Disclaimer: nada de esto me pertenece, los personajes le pertenecen a Stephenie Meyer y la historia a LyricalKris, yo solo la traduzco.


THE ROOKIE

Capitulo cincoLa carretera al infierno

Tres semanas más tarde, el departamento había cambiado un poco y Edward había hecho algunos turnos de día, intercalados con sus largas y solitarias noches. Estaba aliviado ya que las noches últimamente eran vacías.

No había visto a Bella en esas tres semanas.

Bueno, eso no era del todo preciso. La había visto una vez mientras conducía por el pueblo de paisano. La ruta que tomó le hizo pasar por Newton's Olympic Outfitters una tarde que sabía que ella estaba trabajando. Así que su viaje al supermercado coincidió con ella saliendo del trabajo. Ese tipo de cosas no se podían evitar.

Hicieron contacto visual mientras él pasaba en el coche, interrumpido solo cuando su compañero de trabajo y de clase, Mike Newton, chocó contra el hombro de ella para llamar su atención. Edward se había sentido irritado. No podía saber si le odiaba. La cara de ella estaba cuidadosamente inexpresiva.

Intentó decirse a sí mismo que si ella estaba muy enfadada, que si ella continuaba manteniéndose alejada, era lo mejor. Él no tenía ningún derecho ha hacer lo que había hecho. Ella estaba en el instituto, por el amor de Dios. Ella era...

La hija de su jefe.

Y cada vez que Edward miraba al otro lado de la comisaria donde el Jefe Swan estaba sentado en su escritorio, todo lo que podía ver era a Bella tumbada en él, su pelo cayendo por un lado, su expresión lasciva y sus labios seductoramente hinchados por sus besos.

― ¿Cullen?

Edward saltó un kilómetro cuando le sacaron de su ensoñación y encontró al Jefe de pie frente a su escritorio. ― ¿Sí? ― Se estremeció cuando la voz de él salió como un chillido. Se aclaró la garganta, forzándose a sí mismo a mirar a Charlie a los ojos. ― ¿Sí, señor?

Charlie levantó una ceja pero no hizo comentario alguno sobre su nerviosismo. Con suerte, lo atribuiría a haber pillado a Edward en su mundo. ― Me voy a la reserva y estoy un poco pillado de tiempo, ― empezó, su expresión un poco tímida. ― Ya sabes como es.

― Err, sí.

― Bueno, Bella necesita esto para una excursión mañana. ― Movió unos papeles que tenía en la mano. ― Yo no habré vuelto. Sé que tu turno acaba en una hora... ¿te importaría dárselo de camino a casa?

Edward dudó.

― A no ser que no vayas a casa. Si no te queda de camino...

― No. Está bien. Estaré encantado de hacerlo, señor, ― dijo Edward rápidamente, estirando el brazo para coger los papeles.

― Gracias, Cullen, ― dijo el jefe, dándole una palmada en el hombro antes de marcharse.

En cuanto Charlie salió por la puerta, Edward exhaló larga e irregularmente, golpeándose la frente contra el escritorio.

El hombre confiaba en él para acercarse a su hija, la persona más preciada para él.

La culpa dejó un mal sabor en su boca.


Hola!

Seguro que os sorprendeis por la actualización tan temprana, pero hoy por fin me he liberado de los examenes. Ahora que tengo algo más de tiempo y como la historia está traducida completa, voy a actualizar dos veces por semana.

Las actualizaciones serán los miércoles y los sábados, y habrá adelantos en el blog (el link está en mi perfil) los jueves y los domingos.

Bueno, otro capitulo cortito, pero ya avisé que en esta historia son así, quitando alguno que es un poco más largo. ¿Qué pasará cuando Edward le lleve los papeles? Mmmmm... quiero saber vuestras teorías, jeje.

Muchas gracias a todos por leer, comentar y añadir la historia a alertas y favoritos.

Nos vemos en la próxima actualización.

-Bells, :)