Cof, cof… bueno… ¡he vuelto! Después de meses, ¡pero volví! Las que están en el grupo de facebook saben que he estado muy ocupada incluso estando de vacaciones (estuve en un curso de investigación de verano en mi universidad) Además estoy MUY MUY deprimida por Robsten pero por favor no hablemos de eso que me pongo a llorar.
Así que les dejo este capítulo, diciéndoles que la canción que canta Bella no es de ella ni mía si no de Kate Nash y se llama "The Nicest Thing" la pueden buscar en youtube para que se den una idea de cómo se oye o si no en un rato la pondré en el grupo de facebook (el link está en mi perfil) y también que yo se que da flojera leer las letras de las canciones pero de verdad siento que esta canción queda muy bien. ¡A leer!
Capitulo 5. The Nicest Thing.
Bree Tanner.
Mi némesis.
La espinilla en mi culo.
La pasa en mi galleta.
La persona que más odiaba en Forks.
Y no es porque fuera una zorra que me fastidiara la vida o una barbie sin cerebro. No todo lo contrario, la chica era la imagen de la adolescente perfecta. Cabello castaño claro, enormes ojos verdes, delgada con las suficientes curvas, simpática y extremadamente inteligente y la odiaba por todas esas razones, además de que ella al igual que yo sabía lo maravilloso que era Edward. De verdad tenía más oportunidades de estar con él que la odiosa, irritante e incomprensible de Isabella Swan.
Como si necesitara esto además del asunto Edward-Alice-Jasper.
Así que no necesitaba empezar mi semana viendo a la sobrina de Lucifer hablando con Edward en su casillero. Me quede congelada en la entrada de la escuela sin saber qué hacer, ¿pasó de largo? ¿Saludo a Edward? ¿Me voy por el camino contrario aunque eso signifique tener que caminar más? ¿Hacer como que no los veo?
Una niñita estúpida de primer año chocó conmigo cuando quiso entrar y yo que ya estaba medio neurótica la miré feo haciendo que saliera corriendo. Eso reafirmo mi confianza, ¡coño! era Bella Carajo Swan y no le temía a nada (bueno, solo a los payasos, zombies y arañas gigantes radioactivas), niños salían corriendo con solo mirarme y no iba a dejar que una rubia con complejo de diosa me hiciera sentir menos y me quitara a mi hombre.
¡Edward no es tu hombre! Me dijo Renesmee desde mi subconsciente.
¿Quién era Renesmee? Mi maldita consciencia. Esa voz dentro de mi cabeza que vivía para fastidiarme la vida… y para hacerme compañía cuando me sentía solita e histérica.
Detalles, detalles. Le contesté.
Camine decidida hacía ellos, me baje la capucha de mi sudadera, levante la mochila en mis hombros, acomode mi cierre y me enderece.
—¡Buenos días, Edward!
Edward me miró con una sonrisa y Bree con los ojos muy abiertos.
—Buenos días, Bella.
—Buen día, Bella ¿Cómo has estado? ¿Lista para iniciar la semana?
—No realmente— gruñí. —Los lunes son el peor día de la semana, Garfield tenía toda la razón en odiarlos.
Edward rió y Bree me vio como si no entendiera nada, lo cual me importaba poco, hice reír a Edward, así que por lo que mi respecta Bree podía vivir sin saber quien era Garfield y porque odiaba los lunes.
—¡Vamos Bella! Mejora esa actitud, se pueden lograr muchas cosas con la actitud correcta y un punto de vista positivo. Pasaremos los mejores años de nuestra vida aquí aprendiendo y conociendo personas importantes— dedico una sonrisa a Edward. —Justo de eso platicaba con Edward hace un momento, que es triste ver personas en este lugar que van por ahí con una actitud como si estuvieran peleadas con la vida y con la sociedad, cuando es tan sencillo sonreír y hacer frente a los problemas con felicidad y estar agradecidos con lo que tenemos.
La mire horrorizada, ¿hablaba en serio? Y bueno, me di cuenta de la sutil indirecta que me lanzó, pero de verdad hablaba como si creyera todo eso. ¿Esta chica era real? Nadie puede ser tan positiva, educada y… argh perfecta. De seguro tomaba drogas. Éxtasis con café todas las mañanas y Prozac antes de dormir.
—Bella no es el tipo de persona positiva—. Dijo Edward con una pequeña sonrisa y yo de inmediato voltee a verlo. Bree soltó una risita.
Wow, ¿era así como me veía Edward? ¿Como una persona negativa y amargada que va por la vida con el ceño fruncido gruñéndole a las personas y quejándose de todo? Ese comentario, aunque no quisiera admitirlo, me había lastimado.
Eso es exactamente lo que eres, Isabella.
Gracias, Renesmee.
—Sí, supongo que no soy una persona positiva—contesté con una sonrisa seca. —Mejor empiezo a adoptar gatos, debo juntar 30 para cuando este vieja, sola y amargada.
Edward me vio con los ojos bien abiertos y empezó a negar con la cabeza.
—Pero no te sientas mal, Bella, ¡ves! Tienes un sentido del humor muy… especial, además escuche que tienes un poco de talento musical, deberías participar en el festival, todos son bienvenidos. Yo tocaré una pieza de Vivaldi en violín. Estoy segura que encontraras alguna canción sencilla en guitarra que puedas presentar.
Sentía un tic en el ojo… y el corazón apachurrado.
—Lo pensare. Que tengan bonito día los dos.
Me di la vuelta y salí dispara de ahí mientras Renesmee me decía "No llores, no llores. ¡No llores!".
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Cuando tenía 6 años hice llorar a Lauren cuando le dije que su muñeca era horrible. Cuando cumplí 7 arruine el pastel que Renee había horneado para mí al caer de cabeza sobre él (algo que todavía no sé como sucedió). A los 8 años atropelle al gato de Angela con mi bicicleta. A los 9, mientras Jake intentaba enseñarme beisbol, le rompí la nariz con el bate. Y a los 10 hice que Mike Newton recibiera 10 puntadas en el brazo cuando lo empuje en los columpios.
Esos y otro tipo de pequeños "incidentes" han llenado mis días, así que ha esta alturas de mi vida aún no sabía si la razón de todo eso era mi torpeza crónica, maldad interna manifestándose discretamente o mi neurosis saliendo de poco a poco. Y la verdad es que en varias ocasiones de verdad pensaba que era una mala persona, era grosera, terca, perezosa y malvada. Pero bueno, lo veía como una aportación a la sociedad, de alguna forma las personas deben aprender a fortalecer su carácter ¿no? Y yo debía aprender a ser buena de vez en cuando.
Pero viendo a Bree y analizando un poco su discurso de superación personal de la mañana me hizo pensar si mi agrio humor y mi oscura personalidad era una de las razones por las que Edward se fijo más en Alice y no en mi. O peor aún, que Edward es mucho más compatible con una persona como Bree, perfecta en todos los sentidos, claro arriesgándose que en 20 años desarrolle una adicción a antidepresivos y analgésicos fuertes. Pero bueno, la verdad pensar en todo esto me ponía de nervios y liberaba mi bestia interior, así que para domarla decidí ir a buscar comida.
A media tarde estaba acostada en uno de los sofás de mi sala, cuando me di cuenta que había dejado de llover y que el día estaba muy agradable (agradable para Forks), era un clima que me gustaba llamar londinense, solo era cuando el cielo estaba nublado, el suelo un poco húmedo y el aire un poco fresco… lo que en verdad era el clima común de Washington pero me hacía sentir mejor pensar que estaba en alguna parte de Londres. Este tipo de climas me daban un poco de inspiración, pero del tipo que me hacia escribir canciones deprimentes con letras que me hacían sentir sola y totalmente miserable, así que decidí tomar mi guitarra e ir al parque más cerca de casa.
Caminando hacía ahí, me encontré con el pequeño Seth… bueno solía ser pequeño cuando él tenía siete años y yo tenía 13, el chico debía tener 11 años y era más alto que yo.
—¡Bella! ¿Vas al parque? Yo también voy para allá, ¿puedo ir contigo? ¿Vas a jugar algo o solo a sentarte?
Sonreí, amaba a este niño, claro jamás lo admitiría en público, pero amaba como era tan alegre y positivo todo el tiempo, pero de una forma relajante y no irritante como la estúpidamente perfecta de Bree Tanner.
—¡Seth!— dije imitando su grito. —Si voy al parque, claro que puedes venir conmigo y sabes que no juego, solo voy a mientras tocó la guitarra.
—¡Genial! ¿Puedes enseñarme? Quiero ser una estrella de rock.
Lo despeine un poco.
—Puedo enseñarte, pero estoy muy lejos de ser una estrella de rock, estoy más hacia artista independiente, indie, que hace canciones con tintes suicidas.
El chico rió.
—No entiendo ni una palabra de lo que dices.
—Solo espera a que entres a la pubertad, chico.
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—Tienes que poner el dedo índice en esta cuerda y el medio en la de abajo… así, muy bien.
Seth me dio una enorme y blanca sonrisa la cual desapareció de inmediato cuando vimos a Alice acercarse.
—Hola Bella, hola alma joven.
—Hola Alice.
Seth solo dio un movimiento de cabeza y yo le di una mirada para que usara los modales que yo no le enseñe.
—Hola. Am, Bella iré a jugar un rato… te veo después.
Se fue corriendo y Alice se sentó en su lugar.
—¿Qué le hacías a esa pobre alma? su aura gritaba miedo.
Me reí.
—Tú lo aterras.
—No muchos comprenden la sabiduría con la que me ha bendecido la Madre Tierra y el cosmos.
—Alice, nadie te entiende con o sin sabiduría de la naturaleza.
—De la Madre Tierra y cosmos, Bella—. Solo le sonreí.
—¿Qué te trae por aquí esta tarde, Alice?
Suspiró y se sentó a mi lado.
—Encontré a mi alma gemela.
—Alice, hace unos días me dijiste que estabas enamorada de un tarareo.
—Esto es completamente diferente, para empezar sé quién es este chico, y su alma y aura encajan perfectamente con la mía. No he hablado con él, pero lo supe en cuanto lo vi y además las estrellas confirmaron que es el hombre de mi vida. A veces simplemente lo sabes, él es lo que faltaba en mi vida y no importa lo que se vea por fuera, si por dentro encajamos perfectamente.
No entendía mucho lo que quería decir, pero como con todo lo que me decía solo le sonreí mientras asentía con la cabeza.
—¿Y quién es?
—Aún no puedo decírtelo, no es el momento adecuado y tengo que hacer varias cosas antes de poder hacer algo, pero es un chico con el que jamás pensaría seria para mí, somos totalmente diferentes, somos como agua y aceite, somos almas totalmente distintas pero destinadas a estar juntas.
Me le quede viendo con mucho miedo. ¿Y si era Edward? No podía pensar en alguien más diferente a ella, y además pobre Jasper…
Siempre pensé que Alice acabaría con algún tipo como el hippie que vende cosas orgánicas en una tienda de Port Angeles y que estaba segura no había lavado su cabello en dos años.
—¿Me puedes decir si es alguien de la escuela o si lo conozco?
—¡Claro que lo conoces! Vamos a la escuela juntos, te he visto sentarte con él y hablar, es una persona muy dulce.
¿Por qué debía de sorprenderme? Con mi suerte, por supuesto que era Edward y ahora Alice haría un embrujo o bailaría desnuda bajo la luna para quedárselo de por vida mientras yo intentaba escribir canciones suicidas para solo llamar su atención.
Al parecer las brujas le ganaban a las músicas.
—Te veo después Bella, dejare azúcar cerca del bosque para tener el favor de las hadas.
Después de que Alice se fuera, Seth se acercó con cuidado.
—Esa chica me pone los pelos de punta— le sonríe triste. —¡Animo Bella! Te invito una malteada.
Me reí.
—¿Con que dinero, chico?
—Bella dije que te iba a invitar eso significa que no tienes que preocuparte por el dinero porque yo voy a pagar.
—Seth, no es de mi dinero del que estoy preocupada.
Y él solo me miró como si no entendiera de lo que hablaba.
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—Entonces alguien detuvo la bicicleta porque si no paraba se iba a estrellar contra un árbol, pero él salió volando y detrás de él la bicicleta y la bici cayó en su muñeca y el empezó a gritar ¡Se me rompió la mano!
Por eso me encantaba pasar tiempo con Seth y con niños, siempre parecían estar alegres, todo es gracioso y siempre sonríen. Siento que ayudan con todo lo amargo y cínico de mi corazón.
—¡Hola Edward!
Paré en seco para ver a Edward detrás de la barra y quitándose el delantal. Nos sonrió.
—Hola Seth, ¿vienen por algo? Voy saliendo, pero puedo llevarles su orden ¿Puedo hacerles compañía?
—¡Claro! Estaremos en la mesa de allá. Queremos dos malteadas.
Esperamos diez minutos y llego Edward con tres malteadas, y tres pedazos de pastel. Estuvimos comiendo y riendo de las historias locas de Seth, cuando empezó a oscurecer el niño tuvo que irse porque lo podían regañar dejándonos a Edward y a mi solos.
—¿Quieres que te acompañe a casa? —
—No, no es necesario, debes estar cansado, además tengo que regresar caminando, me puedo regresar sola, no hay ningún problema.
—Insisto, no puedo permitir que andes sola por las calles de noche.
Bufé.
—Claro, sobre todo por el alto nivel de crímenes en la ciudad.
Y con una adorable sonrisa, contestó.
—Por favor, compláceme.
Acepte sonriendo como idiota.
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—¿Quién es tú actor de comedia favorito?— preguntó Edward mientras caminábamos lentamente hacía mi casa; llevábamos los últimos 30 minutos preguntándonos cualquier cosa que se nos ocurriera.
—Fácil, Adam Sandler.
Se detuvo y se me quedo viendo incrédulo.
—¿En serio? ¿Adam Sandler? Sus películas me parecen algo tontas, vi "Grown Ups" y "Jack and Jill" fueron horribles.
—Oh pequeño saltamontes, te falta tanto por aprender. Si, esas películas fueron horribles, pero tienes que ver sus primeras películas, las de los noventas, esas eran comedias de verdad, como "Billy Madison", "Happy Gilmore" entre otras tantas… ¡Oh! y en "The Wedding Singer" canta una de las canciones más románticas de todos los tiempos.
—Me asegurare de verla.
Nos detuvimos frente a mi casa.
—Bien, llegamos— dije triste. —Si quieres puedo llevarte a casa en mi auto.
Sonrió y me puso un mechón de cabello detrás de mi oreja.
—No gracias, Jasper pasará por mí en cualquier momento, pero gracias por ofrecerte. Y gracias por dejarme pasar tiempo contigo.
Justo cuando iba a contestar, Jasper se estacionó en mi calle y tocó el claxon, Edward me tomó de la mano y besó mis nudillos.
—Buenas noches, Bella.
Solo pude asentir.
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Después de que Edward se fuera, me sentía como si caminara en las nubes… pero eso solo duro unos cuantos minutos hasta que recordé el confuso triangulo amoroso Jasper-Alice-Edward, eso hizo que me deprimiera de inmediato y también me dio un gran golpe de inspiración haciendo que pasara casi toda la noche componiendo una canción.
Cuando baje a desayunar, Jake se me quedo viendo mientras comía cereal.
—Bells, ¿estás bien? Te ves horrible, además te escuche tocando toda la noche…
—No podía dormir, tenía muchas cosas en la cabeza— conteste sin levantar la vista.
Me tomó de la mano, lo que me tomó de sorpresa, Jake y yo no éramos del tipo cariñoso, solíamos mostrar nuestro afecto con hechos y pocas palabras.
—Te he notado un poco desanimada últimamente y quiero que sepas que puedes contarme lo que sea y que cuentas conmigo por siempre.
Sentí mis labios temblar y mis ojos humedecerse, no sabía porque me sentía tan sensible, tal vez estaba por bajarme o algo así… o simplemente por fin me portaba como una adolescente normal.
—Jake… es solo que… hay un chico que me gusta, bueno me gusta mucho y hasta hace poco empezamos a conocernos un poco mejor, hablamos más y eso y una vez hizo algo que me hizo pensar que le gustaba una amiga pero por otro lado siempre hace cosas que es como si yo de verdad le gustara o dice cosas que me hacen sentir tan bien, pero luego me pregunta cosas de ella y… pero luego Alice me dijo que encontró a su alma gemela, y ¡Jasper, oh pobre Jasper! Tan amable y timido y no sé cómo decirle que…
—¡Bella! Tranquila… respira profundo— me le quede viendo lentamente y exhale lentamente. —Creo que, por lo poco que entendí, debes hablar con este chico y preguntare bien que es lo que pretende, por otro lado Alice está totalmente chiflada y puede que su alma gemela sea el indigente que le gusta comer pasto de Port Angeles y no tengo idea de quien es Jasper pero espero que le vaya bien.
Respire profundo y me puse a jugar con mis dedos mientras veía mi regazo.
—No sé si pueda preguntárselo… pero lo intentaré. Gracias Jake, y sé que no te lo digo mucho, pero te quiero.
Sonrió.
—Yo igual… y buena suerte.
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Para cuando llegue a la escuela, estaba lloviendo tanto que para cuando cruce el estacionamiento y me encontré a Edward en la entrada, mi chaqueta estaba empapada. Llamé a Edward a gritos y lo guie hacia una esquina tranquila donde no podían oírnos, levante la barbilla, intenté parecer valiente y segura y hable sin pensar bien mi pregunta.
—¿Podías hablarme de la chica que te gusta?
De inmediato hice un gesto, ¡eso no es lo que le quería preguntar! Me imaginaba decirle algo así como… ¿Te gusta Alice? ¿Te gusta a pesar de que este loca? ¿No te gusto yo, ni poquito?
—¡Claro!— me dijo muy feliz. —¿Por dónde empezar?— suspiró —Bueno, para no pasar toda la mañana hablando de ella te diré que es lo que más me gusta de ella; es hermosa, perfecta, tiene una sonrisa que ilumina toda una habitación ¿sabes? Y tiene un sentido del humor muy particular, es totalmente diferente a cualquier chica que he conocido, es como si viviera dentro de su cabeza y eso la hace resaltar ante los demás y… ¿estás bien?
Oh Edward, por supuesto que no estoy bien. ¿Cómo podía estarlo? Esta hablando de alguien totalmente diferente a mi, desde que dijo hermosa sabía que no era yo… tal vez si era Alice o… Bree Tanner.
Por supuesto que no estoy bien, con cada palabra que dice, me siento más pequeña, mas diminuta, más… sin valor.
—Claro, escucha, me tengo que ir… te veo después.
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Bueno, resulte ser una cobarde llorona y evite a Edward el resto de la mañana… al igual que Alice y Jasper; me escondí en el salón de música, tocando la guitarra, practicando un poco en el piano e intentando arreglar mi canción. Cuando estuvo lista, respire profundo y pensando en Edward comencé a tocar.
Todo lo que sé, es que eres tan bueno
Eres lo más bueno que he visto
Quisiera que nos diéramos una oportunidad
Para ver si podemos ser algo más.
Quisiera ser tu chica favorita
Desearía que pensaras que soy la razón por la que estas en este mundo
Quisiera que mi sonrisa fuera tu sonrisa favorita.
Desearía que mi forma de vestir fuera tu estilo favorito.
Desearía que no pudieras descifrarme
Pero siempre quieres saber cómo soy en realidad
Quisiera que me tomaras de la mano siempre que estoy triste
Desearía que nunca olvidaras el gesto en mi cara
Cuando te conocí por primera vez
Desearía que tuvieras un producto de belleza favorito
Y que amaras en secreto
Porque ayuda a esconder una mordida escondida
Que nadie más que tú pudiera ver
Básicamente, desearía que me amaras
Quisiera que me necesitaras
Desearía que supieras que cuando digo que quiero dos cucharadas de azúcar
En verdad quiero tres.
Desearía que sin mi tú corazón se rompiera
Desearía que sin mi pasaras el resto de tus noches sin poder dormir
Desearía que sin mí, no pudieras dormir
Desearía ser lo último en quien piensas antes de dormir.
¿Lo ves? Todo lo que sé, es que eres lo más bueno que he visto
Y desearía que pudieras ver que podemos ser algo más
Y desearía que pudieras ver que podemos ser algo más
Sentí lagrimas rodar por mis mejillas cuando un tímido aplauso me hizo saltar.
—Eso fue maravilloso ¿tú lo escribiste?
Me limpie las lágrimas discretamente.
—Hola Jasper— sonreí tímida. —Sí, yo escribí la canción.
—No te irrumpí ¿verdad? Iba pasando y me pareció escuchar tú voz y como te estaba buscando…
—No, está bien.
—¿Usarás eso para el festival?
—Aún no se si participaré, pero si lo hago no escogería esa canción.
—Oh.
—¿Bella? Sé que eres la única chica que tiene una mínima idea de cómo funciona la mente de Alice, así que quiero preguntarte que significa esto…
Me enseño el amuleto en su mano, uno que había visto un millón de veces en los cuellos de los padres de Alice y en el cuello de la misma Alice. Le sonreí a Jasper.
—Eso Jasper, es el símbolo celta del amor eterno. Los padres de Alice usan uno cada quien y hace unos años le dieron un par a Alice y le dijeron que uno era para ella y el otro para su alma gemela así que… Jasper se que tal vez de un poco de miedo que te ella te diga esto, pero la verdad Alice está un poco loca pero sabe de lo que habla y si dice que eres su alma gemela es que es cierto y es mejor seguirla la corriente.
Estaba preparada para ver el horror en la cara de Jasper, pero no para ver una enorme sonrisa y mucho menos para su risa histérica.
—¿Estas bien?
—¡Por supuesto! Bella, esto me hace inmensamente feliz, siempre supe que Alice era la mujer de mi vida. Todo está perfecto.
—¿Y qué pasará con Edward?
—Edward puede ser mi padrino cuando nos casemos.
Lo miré estupefacta.
—Eso es un poco cruel ¿no lo crees?
—No, no lo creo ¿Por qué lo dices?
—A Edward le gusta Alice— susurré.
Entonces Jasper empezó a reírse a carcajadas mientras yo lo veía enojada. Cuando se tranquilizo un poco me pudo decir entre risas.
—Bella, estoy totalmente seguro que Edward no tiene ningún tipo de sentimiento hacía Alice… tal vez un poco de miedo.
—Entonces… ¿Quién es la chica que le gusta?
Solo me dio una sonrisita.
—Eso tendrás que preguntárselo tú.
Tan, tan, tan.
Bueno, si quieren ver como es el símbolo solo busquen en google "símbolo celta del amor eterno" o pueden verlo en un rato cuando lo suba en facebook.
Intentare no tardarme tanto con el próximo capítulo, pero bueno ya empece a traducir el próximo cápitulo de Las Gritonas y empecé a escribir un One-Shot de Verano.
¿Qué les pareció el capítulo? ¿Su parte favorita, frase favorita? Estamos cada vez más cerca de más momentos Bella/Edward. ¿Les pareció adecuada la canción?
Besos y dejen reviews, me encanta leer sus comentarios y me hacen saber que no soy la única loca en el mundo que le gruñe a las personas o es una adorable insufrible.
