Recuento de la historia del mundo maravilloso que creo Charlaine Harris desde el punto de vista de Eric; va perfectamente con el desarrollo de los libros, muchos de los diálogos sé han sacado directamente de ellos.
Disclaimer: Todos los personajes y la Saga Sookie Stackhouse no me pertenecen; pertenecen solo y únicamente a Charlaine Harris.
Esta es un fic original de la genial DeeDeeINFJ.
Capitulo 7: Creadores y Reyes
Eric no oyó de Bill o Sookie hasta la extraña noche en la que Pam irrumpió en su oficina y espetó. "¡Bill ha vuelto con Lorena!"
Levantó la vista de una lista de suministros que estaba editando en su portátil. "¿Qué?" Se las arreglo para decir.
Pam se sentó en el borde de su escritorio y sonrió con lo que solo se podía describir como alegría. "Lorena convocó a Bill hasta Jackson y él se entrego de nuevo a ella. Dijo que vendrá a casa mañana por la noche para hacer unos arreglos" –subrayó y saboreó la palabra-"para Sookie. Quiere tener todo bonito y ordenado antes de verla otra vez. Supongo que quiere suavizar el golpe cuando se lo diga."
Para ese entonces, el portátil estaba cerrado y dejado a un lado; y Eric de pie con los brazos cruzados y la espalda hacia Pam. "Mierda," murmuró.
"Dijo que llamaría mañana por la noche para dejarnos saber que había llegado y que la noche siguiente vendría a verte. Supongo que estas involucrado con los arreglos." Ella sacudió la cabeza y rió. "Al menos ahora ella estará libre para tomarla."
Eric hizo un súbito giro y la fulminó con la mirada, a pulgadas de su cara. "Ten mas cuidado con lo que dices."
Tuvo la gracia de verse avergonzada. "Lo siento."
Bill no llamó la noche siguiente y la noche después de esa solo trajo mas silencio. Mientras Bubba estaba sentado en su oficina uniendo y desuniendo clips de papel, Eric llamó a sus contactos humanos en la mansión del Rey de Mississippi, Russell Edgington. Ellos confirmaron lo que ya sabía: Bill estaba desaparecido y Sookie en peligro.
"Bubba," dijo con mala cara mientras colgaba el teléfono. Bubba era un idiota, pero era leal y fuerte –mas bien como un perro grande.
"¿Si, señor?"
"Lleva tu trasero a Bon Temps y protege a Sookie con tu vida hasta que uno de nosotros pueda llagar allí. No me importa si se queja ¿Entiendes?" Bubba asintió. "Mientras sales dile a Pam que venga aquí."
Se recostó es su silla. Pam entró y se sentó en silencio, aparentemente capaz de sentir su humor. Él encontró sus ojos.
"Aquí está lo que sabemos," comenzó "Bill fue convocado a Jackson por Lorena y ella averiguó sobre el proyecto en que estaba trabajando."
"¿Ese proyecto en el que estaba trabajando para Sophie-Anne, del que no te podía hablar?"
"Quizás. No lo sé. No creo que ella siquiera sepa que está perdido y quiero mantenerlo así. Por nuestro bien."
"Y ¿Cómo encaja Sookie en todo esto?" observó Pam con una ligera sonrisa.
"Ve con Sookie y dile lo que sabemos." Antes de que ella alcanzara la puerta, agregó. "No le digas nada de Lorena."
No veía que tuvieran ninguna esperanza de encontrar a Bill sin Sookie, no solo por su don, sino porque probablemente podría tener algún conocimiento del proyecto que comenzó todo este lío. Si ella se enteraba acerca de Lorena seguramente se rehusaría a ayudarlos – y difícilmente podría culparla por ello. Para su sorpresa, se encontró retrocediendo ante el pensamiento de lastimarla, lo que la verdad sobre Lorena de seguro haría.
Chow supervisó el bar por el resto de la noche, mientras Eric pasó horas al teléfono amenazando y sobornado. En medio de estas llamadas vino una del móvil de Pam.
"¿Está a salvo?" preguntó, no se molesto con sutilezas.
"Si. Pero Bubba tuvo que salvarla de un atacante en el bar."
"¿Tan rápido? Mierda ¿Ella sabe algo de lo que está pasando?"
"Nada. Pensó que Bill estaba en Seattle."
Eric abrió y cerró los puños con fuerza. "¿Dónde está ella ahora?"
"Está sentada aquí. No está hablando."
"Déjame hablar con ella." Hubo silenció y luego oyó el suave pulso de sangre en su cuello. "Sookie ¿Estás ahí?" preguntó. No obtuvo respuesta. "Puedo decir que estás ahí. Escucha y obedéceme. Por ahora, no le digas a nadie lo que pasó. Actúa con normalidad. Vive tu vida con siempre lo haces. Uno de nosotros te estará vigilando todo el tiempo, te des cuenta o no. Incluso durante el día, encontraremos alguna manera de protegerte." Se detuvo y agregó en una voz mas amable. "Vengaremos a Bill y te protegeremos."
"No sabía que se suponía que iba a venir anoche." Dijo ella al final del discurso. Su voz sonó muy pequeña.
En ese momento deseó encontrar a Bill solo para tener el placer de matarlo el mismo. Entonces Bill no le había dicho nada a su amante. No "Mi creador me está llamando y debo obedecer." Nada. Trató de pensar en algo que decirle, algún consuelo que ofrecer, pero Pam habló primero.
"Él tenía… malas noticias que darte."
Eric oyó a Sookie sostener la respiración, un silencioso sonido que le dijo mucho.
"Dile a Pam que se calle." Gruñó.
Sookie no pasó el mensaje –no es que fuera necesario. "Entonces tu sabía de estas malas noticias y sabía que estaba viniendo de regreso." Murmuró.
Antes que pudiera responder, ella se quitó del teléfono y Pam estaba de vuelta.
"Perdóneme, maestro." Pam dijo "No quise-"
"Solo regresa aquí. Hay mucho que hacer."
Tenía que ir a Jackson, eso estaba claro. Y necesitaba a Sookie ahí en todo lo posible. Después de tamborilear los dedos unos segundos, cogió el teléfono y llamó a Alcide Herveaux. Alcide accedió a acompañar a Sookie a Jackson y vigilarla, a cambio de la cancelación de la deuda de su padre. Habiéndose encargado de eso, Eric se quedó en el teléfono con varios de sus contactos en Mississippi hasta que el amanecer le interrumpió.
La casa de Sookie estaba oscura y silenciosa la noche siguiente cuando tocó a su puerta. No hubo respuesta y la puerta estaba asegurada. Levitó y voló hacia las ventanas buscando alguna señal de ella. Casi pasó a otro bloque de ventanas cuando se dio cuenta que estaba viendo el interior de su habitación. Estaba recostada con el cuerpo encogido encima de mantas desarregladas vistiendo una larga bata. Sin hacer ruido, fácilmente levantó la ventana, se deslizo dentro y la cerró detrás de él.
Su dormitorio olía delicioso, justo como la última vez que estuvo ahí, una mezcla de ropa limpia, sus perfumes y ella.
Sookie estaba sobre su lado con sus rodillas recogidas, casi en posición fetal. Su rostro estaba manchado con lágrimas secas y su largo cabello estaba esparcido sobre las almohadas en desordenados mechones. Aún estando dormida, estaba suficientemente cerca de ella para que su sangre le diga, que estaba en un estado muy frágil. Estaba asustada y sola. Y su cuerpo clamaba por otro.
Después de deshacerse de su camiseta, se deslizo en la cama a su lado. Tanteó suavemente las puntas de sus dedos por su antebrazo, luego envolvió un brazo alrededor de su cintura, sosteniéndola cerca. A pesar de que su cabello no ofrecía su usual aroma a fresco, aún olía a ella y él enterró la nariz en el hasta tocar su nuca. Su piel era tan cálida y suave mientras arrastraba su nariz y labios por su hombro. Cerró los ojos y absorbió la ola de placer al estar tan cerca de ella de este modo, sosteniéndola en su propia cama. Pudieron pasar horas o minutos, él había perdido todo rastro. Si Lorena hubiera sido su creadora, la habría estacado sin pensarlo y hubiera regresado a esta cama, al lado de esta mujer.
Sookie se tenso y al parecer alcanzó algún grado de conciencia cuando se dio cuenta que ya no estaba sola. Se recostó sobre su espalda y envolvió los brazos a su alrededor para acercarlo mas. Había encontrado la dicha, se dio cuenta después de siglos pasando de una cosa a otra. Deslizo un brazo por su pierna levantándola junto con su camisón para acomodarla mejor; sintió su cálido y húmedo aliento en su pecho mientras se acurrucaba en él. Su propio placer alimento el suyo, mientras su pulso se aceleraba y presionaba su cuerpo contra el suyo. Mientras bajaba la cabeza para saborear sus labios, se dio cuenta de que sus manos se abrían paso hacia sus jeans. Quizás no había llevado una vida totalmente corrupta, porque los dioses parecían estar recompensándole esta noche.
Y luego Sookie estuvo completamente consiente, borrando el idílico paisaje con un rudo jadeo de shock y disgusto.
"Soy yo," le aseguró con voz calmada.
"Eric, ¿Qué haces aquí?" dijo molesta.
¿Acaso no es obvio? "Acurrucándome," dijo.
"¡Hijo de puta!" chilló "¡Pensé que eras Bill! ¡Pensé que había regresado!"
Fue una bofetada en la cara y muchas replicas e insultos saltaron a su lengua, pero las mordió de vuelta y dijo. "Sookie, necesitas tomar un baño."
No había esperado eso. "¿Qué?"
"Tu cabello está sucio y tu aliento podría desmayar a un caballo." En realidad, no era cierto, pero la metería en la ducha, donde podría arreglarse para ver a Pam y Chow, que ya estaban de camino.
Ella levanto la nariz de manera desafiante. "No me importa lo que pienses."
"Ve a asearte." Dijo, mas firme esta vez.
"¿Por qué?"
"Porque necesitamos hablar y estoy bastante seguro que no quieres tener una larga conversación en la cama." Sonrió y de nuevo se inclinó mas cerca se cuerpo, sabiendo que su deseo se haría evidente por sí solo. "No es que tenga alguna objeción de estar en la cama contigo, pero lo disfrutaría mas si fuera con la Sookie higiénica que he llegado a conocer."
Solo le tomó medio segundo escurrirse de sus brazos. Abrió cada cajón de su cómoda tomando cualquier cosa que estuviera encima y apresurándose hacia el cuarto de baño. Eric no pudo evitar sonreír y sacudir la cabeza mientras escuchaba el agua correr. Se tomo un momento para imaginarla bajo la ducha con el vapor levantándose a su alrededor. Casi podía ver y saborear lo riachuelos de agua que se deslizaban por su piel, formando goteras en la punta de su nariz, en la puntas de su cabello, en sus pezones… esos pensamientos no eran de ayuda en su actual estado mental.
Se levantó de la cama y la arregló pulcramente, esponjando las almohadas y doblando las sabanas y mantas. Pudo oír que Pam y Chow habían llegado, pero les dejó esperar. Mientras el sonido de la secadora de cabello de Sookie se apagaba, se puso su camiseta, luego se quedó de pie observando por una de las ventanas.
Hubo un repentino sonido amortiguado desde el cuarto de baño y luego un grito dolorido. "¡Bastardo!"
Solo esperaba que se refiriera a Bill.
Unos minutos de tenso silencio siguieron antes de que ella emergiera. Se veía en perfecta calma, como si nada hubiera pasado. La visión de ella le hizo feliz, desde su maquillaje fresco, a su brillante y limpio cabello, hasta su ridículo suéter. No se perdió la mirada apreciativa que le dio, tampoco.
"¿Pueden entrar Pam y Chow?"
No dijo nada, pero se giró e hizo su camino en dirección a la puerta la principal.
Una vez que los invito a entrar, Pam y Chow caminaron bajo el umbral y se tomaron la libertad de explorar todo el piso de la casa. A Sookie no pareció importarle.
Eric se estaba impacientando, le dio a Pam una mirada significativa y ellos le siguieron a la mesa de la cocina. Sookie calentó botellas de sangre para ellos, mientras Chow se inclinaba hacia Pam y hablaba en japonés acerca de "nuestra pequeña mascota". Eric lo ignoró. Tendría que lastimar a Sookie en unos minutos y el no estaba por la labor.
Ella puso una botella en frente de cada uno. Eric bebió por cortesía, no estaba hambriento y ciertamente no quería esta basura cuando el festín se sentaba a su lado.
"¿Han averiguado algo mas acerca de Bill?" se veía como si no pudiera decidir si quería saber la respuesta o no.
"Un poco," le dijo "se que Bill ha sido secuestrado."
Sus emociones eran un revoltijo de confusión; él no podía distinguir ninguna individual. "¿Por quién?"
Fue Chow quien le respondió. "No estamos seguros. Los testigos no se ponen de acuerdo." Eso era un término medio. Muchos de ellos se contradecían completamente unos a otros.
De la mezcla de emociones, la ira flameó y se hizo perfectamente clara. "Déjenme con ellos. Si son humanos. Lo averiguaré."
Eric luchó exitosamente contra una sonrisa, pero no pudo ocultar la admiración en su voz. "Si estuvieran bajo nuestro dominio, sería lo lógico a hacer. Pero, desafortunadamente, no lo están." Estaban bajo la de Edgington y si él había tomado parte en esto, no había esperanza de cooperación entre ellos.
"Por favor, explícate." Le dijo brevemente.
"Estos humanos le deben lealtad al Rey de Mississippi."
Bill claramente le había dicho muy poco a Sookie de su mundo, porque parecía sorprendida de enterarse siquiera de que había un rey en el estado vecino. Eric se pregunto si sabía de Sophie-Anne, aquí en su propio estado. ¿Bill trataba de protegerla o estaba manteniéndola en las sombras por alguna razón propia?
"Discúlpame, pero podría jurar que dijiste… ¿El Rey?" Las esquinas de su boca se elevaron. "¿De Mississippi?" Asintió en respuesta y vio como la diversión cruzaba por su rostro. Ella pronto aprendería que no era un asunto para reírse. "¿De verdad?" De nuevo asintió, haciéndose eco de las miradas aburridas de Pam y Chow. "¿Eres tu el Rey de Louisiana?" Mientras decía las palabras, la risa escapaba de ella.
No era una risa de verdadero entretenimiento, pero sí de tensión y liberación. Lo necesitaba y él la dejó reír, diciéndole lo que ya sabía. "Oh, no. Yo soy el Sheriff del Área 5."
Ella se dobló en risas histéricas hasta que sus ojos brillaron y lagrimas bajaron corrieron por sus mejillas. Chow se lamió los labios y Pam se quedó mirando a Sookie como si fuera un espectáculo de carnaval. Sookie dejó la mesa y preparó una bebida para sí misma en el microondas. Cuando se les unió de nuevo parecía haberse calmado.
"Nunca me dijiste esto antes." Le dijo. No, Bill nunca te dijo esto antes. "Todos ustedes han dividido norte América en reinos ¿Es correcto?"
Eric ignoró las expresiones "¿De verdad es ella tan ignorante?" Que le dirigían sus compañeros y se concentró en Sookie. "Si, ha sido así desde que os vampiros vinieron a América." Había eruditos que debatían si había vampiros Nativos Americanos, pero la mayoría concuerda en que el vampirismo se originó en Eurasia y que después se dio la migración de vampiros al nuevo mundo. "Por supuesto," continuó, "con los años el sistema cambió con la población. Hubo muy pocos vampiros en América los primeros doscientos años, porque el viaje era muy peligroso." Y porque a ellos no les importó estar alrededor de extremistas Puritanos, todos vieron lo que pasó con las brujas. "Fue duro soportar la longitud de la travesía con el suministro de sangre disponible. Y la adquisición de Louisiana hizo una gran diferencia." Su hogar había sido transformado de una colonia francesa a parte de los Estados Unidos, acompañado de un incremento de violencia en su mundo.
"¿Y los reinos están divididos en…?" Sookie preguntó.
"Áreas," explicó pacientemente, "solíamos llamarlos feudos, hasta que decidimos que era demasiado anticuado. Un sheriff controla cada área. Como sabes, vivimos en el Área 5 del reino de Louisiana. Stan, a quien visitaste en Dallas, es Sheriff del Área 6 del reino de…."se detuvo y se recordó así mismo mantener esta explicación dentro la visión de su mundo. "En Texas."
Se sentó en silencio por unos minutos y él pudo ver que ella no estaba bien-en todo el sentido de la palabra. Estaba cansada y asustada, herida y hambrienta, confundida y sola. Si tuvieran un verdadero lazo, podría ofrecerle consuelo, pero ahora no podía hacer nada mas que sentarse u observar.
"Entonces," dijo, forzándose a recuperarse. "Bill fue secuestrado durante el día ¿Cierto?" Asintió, como lo hicieron Pam y Chow. "¿Este secuestro fue visto por humanos que viven en el reino de Mississippi y están bajo el control del rey vampiro?"
"Russell Edgington." Eric especificó. "Si, ellos viven en su reino, pero algunos de ellos me dieron información. Por un precio." Un precio exorbitante.
"¿Y este rey no te dejará preguntarles?" preguntó Sookie, arrugando la frente.
"No le hemos preguntado todavía. Podría ser que él haya ordenado tomar Bill."
"¿Cómo puedo llegar a ellos?" preguntó. "Asumiendo que decida querer hacerlo."
Estaba orgulloso de ella y esperaba que no fuera demasiado evidente en sus facciones. "Hemos pensado en una forma en la que tu serias capaz de recoger información de los humanos en el área donde Bill desapareció. No solo de las personas que he sobornado para que me dieran información, sino todas las personas que están asociadas a Russell."Pausó brevemente. "Es riesgoso. Tengo que decirte lo que sé, para hacerlo funcionar. Puede que no quieras. Alguien ya trató de llegar a ti una vez. Aparentemente, quien sea que tenga a Bill no debe tener mucha información tuya, todavía. Pero pronto, Bill hablará. Si estas en cualquier lugar alrededor cuando él se quiebre, ellos te tendrán."
Aceptando esto con perfecta compostura, respondió. "Entonces ellos no me necesitaran mas, si él ya se quebró."
Pam le dio una rápida y cautelosa mirada. "Eso no es necesariamente cierto." Le dijo a Sookie.
"Denme la historia completa." Dijo Sookie con una nota de resignación en la voz.
Ella dejó la mesa para traer otra botella de sangre para Chow. Eric apenas había tocado la suya. Sorbió de ella mientras Pam hacia un recuento de la larga historia que habían juntado de sus horas al teléfono la noche anterior. La historia era endeble en el mejor de los casos, pero Pam maniobró para hacerla sonar razonable. Para su crédito, Sookie puso en duda la idea de que alguien pudo haber engañado la seguridad de Anubis. Pam explicó su teoría, que probablemente era pura mierda y le dijo a Sookie acerca del incendio accidental. Finalmente, Sookie alcanzó la pregunta crítica –la pregunta que les trajo aquí.
"Entonces ¿Por qué alguien querría llevarse a Bill?"
La estudio de cerca, buscando alguna señal de que supiera la respuesta.
Ella solo encontró sus ojos y espero a que respondiera.
"Bill ha estado trabajando en un pequeño proyecto especial. ¿Sabes algo de eso?"
"¿Qué proyecto?" pregunto.
Repartió miradas de advertencia a Pam y Chow para que no dijeran nada y ellos dieron su silenciosa aprobación. Se giró hacia Sookie y habló despacio. "Eso es un poco difícil de crees, Sookie." De hecho, considerando lo que había aprendido esta noche, su ignorancia acerca de su mundo, era bastante fácil de creer. Pero tenía que presionarla. Esto era muy importante.
Defendiéndose, ella soltó con ira. "¿Cómo podría? ¿Cómo podría cualquiera de ustedes escupir su mierda emocional en un humano? Y Bill definitivamente es uno de ustedes."
Después de otra mirada de advertencia a sus compañeros, habló. "¿Piensas que creeremos que Bill no te dijo en que estaba trabajando?"
"Si, eso pienso." Bajo la mirada, peor él vio dolor en el gesto en lugar de deshonestidad. "Porque no lo hizo."
Un intento mas. Tragándose todo su cariño por ella, la miro con la mas dura expresión que pudo poner. "Aquí esta lo que voy a hacer. No puedo decir si mientes o no, lo cual es impresionante. Por tu bien, espero estés diciendo la verdad. Podría torturarte hasta que me digas la verdad o hasta que decida que me la estabas diciendo desde un principio." Se detuvo y dejo a sus palabras fraguar. Ella se veía apropiadamente asustada. "Pero eso podría dañarte mucho para la otra parte de mi plan. Y realmente, no hace mucha diferencia si supieras lo que Bill estaba haciendo a nuestras espaldas o no."
Para su sorpresa, su miedo se transformo en shock e ira. Eso era inesperado. Ella evidentemente sabía algo.
"Eso obtuvo una reacción."Pam dijo, como si Sookie no pudiera escucharlos.
Eric frunció el ceño y busco en el rostro de Sookie. "Pero no la que esperaba…"
Quizás había visto el proyecto o quizás suponía en lo que su amante estaba trabajando. Lo que ella no parecía entender era la implicancia, el hecho de que era secreto.
"No estoy muy feliz acerca de la opción de la tortura." Dijo y su voz le comenzó a fallar. "Y extraño a Bill." Con esas palabras perdió su compostura y empezó a llorar. "Espero que me digan porque mintió acerca de este viaje, si saben." Les dijo a través de las lagrimas. "Pam mencionó malas noticias."
De vuelta a la gran boca de Pam la noche anterior. La fulminó con la mirada. Si este conocimiento hacía que Sookie no les ayudara, él vería que Pam pagase por ello.
"Ella esta goteando de nuevo." Dijo una intranquila Pam. Luego la convicción se apoderó de su rostro. "Creo que antes de que ella vaya a Mississippi, debe saber la verdad. Además, si ha estado guardando secretos para Bill, esto puede…"
Ahora tenía sentido. Si Sookie supiera la verdad, quizás quiera decirles tolo lo que sabía si pensaba que podría sacarle del problema. Su deseo de venganza podría ser tan valioso como su deseo de salvarle llegaría a ser. Ahora bien, Sookie nunca ha encajado como ese tipo de criatura. Quizás ella tenga nuevas y desconocidas profundidades.
"Tú y Chow esperen afuera." Dijo al final y ellos obedecieron sin protestar.
Sookie se meció ligeramente en su silla y él inmediatamente reconoció las señales de desvanecimiento. "No lo hagas." Eres mas fuerte que eso. Y lo era: se enderezó y la vida regresó a sus ojos.
No le gustó estar al otro lado de la mesa de ella, se levantó y tomo la silla de Pam, moviéndola cerca para encarar a Sookie. Se inclinó hacia ella y puso su mano sobre las suyas. Se sintieron inusualmente pequeñas y frías, y presiono su pulgar suavemente unas cuantas veces sobre su piel. Su rostro estaba muy cerca de él, pero no le miró. ¿Había tomado la amenaza de tortura seriamente?
"No disfruto ver que me temes. Siempre he sido cariñoso contigo." No exactamente escupiendo su "mierda emocional", pero cerca. Le sonrió. "Además, quiero follarte." Mierda emocional y honestidad en uno. Aun así ella no reaccionó. "Cuando nos besamos…" Sus ojos cayeron a sus labios y sus colmillos se extendieron. "Es muy excitante." Se inclino mas cerca y capto su aroma, pensando en la sensación de tenerla debajo en el capó de su coche, la manera en la que su cuerpo se curvó con el suyo, suave y cálido sobre su cama. Todos los pensamientos de Bill y proyectos secretos se desvanecieron.
"De alguna manera ese plan de tortura no me hace sentir muy sexy." Dijo.
Puso su boca al lado de su oreja y sonrió. "Aunque sí hizo algo por Chow."
"¿Puedes cortar la persecución aquí?" dijo aguadamente. "¿Vas a torturarme o no? ¿Eres mi amigo o mi enemigo? ¿Vas a encontrar a Bill o dejarle podrirse?"
Se apartó, de vuelta a su posición original y se rio de forma poco entusiasta. ¿Cómo siquiera podía preguntarle si era su amigo o su enemigo cuando él ha estado para ella en cada ocasión desde que la conoció? ¿Y ella realmente creía que consideraría dañar un cabello de su cabeza? Quizás no era muy de vampiros ofrecer nunca su "mierda emocional", pero no lo reconocería si ella lo viera.
"Sookie," suspiró, "eres demasiado. No voy a torturarte." Sonrió. "Por una cosa, odiaría arruinar esa hermosa piel; un día, la veré toda. No estarás siempre tan asustada de mi y no siempre serás tan devota a Bill como lo eres ahora." El momento había llegado de causarle dolor y odio a Bill por ponerle en la posición de tener que hacerlo. "Hay algo que debo decirte." Deslizo sus dedos a través de los de ella y aferro su mano, complacido de que ella le sostuviera también. Sus ojos, cuando encontraron los suyos, eran claros y firmes. Podría lastimarla menos si supiera que Bill no tuvo opción, entonces escogió sus palabras con cuidado. "Bill fue convocado a Mississippi por un vampiro, una mujer que conocía de hace muchos años." Se detuvo en caso de que ella quisiera decir algo, pero se mantuvo en silencio. "No sé si te diste cuenta que los vampiros casi nunca se emparejan con otros vampiros por no mas que una aventura nocturna. No hacemos esto porque nos da poder sobre el otro para siempre, el emparejamiento y el compartir sangre."
Su casual relación con Pam fue una de esas raras excepciones; de hecho, la mayoría de esas excepciones eran de creadores y sus niños. Muchos vampiros fueron creados porque hubo una relación romántica involucrada y el lazo entre el creador y su niño ya era tan fuerte que los encuentros sexuales hacían poca diferencia.
Continuó, "Este vampiro…"
"¿Su nombre?"
Había esperado que Sookie no hiciera esto mas personal de lo que ya era, pero era humana, después de todo. "Lorena." Después de un momento, continuo. "Ella estaba en Mississippi. No estoy seguro su ella vive ahí regularmente o si fue allí para entrampar a Bill. Ha vivido en Seattle por años, lo sé, porque ella y Bill vivieron allí por muchos años. Pero cualquier intención que haya tenido para pedirle que se reunieran allí, que excusa le haya dado para no venir aquí… quizás estaba siendo cuidadoso por ti…" parecía tonto decir que Bill no quería herirla, cuando estaba muy claro que lo había hecho, intencionalmente o no. Decidió re-enfatizar el hecho de que Bill no hizo esto por voluntad propia. "Él fue… Él fue instantáneamente cautivado por ella, de nuevo. Después de unas noches, llamo a Pam para decirle que pronto vendría a casa sin decírtelo, así podría arreglar tu futuro cuidado antes de verte otra vez."
Ella tragó y repitió, "¿Futuro… cuidado?"
"Bill quería hacer un arreglo financiero para ti." Y, sin duda, tenía la intención de pedirle a Eric que cuidara de ella, aunque eso sería sin decir nada.
"Pensionarme."
No era tanto así, pero no estaba seguro como decírselo de una manera que le ofreciera consuelo. "Él quería… Bueno, dejarte eso por el momento. No te habría dicho nada de esto, si Pam no hubiera interferido. Yo te habría enviado en la ignorancia, porque entonces no habría habido palabras de mi boca que te hirieran tanto. Y no hubiera tenido que suplicarte, como voy a suplicar." La presa de su mano se tenso mas y el no puedo evitar saborearlo, por muy infortunadas que fueran las circunstancias. "Lo que voy a hacer…"se detuvo, preguntándose cuanto debería decirle de su propia implicancia en esto. ¿Importaría? Si supiera la implicaciones políticas, ¿La haría más, o menos dispuesta a ayudar? "Y tienes que entender, Sookie, mi piel depende de esto, también." Sus ojos se ampliaron, y todo su rostro fue una silenciosa pregunta. "Si, mi trabajo, y quizás mi vida, también, Sookie. No solo la tuya y la de Bill."
Hay, lo había dicho. Había admitido ante ella que él –al que no podía distinguir de amigo o enemigo- la necesitaba. Y vio en sus ojos que si le importaba. Acarició sus dedos gentilmente y le explicó acerca del trato con Alcide Herveaux y ella asintió en silencio.
"El hombre que trato de secuestrarte era de Jackson," continuo, "de acuerdo a las facturas de su coche y era un Were, como indicaba la cabeza de lobo encima de su chaleco. No sé porque ellos vienen tras de ti. Pero sospecho que significa que Bill está vivo y ellos quieren capturarte para usarte como palanca de extorsión."
"En ese caso, debieron secuestrar a Lorena," dijo ella mordazmente.
Incluso en su dolor y confusión, ella era aguda como un látigo. "Quizás ya la tienen. Pero quizás Bill se dio cuenta que fue Lorena quien le traicionó. No habría sido atrapado si ella no hubiera revelado el secreto que le confió. Otro rompecabezas es el porqué ella resulto estar allí. Creo que hubiera sabido si ella hubiera sido un miembro regular del grupo de Mississippi. Pero pensare en ello en mi tiempo libre. Si este plan no funciona en los próximos tres días, Sookie, tendremos que secuestrar a uno de los vampiros de Mississippi a cambio. Esto conduciría ciertamente a una guerra y una guerra –incluso con Mississippi- seria costosa en vidas y dinero. Y al final, mataran a Bill de todos modos. Pero ahora esto: si tienen a Bill, si aun sigue con vida, le recuperaremos."Sus dedos seguían entre los suyos. "Y estarán juntos de nuevo, si eso es lo que quieres." O podrías ser mía, como debería ser. Como lo serás algún día. "Para responder tu pregunta, soy tu amigo y será así, mientras no interfiera con mi vida o el futuro de mi área."
Nunca le había dicho tal cosa a ningún humano y difícilmente se dio cuenta de lo que había dicho hasta que terminó. Si Sookie entendió algo de la magnitud de lo que le acababa de decir, no dio señales de ello.
"Mientras sea conveniente para ti, querrás decir."
Si lo hubiera abofeteado, hubiera sido menos insultante y al parecer ella leyó su expresión exactamente. No es su culpa, se recordó a sí mismo. Ella no sabía nada de sus maneras… lo que significaba para él cuidar así de ella, mucho menos diciéndoselo. Acaricio sus brazos con las palmas de sus manos, en suaves y lentos movimientos. Su apego hacia ella sería un problema para él, pero se encontró dándole la bienvenida.
"Déjame preguntarte algo, Eric." No dijo nada, esperando a que continuara. "Si te entendí bien, Bill estaba trabajando en un proyecto para el… para la Reina de Louisiana. Pero tú no sabias nada de eso. ¿Cierto?"
Hasta donde sabia, era cierto. Sophie-Anne ciertamente le había informado de un proyecto secreto y no podía imaginar a Bill teniendo múltiples proyectos secretos. Después de unos segundos de consideración, respondió, "Ella me dijo que tenía trabajo para que Bill hiciera, no de lo que se trataba o porque él tenía que ser el escogido para hacerlo o cuando estaría completo."
"Entonces ¿Por qué no está buscando esta reina a Bill?"
Eric mantuvo sus ojos fijos en los suyos. "Ella no sabe que está perdido."
"¿Y eso, por qué?"
Ella estaba llegando al fondo del porque la necesitaba –El porque él estaba dispuesto a suplicar. Ella lo sabía y le dejo dar los pasos para llegar ahí.
"No le hemos dicho." Le dijo.
"¿Por qué no?"
"Ella nos castigaría."
"¿Por qué?"
"Por dejar que lago le sucediera a Bill cuando estaba haciendo un trabajo para ella."
Sus ojos se ampliaron. "¿Cuál sería el castigo?"
"Oh," dijo ligeramente, con una corta carcajada, "con ella, es difícil de decir. Algo muy desagradable." El final de ese algo desagradable sería probablemente la muerte.
Se inclino hacia ella otra vez, incapaz de detenerse. Era como el verdadero norte de su brújula y quería esta cerca de ella. Estuvo bebiendo chocolate caliente y el olor en su aliento era fuerte. Cada pulgada de su piel, cada pulso de su sangre, le llamaba. Quería tocarla donde sea y como sea. Presiono su mejilla a la suya, cerrando los ojos ante su calidez.
"Eric," dijo sin moverse, mientras el disfrutaba de ella.
"Mmmm…"
"En serio, ¿Qué te hará la reina si no puedes presentar a Bill para la fecha en la que su proyecto tenga que estar terminado?"
Algo en su voz lo sacudió de su ensueño y se apartó. ¿Se había dado cuenta, finalmente, del poder que tenia sobre él esto? Fue con genuina intranquilidad cuando le respondió, "Sookie, de verdad no quieres saberlo." O quizás ¿Si quería…? Sabía que había deseado jamás volver a verle. "Presentar su trabajo seria suficientemente bueno. La presencia de Bill seria un Bono."
Hubo un borde en su mandíbula que podría haber admirado en cualquier otro momento. "¿Y que ganaré yo si hago esto por ti?"
Ahora si sonrió. Había sido herida y estaba asustada, pero no era estúpida. Esta era la cualidad en ella que Bill había fallado en entender. Ella no quería "arreglos". Ella quería luchar.
"Si Pam no hubiera insinuado nada de Bill, su seguro retorno sería suficiente y hubieras saltado ante la oportunidad de ayudarle."
"Pero ahora se sobre Lorena."
"Y sabiéndolo, ¿Estás de acuerdo en hacer esto por nosotros?" Él ya sabía su respuesta. Estuvo brillando en sus ojos por varios minutos y el sintió su resolución.
"Si." Ella apretó su mandíbula de nuevo. "Con una condición."
Tenía una corazonada de lo que podría ser; Pam estaba en lo correcto. La venganza era tan poderosa como el amor. "¿Cuál sería?"
"Si algo me pasa, quiero que la pongas fuera."
Por un momento estuvo entumecido de que su suposición fuera correcta y luego se rió. "Tendría que pagar una gran suma y tendría que cumplir el encargo primero. Eso es mas fácil de decir que hacer. Ella tiene trescientos años." El dinero no era problema; ya había pagado una vez por su vida y pagaría otra vez encantado.
"Me has dicho que te pasaría algo sumamente horrible si esto no se soluciona."
"Cierto."
"Me has dicho que necesitas desesperadamente que haga esto por ti."
"Cierto."
"Eso es lo que pido a cambio."
Su crueldad era deliciosa. "Podrías ser un vampiro decente, Sookie. Muy bien. Hecho. Si algo te pasa, ella jamás volverá a follar con Bill." Sonrió.
"Oh, no es solo por eso." dijo.
Levanto una ceja. Esto podría ser interesante. "¿No?"
"Es porque ella le traicionó."
Ese fue el momento donde supo que tomaría cada bala que se dirigiera en su dirección. Estaba perdido.
"Dime algo, Sookie," digo con calma. "¿Me pedirías esto si ella fuera humana?" No es que importara; haría lo que le pidiera y lo saborearía.
"Si fuera humana, me encargaría yo misma."
Se alejo de él y se puso de pie, la siguió fuera de la cocina. Llevo su True Blood con él, de la que había tomado unos cuantos sorbos. Ahora ciertamente estaba hambriento.
"¿Nos ayudará?" Chow preguntó, mientras caminaban hacia sus coches.
"Si," Eric respondió, "pero, lo hace por ella misma. No por Bill. Ni por nosotros." Y así es como debería ser.
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:::::. Nos vamos con el libro 3…XDD::::::
