Disclaimer: Hetalia y los personajes no me pertenecen, blablablá, la historia sí, blablablá... Lo de siempre.

Sucesos históricos relacionados con este fic: ¡Ninguno!

Parejas: FrUK (obviamente) y ¡USUK! Lo pidieron, lo tienen.

N/A: ¡Ciao a tutti! Bueno, estuve medio desanimada esta semana, por algunas cuestiones de mínima importancia... Pero todo mejoró al final, con mi cumpleaños y todo eso. En fin, parece que no me gusta mucho este fic porque una vez lo empecé, lo dejé por 2 meses, lo seguí y no me gustaba el comienzo. Tan simple como eso.

Dedicatorias: Bueno, las de siempre, a Luli; a MPaRu; y a todos ustedes.

Advertencia: Cachetadas. Angst. Patético, pero amo este capi.


Arthur se levantó a las 10 de la mañana, se peinó y se preparó. Hacía una semana que estaba "viviendo" con Alfred, y no estaba tan mal, era bastante cómodo, y se sentía seguro.

Cuando abrió la puerta, lo recordó: no tenía trabajo por una semana, Lovino se iría a Italia. Bueno, por lo menos podría pasar más tiempo con Fr-

Oh.

Claro.

Al británico le dio una punzada en el corazón. ¿Se había pasado con irse de la casa? No, Francis lo había engañado. Pero… ¿y si era un malentendido? Bueno, claro, entonces el idiota debería de haberle dado una explicación, o por lo menos, debería haberlo buscado, llamado, mensajeado… Pero no, no había hecho nada. De todos modos, a él no le importaba lo que pasara con el francés… ¿O sí?

Sí, sí le importaba, pero no iba a decírselo a nadie. Apenas iba a admitírselo para sus adentros. Nada más que eso.

Arthur estaba inundado en sus pensamientos, cuando de repente sintió unos cálidos brazos que le rodeaban el cuello.

-¡Arthur, my sweet honey! ¿Qué haces despierto a estas horas? – preguntó Alfred, bostezando, pero sin soltarlo.

-¡Suéltame, you git! – gritó el mayor, empujándolo, obviamente sin resultado – Es que pensé que hoy tenía trabajo, pero parece que Lovino se ha ido a Italia a ver a Veneciano… Así que estoy libre.

-Oh, bien… Bueno, como es tu primer día entero y calmado aquí, ¿por qué no me tomo el día libre y descansamos?

-¿A-Are you sure? ¿No debes ir a trabajar? – dudó el británico. No quería molestar al americano con su trabajo, al fin y al cabo era quien estaba cuidando de él… por tiempo indefinido.

-No, mi jefe me dijo que podía tomarme un día cuando quisiera - mintió Alfred – así que lo llamaré y le avisaré.

El menor se levantó, tomó su teléfono y se fue a la habitación. Mientras tanto, el mayor terminó su café y fue a comprar lo necesario para el almuerzo.

.

Una hora después, Arhur volvió con varias bolsas de supermercado. Las dejó en la cocina, ordenadas sobre la mesada.

-¿Alfred? ¿Dónde estás? – gritó, sin elevar demasiado la voz. Buscó en el living, en toda la cocina, en el baño, en el balcón… Finalmente llegó al dormitorio. - ¿Alf-…?

Oh.

Alfred se encontraba en la cama, completamente dormido, con el celular en la mano y un papel en la otra. El británico, con mucho cuidado de no despertarlo, tomó la nota que, al parecer, estaba llena de lágrimas del menor. Se impresionó cuando vio que iba dirigida a él:

"Querido Arthur:

No sé cómo decirte esto, no tengo el valor suficiente como para decírtelo en persona, por lo tanto opté por escribirlo. Te amo. Y no puedo evitarlo. Sí, sé que escribiendo esto no conseguiré que seamos nada, debido a que tú tienes una especie de… relación con Francis, pero por lo menos quiero tener mis sentimientos claros. Hacia ti, y hacia mí también. No, no quiero que dejes de estar con Francis para estar conmigo, porque no sería justo para ti. Pero tampoco quiero que, por declararme, dejemos de ser amigos. Solamente quería dejártelo claro. Si quieres irte, porque leíste esto y no me quieres ver, no te preocupes. Si no te veo, sabré que te afectó. Pero nunca me perdonaré el haber pensado en ti como algo más que amigos. Hasta siempre, o hasta nunca, lo dejo en tus manos.

Alfred Jones"

Lágrimas comenzaron a brotar de los ojos del mayor. ¿Por qué? ¿Por qué siempre tenía que lastimar a los que estaban a su alrededor, a sus amigos, a su familia…? Observó a Alfred. Por el estado en el que estaba tanto su cara como la almohada, se había dormido llorando. Intentando no hacer ruido, Arthur se paró para irse del cuarto, pero no pudo ni pararse por la debilidad de su propio llanto. Se tiró al piso y, abrazando sus rodillas y apoyado sobre la puerta, se descontroló y lloró a gritos sin más. Y es que un poco de sensibilidad no le haría daño.

Por el ruido, el americano despertó. Un poco mareado, se paró y observó al británico, quien en ese momento ya estaba en pánico total. Se agachó, quedando a la misma altura del mayor, y lo abrazó.

-Así que… leíste… la carta – dijo Alfred en un suspiro, intentando controlarse, sin mucho éxito.

-Y-yesBut.. ¿Why? ¿Why do you love me? – preguntó Arthur, bastante más calmado, ya había dejado de llorar pero estaba un poco tenso

-I… I… don't know… But… I love you… - el menor soltó a su compañero, para mirarlo a la cara. Ésta expresaba curiosidad, miedo, sorpresa. Se acercó a sus labios, para unirse a él en un beso pero…

¡Paf!

-¿¡Quién te has creído para querer besarme, you bloody wanker!? – gritó el mayor, furioso, descontrolado.

-Y-yo… pensé que… - Alfred intentó hablar, pero estaba aterrado por los gritos del otro.

-¡NO! ¡NO! ¡TÚ SABES QUE YO AMO A FRANCIS, Y NO TENGO PROBLEMA EN DECIRLO! – A estas alturas, Arthur estaba llorando, esta vez de rabia, mientras golpeaba la pared con el puño, haciéndose un daño considerable – ¡NO PUEDES SIMPLEMENTE APROVECHAR QUE ESTAMOS PELEADOS PARA BESARME!

-A-Arthur… Please… Stop… - dijo el menor en un susurro.

-¡NO PARO NADA! ¡ME LARGO! – Y dicho esto, el británico tomó sus maletas, que estaban armadas, y se largó, cerrando la puerta detrás de él.

El americano no sabía cómo reaccionar. Se quedó ahí, sentado sobre la pared de su habitación, intentando darle un orden mental a lo que acababa de ocurrir, sollozando.

-¡Bullshit! – gritó Alfred, en un ataque de rabia - ¡I'm an idiot! ¡Bullshit! – miró por la ventana, a ver si lo veía – ¡Y encima está lloviendo!

Pero no podía detenerlo. Cuando Arthur gritaba de esa manera, había que dejarlo calmarse solo. Y eso haría. Lo esperaría toda su vida si fuera necesario.


D'awwwwwwwwwwww~ ¿No es una ternurita?

En fin, dejen algún review, porfas. Me hace muy feliz saber que leen este fic.