Cuando me dijo que su Rose era diferente en todos los aspectos algo dentro de mí se quebró. La prefería a ella. Sin dudas. El momento que compartimos solo fue especial para mí. No sé si será orgullo, celos o simple rabia pero yo no me iba a arrodillar de amor en frente del Sr. Edward Cullen. Primero… tenía que hacerlo él
*Los personajes pertenecen a Stephanie Meyer y la Historia a Adna Montiel.
La esposa cap. ¿El día esperado?
Mi sueño fue muy caliente. Él estaba ahí dándome el placer que siempre me niega pero sin hacerme llegar al orgasmo. Solo me calentaba y me calentaba. Estaba a punto de explotar, sentía su respiración en mi cuello. Su dulce aroma cerca de mi cuerpo. Cuando casi alcanzaba mi orgasmo me desperté de repente. Sentí impotencia cuando me di cuenta que era un sueño. Esto Edward me lo pagaría.
Sorpresivamente el cuarto ya estaba alumbrado. Era de día. Me levanté, me bañé, me coloqué solo un traje de baño negro, muy sexy y encima un vestido ligero. Él seguía dormido. Fui a la cocina y busqué un rico desayuno para que comiéramos los dos en la habitación. Antes de entrar dejé la bandeja en una mesa, me quité el vestido, volví a agarrar la bandeja y entré. Él venía saliendo del baño secaba su cabello mojado con una pequeña toalla. En sus hombros tenía pequeñas gotas de agua y solo vestía un bóxer. Cuando me vi su sonrisa torcida apareció en su rostro, sentí que el mundo se me derrumbó. Era tan precioso. Sintiendo su mirada en mi cuerpo coloqué la bandeja de comida en la cama y me agaché más de lo necesario para que él me viera. Escuché su suspiro. Me senté y lo invité a que me acompañara con un leve toque en la cama. Me comía la fruta con la mayor sensualidad, me lamía los labios y saboreaba con los ojos cerrados. Cuando terminamos de comer Edward colocó la bandeja en el suelo y me miró. Se fue acercando poco a poco y sus ojos brillaron de deseo. Me besó tiernamente los labios y luego empezó a recorrer mi cuerpo con sus manos. Me pegó a su cuerpo y pude notar como su masculinidad respondía. Me le monté encima, respiré erráticamente y lo besé frenética, cuando estuvo a punto de volverse loco me paré de la cama. Agarré la bandeja y antes de traspasar la puerta le dije sensualmente –Ya vengo. Espérame aquí- mostré mi trasero y cerré la puerta. Fu a la cocina, dejé la bandeja y me puse a buscar que había por ahí. Después de un rato agarré un pote de helado. Metí una cucharilla y comí tranquilamente. Que se esperara. Ahora lo haría sufrir yo. Al cabo de 15 minutos cuando el helado casi se acababa fue que me dispuse regresar a la habitación. Cuando entré él estaba acostado boca arriba en la cama, con los ojos cerrados y sus dedos apretaban el puente de su nariz. Cerré la puerta me senté en la cama y me miró. Tenía los ojos tan claros que parecían agua.
-¿Qué pasa?- le pregunté. Él se sentó me miró con más intensidad y me dijo
-realmente eres hermosa. Gracias por compartir tu tiempo conmigo. Yo Agradezco a la vida por ponerte en mi camino. Eres muy especial. No imaginas cuanto. He estado muchos años esperándote…-
-¿Cómo sabes que soy yo?- lo interrumpí
-por tu mirada. Cuando estás conmigo no ves hacia los lados. No te importa la ropa que vistes. La casa donde vives, los medios para transportarte- hizo un ademán con la mano para señalar el cuarto- normalmente cualquier mujer estaría tomándose fotos y publicándolas en las redes sociales. Desde que llegamos no has agarrado el teléfono –recordé mi teléfono. Estaría en la primera habitación que Edward me dio- puedo sentir que solo quieres estar conmigo y eso jamás en mi vida lo había sentido con alguien que no fuera de mi familia. Eres la mujer de mi vida y si en algún momento no te sientes cómoda y decides irte te juro que yo resp….- no lo dejé terminar y me le lancé encima. Lo besé con adoración. Por supuesto que este era el hombre de mi vida. Me dejó de importar el hacerlo sufrir del placer y dejé que nuestros cuerpos respondieran a ese sentimiento. Sus ágiles dedos quitaron el nudo que sostenía mi parte superior del traje de baño y mis senos quedaron expuestos a él. Mi miró a los ojos y luego bajó la mirada a ellos. Me acostó en la cama y empezó el maravilloso momento que soñé esa noche.
Succionó mis pechos de forma delicada y luego fue dejando un camino de besos hasta mi abdomen. Ahí se deshizo de la parte inferior de mi biquini y pude sentir de nuevo sus exquisitos labios en mi parte intima. Hizo maravillas que me hicieron llegar hasta el primer orgasmo. Cuando terminó de limpiar todo subió me besó y en ese momento fue que me di cuenta que ya se había desprendido de su bóxer, pues su miembro estaba en la entrada de mi vagina.
-relájate- me dijo al oído exhalando su aliento. Eso fue lo último que necesité para perderme en su maravilloso cuerpo. Sentí la presión que hizo al introducir aquel intruso en mi cuerpo y con una cálida aceptación le di la bienvenida por el resto de mi vida. Su cuerpo contra el mío se sentía muy bien. Pronto me acostumbré a la sensación y solo deseé más. Se lo hice saber y aumentó el ritmo. En una parte de aquel momento perdí la conciencia. Estaba en las nubes volando junto a él. De pronto sentí como se aproximaba de nuevo mi orgasmo mientras él me penetraba, sus manos viajaban por mi cuerpo y su boca por mi cuello. Cuando alcancé mi clímax él se vino conmigo dejando sus frutos dentro de mí. Me besó tiernamente y se acostó a mi lado mientras acompasábamos nuestras respiraciones.
-fue maravilloso- le escuché susurrar entrecortadamente. Cuando nuestras respiraciones volvieron a la normalidad se paró de la cama desnudo y me cargó. Pegué un grito
-¿Qué haces?- pregunté riendo
-tenemos que bañarnos. No pensaras quedarte todo el día así ¿verdad?- solo le di un beso en la frente y le sonreí. Me bañó con total admiración. Acariciando mi cuerpo con ternura. Él todavía no se había metido bajo el agua. Por eso cuando me enjuagaba los hombros lo jalé pegó un brinco y se salió.
-pensé que estaba menos caliente. Este es el tipo de cosas que no se aprende en la ausencia- dijo sonriendo y abrió por completo la llave del agua fría. Yo pegué un brinco e iba a salir corriendo del baño sabía que se vengaría pero era muy tarde él ya me tenía entre sus brazos y me llevaba directo al agua
-NOOOOO- quité, el solo reía –no me gusta el agua fría- rogué
-me la debes- dijo con maldad. Cuando me soltó en el agua quise volver a escapar pero me aprisionó. Daba brincos por el impacto del agua fría contra mi cuerpo y el solo reía con esa sonrisa torcida que tenía.
Cuando terminamos nos vestimos y salimos a acostarnos en la cama de afuera. El chef tenía a Holly en la cocina. Le daba dulces a escondidas, lo sabía. Al rato nos trajo uno muy rico y dejó a Holly a mi lado. Ella calló rendida automáticamente. Por supuesto que había comido.
-ya eres mi mujercita- me dijo Edward al oído
-espero serlo por siempre-
-Yo también- fue lo único que respondió.
Cuando llegamos a la isla nos bajamos y pasemos un rato. Era un poco turística. Hizo que nos tomaran una foto con Holly en el muelle y me dijo que quería que la colocara en un portarretrato junto con las otras fotos mías.
-será nuestro primer viaje- dijo y me besó. Vimos la puesta de sol desde una plaza de la isla. Cuando ya empezaba a soplar mucho viento nos fuimos al yate de nuevo. El yate empezó a moverse de nuevo. Fuimos a la habitación, acosté a Holly en su cama y nos acostamos en la "supuestamente mía" me atrajo a su cuerpo besó mi frente y….
-buenas noches esposa- dijo.
Mi mente no dio tiempo para asimilar las palabras pues tenía un gran cansancio encima. Era el peso de la realidad. Cerré mis ojos y me rendí en sus brazos. Cuando despertamos ya estábamos en el muelle. Edward ya había mandado a empacar nuestras maletas.
-revisa tu celular- me dijo con risas. Lo vi y tenía muchas llamadas perdidas de Alice. Wow no se dio por vencida. El ping estaba colapsado. Me escribía a cada segundo, todos los días y la bandeja de mensajes de texto estaba full. La batería estaba en rojo y pronto se apagó
-llegó Alice- dijo Edward llamando mi atención. Subí la mirada y me encontré con la suya. Me quería asesinar por dejarla tantos días sin información la conocía. La abracé, me disculpé diciendo que mi celular no tenía batería y nos llevó a la casa. Cuando nos bajamos ella solo dijo –los veo en la tarde- y se volvió a ir. Entramos y estaba totalmente limpia.
-viviremos solos a partir de ahora esposa mía- me dijo Edward y ahí mi vida tomó sentido
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Hola mis niñas hermosas! ¿Cómo pasaron sus fiestas? Espero que muy bien y qe el viejo rojo se haya portado bien con ustedes, porque lo que es yo PFFF! ¿Tanto costaba que me trajera a Edward, Robert o Por último a Cameron Mitchell, ese de glee Project qe esta como quiere! jajaja pero bueno… ya me las pagará.
En fin, espero que como ya terminaron los exámenes, o eso espero no estén flojitas con los reviews ¿sí? En el anterior fueron 14 pero en 11 días! Antes eran 14 en 2 dias y de ahí no mas reviews pero me sentía bien que cada media hora apareciera un mensajito nuevo :C asi que espero qe en cuanto lean el capi me comenten!
Ahora no podre actualizar hasta después de año nuevo :C asi qe les deseo lo mejor y me pondré a escribir un One para año nuevo, ya qe no lo hice para navidad y nosé cuando comensaré a publicar una nueva historia para que estén atentas C:
Besitos hermosas, espero que hayan pasado una muy feliz navidad y qe este año que viene este lleno de logros y felicidad!
