Cuando me dijo que su Rose era diferente en todos los aspectos algo dentro de mí se quebró. La prefería a ella. Sin dudas. El momento que compartimos solo fue especial para mí. No sé si será orgullo, celos o simple rabia pero yo no me iba a arrodillar de amor en frente del Sr. Edward Cullen. Primero… tenía que hacerlo él

*Los personajes pertenecen a Stephanie Meyer y la Historia a Adna Montiel.

La esposa cap. ACEPTANDO

-Esto no puede ser cierto, esto no puedo ser cierto- me repetía a mi misma con los ojos cerrados tratando de borrar la información que acababa de adquirir

-Isabella, puedo explicarte- dijo Alice

-no te me acerques Alice ¿sabes? desconfié de todas las personas a mi alrededor, menos de ti. Pero como tu misma me dijiste: las apariencias engañan. Me han engañado contigo –

-Las cosas no son así Isabella-

-¿por qué no me dijiste que eres su hermana? ¿Por qué jamás me contaste de tu vida? ¿Por qué no me dijiste que tu eres la dueña del club?-

-quería acercarme a ti. Saber quien eras. Saber como realmente eras. Saber lo que sientes por mi hermano- dijo ella en su defensa

-pues, tu hermano ya esta bastante mayorcito para cuidarse el solito.-

-solo tenía curiosidad. No es justo que me trates así-

- y ¿acaso te parece justo que me hayas ocultado todo esto? Por Dios…. Eres su hermana. Ella- dije señalando a Renata sin verla –es tu tía. SU tía- cerré los ojos, respiré profundo y le dije –me voy a mi cuarto. No subas, no me mandes ping ni me llames Alice por favor. Deja que se me pase la rabia. Yo te llamo- di media vuelta y salí de la cocina. Lo menos que quería era pelear con ella, de verdad le agradecía mucho y por mas que me ocultó esa verdad siempre estuvo para mi. Entré al cuarto prendí la computadora y en Google tecleé: EDWARD CULLEN. Empecé a leer todos y cada uno de los artículos que encontré. Después pasé leí los de Alice, Carlisle y Esme. Vi sus fotos, las propiedades y empresas que tenían. Esto no me volvería a ocurrir. Traté de grabarme el rostro de cada uno. Saqué papel fotográfico que tenía guardado en una gaveta e imprimí una foto de su familia. Estaba él, Alice, Esme, Carlisle y una pareja de abuelos que imagino eran los padres de Carlisle. Mañana compraría un portarretrato y la colocaría en mi mesita para no olvidar sus caras. En lo que terminé Alec empezó a llamarme. A la tercera llamada contesté. La verdad no tenía ganas de hablar. Pero el insistió. Así que me acosté en la cama y hablé con él de cosas triviales. Me hizo reír, pensar, reflexionar y quedamos para ir a comer helado dentro de dos días. Fui al salón del gimnasio y descargué la energía que me quedaba ahí. Después me di un baño y salí con Holly a caminar cerca del parque.

-Mira a quien tenemos por aquí. A la supuesta noviecita de Edward- dijo a lo lejos una muchacha. Tenía cabello color negro. Su piel era un poco oscura. No pude verle bien el rostro. Hice la que no escuché y seguí mi camino

-niña rica ¿acaso no tienes carro?- volvió a decir dirigiéndose a mi. Volví hacer que no estaba escuchando y seguí. A lo lejos escuché pasos acercarse y luego una mano agarró fuertemente mi brazo y me jaló de manera que me posiciono frente a ella. La vi de cerca y mi mente buscó a todos los rostros almacenados en mi memoria pero no la encontró. En algún lado la había visto a ella. Pero no recordaba en donde

-Hola Isabella- me dijo

-No se quien eres- respondí

-Ah. Mi nombre es Daniela- Holly empezó a ladrarle –calla a tu perra si no quieres que la lastime- me amenazó reforzando su apretón

-Holly has silencio- le dije y la perrita empezó a sollozar. –Shhhh Holly- hizo completo silencio pero en ningún momento dejó de ver a la muchacha.

-Así que si eres tu- dijo

-soy yo ¿de que?-

-la noviecita de Edward. ¿Dónde está?-

-No tengo por qué responderte eso- le dije tangente

-mira muchachita- me dijo meneándome fuertemente –Si crees que te quedaras con Edward estas muy equivocada. Eres solo una bebe. Jamás podrías darle lo que yo le puedo dar. Tengo mucho más que experiencia. En cambio a ti se te huele la virginidad por encima-

-Entonces es triste tu vida- le contesté sin miedo –eres una vieja puta y no puedes tener al hombre que deseas. En cambio yo soy una niña virgen y tengo en mis manos lo que tú sueñas. ¿No te da pena decir que una "bebe" puede alcanzar lo que deseas y tu ni sabes el procedimiento para siquiera asomarte a ello?-

-si eres descarada- me dijo con intención de empujarme. Holly empezó a ladrar de nuevo.

-Daniela- llamó una voz que poco a poco se acercaba –Déjala tranquila- dijo Alec

-Esto no es problema tuyo. Puedes irte- le respondió ella

-La que se va eres tu- volvió a decirle Alec de buena manera

-¿no me digas que estas de su lado?- inquirió gritando molesta.

-Por supuesto que estoy de su lado ¿acaso no estas viendo lo que le estas haciendo?- le dijo señalando su mano que apretaba mi brazo -¿Cuál es el problema?-

-esta es la noviecita de Edward- Alec me miró sorprendido

-¿es cierto Isabella? ¿Eres la novia que Edward trajo de Dubai?-

-Bueno… Si me trajo de Dubai. Pero no soy su novia- se me quedó viendo confuso –o Bueno…. Algo…. así- respondí confusa. Yo tampoco sabía que eramos él y yo

-Déjala Daniela por favor-

-¿que?- gritó -¿estas loco? Ella me la va a pagar-

-¿hasta donde te va a llevar tu loca obsesión por Edward? Te estas destruyendo la vida Daniela. ¿Acaso no lo ves? Lo tuyo con Edward ya pasó. Lamentablemente le hiciste daño y perjudicaste a su familia ¿Qué mas deseas de el? O peor aun de ella- le dijo señalándome. Ahí mi cabeza hizo clic. Su cara la había visto hace tres horas en la página de Internet. Ella fue la que inventó tener el hijo de Edward. Alec le hablaba con lastima y pesar. –Ven Isabella- dijo y ella me soltó. Yo avancé adonde estaba él, me tomó de la mano y empezamos a caminar con Holly siguiéndonos. Después de varios metros él habló

-Así que ¿en serio eres la novia de Edward?- me preguntó –Pensé que tenía chance-

-No soy novia de Edward- le murmuré

-o sea que…. ¿si tengo chance?-

-Alec… Es complicado-

-Ahora lo sé. No entiendo todo muy bien pero trato de hacerlo. Yo no soy mala persona Isa- dijo mirándome a los ojos –pero tampoco me voy a retirar de la batalla sin haber peleado. Yo sé que él no está aquí, así que puedo intentarlo-

-Isabella- le corregí

-¿Ah?-

-No me gusta que minimicen mi nombre. Me llamo Isabella-

-ok- dijo y siguió caminando. Asiendo caso omiso a la respuesta que no le di. Me acompañó hasta la casa. Lo despedí antes de subir las escaleras pero esperó a que me abrieran la puerta. Fue Ben el que salió. En eso Alec se acercó y le comento a Ben absolutamente todo lo que había ocurrido.

-Muchas gracias- le dijo Ben tendiéndole la mano

-De nada. Isabella me importa y estaré pendiente cualquier cosa-

-De ahora en adelante no creo que haga falta pero gracias-

-buenas noches- dijo Alec

-Buenas noches me despedí- y los dejé en la puerta. Subí a mi cuarto y me acosté. Era bastante la información que tenía que procesar. Alice era hermana de Edward. Renata era su tía. Ahora… ¿en que sentido Renata ama a Edward? Si fuera de tía, a sobrino se lo hubiera dicho a Alice. Porque Alice le preguntó y ella no supo contestar. Entonces… Renata ¿en serio ama a Edward? ¿lo ama de… Amor? Por otro lado estaba esa mujer. Ella había entrado a la vida de Edward, a su familia, a su círculo social, a todo. ¿Con cuantas mujeres Edward lo habría intentado? ¿Por qué razón Edward se fijaría en mí en estos momentos? Las palabras de Renata no salían de mi cabeza.

"¿Sabías que la casa está a nombre de ella? ¿Sabías que el carro también es de ella? Un día de estos las empresas familiares también serán de ella"

La casa no era alquilada. Era MIA. Tenía un carro y tenía chofer. Era muy diferente verlo desde ese punto de vista. Ese punto en el cual toda la sociedad miraría. Así es que todos lo pensarán. Yo, Isabella Swan la mujer de Edward Cullen. Por un momento la ilusión creció pero luego me molesté. Todo el mundo me miraría como su mujer jamás lo he sido, ni siquiera me ha tocado. Tendría el titulo frente a la sociedad pero él no estaba aquí. Entonces ¿Qué tipo de mujer sería? Con esa pregunta me quedé dormida. La noche pasó rápido. El despertador sonó y sentí que dormí absolutamente nada. Inicié con mi rutina de todos los días. Hice ejercicio, me bañé, comí y le pedí a Ben que me llevara a la escuela. Las clases pasaron rápido. Hoy los muchachos irían al club. Supuestamente habría barra libre hasta las 3 am e iría una banda famosa y era algo que no nos podíamos perder.

-Por favor Isabella, vamos- insistía Karina

-No quiero. Estoy segura que Alice hizo todo esto para que fuéramos y yo estuviera por allá. Pero no lo logrará.-

-¿y cual es el problema con Alice?- preguntó sin entender

-Estoy molesta con ella-

-Ok. Pero prométeme que entre la semana vamos ¿si?-

-Ok. Karina. Entre la semana vamos-

-Bien. Me voy. Gabo me está esperando- Gabo, así le decía a su novio Gabriel. Hacían muy linda pareja.

Saqué mi teléfono y le escribí un ping a Alice.

-La táctica no te va a funcionar Alice. No iré al club. Más bien escríbele a tu hermano y dile que lo quiero aquí. Tengo muchas cosas que hablar con él.-

Al final de las clases llamé a Ben para que fuera a buscarme. Llegué a la casa y me duché. Hice algunos deberes pendientes, comí, jugué con Holly un rato. Repasé con mi profesor particular via Internet alguno que otro idioma. ¡Como me encantaban las letras! Alice no me respondió en toda la tarde. Me vestí para salir con Alec. Hace 20 minutos avisó que venía en camino. Me puse ropa cómoda. Nada para impresionar. Solo íbamos a comer un helado y éramos amigos. Me coloqué un Blue jeans pegado, unas botas negras de tacón fino que me llegaban hasta las rodillas. Una camisa blanca de tiras y una chaqueta negra encima. Agarré mi cabello en una cola de caballo, me eché un poco de perfume y dejé mi cara al natural. Metí mi celular en uno de mis bolsillos y bajé.

Alec me llamó avisándome que estaba en la entrada. Me despedí de Holly y le comenté a Ben para donde iba para que no se preocupara. Salí y afuera estaba el carro de Alec. Un Acura TL Negro. A lo que traspasé la puerta él se bajó me ofreció su mano, me llevó hasta la puerta del copiloto, la abrió y al yo entrar la cerró. Un acto caballeroso sin duda alguna. Iba manejando despacio. Me dio la impresión que lo hacía a propósito. Para pasar más tiempo juntos. Fuimos a una heladería y pedimos un gran helado para los dos. Hacía chistes he hizo que yo pasara todo el rato riéndome. Fue agradable.

-Muchas gracias- volví a repetir mientras íbamos camino a casa.

-Ya te dije que no tienes que dar las gracias Isabella. Fue muy agradable compartir contigo. Deberíamos hacerlo con más frecuencia. ¡Claro si quieres!-

-Por supuesto. No hay problema. El jueves (dentro de tres días) puede ser. Si estas desocupado-

-Claro, de igual forma estamos hablando- llegamos y estacionó frente a la casa. Bajó y me abrió la puerta del carro. Me acompañó hasta la entrada y tocó el timbre. –Buenas noches Isabella- me dijo y me dio un beso en la frente. Él olía realmente bien. Cerré los ojos al sentir su roce en mi cara y luego los abrí cuando se alejó. La puerta ya la habían abierto y estaba un Edward muy furioso parado frente a ella. Sentí que todo cambió de colores y me dieron ganas de vomitar. ¿Qué hacía él TAN RAPIDO aquí?

Hola chicas C:

Lamento mucho haber tardado tanto en actualizar, :C he tenido unos cuantos problemas xdd

Chicas ¿YA VIERON AMANECER? AAAAAAhhh yo fui al estreno y fue demasiado genial asi mori, resucite y nose casi vuelvo a morir xdd me encanto y ash qe manera de reir por la Bella! Xdd

Espero qe me den sus opiniones del cap y de la peli C:

Cuidense ls qiero C:

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