Capítulo Cuatro: Rumores
(336 horas antes)
-¡Ya me voy!- Gritó en la puerta de su casa segundos antes de cerrarla e irse a la escuela.
-Sakura…-La voz de Touya la detuvo.
Se dio la vuelta hacia él, esperando escucharlo, pero su hermano solo se quedó allí, en silencio, observándola. Inclinó la cabeza hacia un lado en un claro gesto de no entenderlo, más él simplemente negó con la cabeza para sí mismo y se volvió a la cocina.
Sakura se dirigió a la escuela con el pensamiento de que su hermano podía ser muy extraño a veces.
Ahora que lo notaba, había amanecido lloviendo y por eso las calles estaban bastantes mojadas y con irregulares charcos de agua esparcidos sobre ellas. La acera no estaba muy diferente, así que debía tener cuidado al caminar.
En cuanto terminó de decirse eso a sí misma, escuchó varios pasos chapoteando detrás de ella y con mucha velocidad. En el momento en que se volteó, sintió que el tiempo transcurría en cámara lenta.
Un chico con el uniforme de su escuela, venía corriendo en su dirección sin prestar atención a nada. Es más, parecía mirar hacia atrás. Cuando pasó con prisa a su lado, registrándola por primera vez, observó a Sakura en silencio sin detenerse. Y ésta, en vez de correrse de su camino se quedó allí, inmóvil.
Claro que la magia se rompió cuando él pisó con fuerza sobre un charco cercano, mojando de la cintura hacia abajo a la castaña. El enojo apareció cuando él ni siquiera se detuvo y una sonrisita de burla afloró en su rostro.
Sakura masculló todos los insultos que recordaba mientras lo veía alejarse por la acera. No sabía quién era, pero lo había visto antes, estaba segura.
-Estúpido…-Volvió a mascullar entre dientes, intentando secar un poco su falda ¡Ojalá cruzara de la misma forma la calle, y lo atropellase un auto!
Se obligó a calmarse; ella no era de desear ese tipo de cosas a sus enemigos. Oh sí, por que ese chico acababa de convertirse en su enemigo. El primero.
-¿Sakura?
-Meiling- Su amiga acababa de aparecer de donde no tenía idea y parecía haber caminado mucho.
-No sabía que tomaras este camino, Mei- Le hizo saber una vez que lo retomaron.
-Es la primera vez que lo hago. En realidad esta no era mi intención pero…
-¡Achú!- El estornudo de Sakura detuvo la explicación de la chica.
-¿Por qué estás mojada? ¡Pescarás un resfriado!- Le hizo saber con preocupación.
-Es una larga historia, pero no te preocupes, no me pasará nada- Rió con nerviosismo.
¡No quería pensar en ese tipo! Hacerlo, le hervía la sangre.
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-Yamazaki.
El aludido se giró hacia la chica de trenzas con una sonrisa.
-Wow, me diriges la palabra- Comentó sonriente- ¿A qué se debe? Chijaru.
Ella se sonrojó y desvió la vista, alargando su brazo hasta frente a la cala del chico.
-Me encontré a tu mamá- Habló sin mirarlo- Y me pidió que te trajera tu almuerzo, lo había olvidado.
-¡Es verdad!- Lo agarró y sonrió con sincera gratitud- Gracias.
Chijaru no respondió, solo asintió con mala cara y aguantando su furtivo sonrojo, se marchó.
-No sabía que fueses amigo de la señorita Mihara de 2º B- Se sobresaltó cuando su amigo apareció de la nada junto a él. Era su especialidad.
-Vas a causarle un infarto a alguien, Eriol- Suspiró y negó con la cabeza- Somos vecinos, así que la conozco desde que tenía tres años. Nuestras madres nos hacían jugar juntos…
Eriol notó que su amigo sonreía ante algún recuerdo, por lo que levantó una ceja.
-¿Qué sucedió?- Yamazaki se encogió de hombros.
-Quién sabe. Cuando entramos a la secundaria, de un momento a otro parecía enojada conmigo y dejó de hablarme- Volvió a encogerse de hombros.
-Las mujeres son complicadas- Sentenció Eriol y Yamazaki asintió dándole la razón.
-Hiragizawa, me tapas la entrada- Ambos chicos se giraron a un recién llegado Shaoran, que se veía con cara de pocos amigos. Yamazaki sonrió nervioso y levantó una mano para saludarlo.
-¿Alguien se levantó con el pie izquierdo hoy?- Eriol agrandó su sonrisa ante la fulminante mirada que el chico le envió. Shaoran bufó y se fue hacia su salón.
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-Así que estuve gran parte de la noche pensando en ello. Si nos sale bien ¡será muy emocionante!- Dijo Meiling mientras entraban a la escuela.
En cuanto pusieron un pie del otro lado de la puerta, Sakura sintió un escalofrío en su espalda, algo que sucedía cuando sentía muchas miradas sobre ellas. Se giró, pero los alumnos que andaban por allí, parecían estar cada uno en lo suyo, así que no le dio importancia.
-Buenos días chicas- Esa era Tomoyo que las recibía con una cálida sonrisa. De esas que sólo ella sabía dar.
Se cambiaron los zapatos hablando de varias ideas que Meiling había tenido para la fiesta la noche anterior.
-Hablando de eso, pensé en una idea fantástica para la decoración- Comenzó a decir Tomoyo, y Sakura sintió de nuevo aquella sensación- En el receso me gustaría contársela a ti y a los de tu grupo, Meiling.
La chica asintió, pero antes de responder Sakura la interrumpió.
-Mei, Tomoyo- Habló en voz baja, llamando la atención de las otras- ¿No les parece como si alguien nos mirara?
Ante esto las otras dos también se giraron, y aunque sí habían más alumnos que antes, nadie parecía reparar en ellas más de lo normal. Sakura suspiró al ver que ellas negaban tal cosa.
-Debe ser mi imaginación…-Luego de decir eso, el timbre sonó, así que se vieron obligadas a ir a clases.
Varios chicos que estaban detrás de ellas, se miraron y asintieron, para luego alejarse de allí.
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Suspiró mirando por la ventana. Volvió a mirar al interior del salón y otro suspiro salió sin poder evitarlo.
Al parecer iba a tener que almorzar sola. Tomoyo y Meiling estaban en la otra punta de la clase en una amena charla con Ichiro, Ruby y Yusuke, la cual parecía tener para rato. Rika y las demás habían salido apenas comenzó el receso y ahora era la única chica allí. Volvió a suspirar mientras abría su almuerzo.
-¿Por qué tan triste, Kinomoto?- La llegada de Ryo Ritsue a su lado la sorprendió. Era un chico alto, rubio con un pequeño arcillo en una de sus orejas.
-Podemos hacerte compañía para que no sufras- Dijo Kenshin Sumarashi, un pelirrojo bajito que siempre acompañaba al otro.
Rió ante su comentario y les hizo espacio en su mesa para que los tres almorzaran.
-Acaban de salvar mi salud mental, todas desaparecieron…
-Ya sabes lo que dicen, los chicos somos mejores amigos que las chicas- Aseguró Kenshin guiñándole un ojo.
-En realidad…-Dijo pensativa- Dicen que los gays son mejores amigos que las chicas.
Ver como enrojecía poco a poco la cara de Kenshin no tuvo precio, y así lo demostró con su enorme carcajada.
-¡Kenshin!- Dijo Ryo teatralmente como si estuviera muy ofendido- ¿Qué no me has dicho? ¡Pensé que éramos amigos!
Sakura definitivamente no podía aguantarse la risa. A Ryo solo le faltaban lágrimas falsas.
-¡Cállate!- Le espetó el pelirrojo molesto con los dos por decirle tal cosa y reírse ¡en su cara!
-¿De qué se ríen tanto?- Preguntó Ichiro que acababa de acercarse. Bien, la reunión había terminado.
-Kenshin acaba de aceptar que le gustan los chicos- Le contó Ryo con cara de sufrimiento. Ichiro le siguió el juego.
-¡Oh!- Pero su comentario fue callado por el mismo Kenshin.
-¡Cállense los dos! No sabía que fuesen homofóbicos…-Los fulminó con la mirada. No debía que lo fuese, pero le molestaban ese tipo de personas.
Ryo e Ichiro se miraron y pararon de reír. Ellos no tenían nada en contra, solo había sido una bromas.
-Oigan, solo fue una bromas, tranquilícense- Intervino Yusuke antes de que alguien terminara enojado de verdad.
Sakura fue a hablar para apoyar a su compañero, pero como ya parecía costumbre, el estrepitoso ruido de la puerta al abrirse la detuvo.
Todas sus compañeras de clase entraron apresuradas y se apoyaron sobre la pared opuesta, jadeantes. Parecían haber llegado corriendo, como si huyeran de algo.
Ruby se acercó a ellas para preguntarles qué había sucedido. Cuando tuvo la respuesta, levantó una ceja confundida
-¿Acosadores?- Repitió lo dicho por Chijaru. Todas asintieron.
-Primero estábamos en la cafetería- Habló Naoko refiriéndose a ella, Rika y Chijaru- Y aunque suene poco creíble, ¡todos nos miraban! Ninguna parecía tener nada raro, así que nos apresuramos a comprar y salir de allí.
-Pero cuando lo hicimos- Habló Rika- Un grupo de chicos empezó a seguirnos ¡fue horrible! Si dábamos un paso, ellos también. Y en silencio, como escuchando cada cosa que decíamos.
-¡A nosotras nos pasó igual!- Dijo Karin y las gemelas asintieron.
-Nos seguían en silencio a todos lados y parecía que iban a saltarnos encima en cualquier momento- Yui y Ai se veían asustadas.
Sakura frunció el ceño ¿Qué estaba pasando allí?
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-¿Escucharon de la mega fiesta de anti San Valentín?
Shaoran y Eriol miraron por un segundo al recién llegado Yamazaki, para luego ignorarlo y seguir con lo que hacían.
-Prefiero igual el chocolate común, el aireado me da una sensación rara…
-Sí, como si hubiese tenido gusanos antes ¿no?- Shaoran asintió.
A Yamazaki le brotó una vena en la sien, pero no quitó su sonrisa. Se paró en medio de sus amigos y volvió a hablar.
-Parece que la organizan los de 2º B y será enorme- Hizo énfasis en la última palabra. Shaoran le prestó atención al oír el curso.
-¿De qué hablas Yamazaki?- Decidió escucharlo.
-Hiro me dijo que se lo contó un amigo suyo, que tiene una compañera que lo escuchó en el baño de mujeres- Ante eso, Eriol se encogió de hombros.
-Una fiesta ¿y? Hay alguna todos los fines de semana ¿qué tiene de especial?- Cuando vieron la maliciosa sonrisa de Yamazaki, se arrepintieron de haber preguntado.
-No es 'una' fiesta. Dicen que será 'La' fiesta- Se encogió de hombros- Habrá alcohol suficiente para todo el colegio, fuegos artificiales, el mejor Dj de Tomoeda- Enumeró con su mano- Creo que incluso un paracaídas para tirarse del tejado. Oh, y comida.
Eriol y Shaoran guardaron silencio ¿Hablaba en serio?
-¿Dónde será?- Preguntó Eriol. Yamazaki estiró los brazos en señal de que no lo sabía.
-Aún no se sabe, pero deber ser un lugar bastante grande. Por lo que sé toda la escuela planea ir. Pero al fin y al cabo, son solo rumores.
Shaoran frunció el ceño. Afortunadamente, sabía a quién preguntar.
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Meiling entrecerró los ojos mirando alrededor, pero no le pareció ver nada fuera de lo común. Junto a Ruby, Sakura y Tomoyo, decidieron ir a dar una vuelta por el colegio para ver si lo que las demás habían contado pasaba igual con ellas. Ichiro y Yusuke las acompañaban por las dudas, pero nada parecía suceder fuera de lo normal.
Sakura le hizo una mueca a Tomoyo, y esta solo se encogió de hombros. Entonces una voz retumbó en el pasillo.
-Atención por favor; Ruby Furikawa de la clase 2B vea a la presidenta del consejo estudiantil en la sala de reuniones- Decía la voz de la secretaria del director- Repito; Ruby Furikawa, a la sala de reuniones.
La aludida levantó una ceja. Que llamado tan extraño ¿Por qué tendría ella que ver a la presidenta? Resignada se dirigió hacia allá, acompañada de Yusuke.
-¿Volvemos al salón?- Sugirió Tomoyo y las demás asintieron.
-Iré a la cafetería. Aún no he almorzado- Avisó Ichiro para luego alejarse de allí. Sakura pensó en su olvidado almuerzo sobre la mesa, y su estómago concordó con su imagen mental.
Mientras volvían a su salón, fue cuestión de minutos para que notaran algo extraño.
Un chico iba a salir de su curso, pero al verlas se metió una vez más, para luego a parecer con cuatro alumnas más en la puerta. Y la situación se repitió un par de veces. Cuando menos cuenta se dieron, había un pequeño séquito detrás de ellas.
Aceleraron el paso y ellos también. ¿De verdad pensaban que no se daban cuenta? De repente estaban corriendo, siendo perseguidas por esos maníacos.
Doblaron en una esquina, y cuando levantó su vista, Meiling vio a su salvación a un par de metros.
-¡Shaoran!
El grito pareció sobresaltarlo, y su expresión fue bastante cómica cuando vio a las tres chicas perseguidas por semejante manada. Pero su vista se fijó en una de ellas; y no precisamente en Meiling.
¿La de ojos verdes no era la chica que él esa mañana había…?
Oh.
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-¿Disculpa?- Ruby parecía totalmente desubicada ante lo que acababa de oír.
La presidenta del consejo estudiantil era una chica de tercero con aspecto amenazante. De cabello negro y lacio, siempre arreglado, al igual que en su impoluto uniforme. Las gafas que usaba le daban un aire aún más maduro.
Pero fuera de su imagen, eran las palabras que Saori Yamanashi acababa de decirle, lo que la habían descolocado.
¿Mega fiesta? ¿Fuegos artificiales? ¿Alcohol? No bueno, eso era cierto pero… ¿Paracaídas? ¿En qué momento la casual y pequeña fiesta se había convertido en eso? Más importante, ¿Cómo se había enterado todo el colegio de la fiesta?
-Como presidenta del consejo estudiantil, mi trabajo es hablar por los estudiantes y representarlos- Habló con esa fría voz suya. Pero también es mi deber avisar a las autoridades del colegio, si peligra la salud y el orden del cuerpo estudiantil.
Ruby rodó los ojos ante su tono de ser la reina del colegio.
-Así que repito ¿La clase 2 B está planeando una fiesta con las dimensiones que mencioné?
Frunció el ceño y la desafió con la mirada, pero prefirió no responder nada. Una vez que se decidió a contestar, Saori se le adelantó.
-Como dije, me veo en la posición de avisarle al director- Ruby quiso protestar- A menos…
Ambas intercambiaron miradas sin titubear.
-¿A menos?
-A menos que la fiesta no resulte peligrosa; como alumnos ebrios arrojándose del tejado en paracaídas, y sea mantenida bajo control. De esa forma, no veo por qué tenga que reportar a nadie.
Ruby sonrió internamente. Así que la presidenta demostraba ser humana como todos, finalmente. Asintió y sin nada más que decir, caminó hacia la puerta donde se detuvo antes de salir.
-Si la clase 2 B fuese a hacer una fiesta- La miró por última vez- se asegurarían de que todos la recordaran como la mejor.
Sin más salió, ondeando su cabello en el aire.
Ahora, el asunto era personal.
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Tomoyo se sorprendió ante la mirada de odio que Sakura le enviaba al tal Shaoran. Este, se removió incómodo mientras Meiling le hablaba exaltada por la situación que les había tocado vivir.
Después del grito de Meiling, se habían escudado detrás del castaño y sus dos amigos. Rápidamente el tumulto de chicos, y chicas ahora que lo notaba, se había disipado en un segundo. Cuando se fueron, fue mayor la sorpresa cuando uno de los chicos, el que no dejaba de sonreír y de cabello negro, les había preguntado por la fiesta.
¿Cómo se habían enterado? Habían decidido hacerla apenas dos días atrás.
Pero, lo que le llamaba la atención en ese momento era la cara de Sakura ¿Qué le pasaba con el recién presentado Shaoran Li? Que encima resultaba ser el primo de Meiling. Una buen anoticia para Ichiro, pensó. Pero su amiga parecía estar a punto de cometer asesinato.
Ante lo que había pasado, los tres las acompañaron hasta su propio salón, para el momento justo en que sonaba el timbre del final del receso.
-Nos vemos más tarde- Les dijo Meiling con apuro de entrar y contar lo sucedido- Adiós chicos.
Sakura por su parte fulminó una última vez a Shaoran y sin decir nada entró. Tomoyo pudo escuchar como uno de ellos, le susurraba "¿Qué le hiciste a esa niña?" al castaño con gracia, y este solo rodaba los ojos con hastío.
Pero entonces, sintió como el otro, el chico de gafas, agarraba una de sus manos y depositaba un inocente beso en ella. Los colores se le subieron a la cabeza mientras los otros dos lo miraban sin poder creerlo.
-Un placer conocerla, señorita…-Le dijo con una sonrisa al más puro estilo inglés.
-Daidouji…-Respondió disimulando un poco, pero la verdad estaba sin aliento.
-Señorita Daidouji- La soltó- Mi nombre es Eriol Hiragizawa.
Tomoyo le sonrió como respuesta, asintió y entró ella también. Sus amigos, debían de haberle mirado raro, por que se escuchó un divertido '¿Qué?' antes de cerrar la puerta. Flotando en una nube, se sentó en su lugar.
Minutos después, Ruby entró seguida del profesor Terada. Al parecer tenía algo que decirles, por que hizo señas extrañas antes de sentarse.
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-¿y bien?
-Lo siento profesor, pero al parecer el rumor es falso- Saori vio como el viejo profesor de química fruncía el ceño con molestia y salía de allí hastiado.
-¿Eso fue correcto, presidenta?- El vicepresidente, saliendo de las sombras de la sala, sonrió. Saori le dio otra sonrisa como respuesta.
Ella se ocuparía de eso, solo esperaba que Furikawa Ruby cumpliera con lo dicho.
Suspiró. ¿No podía tener un último año de secundaria tranquilo?
No, si de verdad quería disfrutarlo.
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Más de uno abrió la boca sorprendido por lo que acababan de oír. Ruby frunció el ceño ante el mutismo grupal.
-¿No me oyeron?- Alzó la voz- Vayan y díganle a cada persona que conocen del colegio, que la clase 2 B hará la fiesta más inolvidable del año el viernes anterior al baile escolar. El lugar será dicho el día anterior.
Todos se quedaron en sus lugares ¿Ruby tendría fiebre acaso?
-¿Están sordos? ¡Vayan!
Ante la orden, casi todos se levantaron y salieron de allí con torpeza y prisa. Solo quedaron Sakura, Tomoyo, Meiling, Ichiro, Yusuke, y la misma Ruby.
-¿Puedo preguntar a qué se debió eso?- Fue Yusuke el que se animó a hablar. Ruby los miró y sólo sonrió.
-Haremos que los rumores, dejen de serlo- Y sin más, se fue.
Sakura se preguntó si era tarde para cambiarse al Instituto Nagata. Por que presentía que las próximas semanas, serían… extrañas.
Tomoyo volvió a sonreír encontrando todo muy divertido. Al fin y al cabo esa era la idea ¿no?
Divertirse.
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N/A: Ohayo, minna-san! XD
Como están? Preparando los chocolates para mañana? :3
Yo no XD por la simple razón de que no tengo a quien darle chocolates -.- además en mi país no se usa demasiado eso! Así que de alguna manera, zafo!
Tenía muchas ganas de escribir este cap, a pesar de que estuve varios días sin inspiración ._. Y como es obvio, no voy a terminarlo para mañana XD Pero no pienso permitir que se extienda mucho! La fiesta está cerca!
Sin más que decir, feliz San valentin a todas esas personas que tienen a alguien especial para festejar ese día :3 Y a los que no, como yo, no se desesperen! las cosas llegan cuando uno menos lo espera XD
Cuídense!
Ah, y algún review de chocolate para una chica solitaria como yo? xD
