Capítulo Tres: Repartiendo Papeles

(El inicio de todo)

La joven que acababa de aparecer se pasó la mano por el cabello despreocupadamente. Parecía como si acabase de declarar algo tan sobrenatural, que había dejado a sus pequeños alumnos conmocionados. Adoraba tener miradas sobre ella, pero esos veinte pares de ojos comenzaban a molestarla.

-¿Y bien?- Les preguntó cruzada de brazos y con una sonrisita de inocencia.

-¿Habla en serio?- Preguntó Ruby, a lo que ella solo asintió. Automáticamente se armó un gran revuelo entre los demás.

-¿Dónde es su casa, profesora Akizuki?- Preguntó Ren, siendo el primero en reponerse.

-Seguro la conocen- Le sonrió- Es la que está camino al parque de diversiones. Pasas por la puerta, cuando vas hacia la entrada principal del parque.

Más de uno, por no decir todos, quedó con la boca abierta.

¡Claro que conocían esa casa! Sakura recordó que de niña, junto a Touya, se escabullía de su casa para ir a los alrededores de aquella gran mansión. Por que sí, era una mansión; incluso un poco más grande que la de Tomoyo, pero con un estilo mucho más antiguo. La de su amiga destilaba modernidad en cada rincón.

La casa de la profesora, era perfecta para hacer una fiesta. De ese modo evitarían muchísimos inconvenientes.

Pero… ¿era correcto aceptar?

-¿No se meterá en problemas si se enteran?- Preguntó Karin haciendo referencia a los directivos del colegio. Pero Nakuru solo se encogió de hombros.

-No se preocupen por eso, tengo mis medios- Les guió un ojo, sonriente. Tomoyo y Sakura se miraron sin saber qué decir. Todos guardaron silencio, esperando por la decisión de la delegada, Ichiro y Meiling; que de alguna forma acababan de convertirse en los líderes de todo eso.

Ichiro y Meiling compartieron una mirada cómplice y asintieron hacia Ruby. Esta suspiró resignada, y dio un paso al frente.

-Aquel que esté de acuerdo con hacer la fiesta en casa de la profesora Akizuki, levante la mano por favor- Sentenció con toda la democracia que su puesto requería.

Poco a poco, todos y cada uno de los alumnos de 2º B levantaron la mano. El primero fue Yayoi, feliz de que no usaran su casa.

-¡Está dicho, entonces!- Celebró Ichiro con una gran sonrisa, tan contagiosa que todos terminaron sonriendo.

-¡Genial!- Acompañó Nakuru- Luego me cuentan los detalles, aún tengo trabajo.

Y tan rápido como llegó, se fue, dejándolos con la palabra en la boca.

-Que rara…- Susurró Sakura y Tomoyo rió por lo bajo.

La fugaz luminosidad de un rayo llamó la atención de la mayoría, y su estruendoso sonido les avisó a todos que era hora de regresar a casa. Así que volvieron a agarrar sus cosas y a dirigirse a la puerta.

-¡Esperen!- Se voltearon hacia Ichiro una vez más- Aún quedan cosas por decidir- Mostró al aire la dichosa hoja sobre la que estuvo trabajando todo el día- Tengo la lista completa de lo que necesitamos y las tareas divididas.

Todos lo miraron con expresión de no poder creerlo. Más de uno pensó que debería poner el mismo empeño en sus tareas.

-¡Déjame ver eso!- Meiling le quitó el papel, y luego de leerlo por encima, lo dobló guardándolo en su mochila- Lo leeré en casa, para verificar que no diga nada ninguna locura, Hasuke- Le dijo ante la objeción del chico y caminó a la salida.

-Aún tenemos tiempo, Ichiro- Le dijo Ruby con paciencia antes de despedirse- Mañana podemos seguir hablando.

Vio como todos salían de allí y suspiró resignado, para luego tomar su mochila y hacer lo mismo.

Sakura salió junto a Tomoyo, bastante divertida. De todas las cosas, no esperaba que su compañero saliera con tal idea. Ichiro era algo revoltoso, pero le parecía buena persona.

-Me pregunto si la haremos temática- Dijo Tomoyo desvariando otra vez con su fetiche- Si no, tendré que conformarme con elegir tu vestuario.

Sakura no supo como tomar el hecho de que su amiga no dejara que eligiera su propia ropa en esas ocasiones. La escuchó hablar un rato más mientras cambiaba sus zapatos antes de salir.

-…algo verde, o tal vez rojo. Nada de rosa…- La miró al notar que paraba su parloteo- ¿Esa es Meiling?

Siguió la vista de su amiga, y efectivamente, Meiling acababa de salir por la puerta acompañada de otro chico, que ninguna conocía. E iban compartiendo el paraguas. Repetía: ¿Meiling no salía con nadie, o sí?

Escuchó una risilla de Tomoyo y se giró a verla de nuevo. Cuando lo hizo, notó a Ichiro cerca de ellas con una expresión indescifrable en su rostro mirando hacia afuera. Bufó y se giró para agarrar su paraguas y salir.

Tomoyo solo pudo rodar los ojos ante la cara de desconcierto de su amiga. Sakura rayaba lo torpe con su ingenuidad.

oOo

Cuando llegó a casa, agradeció que estuviera sola. Touya seguramente estaba en alguno de sus trabajos de medio tiempo, o quizá con Yukito, y su padre estaba en una expedición arqueológica por tres semanas. Ella, había llegado con una hora de retraso.

Fujitaka seguramente notaría que andaba en "algo" de ahora en más, si le tocaba hacer muchas cosas para la fiesta del año, al parecer. Pero como no estaba, ni iba a enterarse. Y dudaba mucho que su hermano, entre la Universidad y el trabajo, siquiera tuviese tiempo para notarlo.

Arrulló a Kero, su gato, en sus brazos mientras subía a su habitación para cambiarse.

Lo que la tenía aún sorprendida, era la intromisión de la profesora Akizuki. Aunque pegaba con su carácter.

Nakuru Akizuki, era practicante de profesora. Aún no terminaba de recibirse; tenía que estar primero, tres meses completos observando a los profesores, sirviendo de asistente o incluso dando algunas clases. El día que ella llegó, aún le hacía sonreír.

Fue un mes y medio atrás; no había llegado y presentado a sí misma como profesora. Se mezcló entres los alumnos, quienes pensaban que era una chica nueva. ¡Que ella se ve realmente joven! Como si tuviese apenas un año más que ellos. En cuanto entró el profesor, ella sin vacilar pasó al frente del salón y se presentó como debía. Algunos estaban shockeados ante la revelación.

Desde entonces era la hermosa y alocada profesora Akizuki. Pero de ahí, a invitarla a una fiesta (con todo lo que la palabra implica), le parecía mucho. Pero bueno.

El siguiente pensamiento fue dirigido a Meiling. La chica siempre se iba sola, ya que vivía en dirección opuesta a todas. Y verla hoy con ese chico, fue extraño ¿Habrá sido el chico del receso? ¿Quién era él?

Y la cara de Ichiro solo hacía todo más extraño para ella.

Sakura suspiró y se sentó frente a la ventana. La lluvia caía pesadamente sobre su balcón y una fresca brisa se colaba por la ventana abierta meciendo sus cortinas. La lluvia le gustaba pero los rayos, desde que tenía memoria, la ponían nerviosa. Ahora deseaba que Touya volviera pronto a casa.

OOo

-¡Estoy en casa!- Su cantarina voz se escuchó por el pasillo, y al no recibir respuesta se encogió de hombros.

-Bienvenida- Dijo alguien de repente, sobresaltándola.

-¡Eriol!- Lo fulminó con la mirada- No me asustes de esa forma.

El chico solo comenzó a reír por la reacción, y rodó los ojos. ¡Ese niño con aires de adultez le molestaba tanto!

Eriol Hiragizawa era su único primo varón. Los padres de ambos vivían en Inglaterra, y se podía decir que ellos habían "renegado" de su naturaleza. Los Hiragizawa y los Akizuki tenían mucho poder y dinero en aquellas tierras. Más ellos solo veían el mundo frío y solitario que en realidad era, y prefirieron salir de allí. La madre de Eriol, y el padre de Nakuru, que eran hermanos, estaban de acuerdo con sus formas de pensar y los apoyaron. Ahora viven en una de las viejas mansiones de la familia Akizuki que tienen en Japón.

Pero vivir con Eriol a veces era exasperante; él era demasiado misterioso y le gustaban las bromas y cosas extrañas, que solo él entendía. Y eso que vive junto a él, desde que él tenía doce años, y ahora faltaba apenas un año para sus dieciocho.

Cuando Nakuru llegó a su habitación, encendió la luz pero se quedó parada en la puerta.

-¿No tenía que decirle algo yo a Eriol?- Se preguntó confundida.

Al no saber la respuesta, se encogió de hombros y encendió su computadora.

Ya luego se acordaría.

oOo

-Que bueno que viniste, realmente estaba teniendo problemas con esto.

-Hn.

Sobre una mesa había desperdigado un montón de papeles y pesados libros. Yukito y Touya estaban ajenos al mundo metidos en aquel trabajo que debían entregar esa semana. Pero cuando dijo eso, Touya lo miró de reojo y suspiró.

-En otra situación, habrías ido directamente a mi casa…-Yukito lo vio con cara de que lo había atrapado.

-Aún no creo que sea buena idea aparecerme por allá…

-Sakura es fuerte- Rodó los ojos- Te aseguro que ya debe haberte superado, además ¡Fue hace meses!

-Aún así- Insistió él- Es mejor darle a la pequeña Sakura un poco más de tiempo.

Touya volvió a suspirar. Él también estuvo preocupado cuando su hermana llegó tan triste a casa, y supo que su amigo al fin le había aclarado que la veía como a una hermana. Pero también le parecía mal eso de evitarse. Sakura debía seguir adelante de una vez…

OOo

Al día siguiente, no esperaron a finalizar las clases; en el receso para almorzar todos se quedaron en el salón por petición de Ruby. Guardaron silencio cuando Ichiro y Meiling pasaron al frente. Tomoyo se sonrió por alguna razón.

-¿Estamos todos?- Preguntó Meiling y al no recibir respuesta negativa, continuó- Bueno, revisé la lista que Hasuke hizo, y sorprendentemente estaba bastante bien hecha- Varios rieron por la cara que puso el chico- Así que solo nos queda definir los grupos y sus tareas…

-¿Grupos?- Preguntó Ren con una ceja alzada. Ichiro asintió.

-Hemos armado grupos, y cada cuál tiene una tarea a cargo. Las explicaremos después de decir los grupos.

Como todos parecían estar de acuerdo, el delegado; Yusuke Ottoe, pasó a escribir en el pizarrón los nombres en el orden en que Ruby los leía.

-Primer Grupo- Todos prestaron atención con curiosidad- Naoko, Inui y Sora- Naoko les sonrió a un chico pelirrojo y a otro de gafas. ¡Ese par siempre le parecía muy divertido!- Les toca todo lo que es música.

-Número dos- Siguió cuando Yusuke terminó-Rika, Nakao y Sakura. A ustedes; la comida- Tomoyo notó el leve sonrojo en el chico mientras miraba a sus dos amigas intercambiando palabras alegres. Levantó una ceja.

-En el tercero; Tomoyo, Karin, Ren y Satsuji- Era fácil saber qué les tocaría; Tomoyo y Satsuji eran los modistas de la clase- La decoración.

Aunque no sabían que iba a haber decoración, claro.

-Cuarto; Ai, Yui, Kenshin y Yayoi- Las gemelas Seiren asintieron a la vez- Como conocemos perfectamente su historial con esto, les toca tal vez el factor más influyente- Ruby los miró divertida; tres de ellos eran los fiesteros de la clase- El alcohol.

Kenshin silbó y las gemelas lanzaron risitas nerviosas. Sabían perfectamente qué y dónde comprar.

-El último grupo; Meiling, Ichiro, Yusuke y yo. Nos encargaremos de organizar, supervisar y otros detalles.

-Para la semana que viene, traten de pensar más o menos cuánto dinero creen que necesitaremos- Dijo Ichiro, y todos lo vieron serio por primera vez en la vida- Para el viernes, creo que sabremos cuantas personas irán, más o menos. Hay que definirlo.

-Hay algo que debemos dejar en claro- Intervino Meiling- Como la casa es de la profesora Akizuki, tenemos que dejarla impecable una vez que todo termine, y eso lo haremos todos- El curso entero asintió.

Aunque varios se preguntaron quiénes estarían en pie al finalizar la noche.

oOo

Después de almorzar, como era costumbre, fueron a los sanitarios. Pero esta vez todas las chicas del salón. Mientras se lavaban las manos y algunas usaban los baños, seguían hablando de la fiesta. A todas empezaba a recorrerlas esa sensación de adrenalina.

-¡Estoy segura de que será genial!- Dijo Ai y Yui asintió.

-Será aún mejor que el baile, se los aseguro- Karin se vio contagiada por ellas.

-¿Cuánta gente invitaremos?- Preguntó Sakura algo distraída.

-No lo sé, tal vez sólo a los segundos años, y con eso ya seremos bastantes personas- Los segundos en total eran cuatro salones. Ruby secundó lo que Meiling decía.

-No importa, compraremos alcohol como si fuese a ir todo el colegio- Comentó Chijaru a modo de bromas y Rika negó con la cabeza divertida.

-No es mala idea- Dijo Naoko, sorprendiendo a todas y volvieron a reír.

-Sí, será una gran fiesta anti San Valentín- Dijo Tomoyo entre risas.

Luego, salieron de allí.

Tres de los cubículos del baño se abrieron, y tres chicas salieron mirando en la dirección en la que las demás se fueron.

Coincidencia o no, una era de primer año, otra de segundo y la otra de tercero. Sin conocerse, compartieron una leve sonrisa por lo que habían oído, y cada una volvió a hacer lo suyo.

Debían avisar a sus compañeros cuanto antes.

oOoOoOo

N/A: Aquí continuamos con el capítulos tres ^^

Gracias a esas personas que se molestan en leer! XD

En los próximos capítulos ya veremos más de romance, no se preocupen. Ah, y de mi sexi Shaoran por supuesto :3

Cuídense! ^^

Review? XD