Disclaimer: Desde las profundidades del un lago lleno de inferís, hemos osado revivir al último descendiente de la más antigua y pura familia mágica, un hombre que murió corrigiendo sus errores, porque un Black no debe morir…

Hi

¿Cómo están?

Hemos vuelto después de que nos tomamos un tiempo porque alguien que leía el fic nos plagio y fue muy desagradable este conflicto, ya que esta persona no ha retirado parte de nuestro anterior capítulo de su fic, y lo peor es que lo haga pasar como suyo siendo que fue nuestro trabajo. Sentimos que otras personas que han esperado la actualización del fic tuvieran que esperar debido a esta situación, una disculpa, pero no es justo que personas se crean con el derecho de adueñarse del trabajo literario de otros autores, esperemos comprendan y gracias a la persona que tuvo la amabilidad de ponernos al tanto.


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El último vástago de los Black

By

The Darkness Princess & Lady Muerte


OoOoOoOoOoO

Confesiones…

Hermione miraba el patio desde el ventanal de la Biblioteca, desde donde percibió la figura de su gran amigo, al cual le había ocultado la verdad, su estómago se escogió sintiendo como un remordimiento crecía en su interior, además de los temores que se volvían cada vez más fuertes, las cosas definitivamente no estaban bien, pero esperaba que tampoco se fueran a convertir en algo tan desastroso que desencadenara la muerte de Regulus o su encarcelamiento. Pero lo que menos deseaba y de eso estaba segura era perder a sus amigos. Antes que eso prefería confesarles su secreto, la verdadera razón por la que había utilizado magia oscura.

—Harry… —murmuró con desolación tocando el cristal.

‹‹Yo… no quería esto, no se cómo podré mirarlo a los ojos, se que debo explicarle lo que Remus no pudo hacer, pero ¿cómo?... no se si mis razones las entenderá y más cuando no es Sirius el que revivió… se que no debí hacerlo y menos en estos tiempos en los que todo el mundo mágico esta a la expectativa de los ataques del que no debe ser nombrado pero… ya no importa, ahora tengo que enfrentar las consecuencias de mis actos.››

El recuerdo del besó apareció su mente como si fuera un carrusel, dando vueltas y vueltas, atormentándola, aún podía sentir toda un torrencial de emociones perturbando su mente y ni hablar del deseo que aún corría por su cuerpo, él había despertado en ella sensaciones que desconocía. —¿Qué fue lo qué pasó?

Caminó hacia el sillón donde tiempo atrás estuviera el pelinegro recostado, se sentó y recargó su cabeza en el respaldo, dejando que su vista se perdiera en sus cavilaciones.

‹‹¿Qué diablos esta pasando conmigo? ¿Qué hice…?››

Cerró sus ojos con fuerza tratando de olvidar ese ósculo que la desconcertaba, pero eso no ocurría, el recuerdo estaba tan vivo que no se podía ignorar.

—¡Por Merlín! — se llevó las manos al rostro, sintiendo una explosión de mariposas en su estómago — Esto no me esta pasando… —estaba tan confundida, se retiró las manos de la cara, preocupándose por otro problema que tenía — esta marca… —la analizó, aún no sabía lo qué significaba el resplandor cuando estaban unidos.

—Hermione — la llamó el licántropo, asustándola ligeramente — lo siento…

—No — musitó, escondiendo su tatuaje, pero no lo suficientemente rápido como para que no lo notara el hombre.

—Dumbledore me pidió que te acompañara a tu casa — reveló, tratando de encajar las piezas del rompecabezas sobre el misterio que rodeaba al último vástago de los Black.

—Oh… si claro — respondió casi automáticamente, se levantó y avanzó unos cuantos pasos, girándose para encontrar el rostro de Remus —, gracias por poner al tanto a Harry.

—Solo hice lo que pude, no tengo toda la información de lo que sucede — confesó analizándola, era más que obvio que se encontraba afligida —. Él solo necesita tiempo para asimilarlo.

Hermione solo dejó salir un hondo suspiro, hundiéndose en sus pensamientos. Salieron de ahí con destino la casa de los Granger.

*º*º*º

En la habitación de Regulus…

El pelinegro salía de una ducha de agua fría, que no había conseguido apagar el calor que las sensaciones que aquel beso le había provocado, lo había hecho sentir tan vivo y tan vulnerable porque era débil ante sus deseos.

Se amarró la toalla y salió del cuarto de baño, se movió por la habitación hasta llegar a su cama, fue entonces que el recuerdo de la castaña convaleciente se presentó en su mente.

—¡¿Acaso no puedo sacarla de mi mente? —se preguntó ofuscado.

Se dejó caer en su cama. — No recuerdo haberme sentido así cuando besaba a otras chicas — analizó confundido —. No, esto deber ser una mala broma… —se rió pensando que estaba alucinando. Buscó una muda de ropa que había preparado su elfo, al igual que una bandeja de comida caliente en su escritorio, ahora su habitación se encontraba como la había dejado el día que había salido de su casa para cumplir su destino.

Comenzó a vestirse con movimientos mecánicos, su mente aún no terminaba de procesar lo que había hecho, pero no había cabida para eso ahora, tenía que concentrarse en la audiencia que estaba por venir.

Se colocó su camisa y se sentó en la cama, tomó el relicario entre sus manos, observándolo fijamente, de ese pequeño objeto dependía su vida. — Debo guardarte — sondeó el lugar, era lógico pensar que el primer lugar donde buscarían sería su habitación cuando supieran que estaba vivo, deambuló por la habitación hasta que la luz llegó a su cerebro.

Salió de su cuarto y entró a la habitación que era de su hermano, ahí buscó un lugar para esconderlo, pero justo cuando salía del cuarto se topó con quien menos esperaba, Harry Potter.

Harry no despegó su vista del pelinegro, su mirada demostraba la desconfianza que sentía por él, pero Regulus no se inmutó le sostuvo la mirada, irguiéndose altaneramente, caminó hacia él con paso seguro.

— Sígueme — lo pasó de largo y se encaminó hacía su habitación.

Potter se giró notando a donde se dirigía, desconfiaba de él y más al notar su comportamiento, no sabía por qué pero creía que ese chico o lo que fuese, no iba a ser como su padrino. Sin tener mucha confianza lo siguió agarrando con fuerza la varita que yacía en el bolsillo de su pantalón. Entró a su habitación reconociendo inmediatamente los colores propios de Slytherin, sin duda sus gustos eran muy diferentes a los de Sirius, pero el no había ido ahí para detalles de diseño y arte, cerró la puerta y se mantuvo con una distancia prudente del resucitado.

Regulus no era ajeno a lo que hacia Potter también lo estaba analizando. ‹‹No puedo creer que dentro de ese se encuentre el poder para derrotar al Señor Oscuro.›› Al reconocer la cicatriz en forma de rayo torció sus labios.

—¿Por qué no preguntas lo que estas pensando? — dijo con voz gruesa abotonándose la manga de la camisa en la cual tenía la marca oscura.

Harry no dejó de mirarlo con desconfianza. —¿Qué eres? ¿Qué pretendes? ¿Quién te trajo? ¿Qué clase de magia usaron? ¿Con qué fin lo hicieron? ¿Sigues siendo fiel a Voldemort? — siguió lanzando preguntas que no parecían tener efecto en Regulus, ya que él seguía manteniendo esa sonrisa torcida en su rostro.

—Mmmm… soy Regulus Arcturus Black, no soy un zombi, provengo de la más pura y antigua familia y morí hace 17 años al revelarme a las ordenes de Voldemort — manifestó sin titubeos, notando como la mirada del león se volvía más y más intensa —¿qué clase de magia?... una muy oscura que tu jamás conocerás, ¿quién me revivió? Eso no es de tu interés, lo que debe importante es Voldemort, lo cual nos une de la peor manera… Harry Potter.

El buscador no sabía cómo interpretar lo que el hermano de su padrino había dicho, sus palabras lo confundían, no podía encontrar en él algo que le dijera que era bueno o que podía confiar en él y mucho menos algún rasgo de Sirius.

—¿Voldemort?

—Si, Voldemort — afirmó caminando hacia su tocador donde se colocó gomina y loción —. ¿Acaso no eres tu el Elegido para derrotarlo? — inquirió al girarse y enfrentar sus pupilas que brillaban con furia detrás de sus lentes.

—Yo… ¿cómo sabes eso? — interrogó sin saber que responder.

—Mmm digamos que me han puesto al tanto de los hechos relevantes ¿y bien?

—No tengo porque responderte eso, además no has dicho si sigues siendo fiel a él y sin embargo portas aún su símbolo — interpeló firme.

Regulus dejó salir una risotada, por alguna razón sus palabras ahora le parecían una sarta de estupideces ¿fiel?, suspiró cansino, le indicó que tomará asiento en una silla que se encontraba al lado de su escritorio, mientras él se sentaba en el alfeizar de la ventana.

Harry obedeció de mala manera aún en contra de lo que de verdad deseaba hacer, pero había momentos en los que se tenía que suprimir los deseos por un interés mayor. Al tomar asiento se acomodó sus gafas y alzó su ceja en señal de interrogación, expectante de una respuesta, tratando de discernir las reacciones del ex Slytherin, pero una vez más Regulus se había colocado su mascara, en la que hacia unos minutos apareciera una sonrisa ahora solo había un semblante frio e inescrutable.

—Quiero dejarte en claro algo, no por ser el ahijado de mi hermano mereces mi respeto, sin embargo lo tienes por ser el Elegido, yo no soy tu enemigo y mucho menos he regresado del valle de los muertos o si tu lo prefieres del infierno para rendirle reverencias a ese miserable de Voldemort — espetó con despreció colocando una sonrisa que Harry reconoció como la del tipo que usaría Malfoy y compañía, aunque en la suya se dejaba percibir un dejo de amargura.

No sabía por qué pero por alguna razón sus palabras parecían convencerle, sin embargo su vida le había enseñado que no debía confiarse.

—Entonces ¿a qué has vuelto? — repreguntó dejando atrás un poco de tensión, pero eso no indicaba que bajaría sus defensas.

—No, no malentiendas la situación, cuando me refiero a que no he regresado para servirle a ese, es porque no lo pienso hacer y por otra parte me trajeron que es distinto — se giró para verlo notando en su expresión que no estaba para nada enterado de las acción de su amiga.

—Entonces…me dirás ¿quién te trajo o más bien qué desean de ti? — siseó con acidez.

—A su tiempo obtendrás las respuestas, por ahora solo te diré que mi objetivo es terminar con ese maldito a como de lugar, así que tu decides si confías en mi — concluyó bajándose del alfeizar y caminando hacia el desconfiado Harry.

—Mmm… desconfió de ti, sin embargo no tengo pruebas para afirmarlo, pero al parecer varios confían en ti, esperare con interés esas respuestas — comentó firme, incorporándose —, pero te estaré vigilando.

—Esta bien….

Caminó hacia la puerta, deteniéndose antes de tocar la perilla. —¿Qué tiene que ver Hermione en esto? — soltó sorprendiendo a Regulus.

—Ella… —no sabía cuál era la verdadera razón por la cual la quería proteger, pero se lo adjudicaba al hecho de que lo había revivido o eso se decía y no creía tener el derecho de decirle a Potter lo que ella había hecho — solo estuvo aquí por error, ella llegó cuando todo había pasado, eso es todo — agregó notando la preocupación en el rostro de Harry, lo cual no le gusto de cierta manera —. Es mejor que se lo preguntes…

—No me agrada que estés cerca de ella, ten cuidado con lo que haces — advirtió abriendo la puerta cuando la voz de Regulus lo detuvo.

—No son necesarias las advertencias — replicó molesto, no le gustaba nada el interés del ahijado de su hermano sobre la castaña ¿acaso de verdad el motivo para querer traer de regreso a Sirius era él?, pero prefirió alejar el tema de ella —. Dime, Voldemort… tu lo has visto, sabes de lo que es capaz ¿o no?

Potter no se molestó en girarse su cuerpo se tenso ante la pregunta, entrecerró los ojos al recordar todo lo que ese maldito le había hecho. — Lo se, me ha quitado a personas muy importantes y no pienso permitir que eso siga sucediendo así que…

—Entiendo, se lo de mi hermano — acotó sintiendo una rara punzada en el pecho, una extraña sensación de dolor recorrerlo.

Harry que no había logrado superar aquel dolor, sintió que el resentimiento lo invadía más aún al recodar aquel día en el que su padrino había caído en ese maldito velo, el día que había cambiado sobremanera su vida. — No lo sabes, no estuviste ahí, tu y él son tan diferentes… —con eso el buscador cerró la puerta dejando al ex Slytherin con un amargo sabor de boca.

*º*º*º

En Londres muggle…

Remus se había mantenido en silencio durante el viaje pero no podía dejar de lado sus sospechas, eran muchos los detalles que unían a su ex alumna con Regulus.

Por su parte Hermione se encontraba demasiado confundida, llena de sensaciones ajenas, de estados de ánimo tan extraños, inundada de un sabor amargo, con una punzada de dolor que cruzaba su pecho y estaba segura que algo le estaba pasando al último vástago de los Black.

‹‹Regulus… ¿qué esta pasando?, ¿estarás hablando con Harry?... ¡Por Merlín que no pase nada malo!››

—¿Estas bien? — cuestionó el licántropo, rompiendo el silencio.

—Eh… si — respondió escuetamente, concentrándose en lo que tenía que hacer — pronto llegaremos…

Esto no tardó mucho en suceder, en pocos minutos se encontraban frente a la puerta de la casa de los Granger.

—Mis padres deben estar trabajando, así que no tendremos que explicar el por qué estamos aquí.

—Entiendo es un lugar calmado — comentó Remus admirando el barrio.

—Remus…eh… pues…

—Si, ¿qué sucede? — cuestionó al ver el nerviosismo de su ex alumna, reflejado en la manera en que jugueteaba con sus dedos.

—Pues ¿sabes por qué me estas acompañando?, es decir, Dumbledore te dijo a qué hemos venido — indagó temerosa de la respuesta sin enfrentar las pupilas del licántropo, buscando en su bolso las llaves.

—Solo lo esencial — replicó escuetamente, no sabía cual era la respuesta que ella quería escuchar, entró a la casa después de ella, cerrando la puerta con cuidado.

—La sala esta por allá, te llevare un té — indicó escabulléndose rápidamente.

Remus la observó desaparecer, estaba peor que un hoja, temblaba, sabía que ocultaba algo, pero creía que era hora de averiguarlo, caminó lentamente hasta llegar a la habitación, observando lo cálida que era esa viviendo, algunas fotos adornaban los muros.

Minutos después apareció Hermione con una bandeja en las manos, la cual colocó en la mesa de centro.

—Gracias — musitó el licántropo, analizándola.

—Yo… iré a buscar lo que Dumbledore me pidió — informó con la intención de abandonar la habitación.

—Espera — pidió queriendo salir de dudas.

—Hermione, disculpa que te pregunte esto…pero ¿tú tuviste que ver con lo que trajo de vuelta a Regulus? — soltó dejándola de un pieza.

Abrió los ojos desmesuradamente, había escuchado bien ¿le había preguntado lo que ella creía?, sus pupilas bailaron con inseguridad, su corazón se estremeció asustada.

Lupin notó como el rostro de la leona perdía color, y su cuerpo parecía flaquear. — Siéntate, no debí… —instó ayudándola a tomar asiento en el sillón, a su lado.

—N-no yo… —agachó la cabeza, fijando su vista en la punta de sus zapatos — yo… l-lo hice — logró decirlo entre cortado.

Remus a pesar de tener la idea, se sorprendió de sobremanera, no esperaba que ella siendo una chica tan brillante se metiera con esa clase de magia, no eran actos que él creyera que Hermione pudiera llevar a cabo, pero lo que le inquietaba más era la razón que la había llevado a hacerlo.

—Nadie lo esperaría de mi ¿no? — resopló en un hilo de voz.

Se aclaró la garganta. — Hermione —pausó lo había dejado perplejo, pero él había vivido cosas peores y no tenía derecho a juzgar —, no se trata de lo que nosotros esperamos o no de ti, pero hablamos de magia muy poderosa y peligrosa, ¿sabes qué eso tiene repercusiones? —afirmó preocupado, tomando el mentón de la castaña. Haciendo que levantara su rostro enfrentándolo.

—Ya… lo sé y lo sabía en ese momento, es solo que ahora todo es tan complicado y difícil — aceptó dejando correr algunas gotas salinas que resbalaron por sus mejillas hundiéndose en la mano del licántropo.

—Tranquila, supongo que Dumbledore lo sabe todo, pero ¿por qué reviviste a Regulus? — cuestionó confundido.

Mione negó con su cabeza, sin dejara de sollozar. — Eso no debió se así, fue un error — argumentó desviando sus pupilas —, yo no lo quería revivir a él.

Remus no tardó en deducir lo que había pasado, ahora tenía todas las piezas del rompecabezas, la abrazó tratando de tranquilizarla. — Todo va estar bien — aunque la situación era demasiado delicada.

Hermione aceptó el abrazo, ahora era lo que más deseaba, se aferró a él, queriendo despertar de esa horrible pesadilla, unas cuantas lágrimas más cayeron de sus ojos antes de separarse totalmente.

Se limpió el rostro y enfrentó la mirada dorada del licántropo. — Por favor no se lo digas a nadie.

—No lo hare, tienes mi promesa ¿Regulus lo sabe? — preguntó tratando de entender ahora la actitud del moreno.

—Si… —se levantó no queriendo decir más — es mejor que vaya por lo que hemos venido — dijo incorporándose.

—Esta bien —afirmó ofreciéndole el pañuelo que había sacado de su túnica.

Hermione trató de esbozar una sonrisa, pero solo apareció en sus labios un fantasma de ella, tomó el pañuelo y salió de ahí, subiendo la escalera que conducía a las recamaras. Se limpió la cara llegando hasta su habitación, dejó salir un hondo suspiro y entró.

El ambiente familiar y cálido de su habitación la acogió rápidamente, observó todo con nostalgia, acarició algunos de sus peluches y estantes de libros, hasta que llegó a su cama, se hincó sacando de debajo de la cama un cofre, lo colocó en su cama, buscó en un cajón de su escritorio la llave, encontrándola con facilidad su cuarto siempre estaba muy bien ordenado.

Abrió el cofre sacando el libro de pasta negra con grabados extraños, pero en el centro era claro lo que decía "Nigromancia, invocaciones a los Muertos", tembló con solo pasar su dedo por la pasta más al sentir un choque de electricidad, se remangó su ropa mostrando su símbolo, esta era una de las consecuencias que sufría por hacer esa magia.

Buscó unas tijeras en su escritorio y se realizó una pequeña cortada con una mueca de malestar, acercó su dedo a la cerradura dejando que la sangre entrara en ella, el broche se abrió de inmediato, dejando ver sus páginas prohibidas. Rápidamente pasó sus hojas hasta que llegó a la que la llevó a estar en esa situación, sin perder tiempo buscó una libreta y tomó un lápiz copiando todo lo que la página decía, sus ojos se abrieron de par en par al ver el dibujo que mostraba el símbolo que portaba en su brazo, los comparó, sin duda era ese, pero no había más no decía nada sobre lo que significaba solo decía que aparecería en el brazo del ser revivido y de quien había realizado el hechizo.

—Esto no esta bien… —cerró de golpe el libro. ‹‹¿Qué hare ahora?, no dice nada sobre el símbolo.››

Caminó de un lado a otro espantada por lo que eso representaba. — No, esto no esta pasando…

*º*º*º

En el 12 de Grimmauld Place…

Regulus se encontraba aún malhumorado por el último comentario de Potter, apenas había tocado la bandeja de su desayuno, aventó la servilleta, se sentía peor que un león enjaulado y eso que se encontraba en su casa, en contraparte tenía la necesidad de llorar y no sabía por qué, esa era otra sensación que no le pertenecía.

‹‹¿Qué significa esto?... ¿Tendrá qué ver con en el símbolo en mi brazo?››

Se incorporó tenía la intención de salir, necesitaba ver a otras personas, necesitaba distraerse, sabía que no debía hacerlo ponía su vida en peligro pero eso solo lo hacia desear hacerlo con mayor intensidad.

Abrió la puerta de su habitación, apenas había dado unos pasos cuando… parpadeó un par de veces ese no era el corredor de su casa, parecía un cuarto, pero no era el suyo.

—No esto no esta pasando… —y esa no era su voz. ¿Qué demonios estaba pasando?

—Hermione ¿estas bien?, debemos irnos — se escuchó la voz de Remus.

—Si, ahora voy — respondió tomando apresuradamente el libro, guardándolo dentro de su bolsa — ¿Qué voy a hacer? Tengo que decírselo a Regulus, se que no le va a parecer, hará un gran escándalo… pero necesito que me ayude, quizás me trate peor y termine echándome en cara nuevamente que soy una inmunda sangre sucia, pero yo lo reviví debería estar más agradecido…

—Pero el beso… —distintas emociones se desataron en su interior, llegando hasta Arcturus —quizás no significó nada para él, no por eso me tratara mejor — una lagrima se deslizó por su rostro —, quizás no debió pasar, nada de que esta sucediendo debió pasar, además él no es de quien estoy enamorada, pero entonces… ¿qué significó lo qué sentí?

—Esto cada vez es peor, y quizás termine en Azkaban… y él… a él le harían algo peor, ojala su plan funcione, no puedo permitir que le hagan daño.

Escondió el cofre y salió aún atormentada de su habitación.

Regulus no podía creer lo que estaba viendo y escuchando era como si estuviera dentro de la mente de Hermione, podía sentir con claridad toda esa confusión, todo lo que estaba sintiendo.

|—Regulus, Regulus — lo sacudió Tonks al encontrarlo a mitad del corredor con la vista perdida, como si no estuviera en su cuerpo, eso la asustó logrando zarandearlo más.

—¿Qué? ¿Qué? — respondió regresando a su cuerpo, encontrándose con el pasillo y con esa chica que decía ser su sobrina, se sentía mareado, se llevó una mano a su frente, entrecerrando sus ojos.

—¿Estas bien? — preguntó asustada Nym.

—Déjame… —exclamó logrando separar los brazos de la chica, intentó avanzar pero esa sensación de vértigo, le impidió hacerlo cayendo al suelo desmayado.

—Remus, Remus — gritó pidiendo ayuda Tonks, acercándose al pelinegro.

Escuchó que alguien subía las escaleras, pero no era Remus sino Harry que miraba la escena consternado.

—¿Qué le pasó? — preguntó dudando en acercarse.

—Se desmayó, ayúdame a llevarlo a su habitación — pidió apresurada.

Harry poco convencido se acercó y la ayudó a cargarlo, pasando un brazo de Regulus por sus hombros, arrastrándolo hasta su habitación, depositándolo en su cama.

—Moja una toalla y tráela, por favor — habló la chica —. Regulus… Regulus…

Harry lo hizo pero más por Tonks que por el chico, se la entregó, notando como ella se esforzaba por despertarlo.

En ese momento llegaban a la mansión Hermione y Remus.

—Todo estará bien, le avisare a Dumbledore que ya hemos vuelto — señaló sonriéndole cálidamente.

—Si, gracias — Hermione buscó a Harry por el lugar, pero no lo encontró ni en la Sala, ni en el Estudio, ni en la Biblioteca — ¿Habrá pasado algo malo?

Se detuvo al filo de la escalinata, dudando entre subir y buscarlo en las habitaciones, quizás estaría con Regulus, por eso se había sentido inquieta y con ese sabor amargo en su boca, pero y si no estaba ahí podría estar en la habitación de Sirius, una punzada de dolor recorrió su cuerpo.

‹‹Sirius… si tan solo yo hubiera hecho bien ese hechizo, esto no estaría pasando, pero nada puedo hacer, Regulus esta aquí, pero él es tan diferente, quizás Harry nunca lo termine de aceptar, ojala pueda comprender lo que hice.››

Subió lentamente hasta llegar al corredor, estaba a punto de tocar la puerta de la habitación de Sirius cuando escuchó el alboroto proveniente de la habitación de Regulus, sin pensarlo se dirigió ahí entrando abruptamente, al verlo tendido en su cama con Tonks a su lado y Harry observando, pensó lo peor.

—¿Qué le pasó? — se acercó casi quitando a Tonks.

—Solo se desmayó — explicó la metamorfaga.

Harry frunció su entrecejo, tenía la vista fija en su amiga en sus expresiones que delataban una tremenda preocupación por el chico, lo cual se le hacia inverosímil siendo que no llevaba mucho tiempo conociéndolo, pero ella tenía una extraña conexión en todo ese asunto.

—Déjame verlo — pidió con premura logrando que Dora le cediera su lugar al lado del joven.

Hermione acarició su rostro. — Necesito las sales, creo que había en la cocina… iré por ellas — manifestó incorporándose.

—No, tu quédate… yo iré — exclamó Tonks, dejándolos solos.

—¿Dónde estabas? — interrogó Harry.

—Yo… fui con Remus a mi casa — expuso sin despegar su vista del vástago de los Black.

—Hermione ¿cuál es tu relación con él? ¿Por qué te preocupas tanto? — preguntó comenzando a sospechar.

—Yo… no es momento para eso Harry, hablaremos después — repuso sabiendo que tenía que hacerlo, pero ahora solo quería saber qué le estaba pasando a Regulus, no quería saber que su hechizo estuviese fallando, no quería ver que quizás este fuera a desaparecer.

—Pero… Hermione ¿tu…?

—Las tengo — entró a la habitación interrumpiendo la platica entre los jóvenes.

—Dámelas — pidió tomándolas de las manos de Tonks, la acercó a la nariz del ojiplata, notando como el arrugaba su nariz y se removía en su cama, abriendo los ojos, enfocando su vista en la castaña —. Regulus…

—¿Hermione? — preguntó confundido, tratando de sentarse, pero la mano de la chica en su pecho lo detuvo, regresándolo a su anterior posición.

—Solo quédate unos minutos más recostado, te desmayaste — explicó observándolo cerrar sus ojos.

—Eso creo — manifestó recordando todo lo que había vivido, había sido muy confuso —, necesito hablar contigo.

—Eh Harry, es mejor que salgamos — indicó Tonks, al escuchar las palabras del pelinegro.

—Pero… —miró a Hermione, esperando que ella le pidiera que se quedara.

—Hablaremos después Harry — aseguró mirándolo esperanzada.

Sin decir nada, simplemente cerrando sus puños con impotencia salió acompañado de Nym.

Hermione no estaba segura que quedarse a solas con él fuera lo mejor, sin embargo necesitaba contarle lo que les estaba sucediendo con el hechizo, la sensación de nerviosismo la invadió más al recordar el beso, trató de incorporarse y poner distancia entre los dos pero Regulus tomó su mano reteniéndola, logrando que a ambos los recorriera una corriente eléctrica.

—¿Qué me esta pasando? — preguntó buscando las pupilas castañas.

Mione se quedó callada, mirándolo con preocupación. — No lo sé… —levantó su mano tratando de tocar el rostro de Regulus pero él la detuvo, retirando la ropa que cubría su brazo descubriendo el símbolo.

—¿Qué significa? — interrogó bruscamente, logrando asustarla.

—No lo sé — replicó zafándose de su agarre, levantándose de la cama y dándole la espalda.

—¿No lo sabes? ¿Es consecuencia del hechizo que hiciste para revivirme? — inquirió incorporándose, deseando que ella se atreviera a mirarlo.

—No te muevas — se giró al ver su intención — y si, puede ser una de las consecuencias, por eso tienes que decirme todo lo que te suceda, se que no te gustara porque detestas que yo sea una sangre…

—No lo digas, dijiste que no querías que yo lo dijera así que tú tampoco te expreses de esa manera.

Ese comentario la sorprendió sobremanera, dejándola sentir una sensación grata que no dejó de inundarlo también.

Dibujó una tenue sonrisa. — No se lo qué nos esta pasando, pero tiene que ver con el símbolo — se sentó a su lado, observando como él subía la manga de su camisa mostrando su símbolo —, necesitamos averiguar todo lo que podamos sobre él.

—Traes el libro ¿no? — indagó enarcando su ceja.

—Si, investigue pero no sirve, solo dice que aparecerá en nuestros brazos al finalizar hechizo, debemos buscar otros libros…

—Mmmm — se levantó cavilando las posibilidades.

—No se si has sentido sensaciones y estados de animo que sabes que no son tuyos, creo que no me explico bien — espetó pensando lo tonto que se escuchaba.

Regulus de inmediato captó la idea, recordando las veces que se había sentido así. — Si… ahora lo entiendo.

—¿Lo has sentido? — inquirió interesada.

—Si, me ha inundado tu sentimentalismo, yo no suelo ser así — acotó acido, al recordar todo lo que había vivido cuando había estado en su mente, ella había dicho que estaba enamorada de alguien y él ya tenía la sospecha de quién.

—No tienes que decirlo así que yo también he sufrido con tus pesadillas — soltó haciendo que él la mirara consternado.

—¿A qué te refieres? — indagó frunciendo su ceño.

—Anoche yo también soñé como moriste, se lo del relicario y Kreacher — divulgó buscando respuestas en las profundas orbes de Regulus, notando como su rostro se ensombrecía.

—Mmmm no quiero hablar de eso — zanjó desviando su mirada, no podía creer que ella había tenido su pesadilla.

Hermione no pudo evitar sentir la necesidad de abrazarlo, de estrecharlo se veía tan vulnerable, tan abatido por su pasado y principalmente por ese hecho.

—Yo… estuve en tu mente cuando estabas en tu cuarto — confesó regresando al tema que les interesaba a los dos.

—¡¿Cómo! ¿Tú escuchaste y viste todo? — cuestionó perturbada, tratando de recordar lo que había dicho.

—Si, dijiste algo como ‹‹quizás no debió pasar, nada de que esta sucediendo debió pasar, además él no es de quien estoy enamorada… esto cada vez es peor, y quizás termine en Azkaban… y él… a él le harían algo peor, ojala su plan funcione, no puedo permitir que le hagan daño.›› — dijo censurando ciertas partes donde ella hablaba del beso, no quería ahora tratar ese tema ya que no quería pensar en lo que él había sentido, deseaba engañarse y adjudicarle todas esas sensaciones a ella.

Hermione se llevó una mano a la boca, mientras negaba con la cabeza, recordando todo lo que había dicho, incluso sus mejillas se enrojecieron.

—Debemos encontrar la forma de detenerlo — profirió al notar que la castaña no decía nada.

—Si, si… —murmuró concentrándose — necesitamos buscar libros en las librerías del callejón Knockturn.

—Lo haremos.

—Yo lo hare, tu no puedes salir — completó determinada.

—Iré, no necesito pedirte permiso además según tengo entendido ha habido ataques de mortifagos, tampoco puedes ir sola.

—Tienes razón es peligroso, esperaremos — puntualizó la castaña.

—¿Esperar? No, claro que no, yo no quiero compartir mi mente contigo.

—Si, yo tampoco — replicó molesta por la forma en que se estaba comportando.

—Tampoco quiero sentir como me miras y te arrepientes de haberme revivido porque querías revivir a mi hermano, por Potter y lo principal porque estás enamorada de él — atacó ciertamente molesto, se sentía agredido con esa situación —. pero yo no soy él.

Sus palabras fueron como el azote de un látigo para Mione. —Eres un idiota — prorrumpió dolida, encaminándose a la puerta, azotándola al salir.

—Arrrggg… odio a las mujeres — masculló llenó de furia.

Hermione dejó correr unas lágrimas, topándose con Harry en el proceso, el cual la había estado esperando cerca de la habitación, escuchando parte de la conversación, no sabía cómo sentirse, pero esa chica que parecía tan frágil y vulnerable era la que nunca le había dado la espalda, la que siempre había estado para él.

—Harry — se lanzó a sus brazos, sollozando.

Él no se sentía capaz de reclamarle, la abrazó sin decir nada, cavilando las cosas, cuando observó que Regulus salía de su habitación, lo fulminó con su mirada mandándole un claro mensaje. ‹‹No te acerques.››

—Ven — aún abrazada la hizo bajar las escaleras, alejándola del ex Slytherin.

Por su parte Regulus no podía creer lo que le había dicho, ‹‹Genial… y ahora me siento mal, esto no me esta pasando, pero ¿por qué llora?"››

—¡Maldición! — salió en busca de la chica, encontrándose con la escena de Potter y ella abrazados, pensaba acercarse pero la mirada de Harry lo detuvo, aunque él no se quedó atrás, sus ojos refulgían de molestia, no le gustaba la manera en que ese la abrazaba, tan sobre protectoramente, sus labios que se convirtieron en una línea llena de recelo, más al observar como ese se la llevaba.

Cerró sus manos con impotencia entró de nuevo a su habitación tenía los nudillos blancos por la fuerza que el estaba imprimiendo.

—Arrrggg idiota ¿qué se cree? — gruñó enojado — ¿Y por qué ella lo primero que hace es correr a brazos de ese?, se dice enamorada de mi hermano y se va con ese, además de que parte de ella lo quería revivir por él… para mi que ella con él que quiere es con ese —rabió una oleada de sentimientos encontrados lo invadió —. Entonces ¿por qué aceptó besarme?

—Demonios ¡Esto era lo último que me faltaba! — farfulló azotando las manos en el escritorio.

*º*º*º

En la Sala…

Harry se encontraba sentado con Hermione a su lado.

—¿Escuchaste todo? — preguntó limpiándose las gotas salinas.

Él se sintió mal por haberlo hecho pero sabía que si. — Solo unas cosas…

—Harry, lo siento —apenas dejó que su frase respirara fuera de sus labios.

—Explícame — pidió tratando de comprenderla.

Trató de explicarle todo lo mejor que pudo, notando la sorpresa y parte de decepción escrita en el rostro de su amigo.

—¿Por qué no me lo dijiste a mi o a Ron? — interpeló exaltado levantándose del sillón, mirándola con desesperación.

—¿Cómo les iba a decir que estaba enamorada de Sirius y qué estaba buscando la solución para el Velo? ¿Cómo les iba a decir que mi única opción era usar magia prohibida? — respondió afligida.

—No lo sé —respondió turbado, mirando el rostro compungido de su amiga.

—Ron me hubiera dicho que estaba loca, que no podía ser que estuviera enamorada de alguien mayor — agregó agitada.

—Es que es algo difícil de entender — refirió lógico.

—Harry ¿cambiarían las cosas si él que estuviera ahora aquí fuera Sirius y no su hermano? — lanzó la pregunta, sabiendo de sobra la respuesta.

Harry la miró confundido no deseaba ser cruel con ella, pero tampoco podía negar que eso era verdad. — Solo necesito tiempo para asimilarlo, no confió en él.

—Yo si y no voy a dejar que le pase nada, mañana habrá una audiencia tengo que ir o me llevaran a Azkaban, Regulus tiene un plan y Dumbledore lo apoya — añadió tranquilizándose.

—¿Qué? Quiero estar ahí, no dejare que vayas a Azkaban y menos por Regulus, además lo acusaran de ser mortifago — objetó lógico.

—No, esperemos que no — mencionó esperanzada.

—Esto es una locura — manifestó negando con su cabeza.

—Es hora de que volvamos a la Madriguera, yo tengo que volver para planear lo que sucederá mañana — se arregló lo mejor que pudo, dirigiéndose a la chimenea.

—Pero yo volveré contigo — con eso la siguió apareciendo en la casa de los Weasley.

—¡Por fin volvieron! — manifestó Molly, observándolos.

—Si, es que estuvimos en Grimmauld Place — evidenció Hermione.

—Si Dumbledore nos aviso, además de que te llegó una carta del Departamento Aplicación de la Ley Mágica — le informó Arthur, dándole la carta.

Hermione la abrió rápidamente leyendo el contenido era lo que se temía la audiencia. — Debo volver a Grimmauld Place…

—Yo la acompañare — afirmó determinado Potter.

—Entonces también iré yo —se auto invitó Ronald.

—Iré por ropa, gracias — subió rápidamente las escaleras, encontrándose en el camino con Ginny.

—Hermione, ¿dónde te has metido toda la mañana? — preguntó estudiándola.

—Solo fui a Grimmauld Place — exclamó entrando a la habitación y sacando ropa, buscando lo más formal que tenía para usar.

—¿Qué haces? — preguntó sin comprender su actitud.

—Necesito ropa no me quedare aquí esta noche, me quedare en Grimmauld Place y antes de que preguntes por qué, te diré que debo asistir a una audiencia en el Ministerio, debido a que se me acusa de que use magia prohibida — dijo tomando la ropa y metiéndola en su bolsa, después fue al baño y tomó sus cosas de aseo.

—¡¿Qué? — gritó Ginny sin poder creerlo.

—Si, te veo después y discúlpame si no me quedo a explicarte con más calma — salió y bajó las escaleras, estaba a punto de dirigirse a la chimenea. Observó como Harry hablaba con Ron, esperaba que su amigo fuera considerado.

—Hermione antes de que se vayan es mejor que coman — instó llevándola a la mesa.

OoOoOoOoOoO

Continuará...

¿Reviews? ¿Avadas? ¿Algo?

Esperamos que nos apoyen con un review…

Ahora, llegamos al momento de los agradecimientos a todas aquellas personas que nos brindan su apoyo en un review y para ayudarnos a extenderlos, tenemos aquí la presencia del menor de la dinastía de los Weasley, guardián de quidditch y por supuesto mejor amigo de Harry Potter y Hermione Granger… en chico pelirrojo de orbes celestes, ¡Ronald Weasley! — las nenas aplauden al chico que aparece detrás de una cortina, sonriendo nervioso se acerca a saludar y a recibir las hojas, rápidamente se acerca al micrófono.

—Hola chicas, ¿cómo están? por fin yo he sido elegido para estar aquí con ustedes y darles las gracias en nombre de todos los involucrados en este fic, afortunadamente a las chicas no se les ocurrió traer a alguno de los Slytherin ya que no estamos como para soportar a esas serpientes ¿no creen? Pero bueno, ahora a lo que vine, iniciemos con:

—Hola, ¿cómo estás Disastro o Veronica Kaulitz? Es un placer tenerte por aquí de nuevo, muchas gracias por tu comentario y con respecto al beso que mencionas me dijeron que te avisara que vienen más pero no me dijeron con respecto a quienes y Harry se entera de todo en esta ocasión y con respecto a tus cuestionamientos dales algo de tiempo, algunas se irán respondiendo con el tiempo, por ahora te traigo este nuevo capitulo para saber que te pareció, claro que el hecho de que yo aparezca en el mejora todo, te mando un beso y un abrazo, cuídate y te espero por Gryffindor.

—Hola Bella, que lindo nombre el tuyo, y seguramente le hace honro a tu belleza, ¿cómo estas? Gracias por tu apoyo al fic, disculpa la demora y por fin ya esta aquí el ansiado nuevo capitulo, que esperamos te guste y nos puedas dejar un review para saber que te pareció, y gracias por no enviarles ninguna maldición a las chicas, ellas hacen lo que pueden jajaja, bueno te mando un abrazo y un beso cuídate Bella.

—Hola ¿Qué tal Ann Black?, lindo nombre, muy femenino, gracias por esperar, pero por fin ya esta aquí la actualización del fic, gracias por tu opinión, esperamos volver saber de ti y que nos digas que te pareció este capitulo, por ahora me despido te mando un abrazo y un beso, cuídate.

—Hola floh black, ¿cómo estás nena? Gracias por tenerte aquí de nuevo, eres una de las seguidoras de las chicas y eso las hace felices, y claro a todos nosotros también y tienes razón, se demoran un poco en actualizar, pero no es por falta de ganas sino porque de verdad tienen vida caótica y claro que con tantos fics se les complica un poco, pero ahora ya esta aquí el nuevo capitulo y espero de verdad que te guste, por lo pronto me retiro hasta pronto nena, cuídate, besos y abrazos.

—Hola Luna lovengood, ¡eres tu…! tan famosa entre todos los que han pasado a dar los agradecimientos Remus, Sirius, Harry y los demás me han dicho que eres gran seguidora de las nenas y me daba cierta curiosidad el saber de ti, pero bueno, ahora ha sido mi turno y nena es un verdadero placer, y muchas gracias por tenerles paciencia y por no abandonarlas a pesar de que tardan un poco en actualizar, pero tu mejor que nadie sabe cuantos fics tienen y pues es un poco tardado hacer algo con tantos, pero por fin ahora esta aquí este nuevo capitulo, ojala te guste y nos dejes tu opinión, ¿de acuerdo? te mando un gran abrazo y un beso, cuídate nena.

—Hola Hay Moon Black, ¡volviste!, que felicidad, si ya te extrañábamos por aquí, gracias por el apoyo y por tu comentario, a las nenas les hace felices saber de ti, aquí tenemos el nuevo capitulo que esperamos sea de tu agrado y les puedas brindar tu opinión en un review con respecto a tus dudas, solo puedo decir que le des tiempo al fic, cada vez se pondrá más interesante, ahora me retiro pero no sin dejarte un beso y un abrazo, cuídate nena.

Hola Alana Black Potter, ¿cómo estás? Tu también has vuelto, mil gracias por no abandonar a las chicas, es importante saber que el fic es de tu agrado y que lo sigues, cada vez se pondrá mejor así que no lo dejes, por ahora te traigo la actualización y si puedes, déjanos un review para saber que te pareció, por ahora me retiro, cuídate nena, abrazos y besos.

Hola Minimara ¿cómo estás? Es un placer darte la bienvenida al fic, gracias por tus palabras de apoyo, gracias a tu review y a los de las demás chicas esta aquí el nuevo capitulo, así que espero que te agrade y nos puedas dar tu opinión en un review, por ahora me retiro, te mando un abrazo y un beso, hasta pronto, cuídate.

Por ahora eso es todo, pero también queremos agradecer a erini, Kambrin Potter, remmy-ro, Sucubos, Noelia, Ely Potter Black, Helen Kurt, chocokiss, Hermlils, choconinia y petalos-de-rosa, adolfo de la torre aguilera, ¿dónde están? Esperamos que vuelvan, se extrañan sus comentarios, también son importantes las personas que leen el fic y no dejan su comentario, ojala se animen y hagan felices a las chicas con unas palabras, también están las que han agregado al fic a favoritos y alertas, bueno eso es todo, me tengo que retirar ahora pero espero volver a estar por aquí pronto, cuídense chicas les mando abrazos y besos — con eso apagó el micrófono y regresó al lado de las chicas.

The Darkness Princess, Lady Muerte & Ronald B. Weasley