Lamento mucho la tardanza, T_T mi amiga "laptop" murió en paz y acompañada mientras exhalaba sus últimos suspiros; el duelo fue muy duro. Por favor un minuto de silencio para mi pequeña pavilon.
Y ahora un aplauso para la nueva touch netbook , =)
Espero poder actualizar más seguido.
Disclaimer: Todos los personajes y la Saga Sookie Stackhouse no me pertenecen; pertenecen solo y únicamente a Charlaine Harris.
Esta es un fic original de la genial DeeDeeINFJ.
CAPITULO 10: Corriendo
Como lo suponía, el ataúd de Bernard era muy pequeño para acomodar la altura de Eric, por lo que buscó un lugar para dormir en el sótano de la mansión. Esto hizo su escape mucho más fácil, especialmente desde que la mayoría de la gente de Edgington no despertaba justo después del atardecer. Después de visitar la habitación de Sookie para asegurarse de que no estaba, dejo la mansión sin más problemas. El Lincoln no estaba. Desde que no había nadie por los alrededores, echó un vistazo al edificio donde Bill estuvo prisionero, y estuvo satisfecho de nuevo. No quedaba más que volar hasta el estacionamiento de Alcide para encontrarse con Sookie.
El Lincoln fue muy fácil de encontrar, considerando especialmente el metal retorcido que sobresalía de la tapa del maletero. Se apresuró hacia el coche y desgarró lo que quedaba. Dentro estaban recostados Bill y Sookie, la última tan pálida como un ser humano vivo puede llegar a verse. Estaba cubierta en su propia sangre.
"¿Qué están haciendo ustedes dos aquí dentro?" pregunto a Bill. Bill abrió la boca para responder, pero Eric vio inmediatamente que fue lo que pasó. La palidez de Sookie y el saludable color de Bill eran todas las respuestas que necesitaba. "¡HIJO DE PUTA!"
"No fue mi culpa, Eric."
Eric levantó a Sookie del maletero, sosteniéndola cerca de su pecho. Su corazón aun latía, pero necesitaba sangre inmediatamente. Ya hubiera estado muerta si no hubiera tenido su sangre en ella dándole fuerza. Sin otra mirada a Bill, se apresuró hacia la puerta de Alcide y tocó hasta que el Were le abrió.
"Oh, Cristo," dijo Alcide, moviéndose a un lado. "Entra, Eric. ¿Esta ella…?"
"Aun no." Eric la llevo a la habitación que ella estuvo utilizando. "Alcide," ordenó, "toma esa manta y extiéndela sobre la cama. Está cubierta con sangre." El Were hizo lo que le dijo, y Eric recostó a Sookie con cuidado. Luego mordió su muñeca.
"No," dijo la voz de Bill detrás de él. Bill apareció a su lado con las botellas de TrueBlood que estaban con él en el maletero. "Esto es mejor. Ella ya tuvo suficiente de tu sangre."
Eric le mostro los colmillos. "La mierda sintética no es de ninguna manera buena para ella. Ella necesita sangre real, y la necesita ahora."
"Pero si tiene mucha de nuestra sangre…"
"Bien."
Lamio su muñeca para limpiar y cerrar la herida, después se quedo a un lado mientras Bill se sentaba en la cama al lado de Sookie y cuidadosamente le apuraba TrueBlood por la garganta. Salas de emergencias y ambulancias habían empezado a guardar una ración de sangre sintética disponible, pero era solo… bueno, para emergencias. Transfusiones de sangre real eran siempre preferibles porque estas iban directamente al torrente sanguíneo y tenían la ventaja de ser sangre real. Pero TrueBlood salvó muchas vidas. A los Hemofílicos, en particular, les gustaba guardar raciones en sus casas.
"¿En qué coño estabas pensando?" Eric pregunto mientras Sookie bebía.
"Alguien la encerró en el maletero conmigo. Estaba demasiado oscuro. Y yo estaba demasiado hambriento. No fue mi culpa."
"Tu casi…"
"Lo sé, Eric."
Cuando se acabó la botella, esperaron unos momentos. Sookie gimió y se removió, y Eric sonrió con alivio. "Está regresando. Quizás fue suficiente sangre."
"Parece estar mucho mejor," dijo Alcide, tomando la botella vacía que le alcanzó Bill.
Eric asintió. "Realmente lo está."
Sus ojos se abrieron muy despacio y luego miro a cada uno de ellos. Ella se rió un poco, era como la risa de una chica de escuela, y murmuró. "Los tres mosqueteros."
Eric frunció el ceño y miro a Bill "¿Esta alucinando?"
"Creo que ella se está riendo de nosotros," dijo el Were con una sonrisa.
Bill tomó la mano de Sookie y dijo su nombre muy bajito. Ella descanso los ojos en él y le dijo con una débil voz, "Ellos dijeron, si estaría de regreso para la ¿Crucifixion?"
"¿Quién te dijo eso?" Bill pregunto.
"Los guardias de la puerta."
"¿Los guardias de la puerta de la mansión te preguntaron si estarías de regreso para la crucifixión de la noche? ¿Esta noche?"
"Si." Ella estaba dando unos largos, lentos parpadeos, y cada vez parecía que sus pesados parpados se quedarían cerrados.
"¿De quién?" Pregunto Eric, acercándose.
"No lo sé."
Estudio su rostro, que aun lucia un poco pálido, y miró la fea herida que Bill le había dejado en el cuello. No era la usual mordida limpia de vampiro; más bien parecía como si un perro la hubiera tomado por el cuello y la hubiera sacudido alrededor. De repente lo golpeó la idea de que probablemente Bill hubiera intentado violarla. Lo averiguaría después. "Esperaba que dijeras algo como '¿Dónde estoy?' '¿Qué me pasó?' No que preguntaras por la crucifixión de alguien que podría estarse realizando." Se detuvo y consideró la hora. "Quizás se esté realizando."
"¿Puede que ellos se refirieran a la mía? Quizás ellos decidieron matarme esta noche." Dijo Bill.
"O tal vez ellos atraparon al fanático que intento estacar a Betty Joe. El sería un buen candidato para una crucifixión." Si Eric tuviera acceso a él, sería un buen candidato para un desmembramiento de piernas, una por una, por contribuir a lo que le pasó a Sookie.
"No, según la imagen que obtuve," dijo la voz de Sookie, apenas audible.
"¿Fuiste capaz de leer algo de los Weres?"
Ella movió la cabeza en un intento por asentir. "Creo que ellos se referían a Bubba."
Mierda. "Ese cretino, ¿Le atraparon?" Bubba era suficientemente útil, pero últimamente no había hecho más que causar problemas.
"Eso creo."
Bill suspiró y corrió una mano por su ya desordenado pelo. "Bueno, tenemos que rescatarlo si aun sigue vivo."
Regresar a la mansión de Edgington era algo que no había planeado hacer –no solo esta noche, sino por al menos muchos años. Ahora por la estupidez de Bubba podrían matarlos a todos o incluso empezar la guerra que le había advertido a Sookie.
"¿Eric?" dijo Bill, esperando por una respuesta.
"Supongo que tienes razón," concedió. No se molesto en enmascarar su furia. "Somos responsables por él. ¡No puedo creer que su estado materno esté dispuesto a ejecutarlo! ¿Dónde está su lealtad?"
"¿Y tú?" Bill pregunto al Were.
Eric podía decirle a Bill la respuesta de Alcide antes que el mismo. Era lo razonable y practico a hacer; además, ¿Por qué debería Alcide arriesgar su vida para salvar a un vampiro que ni siquiera conocía?
"No creo que pueda," dijo Alcide. "Mi negocio, mis padres, dependen de mi habilidad de venir aquí a menudo. Y si estoy fuera con Edgington y su gente, eso sería casi imposible. Ya será suficientemente difícil cuando ellos se den cuenta de que Sookie fue la que se robó a su prisionero."
"Y mató a Lorena."
Los ojos de Eric se ampliaron y se giró lentamente para mirar a Sookie, como si en cualquier segundo podría darse cuenta que había imaginado lo que dijo. "¿Dispusiste de Lorena?" Estaba tan orgulloso y divertido que podría haberla besado.
"Sookie la estacó. Fue una lucha justa." La voz de Bill era desapasionada.
El sabía que estaba sonriendo de una manera muy poco digna, pero a la mierda con eso. "¿Ella mató a Lorena en una pelea?"
"Una muy corta pelea," dijo Sookie.
Podría haberle dicho que cualquier pelea entre un vampiro y un humano era una muy corta pelea, y en nueve de diez, era el vampiro quien contaba la historia después.
El Were se veía sumamente complacido. "Sookie mató a un vampiro." Las miradas de advertencia en las caras de los vampiros debieron hacerle darse cuenta de que no debería sonar tan contento acerca de matar a uno de su clase, así que él aclaró su garganta y fue a conseguirle un vaso con agua a Sookie.
Eric le dio unos momentos para beber, luego dijo bruscamente, "De vuelta al asunto original. Si Sookie no ha sido señalada como la que ayudó a Bill a escapar, ella es nuestra mejor opción para llevarnos de vuelta a las instalaciones sin encender las alarmas. Ellos no la estarán esperando, pero ellos tampoco la echaran, estoy seguro. Especialmente si ella dice que tiene un mensaje para Russell Edgington de la reina de Louisiana, o si ella dice que tiene algo que quiere devolverle a Russell…" dejo de hablar y se encogió de hombros. Ellos tenían la idea.
"¿Bandera de tregua?" miro a Sookie, quien aclaró su garganta y continuó, "¿Tienen los vampiros tal cosa?"
Lo tenían, de alguna manera, pero requeriría que él mismo vaya a la mansión de Edgington y hablara con el rey en privado. También requeriría informar a Sophie-Anne de la situación. Ambas condiciones significaban que su trasero seria puesto en la línea de fuego.
"Por supuesto, tendría que explicar quien soy en realidad," dijo en voz alta, guardo el resto para sí mismo. En su mente, esto ni siquiera era una opción.
Pero Sookie parecía ya haber cambiado de tema. Ella estaba mirando a Alcide con una expresión de cautela, y Eric asumió que estaba leyendo la mente del Were. "¿Sabes quién me empujo y encerró en el maletero?" dijo de repente.
Alcide no dijo nada, pero salió de la habitación y azoto la puerta. Bueno, puede que él no quiera saber quien trató de matar a Sookie, pero Eric estaba muy interesado. "Entonces, ¿Quién lo hizo, Sookie?" le pregunto.
"Su ex-novia," respondió. Ah. Eso lo explicaba. "No tan ex, después de anoche," continuo con una mueca.
Bill parecía adolorido ante el recuerdo de lo que él le había hecho. Debería sufrir más. "¿Por qué ella haría algo como eso?"
No salió ninguna respuesta de Sookie, así que Eric explico por ella. "Sookie fue presentada como la nueva novia de Alcide para lograr entrar al club."
"Oh. ¿Por qué necesitarías ir al club?"
De nuevo Sookie se mantuvo en silencio, aunque su expresión mostro un poco de impaciencia. ¿Cómo podía Bill no saber porque Sookie tenía que estar ahí?
"Ella tenía que investigar en las mentes de allí unas cuantas veces Bill. Estaba tratando de 'escuchar' a donde te llevaron." Y, se recordó a sí mismo, cierto Sheriff vampiro le había rogado que le ayude a salvar su trasero.
Antes de que Bill pudiera responder, Sookie cambio el tema limpia y abruptamente. "Es tonto regresar ahí. ¿Qué tal una llamada telefónica?"
El retrocedió su mente hasta el predicamento de Bubba y considero esta fácil solución. Justo lo que un humano haría. No baño de sangre, no reyes y reinas negociando una tregua. "Bueno," dijo simplemente, "Que buena idea."
"Traere la guía telefónica de Alcide," dijo Bill. Recostó el dorso de sus dedos contra la mejilla de Sookie. "Y algo más de sangre para ti."
"Oh, no, por favor," rogó Sookie. "No más de esa cosa. Es tan asquerosa."
"Necesitas mas. Veré si Alcide tiene algo con que mezclarla, así no sabrá tan mal."
Sookie parecía demasiado cansada para pelear y no dijo nada mas mientras Bill los dejaba solos. Eric se quedo de pie, mirándola en silencio mientras ella cerraba los ojos y descansaba. Bill regreso unos minutos después con el teléfono, la guía telefónica de Jackson y una taza, la cual ofreció a Sookie. Alcide también regresó a la habitación, para molestia de Eric.
"Tiene jugo de manzana," Bill le dijo a Sookie mientras le alcanzaba la taza. "Espero que ayude." Mientras ella bebía, el empezó a buscar en la guía de teléfono. "Solo… explicare la situación, "dijo en voz alta. "Les diré quien es Bubba, y…"
"No," dijo Eric bruscamente. "La última persona que debería llamar en defensa de Bubba eres tu. Y yo… ellos no saben quien soy, realmente."
"Seguramente no esperaras que Sookie lidie con ellos."
"De hecho, si. Ella salvo la vida de Betty Joe, y Betty Joe puede retornar el favor. Ella puede decir…" pensó por un momento, después le hablo a Sookie en vez de a Bill. "Sookie, puedes decirle que te secuestraron, y que tus secuestradores quieren a Bubba de regreso. Explícales quien es él realmente y estoy seguro que le liberaran. ¿Puedes hacer eso por nosotros?"
Ella tomo el último trago de jugo de manzana y sangre –de seguro una combinación espantosa- de su taza y asintió. Evidentemente aburrido con las maquinaciones de los vampiros, Alcide tomo la taza vacía de Sookie y regreso a la cocina. Bill le dio el teléfono a Sookie y le mostro en la guía el numero de Edgington. Luego solo fue cuestión de escuchar la conversación y esperar a saber el destino de Bubba. Ella manejaba muy bien a los vampiros, pensó. Un buen balance entre humildad y confianza. Ellos de seguro estarían comiendo de su mano. Después de un rato, ella trato de sentarse, con la ayuda de Eric y Bill. Parecía estar esperando a que Betty Joe regresara a la línea con noticias. Y las noticias fueron buenas.
"Le bajamos a tiempo," escucho decir a Betty Joe, y Sookie lo confirmo con un feliz, "¡Le bajaron a tiempo!"
El silenciosamente agradeció a cualquier dios que le estuviera escuchando. "Diles que solo le dejen ir y el regresara a casa por su cuenta. Diles que nos disculpen por dejar que se extraviara."
Sabía que Betty Joe podía oírle, pero Sookie repitió las instrucciones.
"¿Podrias preguntarle si se puede quedar con nosotros un poco?" Betty Joe pregunto. "El está en muy buena forma."
"Ella quiere saber si se puede quedar y cantar para ellos," Sookie repitió.
Oh, por el amor de Dios. "Ella puede preguntarle, pero si él dice que no, debe hacerle caso y no preguntarle más. Lo molestaría mucho sino esta de humor. Y a veces cuando canta, eso le trae recuerdos, y él se pone, uh… indispuesto." Estar alrededor de Bubba en uno de sus violentos y estridentes berrinches no era una experiencia agradable.
Betty Joe accedió a esto, luego pareció determinada a agotar la paciencia de Eric queriendo conservar a Bubba por un tiempo. El se estiro por el teléfono y Sookie se lo dio.
"¿Si?" dijo, adoptando la cadencia del acento inglés que aprendió durante sus años en Londres.
"¿Sería posible que pudiéramos conservar a El… er, Bubba? Estaríamos encantados de tenerlo aquí con nosotros."
"Realmente no nos gustaría hacer eso. El es una posesión sagrada y es nuestra responsabilidad."
"¡Oh, pero nosotros cuidaríamos muy bien de él!" rogo Betty Joe.
"Si él se pone de mal humor, tiene que ser tratado de manera firme pero amable. Ustedes no quieren saber lo que están mordiendo. Si algo le pasa a él…"
"Te pagaremos. ¿Cien grandes suena justo?"
Eric sonrió. Dinero, no rogar, era el lenguaje que él entendía. "Perfecto. Muy bien, entonces."
Momentos después de terminar las negociaciones y colgar el teléfono, el teléfono sonó de nuevo y se quedo en silencio en medio del primer ring. El Were debió estar esperando una llamada el mismo. Solo un minuto después, el estaba de regreso en la habitación y ordenándoles salir y entrar en el apartamento vacio de al lado.
Mientras Bill levantaba a Sookie cuidadosamente de la cama, Eric siguió a Alcide. "¿Llave?" pregunto escueto.
"No tengo una," Alcide respondió.
Eric se adelanto para maniobrar con la cerradura. Inserto una de sus tarjetas de crédito entre el espacio del marco y la puerta, y cuidadosamente empujo la cerradura a un lado. La seguridad aquí era un chiste. Bill cerró la puerta y dejo a Sookie ponerse de pie, aunque siguió sosteniéndola. Los tres se quedaron en silencio por un rato, pero Eric no podía oír nada todavía. Alcide y su invitado debieron estar hablando en susurros.
Eric podía ver los pequeños alientos de Sookie dibujarse en el frio aire del apartamento. Bill lo noto también, porque la condujo a una de las habitaciones vacías y la recostó en el piso, envolviéndola más apretadamente en la manta. Se reunió con Eric, y los dos se acercaron a la pared que los separaba del apartamento de Alcide, cada uno presionando una oreja en la fría superficie.
"- con una puta rubia cualquiera de Louisiana, ¿Cómo esperas que reaccione?" una voz de mujer pregunto con furia.
Eric rodo los ojos. "Que perra."
"¿Incluso, presentándosela a tu hermana?" la mujer continuó. "¿Qué mierda se supone que debo pensar?"
"¿Cuándo hablaste con Janice, Debbie?" demando Alcide.
"Fui y la visite anoche para averiguar que pasa contigo últimamente. De todo lo que ella podía hablar era de Sookie esto y Sookie aquello, que cuanto amaaaaba a Sookie y apuesto que la mierda de Sookie debe oler a rosas para tu jodida hermana."
Eric sonrio y echo un vistazo a Sookie. Se veía confusa y recordó que ella no tenía idea de lo que estaban diciendo, así que él le susurro un pequeño resumen. Después regreso a la discusión en el otro apartamento, la mujer estaba hablando de nuevo.
"-francamente no veo que puedes ver en ella."
"Si deseas saber, Debbie," Alcide dijo despacio y en voz baja, "Ella fue el mejor sexo que he tenido nunca."
El resto de su lamentable discusión no significó nada después de eso. Eric sabia que esta fanfarroneando, pero no pudo evitarlo. Seguramente Sookie –su Sookie- ¿No se había follado al Were? ¿No cuando ella estaba en busca de Bill, no cuando incluso se había negado a sus propios avances? La miro, tratando de ver la verdad en su rostro, y la encontró. Se sintió satisfecho.
No podía decir lo mismo del par de la otra puerta, juzgando por el sonido seco de la bofetada.
"Déjanos por un momento," dijo Bill.
Eric vio las conflictivas emociones en la cara del vampiro más joven y él podría haberle dicho que no había manera en el infierno de que Sookie haya dormido con Alcide, pero no dijo nada. Mejor dejar eso entre ellos dos, junto con todos los otros puntos que tenían que discutir. Ahora era tan buen momento como cualquier otro. Además, Bill no tenía mas ningún derecho sobre Sookie… a menos que ella decida perdónale. Sin ningún remordimiento, se encontró a si mismo deseando que ella no lo hiciera. Bill estaba esperando, así que Eric asintió con algo de desinterés y les dejo solos.
Una traicionera parte de su cerebro le dijo que Sookie debería, y probablemente podría, perdonar a Bill. El incidente no fue culpa de Bill, aunque debió explicarle en vez de mentirle y escapar a espaldas de ella. Y si a ella le importaba él…
Se quedo de pie cerca a la pared que lo separaba de Alcide y su mujer. No tenía deseos de escuchar una reconciliación entre Bill y Sookie. Una pelea entre un Were y su perra serviría mucho más a su humor. El par no le decepcionó; ellos discutían como si supieran que tenían audiencia y antes de darse cuenta, Eric se encontró sonriendo de oreja a oreja.
Cuando Sookie emergió de la habitación algún tiempo después, se tomo un momento para recuperarse de las sonrisas y risas para responder al humor que dejaba ver su pálido rostro. Antes de que pudiera hablar, ella dijo calmadamente, "Llévame a casa."
"Por supuesto," respondió sin dudar. Se detuvo por un momento, y se dio cuenta de lo que le estaba pidiendo, y agrego, "¿Ahora?"
Ella asintió y doblo los brazos enfrente de su pecho como si estuviera tratando mantenerse en una pieza dentro la chaqueta que vestía. "Si. Alcide puede dejar mis cosas cuando regrese a Baton Rouge."
Miro detrás de ella para ver a Bill en la otra habitación. Por la expresión en su rostro, perdón y reconciliación no estuvieron en su agenda. Regreso su atención a Sookie y recordó el destrozado maletero del coche. "¿El Lincoln se puede conducir?" pregunto.
"Oh, sí," dijo, buscando en su bolsillo y extendiéndole las llaves. "Aquí."
Ella se dirigió al vacio cuarto de baño del apartamento y cerró la puerta, mientras Eric se acercaba a Bill.
"No preguntes," Bill murmuró apenas Eric abrió la boca.
"No iba a hacerlo."
Bill introdujo sus apretados puños en los bolsillos y se dio la vuelta. "¿Al algo de lo que necesito encargarme aquí antes de irme?"
"Habla con el Were y asegúrate de que él y Sookie hayan escondido bien el cuerpo. Llama a Sophie-Anne, en caso de que haya intentado contactarte mientras no estabas. Dile que estabas visitando amigos en Jackson. Al creador de Lorena -"
"Ya está muerto."
"Bien. Dile a Alcide que mencione a su amigo Leif unas cuantas veces antes de que deje la ciudad. Creo que eso es todo."
Él y Sookie dejaron el departamento juntos y tomaron el elevador hacia el estacionamiento en silencio. Mientras Sookie se dirigía hacia el destrozado Lincoln, Eric tomo su móvil e hizo una rápida llamada.
"Hola," dijo la cansada voz de Alcide.
"Estoy llevando a Sookie a casa. Dejaras sus cosas la próxima vez que estés cerca. Asegúrate de que sea pronto. ¿Estoy siendo claro?"
Se escucho un bajo gruñido, pero Alcide sabia mejor que nadie que no debía propasarse con Eric. "Perfectamente."
"Una cosa más. Tú nunca te follaste a Sookie y nunca lo harás. Deja de decirle a la gente que lo has hecho. No lo dejare pasar la próxima vez." Corto la llamada y guardo su móvil antes de esperar una respuesta y se apresuro a reunirse con Sookie. "Tenía que darle a Bill algunas instrucciones acerca de cómo limpiar el desastre que causó."
Ella no dijo nada. Después de que abrochara su cinturón, comenzaron su viaje. Cada vez que miraba por el espejo retrovisor podía ver el metal del maletero balancearse peligrosamente. Tendría que enviarle a Hank Danos otro coche. No que este fuera un gran coche. Cada vez fallaba en acelerar tan rápido como le gustaría, maldijo bajo su aliento. Una sonrisa aparecía en la boca de Sookie ocasionalmente, pero ella se mantuvo en silencio mientras él conducía a través de la ciudad y doblaba en I-20.
Fue un deseo egoísta el querer que no perdonara a Bill, y no podía sentirse avergonzado por ello, pero tenía que preguntarse porque ella no lo hizo. Ella hizo lo mismo después del incidente en Dallas: escapar cuando la situación se ponía difícil. Si él había aprendido algo acerca de ella, era que no era una cobarde. Entonces, ¿Qué la hacía escapar?
"¿Te has dado cuenta que tiendes a alejarte cuando las cosas entre tú y Bill se ponen difíciles?" pregunto con cuidado. "No es que me importe, necesariamente, desde que me complacería mucho que su asociación llegue a su fin." Retiró los ojos de la vía un momento para mirarla. "Pero si esto es un patrón que sigues en tus relaciones amorosas, quiero saberlo ahora."
Por supuesto, la diferencia entre él y Bill, era que Bill siempre la dejaba ir. Si hubiera estado en el lugar de Bill esta noche, la habría seguido al coche y volado al lado si fuera necesario. Todo el camino a Bon Temps. Habría luchado por conservarla. No te dejare escapar de mí, Sookie.
Su tono cuando finalmente respondió, fue frio. "Primero, Eric, lo que pase entre Bill y yo no es de tu incumbencia."
Error, pensó, es de mi incumbencia, y tu eres mi… mia.
"Segundo, mi relación con Bill es la única que he tenido, así que no tengo idea de lo que hare de día en día, mucho menos establecer una política."
Imposible que una mujer como esta fuera virgen cuando Bill la tuvo la primera vez. Pero recordó aquella vez que la vio en Fangtasia, con su vestido de picnic de domingo y sus modales sureños, y supo que era verdad. Los hombres humanos eran estúpidos, todos ellos.
"Tercero," continuo, y ahora su voz sonaba cautelosa en lugar de furiosa, "He acabado con todos ustedes. Estoy cansada de ver todas estas cosas. Estoy cansada de tener que ser valiente, tener que hacer cosas que me asustan y tener que lidiar con lo bizarro y sobrenatural. Soy una persona normal, y quiero salir con gente normal. O al menos gente que respire."
Quería decirle que ella era demasiado buena para un hombre "normal", que ella no era una persona normal. Era mejor. Quería decirle que él podía respirar si quería, aunque no lo necesitaba. Quería decirle que ella no tenía que ser valiente; simplemente lo era. Quería estacionar el coche y terminar lo que habían comenzado en la mansión de Russell Edgington.
Pero él podía sentir lo que ella estaba sintiendo, y ninguna de esas cosas hubieran ayudado. Ella se sentía abandonada, exhausta y traicionada. Se sentía usada. Sus ojos estaban llenos de dolor cuando encontró su mirada.
"Estoy escuchando lo que dices," dijo despacio. "Puedo decir que lo dices en serio. Tengo tu sangre. Se tus sentimientos." Había algo más que quería decirle, pero no podía pensar en una forma de decirlo sin ofenderla. "Tu estas… echada a perder para los humanos."
Ella entendió lo que quería decir. "Quizás lo estoy, aunque no lo veo como una gran pérdida, desde que no tenía ninguna suerte con tipos antes." Ella suspiro. "Pero sería más feliz sin nadie de los que conozco ahora."
Yo podría hacerte feliz, casi le dijo. Tengo éxito en cada cosa que me propongo, y haría todo lo que está en mi poder para hacerte feliz.
Ambos se quedaron en silencio. Gradualmente sus emociones se transformaron en calma, algo que él no quería molestar, aunque quisiera hablar con ella. Había pasado mucho tiempo desde que se había interesado tanto en otra persona. Después de tantos años, las vidas humanas tendían a unirse en un solo modelo de esencialmente la misma tonta historia. Pero se dio cuenta que sentía curiosidad por la vida de Sookie. Quería aprender todo lo que podía de ella. Se dio cuenta con algo de sorpresa de que quería contarle acerca de si mismo. Tal vez algún día podría mostrarle los dibujos que había conservado de sus hijos, re copiados tantas veces a través de los cientos de años cuando el papel no aguanto más.
Notando que la luz del indicador de combustible se encendía, tomo la siguiente salida en Arcadia. Sookie bostezo y se masajeo la nuca. "¿Quieres que yo lo haga?" preguntó ella, señalando a la bomba de combustible.
"No, gracias." Que se ofreciera, en su condición, era muy considerado. La observo mientras se dirigía despacio al cuarto de baño y charlaba con otra mujer que tenía un mal trabajo de teñido.
El dispensador sonó fuerte cuando indico que el tanque estaba lleno, retiro la bomba, la puso en su sitio y le puso la tapa al tanque del coche. Raramente pagaba con efectivo , pero no quería usar su tarjeta de crédito hasta que esté en Shreveport. Buscaba los billetes en su billetera mientras caminaba hacia la puerta de la estación, su mente preguntándose acerca de Sookie.
"¡Ahora!" alguien grito, y antes de que pudiera arrastrar a su distraída mente al presente, una red de plata lo engullía.
Cayó sobre sus rodillas, apretando los dientes ante el dolor de las quemaduras. Había dos de ellos. El más alto, que sostenía un arma, le rodeo y golpeo a Eric en la cabeza con ella. Cayo al lado del camión y los maldijo en varios idiomas.
Sookie. Mierda. Con suerte, su sentido de auto conservación sobrepasaría a su valentía innata y la mantendría fuera del camino de los dos hombres mientras robaban la tienda de la estación. Pero él sabía que no podía depositar sus esperanzas en el sentido de auto preservación de Sookie. Cerró los ojos unos minutos y olio su propia sangre. El dolor no parecía tan malo ahora. Retorció su cuerpo hasta que encontró un extremo de la red, luego rodo,liberandose fácilmente. Su piel estaba cubierta con quemaduras, sin mencionar la sangre de la herida en su cabeza. Se abrió paso hasta el otro lado de la tienda, donde recordó haber visto una pileta mientras caminaba hacia la estación. El agua fría fue bienvenida en su piel, que todavía se sentía como si estuviera en llamas.
Un sonido de detrás del edificio atrajo su atención, y lo rodeo despacio para hallar a Sookie. Parecía no haberlo visto, así que se deslizo detrás de ella. "Sookie," susurro, cubriendo su boca con una mano, así no gritaría y haría que los descubrieran a ambos. "Lo siento. Debí pensar en una mejor manera de hacerte saber que estaba aquí."
Ella dio un ligero asentimiento y dijo su nombre contra su palma. En cualquier otro momento, podría haber disfrutado un poco más la sensación de sus labios contra su piel. Ahora, sin embargo, libero su boca y retrocedió un poco.
"Tenemos que salvarle," dijo ella urgentemente.
El doblo su cabeza hacia un lado y la miro fijamente. "¿Por qué?"No podía pensar cuál de los dos bastardos merecían ser salvados.
"Porque él está siendo golpeado por nuestra culpa," respondió con voz exasperada que demasiado sonó fuertepara su gusto. "Y probablemente lo maten. ¡Y será nuestra culpa!"
Ah, ella se refería al encargado de la estación. Pero no podía entender como un asalto seria culpa suya. "Ellos están robando la tienda." Explico. "Ellos tenían una red para vampiros, y pensaron que podrían probarla conmigo. No lo saben todavía, pero no funcionó. Pero son solo basura oportunista." ¿Ahora por favor, podemos irnos de una puta vez?
"Ellos estaban buscándonos."
Sintió una repentina ola de ira venir de ella, así que le respondió con calma. "Dime."
"Cuando ellos entraron a la tienda, preguntaron por mí. Bueno, no por mi nombre, pero si por mi descripción. Esos tipos no solo estaban probando su nueva red. Ellos vienen tras nosotros, ambos. Jamás hubiera podido salir de ahí si no fuera por el encargado de la tienda que mintió y los distrajo por mí."
Asintió. Entonces el hombre si merecía ser salvado. "Dame el arma."
"¿Sabes cómo usar una de estas cosas?"Ella dijo, y podría haber jurado que vio una sombra de sonrisa en sus labios.
"Probablemente mejor que tu." Eso era pura mierda. No tenía ni la menor idea de cómo usar un arma de fuego.
Un borde de determinación ilumino sus ojos en la oscuridad. "Ahí es donde te equivocas."
Antes de que pudiera discutir más, ella se agachó y corrió hacia el frente de la tienda, con él justo detrás. Ella apunto el arma hacia el aire y disparo, cayendo contra él por la fuerza del disparo y de los trozos de techo de edificio que cayeron. Se enderezo a sí misma y apunto a los atacantes, quienes tuvieron el buen sentido de dejar de golpear al ya ensangrentado encargado.
"Dejen ir al chico." Había acero en su voz, y era tan sexy como el infierno.
"¿Vas a dispararnos, pequeña señorita?" El hombre más alto preguntó con desdén. Ellos seguían parados en el mostrador, que estaba sobre una plataforma.
Sookie apunto el arma directamente hacia él. "Puedes apostar a que lo hare."
"Y si ella falla, yo no lo hare," Eric agrego. Le mostro los colmillos a los dos hombres quienes tuvieron la estupidez suficiente como para querer joder con él. Si no estuviera haciendo un esfuerzo por contenerse, esos dos ya estarían muertos.
"El vampiro se libero, Sonny."
Aparentemente el más grande era Sonny. "Me doy cuenta," respondió el.
Mientras los dos atacantes buscaban una vía de escape entre y detrás de ellos, Sookie, Eric y el encargado se alejaron.
"Veo que encontraste mi arma," el encargado le dijo a Sookie con una ligera sonrisa. Se puso detrás de ambos, y Eric escucho los tres bips mientras llamaba al 911.
Eric descanso una mano en el hombro de Sookie. "Antes de que la policía llegue, Sookie, necesitamos averiguar quien envió a estos imbéciles." Se alejo un poco de ella y fulmino a Sonny con la mirada, quien parecía ser el que estaba a cargo. "Ven aquí." El bastardo sabiamente obedeció. "Detente," comando Eric. Estudio la cara de Sonny y sonrió un poco ante los inestables labios del cobarde. "¿Quién te envía?"
"Uno de Los Sabuesos del Infierno."
Elevo las cejas. Malditos Weres.
"Un miembro de la banda de motoristas," murmuro Sookie.
Eric asintió y se acerco aun más a Sonny. "¿Qué te dijeron que hicieras?"
"Nos dijeron que esperáramos en la interestatal," el matón respondió inmediatamente. Quizás no era totalmente estúpido. "Hay algunos tipos más esperando en otras estaciones de combustible."
"¿A quién se supone que tenían que buscar?" presiono Eric.
"A un tipo grande de pelo negro y a uno alto de pelo rubio, con una mujer rubia muy joven con bonitas tetas."
Eric gruño y estrello su puño en la nariz de Sonny. "Estas hablando de mi futura amante," siseo. "Se mas respetuoso. ¿Por qué nos buscan?"
Al parecer los Weres, lo habian relacionado con Bill y Sookie, aunque probablemente no sabían que "el tipo alto de pelo rubio" era Eric Northman. Ellos vieron a Leif cargar a Sookie en el Club Muerto e irse con los otros vampiros. Espero que esa fuera la única conexión que tuvieran.
"Se supone que teníamos que atraparles," Sonny susurro, levantando tentativamente una mano para parar la hemorragia de su nariz. "Llevarles de vuelta a Jackson."
"¿Por qué?"
"La banda cree que ustedes tienen algo que ver con la desaparición de Jerry Falcon. Ellos quieren hacerles algunas preguntas. Tenían a alguien vigilando un edificio de apartamentos, los vieron salir de ahí en un Lincoln, y los siguieron parte del camino. El tipo con pelo negro con estaba con ustedes, pero la mujer era la correcta, así que empezamos a rastrearlos."
Eric escucho con calma esta explicación, después se volteo hacia Sookie para ver si lo que Sonny decía era cierto. Ella dio un ligero asentimiento.
"¿Saben los vampiros de Jackson algo de este plan?" pregunto.
"No, la banda creyo que era su problema," Sonny se encogió de hombros. "Pero ellos tienes un montón de problemas, un prisionero escapó y un montón de su gente está enferma. Así que una cosa condujo a la otra y ellos reclutaron a muchos de nosotros para ayudar."
Eric miro a Sookie, quien estaba concentrada en ambos atacantes mientras Sonny contestaba las preguntas de Eric. "¿Qué son estos hombres?" pregunto, sabiendo que ella entendería. No quería decir demasiado delante del encargado de la tienda, quien dudosamente sabía nada acerca del mundo sobrenatural que lo rodeaba.
"Nada," ella respondió después de una pausa. "Ellos no son nada."
Ellos eran menos que nada. "Tenemos que irnos de aquí. Nosotros no estuvimos aquí," le dijo a Sonny severamente, señalándose a si mismo y luego a Sookie, "Esta señorita y yo."
"Solo el chico," dijo Sonny, bajo la sumisión del glamour.
El otro atacante parecía tener la creencia de que si no abría los ojos, no habría manera de que un vampiro le doblegue. Eric sonrió, se inclino hacia la cara del atacante y soplo. Sus ojos se abrieron de golpe y Eric lo tenía bajo su control antes de que pudiera cerrarlos de nuevo. "La señorita y yo no estuvimos aquí. Solo el encargado al que trataron de robar." Con cuidado, tomo el arma de las manos de Sookie y la devolvió al joven hombre que la salvo. "Tuya, creo."
"Gracias." El encargado apunto el arma hacia los atacantes y cuidadosamente evadió los ojos de Eric. "Sé que ustedes no estuvieron aquí, y no le diré nada a la policía."
Eric sonrió. Tomó unos billetes de su cartera y dejo dos de 20 en el mostrador. "Por el combustible," dijo al chico. "Sookie, salgamos de aquí."
...reviews please? ...
que tal true blood? creo que se le fue la olla y todos los utensilios de cocina a Alan Ball con la trama, pero aun creo que no de mala manera. me derreti en el agua del estanque en el que estaba nadando Eric. uds no?..XD
