Disclaimer: nada de esto me pertenece, los personajes le pertenecen a Stephenie Meyer y la historia a LyricalKris, yo solo la traduzco.
THE ROOKIE
Capitulo once – Viernes por la noche
Ver a Bella sintiendo placer era algo de lo que Edward nunca se cansaría.
Le encantaba desnudarla lentamente. Cada centímetro de piel expuesta era un territorio que él quería explorar hasta le mínimo detalle. Tenía una marca de nacimiento sobre la rodilla que le fascinaba. El tobillo era un lugar en particular donde tenía cosquillas.
Su piel se ponía rosa cuando él la devoraba con los ojos, removía el cuerpo bajo su mirada fija, respondiendo incluso a su hambrienta expresión. No hacía falta que la tocara para hacerla retorcerse, pero quería hacerlo. Santo cielo, nunca tenía suficiente. Rozar su estómago ligeramente con sus dedos haría que se le retorcieran los dedos de los pies. Cuando su mano se cernía sobre su sexo, provocando, ella se mordía el labio.
Siempre el león y la oveja, el demonio y el ángel a la vez, se sonrojó tímida por la atrevida mirada de él mientras usaba el suave lado de su pie para devolverle la provocación, pasándolo por el interior de su pierna antes de acariciarle la polla.
Que encantadora criatura era ella.
Y los sonidos que hacía.
Primero eran pequeños gemidos, suaves suspiros y gimoteos que se quedaban en el fondo de su garganta, todavía inhibida y tímida por su deseo. La miró mientras sus dedos la exploraban, vio su cabeza echarse hacia atrás, sus labios abrirse. Lentamente, mientras la tocaba, sus pequeños gemidos se hicieron más fuertes, lascivos, completamente salvajes. Su piel cambió de suave rosa a un brillante rojo. Los dedos de ella en su pelo, en su espalda, cambiaron de suaves caricias a necesitados tirones y pequeñas marcas en forma de media luna en su piel.
Ella murmuró su nombre entré un montón de palabras murmuradas: sí, ahí, oh, oh, oh.
Y cuando estuvo completamente deshecha, echó la cabeza atrás y gritó su nombre como una súplica y la respuesta todo en uno. Su susurro de ― Te amo ― fue un suspiro entre gemidos, y le besó con la boca abierta – una mariposa moviendo las alas contra sus labios.
― Eres tan hermosa, ― murmuró, dejando besos sobre el puente de su nariz hasta sus mejillas. Pasó las puntas de los dedos sobre sus labios. Ella sacó la lengua y tomó los dedos en su boca, succionando ligeramente, con sus ojos de dormitorio fijos en los de él. Edward gimió. Porqué la imagen era tan erótica, él no lo sabía, pero su hambre por ella se intensificó.
― Te deseo, Bella, ― gimió. ― Te necesito.
No era ni de lejos la primera vez que lo pensaba en los meses que llevaban juntos, pero era la primera vez que ponía palabras a su deseo, que dejaba que su voz se oyera. El cuerpo de ella era cálido y perfecto contra el de él. No haría falta nada, solo un movimiento de su caderas para estar dentro de ella.
Con expresión tierna, Bella ahuecó la mano en su mejilla. ― Soy tuya, ― dijo en voz baja, abriendo más las piernas seductoramente.
Edward cerró los ojos, bajando la cabeza y besándola suavemente, lentamente, intentando obligarse a pensar – aunque no quisiera. Cada célula de su cuerpo la llamaba. Era algo natural. Un instinto.
Abriendo los ojos, la miró.
Ella estaba completamente calmada, serena.
Quitaba el aliento.
― Te amo, ― dijo él.
― Yo también te amo. ― Ella le pasó los dedos por el pelo.
No había nada más a lo que esperar. Estaba seguro del amor de ella por él. Eso solo era una expresión más de lo que sentían el uno por el otro, una unión física. Y era correcto. Correcto para ellos y correcto en el tiempo. El mundo se había condensado y consolidado, y no había nada fuera de esa cama.
Así que Edward cedió. Cedió y se hundió en ella, suave y lentamente. Se sintió mal, porque para él se sintió mejor que llegar al hogar. Era confort y un exquisito éxtasis todo en uno. Encajaba perfectamente en ella y la forma en que su calor le envolvía era una experiencia de otro mundo – no porque ella fuera buena, sino porque era ella.
Ella cerró los ojos con fuerza un momento, y sus dedos se engancharon a los hombros de él. Su cuerpo, inmovilizado debajo de él, se tensó; fue una sensación increíble para él pero, de nuevo, se sintió mal. Sabía que ella estaba sufriendo.
Estaba impresionado... impresionado y orgulloso, y muy feliz porque esa preciosa, fascinante e increíble criatura le hubiera elegido para su primera vez y, si él tenía algo que decir en el tema, sería el único.
Un momento después, soltó el aliento temblorosamente y soltó su agarre, reajustándose para poder mirarle. Levantando la pierna alrededor de la cintura de él, le tomó más profundamente, y Edward gimió. Empezó a moverse dentro de ella y ella levantó las caderas para encontrarse con las de él.
Tan bueno. Demasiado bueno. Casi demasiado para manejarlo.
Bella le besó, un beso dulce, y él sintió el cálido aliento de ella en sus labios. Él murmuró cosas sin sentido contra su piel, diciéndole lo increíble que era, cómo estaba hecha para él y él para ella.
Cuando quedó saciado, descansó la cabeza en el pecho de ella y se deleitó con la calidez de su piel y el olor de su unión. Suspiró feliz y pasó la punta de la nariz por un lado del cuello de ella, dejando ocasionalmente un beso en su piel.
― ¿Cómo estás? ― preguntó un momento después, con voz ronca.
Ella le sonrió satisfecha. ― Profanada, ― dijo con un suspiro dramático. ― Con la virginidad arrancada. Desflorada. ― Pasó los dedos por el pelo de él. ― Supongo que ya no soy inocente.
Todo eso en una voz baja y seductora que le hizo querer tomarla una vez más.
Envolviendo los brazos a su alrededor, rodó para que ella estuviera tumbada sobre él y tomó su cara entre sus manos, besándola audiblemente. ― Tú, mi pequeña pícara, nunca has sido inocente. No intentes hacérmelo creer.
Bella sonrió ampliamente. Era una gran visión con sus mejillas teñidas de rosa, su loco pelo, y la mirada que le decía exactamente cuanto le amaba.
― Te amo, Bella, ― murmuró, acariciándole la cara con adoración.
― Lo sé. Yo también te amo.
Hola!
Ahora sí que sí, Edward ha desflorado a Bella. ¿Qué os ha parecido su primera vez? Y, lo más importante, ¿qué sucederá la mañana siguiente?
Mañana subiré un adelanto del próximo capitulo en el blog.
Muchas gracias por leer, comentar y añadir la historia a alertas y favoritos.
-Bells, :)
