Este es un recuento de la historia del mundo maravilloso que creo Charlaine Harris desde el punto de vista de Eric; va perfectamente con el desarrollo de los libros, muchos de los diálogos sé han sacado directamente de ellos.

Disclaimer: Todos los personajes y la Saga Sookie Stackhouse no me pertenecen; pertenecen solo y únicamente a Charlaine Harris.

Esta es un fic original de la genial DeeDeeINFJ.

Capitulo 2: Protección

Lo primero que tendré que hacer, pensó mientras revisaba el libro de cuentas de Sombra Larga, era deshacerse de Bill. Por supuesto, Bill no podría hacer nada si Sookie escogiera a Eric, pero Eric sabía que ella nunca haría eso, siempre y cuando Bill estuviera a su favor.

Desiree Sonnier tenía muchos encantos, Eric lo sabía de primera mano. Había hecho cuantos viajes a Monroe para visitarla y en ocasiones la había hecho llevar a Fangtasia. A menudo la enviaba como regalo de agradecimiento por servicios prestados. Pagaba bien a la mujer, pero francamente, era como pagar a un alcohólico por beberse un coñac fino. Obtenía un gran placer de lo que hacía, el dinero era un extra. Sólo tenía que decir la palabra y Desiree estaría de camino para premiar a algunos afortunados vampiros en la Área 5.

Esta noche ese vampiro sería Bill Compton. No tanto como agradecimiento - después de todo, Bill no había hecho nada - literalmente nada, aún cuando atacaron a su novia -, sino como una alternativa. Desiree era… talentosa en lo que hacía, si alguna mujer podía hacer olvidar a Bill de Sookie, sería ella.

Le dijo a Pam que preparara a Desiree para ir con Bill esa noche, ignoró la mueca de Pam en respuesta y volvió a los negocios. Pero los registros de Sombra Larga eran complicados, probablemente a propósito. La concentración era imposible. Maldijo a Sookie Stackhouse bajo su aliento.

¿Por qué?, ¿Por qué sentía como si estuviera bajo su piel, su deseo por ella una compulsión, una necesidad? No era la mujer más hermosa que había visto. No era la más graciosa o encantadora o inteligente. Había resistido mejor el encanto de las hadas de lo que se resistía a esta mujer, ¡Por el amor de dios! Cerró el libro de cuentas, apoyó los codos sobre el escritorio, y puso la frente entre sus dedos cruzados.

Había matado a un vampiro por ella. Un vampiro que había sido su socio y amigo por muchos años. Un hijo de puta, traidor mentiroso al final, pero aun así. El tema era que, debería haber mantenido con vida a Sombra Larga para que Pam y él pudieran sacarle información. ¿Dónde estaba su dinero y cómo había conseguido estafarlos? No le gustaba ser 60.000 dólares más pobre, incluso siendo una cifra relativamente insignificante.

Allí no hubo tiempo para pensar o razonar cuando Sombra Larga atacó a la chica. Solo tuvo un segundo para decidir y en ese segundo, él la eligió. Lo que le molestaba, sin embargo, era el perfectamente claro conocimiento de que lo haría de nuevo. Después de mil años, el mundo era a menudo tremendamente aburrido para él. Personas interesantes eran demasiado escasas como para permitir que un saco de mierda como Sombra Larga se cargara a uno de ellos. Esto, se dijo, era una explicación racional para lo que había hecho.

Sin duda fue la única explicación segura.

La llamada de Bill llegó a cerca a la hora de cierre, cuando los humanos estaban limpiando las mesas y Pam seleccionaba y descartaba elementos de su vestuario. Eric fue el que contestó el teléfono.

"Fangtasia", dijo brevemente.

"Eric, ¿En qué coño estabas pensando al enviarme a esa mujer?"

Él sonrió ampliamente. "Ah, Bill. Entiendo que Desiree llegó sana y salva."

"Respóndeme".

"¿No te dijo ella porque la envié? Me gusta premiar a la gente cuando hacen un buen trabajo. Pensé que estarías complacido." Mientras hablaba, fue a su oficina y cerró la puerta.

"Patrañas," dijo Bill con frialdad.

"¿No era ella de tu gusto?" Todo inocencia.

"¿Qué es lo que pretendes? ¿Quieres alejarme de Sookie? ¿Tentarme para que la engañe y sea ella quien me deje? Eso es patético, Eric y no va a funcionar".

Eric se sentó en el borde de su mesa. "Hagamos un trato, Bill." Ahora sueno como Sookie.

"Te escucho."

Eric se quedó mirando el techo, pensando rápido. No era propio de él ofrecer un trato antes de saber cuáles serian los términos de este. ¡Demonios!, no era propio de él hacer tratos siquiera.

"Te dejaré tenerla" Bill ya estaba gruñendo en protesta, pero Eric continuó. "Tú sabes que tengo maneras para apartarla de ti, formas que van mucho más allá del coqueteo y de la seducción - ambas de las cuales voy a seguir haciendo. Eso es lo justo. Te dejaré tenerla si me prometes que me ayudaras a protegerla y que la dejarás bajo mi custodia si algo te pasara." Dándose cuenta de lo que Bill debía estar pensando (y con razón), añadió: "No voy a ser el causante de lo que te pueda suceder."

Bill estaba en silencio y Eric casi podía oír el zumbido de sus pensamientos. Por último, dijo: "No estoy de entender a que te refieres con dejar a Sookie bajo tu protección. No pienso pasártela como si fuera una de esas…"

"No," dijo Eric rápidamente. "No" La simple idea de Sookie siendo degradada de esa manera hizo hervir su sangre.

"Entonces explícamelo, por favor."

"Si alguna vez está en peligro, quiero saberlo de inmediato. Y quiero que confíe en mí de alguna manera, lo cual dudo que ahora haga. Quiero que le des tu bendición para acudir a mí si alguna vez debe hacerlo. En resumen, quiero que me vea como un amigo, no un enemigo. "Algún día sería mucho más, si se salía con la suya. Y casi siempre se salía con la suya.

"¿Eres su amigo, Eric?"

"Sí". Su respuesta fue inmediata y firme, sin dejar lugar a dudas, hasta para Bill.

"Entonces lo verá por sí misma." Eric esperó en silencio, luego Bill continuó. "No voy a hacer o decir nada para hacerla cambiar de opinión."

"Gracias". Las palabras salieron antes de que él pensara en ellas y sin duda se expresaron con más sentimiento del que le habría gustado.

No tuvo muchas oportunidades de pensar en Sookie después de eso, ya que Eric se puso en la tediosa tarea de ajustar las cuentas que habían quedado colgadas tras la muerte de Sombra Larga. También estaba el asunto de encontrar un nuevo cantinero, le dio a una ceñuda Pam la tarea de ir descartando currículos y realizar las entrevistas iniciales. El deber más desagradable era el suyo: ponerse en contacto con Hot Rain, creador de Sombra Larga y ex amante. Hot Rain le dio un cordial saludo, pero la conversación agradable no duró mucho, ya que Eric pensó que era mejor ir al grano. El otro vampiro dio un grito de dolor y rabia. Eric hizo una mueca, apartando el teléfono de su oído.

Recordaba vagamente haber estado enamorado una vez cuando era humano, pero esos días eran como sombras para él, permaneciendo en la oscuridad de su mente, como sombras humeantes sin nombres u otros detalles. Lo que le importaba más ahora era que parecía que esto le costaría mucho más de lo que esperaba originalmente. Ya sabía que la multa sería más que la cantidad que Sombra Larga traspapeló. Pero no había sido consiente que Hot Rain amara a ese ladrón mentiroso. Hot Rain manifestó su cantidad, y aunque era costumbre regatear en esta clase de asuntos, Eric se echó hacia atrás en su silla y dijo: "Será transferida esta noche."

La vida de Sookie le costó medio millón de dólares. Lo que le molestaba más que el coste fue el hecho de que en realidad no le importaba.

En las noches lentas del bar, tenía por costumbre llevarse el portátil a uno de los reservados. Esto le permitía poner al día los libros, cautivar a los clientes y parecer demasiado ocupado para ser molestado. La cúspide de la eficiencia y la conveniencia. Por supuesto, siempre había aquellos como - Ginger - que no podían ser disuadidos. Esta noche, se le acercó por lo que debe haber sido la cuarta vez. La expresión de su cara cuando él levanto la vista para verla debió provocar que algo de su estúpido y sensible cerebro entendiera el mensaje, porque fue rápida y directa.

"El señor Compton al teléfono, maestro." Le extendió el teléfono y corrió tan rápido como el corsé de cuero ajustado y los tacones de aguja le permitieron.

Acunando el teléfono entre la oreja y el hombro, Eric volvió a su trabajo en el portátil. "¿Qué quieres, Bill?"

"Mantener mi parte del trato."

Eric dejo a un lado el portátil y pidió a una de las camareras un Trueblood. "Continua."

"Me voy a Nueva Orleans, lo que significa que Sookie no tendrá mi protección ante el asesino que ronda por aquí en Bon Temps. He llamado a Bubba para que venga y le eche un ojo, pero además te lo hago saber, en pos de nuestro acuerdo. Eso es todo lo que tenía que decirte, así que me desped- "

"¿Por qué vas a Nueva Orleans?" Sacudió la botella, la destapó y tomó un largo trago.

"Asuntos personales".

Eric soltó una carcajada seca. "Bill, déjate de gilipolleces conmigo."

Prácticamente podía oír los engranajes girando en la cabeza del vampiro más joven. Por último, Bill suspiró. "Voy a ver a Sophie-Anne. Y realmente es un asunto personal".

"Haz lo que quieras. Lo averiguaré en otro momento."

"De eso estoy seguro. ¿Quieres algo más, Eric?"

"Sí. Dile a Bubba que si algo sale mal, que me lo comunique de inmediato. Esa chica es un activo demasiado valioso para nosotros como para arriesgarnos a perderla. " ¿Por qué? preguntó su mente. Has conocido otros telépatas.

"¿Has considerado la posibilidad de que a mí también me gustaría ser informado de inmediato?" Bill estaba impaciente, a la defensiva y enojado.

"¿Y de que serviría?" preguntó Eric razonablemente. "Tu estarás a horas de distancia en Nueva Orleans, mientras que yo podría volar hacia ella en mucho menos tiempo."

No había argumentos que pudieran contradecir este hecho, y Bill, para su crédito, no lo intentó. "Bien" dijo. "Se lo diré."

Eric terminó su Trueblood y empujó la botella hasta el borde de la mesa, luego puso su portátil de regreso frente a él. "Dale mis saludos a la reina", dijo. Colgaron al unísono.

Al final sucedió, Bubba le llamó desde Bon Temps y Eric dejó Fangtasia de inmediato para ir por Sookie, maldiciendo en voz baja todo el camino. Temía que la telépata ya estuviera muerta, ya que Bubba informó de que había sido noqueado y no tenía ni idea de dónde estaba Sookie. Estaba furioso con Bill por irse a Nueva Orleans cuando su novia estaba en grave peligro. Estaba furioso con Bubba por dejarse noquear. Estaba furioso con Sookie por que... ¿porqué, exactamente? ¿Por meterse bajo su piel y obligarlo a volar para algo distinto a él y sus asuntos? ¿Por llevar ese vestido de picnic de iglesia a Fangtasia?

No debió haberse preocupado, lo supo cuando encontró a Bubba paseando en el porche de Bill. Ella estaba herida, pero a salvo, admitida en hospital y el asesino, muerto. Mientras relataba los hechos, Bubba se veía miserable por su fracaso al proteger a la chica, pero Eric no tenía paciencia para consolarle. Presionó al vampiro retrasado hasta conseguir toda la información posible.

Pudo sentir el constante acercamiento del amanecer mucho antes de que las primeras estrellas desaparecieran en el cielo. Tendrían que pasar el día en casa de Bill, al parecer.

La casa de Bill le molestaba. Todo era viejo, pero no en el buen sentido. Eric amaba sus antigüedades - de hecho, todo lo que estuviera envuelto en el olor de la historia. Pero las cosas de Bill eran viejas en el sentido de estar deterioradas y andrajosas. En muchos sentidos, Bill siempre pareció estar atrapado en el pasado, acumulando polvo como sus antiguos muebles. Bill parecía no captar el concepto de avanzar a través de la historia; él no arrastro artefactos del pasado consigo, pero los conservó en vez usarlos como ancla.

Eric se levantó justo cuando el sol parpadeaba tras el horizonte. Ya no tenía nada que hacer en Bon Temps, por ahora y los negocios le llamaban. Pero algo lo mantuvo en el pequeño pueblo por una última misión. El la justificó como cortesía... curiosidad.

El florista estaba poniendo el cartel de "cerrado" en la ventana cuando Eric entró. Cuando el rechoncho hombre iba a protestar, Eric levantó una mano para silenciarlo. "No voy a quitarle demasiado tiempo", dijo. "Sé lo que quiero."

"Muy bien" resopló el hombre.

"Un lirio flamenco. ¿Tiene de esos?" El hombre asintió. "Excelente. Quiero este arreglo-" indicó al que se refería "- con un lirio flamenco como pieza central."

Mientras el florista alistaba el pedido, Eric firmó una pequeña tarjeta blanca para acompañarlo. Saco unos cientos de dólares de su bolsillo y los dejó caer sobre el mostrador, apenas notando los amplios ojos del florista y se fue con las flores. Una llamada a Bill le confirmó su destino, junto con el seseante conocimiento de Sookie "maldita sea" NO quería verlo. No le importaba, ella no siempre se sentiría así. Así que dejó las flores a la enfermera que se encontraba en su recepción.

Eric sonrió mientras salía del hospital y miraba a la luna llena. Muchas bestias saldrían a disfrutar la noche hoy y Fangtasia estaría lleno porque a los turistas les encantaba visitar los bares de vampiros cuando la luna estaba llena.

El aire caliente del verano llenó sus tiesos pulmones mientras se elevaba hacia la luna. Sus ojos agudos podían ver através de las ventanas desde una larga distancia y rondó el edificio hasta que la encontró. Voló más cerca, permitiendo a sus ojos contemplar su magullado cuerpo. Incluso sin su dulce olor para tentarlo, la deseaba. Sus ojos se movieron a la ventana, encontrándose con los suyos y se ampliaron.

Él le sonrió antes de girar y alejarse volando.

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