Notas: No quiero violar ningún derecho de autor solo hacer un fanfic.
Aviso: este fic tiene la categoría de "M" por contener escenas un tanto subidas de tono además de violencia.
Una Vida.
Un pequeño detalle.
Por: Luna "El Sol Nocturno"
Abandono la reunión verdaderamente molesto, sabía bien que el nuevo juego instaurado desde que Amelia estaba en su retiro era retenerle todo lo que se podía en sus distintos deberes: bien fuese rediscutiendo los puntos de un acuerdo o con preguntas absurdas sobre el estado de Su Alteza Real la Princesa Heredera. Ignoró a varios embajadores que trataron de alcanzarle sin éxito y atravesó la arcada que conducía a los aposentos de la Familia Real y al Nido del Fénix, a su espalda escucho el inconfundible sonido de dos guadañas chocando entre si y eso le hizo regodearse en el conocimiento de que en breve estaría con Amelia, aceleró usando su quimérica velocidad.
En cuanto abrió las talladas puertas una espada de madera chocó contra su estomago, como era de esperar se partió pero eso no detuvo al espadachín.
-Es demasiado fuerte-dijo poniéndose en guardia.
-Quizás esto funcione ¡Bola de fuego!-grito una niña desde detrás del nido de Ignus.
Zelgadiss ni se aparto, se limitó a esperar a que la incandescente bola le diese de lleno, sabedor de que la madre jamás fallaba y que la pequeña había empezado a cogerle el truco con la práctica, pero en vez de eso una pelota roja le golpeo en la cara; abrió los ojos empezando a estar un poco cansado por los golpes pero la luminosa sonrisa de su compañera le hizo meterse en el juego.
-No desesperéis mis valientes paladines-dijo levantando una mano y apoyando la otra en la cadera-, la fuerza de la Justicia le hará comprender que…
Usando de nuevo su velocidad y cargándola en brazos se adentro en los pabellones hasta alcanzar sus cuartos, bloqueo la puerta con su propio peso antes de besarla con abierta necesidad; la Princesa le abrazó antes de meter los dedos entre el pelo y cogerle de las puntas de sus orejas con los dedos.
-Te atrape-jadeo riendo.
-Creo que eso ocurrió hace mucho tiempo-susurró pasando la nariz por la piel de la muñeca- ¿Qué haces aquí con ellos?
-Lina y Gaudy han ido a un pueblo donde corren los rumores de que hay una espada de luz, no estarán fuera más allá de unos días y me pidieron que los cuidara.
-No podrás salir de aquí-inquirió recordándola que aún estaba de retiro.
-No pasa nada, además, Ignus ha ido a buscar a Islandri para comprobar porque llevo varios días con malestar.
-No es ni necesario-dijo con una sonrisa, la dejo en uno de los sillones antes de encaminarse al vestidor-pero si prefieres que lo haga Islandri…
-Prefiero estar completamente segura antes de darte la noticia-bromeó con varias carcajadas ante lo que significaba la última frase.
-¿Ha terminado ya el secuestro?-dijo una voz desde fuera.
Abrió la puerta, en el momento en que abrazaba a la Suma Sacerdotisa de Cephid para recibirla una luz azul salió del cuerpo de la Princesa e hizo que Islandri aterrizara en el lago, Amelia se apartó de la luz pero cuando esta comenzó a seguirla una hoja de acero se interpuso y apenas un parpadeo después el sólido cuerpo del antiguo mercenario apareció ante ella haciéndola retroceder hacia el centro de la habitación.
"El dijo que te protegiera ¿Por qué no me lo permite ahora?"
-¿Quién es él?-dejo escapar desde detrás de la azulada espalda.
"El mago que me invoco"
Zelgadis apretó el agarre sobre la empuñadura, que tuviera conocimiento solo había invocado dos cosas en su vida: a Lina por necesidad y a un Djinn para proteger a un niño, antes de poder detenerla la joven se asomo un poco más tras él y entonces la luz se definió.
"Me pediste que la protegiera de todo Mal y eso es lo que hago"
La quimera se relajo visiblemente al reconocer la forma de orejas puntiagudas, cuerpo andrógino y larga cola como el Djinn invocado.
-¿Por qué has evitado que la Suma Sacerdotisa averiguara la causa del cansancio de Amelia?
"Porque lo pasaría Mal"
-Solo miraría si el cansancio estaría producido por un embarazo-dijo escurriéndose el agua del pelo, lanzó una mirada furibunda desde la puerta al Djinn.
"No lo está"-enseño unos diminutos pero afilados dientes en su dirección-", el Amo me encomendó la tarea de protegerla de todo Mal y por eso evito que se quede embarazada."
-¿Acaso puedes ver el futuro?
"No, pero he protegido a suficientes mujeres embarazadas para saber que lo pasan Mal"
-¿Y si yo quiero quedarme embarazada?
"¿Deseáis sufrir Protegida?"-se acerco a ella con lo que se podría definir como dulzura, con un respeto reverencial.
-Se que lo pasare… bueno, sé que tendré molestias pero deseo pasar por ellas.
"Amo, tendremos que hacer un contrato nuevo si Protegida quiere quedarse embarazada y mi cometido es protegerla como antes"
El mago bajo la espada con una sospecha todavía más aclarada en mente, sin dejar de mirar al Djinn habló-Cancelo el contrato, pero solo con ella. El niño debe permanecer tan protegido como siempre-una marca en la frente de la Princesa brillo extinguiéndose casi al momento.
"¿Y bien Hechicero?"
-Quiero que la protejas, que evites que el embarazo sea interrumpido antes de tiempo y de cualquiera que quiera evitarlo.
"Sí, Amo"
La escena que se produjo cinco años antes volvió a repetirse, el Djinn volvió a rodearla y con un beso en su frente se desvaneció; la Suma Sacerdotisa se dejo caer en uno de los sillones con un sonido a mojado que la hizo sonrojar después observo como la quimera dejaba la espada encima de la chimenea y se iba al vestidor a terminar de cambiarse. La Princesa solo se sentó.
-Creo que tras este pequeño detalle no será necesario mirar lo del cansancio.
La joven sacerdotisa simplemente extendió las manos para que la otra mujer se las estrechara, con un suspiro lo hizo y se concentro en la cambiante y excitada energía de la heredera al trono.
-U-N-A-V-I-D-A-
-Ignus-llamó. El fénix apareció posándose encima de las puertas de uno de los armarios en completo silencio.
-Lo sé todo. La protegerá siempre y no permitirá que…
-Eso lo sé yo también, y se porque está causado el cansancio de Amelia-cortó-, Lina puso un hechizo de fertilidad bajo la cama y el Djinn ha estado drenándola para poder luchar contra ello.
-Podría haberla matado-advirtió.
-Lina no tenía porque haberlo puesto, eso para empezar-paso la corta túnica por la cabeza y se puso el cinturón sujetándola-. Cierra el portal.
-¿Seguro?-ladeó el rostro, si pedía eso era porque no pensaba volver a jugar al escondite con la Corte.
El Portador solo asintió-Si el Djinn está protegiéndola no necesitamos estar en casa de Lina, y muy posiblemente el seguir descansando como ordenó el médico se acabe.
-No sabías que el Djinn tendría esa… lógica. Ya está solucionado, y mirándolo por el lado bueno por lo menos Amelia ha tenido unas vacaciones.
-¡Pero la he hecho sufrir innecesariamente!-estalló, quería tener algo normal con ella, unos inicios para su familia normales y en vez de eso había metido la pata durante cinco años.
-Puede que ahora seas un maestro con el Aghen-reprendió el ave con suavidad-, pero hace cinco años no. No te culpes por algo que no sabias y a lo que has puesto remedio, de forma muy elegante por cierto.
Zelgadiss reprimió las ganas de golpear algo cuando el fénix se fue, escuchó varios murmullos en la sala y voces infantiles excitadas por lo que supo que el par de paladines ya estaban de vuelta, se ajusto los mitones por mera costumbre y salió. Amelia e Islandri estaban hablando tranquilamente mientras se despedían y los niños únicamente disfrutaban de un refrigerio servido por Laila delante de la chimenea; cuando salió corrieron hacia él parándose delante.
-Sentimos los golpes.
Levantó una pétrea ceja por toda contestación. Eran verdaderos hijos de sus padres, tan lanzados como Lina en el ataque y tan preocupados como Gaudy al golpear al que no debían-Solo era un juego ¿Por qué debería sentirme molesto?
-Te golpee con la pelota en la cabeza-susurró la niña llevándose las manos a la parte de atrás del cuerpo y bajando la mirada.
Les gustaba estar con la quimera, era bastante serio pero al mismo tiempo lo suficientemente divertido como para tener un nuevo compañero de juegos, bastante mas resistente que los demás niños del pueblo donde vivían; además les había enseñado a controlar parte de su poder con la ventaja de que su habitación no sufría tantos desperfectos y de que cierto mazoku con pelo morado ya no intentaba acercarse a ellos, conocer el La-Tilt tenia sus ventajas.
-No paso nada, si hubiera sido una bola de fuego de verdad sí estaría molesto-les revolvió el cabello y se dejo caer en la silla del escritorio.
Al momento Laila dejó una taza de aromático café cerca de su mano y deslizó un pequeño pergamino debajo. Ahora que por fin podía sacar un provecho más que bienvenido a sus habilidades como mercenaria no perdía la oportunidad de enterarse de todos los cotilleos que corrían entre el servicio sobre ellos, y ponerlos en su conocimiento; eso les evitaba sustos innecesarios y contar con la ventaja de poder reaccionar a tiempo en ciertas situaciones. Ignus apareció dándoles un entretenimiento extra a los niños al contarles historias sobre las batallas de Cephid contra Shabranigdu, la princesa se acerco para sentarse en el sofá lista para escuchar pero la sujeto de una muñeca y la hizo ponerse sobre su regazo.
-Lo siento-murmuró metiendo el rostro en el oscuro pelo.
Amelia sonrió y paso una mano por la mejilla del mago- Sé que estabas muy ocupado y por eso no has podido…
-No es eso-cortó rozando por el cuello-, sino a lo que ha pasado antes.
-Si te refieres al Djinn no tenias forma de saberlo.
Suspiró cansado de esa lógica no tan absurda pero si repetitiva, aunque bien mirado todos tenían razón al decirle que hace cinco años no tenía más que un conocimiento limitado de Aghen, ahora por el contrario era capaz de hacer cosas que su abuelo jamás habría podido hacer y que él jamás habría imaginado. Como que nunca se habría imaginado encontrarse dando las gracias por haber sido esclavo de Rezo y debido a todo ello terminar donde estaba: formando parte de una de las familias más importantes de los reinos del interior de la barrera.
-¿Crees que esta noche podre abusar un poco de ti?
Sonrió divertido por la petición y por el profundo sonrojo que había aparecido en las femeninas mejillas; no estaba cansado, sólo saturado por todo lo que había pasado a lo largo del día y por lo ocurrido hace sólo unos minutos. De los dos él era el que tenía una resistencia sobrehumana y no necesitaba dormir con demasiada frecuencia, aunque eso no evitaba que se limitara a pasar el tiempo de sueño de ella observándola dormir.
-No sé si dejarte-meditó regocijándose al verla parpadear mientras evitaba poner una expresión que demostrara su tristeza antes esa respuesta-, eres una paladina de la Justicia y yo un ser del Mal… quizá deba mostraros lo malvado que puedo llegar a ser.
Amelia dejo escapar una carcajada. Conocía de primera mano lo doloroso que podía resultar el que le recordaran su pasado, pero también reconocía que cuando se ponía juguetón no podía evitar meterse en el papel del "malo"; le besó y se apretó un poco mas contra el fresco cuerpo.
-Socorro-murmuró siguiéndole el juego.
Los musculados brazos se enroscaron en su cintura deteniendo cualquier tipo de movimiento de huida, el suave carraspeo del fénix le hizo recordar que había niños delante pero eso no detuvo el que la besara; sólo sirvió para que se tomara las cosas con más calma.
-¡Amelia!
El grito le hizo soltarla, no por la entonación de alegría que tenia sino más bien por la voz que lo hacía. La joven se bajo de su regazo y se acercó al Rey de Seilloon, su suegro, para recibir un abrazo y una reprimenda por no haber avisado de que estaba en palacio, una palma enorme le golpeo en el hombro en el gesto habitual y asintió en reconocimiento.
-U-N-A-V-I-D-A-
-¿Cómo que no había nadie en la casa?-levantó la vista repentinamente interesado en las noticias que traía el soldado.
-El lugar estaba asegurado y cerrado, Alteza-explicó el capitán del grupo que había llevado a los niños a casa de Lina y Gaudy-investigamos y varios vecinos del pueblo nos aseguraron que llevaban días extrañados pues no sabían nada de la pareja.
-¿Dónde están Serramanna y Nimue?
-Con el Guardián del Nido del Fénix, Alteza.
Se levantó saliendo del soleado despacho; varias puertas más adelante encontró a Amelia enfrascada con una delegación empeñada en crear un nuevo impuesto en las exportaciones de trigo al exterior de la barrera, tal y como temía el diplomático encargado de presentar la propuesta no se aprobó por ciertos documentos colaterales que hacían el efecto de ese nuevo impuesto, cuando entró su compañera dejo todo a un lado para escuchar las noticias.
-Lina y Gaudy no aparecen-dijo resumiendo la situación.
-Ya ha pasado una semana desde que se fueron-se paso los dedos por la barbilla recordando las palabras que la dijo Lina sobre el corto viaje que iban a hacer-y no se entretendrían con Serra y Nimue aquí-finalizó sabiendo de la enorme extrañeza que tendría Lina de sus hijos al cabo de unas horas.
-¿Tienes el nombre del pueblo donde fueron?
-Voy a por el mapa, así podéis seguir la ruta que me dijeron-ante esa pregunta ya supo que Zelgadiss organizaría algo para averiguar lo que había pasado.
-Alteza, organizaré el grupo de búsqueda-se ofreció el hombre.
-Nos vemos en las caballerizas, caballos ligeros en esta ocasión.
El soldado asintió saliendo de forma apresurada por la puerta, Amelia le siguió por el pasillo tras dar orden a su chambelán de que cancelase el resto de las reuniones hasta el día siguiente. Cuando ya estaba prácticamente vestido con sus acostumbradas ropas de mago-mercenario la Princesa apareció por los pabellones con uno de los mapas de la enorme biblioteca de palacio, lo extendió en el escritorio y le fue indicando cuales iban a ser las paradas y el tiempo estimado de cada una de ellas mientras se armaba y se colocaba el amuleto de chalzen en la muñeca derecha. Donde siempre había estado desde que ella se lo dio.
-Pasar por estos sitios no les tendría que haber llevado más allá de dos días, contando con el tiempo que se retrasarían en el pueblo quizá dos días y medio ir y otros tantos en volver.
-Pasaremos por todos ellos preguntando, muy posiblemente tardaremos el mismo tiempo que ellos en hacer el recorrido.
-Papa, Christopher y yo nos las apañaremos con los embajadores-dijo tratando de que no se preocupara por su carga de trabajo en palacio-. No es la primera vez que tienes un viaje y nos tenemos que repartir el trabajo entre todos.
-Es la primera vez que tengo que hacer un viaje de forma repentina-puntualizó a su explicación.
Recogió la ornamentada daga que le servía para identificarse como miembro de la Familia Real de Seilloon y la copia del mapa con las modificaciones de Amelia pero antes de ponerse en camino a la zona donde se extendía el amplio patio destinado a los cuidados y ejercicios de los caballos la sujeto contra su cuerpo; cerró los ojos cuando los tiernos labios se apoyaron contra los suyos de manera instantánea, sabiendo que jamás le dejaría marchar sin despedirse de ella, profundizó sabiendo lo que quería transmitirle con ese beso. Si les había pasado algo a sus amigos mas valía que fuera con un cuidado extraordinario. Paso un dedo por la suave mejilla dibujando después la mandíbula y haciendo que se separase, ella emitió un suspiro antes de abrir los ojos y mirarle.
-Lo tendré.
-Rezare en el templo, se que según tu es algo trivial pero…
-Si ocurriera cualquier cosa lo sabrás.
La Guardiana asintió, ellos estaban unidos por sus espacios astrales, si algo le ocurría lo sabría en lo más hondo de su alma.
DOS PERSONAS QUE COMPARTEN SU VIDA: CREAN UNA NUEVA
¿Retraso al publicar? Por desgracia para mi persona sí, pero bueno, mas vale tarde que nunca.
Shadir: Temperamento lo que se dice temperamento no, mas bien atando los cabos sueltos (intencionados totalmente) de la primera parte ;)
LinaInverse40: Aquí tienes mas continuación ;), simplemente mis disculpas por llegar TAN tarde. Lo del semental tuve que ponerlo, me salio del alma teniendo en cuenta que a Zelgadiss le han obligado a muchas cosas en su vida y que esta, por desgracia, va incluida en ser el compañero sentimental de cierta Princesa XD
Sore wa himitsu desu.
