Disclaimer: nada de esto me pertenece, los personajes le pertenecen a Stephenie Meyer y la historia a LyricalKris, yo solo la traduzco.
THE ROOKIE
Capitulo ocho – Mentiras por omisión
Había una parte mala en que su novia le visitara esas noches en que Edward se encontraba en el turno de noche. Cuando después se sentaba en su mesa en el turno de día, le costaba concentrarse.
Por supuesto, eso también tuviera que ver con el hecho de que la cabeza de Edward no dejaba de ir a dos noches antes, cuando Bella se deslizó de su regazo y se colocó bajo su mesa.
Su memoria reprodujo la escena. Ella le miró por debajo de esas largas pestañas suyas, y fue la cosa más erótica que Edward había visto – sus grandes ojos marrones fijos en los de él, sus labios envueltos alrededor de su polla...
― ¡Hey, Cullen!
Edward saltó un kilómetro cuando encontró a Emmett frente a él. ― Tienes papeleo que hacer, novato, ― dijo Emmett, soltando un montón en su mesa.
― Suena divertido, ― dijo Edward sarcásticamente, intentando limpiar las telarañas de su cabeza y volver a meterse en el trabajo. Mirando el tamaño del montón, Edward cogió su café.
― Y... ¿quién es ella?
Edward se atragantó con el café. ― ¿Qué? ― consiguió decir entre toses.
Emmett rio. ― Oh, vamos. Esto es Forks. Es casi el único trabajo como detective que tengo y me lo estás poniendo muy fácil.
Aclarándose la garganta, Edward empezó a revisar el papeleo. ― No sé de qué estás hablando.
― Oh, así que esas tenemos, ¿eh?
Claramente, Emmett no iba a rendirse fácilmente. ― De todas formas, ¿por qué te importa?
― Bueno, Cullen, lo triste es que probablemente no esperaba que te pusieras tan nervioso por ello. ― Emmett se sentó al borde de su mesa, acariciándose la barbilla como si fuera Sherlock Holmes. ― Eso me dice que tienes un secreto.
Se podía decir que cantó la última parte. Edward entrecerró los ojos. ― Suenas como un niño de cuarto.
― Y tú todavía no lo has negado. ― Emmett le estudió con detenimiento. ― Así que, ¿quién es la chica afortunada? ― Levantó una ceja. ― ¿O es un chico?
Edward rodó los ojos. ― ¿Vas a dejarlo? ― Sabía que no se hacía ningún bien a sí mismo agitándose tanto.
Esa era la parte que no le gustaba de lo que estaba haciendo con Bella – los rodeos. Las mentiras por omisión. Definitivamente, no se avergonzaba de salir con ella. Más bien deseaba poder gritarlo desde los tejados.
Se había probado a sí mismo ante Charlie, ¿no? Trabajaba duro y nunca se quejaba. Además haría cualquier cosa por Bella, absolutamente cualquier cosa. La adoraba. La amaba.
¿Tan remota era la posibilidad de que a Charlie le pareciera bien que Edward fuera el novio de su hija?
Llegados a un punto, cambiaron de puntos de vista. Él se preguntaba si era buena idea decírselo a Charlie. Bella no estaba muy segura.
― Tal vez no hasta que termine el curso, ― dijo ella. ― Al menos hasta que haya tenido respuesta de las universidades en las que he pedido plaza. Así no podrá pensar que renuncio a ir a la universidad. De otra manera, simplemente va a verse a sí mismo con mi madre una y otra vez.
― Wow, ― murmuró Emmett, leyendo su expresión enfermiza. ― Así que es así de malo.
Edward levantó un poco la mirada. ― Es así de complicado, ― corrigió. No importaba qué, no podía llamar mala a su relación con Bella.
Hola!
Un capitulo sin mucha acción, pero nos acercamos al final, así que en cualquier momento... esperad lo peor... o lo mejor, quien sabe...
Espero que os haya gustado. Muchas gracias por leer, comentar y añadir la historia a vuestras alertas y favoritos.
- Bells, :)
PD.: En un momento subo el adelanto del capitulo 9 en el blog...
