Cuando me dijo que su Rose era diferente en todos los aspectos algo dentro de mí se quebró. La prefería a ella. Sin dudas. El momento que compartimos solo fue especial para mí. No sé si será orgullo, celos o simple rabia pero yo no me iba a arrodillar de amor en frente del Sr. Edward Cullen. Primero… tenía que hacerlo él
*Los personajes pertenecen a Stephanie Meyer y la Historia a Adna Montiel.
La esposa cap. EL TIEMPO TRAE VERDADES
Dormimos en su cama. Al salir del baño nos vestimos y caímos del sueño. Esa noche soñé con Edward. Fue un sueño extraño e incomodo, sin embargo, no me desperté. A la mañana cuando abrí los ojos el sol ya brillaba en la ventana, la cabeza me daba vueltas, sí que había tomado. El espacio a mi lado estaba vacío. De repente un sentimiento de culpa vino hacia mí. Estar con una mujer no era lo que yo quería. Extrañaba a Edward, sí. Deseaba que me tocaran, sentirme querida y deseada. Pero no era así, no de este modo.
-Buenas tardes- dijo ella entrando a la habitación con una charola de comida en las manos
-Buen día- dije y le sonreí tímida. No sabía como decirle que los besos de anoche jamás debieron pasar.
-Aquí te traje comida y una pastilla para el dolor de cabeza- dijo dejando la charola en la peinadora. –Come un poco que te hace falta. Y no te preocupes por lo de anoche. No diré absolutamente nada.- me sonrió y me tranquilicé
-¿Cómo sabes que…..?- no me dejó terminar de hablar y dijo
-la culpa se te nota en la mirada- se sentó a mi lado –¿en verdad lo amas?- preguntó con sus ojos fijos y brillantes mirándome
-Muchísimo- respondí sinceramente –Es extraño porque casi siempre vivimos discutiendo pero él hace que sienta muchas cosas. No sabría como explicártelo-
-tranquila, yo te entiendo y te creo. No sabes disimularlo. Ahora come. Yo voy a arreglar unas cosas abajo. ¿No te importa?-
-No hay problema- le dije sonriendo y en el momento en que salió por la puerta fue que empecé a detallar el cuarto. Había mucho morado. Unas ligeras cortinas dejaban ver por las ventanas, una hermosa vista. En el piso había una alfombra muy suave. Al lado de la peinadora tenía la estructura de la parte inferior de una maniquí de mujer con una prenda a punto de terminar. Estaba decorado con estilo. Y muuuchooos tonos de morado. Empecé a comer. A lo que termine ella no había subido. Así que agarré la bandeja y salí del cuarto. El lugar era hermoso. Me quedó claro que su color favorito era el morado. Al salir de la habitación te recibía una pequeña sala, muy iluminada y con las mismas tonalidades. A lo que caminé atravesando el lugar ladridos se empezaron a escuchar y una pequeña maraña de pelo blanco estaba saltando a mi alrededor.
-¡Mousse!- llamó mi amiga –no seas grosera- decía mientras señalaba con su pequeño dedo al perro que estaba sobre mis pies.-eso no se hace. ¡Respeta!- la perrita se alejó un poco -disculpa- me dijo mi amiga –no está acostumbrada a ver alguien mas a parte de mi aquí adentro-
-no te preocupes- le dije sinceramente. En ningún momento me había molestado. Al contrario podía llevarla a la casa para que jugara con Holly -¿no está acostumbrada a ver alguien mas a parte de ti aquí adentro? ¿y tus padres?-
-¡Oh!- exclamó de sorpresa –no te he contad de mi vida. Vivo sola- sonrió
-¿sola? ¿Por qué?- me quitó la bandeja de las manos, la colocó en una repisa que había tas de un mueble y me sentó ubicándose también a mi lado.
-Por la universidad. Como te dije estudio aquí y pues mis padres están en estados unidos-
-¿y la casa de quien es?-
-es mía- dijo como si nada. –Mamá me la regalo por mi cumpleaños 18-
-Ok. Entiendo. Y… ¿Cómo es que se llama la perrita?-
-se llama Mousse. Significa Espuma. Es en francés. Por el cabello y el color. Ya sabes- rió y reí también –sube Mousse- le dijo palmeando a su lado y la perrita enseguida subió –Ella es Isabella. Dale la pata- dijo y le hizo un gesto enseguida la perrita levantó una de sus patitas delanteras
-Un placer Srta. Mousse- le dije tendiendo mi mano y agarrando su patica –bueno… Creo que ya es hora de irme a mi casa. Deben estar preocupados-
-si- afirmó. -Déjame buscarte una ropa para que te vistas.-
-no es necesa…..- pero ya se había ido. Al rato llegó con una muda de ropa y me dijo que fuera al cuarto a cambiarme mientras ella lavaba los platos. Me bañé, me cambié y salí de la habitación. Ella me esperaba en la salita. Me sonrió, bajamos las escaleras y nos montamos en su carro.
-¿tus padres tienen dinero?- le pregunte de la nada
-¿A que se debe la pregunta Isabella?-
-bueno… Tienes casa propia, tienes carro. Tienes una mascota, teléfono de ultima generación, vives sola ¿entiendes mi punto?-
-si, te entiendo. Pero eso no tiene nada que ver. Tu también tienes teléfono de ultim…- no la dejé terminar
-porque tu me lo regalaste- le corté
-ya va. Escúchame primero- insistió
-Tu también tienes teléfono de ultima generación, tienes una mascota que es tuya, prácticamente vives sola. Tienes chofer. Estudiaras en la escuela de artes culinarias más prestigiosa. Por más que uno tenga todas esas cosas no significa que tenga dinero. No se trata de lo que se tiene sino de la manera que se consigue. Las personas que son de bajos recursos piensan que los ricos tienen mucho dinero, son felices y ya pero se equivocan. También hay problemas y así como se tiene también se pierde dinero. Todo es cuestión de cada persona y como se administre. Tienes teléfono de última generación porque yo te lo regalé. Tienes una mascota porque el hombre que te ama te la dio. Tienes una casa y un chofer a tu disposición porque alguien se preocupa por ti. Tienes la beca porque te propusiste estudiar y lograste lo que querías. Yo tengo casa porque mi madre me la regaló. Tengo un carro porque gané una apuesta. Tengo una mascota porque mi padre me la obsequió. Y tengo un buen celular simplemente porque trabajo. No te dejes engañar por lo que ves. Realmente no somos tan diferentes. Y jamás dejes que la ausencia de tus padres te debilite. Triunfa y brilla que tú puedes ser alguien muy grande en el mundo. Tienes todo para lograrlo Isabella. Así que no te intimides por la cantidad de dinero que veas alrededor. El dinero es nada si no se sabe utilizar y la mayoría de las personas se sienten tan crecidas cuando lo tienen que no lo aprovechan como tiene que ser- me dejó sin palabras. Ella tenía razón. Jamás preguntaría eso de nuevo. Una apariencia puede engañar. No todo es como se ve. Estacionó al frente de mi casa, me despedí de ella y de Mousse y bajé de su auto. Al traspasar la puerta de la casa Holly corrió hacia mí. La agarré a la bese.
-Hasta que por fin la señorita se digna a volver a casa- dijo Renata
-Disculpa Renata pero yo no tengo porqué darte explicaciones a ti y mucho menos pedirte permiso-
-pues deberías, soy tu tutora legal-
-¡Exacto! Mi tutora. No eres mi madre y mucho menos mi pareja. Así que por favor resérvese ese tipo de comentarios- le dije sin mirarla y me fui a mi recamara con Holly en mis brazos. Dejé mi cartera en un sillón, me acosté y caí profundamente dormida. No se cuanto tiempo estuve durmiendo pero me levanté cuando sentí que ya no quedaba mas pereza en mi cuerpo. Me levanté, lavé mis dientes y bajé a la cocina por algo de comer. El reloj marcaba las cuatro de la mañana. Así que hice un plato no muy pesado. Cuando terminé y comí fui al pequeño salón de gimnasio. Coloqué música suave y empecé a calentar mientras esperaba que me bajara la comida. Media hora después hice los ejercicios correspondientes a la rutina del día. Me bañé, alisté mi uniforme, le di de comer a Holly y le pedí a Ben que me llevara al instituto. Ese día volví a casa. Le di un horario a Ben de todas las actividades que estaba acostumbrada a hacer para que me llevara y me buscara. Seguíamos yendo al museo, al club, a reuniones de sociedad, a fiestas privadas, etc. A mi grupo se unió mi pequeña amiga. La cual fue aceptada de muy buena manera. Para todos lados que yo iba ella me acompañaba. Sacaba tiempo de su vida y lo dedicaba para la mía. Así fue pasando el tiempo. Ella y yo éramos inseparables, estábamos con el grupo pero éramos clase aparte. A veces yo llamaba a Ben para que me fuera a buscar u otras veces ella me llevaba para la casa. Y otras veces me quedaba en la de ella. Conocí a varios hombres que según mi amiga querían algo más que una amistad conmigo. Aunque yo jamás le creí. Con quien si tuve un poco más de contacto fue con aquel hombre de ojos grises. Alec. Hablábamos constantemente por el ping y me llamaba de vez en cuando. En el ambiente cada vez se sentía más la desaprobación de Renata y sus "tiernas" palabras a las cuales jamás respondía:
-Bonita hora de llegar-
-Ese no es el estado en que debe llegar una señorita a su casa-
-Muy linda que te va a encontrar Edward cuando regrese-
-Sigue dando de qué hablar Isabella. Cuando todos se enteren que tú eres la niña que trajo Edward Cullen de Emirato de Dubái los chismes explotaran-
-Edward como que ahora sí perdió la cabeza. Proteger a una mujer de esta manera y mira como le paga-
Un día no aguanté más sus comentarios y se lo conté a mi amiga. Llegué llorando a su casa. No soportaba más sus palabras. ¿Quién se creía ella? ¿Acaso el que ella amara a Edward le daba derecho a hacerme sentir mal a mí? Mi amiga al escuchar todo se enfureció. Jamás la había visto así. Pasé la tarde en su casa llorando y luego me llevó a mi casa. Me convenció que lo mejor era que regresara y me quedara en la casa. Subí me bañe, me tranquilicé y bajé a la cocina a tomar un poco de agua cuando una conversación me tomó por sorpresa
-No te imaginas como la haces sentir- decía mi amiga
-Ella tiene que comportarse a la altura- respondió Renata
-Es solo una niña- atacó
-Pues Edward no la ve como tal. La ve como su mujer. Por eso le esta dando todo lo que le da. ¿Sabías que la casa está a nombre de ella? ¿Sabías que el carro también es de ella? Un día de estos las empresas familiares también serán de ella- gritaba Renata. Se produjo un silencio y luego mi amiga habló
-Respóndeme algo tía: ¿Cómo es eso que tu amas a mi hermano?-
-Alice… Eso es algo que no puedo contestarte-
-¿QUE?- dije entrando a la cocina y mirando a aquellas dos mujeres petrificadas mirándome a mí. Esto no podía ser cierto. Alice, mi pequeña amiga no podía ser la hermana de Edward. Tenía que haber un error.
Hola! ¿Cómo están chicas? Espero qe bien, les respodi reviews a algunas de ustedes, espero no desilusionarlas con el cap. Ahora un mensaje de la autora.
Hola chicas (y chico jejeje) de FanFiction les escribo para despejar sus dudas. Primero que nada muchísimas gracias por leer mi historia. De verdad se siente muy bien. Agradezco a la nena Danny por subirla en esta pagina. (confieso que no la entiendo mucho. me enreda) Danny me hizo saber sus inquietudes y pues aquí estoy para hablarles.
1. Sé que Edward no aparece mucho en la historia (eso cambiará. Ya está por venir)
2. por los encuentros lesbicos no se preocupen en el capi (EL TIEMPO TRAE VERDADES) se solucionará
3. Como le comentaba a la chichas de LNM respecto al Pov Edward. NO HABRÁ. La historia solo la cuenta Bella xq al colocarme en el punto de vista de Edward se descubririan muchas cosas y la historia tendría un final ascelerado. y no creo quequieran q acabe ya ¿cierto? desde el punto de vista de bella les iré comentando todo. Y... Bella descubrirá un secreto que está muy bien guardado desde hace muchos años. por eso quiero que solo ella cuente la historia.
Sigan leyendo que las cosas estan por cambiar. Cualquier cosa me tendran informada. Alguna pregunta que quieran hacerme Danny me la hará llegar. O si quieren contactarme personalmente aquí les dejo los medios.
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xoxo_ por msn
Muchas gracias por agarrar de su tiempo para leer la historia. Lean los otros capis y me dicen que tal. Besos. Adna Montiel (Mariu )
Eso Besos!
