Disclaimer: nada de esto me pertenece, los personajes le pertenecen a Stephenie Meyer y la historia a LyricalKris, yo solo la traduzco.

THE ROOKIE

Capitulo dosLeón y Oveja

Era la hija de Charlie Swan.

Por supuesto, Edward había oído de todo sobre Bella Swan. Durante el mes o así que había pasado desde que Charlie se había enterado de que ella venía a vivir con él y hasta que había llegado, ni un alma en la comisaría – o probablemente en todo el pueblo de Forks – había escapado de sus felices historias. No dejaba de hablar de ella – era la viva imagen del padre orgulloso de su preciada pequeña.

No es tan pequeña, intentó asegurarle el demonio defensivo que tenía sobre su hombro.

Era defensivo porque era culpable. Era culpable porque estaba... bueno... fascinado de una forma nada razonable.

Tal vez era lo inocente y joven que parecía mientras la miraba desde el otro lado de la comisaría. El cardenal que tenía en la cara le hacía querer romper algo. Ella miraba sobre todo al suelo, mordiéndose el labio inferior mientras Emmett le hacía preguntas y ella le decía lo que sabía del hombre que había empezado a acosarla al salir del trabajo aquél día.

Tal vez fuera el enigma de su personalidad. En ese momento se veía frágil y no muy diferente a una oveja que necesitaba protección, pero Edward la había visto luchar. Había visto la ferocidad en su mirada mientras luchaba contra su atacante. Oh, era cierto que lo más probable es que hubiera perdido, pero no sin intentarlo.

James Hunter tenía la nariz sangrando y eso lo había hecho ella, y profundos arañazos en sus brazos y mejillas de cuando ella le había clavado las uñas.

Dura para ser tan joven. Solo tenía 17.

Casi 18, insistió el demonio.

Como si escuchara su monólogo interno, ella levantó la cabeza. Él no apartó la mirada lo suficientemente rápido y sus ojos se encontraron, se quedaron fijos en los del otro.

Uno, dos, tres segundos completos pasaron. Ella se sonrojó, pero aún así él no pudo apartar la mirada.

Entonces Charlie empezó a mirar sobre su hombro y Edward de repente se encontró muy interesado en su papeleo de nuevo.

Diecisiete y la hija del jefe, se recordó a sí mismo.

Tampoco es que importara, por supuesto. ¿Por qué importaría? Él no quería hacer nada que requiriera que ella fuera mayor de diecisiete y que no fuera la hija de Charlie.