Disclaimer: Desde las profundidades del un lago lleno de inferis, hemos osado revivir al último descendiente de la más antigua y pura familia mágica, un hombre que murió corrigiendo sus errores, porque un Black no debe morir. Aunque sabemos que le pertenece Rowling.
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El último vástago de los Black
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The Darkness Princess & Lady Muerte
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La verdad… la dolorosa verdad… simplemente la realidad.
Hermione se quedó por unos minutos más frente a la puerta, tratando de comprender la actitud del pelinegro, resignada bajó las escaleras uniéndose a los demás.
En tanto Regulus trataba de darle un nombre a lo que sentía, caminó por la habitación sintiendo escalofríos, así que se dirigió a su closet en busca de un pijama limpia que pudiera usar, esperaba que Dumbledore ya hubiera despetrificado a su elfo, tenía que saber donde estaba el medallón. Además que él no tenía idea de cómo lavar, cocinar o otros menesteres de ese tipo. Después de todo él había sido criado para ser un total "señoríto", aunque no todo era como su madre hubiera querido.
Se tomó un muda de ropa aún llenó de confusión, dejó caer la toalla que cubría parte de su cuerpo, colocándose su ropa, caminó hasta su cama y se acostó levantando un poco de polvo.
— Odio la suciedad — exclamó irónico, ya que el lugar en el que había muerto no había sido el lugar más limpio.
Se movió un poco acomodándose percibiendo nuevamente el aroma de la castaña, detestaba eso, el no poder alejarse ni un minuto del recuerdo de esa chica. Se cambió de lado malhumorado esperando que pudiera alejar ese perfume, pero nada. Se levantó fastidiado y se sentó en el escritorio observando la bandeja de comida, tomó un tenedor y probó un poco de la comida.
— No esta mal — dejó el cubierto no tenía ganas de comer, tenía ansias de muchas otras cosas menos de eso, necesitaba calmar su ansiedad, entonces recordó las botellas de whiskey que había visto, eso era lo que necesitaba, olvidar todo y descansar sin tormentos por un momento.
Salió de su habitación y bajó las escaleras, dirigiéndose al Estudio, se dirigió a una vitrina y buscó cual llevarse, a lo lejos escuchó las voces de los demás, los que consideraba unos desconocidos, sin darle importancia, tomó la botella y una copa.
Por su parte Hermione se encontraba tratando de distraerse escuchando la plática en el Comedor, pero a pesar de que deseaba concentrarse, no lo lograba.
‹‹¡Por los fundadores! ¿Qué me ocurre? ¿Por qué me preguntó eso? ¿Qué esperaba qué le contestara?, que estaba interesada en su hermano, un hombre mayor que yo, un hombre que nunca me miró de otra forma que no fuera como una chiquilla amiga de su ahijado, esto es una locura… pero ¡por Gryffindor! ¡¿Qué piensa al dejarme pasar cuando solo lleva puesta una simple toalla? ››
Evocó la imagen del pelinegro, su piel húmeda y blanca como la leche, las gotas incoloras que se deslizaban por sus pectorales y abdomen provenientes de los mechones húmedos que caían desordenados por su rostro. ‹‹¡Por Merlín! necesito aire —se levantó, excusándose y salió a la Sala donde respiró profundamente tratando de descender de su nube—. Su mirada es tan penetrante, tan profunda es como si su alma escondiera una gran oscuridad, una gran soledad y dolor. ››
Deambuló por el lugar, sin sentido, cuando algo llamó su atención se asomó por la puerta observando al moreno subir la escalera con una botella de licor.
— No lo puedo creer, ¿se va a poner ebrio? — espetó incrédula — Sirius por ser mayorcito y este por creer que todo lo puede y que ya no tiene que restarle cuentas a nadie, solo es un chiquillo, no tiene más edad que yo, solo esto me faltaba — masculló por lo bajo.
En ese momento arribó al lugar Molly. — Querida en un momento nos vamos, así que toma tus cosas.
Al escuchar eso, sintió que no debía irse, pero tampoco tenía una razón para negarse, esto era tan complicado.
La mujer salió dejándola sola, por un minuto no supo que hacer. ‹‹¿Qué hago? ¿Me voy? ¿Me quedo? ¿Me debo despedir de él? ¿Querrá qué lo haga? ››
Sin darle tiempo a la duda, subió los escalones con determinación.
Pronto se encontró frente a la puerta donde momentos antes había estado pronunciando el nombre del chico confundida, ahora la situación no era diferente, seguía confundida pero sabía que debía hablar con él; tocó la puerta de madera impaciente de oír la voz del chico.
Adentro Regulus se servía whiskey en su copa, la movió un poco, observando el líquido ambarino, sin más lo probó, hizo una mueca de amargura, sintiendo como el vino le quemaba la garganta a su paso, dejando un sabor especial en su boca, lo saboreó y caminó al alfeizar de la ventana.
Conforme bebía más, dejaba que su cuerpo se relajara al igual que su mente, acostumbrándose al licor, mientras trataba de evitar los recuerdos de esos 17 años que había vivido, sus alegrías y sus tristezas, sus triunfos en el Quidditch, sus amigos, su familia, sus padres —a los cuales nunca quiso decepcionar—, su hermano que vivió su vida a su modo, la chica que alguna vez deseó tener en sus brazos y que ahora eso era imposible, el año que le sirvió al Señor Tenebroso, a ese maldito que lo había engañado, él que no era más que un mestizo que había ambicionado más de lo que su condición de sangre le daría, pero lo que más le dolía su último recuerdo, el de su muerte.
Regulus bebió un gran sorbo cerrando sus ojos, queriendo hundir esa imagen. De repente un sonido que resonó en su habitación proveniente de su puerta, lo hizo salir de su mundo de sombras.
— ¿Ahora qué? — profirió con desdén, bebió el contenido de su copa y se volvió a servir para después caminar hacia la entrada, tomó la perilla y abrió, sorprendiéndose al ver a la ojimiel — ¿Se te ofrece algo? — preguntó con un tono descortés.
— Si, que dejes de beber — aseveró quitándole la copa y entrando al cuarto.
— Seguro, que modales, pasa… — exclamó con ironía, azotando la puerta para después caminar hacia la chica con la intención de reclamar su copa.
— ¿Por qué estas tomando? ¿Sabes? hay otras maneras de enfrentar las cosas — mencionó firme, dejando la copa junto a la botella.
— Mmmm pues esta es mi manera de relajarme, en la soledad de mi cuarto… así que…
— ¿Qué? ¿Qué me vaya? — preguntó alzando sus cejas en señal de interrogación.
— ¿A ti qué más te da qué tome? ¿O lo qué me pase?, después de todo no es a mi a quién querías revivir — replicó con molestia tomando su copa y caminando al alfeizar —. Además no tienes nada que hacer aquí, una cosa es que yo vaya a responder por lo que hiciste y otra que…
En ese momento sintió un ligero golpe en su mejilla, proveniente de la mano de la leona.
— ¿Qué? ¿Cómo…? — exclamó incrédulo sintiendo un sutil dolor en su pómulo, se bajó del alfeizar, notando que ella pensaba irse, la alcanzó jalándola de la muñeca haciendo que se girara.
— Suéltame, eres un tonto — musitó enojada.
— ¿Cómo te atreves a pegarme y hablarme así? — reclamó furioso.
— Yo… — estaba a punto de soltar una respuesta.
— ¿Qué niña?, mira yo no necesito que tu ni nadie se preocupe por mi y mucho menos tus regaños, yo lo único que quiero es vengarme… lo demás me da igual — bramó prendido en parte por el alcohol y por el enojo que le producía que ella no fuera sincera con él, clavó expectante sus pupilas plateadas que bailaban furicas mirando a la chica.
— ¡¿Qué? Eres un idiota — replicó encendida por su pesada actitud, además de sentir esa ligera carga de emociones que de seguro le pertenecían a él, esa soledad y amargura, ese enojo y recelo, que ella aún no sabía cómo controlar, sin contenerse levantó su otra mano con intención de tocar su mejilla nuevamente.
Regulus logró alejarse e impedir que ella lo tocara, la miró molesto, soltó su copa dejando que esta se estrellara contra la alfombra, jaló a Hermione y la estrechó contra si, apretándola con fuerza.
La Gryffindor lo miró contrariada y enojada. — ¿Qué haces? Suéltame…
El vástago de la familia Black hizo caso omiso a sus quejas e intentos por zafarse, al contrario la estrechó más contra si, sus cuerpos estaban tan cerca que sus rostros casi se rozaban, ambos miraba sus pupilas llenas de incertidumbre y molestia. — ¿Te crees muy valiente, no?
Ella lo miró confundida por su pregunta, aún intentado zafarse. — Regulus suéltame… ¿acaso te volviste loco?
Él ni siquiera se molestó en escuchar eso, acercó peligrosamente su cara a la de ella. — Nunca vuelvas a tocarme y menos para golpearme…
— Entonces no te comportes como un idiota — interpeló enfrentándolo.
Un silencio se hizo simplemente se miraban estudiándose, ya no era simple molestia era algo más, sentirse tan cerca, sus narices podían rozarse.
Hermione no sabía qué pasaba, parecía estar en un momento suspendido, simplemente estaban ahí intercambiando miradas sin sentido, analizándose, sintió como él disminuía su fuerza, mientras ella dejaba de querer huir de su abrazo.
Arcturus no sabía qué era lo que sentía, ya no era esa furia, ahora eran múltiples sensaciones, sentirla tan cerca, su delicada figura recargada en él, sintió su calidez, percibiendo que ella ya no luchaba por zafarse lo que lo confundía más, respiró su aroma a manzana y vainilla que él ya conocía bien. Era tan extraño sentirse así, no sabía qué decir o cómo actuar, observó cada rasgo de ella, cada parte de su femenino rostro, hasta que llegó a sus labios rosados ligeramente entre abiertos, como si quisieran decir mil cosas y no lograran articularlas.
La castaña sintió el corazón del chico latir tan rápido como el de ella, lo cual la contrariaba más, tragó saliva nerviosa por la mirada que él le propinaba, por la manera que él la estudiaba sin inhibiciones, entre abrió sus labios tratando de exclamar miles de cosas, pero no tenía idea de por dónde empezar.
Lo analizó notando como sus rostros extrañamente se acercaban más sus narices se rozaban con más facilidad ahora, incluso podían respirar sus alientos, él de ella a canela y vainilla y el de él a whiskey.
Se miraron sintiendo esa inexplicable conexión que los unía, miraron sus labios como esperando que alguno accediera a moverse o a besarse de una buena vez.
En ese momento un sonido en la puerta los hizo separase y romper su conexión.
Hermione se giró y avanzó hacia la puerta, al abrirla un elfo entró con gruesas lagrimas en sus ojos al ver a su antiguo dueño.
— Amo, ha vuelto, es verdad, usted pondrá orden… la casa esta llena de ladrones e inmundos, su hermano fue un desconsiderado con Kreacher — profirió llegando hasta el chico, que lo miraba sorprendido y desconcertado. Sintiendo una extraña nostalgia que también invadió a la castaña.
— Kreacher deja de llorar — exclamó tocando su vieja cabeza.
— Si, ellos son traidores e inmundos, ella es una inmunda sangre sucia, hechizo a Kreacher y al cuadro de su madre — al escuchar eso inmediatamente Regulus concentró sus grises pupilas en la chica.
‹‹¿Inmunda sangre sucia?, no puede ser… ella es…››.
Ella no sabía qué decir, al notar la expresión sorprendida del chico, sintió como si lo hubiera decepcionado y no sabía por qué. No había razón alguna, ella jamás se avergonzaría de su origen.
Sin decir nada huyo del lugar, bajando rápidamente las escaleras, llena de confusión.
— ¿Estas lista? — cuestionó Molly.
Hermione asintió con la cabeza, sin lograr articular un monosílabo.
— ¿Estas bien? — inquirió la pelirroja percibiendo una actitud extraña en la chica.
— Vámonos, los chicos ya deben haber destrozado la casa — bromeó interrumpiendo la respuesta de la chica, que se alegro de la intervención del padre de sus amigos.
— Espero que no, aunque esos gemelos, aún tenemos que regañarlos por lo que hicieron en el Colegio — recordó la mujer —. Vamos linda — instó la pelirroja tomando de los hombros a la leona.
Nymphadora la siguió creyendo que a ella le había pasado algo y quizás eso tenía que ver con su pequeño tío.
Los observaron desaparecer dejando un nube de humo tras de si.
— Hoy ha sido un día muy largo, es mejor que descansemos — mencionó lógico el castaño.
— Si, pero antes quiero ver que Regulus este bien — comentó acercándose a la escalera.
— Espera, es mejor que le des un tiempo, deja que se acostumbre nuevamente al mundo, a la gente — aconsejó Lupin.
— Pero… — dudó pero al detenerse a analizarlo, aceptó — esta bien ¿Crees qué logre adaptarse?
— No lo sé, pero por su bien eso espero, porque vienen tiempos difíciles, algo me dice que no era una causalidad que Hermione estuviera aquí — espetó enigmáticamente.
— ¿No creerás que ella…? Ya veo — profirió pensándolo desde la perspectiva del licántropo.
— Pero no puedo afirmarlo, no logró encontrar una razón lógica, eso es lo que me hace dudar — explicó acercándose a la pelirrosa.
— Hay muchos cabos sin atar, mañana sabremos más — musitó esperanzada, miró a Remus, queriendo apoyarse en él y llorar en sus brazos en lugar de la soledad de su cuarto, por la muerte de Sirius —de la cual se sentía culpable, si ella hubiera rendido más en esa batalla y hubiera logrado detener a Bellatrix, él no estaría muerto—.
— Debes dormir, te notas muy cansada — expuso conteniendo las ganas que tenía de cuidarla y acogerla entre sus brazos.
— Igual tu — replicó con una media sonrisa.
— Es mejor que vayas a descansar.
Ella entreabrió sus labios queriendo decirle todo lo que sentía, pero él parecía tan cerrado en si, resignada subió los escalones, cuidando de no tropezar cuando pasó al lado de la habitación de Regulus pensó en tocar, pero recordó las palabras del castaño, así que simplemente siguió hasta su habitación.
En tanto Regulus, escuchaba los quejidos del elfo, pero su mente se había ido con la castaña, esa frase no dejaba de girar en su mente "inmunda sangre sucia".
Sacudió su cabeza tomando control de la situación, ahora había algo más importante.
— Kreacher tranquilízate, necesito saber ¿dónde esta el medallón? — preguntó tomándolo de los hombros y clavando sus pupilas penetrantes en le elfo.
— Kreacher hizo lo que usted le pidió, volvió a casa como le dijo y no comento nada — espetó con voz quebrante — trate de destruirlo pero nada funcionar.
— Lo sé, pero ¿dónde esta el medallón? — volvió a cuestionar desesperado.
— Kreacher lo escondió a la vista de todos — murmuró trastornado.
— ¡¿Dónde? — exigió.
— En el salón de dibujo, en un armario… — respondió temeroso el elfo.
— Espera aquí…
Al instante él salió disparado encontrándose con el licántropo a punto de subir las escaleras, sin darle importancia lo pasó y avanzó velozmente hasta el lugar, él cual estaba sumergido en la oscuridad total, caminó con la respiración agitada por la habitación, hasta llegar al armario, ahí lo diviso tan frágil, tan inexistente a la vista de todos, al instante lo tomó entre sus manos, una oleada de alivio mezclada con terror lo recorrió.
— Ahora si desgraciado… vamos a ver qué haces — murmuró con un brillo vengativo en su mirada.
Remus que no sabía que le pasaba exactamente al chico, lo siguió entrando a la habitación observándolo con un objeto entre las manos, escuchando sus palabras, gracias a su desarrollado oído.
— ¿No crees qué estas demasiado obsesionado con Voldemort? eso no te va ayudar, él es muy poderoso, deberías tener cuidado con lo que planees hacer — aconsejó recargado en el marco de la puerta.
El pelinegro se giró y lo miró fríamente sin darle importancia a sus advertencias. — Háblame de Sirius… — profirió más como una orden que como una petición, desviando la atención del objeto y guardándolo en su pantalón.
Remus se sorprendió por su petición, pero sabía que el chico quería alejar su atención del objeto, pero no podía estar seguro de que era exactamente lo que escondía.
— ¿Qué quieres saber? — preguntó serio, entrando a la habitación.
— Tu, eres su amigo, de seguro siempre se quejo y hablo pestes de nuestra familia — ironizó acercándose al hombre.
— Mmm algo me dice que esta será una larga platica, salgamos de aquí, vamos a la Sala — mencionó abandonando el lugar.
Regulus lo miró con desconfianza, pero aún así lo siguió además ya no tenía nada que hacer en ese lugar, ya tenía lo que buscaba y necesitaba distraerse, no pensar en lo que lo atormentaba, aunque esas palabras ya habían hecho su labor.
Remus entró a la Sala y se sentó frente al ya casi consumido fuego, el pelinegro entró y lo miró con una ceja alzada, él no pensaba hablar con el hombre en estado sobrio, buscó con la mirada el lugar donde se encontraban las botellas, cuando encontró lo que buscaba, tomó dos copas y sirvió una buena cantidad de vino.
Remus lo miró dirigirse hacia las botellas y servir dos copas. ‹‹No puedo creer que este niño beba, mmm aunque siendo hermano de Sirius debí imaginármelo.››
Él se acercó a Lupin ofreciéndole una copa, notando su expresión. — ¿Qué no estas acostumbrado a beber con un chiquillo? — espetó divertido.
Remus no respondió a eso y tomó la copa. ‹‹Mmmm este niño, algo me dice que esta será una larga noche.››
De pronto en un movimiento de Regulus con los brazos, el ex profesor alcanzó a percibir el símbolo que llevaba el chico en el brazo, el cual no reconoció. — No sabía que tenías otro tatuaje…
— Mmmm digamos que es una reciente adquisición — respondió sarcástico sentándose en otro sillón, evocando el recuerdo de la castaña con el mismo símbolo, pero entonces volvían a él las palabras de su elfo "inmunda sangre sucia", sacudió su cabeza queriendo ignorarlas, sintiendo una extraña punzada en su pecho.
— ¿Qué tan reciente?, tengo entendido que no llevas tanto tiempo resucitado como para irte a tatuar — aseveró bebiendo de su copa.
— Pues ya ves, pero no quiero hablar de mis símbolos, retomemos lo que me interesa — refirió el vástago de los Black.
— ¿Tu hermano?... él sabes como era, y respecto a lo que preguntaste, en vida tu escuchaste la mayoría — respondió.
— Si, odiaba a mi familia pero se fue a vivir con los Potter, a lo cual casi mi madre se infarta — replicó el chico evocando ese momento.
— No lo dudo, el día que él se fue, jurábamos que los gritos se escuchaban hasta la segunda manzana — bromeó recordando las palabras de James, sonriendo melancólicamente.
— Ese día mi vida cambio… — murmuró con receló.
— ¿A qué te refieres? — indagó sin comprender.
— Nunca pensaron que yo tuve que ser lo que Sirius no, yo siempre fui lo que mis padres quisieron, el perfecto hijo, el que no les causaba dolores, el que hizo hasta lo último por no parecerse a su hermano, pero sin duda el que se condenó a morir por sus hechos y él único que ahora vive — declaró con cierta amargura.
— No pensé que te sintieras así, pero tienes razón tu te condenaste, nunca debiste unirte a las filas de Voldemort — aseguró el castaño.
— Mmmm pequeño error o quizás grande, ya no importa… — expresó con una sonrisa sardónica.
— ¿Y qué piensas hacer? — preguntó curioso.
— ¿Respecto a qué? ¿Contra Voldemort? ¿Con mi vida? ¿Con qué? — manifestó sin darle importancia bebiendo de su copa.
— Pues sabes que tu prima tuvo su parte en la muerte de Sirius y es culpable de muchas más cosas ¿aún piensas confiar en ella? — indagó estudiándolo.
Regulus recordó lo que había platicado con Dumbledore.
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El vástago de la familia Black trataba de asimilar todo lo que el anciano le decía, pero con cada hecho que se enteraba su mente se bloqueaba más.
— En esa batalla, descubrimos cual era la profecía así como el mundo por fin aceptó que Voldemort había vuelto, pero en ese encuentro muchos salieron lesionados, ahí fue cuando tu hermano pereció — divulgó cuidando las palabras que usaba.
— ¿Cómo murió? — inquirió demandante, mientras sus pupilas se volvían más oscuras y frías.
— Por un ataque de tu prima Bellatrix, cayó en el Velo de la Muerte — respondió más serio de lo normal.
El ex—mortifago sintió una extraña punzada que su cuerpo resintió, trató de comprender la última frase del Director del Colegio pero su mente estaba choqueada.
— Entiendo que te cueste entenderlo, quizás deberíamos dejar esta conversación para otro día.
— No, sigue, necesito saber todo — pidió a pesar de saber que lo ultimo era algo que no iba a comprender ni superara en un largo tiempo.
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Remus lo miró perdido en sus pensamientos, fue entonces que se arrepintió de haber hecho esa pregunta.
— Necesito hablar con ella, antes de tomar medidas — respondió sin comprometerse.
El licántropo se tomó un minuto antes de replicar a lo último. — No todos pueden tomar la decisión que tu tomaste ¿lo sabes no?
Ella respiró profundamente como si no pudiera llenarse de el elemento esencial para un ser vivo. — Lo sé… — bebió el contenido de su copa y caminó nuevamente tomando la botella — necesitó mi varita — murmuró molesto por tener que hacer todo, lo que haría con su varita, se sirvió y se llevó la botella consigo — ¿aún tienes? — preguntó mirándolo.
— Si — respondió notando su forma de beber al paso que iba él lo tendría que llevar a su habitación.
— Aún no me has hablado de mi hermano, de cómo era su vida, claro sin contar los años que pasó en Azkaban o encerrado aquí — ironizó con una mueca en su rostro que podía pasar como una mofa.
— Se que no eres tan duro como quieres aparentar y la vida de Sirius estuvo llena de muchas más cosas — recalcó el castaño.
— ¿De qué? ¿Batallas? ¿De tratar de ser justiciero héroe? — mencionó con sarcasmo.
— Tranquilízate conmigo no tienes que aparentar que nunca lo quisiste o que nunca te importo y para tu información tuvo momentos felices antes y después de tu muerte, sabes que siempre tuvo existo con las mujeres, así que eso nunca le faltó, amigos tampoco y en sus últimos años comenzaba a recobrar el ritmo de su vida, se preocupaba profundamente por Harry — manifestó amargamente bebiendo de su copa.
— Harry Potter, el elegido para acabar con Voldemort ¿quién diría que sería el hijo de uno de sus amigos? — comentó burlón — me interesa conocerlo, estrechar al mano del que tendrá el honor de acabar con ese…
— ¿El honor? — preguntó sin comprender.
— Si, matar un mestizo, si pudiera yo lo hubiera hecho… — espetó con dolor, bebiendo más liquido ambarino, fue entonces que recordó a la castaña nuevamente, entonces ideó preguntar lo que lo carcomía en ese momento — Mmm ¿La chica que estaba aquí solía venir a esta casa?
El ex—profesor se extrañó ante tal pregunta. — ¿Hermione? — ante el asentimiento silencioso de Regulus, prosiguió — si, siempre fue bienvenida, de hecho es quien frecuentaba más la Biblioteca… es una chica muy inteligente y una gran maga — aseveró el hombre.
— Ya veo, es amiga del ahijado de mi hermano ¿no? — espetó deduciéndolo de la platica que había tenido con Dumbledore.
— Si lo es, ella salvó una vez a tu hermano de ser ejecutado — evidenció aún sin entender del todo, porque de ese tema en especial.
— Mmmm — murmuró "así que Sirius también le debe la vida de alguna forma" — mi hermano tenía buena relación con ella entonces… y con los amigos de su ahijado — agregó sabiendo que el licántropo sospecharía.
— Si, la tenía — respondió escuetamente.
— Ahora entiendo… esta casa siempre llena de tanta gente — espetó con desdén, tratando de alejar la conversación de ella, antes de que se viera más comprometido.
— Supongo que piensas reclamar lo que te pertenece — comentó lógico.
— Solo mi parte, lo demás puede quedarse como esta, si ese fue el deseo de mi hermano no pienso violarlo — refirió fúnebre — no te preocupes no pienso correrlos de mi casa, aunque estaría en todo el derecho…
Remus lo miró con cierta molestia a veces el chico si que podía ser una carga bastante pesada.
— Tranquilo, no lo haré, no me interesa lo material, además no se cuanto tiempo voy a vivir — exclamó pensando en que Voldemort no lo dejaría vivo y menos si supiera que el tenía el verdadero horrocrux.
— En eso tienes razón, nadie tiene comprada la vida — afirmó el auror.
— Bueno ya sociabilice suficiente, creo que con eso puedes decir que soy humano — prorrumpió con sarcasmo levantándose y saliendo tambaleándose ligeramente del lugar dejando al Merodeador solo.
‹‹¿Qué le pasa a ese chico?, creo que necesita mucha ayuda, aunque es muy parecido a Sirius en algunas cosas y en otras es tan diferente.››
Una melancolía se apoderó de él, al pensar en su amigo, en los años mozos de su juventud.
Se terminó de beber su copa y se dirigió hacia su habitación. ‹‹Ese chico esconde demasiadas cosas, espero que Dumbledore nos ponga al tanto mañana o tendré que averiguarlo de otra forma. ››
*º*º*º
En la Madriguera…
Los Weasley aparecían con la leona, la cual parecía perdida en sus pensamientos lo cuales únicamente se dirigían al vástago.
— Ya estamos aquí — anunció Arthur.
— Ahora veamos los daños, querida por que no vas y descansas — mencionó Molly.
Hermione asintió con la cabeza y comenzó a subir los escalones hacia el cuarto de la pelirroja, avanzó lentamente por el corredor, en donde apareció Harry y Ron que salían de la habitación del último.
— Hola Hermione — saludó Harry, mientras ella se lanzaba a abrazarlo, queriendo apoyarse en alguien, contarle lo que había hecho y las consecuencias de eso.
— ¿Estas loca?, lo vas a asfixiar ya suéltalo — pidió el pelirrojo.
Harry sabía que algo le sucedía a su amiga solo que no sabía que, la separó notando sus pupilas tristes, como si estuvieran apunto de llorar nuevamente, sus ojeras hablaban de que ella no había dormido bien, sus ojos rojos hablan de un sufrimiento, sus labios entre abiertos en una clara muestra de querer contar algo que no podía.
— ¿Estas bien? ¿Pasó algo en tu casa? — inquirió apresurado.
— No nada.
— Mmm estas loca — espetó sin comprender Ronald.
— Quizás si — respondió con una sonrisa afectada.
— Mmmm.
— No te veo bien — manifestó Harry — pensé que llegarías antes ¿qué pasó?
En ese momento apareció la madre de los pelirrojos interrumpiendo su platica. — Chicos Hermione necesita descansar y ustedes también — comentó como una orden, empujando a los leones a su habitación.
Hermione miró por última vez a los chicos y avanzó a la habitación de su amiga, abrió lentamente la puerta, pensando que quizás ella ya pudiera estar dormida, pero se equivocó, la chica se encontraba recostada sobre su cama leyendo "Corazón de brujas", entró y caminó hasta la que era su cama temporal.
— ¡Hermione al fin llegaste! — exclamó Ginny sonriente.
— Si — respondió escuetamente.
— ¿Y cómo te fue?, pareces muy cansada — divulgó mirándola extraña.
— Si estoy muy cansada, hablamos mañana ¿si? — pidió desconcertada aún, se dirigió a su baúl en donde tenía su pijama, la tomó junto con una venda, y avanzó al baño dejando totalmente confundida a la pelirroja.
Adentro del cubículo se miró en el espejo, tenía unos círculos oscuros alrededor de sus ojos y estaba ligeramente pálida. — ¿Qué fue eso? ¿Qué fue esa extraña conexión? ¿Por qué no me zafe de él? ¿Qué esperaba, que me besará? ¡Por Merlín es Regulus no Sirius!...
Se comenzó a desvestir, dejando caer la ropa al suelo, caminó hasta la ducha, abriendo las llaves del agua, al hacerlo clavó su vista se dirigió al símbolo de su brazo, se alejó dejando correr el liquido que comenzaba a invadir la habitación de vapor, tomó su mano y la alzó, tocando la herida que casi había desaparecido, eso se lo debía a Regulus, pero no era solo por él, el símbolo tenía magia era lo que la conectaba de manera especial con el chico.
Recordó la marca tenebrosa, cuando tocó su brazo. — Regulus… — murmuró abrumada, sacudió su cabeza y entró al agua tibia que recorría su maltratado cuerpo.
Cerró los ojos escuchando el sonido de la ducha al pasar el agua. — Tienes que poder con esto, pero ahora él sabe que yo soy sangre sucia, de seguro me rechazara — espetó abriendo sus ojos y respirando con dificultad — debo tranquilizarme, aún si lo hiciera debo hablar con él, decirle lo del símbolo, mantenerme cerca, después de todo yo lo traje y él corre peligro, no puedo permitir que lo quieran matar, encerrar o experimentar con él… él esta tan vivo como cualquiera…
Tomó el jabón y comenzó a lavarse, aún pensando en él, evocando el recuerdo del chico en toalla, como las gotas de agua se deslizaban por su torso, la forma en que él la había abrazado, su latido tan agitado como el de ella, su mirada tan profunda y helada, tan penetrante, sus labios… — un extraño calor se apoderó de ella —¡Por los fundadores! ¿Qué demonios me pasa? — se preguntó abrumada.
Tomó la llave de agua fría y al giró un poco más, haciendo que el líquido bajará unos grados, se terminó de enjuagar, tomó un poco de shampoo y lo vertió en su cabello.
Dejó que el agua se llevara la espuma. — ¿Qué hago?... esto se esta complicando, no entiendo lo que me pasa con él, pero tampoco puedo dejarlo, en parte es mi responsabilidad…
Cerró las llaves del agua, tomando su toalla, se la enredó alrededor del su figura y salió lentamente de la ducha; la voz del chico volvía a ella con frases que la confundían más.
"No te preocupes… de eso me encargo yo, se que no quería revivirme pero le debo la vida, así que haré esto por ella y será lo único."
"Nada te va ha pasar."
"No, ella no fue… y preferiría que si tienen algo que cuestionar sea a mí."
— ¿Por qué? No lo entiendo ¿Qué busca? ¿Qué pretende? — se preguntaba a sí misma, mientras se cambiaba pensando en él. ‹‹¿Cuál es tu verdadera razón para querer revivir a Sirius?››
Evocó la voz del chico preguntándole de manera demandante eso.
— La respuesta, que temo pronunciar, que me carcome, lo que nunca debí sentir, ¿qué pasaría si se lo dijera? — se cuestionó confundida, se comenzó a cambiar lentamente.
— Hermione estas más confundida que nunca, por una parte deseaste salvar la vida de Sirius, por lo que sentías por él, pero ahora ¿deseaste besar a Regulus?, él no es Sirius es su hermano — se dijo con reproche, amarrándose el cabello en una coleta — si, pero la verdad es que yo no vi a Sirius cuando estaba en brazos de Regulus — respondió quedándose sumida en esa respuesta.
Se tomó un minuto para analizar lo que había dicho, para después dejarlo todo en paz y cepillarse los dientes, terminó su arreglo y recogió su ropa dejándola en el cesto.
Salió encontrando aún despierta a su amiga, la cual no sabía que le pasaba a Hermione.
— ¿En serio, estas bien?, digo te veo rara — expresó siguiéndola hasta la cama improvisada.
— Si estoy bien Ginny — contestó sin querer preocuparla, levantó las mantas y se metió debajo de ellas —. Buenas noches…
— Si, descansa — profirió extrañada, apagó las velas y se acurrucó en su cama.
Hermione cerró sus ojos sin querer pensar en nada, cuando a su mente regreso la melodía tocada por el vástago de los Black, así lentamente se quedo dormida.
*º*º*º
En el 12 de Grimmauld Place…
Regulus entraba a su habitación bebiendo todo el contenido de su copa, observó al elfo que lo miraba con una expresión de adoración.
— Kreacher ve a descansar — mencionó, sintiéndose algo mareado.
— ¿Amo no necesitar a Kreacher? — preguntó acercándose al ojiplata.
— No, ve a descansar y no digas nada de lo que te pregunte y mucho menos del pasado — pidió con firmeza.
— Kreacher no lo dirá, si el amo Regulus no lo desea — masculló el viejo elfo.
— Eso es, ahora vete a descansar.
El elfo salió con una sonrisa extraña en su viejo rostro, dejando en la soledad al chico, Regulus miró la ventana y la noche, la noche que era tan larga y corta a la vez, cerró la ventana y avanzó hasta su cama, acostándose del lado en que no oliera a ella, a Hermione.
— ¿Cómo es posible qué no seas pura? ¿Por qué nunca lo dijo? ¿Por qué Dumbledore no me lo dijo?, ahora comparto sangre con esa, aunque yo siempre seré puro, siempre puro, como lo dice el lema, "Toujours pur"… — se dijo a si mismo, tratando de convencerse y no sentir repulsión, pero al pensar en ella sentía una mezcla de sensaciones y emociones que lo mareaban más, no entendía qué le sucedía con ella, además que su último encuentro se había salido de sus manos, por un momento no supo de si — ¡estuve a punto de besar a una sangre sucia! ¡A una maldita sangre sucia! Esto no puede ser, ¡Maldición!
Golpeó el antiguo colchón que soltó una nube de polvo que lo hizo toser. — Genial… — tosió un poco más, hasta que logró controlarse — ¿qué diablos me pasa? ¡El que este en contra de Voldemort no le quita lo sangre sucia! ¡Comparto sangre con esa… esa… sangre sucia!
Se giró y hundió su rostro en la almohada. ‹‹¡Maldita sea! pero por lo que el ente amigo de mi hermano mencionó, no tenían una relación especial, ¿entonces cuál es su razón? ¿Será qué esta enamorada del ahijadito de mi hermano? ¿Qué diablos esconde? ¿Y por qué demonios me importa? ››
— Me revivió y eso es lo único que debería importarme, no sus sentimientos o razones, pero maldita sea es una impura… ¡una sangre sucia! — resumió firme.
Trató de olvidarse de todo, de no dejar que esos sentimiento se apoderaran de él, de que la soledad no lo consumiera, de no permitir que cosas que ya no tenían remedio como las muertes de sus familiares lo hicieran flaquear y volverse vulnerable y sentimental.
Cerró sus ojos con fuerza y trató de dormir y aún en su contra disfrutaba de aspirar el olor a "manzanas y vainilla" perteneciente a la castaña, no tardó mucho en caer en brazos de Morfeo.
La noche pasaba, mientras las personas descansaban y soñaban, pero Regulus no estaba precisamente disfrutando de su sueño, el cual era su recuerdo, ese recuerdo que lo atormentaba, el de su muerte.
Regulus se movía incomodo en su cama, un sudor perlaba su cuerpo, mientras pronunciaba palabras inaudibles.
*º*º*º
En la Madriguera…
Algo similar ocurría, Hermione se retorcía en la pequeña cama, el sudor bañaba su frente, mientras soñaba, dentro de ese sueño, que era más una pesadilla para la castaña, ella se encontraba en una cueva con un lago oscuro, por alguna razón sentía miedo, de pronto divisó una vasija del cual bebió su contenido, era horrible y peligroso, podía sentir su esencia ir matándola, le dio a Kreacher un relicario, de pronto una sed enorme se apoderó de ella, miró el liquido oscuro y sin poder contenerse bebió de él, sintiendo como las manos tenebrosas de los inferís la jalaban hacia ellos, hundiéndola contra su voluntad.
Al instante ambos chicos se despertaron incorporándose agitados.
— ¡Ahhhh! ¡Regulus!
Mientras Regulus en su cuarto se levantaba de golpe asustado totalmente.
— ¡Noooooooo! ¡Suéltenme! — gritó desesperado.
OoOoOoOoOoOoOoO
¤°.¸¸.·´¯» ¿Qué pasara?
Hi ¿Cómo están?
Hemos vuelto con un nuevo capitulo.
Gracias a todos los que leen, por su apoyo, esperamos seguir contando con él y que aumenten los reviews, para que nosotras actualicemos mas rápido, o al menos eso intentaremos.
Now the moments of the Gratefulnesses:
Los cuales en esta ocasión van a ser dados por Hermione Granger.(aplausos)
— Hola, ¿Cómo están?, en esta ocasión me invitaron a venir para dar los agradecimientos por su apoyo.
— Iniciemos con Ely Potter Black, ¿Cómo estás? un gusto saber de ti, que bueno que sigues el fic, esperamos que este capitulo te guste también, es algo complicado, pero bueno, y con respecto a tu duda, esa será aclarada en este capitulo, así que no te lo pierdas. Cuídate mucho y un abrazo. PD. Por favor no le levantes mas el ego a Regulus, de por si ya es difícil tratar con el.
— Hola floh black,un placer tenerte por aquí, gracias por tus palabras, que bueno que siguas el fic y nos dejes saber que opinas de este capitulo, que es interesante, bueno, cuídate mucho y nos leemos pronto. Saludos y abrazos.
— Hola noelia ¿Qué tal te va? Que bueno es tenerte por aquí para darles apoyo a las chicas, yo quería revivir a Sirius, de por si con Regulus es difícil, pero no descarto la posibilidad de regresarlo. Bueno, espero que este capitulo te guste y nos dejes saber que opinas, te mando un abrazo. Cuídate.
— Hola Helen Kurt, es bueno leerte, gracias yo se que ese tipo de conducta no va conmigo, pero bueno… hay razones de peso para querer traer a Sirius, pero ya viste, me fallo el hechizo, pero espero que todo sea para bien, y que este capitulo te guste y nos dejes tu review para saber que te pareció. Te mando un abrazo, cuídate.
— Hola Hay Moon Black, gracias por el apoyo, si el misterio en los Black es lo suyo, pero bueno, aquí esta la actualización, esperamos que este capitulo te guste, cuídate mucho y no olvides dejarnos tu review, ¿ok? Te mando un abrazo.
— Hola adolfo de la torre aguilera ¿Cómo estas? Es muy bueno saber de ti, espero que este capitulo te guste y nos dejes tu opinión, ¿ok? A ti si te puedo mandar muchos besos, cuídate.
— Hola Alana Black Potter,¿qué tal? Gracias por tu apoyo, la historia continuara gracias a comentarios como el tuyo, he aquí la actualización esperamos que sea de tu agrado y nos dejes tu opinión, cuídate, te mando un abrazo.
— choconinia, hola, que bueno verte por aquí, y que este fic te guste, y eso del romance pues como te digo... mmmm, lo dejo al criterio de las autoras, aunque… bueno… — un sonrojo invade las mejillas de la chica — bueno, la actualización esta aquí, así que espero que te guste y nos dejes tu review, cuídate mucho, nos leemos pronto.
Bueno, eso es todo por el momento, espero poder estar aquí en otro momento, cuando mi vida no sea tan complicada, esperamos que la actualización les guste y nos dejen saberlo, además de que tengo que agradecer infinitamente a todos los que nos leen y no nos dejan reviews, también a los que nos tienen en favoritos y en alertas. Bueno eso es todo, me retiro, nos leemos pronto.
Saludox y Abraxos…
