Sé que merezco todos los insultos habidos y por haber. Que me lancen tomates, que me manden los Vulturis, junto con dementores, mortifagos y hasta el mismiso Voldemort, pero chicas… comprensión y empatía *mirándolas nerviosa* soy una pobre universitaria con poco tiempo libre y una fuerte adicción a leer fanfics así que, además de la traducción de Las Gritonas apenas y tengo tiempo para algo más (además de las tarea, que no son tan importantes) y para empeorar las cosas la inspiración me había abandonado y aún no regresa del todo… yo creo que voy a leer mis diarios de secundaria para recordar lo mucho que se sufre en estas situaciones… no estoy muy contenta con el capitulo, pero peor es nada y de verdad se los debía. Mil disculpas por abandonarlas tanto tiempo, no pueden odiarme más de lo que me odio yo misma.
Las leo abajo..
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And suppose I never ever met you
Y se supone que nunca debí conocerte
Suppose we never fell in love
Se supone que nunca debimos enamorarnos
Suppose I never ever saw you
Se supone que nunca debi mirarte
Suppose I kept on singing love songs
Se supone que siga cantando canciones de amor.
Fidelity by Regina Spektor
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Los adolescentes son idiotas. Más aún cuando están enamorados. Y lo sé porque yo soy una adolescente, estoy enamorada y soy muy idiota.
Es como si nos volviéramos unas tontas con las neuronas hechas renacuajos nadando en gelatina rosada. Simplemente olvidamos quiénes somos y queremos ser lo que sea que esa persona quiera, solo para que nos pueda querer de la misma manera.
Como Rosalie, antes de Emmett era… bueno era igual pero mucho peor, siempre decía que no buscaba nada serio y solo buscaba divertirse, cuando un chico le gustaba simplemente iba se lo decía, tenían sexo ardiente y maravilloso y hasta ahí, Rose era muy selectiva y ponía sus reglas desde el principio, solo sexo nada más, hubo algunos desubicados que pensaban que Rosalie era su novia o algo así, pero ella no dudaba en mandarlos directo a la mierda, siempre decía que jamás iba a faltar quien quisiera tener sexo con ella, algo que obviamente era cierto. Fue así hasta que conoció a Emmett, supe que todo sería diferente porque no se acostó con él de inmediato, se sonrojaba cuando le sonreía con sus hoyuelos y dejo de vestirse como una puta. Empeoró después de su segunda cita, jamás había visto a Rosalie tan histérica, repasando cada frase dicha de Emmett, cada movimiento, intentando buscar lo que fuera en su lenguaje corporal, preguntándose porque no había buscado acostarse con ella, porque solo la besaba y por qué no le pedía que fuera su novia, le daban mini ataques de pánico cuando se mandaban mensajes llenos de frases como:
¿Por qué tarda tanto en contestar?
¿Debo hablarle primero o espero a que él lo haga?
¿Quién es esa puta que escribió en su Facebook? ¿Es por ella que no se acuesta conmigo? No lo creo, es horrible.
La verdad es hermosa, ¿cómo me va a ser caso si esa lo busca?
Jamás había visto a una chica con seguridad de acero, derrumbarse como una puberta con serios problemas de autoestima. Simplemente no podía creerlo. Así que al otro día fui con Emmett, le dije que si le gustaba Rose hiciera algo porque si no se iría con Royce, un universitario idiota con aires de grandeza que tenía años persiguiéndola. Para la hora del almuerzo eran novios y Rose volvía a ser la perra histérica y neurótica que tanto quería.
Todo eso me pareció muy gracioso pero ahora que estaba en la misma situación, no me daban ni las mínimas ganas de reír. Después de la noche que pase hablando con Edward me transforme por completo, en ningún momento me sentí de mal humor o irritada, sonreía y no dije ni una mala palabra. Jacob solo se me quedo como si estuviera llena de escamas y cantara canciones de artistas de Disney.
Claro todo eso duro hasta el lunes, cuando me vi rodeada de los imbéciles que se dicen ser mis compañeros, mi histeria regreso y fui la misma Bella de siempre. Durante el almuerzo mientras Rose y Emmett seguían en su burbuja llena de lujuria y hormonas adolescentes, Edward me hizo unas cuantas preguntas más acerca de Alice y luego nos pusimos hablar de música descubriendo que teníamos cosas en común y prometiendo intercambiar discos.
Después de clases fui al pequeño taller de Jake en su antigua casa en La Push, por que no había nadie en casa y no había que comer. Cuando entré Jake estaba con Sam.
Sam.
Argh. Sam Uley.
Era dos años mayor que yo y hace tiempo me juraba amor eterno. Todo ese asunto fue… raro. De la nada llego y me dijo que estaba enamorado de mí y quería que le diera una oportunidad y yo de verdad no supe que hacer. Seguro, Sam era guapo y compartíamos algunas cosas en común pero simplemente nunca pensé que le interesará tanto. Salimos un par de veces y nos besábamos de vez en cuando pero había cosas de él que no me gustaban. Era un poco dominante y esperaba que hiciera todo lo que él quería y en cierta forma me daba cuenta que esperaba que lo buscara. Estaba acostumbrado a que las chicas lo siguieran y no al revés.
Y yo siendo la mula terca que era, hice todo lo contrario.
¿El resultado? Dos días después de decirle que se fuera a la mierda cuando me dijo que no saliera con Rose y Emmett me enteré que le había pedido a Emily Black que fuera su novia. Una chica extremadamente dulce y amable que solo la había escuchado decir veinte palabras durante todo el año. De alguna manera eso me afecto. Era como si mi neurosis lo hubiera asustado y se había ido con una chica normal y dulce. No me rompió el corazón pero si el ego y eso algo con lo que una chica no puede vivir.
—Hola Jake, hola Sam.
—Hey Bella ¿Qué haces aquí?
—No hay nadie en casa y necesito que alguien me alimente.
—Podrías aprender a cocinar, así podrías encontrar novio más rápido—. Dijo Sam con tono burlón.
Otra razón por la que Sam no me caía bien, a pesar de que me levantó la autoestima, se comportaba como si esperara que fuera un tipo de ama de casa de los años 50, queria pensar que cuando se dio cuenta que no me convertiría en eso, corrió hacia la dulce y sumisa Emily.
—Y tal vez tú podrías aprender a no ser tan imbécil.
—Tú podrías dejar de ser tan perra y amargada, si no morirás virgen y sola.
¡Hey! Eso ya lo sabía, pero no era educado que él lo fuera diciendo por ahí como si nada.
—Yo no sé de qué te quejas Sam— dijo Jake sin despegar la vista y las manos de la motocicleta en la que trabajaba. —No hace más de unos cuantos meses andabas como perrito detrás de ella, no es su culpa ser lo suficientemente inteligente para darse cuenta de lo idiota que eres y no hacerte caso.
Sam se puso rojo y yo le sonreí burlona. Tal vez Jake fuera un grano en el culo la mayor parte del tiempo pero aún así era mi hermano y me defendía de vez en cuando.
—¿Por qué no vas con Emily? A ella si puedes lavarle el cerebro.
—Como sea, de todas formas ya me tenía que ir.
Después de irse, Jake pidió una pizza y la comimos sentados en el suelo de su taller.
—Gracias Jake, pude haberme defendido de Sam, pero me sorprendió un poco lo que me dijo.
Jacob solo se rió y me dijo.
—Claro Bella, cuando sea que me necesites.
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—Entonces la cortina comenzó a quemarse y yo salí a la calle, gritando como loca "se quema mi casa, se quema mi casa," Jacob estaba afuera en su motocicleta entro corriendo, echó un vaso de agua al diminuto fuego y después comenzó a reírse como maniático en mi cara y esa fue la última vez que intenté cocinar.
Edward se me quedo viendo, con cara de no saber si reír o no.
—Anda, puedes reírte.
De inmediato comenzó a reírse a carcajadas hasta ponerse rojo y llorar. Llego Jasper y después de que Edward le contará la historia entre risas, Jasper se unió a él.
—¿De qué se ríen?
Ambos chicos dejaron de reírse en cuanto escucharon la voz de Alice, Jasper se puso serio y un ligero rubor llenó las mejillas de Edward y yo me les quede viendo con los ojos entornados de sospecha.
—De mi obviamente, les estaba contando de esa vez que casi queme la cocina.
—Por lo que Jacob dice, solo fueron diez centímetros de cortina.
—Detalles, detalles. El punto es que hubo fuego en la cocina, eso cuenta como incendio, aunque fuera muy pequeño.
Voltee a ver a los chicos, Edward veía a todos lados menos a mí y Alice y Jasper tenía la cara roja y la mirada fija en sus manos.
—¿Conoces a Jasper, verdad?
Una pregunta verdaderamente estúpida, ya que teníamos toda la vida viviendo en el mismo pueblo con los mismos compañeros de siempre. Alice se le quedo viendo.
—Por supuesto, tienes un aura muy tranquila y calmada.
Frunció el ceño y se sentó junto a mí. De inmediato la mesa se lleno de un silencio incomodo.
—Una vez me mordió una pulga.
De inmediato me puse roja y me tape la boca, tenía la horrible costumbre de decir cosas raras cuando había silencios o momentos incómodos, con tal de aligerar la situación. Tres pares de ojos se me quedaron viendo.
—Bueno, ahora que revele uno de mis más oscuros secretos mejor me voy, los veo después.
Recogí mis cosas y salí corriendo del comedor, no iba muy lejos cuando escuche a Jasper gritar mi nombre, me detuve para esperarlo. Me le quede viendo cuando me alcanzó.
—¿Qué?
—¿Paso algo?
—No…
—¿Entonces?
Jasper se puso de un rojo intenso y se me quedo viendo con cara de venado asustado.
—Alice me pone… um… ¿nervioso?
—Alice pone nervioso a todo el mundo.
Jasper sonrió nervioso.
—Es solo que… Edward y entonces… su mirada… y no sé… uno pensaría que después de tanto… bueno no mucho… o que es totalmente lo contrario… pero si ayuda de una forma, pero por otro lado tal vez… no es lo correcto alguien podría…
—¡JASPER!
Respiró profundo y se me quedo viendo.
—No tengo idea de lo que estás hablando.
—Lo sé, lo siento… eso siempre pasa cuando pienso en ella, es como si todo en mi cerebro se desordenara…
Ahogue un grito.
—¿Te gusta Alice?
Jasper se puso rojo, tartamudeo, empezó a sudar y veía a todas partes menos a mí.
—Em… ¿no?
—¡Claro que si!
Jasper se me quedo viendo, abrió y cerró la boca, se dio la vuelta y se fue dejándome en la mitad del pasillo.
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Después de que Jasper salió corriendo no lo volví a ver, al salir de clases Edward me acompaño a mi auto mientras hablábamos de música, libros y que estaba buscando un trabajo para poder comprar otro auto y pagar un poco de los gastos que tendría cuando entrara a la universidad.
Yo no le hice mucho caso por que seguía pensando en el triangulo amoroso que era Jasper-Alice-Edward, inventé toda una novela en mi cabeza. Tal vez Jasper no le decía nada a nadie porque era primo de Edward quien también le gusta Alice, o estaba enamorado de ella…o algo.
Y a todo esto… ¿Cómo era posible que Alice pudiera conseguir dos chicos tan dulces y perfectos? Yo no conseguía ni que el perro de los vecinos dejara de ladrarme cuando me veía. No es que ella fuera fea o insoportable, pero simplemente no la imaginaba con alguno de ellos… bueno no la imaginaba con Edward…. Y por supuesto que eso no tenía nada que ver con el hecho que la única persona con quien quería verlo era yo.
Y luego me sentí como una persona horrible por pensar cosas feas de Alice cuando ella no había buscado eso… solo hablaban mis feos celos y resentimiento. Me sentía como una pésima amiga.
Entonces decidí que por mucho que me doliera haría lo posible para lograr que Alice fuera feliz, con quien ella quisiera así fuera Edward, Jasper o el tipo raro que comía pasto del parque.
—¿Estás bien?— la voz de mi papá hizo que saltara de la silla del comedor.
—¡Me asustaste!
Levantó las cejas, esperando que contestara y yo suspiré. A veces sentía que tenía una mejor relación con Charlie que con mi mamá, porque era más parecido a él.
—Más o menos—. Contesté mientras encogía los hombros.
Charlie se sentó frente a mí y me miró a los ojos. No tuvo que decirme nada y yo comencé a hablar.
—¿Nunca te sentiste como si no pertenecieras ? ¿O sentiste que terminaras como un viejo solitario y huraño? Es como si nadie me entendiera y no lo digo como una pre adolescente indignada porque sus padres no la dejan hacer lo que quiere, es solo que… la mayor parte del tiempo me siento como un bicho raro, tan diferente de todos. Solo mira a Alice que es mi mejor amiga, no podría ser más diferente a mí y aún así pudo… me siento perdida de vez en cuando, como si ni siquiera yo misma me conociera. Me comporto de una manera pero realmente me siento de otra, siempre digo que no me importa estar sola y suelo alejar a las personas de mi, pero en el fondo estoy cansada de sentirme sola y quiero a alguien en mi vida, pero hablando de una forma romántica… alguien que se enamore de mi y todos los días algo me convence que es algo imposible…
Sacudí la cabeza y miré a mi papá con tristeza.
—En verdad es un poco tonto… hay un chico y… —sentí mi labio inferior temblar un poco. —Es maravilloso y yo no. Es todo lo que yo no soy y… me duele saber que no se fijara nunca en mi porque soy una persona difícil, que le gusta pelear todo el tiempo, se queja siempre, soy insoportable… y él le gusta una chica dulce y despistada que nunca habla mal de nadie, es responsable y tiene su vida planeada, yo no tengo idea de lo que haré la próxima semana. No puedo evitar sentirme poca cosa y… ¡Voy a morir sola y mamá me va a odiar porque nunca le voy a dar nietos! Deberías desheredarme, soy una vergüenza para la familia.
—No seas dramática, Bella.
Sonreí. Si, había exagerado un poquito.
—Eres joven y aún te falta mucho por conocer y mucho por vivir. Eres única a tu manera y deberías estar orgullosa de eso, he visto como son los jóvenes de estos días Bells, y es cuando estoy agradecido de tener una hija como tú que le lleva la contraria a todo el mundo, se necesita mucho valor para eso y un día encontraras a una persona que valdrá lo suficiente y sea valiente como tú para enfrentarse al mundo contigo. Y este chico debe saber lo especial que eres y si no, entonces no vale la pena y no importa que sean diferentes. Cuando conocí a tu madre yo era un chico serio y duro que seguía las reglas y vivía una vida ordenada y estricta, tu mamá era todo lo contrario una jovencita totalmente loca y desquiciada que vivía en el caos y veía la vida como un cuento de hadas… han pasado veinte años y nada ha cambiado y seguimos juntos y enamorados. Así que deja de llorar y ve a comprar un poco de comida.
Sonreí y abrace con fuerza a Charlie. Podría actuar muy dura, pero en el fondo era la hijita de papi, él siempre lograba hacerme sentir mejor. Diciéndome las cosas que quería escuchar pero sin mentirme.
Salí de la casa, era lunes así que había algunas promociones en el pequeño restaurant de la ciudad. Vi a Jake en el jardín con los restos de alguna motocicleta, salte a mi auto y comencé a conducir con un poco de música alegre, en un intento de mejorar mi humor. Llegue al restaurant y decidí sentarme en la barra, me puse a mirar el menú.
—¿Puedo tomar su orden?
Levante la cabeza tan rápido que pude romperme el cuello y con los ojos tan abiertos que sentía que se me salían de la cara.
—¿Edward? — él solo me dio una enorme sonrisa. —¿Qué haces aquí?
—¿Recuerdas que te dije que quería buscar empleo? Bueno, aquí estoy.
—Es imposible encontrar trabajo en un lugar tan pequeño como Forks.
Se inclinó sobre la barra para acercarse más a mí, podía ver sus dientes blancos y oler su maravilloso perfume.
—Estaré cubriendo los descansos de varias personas de lunes a viernes en diferentes negocios, no es mucho, pero algo es algo—, me dijo mientras se encogía de hombros.
Me quise encoger de vergüenza. Le iba bien a la familia Cullen, el papá de Edward era doctor y su mamá, Esme, tenía un negocio que planificaba eventos, él no tenía necesidad de trabajar pero aún así lo hacía. Y yo que tenía un papá que era policía y una madre que era maestra de jardín de niños, me la pasaba todo el día de perezosa esperando que me llegara la inspiración de saber qué hacer con mi vida.
Le sonreí.
—Eso es algo muy responsable y admirable. Yo no ayudo en nada en la sociedad.
—Eso no es verdad, se que a veces haces de niñera.
Yo abrí la boca de sorpresa y él se puso todo colorado.
—¿Cómo sabes eso?— pregunte mortificada. Solo Alice sabía que mi kriptonita, además de la comida, eran los niños.
Con una sonrisita, solo se encogió de hombros.
—Tengo mis fuentes.
Solo me le quede viendo con los ojos bien abiertos. Él me sonrió.
—Bella, se que piensas que eres una chica dura y la mayor parte del tiempo lo eres, pero yo sé que en el fondo tienes un enorme corazón… solo hay que tomarse el tiempo para conocerte y darse cuenta que hay mucho más de lo que dejas ver. Aquí tienes tú malteada y hamburguesa. Necesito ir atrás, un momento cualquier cosa me llamas.
Me quede con la boca abierta. No sabía cómo reaccionar. No le había dado mi orden y me había servido una de mis tantos platillos favoritos.
Después de todo eso un pedacito diminuto de esperanza comenzaba a crecer dentro de mí.
Y eso era lo más peligroso que podía pasarme… ilusionarme, pensar que de alguna absurda manera él sentía algo por mí, este chico que sentía amar y que de igual manera me hacía sentir tan pequeña e insignificante, como yo nunca pudiera ser lo suficiente para él, pero que también lograba hacerme sonreír con una sola mirada y mejoraba mi día con tan solo saludarme.
Odiaba que hiciera sentirme cursi, emocionada y esperanzada.
Amaba que me hiciera sentir cursi, emocionada y esperanzada.
Odiaba y amaba que no sabía exactamente que sentir cuando él hacia estas cosas, pequeños detalles que me hacían dudar si de verdad le gustaba Alice… y pensar con el corazón vuelto loco que tal vez fuera yo la que le gustaba.
Levanté la vista para encontrar a Edward lanzando un guiño.
Gracias a Dios estaba sentada porque en cuanto lo vi haciendo ese gesto, mis piernas se transformaron en gelatina.
Tal vez no era tan malo ser yo…
Y una vez más me disculpo por los meses y meses que no actualice esta historia, en serio que me siento pésimo, de verdad espero que me sigan queriendo, apoyando y dejándome esos hermosos reviews con tan lindas palabras, prometo contestarlos ya que se acercan las vacaciones de semana santa…
La historia del "incendio" le paso a una amiga de la universidad y lo de la pulga a mí, cuando tenía seis años.
Este capitulo va para Skarlett, espero que sepas en que parte de la historia me inspire en ti…
Y una vez más les agradezco todo el apoyo que me dan, aunque seas una maldita desagradecida y les pague con ninguna actualización. ¡Ah! Y si quieren compartir alguna historia parecida a la de Bella con o sin final feliz no duden en contármela, ¡hasta podría servirme de inspiración!
Las quiero, las extrañe muchos (leo cada uno de los rr y a varias ya las conozco por ese medio) y espero leerlas en sus comentarios…
Reviews por que hacen que quemes calorías y adelgaces….
