Disclaimer: Todos los personajes y la Saga Sookie Stackhouse no me pertenecen; pertenecen solo y únicamente a Charlaine Harris.
Esta es un fic original de la genial DeeDeeINFJ.
CAPITULO 11: GOLPIZA
Estaban a medio camino del Lincoln cuando el encargado les llamo, "¡Un Lincoln con un gran agujero en el maletero como ese, llama demasiado la atención!"
Eric se quedo mirando el amasijo de metal retorcido, pero se sacudió la preocupación y se encogió de hombros. Estaban cerca de Bon Temps y no necesitaban detenerse otra vez. Mientras se subían al coche, se dio cuenta de que Sookie se había limpiado la sangre del cuello cuando fue al cuarto de baño. Manipulo los cambios y puso marcha en reversa, después los oriento para ir de nuevo por la vía que los reconectaría con la I-20. Por el espejo retrovisor, vio como dos coches de policía, con las sirenas encendidas, se estacionaban en la estación de combustible.
"El tiene razón," dijo Sookie.
"Debí haber tomado el camión," respondió con facilidad. Era demasiado tarde ahora y además no le preocupaba mucho.
"¿Cómo está tu cara?"
El levanto una mano hacia su cara, que ya no le dolía más. Palto las pequeñas marcas que dejo la red en su piel, pero estaban desapareciendo rápido. "Está mucho mejor," le dijo.
Se quedaron en silencio por un rato, después ella le pregunto cuidadosamente, "¿Qué pasó?"
Otro coche de policía los paso en sentido contrario hacia la estación de combustible, iluminando el rostro de Sookie en azul y rojo cuando se volteo a verla. Regreso la mirada hacia el camino y le contó, brevemente, que fue lo que paso, hasta que ellos tiraron la red sobre él.
"Tu mente debió estar en otra parte," dijo ella en voz alta.
El mantuvo los ojos en el frente. "Si, lo estaba." Su mente estaba en "otra parte" desde que ella entro en Fangtasia.
"Y después ¿Qué pasó?" pregunto.
"El más grande me golpeo con la culata del arma y me tomo un poco de tiempo recuperarme."
"Vi la sangre."
"Si, sangré," dijo, estirándose un poco para tocar donde la herida había estado. Le explico a ella como se las arreglo para escapar de la red.
"¿Así que te liberaste solo?"
Su tono le animaba a continuar, así que le contó cómo fue que encontró la pileta y después la encontró a ella;se giro para mirarla, pero parecía no tener nada que decir al respecto. "Dime que paso en la tienda," le dijo después de un rato.
"Ellos me confundieron con la otra mujer que entro en la tienda al mismo tiempo que yo, cuando iba al cuarto de baño," dijo. Recordó a la otra mujer que entro con ella. "No parecían estar seguros de si yo estaba en la tienda," continuo, "y el encargado les dijo que solo había una mujer, pero que ya se había ido. Yo sabía que él tenía un arma en su camioneta –tu sabes, lo leí en su mente- así que fui y la saqué, descompuse la camioneta de ellos y te estaba buscando cuando me di cuenta de que algo malo te había pasado."
¿Estaba buscando que la mataran? ¿Y qué clase de protector estaba hecho él si era él quien necesitaba ser salvado? Apretó la mandíbula. "Entonces, ¿Planeabas salvarnos, a mi y al encargado?"
"Bueno… si," respondió, como si nada pudiera ser más obvio o entendible. "No pensé que tuviera demasiadas opciones a mano."
El no dijo nada. El hecho de que no tuviera opción –el hecho de que tuviera que ponerse a sí misma en tan peligrosa situación- porque él fue demasiado descuidado. Incluso así, ella sería muy difícil de proteger si seguía con tan poco interés por su propia seguridad.
Se quedaron en silencio por espacio de 15 minutos antes de que Sookie hablara de nuevo. "Por alguna razón no pareces muy feliz."
Tampoco respondió. No sabía que decir. ¿Disculparse por estar tan distraído pensando en ella, que dejo que dos patanes, posiblemente asesinos, lo envolvieran en una red de plata y lo golpearan en la cabeza? ¿Regañarla por su insistencia en salvar al encargado de la tienda, que no significaba nada para él? Otra media hora de largo e incomodo silencio descendió sobre ellos.
"¿Hay algo de malo en querer salvarlos a ambos?" presiono Sookie mientras atravesaban Bon Temps.
Su camino de entrada era un desastre, con baches tan profundos que podrían romper las resistencias de cualquier coche. Apretó los dientes y maldijo bajo su aliento. Ella lo estaba mirando expectante y él sabía que no podía evadir el responderle por más tiempo.
"Si, hay algo malo con eso," le dijo, aunque su orgullo no le permitía explicarse más. Apagó el coche. "Y ¿Por qué diablos no mandas a arreglar tu camino de entrada?" Oh, bien hecho. Ya la pusiste furiosa.
Ella abrió la puerta del coche y el siguió su ejemplo. Por un momento se fulminaron con la mirada a través del techo del coche, luego ella lo rodeo para encararlo, sus ojos lanzando chispas, tenían también algunas lágrimas, y él inmediatamente se sintió muy apenado.
"¡Porque no puedo pagarlo!, ¡Ese es el porqué!" dijo ella, al borde de la histeria. "¡No tengo el dinero! ¡Y todos ustedes siguen pidiéndome que tome tiempo fuera de mi trabajo para hacer cosas para ustedes! ¡No puedo! ¡No puedo hacerlo más! ¡Renuncio!"
Si solo ellos estuvieran totalmente conectados por el lazo de sangre, el podría calmarla. Si ella no se viera tan dispuesta a estacarlo en este momento, podría haberla envuelto en sus brazos y ofrecerle consuelo. Menciono el nombre de Bill cuidadosamente, pero eso obviamente no ayudó.
Sus ojos se estrecharon mientras olas de ira la sobrecogían. "Él está gastando todo su dinero en los putos Bellefleurs. El nunca piensa en darme dinero." Levanto la barbilla y lo miro desafiante. "¿Y cómo podría tomarlo? Me convertiría en una interesada y no soy su puta. Yo soy…" su voz se rompió. "Era su novia." Sola, sola, sola, su sangre lloraba y se sentía doloroso casi físicamente.
¿Cómo ella no podía ver que aceptar un regalo de su amado no la convertía en puta? Si ella fuera suya, la envolvería y bañaría en regalos, no como algún tipo de pago vulgar, sino porque le daba placer dárselos. Antes de que pudiera decirle esto en voz alta, ella ya había cambiado de tema.
"¿Podrías dejarlo, dejar de decir que soy tu…tu amante?" ella se sonrojo. "¿De dónde salió eso?"
Ese tema no lo discutiría en este momento. Él le respondió en lo que esperaba fue una voz calmada. "¿Qué paso con el dinero que ganaste en Dallas?"
Una lagrima escapo de uno de sus ojos, pero ella pareció no notarlo. "Pague los impuestos de mi propiedad con eso."
La observo con una mezcla de sorpresa y creciente afecto. "¿Te das cuenta?" dijo despacio, "¿Qué si me hubieras dicho donde escondía Bill su programa de computadora, te hubiera dado todo lo que me hubieras pedido?" Te lo daría de todas formas, si me dejaras. "¿No te diste cuenta que Russell te hubiera pagado inmensamente?" Ella resoplo con gran indignación, y él le sonrió. "Veo que ni siquiera pensaste en esas opciones."
"Oh, sí, soy un ángel," soltó bruscamente. "Alguien me espera en casa, Eric."
Se alejo de él y se agacho debajo de una vieja silla en el porche, mientras él se quedaba de pie como un tonto incapaz de procesar cualquier cosa. Pero entonces la realidad le estrello en la cara y demando su atención.
"¡Sookie!" gritó, corriendo hacia ella.
Pero era demasiado tarde. Ella abrió la puerta y alguien de dentro de la casa la dejo fuera de combate con un objeto que no alcanzo a ver. Gruñó y sus colmillos se extendieron, mientras ella caía al piso. Corrió hacia un lado de la casa, pero se detuvo cuando el punzante y ardiente dolor de dos balas tomaban posesión de su pecho y pierna. Maldiciendo, corrió al refugio de los árboles y saco su móvil.
"¿Maestro?" Pam contesto, "¿Esta…?"
"Pam, ¿Quién está cerca a Bon Temps? Necesito saberlo ahora."
Ella reconoció su tono y dejo los rodeos. "Bueno, esta Bill. Llamo hace un rato para saber si ya estabas aquí. Creo que está yendo ahora donde Sookie. Tal vez ya esté allí."
Perfecto. Pam no se ofendería si le colgaba, no es que importara. Cerró su móvil y lo guardo en el bolsillo. Las balas ya habían salió de su cuerpo y las heridas comenzaban a curarse. Bill apareció a su lado en el preciso momento en que se abría paso hacia el porche. Se asintieron el uno al otro y Eric tiro abajo la puerta.
Con un rugido, cogió al primero que vio y le cerceno la garganta. No habría piedad para cualquiera de estos gilipollas. Con furia ciega, destrozo y desgarro varios cuerpos, difícilmente reparando en sus caras. Bill fue tan vicioso como el mismo, y el trabajo estuvo completado sin más demora. Se sorprendió al pensar que se sentía aliviado de que esta parte de la casa de Sookie no estuviera alfombrada.
Ambos se apresuraron a su lado. Ella estaba cubierta en sangre. "¿Sookie?" presiono dos dedos en su muñeca. "¿Necesitamos llevarla a un hospital?" No podía sentir nada venir de ella.
Bill busco el pulso en su cuello y le miro con alivio. "Su pulso es fuerte. Voy a voltearla."
El envió una silenciosa oración a un dios que probablemente ni siquiera existía. "¿Esta viva?"
"Si."
Eric se inclino más cerca, tratando de ver su rostro. "¿La sangre es suya?" No podía distinguir ninguna herida y con toda la sangre derramada, era difícil diferenciar el suave aroma de su dulce sangre.
"Si, algo de ella," dijo Bill mientras señalaba a un feo corte en la mejilla.
El inhalo su aroma y lo retuvo. "La suya es diferente." Nada como la aguada sangre que todavía podía saborear en su lengua.
"Si, pero de seguro ya estas lleno."
Incluso si bebiera la sangre de toda la gente de Shreveport, seguiría hambriento de la sangre de Sookie, pero ahora no había tiempo para eso. Se puso de pie y repaso el daño que causaron. "Hace mucho tiempo que no tenía sangre en cantidad." Aclaró.
"Para mí también," respondió Bill mientras se preparaba para voltear a Sookie. "Tenemos que sacarlos fuera a todos, ponerlos en el patio delantero, y limpiar la casa de Sookie."
"Por supuesto."
Se sentó al lado de ella, con la espalda contra el sofá, mientras Bill la volteaba. Sus lágrimas eran el eco de lo que su sangre le decía: dolor. Ella los observo a cada uno de ellos por turnos, parpadeando para alejar las lágrimas y ver mas claramente. Lo que les habían hecho a los atacantes no estaba ni cerca de lo merecían esos bastardos.
"¿Puedes hablar?" le pregunto gentilmente.
Ella abrió la boca para responderle, pero después sacudió la cabeza.
"Ella necesita una bebida," noto Bill, dejando su lado para traer algo.
Mechones de su cabello estaban aplastados con sudor y sangre contra su rostro, y el cuidadosamente los ordeno. Movió los dedos con cuidado sobre su lastimada piel y enmascaro la ira que sentía. Su cuerpo había sido vapuleado dos veces en una noche –primero por su propio amante, luego por los Weres. Si Bill no se estuviera interponiendo en su camino, podría darle más de su sangre. No se sorprendería si ella no quería ver nunca más a un vampiro después de una noche como esta.
Bill regreso a su lado y la levanto un poco, así podría beber el agua.
Cuando pudo hablar, ella dijo secamente, "¿Los mataron a todos?" Eric le respondió asintiendo, preguntándose como reaccionaria a la sangrienta masacre desatada en su propia casa. Pero su voz era fuerte cuando respondió con un firme, "Bien," y él no pudo evitar sonreír un poco. "¿Cuántos?" pregunto.
El y Bill miraron alrededor de la habitación, aunque fue difícil distinguir tantos cuerpos –y piezas de cuerpos- en la oscuridad.
"¿Siete?" sugirió Bill. "¿Dos en el patio delantero y cinco en la casa?"
Eric no sabía cuántos Bill bien persiguió, cazo y mato en el patio delantero, pero había definitivamente seis en la casa. "Estaba pensando en ocho," dijo.
Bill se giro hacia Sookie, "¿Por qué vinieron tras de ti de esa manera?"
Ella tomo otro trago de agua a través de su pajilla. Ya casi la había terminado. "Jerry Falcon," dijo.
"Oh. Oh, sí. Me encontré con él," Bill les dijo y su cara se oscureció como nunca Eric la había visto antes. "En el cuarto de tortura. Es el primero en mi lista."
Eric sonrio ampliamente. "Bueno, ya puedes borrarle. Alcide y Sookie dispusieron de su cuerpo en el bosque ayer."
Ayer parecía hace una semana. Desde que ellos tiraron el cuerpo de Jerry Falcon, Sookie había sido estacada y curada, casi tuvieron sexo, él le habia dado su sangre, ella había rescatado a Bill y luego este la atacó (¿Y violó?) en el maletero del coche, escaparon de una estación de combustible y ahora esto. Era suficientemente bizarro simplemente haciendo el recuento.
"¿Este Alcide lo mato, o fue Sookie?" pregunto Bill, trayendo de vuelta la atención de Eric.
"El dice que no," explico Eric. "Ellos encontraron el cuerpo en apartamento de Alcide y trazaron un plan para esconder los restos."
Bill parpadeo en desconcierto. "¿Mi Sookie escondió un cuerpo?"
"Creo que no deberias sentirte tan seguro de poder utilizar ese pronombre posesivo." Eric le dijo. No se molesto en esconder su furia de Bill. Pero ya habría tiempo para esa discusión.
"¿Dónde aprendiste ese término, Northman?"
Yo estaba hablando este idioma siglos antes que nacieras, idiota. "Tome una clase de Lenguaje como segunda lengua en la universidad comunitaria en los setentas," dijo en su lugar. Había tomado el curso, eso era verdad.
"Ella es mía," Bill dijo en voz baja y Eric le vio un poco los colmillos.
Para sorpresa y mucha satisfacción de Eric. Sookie mando a tomar aire a Bill. Con ambas manos. El solo pudo retorcerse de risa y trato de decidir que lo complacía más: el gesto o la exclamación de horror de Bill, "¡Sookie!"
Habia disfrutado riéndose, pero era hora de ponerse serios de nuevo. "Creo que ella esta diciéndonos que se pertenece a sí misma." La miro con creciente afecto, después regreso su atención a Bill y le explico su teoría acerca de que el asesinato de Jerry Falcon estaba destinado a inculpar a Alcide.
"¿Así que todo este plan estaba destinado a Alcide en vez de nosotros?" pregunto Bill, frunciendo el ceño mientras trataba de entenderlo todo.
"Difícil de suponer," admitió Eric. "Evidentemente, por lo que dijeron los asaltantes de la estación, lo que queda de la banda llamó a todos sus conocidos y los apostaron por toda la interestatal en nuestro camino de regreso. Si hubieran tenido éxito, no estarían ahora en prisión por asalto a mano armada. Y estoy seguro que es donde exactamente están ahora."
Bill evaluó el sangriento desastre a su alrededor. "Y ¿Cómo entraron aquí esos tipos?" pregunto. "¿Cómo sabían donde vivía Sookie y quien era en realidad?"
La respuesta vino a Eric mientras decía las palabras. "Ella uso su nombre real en el Club Muerto." Encontró lo ojos de Bill. "Ellos no sabían el nombre de la novia humana de Bill… no lo revelaste."
Pero Bill, como siempre el noble mártir, rehusó aceptar el pequeño reconocimiento. "No fui fiel en otros aspectos. Pensé que era lo menos que podía hacer por ella."
"Asi que lo Weres puede que no hayan sabido que era tu novia," continuo Eric, pensando un poco en ello. "Ellos solo sabían que se estaba quedando en el apartamento de Alcide cuando Jerry desapareció." Agrego después que nadie de la manada, incluido el líder de manada, creía que Alcide haya cometido el asesinato.
"Este Alcide," dijo pensativo Bill, "al parecer tiene un relación algo problemática con su novia."
"Ella está comprometida con alguien más. Ella cree que él esta atraído por Sookie." Era apropiado que un Were tuviera a una perra por novia.
"¿Y lo está?" pregunto Bill. El se veía con si de verdad no quisiera saber la respuesta. "Él tuvo el descaro de decirle a esta arpía de Debie Pelt que Sookie es buena en la cama."
"Quería ponerla celosa. El no ha dormido con Sookie." Esto lo tenía tan seguro como si fuera su propio nombre.
"Pero ella le gusta."
Eric sonrió un poco. "¿No lo hace todo el mundo?"
"Ustedes mataron a un puñado de tíos a los que no les gustaba nada." Interrumpió Sookie. "Bill ¿Cómo llegaste aquí?"
Bill les conto que había hecho un trato con Edgington –un movimiento inteligente- y que ellos le regresaron su coche. Al parecer, los Weres usaron el internet para descubrir la dirección de Sookie.
Eric sacudió la cabeza. "Estas computadores son cosas peligrosas." El disfrutaba la nueva tecnología tanto como cualquier vampiro, pero las antiguas maneras de hacer las cosas eran menos complicadas y preocupantes.
"Su cara se está hinchando," observo Bill.
Era cierto; en los últimos minutos, su mejilla se había puesto de un feo color morado, y los moretones se estaban comenzando a notar por toda su cara. Solo podía imaginar en qué estado estaba el resto de su cuerpo.
"¿Eric bien?" ella le pregunto con voz débil.
El se estiro de nuevo para alizar su cabello con la punta de sus dedos, conmovido por su preocupación. "Sanaré," le aseguro, "especialmente después de tomar tanta sangre," sus ojos repentinamente se cerraron. "¿Sookie?" murmuró.
"Bien." Dijo Bill. "Esta desmayada. Ayúdame a meterla en la cama."
"Está bien. Espera un minuto." Llamó a Fangtasia otra vez y le dijo a Pam que envíe un grupo de empleados con algunos artículos de limpieza. Pam sabía exactamente a que "artículos de limpieza" se refería.
Bill levanto a Sookie en brazos y siguió a Eric, quien iba adelante pateando cuerpos y otras extremidades fuera del camino. El encendió las luces mientras se abría paso, hasta que ambos estuvieron en la habitación de Sookie. Aunque Bill con se vio muy complacido por ello, ambos trabajaron en remover la ropa de su cuerpo, limpiar la sangre de su piel y deslizar su cuerpo en una bata de dormir, el cual estaba tan golpeado e hinchado como su rostro. Eric la cubrió hasta la barbilla con las mantas de la cama después de que Bill la recostara. Bill la arropo más apretadamente y ambos se quedaron mirándola silenciosamente.
"Sera mejor que empecemos a limpiar," Bill dijo después de un rato.
Ambos trabajaron en silencio mientras removían los cuerpos y los tiraban afuera. Aparte de una alfombra, nada más parecía arruinado o permanentemente manchado. Los empleados de Fangtasia llegaron después de poco y Eric les apunto la casa sin otra palabra. El y Bill se quedaron solos en el porche.
"¿La violaste?" pregunto Eric. "En el coche."
Un largo silencio. "Si."
El fuerte puñetazo en la mandíbula envió a Bill al suelo, pero no pronuncio ni una palabra de protesta. Eric cruzo los brazos al frente de su pecho y lo miro fijamente. "Ve a casa. Yo vere que este desastre quede arreglado."
Su gente fue rápida y sin problemas, los beneficios de mucha experiencia, y una hora después el mismo estaba de camino a Fangtasia. El amanecer estaba muy cerca, pero tenía algo más de lo que encargarse. Haría la llamada y dormiría en el refugio de emergencia de su oficina. La guía telefónica de Shreveport no incluía Bon Temps, así que abrió su portátil y busco el numero que necesitaba.
"Randy Burgess," dijo el hombre en un gruñido enojado.
"Eric Northman. Busca algo en que apuntar, Randy. Quiero que repares el camino de entrada de Sookie Stackhouse y quiero que lo hagas mañana a primera hora. No me importa a quien tengas que hacer esperar. ¿Soy claro?"
Había contratado a Randy Burgess antes, así que el tipo sabia mejor que nadie que no debía hacer preguntas. "S-si, señor."
"Usa la calidad más cara que tengas, todo el camino de entrada y que quede hermoso. No me importa cuánto cueste. Utiliza cualquier extra que gustes y envíame la factura. ¿Apuntaste todo?"
Podía escuchar los susurrantes trazos del lápiz al otro lado de la línea. "Lo tengo." Dijo Randy.
"No toques a su puerta. Ella está enferma y no quiero que sea molestada. Eso será todo."
"Me encargare de que todo se haga según sus deseos Sr. Northman." Randy estaba definitivamente despierto ahora. La promesa de dinero tendía a tener ese efecto.
Cuando despertó la noche siguiente, Pam ya estaba en su oficina. "¡Finalmente!" exclamó ella. "Cuéntame todo lo que pasó."
Tuvo que hacerlo, después le borró la sonrisa de satisfacción con las órdenes que le dio para la noche. "Ve a la casa de Sookie. Puede que sea capaz de arreglarse y lavarse ella sola, pero lo dudo. Podría necesitar la ayuda de otra mujer."
Pam boqueo. "¿Quieres que juegue con ella a la enfermera?" Él no tuvo que repetirse, porque su cara le dijo todo. Ella conocía esa cara. "Iré, maestro. ¿Algo más?"
"Bill y yo estaremos ahí a las siete. Asegúrate de que lo sepa."
Llego a la casa cuando dijo que lo haría, sorprendiéndose cuando Bubba le abrió la puerta. Sookie estaba sentada en un otomano, vistiendo un pijama rosa con bata y pantuflas del mismo color. La hinchazón de su rostro había bajado un poco, pero no tanto como le hubiera gustado. Bill estaba sentado detrás de ella, cepillándole el cabello, mientras Pam los miraba divertidos. Se imagino a sí mismo en el lugar de Bill, tocándola de manera tan intima, y descubrió que se sentía celoso. Era una emoción que apenas recordaba.
Después de que Bubba les deseara buenas noches a todos y se fuera, Eric se giro hacia Pam. "¿Qué estaba haciendo él aquí?"
Fue Sookie quien respondió. "Fue Bubba quien mato a Jerry Falcon." Escucho con satisfacción la explicación de Sookie de lo que había pasado y Pam se rio cuando termino la historia.
"Que te siguiera hasta Jackson," dijo maravillada, "cuando sus órdenes eran solo para aquí, por una noche… que siguiera sus instrucciones, sin importar nada! No es muy vampírico, pero ciertamente es un muy buen soldado."
Eric tuvo que estar de acuerdo, aunque la buena actitud militar de Bubba había interrumpido su interludio de hace dos noches. "Hubiera sido mucho mejor si le hubiera dicho a Sookie lo que había hecho y porque."
Sookie rodo lo ojos. "Si, una nota hubiera sido agradable. Cualquier cosa hubiera sido preferible que abrir ese armario y encontrar ese cuerpo atascado allí."
Pam se rio de nuevo. "¡Me imagino la cara que pusiste! ¿Tú y el Were tuvieron que esconder el cuerpo? Eso no tiene precio."
"Desearía haber sabido todo esto cuando Alcide estuvo aquí hoy." Sookie cerro lo ojos y se recostó mientras Eric y Bill absorbían esta información.
"¿Alcide Herveaux estuvo aquí?" preguntó Eric después de un rato, muy consciente de que estaba mordiendo la carnada.
"Si, trajo mi maleta," dijo ella. "Se quedo ayudándome un poco, al ver cuán golpeada estaba."
Bill había detenido su cepillado de cabello y Eric pesco a Sookie sonriéndole a Pam. También vio el guiño de Pam. Así que este sería su castigo entonces, suyo y de Bill. Aguantar cualquier cosa que estas dos mujeres estén por decir.
Fue Pam quien comenzó la diversión y los juegos. "Desempaque por ti, Sookie. ¿Dónde conseguiste esa hermosa estola de terciopelo?"
"Bueno, mi primera estola se arruido en el Club –quiero decir, en Josephine's" explico Sookie. Sonriendo de nuevo. "Alcide muy amablemente fue y compro una nueva para sorprenderme. Dijo que se sentía culpable porque la primera terminara quemada."
Eric apretó los dientes, determinado a no decir nada. El Were le dio una estola. Él le dio un nuevo camino de entrada… del cual hasta ahora no había oído decir nada.
"Tiene un gusto excelente para ser un Were. ¿Si me prestas tu vestido rojo, puedo tomar la estola también?" Pam pagaría por esto mas tarde. Contaba con ello.
"Seguro," dijo Sookie en una voz demasiado animada para su condición.
"¿No es lindo recibir regalos de hombres?"Pam suspiro. "Especialmente hombres atractivos." Sookie se rio pero no dijo nada. Pam pareció darse cuenta de que no había mas diversión que cosechar aquí, así que se puso de pie abruptamente y anuncio. "Creo que correré hasta casa a través del bosque. Me siento con ganas de experimentar la noche."
Los ojos de Sookie se ampliaron. "¿Correrás todo el camino de vuelta a Shreveport?"
"No sería la primera vez," respondió Pam encogiéndose de hombros. Ella camino algunos pasos y después de giro de nuevo. "Oh, por cierto Bill, la reina llamo a Fangtasia esta noche para saber porque te estás tardando con su pequeño encargo. Ha sido incapaz de localizarse en tu casa por varias noches, dijo."
"Le llamare después desde mi casa," dijo Bill. Había vuelto a peinar el cabello de Sookie y Eric se preguntó cuánto más podía cepillarlo antes de que empezara a caerse de su cabeza. "Ella estará complacida de saber que lo he terminado."
Durante el intercambio de Pam y Bill, Eric estuvo abriendo y cerrando los puños. Al final su temperamento saco lo mejor de él. "Casi lo pierdes todo," le dijo a Bill con un gruñido. Todo es Sookie, agrego su mente, al parecer de acuerdo consigo, y eso solo lo hizo sentir más furioso.
Pam sabiamente se fue y Sookie se veía intranquila.
Bill le fulmino con la mirada. "Si. Soy consciente de ello."
"Fuiste un tonto por regresar con esa demonio de nuevo."
"Oigan, chicos," dijo Sookie, agitando una mano entre ellos. "Estoy sentada aquí." No gracias a Bill, pensó Eric. No iba a dejarlo pasar, no ahora, y por lo visto Bill tampoco. Sookie se puso de pie. "Está bien, esperaba no tener que hacer esto, pero…" se giro hacia Bill. "Bill, rescindo tu invitación a mi casa."
Eric sonrió con felicidad real mientras los pies de Bill lo llevaban fuera de la habitación. Sookie había escogido, y le había escogido a él –al que había estado con ella en cada paso del camino.
Luego se giro hacia él y dijo su nombre en el mismo tono, y supo que se había equivocado. Ella los estaba rechazando a ambos. Exactamente como le había dicho en el coche, ella no quería formar mas parte de lo que ellos habían traído a su vida. ¿Y cómo podía culparla? Apenas presto atención a las palabras cuando la irresistible fuerza comenzó a tirar de él compeliéndole a dejar la habitación. Ella los observo a cada uno por unos segundos, lado a lado en su porche, después cerró la puerta en sus narices.
"Ahora, ambos la hemos perdido," dijo Bill.
Eric le dio la espalda a la puerta y observo el acabado del nuevo camino de entrada. Se había dicho a si mismo que no dejaría que ella escapara de él, y lo decía en serio. Cualquier parte que quedaba de su corazón, la deseaba, y no se lo negaría.
"Yo no," dijo y despego hacia el cielo.
reviews? comentarios, criticas insultos...?
Ahora si, no vamos con Eric-tan caliente de lo bueno que esta-Northman con amnesia.
Estos dias estoy libre, asi que espero poder subir la continuacion dentro de dos dias, creo. Si no, pueden enviarme a bad ass Eric para que me entierre en plata y concreto, si es él quien lo hace, hasta me llevo almohada y todo... X) De paso charlo un rato con Russell para que me susurre spoilers de la 5ta temporada de True Blood.
