DESPUES DE UN TIEMPO

Los siguientes tres días transcurrieron como un sueño. Él estaba ahí. Pasábamos todo el día juntos. Compartíamos todo. Terminamos de leer EL AVE FENIX. Instaló un gimnasio en la casa y hacíamos ejercicios ahí. Me alimentaba bien. Eran días de maravilla. Renata no estuvo en la casa esos días. Edward ni la mencionó. A veces le cocinaba mostrándole mis talentos. Me acompañaba al curso y podía ver como se nos quedaban mirando. Lo cual no me pasó desapercibido la mirada de varias señoras comiéndoselo con la vista. Afff. Tuve que aguantarme porque según Edward estaba que echaba humo.

-¿sabes? Yo quise que vinieras precisamente aquí por esto- dijo con los papeles de mi beca en sus manos –no tenía en mis planes que fueras tan inteligente pero fue mi idea principal. Es uno de los institutos de comida gourmet más prestigiosos-

-Gracias- le dije de todo corazón. A pesar de las cosas que pasaron él siempre pensó en mí. Y ahora ya tenía claro el porqué estaba precisamente aquí. Una verdad despejada.

Una vez más dormimos abrazados y con calor especial. Esa noche no recuerdo que soñé pero en algún momento sentí que me falto algo. Me levanté de repente cuando el aire no entraba a mis pulmones. Me faltaba algo vital, no podía respirar. Miré a todos lados y la cama estaba vacía. Solo estaba yo. Me levanté, fui al baño y también estaba vacío. En ese momento algo hizo click en mi cabeza. El ya no estaba. Ese era el vacío que sentía. Eso era lo vital en mi vida que faltaba. Aquí terminó su visita. Agarré la almohada que él estaba usando y la olí tratando de guardar ese olor en mi mente. Vi la hora y apenas eran las cuatro de la mañana. Me recosté en su lado y lloré hasta que amaneció. Al día siguiente hice todas las actividades como si él estuviera presente. Comía bien, entrenaba en el gimnasio que él acondicionó, hacía mis deberes, todo. Pero ya no era feliz.

Pasaron semanas y tenía que hacer unas diligencias para el instituto. Ir a buscar mis libros. Comprar el bolso y los materiales que necesitaba. Le dije a Ben que me llevara. E hice todo lo que hacía falta. El lunes empezaba. Todo pasó rápido. Fui al instituto y entré a mis clases normales. Hice varios compañeros que con el tiempo se convirtieron en mi grupo de amigos. Éramos muchos. Por mi parte yo no negaba a alguien pero ellos siempre decían: "somos selectos. No cualquiera puede estar aquí". Nos reuníamos para hacer las tareas. Realmente era un grupo trabajador. Todos ayudaban en algo, para todo había una solución, nunca había alguien solo. Alguna que otra vez una discusión pero se arreglaba. En varias ocasiones hicimos reuniones en la casa y nadamos en la piscina. Fui a casa de algunos y eran espectaculares. Salíamos al cine, a comer helado, al museo y otros lugares. Aprendí algo de arte, bebidas, trucos de casino (los cuales practicábamos en las horas libres o en los pasillos). Era toda una señorita de sociedad. Asistía a club (por contactos de los mismos muchachos del grupo. Ya que todos éramos menores de edad). Esa era mi manera de escaparme del dolor. Mantener mi mente ocupada. Algunas noches lloraba pero sabía que cuando amaneciera todo estaría bien. Poco a poco fui conociendo personas. Me integré a varios ambientes, pero siempre con el grupo. Éramos como hermanos. Un día conocí a una chica que luego no salió de mi mente. Fue en un club. La música era alta y no pude escuchar su nombre. Su vibra me llamaba. Tenía una energía enorme. Una buena aura. La veía cuando frecuentábamos el lugar (cuatro veces al mes) éramos los mejores en nuestras clases. Si Edward aparecía algún día, de nuevo, no se molestaría con ella ya que a pesar de salir y divertirse era una señorita ejemplar. El ambiente en el grupo cambió cuando se dio a conocer una pareja. Una muchacha y un muchacho del grupo empezaron a salir. Era un poco extraño, pues a veces dejaban de salir con nosotros para estar los dos juntos. Sin embargo eso no nos debilitó. Seguimos siendo el gran grupo. Ya tenía tres meses sin ir a la casa. Tres meses sin ver a mi Holly. Los fines de semana me quedaba en casa de una de las muchachas a dormir. Tenía una rutina saludable, todos los días hacía ejercicio y comía bien. Mis notas eran excelentes. Era toda una señorita de sociedad. A veces cuando estábamos en el club podía sentir la mirada de uno que otro hombre. Una vez uno llamó mi atención pero enseguida deseché la idea, debía esperar por el. No debía apresurarme. Él vendría, estaba segura. Vendría por mí. Por un leve momento imaginé como sería una relación con un chico de mi edad. Jamás había tenido novio. En el pasado no sabía desenvolverme bien en la sociedad. Por lo tanto hoy en día no sabía lo que era una cita, que te vinieran a buscar a la casa, que te trajeran o una salida en pareja al cine. Esa idea rondó mi mente y la duda se plantó. Vi muchas veces a chicas disfrutando de privilegios, luciendo a su novio de su mano. Hablar de cosas que yo no entendía y que todas deseaban. En ese momento me di cuenta que probablemente jamás sentiría los nervios antes de una cita. O las ganas de ver a mi pareja al día siguiente cuando me deja en mi puerta. Jamás me sentiría normal porque yo ya estaba comprometida. Comprometí mi vida a esperarlo. Lo único que faltaba es que él no se olvidara de mí.

-Srta. Isabella. ¿Cómo está?- me preguntó Ben al traspasar la puerta de la casa

-Muy bien Ben. ¿y tu?-

-Aburrido, sin usted aquí no hay que hacer- me dijo dramáticamente

-¿y Holly?- pregunté dando a entender si no hacía diligencias por ella -¿no la has sacado? Ella camina y va a la peluquería- él por un momento se alarmó pero luego se tranquilizó

-en este preciso momento está en la peluquería- me dijo sonriendo

-Bueno, vamos a buscarla- sugerí. Un pequeño detalle arruinó la inexpresividad de su cara. Lo delató

-Ammm…. Me dijeron que me llamaban de la peluquería al terminar para que la valla a buscar-

-¿seguro?- pregunté sin confianza

-por Supuesto. Holly está en perfectas condiciones-

-No he insinuado lo contrario- le dije sonriendo y alejándome para ir a colocar mi maleta en la habitación. Oí el sonido de unas teclas de celular y me quedé quieta. Me acerqué un poco y espié sin ser vista

-Srta. ¿Cómo está?- dijo él y recibió respuesta

-necesito ir a buscar a Holly. La srta. Isabella ya llegó-

-Le dije que estaba en la peluquería. Si se entera que usted la tiene se pondrá furiosa. Ella es muy delicada con Holly- ¿como? ¿Qué Holly estaba con…. quien? ¿Por qué Ben me mintió?

-Usted podrá ser la hermana de Edward pero no creo que por eso valla a cambiar su reacción. Ella a usted no la conoce. Se molestará- se quedó callado unos segundos y respondió alarmado

-¿qué? Yo no puedo decirle que la tiene usted. Srta. Usted no entiende-

-bien, bien. Esperaré. Gracias-

Así que la hermana de Edward tenía a mi Holly. ¿Por qué? ¿Con que derecho? Por un momento quise devolverme y armarle un escándalo a Ben. Él no tenía porqué mentirme. Pero ella vendría y podría conocerla, podría saber un poco mas de Edward. Sonreí inconcientemente y seguí con la maleta a mi habitación. Me di un baño y me puse ropa cómoda para salir con Holly cuando llegara. Dejé mi cabello suelto para que se secara. Me rocié un poco de perfume y salí de la habitación. Cuando bajé se escuchaban voces en la planta baja así que me puse en camino para bajar. Cuando iba a mitad de la escalera Holly empezó a ladrar y salió corriendo a donde yo estaba. Me agaché y la cargué, empezó a lamerme la cara. Le di besos y la abracé fuerte. Cuando alcé la cara la puerta se cerraba. Ben y Renata estaban parados viéndome. Eso quería decir que la hermana de Edward se había ido. No pude conocerla. Holly volvió a llamar mi atención y fue cuando la detallé bien. Tenía el copete, las patas y la cola pintado de fucsia. Al igual que sus uñas. Cargaba un elegante pañuelo en su cuello. Estaba muy coqueta.

-Hola Bella ¿Cómo estas?- preguntó Renata

-Isabella- le corregí en voz alta y segura

-Isabella- rectificó ella

-estoy bien, Renata. Gracias. Saldré al parque con Holly. Dentro de un rato vengo- iba a colocarle la correa cuando Renata me interrumpió

-no es necesario. Ya aprendió- me dijo sonriendo

-¿Cómo que aprendió?- pregunté extrañada. Holly era un desastre total

-Fue entrenada- respondió. La miré con un signo de interrogación en la cara y salí de la casa con el collar en la mano. Holly me siguió. Sin adelantar ni aminorar el paso. Mientras nos fuimos alejando del vecindario sentía mi estomago dar vueltas. Tenía miedo que en cualquier momento Holly saliera corriendo y no volviera.

-5 min-

-10 min-

-15 min-

No pasó. Ella seguía a mi lado. Llegamos al parque y me senté en la grama. A mirar a las demás personas. Era tranquilizador respirar aire fresco. Holly se acostó a mi lado. Ví a varias madres jugar con sus hijos. Las cometas volaban en el cielo. Me imaginé los futuros hijos de Edward y míos. Serían hermosos. Con unos ojos verdes exactamente iguales a los de él. En ese momento Holly empezó a gruñir por lo bajo. Levantó su cabeza y sus orejas buscaban algún ruido en particular. No paraban de moverse y en ese instante echó a correr. Inmediatamente me paré yo también y corrí tras ella. Ya estaba cansada, la miraba de lejos hasta que aminoró la marcha y se acostó en la sabana de una mujer que estaba acostada escuchando y tatareando una música con los audífonos puesto. Cuando llegué me acerqué lentamente. La mujer seguro pensaría que estaba loca. O que le haría algo.

-Holly…- la llamaba mientras me acercaba mas –ven aquí mami- ella solo levantó su cara, me vio y la volvió a bajar acomodándose mas en el cuerpo de la extraña. En ese momento la mujer se levantó y miro a mi mascota, luego me miró a mí. Puso cara de confusión y luego sonrió.

-Hola Isabella ¿es tuya?- preguntó con una voz angelical

-eh…. sí- respondí un poco dudosa

-Hay no me digas que te olvidaste de mi- dijo a tono de broma –soy la chica del club ¿recuerdas?-

-ahhhh claro- dije cayendo en cuenta –si- sonreí –disculpa es que este ambiente es un poco diferente ya sabes- las dos nos reímos

-¿y eso tu por aquí? ¿Vives cerca?-

-si, a 15 minutos de aqui-

-que bueno ¿te gustaría acompañarme?-

-claro, pero primero ire a comprarle agua a Holly debe tener sed, nos vinimos caminando-

-yo tengo, yo le ofrezco –dijo y me senté en la sabana extendida sobre la grama. Ella sacó una tasita y le sirvió agua –es hermosa- dijo mientras miraba a Holly

-sí, es muy especial. Es lo único que tengo- dije y la realidad de mis palabras me golpeó. Realmente si era lo único que tenía. No tenía a Edward, no tenía casa, no tenía algo propio. Salvo ella

-¿y… quien te la regaló? Debes ser especial para esa persona. Pero por lo visto para ti no es especial porque crees que solo tienes a Holly pero olvidas a quien te la regaló-

-me la regaló….. un…. amigo- dije no muy segura-si, un amigo- repetí convenciéndome a mí misma. Ella me miró y supe que no me creyó pero tampoco le tomó atención.

-¿y a que te dedicas?- me preguntó mientras nos acomodábamos

-Estoy en el instituto. Cuando salga estudiaré en Le Cordon Bleu-

-woow. Felicitaciones. Algún día iré a tu casa y tendrás que cocinarme- se rió. Yo me sobresalté un poco, pues se auto invitó pero su risa me relajó. Había algo en ella que me agradaba.

-algún día- le prometí devolviéndole la sonrisa -¿y tu? ¿a que te dedicas?-

-yo estudio en la Facultad de Arquitectura, Paisajística y Diseño de la Universidad de Toronto- dijo sin respirar. Mis ojos se abrieron como platos. Esa es la mayor universidad de Canadá y Cuenta con el mayor número de ganadores del Premio Nóbel de entre las universidades canadienses.

-no es para tanto- me dijo al ver mi expresión –tu tampoco estudiaras en una cualquiera-

-estudie muchísimo para poder ganarme esa beca- le confesé

-yo también tuve que estudiar bastante para conseguir el cupo. No es fácil. Ya sabes, hay mucha demanda- me dijo tranquilizadoramente. Y me sonrió. Me sentí bien. -¿te gustaría salir algún día a otro lugar?-

-eh… claro-

-ok, anota mi numero- dijo entusiasmada

-no tengo teléfono- le dije

-¿qué?-gritó -¿Cómo que no tienes teléfono?- me preguntó como si fuera un pecado

-pues- lo pensé y luego decidí decir la verdad. Ella me inspiraba confianza –no tengo quien me llame. Mis padres murieron. Solo me la paso con los muchachos del internado y casi siempre me la paso ahí. Así que no había tenido la necesidad de usar uno-

-¿y vive sola?- inquirió

-vivo con mi tutora y el chofer. Pero casi no hablo con ellos-

-bueno ¿Qué te parece si vamos a comprarte uno? Ya tienes una excusa. ¿Cómo se supone que voy a llamarte para salir? ¿o como me avisaras cuando vallas al club?- puso cara inocente

-Ok vamos- le dije, sino me daría luego un cargo de conciencia

Recogimos las cosas y nos dirigimos al estacionamiento. Me sorprendió cuando ella sacó unas llaves y las luces de un carro prendieron. Abrió la maleta y metí la sabana y la canasta. -Móntate- me dijo. A penas abrió la puerta del conductor Holly ya se había montado así que abrí la puerta del copiloto y miré hacia adentro Holly se sentó en el puesto de atrás y estaba mirándome. Como esperando que me montara. Así que lo hice. Fuimos a un agente autorizado y elegimos un teléfono. Ella insistió hasta que me convenció de llevarme un blackberry. Yo realmente no le veía ciencia. Era mucho dinero para un simple teléfono y yo casi ni lo utilizaría pero ella dijo que así era más fácil comunicarnos. Ya que las dos tendríamos pin. No entendí algo en lo absoluto pero al final acepté.

-Yo pago- dijo mientras sacaba su tarjeta

-no, no, no. Para nada. ¿Cómo crees?-

-Hay Isabella por favor. Solo déjame darte el medio para poder comunicarme contigo ¿si? Y no protestes porque igual saldré ganando yo-

Ella sí que tenía poder de convencimiento. Cuando nos volvimos a montar en su carro sacó mi teléfono y se agregó al pin. Me explicó lo esencial y me dijo para qué era cada función. Colocó la cámara me dijo para juntarnos y tomarnos una foto. Agarró a Holly y las tres salimos en ella. Supuestamente eso era "probar la cámara" me dejó en la casa. Me bajé y Holly me siguió. No sin antes pasar por los brazos de aquella chica y recibir un gran beso. El carro arrancó cuando cerré la puerta de la entrada. A penas di un paso y el celular mandó un sonido al aire. Lo saqué y vi su pin. "TE PASARÉ BUSCANDO A LAS 9 PM. IREMOS AL CLUB. SERÁ UNA GRAN NOCHE. LO PROMETO"

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Hola mis chicas lindas! Lamento mucho no actualizar pero como ya se los dije, estoy alcanzando a la autora original, de hecho me falta solo un cap para alcanzarla y no sé que voy a hacer! Ojala se me ocurra algo, por mientras les pido paciencia y reviews xdd bueno

Besos!