Cuando me dijo que su Rose era diferente en todos los aspectos algo dentro de mí se quebró. La prefería a ella. Sin dudas. El momento que compartimos solo fue especial para mí. No sé si será orgullo, celos o simple rabia pero yo no me iba a arrodillar de amor en frente del Sr. Edward Cullen. Primero… tenía que hacerlo él
*Los personajes pertenecen a Stephanie Meyer y la Historia a Adna Montiel.
La esposa (+18)
Capitulo XIV: Adaptándome
-Isabella despierta- me llamaba Renata. Yo solo la escuchaba de lejos -Isabella- volvía a llamar -Isabella- medio gritó fingió molestia. Yo me levanté.
-¿Qué pasa Renata? ¿Qué haces despierta tan temprano?-
-¿temprano? Niña, tú como que no sabes qué hora es-
-y… ¿Qué hora es?-
-Son las nueve de la mañana. Alístate que viene un profesor-
-¿QUE?- grité saltando de la cama.
-Ahí te dejé el desayuno, báñate y come que el profesor ya viene en camino. Cuando termines bajas la bandeja y lavas los platos-
-ok Renata- me bañé, comí y me puse presentable. Renata bajó las panorámicas del patio trasero y nos sentamos en la mesa.
Conocí al profesor, me sentí muy bien en su presencia. Me iba a explicar historia, biología, ingles, practicaríamos el italiano, me enseñaría un poco español, cálculo mental, lógica y otras materias. Al parecer no vendría todos los días ya que también asistiría otra profesora durante la semana. Cuando no estaba estudiando me ponía a cocinar con Renata. Resultó ser una señora muy agradable. Me dio varios tips. Y me contó y enseñó una receta secreta familiar. La cual al parecer todos sus sobrinos mueren por ella. Jamás tocamos aquel tema. Simplemente fue un nuevo comienzo para las dos y ya. Me inscribí en un curso de repostería y otro de comida gourmet. Sería un buen comienzo para mi futuro currículo. Las clases pasaban lentas. El profesor era muy paciente y explicaba muy bien. La profesora se dedicó a enseñarme de computadoras y otro tipo de cosas. Llegó el fin de semana y me sentía mentalmente full. En mi cerebro ya no cabía otra gota que tuviera información. Me coloqué el traje de baño y me metí en la piscina interna, tenía control de temperatura así que la puse calientita. Quería relajarme. Me acosté boca arriba y empecé a flotar en el agua olvidándome de mí alrededor, al rato sentí que caían góticas en mi cara. Era imposible que estuviera lloviendo, la piscina era techada. Volví a la realidad y cuando abrí los ojos el agua golpeó mi cara. Me sacudí y me di cuenta que tenía a Renata y a Ben en frente. Empezaron a lanzarme agua y yo hice lo mismo con ellos. De fondo empezó a sonar una música agradable mientras jugábamos y nos reíamos. Después de un rato y unos cuantos juegos que ganó Ben por hacer trampa nos pusimos a hacer parrilla. Todos ayudamos. Terminamos de comer y Renata me dijo que ella fregaba que fuera a bañarme. Así que entré a la casa y me di un merecido baño.
El lunes volvió a llegar, la rutina de los profesores, las tareas y los cursos. Hoy haría la cena yo. Quería practicar un plato que me enseñaron en el curso. Mi habitación ya estaba llena de fotos de Renata, ben y yo. Aprovechábamos cualquier momento para hacer bromas y disfrutar. Hoy vendrían a cenar mis profesores. Por cortesía de Renata. Estaba que la mataba. Usamos el comedor formal. No se celebraba algo en absoluto pero la ocasión lo ameritaba. La pasamos entre risas y chistes. La comida quedó bien. El profesor ya me alababa diciendo que iría a mi restaurante cuando lo abriera. Comentaban de mi rápido avance. Me sentía orgullosa sabía que si estaba colocando de todo mi empeño. Podía demostrar que de verdad sabía. Me comentaron que después un profesor del estado me haría un examen para calificarme y poder entrar al instituto. Estamos esperando que empiece el nuevo año escolar. Mientras tanto, sale estudiar en casa. La luna blanca y perlada anunció una alta hora de la noche. Así que los profesores se fueron y nosotros recogimos todo. Nos despedimos y nos fuimos a nuestras habitaciones. Esa noche volví a pensarlo. Habían pasado tres semanas y yo no sabía de él. No había pedido una explicación. Simplemente había hecho de cuenta que ese tema jamás existió ¿estaría bien? ¿Dónde se encontraría ahorita? ¿Cuándo iba a volver a verlo de nuevo?
Con respecto a Renata y Ben eran muy chéveres. En ningún momento me sentí sola (solo cuando llegaba la noche) hacían de todo por sacarme una sonrisa, me mantenían ocupada. No me había detenido a pensar como era todo hasta esta noche. Pensándolo bien no estaba tan sola. Aprendí a aceptar lo que pasó con mamá y papá y que esta era mi nueva vida. Por alguna razón yo quedé viva. Así que iba a aprovechar la oportunidad que se me dio. Renata parecía mi abuela y Ben un hermano. Les tomé aprecio. Aun cuando tuve miedo. No sabía cuando iban a despegarme de la realidad otra vez.
Sabía entablar una conversación básica en el idioma español y mi francés estaba perfecto. No aprendí a amar los números pero les agarré respeto y los conocí en todas sus diferentes formulas. Cuando terminé el curso de repostería hicimos una mini-fiesta en la casa con las compañeras (casi todas eran señoras mayores y uno que otro señor que por cierto no parecían muy hombre, hombres) cada uno hizo algo y lo lució en el compartir. Ya podía sentarme tranquilamente en una computadora y saber lo que hacía sin ponerme nerviosa. A veces la profesora se quedaba a almorzar y me daba clases de etiqueta. Recordé a Rosalie. Una que otra vez Renata, Ben y yo salimos a caminar alguna plaza, a comer helado, tomar chocolate caliente o simplemente a ver a los niños jugar. Un día Renata me levantó con un escándalo. Cuando me desperté por completo me di cuenta que no era ella sino un pequeño cachorro que corría por todos lados. Lo abracé y lo besé. Me sentiría menos sola aún.
-Gracias, gracias, gracias- le dije a Renata mientras la abrazaba
-Te la has ganado- me aseguró –eso sí, tienes que enseñarle. Y si hace algo tienes que limpiarlo-
-Lo prometo- le dije y besé su mejilla.
Una semana después
-Ben ¿estás seguro que no has llevado ropa a la tintorería?- preguntaba Renata mientras entraban en la cocina. Yo desayunaba
-Segura Renata. Yo no he sacado ropa-
-es que no encuentro mis medias. Y me falta una camisa azul-
-ya te dije que no he sacado nada-
-Isabella que le pasó al control del carro-
-No lo sé Ben ¿por qué?-
-Míralo- me dijo. Estaba todo dañado.
-ni idea- me hice la loca
-¿Por qué no me dijiste que se te partió este porrón Isabella?-me reprochaba Renata
-¿Qué porrón?- pregunté confundida
-este- me dijo alzando una vasija china de porcelana que para nada era un porrón. Seguro le cambió el nombre para quitarle importancia.
-te juro que yo no fui-
-desde hace una semana está pasando algo muy extraño. Las medias, el control del carro, vasijas rotas, las alfombras descocidas ¿qué es lo que pasa?- las dos bajamos la vista y miramos a la pequeña integrante familiar que dormía plácidamente en su cama.
-Ya entiendo- dijo Renata –Enséñale, o la tendrás todo el día metida en tu cuarto-
-está bien- agarré la cama y la subí al cuarto. Le busqué un lugar para la comida y para el agua. Era una puddle hembra de tres meses. Se la pasaba mordiendo todo debido a que los idénticos todavía le estaban creciendo. Y las vasija…. Bueno…. Corre mucho. Es muy activa. De nombre le puse HOLLY. En las tardes dormía en su camita y por las noches en la mía, conmigo. Sino empezaba a llorar hasta que le abriera la puerta.
No podía negar que me sentí bien. Toso era tranquilo y tenía todo lo que pedía. Renata y Ben se encargaban de darme cariño y jamás me sentí deprimida. Pero siempre estaba esa espina ahí. Ya había aceptado que mi vida cambió y ahora sí podía averiguar qué fue lo que pasó. Así tuviera que sacarle las palabras de la boca a Renata. Pero de que se me despejaban las dudas, se me despejaban
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Hola chicas, bueno aquí está lo prometido C:
Que traviesa es esta Holly ¿Cierto? Jejeje, espero se encuentren muy bien (:
Gracias por sus reviews y alerth
Jeje zujeyane me muero de la risa con tus reviews de cada cap jeje.
Chicas el próximo capítulo es muy bueno, enserio a mí me gustó mucho así que haremos un trato, en una ocasión les dije que si me dejaban más de 10 reviews subiría el capítulo o el mismo día o al día siguiente pero en esta ocasión les propongo que si dejan más de 15 reviews subiré el cap en cuanto estén esos 15 reviews ¿Les parece?
Pues todo depende de ustedes C: Ya lo saben el próximo cap. Es enserio genial ;)
