica

-Tu cállate metiche. Esto no es problema tuyo- le contestó y salió.

-¿Qué le ocurre a esa mujer?- dije más para mí misma que para otra persona en la habitación.

-Déjala, solo está celosa- me volvió a responder la mima chica.

-Soy Ángela. Tu eres Bella ¿cierto?-

-Sí- le dije tendiendo su mano, se veía agradable. -¿Y… Cuanto tiempo tienes aquí?- le pregunté

-Tengo tres años. El Sr. Cullen es muy bueno. No sé qué habría pasado si él no me hubiese aceptado. Le debo mi vida-

-¿por qué? ¿Qué pasó contigo?-

-Mi padre me vendió a uno de los más ricos de por aquí. Pero era un explotador. El no tenía esposas, tenía empleadas. Después de que nos usaba a su antojo nos vendía. Nos hacía trabajar como damas de compañía y dependiendo de los clientes que tuviéramos era el trato que nos daba. Yo me escapé corrí y llegué a éste lugar. Hable con el Sr. Cullen y el me convirtió en su esposa. Pagó casi lo mismo que había pagado por Rosalie. Ella fue por la que dio más, hasta que llegaste tú-

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Holaa chicas! pues subo cap asi lueguito porqe se lo merecen, para mi 6 reviews en un solo capítulo me emocionó en sobremanera! me siento muy apoyada asi qe muchisimas gracias nenas lindas, porque aunqe esta historia no sea mia siento un apego muy lindo con ella (:

Cuando comencé aqui en Fanfiction solo una chica me leyó, yo dije, bueno, con el tiempo serán mas creo yo... había pasado un mes y llevaba 5 capitulos y era solo la misma chica qe comentaba y solo ponia "me gusto el caap" De verdad que le agradesco a esa chica pero me parecia qe solo comentaba como... por compromiso, llegue a pensar qe lo hacia para qe la leyera pero no tenia historias, pero sí miles y miles de historias favoritas, yo solo agrego las que enserio me gustan y pensaba qe esa chica lo hacia como por compromiso, cuando me comento otra chica en el 6to cap... nunca mas comentó, fue raro pero si les pido reviews es porqe los leo todos, unqe sean poqitos, porqe enserio me importa saber qe opinan, qe no les gusta, de qé tienen dudas... etc

Así qe un millon de gracias a quienen comentaron, y las qe se dan el tiempo de leer esto, porqe sé qe la mayoria de las veces es una lata tener qe leer los mensajes finales jajja bueno nenas linda devo irme, espero les guste y porfis comenten!

*PD: La edad de Edward es de 32 años y Bella tiene 14, pronto a cumplir 15 (: