Disclaimer: nada de esto me pertenece, los personajes le pertenecen a Stephenie Meyer y la historia a LyricalKris, yo solo la traduzco.
Shaolyn, había una razón para no dejar nota en el otro capitulo, jejeje
THE ROOKIE
Capitulo tres – Tentaciones
Cómo él era el novato, una vez que se pudo confiar en que Edward estaría bien solo, hizo el turno de noche en la comisaría. Tenía sentido. Emmett, Charlie y el ayudante del sheriff Richard Mark tenían familias. Edward era el chico soltero de 23 años que no tenía más responsabilidad que pagar el alquiler.
Salvo un contratiempo, Emmett tenía razón: ser policía en Forks no era muy complicado. La mayor acción que veían normalmente era un accidente de moto en la carretera y la ocasional llamada por disputa doméstica.
Así que Edward se sorprendió un poco cuando la puerta se abrió quince minutos después de empezar su turno. Levantó la mirada y se quedó en shock de nuevo cuando vio a Bella entrar en la comisaría.
— Hey, — dijo ella tímidamente, sonriendo aunque tenía la cabeza hacia abajo.
― Um, hola. El Jefe no está aquí...
Ella soltó una sonrisita de satisfacción. — Bueno, sí. Lo sé. Va a estar fuera un par de días. — Rodó los ojos, pero su expresión no era de una adolescente exasperada, sino de más de cariño y paciencia. — Me ha llevado una eternidad convencerle que de que estaba bien que se fuera. Un amigo suyo se casa. Esta es la primera vez que me ha dejado sola desde...
Sus mejillas se tiñeron de rosa y bajó la mirada.
― No puedo decir que le culpo, ― dijo Edward en voz baja.
Ella le miró por entre sus pestañas, y Edward sintió como su garganta se cerraba y su boca se secaba. Bella se aclaró la garganta y le lanzó un plato cubierto por papel de plata. ― ¿Te gusta el chocolate? ― dijo abruptamente.
Sus palabras salían tan apresuradas que Edward pestañeó, tomándose un minuto para descifrarlas antes de entender lo que había dicho.
Con un pequeño resoplido, ella lo intentó de nuevo. ― A lo que me refiero es que he estado intentando bajar aquí prácticamente todo el verano. Pero Charlie no se ha despegado de mí. Me está volviendo un poco loca. ― Le ofreció de nuevo el plato.
Él lo cogió porque parecía maleducado no hacerlo. ― Gracias, pero no tienes porqué premiarme por hacer mi trabajo.
Ella había bajado la mirada a su escritorio de nuevo. ― No era tu trabajo consolarme cuando lloré como un bebé, ― murmuró estremeciéndose. ― Siento eso. Debes de haber...
― Bella, ― interrumpió, estirando el brazo por el escritorio para poner su mano sobre la de ella antes de que pensara siquiera en moverse.
El tiempo pareció pausarse, el momento se quedó estático y la atmósfera, el aire entre ellos de repente se hizo presente, notable. Edward miró su mano sobre la de ella, notando lo suave que sentía su piel. Se quedó maravillado por un momento. La forma en que la pequeña mano de ella encajaba perfectamente en su palma reflejaba la forma en que sus cuerpos habían encajado también.
Tampoco es que hubiera notado tal cosa cuando ella había estado en peligro. Tampoco es que la imagen mental se hubiera filtrado en sus pensamientos repetidamente desde entonces.
Sus mejillas se caldearon. Pretendía absolutamente apartar la mano, pero cuando levantó la mirada y vio los ojos de ella en los de él – ensanchados pero no asustados – olvidó la razón por la que eso probablemente era inapropiado. Tragó con dificultad, intentando recordar qué había estado a punto de decir. ― No tienes que sentirte mal por eso. ― Sus dedos, sin recibir permiso de él, acariciaron brevemente la muñeca de ella.
Tomando aire para intentar calmar ese extraño y errático sentimiento que hacía que su corazón pareciera pender de un hilo, se sentó hacia atrás, concentrándose en el plato. ― Pero nunca digo no al buen chocolate. ― Hizo un esfuerzo porque su tono fuera más ligero, intentando hacer desaparecer aquél extraño y mareante efecto que se había instalado en el ambiente.
Su sonrisa se amplió instantáneamente cuando vio los brownies. No eran simples brownies, que habrían sido bastante buenos. No, estos estaban rellenos de nuez y tenían todo tipo de glaseado de nube de azúcar y frambuesa encima.
Se le hizo la boca agua.
― Dejaré de molestarte ya, ― murmuró ella, aunque cuando él levantó la mirada pudo ver que ella estaba complacida por su reacción.
― Quédate, ― dijo él rápidamente, hablando antes de poder pensar. ― El postre sabe mejor con amigos, ¿verdad? ― Hizo un gesto hacia el asiento que había frente a su escritorio, preguntándose que se creía que hacía.
La respuesta en forma de sonrisa de ella fue tímida. ― No tienes porqué aguantarme solo por ser educado.
― No soy tan educado. ― La voz de él era baja al hablar, y ella tembló visiblemente.
― Bien, ― dijo justo cuando él estaba seguro de que ella iba a salir volando por la puerta. Se sentó frente a él. ― Supongo que es mejor que volver a una casa vacía.
Con una amplia sonrisa e ignorando la ridícula satisfacción que le llenó, Edward cogió un brownie.
Hola!
Esta segunda actualización va para todos los que decís que los capitulos son tan cortos que no os saben a nada, jeje.
Espero que os haya gustado. Muchas gracias por leer, comentar y agregar la historia a alertas y favoritos.
El miercoles adelanto en el blog y el sabado actualización.
-Bells, :)
